El poder de las noticias
Categoría: Notas
Las deudas y las presiones de la pauta publicitaria imponen en España el flujo de las noticias. Este artículo del portal digital eblnews -a cuyos reportes se pueden suscribir gratuitamente- plantea quien gana y quién pierde en este juego de poder. Las noticias y su enfoque, en manos de los poderes.
IBLNEWS / M. AMIGOT -
Más que nunca, en la era digital, la información y el tratamiento que de ella hacen los periodistas significa poder. Las noticias y su enfoque son la espina dorsal de la economía y la política. La paradoja es que semejante cúmulo de poder no impide que los medios de comunicación sobrevivan endeudados, y los periodistas que los sostienen reciban salarios africanos. Lo preocupante es que la tendencia no remite.
La Unión Europea recortó anunció el lunes 2 la prohibición de publicidad y patrocinios del tabaco en prensa, radio e Internet (al tiempo que sigue subvencionando los cultivos de la cancerígena planta). El volumen de inversión publicitaria sigue contrayéndose, cuando no dispersándose en beneficio del tráfico de portales y espacios que poco tienen de informativos.
El lector no paga al entender que la información es servicio público
El usuario ha decidido en todo el mundo que no quiere pagar por las noticias, y éstas se convierten, como señala en un compulsivo artículo el periodista español Miguel Ormaetxea, en un commodity cuyo coste tiende a cero. Indirecta e inadvertidamente, el lector está dejando la responsabilidad de informar en manos de las Administraciones, las grandes empresas y los poderes fácticos, quienes parecen asumir la tarea con gusto.
Alguien tiene que pagar los gastos, y si el ciudadano se resiste, para eso están los poderes. La información es servicio público y es un bien necesario, sine qua non, para que funcionen las democracias parlamentarias. Un régimen democrático sin libertad de expresión y apariencia de pluralidad no sería tal. De manera que, por el bien del sistema, hay que ayudar a los medios, imponiendo de paso (quien paga manda) unas pequeñas exigencias en lo relativo a la información difundida. Internet, la vía escapatoria siempre que haya modelo de negocio
Ello se advierte en múltiples facetas y climas de opinión artificiosos. Este es el precio sutil, todo muy sutil, de la supervivencia. Lo lógico es que los medios sin clientes de pago y modelos de negocio reales cerrasen, como ha sucedido en Internet. Pero no sucede así. Medios lastrados en pérdidas -en España, el grupo público RTVE o el imperio mediático de Telefónica, por citar sólo dos conglomerados- continúan impasibles.
La realidad es que las tendencias se agudizan día a día, y el régimen capitalista convive mal con los números rojos. ¿Hacia dónde vamos? Si la tecnología de las comunicaciones y la informática agudiza las tendencias, y estamos marcados por la globalización, no es difícil adivinarlo. La única vía escapatoria es, lo sabemos todos, Internet. La segunda exigencia es encontrar modelos de negocio reales y viables que garanticen la independencia y el afán por informar en libertad.
El artículo de Miguel Ormaetxea – Manifiesto por la calidad… humana.








