Llegó el día: Blaquier tuvo que declarar

08 08 2012
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El Tribunal Oral Federal N° 2 de Jujuy indagó, mediante videoconferencia, al empresario Carlos Pedro Blaquier, presidente desde 1970 de la azucarera Ledesma. Lo interrogó con respecto a los apagones y secuestros realizados en la semana del 20 de julio de 1976 en los pueblos de Libertador General San Martín, Calilegua y El Talar, donde la empresa tiene su ingenio azucarero y su influencia económica desde hace 150 años.

Mientras Blaquier salía por la cochera del Consejo de la Magistratura y la Policía Federal le abría el paso para que se desplace con facilidad en el tránsito, su abogado, Jorge Valerga Aráoz –flanqueado por el jefe de prensa de la empresa Ledesma, Ignacio Duelo- daba una fugaz conferencia de prensa en el pasillo ubicado frente a los ascensores del tercer piso.

El fiscal Pablo Perazzo, en diálogo con lavaca, informó que Blaquier se remitió a un escrito presentado anteriormente, contestando a la mayoría de las preguntas de forma negativa. Blaquier manifestó, sin dar precisión de fechas, que el brigadier Teodoro Álvarez cumplía tareas en la empresa como gerente de Recursos Humanos. El brigadier Álvarez fue comandante en jefe de la Fuerza Aérea e integró la junta militar que en 1966 derrocó a Arturo Illia y tuvo como cabecilla a Juan Carlos Onganía y como lema, autotitularse “Revolución Argentina”.

Luego de esta indagatoria, el juez Federal Poviña tiene 10 días para dictar auto de procesamiento, plazo que podría extenderse o acortarse debido a los pedidos de las partes de citar a declarar a más testigos.

El laberinto judicial

Blaquier fue citado a declarar por hechos que en el trámite judicial desguazó en diferentes causas. Dos están en etapa de instrucción y las dos en el juzgado de Fernando Poviña. La tercera ya llegó a juicio oral.

1) La Noche del Apagón, caratulada Burgos y otros, que investiga lo sucedido entre el 20 y el 27 de julio de 1976, cuando en Libertador General San Martín, feudo de Ledesma, se cortó el suministro eléctrico, mientras en vehículos de la empresa se trasladaron trabajadores, estudiantes y profesionales a galpones de mantenimiento del ingenio azucarero. Tras las torturas e interrogatorios, algunos prisioneros son liberados o enviados a comisarías y cuarteles militares, otros destinados a cárceles de distintas provincias. Treinta permanecen desaparecidos.

2) La que investiga la desaparición del médico y ex intendente de Libertador, Luis Arédez. Esta causa se dividió, a su vez, en dos partes:

a) La que investiga su desaparición, que está en etapa de instrucción.

b) La que investiga su detención, junto con la de otros activistas detenidos tras el golpe, como el minero Avelino Bazán. Tiene como principal imputado al ex general Luciano Benjamín Menéndez, al entonces responsable del penal de Jujuy, Orlando Vargas, el entonces teniente y luego jefe del batallón local, Mariano Rafael Braga y el oficial de inteligencia José Eduardo Bulgheroni . Esta es la que llegó a instancias de juicio oral y está ahora sacudiendo con sus repercusiones la hasta ahora imperturbable impunidad de los Blaquier.

“La declaración de hoy fue originada en las causas que están en etapa de instrucción, pero aporta prueba, es vinculante. Todo lo que declaran los testigos suma y aporta a todas las causas”, señaló a lavaca el secretario de Derechos Humanos de Jujuy, Juan Manuel Sivila.
En el marco de las causas que están en etapa de instrucción, el juez Poviña ordenó la detención al sargento Francisco Espíndola, el agente Catalino Soto, el cabo Jorge Mendoza (alias Gaucho Martín), los agentes del Servicio Penitenciario Félix Batalla y Federico Colmenares, el subprefecto Ramón Herrera y Emiliano Portal, vinculado al secuestro de activistas en Tumbaya, además de a la Noche del Apagón.
Además del presidente del Directorio, el juez pidió la declaración indagatoria de otro civil: el ingeniero Alberto Lemos, entonces administrador del Ingenio, que reconoció ante Olga Arédez que la empresa había puesto sus móviles a disposición de las Fuerzas Armadas “para limpiar al país de indeseables”. Sin embargo, para las querellas no alcanza. “Nosotros apuntamos a todo el Directorio, que pasó listas y colaboró con la represión”, afirma Ricardo Arédez.

La condena callejera

Fuera del edificio transcurría la movilización convocada por organizaciones sociales y organismos de derechos humanos. Lina Cardozo es sobrina de Avelino Bazán, el obrero de mina Aguilar desaparecido en 1978 participó en la jornada: “Los cómplices civiles de la dictadura militar están saliendo a la luz”.
También estaba Ricardo Arédez, hijo del médico Luis Arédez, quien era intendente de Libertador San Martín al momento de producirse el golpe de 1976, secuestrado y liberado un año después. La última vez que se lo llevaron fue el 13 de mayo de 1977. Desde entonces está desaparecido. Ricardo: “Esto no se tiene que limitar a Carlos Blaquier solamente, tienen que llamar a declarar a su ex esposa Nelly Arrieta de Blaquier.” Y agrega: “En el directorio de Ledesma estaba el hoy vicepresidente de la Unión Industrial Argentina, Federico Nicholson”.

“Ellos –la empresa Ledesma- son muchas cosas en Libertador: son el poder económico. Y es muy difícil pelear en la justicia contra los poderes económicos. El anterior juez, Olivera Pastor, era su cómplice y por eso dilataba todo”.

¿Ledesma es pionera en la actividad extractivista y contaminante? Ricardo: “Contaminan todo: aire, tierra y agua. Le costó la vida a mi mamá Olga.” Olga Arédez, Madre de Plaza de Mayo, marchaba sola en la plaza de Libertador para reclamar por la aparición con vida de su marido Luis. El 17 de marzo de 2005 murió, enferma de bagazosis, consecuencia de la contaminación en el pueblo provocada por el ingenio.