Prioridad última: los chicos
Categoría: Notas
Tags: Hogar de Niños, Macri
El pasado miércoles 10 de febrero el Hogar de niños Nuestra Señora del Valle de la ciudad de Buenos Aires, sufrió un principio de incendio que los trabajadores del área denunciaron como símbolo de la negligencia del gobierno porteño con respecto al funcionamiento de este tipo de instituciones.
El hogar -ubicado en Donato Alvarez 583, barrio de Caballito- depende de la Dirección General de Niñez y Adolescencia, a cargo de María Vanesa Wolanik, hija del apoderado de Boca Juniors Pedro Wolanik, que fue designada hace dos años a pesar de no contar con experiencia previa en temas relacionados un área tan delicada como esa. Había asesorado al entonces juvenil futbolista Carlos Tévez, historia boquense que quizás la puso en link con el actual gobierno porteño.
El incendio en Nuestra Señora del Valle se produjo por el recalentado de un tablero eléctrico en mal estado, muy cerca de habitaciones de los niños menores a 12 años que alberga el hogar. Fue rápidamente sofocado por el personal, aunque el problema parece desnudar una política de vaciamiento y descuido en hospitales e institutos porteños, de acuerdo al planteo de los trabajadores nucleados en ATE (Asociación de Trabajadores del Estado-Capital). Tal vez un dato ayude a esclarecer el por qué: Nuestra Señora del Valle es el último hogar público de la Ciudad. El resto, está terciarizado y a cargo de Organizaciones No Gubernamentales (ONG´s).
Del Valle no cuenta con línea telefónica -lo que pudo agravar todo si el problema hubiese sido mayor- y carece de insumos básicos al punto que una de sus últimas incorporaciones fue un botiquín. “Faltan toda clase de elementos, y hasta mantenimiento, pero el otro problema es que el plantel de trabajadores es insuficiente, y precarizadp”, revela Hernán Vázquez, secretario de Comunicación de ATE-Capital. Las deficiencias edilicias y los conflictos de personal trazan un cuadro de dejadez, por el que Vázquez advierte: ”No sabemos qué objetivo hay detrás de todo esto; queremos descartar toda posibilidad de cierre”.
Los trabajadores recuerdan que otro instituto dependiente de la Dirección de Niñez, el ex hogar Piedra Libre, había sufrido en 2002 un incendio que causó la muerte de dos niños, por mal funcionamiento de una estufa. Fue cerrado y la directora a cargo sigue procesada. Ese antecedente funciona como alarma. Dice Vázquez: ”Para nosotros es muy importante tener un hogar de de carácter genuinamente públicó, no monitoreado por la lógica de las ONG´s”. ¿Cuál es esa lógica? “La del mercado: hacen convenios con el Estado según lo que necesitan ellos como institución, pero no según lo que necesitan los chicos. Las ONG´s deberían estar insertas en la lógica de garantizar derechos a los chicos”.
A cargo del Programa de Atención a niños, niñas y adolescentes, se encuentra Andrea Bruzos Bouchet, responsable de diseñar políticas para los chicos más vulnerables. Una de sus funciones -explican en ATE- es realizar convenios con las ONG´s y derivarles niños por los que el Estado paga. Esta dinámica hace que sea más rentable mantener al niño dentro del hogar que reinsertarlo con su familia. En palabras de Vázquez: “No hay una intención de profundizar la atención, sino que, en la lógica de mercado, los chicos son productos. Generalmente, sólo se van cuando entra la solicitud para que ingrese otro”. Los trabajadores aseguran que Bouchet, antes de ser nombrada para hacerse cargo del programa, estaba a cargo de tres hogares a través de su asociación civil Pronat’s, que recibía estos subsidios estatales. Al asumir, los hogares quedaron a cargo de su marido Nicolás Fariña. El dato: desde hace dos años el área a su cargo sigue otorgando subsidios a la misma institución familiar, según las denuncias de la oposición.
Un comunicado lanzado por los trabajadores vía mail explica: ”Salvo el Hogar Nuestra Señora del Valle, todos los demás hogares de la ciudad están manejados por ONG’S. La única forma de que esto no ocurra es con inversión seria y mejoramiento del hogar. (…) El GCBA tiene que hacerse cargo y asumir esta y todas la situaciones de riesgo y vulneración de derechos priorizando realmente la niñez. Tienen que asumir su rol como Estado, no ser agentes de la privatización de lo público, que es de todos/as los ciudadanos. Necesitamos un Estado para todos, que no precarice la vida”. Recuerdan como paradoja una publicidad oficial que proclama: “Prioridad 1: Los Chicos’.








