Juez y parte: Cine, encierro y derechos humanos
Categoría: Notas
Tags: derechos humanos
El encierro como castigo. La anulación de la libertad. Las rejas como límite de lo posible. Estas cuestiones motivan la puesta en marcha de La Jaula, Segundo Festival de Cine de Temática del Encierro y Derechos Humanos, el 3, 4 y 5 de diciembre en la Sala Augusto Cortázar de la Biblioteca Nacional. A las 18.30 y con entrada libre y gratuita, la exhibición de cortometrajes ligados a la temática de la privación de la libertad, la esclavitud, la explotación y la exclusión contará con un jurado especial: un grupo de menores del Instituto Almafuerte, un penal de máxima seguridad en Melchor Romero, La Plata. Ellos serán los encargados de decidir el ganador entre los 14 trabajos finalistas.
Hace más de dos años, Roberto Persano, Santiago Nacif y Andrés Martinez (licenciados en Comunicación Social con preferencias audiovisuales), tuvieron la inquietud de contactarse con institutos de menores para realizar un documental. Buscaban que los propios jóvenes pudieran contar su historia, dar voz a aquellos que no la tienen, y de esta manera dieron con el Instituto Almafuerte. Su director, Martín Mollo, apoyó la idea de que los tres dictaran un taller de cine documental para los internos.
El taller
Comenzaron con siete interesados. Cuenta Roberto que no indagaron acerca de los delitos cometidos por cada uno de ellos, sino que dejaron de lado esa especie de curiosidad morbosa y se dedicaron a cumplir con los objetivos del taller: “Trabajar con ellos y no sobre ellos, ver qué quieren contar, darlesherramientas para que puedan realizar un cortometraje, que la voz de los que están privados de su libertad pueda ser oída por aquellos que están más allá del eco resonante de los muros”. El taller también apunta a sacarlos del lugar de presos: por allí transcurre el debate entre profesores e internos. Sin embargo, uno de ellos una vez argumentó: “todo bien con corrernos de ese rol, pero a las 3 ustedes se van a sus casas y yo me voy a la celda”.
Los periodistas que dictan el taller intentan buscar un discurso diferente al que suele escucharse en algunos medios acerca de los menores delincuentes, los denominados “pibes chorros” y la supuesta necesidad, últimamente repetida hasta el cansancio, de bajar la edad de imputabilidad. “Intentamos generar un espacio de reflexión y debate donde podamos preguntarnos sobre temas como las prácticas sociales, el sistema de justicia, la estigmatización, la violencia, el disciplinamiento”, afirma Roberto, convencido de que la complejidad del problema trasciende las medidas superficiales.
La producción
Como parte del aprendizaje en el taller de cine, los chicos produjeron un cortometraje acerca de Seguir soñando, la revista que ellos mismos publican y que surgió del taller de periodismo, a cargo de Marcelo Arizada. El corto, que será presentado en el Festival La Jaula, sin formar parte de la competencia, contó con la colaboración del “Chango” Farías Gómez y el grupo de percusión La Chilinga.
Este es el segundo festival en el que actúan como jurado para definir un ganador y tres menciones. El año pasado, cuentan los organizadores, se sintieron revalorizados con la responsabilidad de la elección. Como no les es posible salir del Instituto, se mostrará el momento del voto y el fundamento. También se grabará la devolución del público, para que luego puedan tener un registro de las opiniones.
Alma fuerte
Durante este proceso de enseñanza y aprendizaje, los periodistas a cargo del taller juntaron material para realizar un documental, Almafuerte, que definen como una coproducción entre los realizadores y los menores detenidos. Este proyecto fue presentado al INCAA y fue seleccionado para que el Instituto adquiera los derechos de antena y se exhiba en el canal público. “Queremos que este documental no sea una idea llevada a cabo por un equipo de realizadores, sino que buscamos generar un vínculo que implique confianza y trabajo compartido para tomar conciencia de lo que significa que un medio audiovisual esté al servicio de los que hoy están excluidos”.
Para las próximas ediciones, planean conformar un jurado de similares características, con personas que hayan experimentado situaciones de encierro: detenidos por la dictadura militar, internos de neuropsiquiátricos, mujeres esclavizadas por la prostitución. Sirve de inspiración un fragmento del poema “La verdad es la única realidad”, de Paco Urondo:
Del otro lado de la reja está la realidad,
de este lado de la reja también está la realidad:
la única irreal es la reja.
Más información en:
www.sigil.com.ar








