El caso Iván Torres: Imágenes de la impunidad
Categoría: Notas
Tags: derechos humanos
Desde hace nueve meses María está acampando en la comisaría 1° de Comodoro Rivadavia. De allí desapareció su hijo Iván hace cinco años. En el video que aquí puede verse María cuenta por qué ahora decidió venir a Buenos Aires en busca de las respuestas que la justicia hasta ahora se negó a darle.
El 17 de marzo de este año María Millacura LLaipen se sentó en el hall de la comisaría 1° de Comodoro Rivadavia con la determinación de no moverse hasta saber dónde está su hijo, Iván Torres. Desde entonces allí estuvo allí y ni el cáncer pudo moverla: iba a hacerse el tratamiento oncológico y regresaba al hall de entrada de la comisaría. El video que acompaña esta nota registra de qué manera se plantó. Creyó que era su último y desesperado gesto por encontrar a su hijo, cuyo caso resume con precisión en un prolijo cartel que colocó a su lado: “Mi hijo Iván Torres fue detenido, torturado y desaparecido forzadamente por policías de esta seccional el 2 de octubre de 2003. El gobierno provincial y nacional no quieren reconocer su desaparición forzada por sus policías y hasta el día de hoy nadie lo busca.”
Pero no: como no obtuvo respuesta, María viajará en los próximos días a Buenos Aires para tratar de ser escuchada. Tiene la intención de reunirse con la Presidente y el ministro de Justicia..
Cinco años sin respuesta
María espera desde hace cinco años que el Estado le diga dónde está su hijo. La última vez que lo vieron con vida fue en la comisaría 1°, a donde lo llevaron detenido, en octubre de 2003. Su abogada, Verónica Heredia, recorrió todos los escalones judiciales para obtener una respuesta. Pero no: en 2007 la jueza federal Elva Parcio de Seleme sobreseyó a todos los policías imputados. Sólo los procesó por incumplimiento de los deberes de funcionario público por una detención de Iván Torres anterior a su desaparición, que no había sido asentada en forma debida en los libros de la comisaría. Sin embargo, el comisario de la 1ª de Comodoro Rivadavia, Fabián Tillerías, y el policía Juan Sandro Montesino fueron procesados por privación ilegal de la libertad de Iván Torres, e incumplimiento de los deberes de funcionario, aunque ambos resultaron sobreseídos respecto de su desaparición forzada.
La impunidad
Desde el 14 de noviembre de 2003, sus defensoras Silvia de los Santos y Verónica Heredia reclamaron ante el Sistema Interamericana de Derechos Humanos. Primero ante la Comisión Interamericana y luego ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que ordenó al gobierno argentino que provea las medidas necesarias para garantizar la vida e integridad psicofísica de María, sus nietas, sus abogadas y los testigos. Más de cuatro testigos perdieron la vida en circunstancias aun no esclarecidas. Dos de ellos declararon haber visto con vida a Iván en la comisaría y haber sufrido ellos mismos golpes por parte de la policía. Denunciaron, también, que temían por sus vidas. Uno de esos testigos, Walter Mansilla, ya protegido por la Corte Interamericana desde el 6 de julio de 2006, fue asesinado en junio de 2007 y asentado en el Libro de la Morgue de Comodoro Rivadavia como ‘NN’.
A este panorama de impunidad se suma el hecho de que el gobierno de Chubut, la jueza Parcio y el Ministerio del Interior distribuyeron dos fotos para obtener información sobre el paradero de Iván que, según su madre, son posteriores a la desaparición y en donde se lo ve golpeado.








