Los secretos del éxito minero
Categoría: Notas
Tags: medio ambiente, minería
Las exportaciones mineras del país se multiplicaron en la última década. Según datos oficiales de la Secretaría de Industria, Comercio y Minería (que depende del Ministerio de Infraestructura), en 1993 Argentina exportaba 15,8 millones de dólares. Después de aprobadas las nuevas legislaciones mineras, el cambio fue drástico: en 2006 se llegó a exportar 1.900 millones de dólares. “Es que las leyes de los 90 son, ambiental e impositivamente, muy beneficiosas para las empresas”, explica Marcos Pastrana, militante ambientalista de Tucumán.
Todos los años, en marzo, se realiza en Canadá la mayor feria mundial de minería, donde coinciden ejecutivos de las multinacionales y políticos que ofrecen sus recursos naturales. Desde hace unos años, la comitiva argentina es una de las más numerosas. No es casualidad que cataloguen a Argentina como “la niña mimada” del sector. Remarcan que la vedette del momento cuenta con 5.000 kilómetros de cordillera, un 75 por ciento de sus recursos inexplorados y regalías de sólo el tres por ciento.
El comunicado de la Secretaría de Minería del 15 de marzo de 2006 fue elocuente: “La minería argentina obtuvo un éxito sin precedentes, constituyéndose en la máxima atracción entre los países presentes en la feria. Según los analistas de negocios de Canadá, Argentina representa el mejor destino para el afincamiento de inversión”. Empresas de Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Australia, Suiza, Sudáfrica y China huyen de sus países por los controles ambientales e impositivos estrictos y señalan a Latinoamérica como el destino de la década y a Argentina en particular, por las ventajas de la legislación vigente.
“Las empresas mineras no tienen retención a la exportación, no deben liquidar divisas, no pagan impuestos a los combustibles (el que todos pagan cuando cargan nafta), ni sellos, ni tasas para la importación; en los primeros cinco años no pagan impuestos nacionales, provinciales ni municipales. Por ejemplo, no pagan ganancias ni ingresos brutos. No pagan IVA ni impuestos por ingreso de maquinarias”, explica la Red de Comunidades. Además, gozan de estabilidad fiscal por 30 años. Esto es: cualquier modificación –ejemplo: impuesto al cheque, que pagan todos los argentinos, o el corralito de 2001– no los afecta. Eufemísticamente lo llaman: “régimen minero confiable”.
Comunicados del gobierno se ufanan: “La minería argentina está en su mejor momento”. Y no mienten: durante el gobierno de Néstor Kirchner el aumento en la actividad exploratoria se triplicó. “En tres años se radicarán al menos diez nuevos proyectos mineros de envergadura internacional”, festeja el comunicado. Los nuevos yacimientos serán hasta tres veces más grandes que la faraónica Alumbrera.























