Presentación


Los escritos de Paolo Virno suelen dejar una sensación: ha metido toda la carne en su verbo. Si Gramática de la multitud había agitado con su vitalidad las quietas aguas del debate contemporáneo, este libro desarrolla y profundiza las pistas más valiosas que allí se nos ofrecían y añade nuevas sendas de investigación.

Virno anuncia su propósito desde el comienzo: el bosquejo de categorías políticas a la altura de un modo de producción que posee su centro en la facultad del lenguaje. El recorrido por las condiciones en que se efectúa el "humilde" acto del habla le permite circundar puntos salientes respecto de la praxis humana, la relación entre potencia y acto, el principio de individuación. El lenguaje como actividad sin obra y sin guión, como acto virtuoso de un artista-hablante, nos empuja a la vera de una capacidad aún indeterminada pero específica de la naturaleza humana. Aquella que confirma la convivencia entre el animal con lenguaje y el animal político.

A partir de allí los conceptos políticos emergen con sorprendente creatividad. De un lado, la noción religiosa de revelación habilita un pensamiento en clave materialista de la relación entre ontología y ética. Por otra parte, la clásica categoría de reificación adquiere una novedosa valoración en tanto antídoto contra la alienación y el fetichismo.

En diálogo con Gilbert Simondon el autor desarrolla la idea de transindividualidad, para pensar en relaciones interhumanas capaces de actualizar las potencias de la naturaleza preindividual, y por lo tanto irreductibles a individualidades ya constituidas. En uno de los tramos decisivos del libro, Virno se vale de un viejo debate entre Noam Chomsky y Michel Foucault para extraer su propio concepto de historia natural, quizá la piedra angular de su proyecto teórico y militante: el despliegue de un materialismo no claudicante ni irrisorio.

 

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