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Jornada por los presos de la Legislatura
Para la libertad
anticopyrightCon el Obelisco de fondo y durante seis horas, familiares y compañeros de los hombres y mujeres presos por manifestar contra el Código Contravencional frente a la Legislatura porteña conmemoraron un año de detención. Intelectuales, artistas, músicos e integrantes de organizaciones de derechos humanos desafiaron el frio para exigir la libertad de los detenidos, que hicieron llegar sus voces desde la cárcel a través de un teléfono celular o de cartas que aquí reproducimos.

Un hombre disfrazado de Néstor Kirchner ingresó a la Plaza de la República, frente al Obelisco, de la mano de una decena de niños vestidos con esos típicos trajes a rayas con que los dibujitos animados muestran a los encarcelados. Allí, intelectuales, artistas, juristas y militantes de los derechos humanos desafiaban el frío para defender el derecho a la protesta, criticar la discrecionalidad de la justicia argentina y exigir la libertad de los 15 hombres y mujeres que fueron apresados exactamente hace un año, mientras se manifestaban contra la reforma del Código Contravencional frente a la Legislatura porteña.

Luego de la entrada de este Kirchner que pedía dinero para aceptar ser fotografiado, la voz de Margarita Meira llegó desde la cárcel de mujeres de Ezeiza a través de un teléfono celular, amplificado por un micrófono:

-“Les mando un saludo grande a todos. Les agradezco por estar ahí. El presidente hizo muy bien en entregarle la Esma al pueblo, porque ahora la Esma funciona en Tribunales. Cambiaron un centro de detención por otro. No bajen los brazos y sigan luchando”.

Así comenzó la jornada que conmemoró el año de prisión. Sonia Sánchez, de AMMAR Capital, ofició como maestra de ceremonias de un encuentro que buscó difundir este caso y acompañar a los familiares en una fecha tan difícil. “Estamos visibilizando un año de injusticia, desde que tres mujeres y doce hombres fueron detenidos por pedir trabajo, en su mayoría vendedores ambulantes y mujeres en estado de prostitución”. Luego, señalando el Obelisco, recordó que usualmente es un centro de reunión de los argentinos para festejar algún triunfo deportivo. “Pero esta vez venimos a decir que este Estado proxeneta encarcela la pobreza. Hace un año le dijimos no a un código punitivo y nos contestaron de la peor manera, con la represión y la cárcel”. Entonces dio paso a la lectura del documento elaborado por los familiares de los detenidos: “La justicia demostró que tiene garantías ilimitadas para aquellos que cuentan con protección política y un ensañamiento brutal para quienes reclamamos que se respeten nuestros derechos. Fue así como un día nos encontramos en la puerta de Tribunales con los familiares de Cromañón. Ellos repudiando la liberación de Chabán. Nosotros exigiendo la libertad de nuestros familiares y compañeros. Los dos luchando contra la impunidad”.

El escrito subraya que el Código Contravencional contra el que luchaban hace un año “es la consagración de la caja negra que mantiene a la policía y los políticos corruptos”. Tiene también un párrafo dedicado a los medios de comunicación: “Se dedicaron primero a calificarlos (a los detenidos) de vándalos, para luego callar o mirar para otro lado cuando esas mentiras se refutaron con la verdad”.


El constitucionalista Roberto Gargarella aseguró que lo que les pasa a los detenidos de la Legislatura no es por mala suerte o azar. “Es una opción del gobierno”, sentenció y agregó: “Con las cosas que pasan, los jueces pueden hacer miles de cosas: conciliar, citar a las partes para llegar a acuerdos...Pero optan por aplicar el Código Penal, que es simplista, demagógico e inmoral. El Estado no puede correr a todos los que comenten algún desorden. Entonces, elige a quién sanciona. Y en esa elección, la justicia argentina tiene un sesgo de clase, de sexo y de religión. Si alguien es católico, rico y blanco, difícilmente sea castigado.”

Gerardo Fernández, abogado del Centro de Estudios Legales y Sociales, confesó que si hace un año, en medio de las manifestaciones contra el Código Contravencional, alguien le decía que 15 manifestantes iban a ser privados de la libertad durante todo ese tiempo, hubiera pensado que se trataba de “un loco o un bromista”. “Una jueza, Silvia Ramond, y dos camaristas de la Sala 5 de la Cámara de apelaciones, tomaron el código penal y eligieron las figuras más graves para que esta gente no pueda salir en libertad. Argumentaron que por la gravedad de los hechos que se les imputan podrían profugarse. Todos sabemos que para estar prófugos se necesitan contactos y dinero. Y resulta que los detenidos son vendedores ambulantes y mujeres en estado de prostitución. En verdad, se utiliza el Código Penal para controlar la protesta social. Se quiso aleccionar y criminalizar el reclamo”, opinó Fernández que aseguró que en la etapa de juicio oral “esta causa armada” se caerá como un castillo de naipes por la falta absoluta de pruebas contra los imputados. Además, recordó que la jueza Ramond fue denunciada por el CELS por discriminación, cuando acusó a los inmigrantes paraguayos y peruanos de ser –todos- criminales.

Otra vez sonó un celular. Esta vez, la voz llegaba desde el penal de Villa Devoto. Era Pablo Amitrano, uno de los detenidos. “Quiero agradecerle a toda la gente que está ahí. Quiero pedirles que nos ayuden. Parece que la justicia no actúa. Sentimos que hay parcialidad, que la maneja políticamente un sector que no nos permite salir. Estamos cansados de ver salir a los Chabán, a los Villareal, a cualquiera, y nosotros acá. Fuimos a pedir trabajo y la policía, para justificar el suyo, nos detuvo a nosotros. Queremos pedirles a las Abuelas de Plaza de Mayo y a todas las organizaciones de derechos humanos que nos ayuden. Ya no creemos más en la justicia, ya no aguantamos más”, imploró.

Por el celular, Amitrano debe haber escuchado los gritos de apoyo y los aplausos. Luego habló el abogado de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Héctor Trajtemberg. Recordó que, además de los presos, hay cinco mil procesados por la protesta social. Invitó a apoyar un proyecto de amnistía para todos ellos y señaló que en la causa de la Legislatura hay 20 diputados que presentaron escritos donde aseguran que no fueron privados de la libertad ni amenazados, tal como asegura la justicia.

Las travestis Marlene Wayar y Lohana Berkins leyeron la carta que desde Devoto escribió Jorge Nieva. Y la cineasta Lucrecia Martel, eligió leer la carta de Marcela Sanagua, otra de las detenidas en Ezeiza. Cuando terminó, Lucrecia le dedicó unas palabras a sus colegas y a los periodistas:

-“Me preocupa su actitud, la actitud de todo aquel que tiene una cámara o la posibilidad de editar una imagen. El verdadero problema de inseguridad que vive la Argentina es que se penalizala protesta social. Que estas 15 personas estén presas: eso es inseguridad. Y eso, no tiene lugar en los medios.”

El que aportó una mirada optimista fue Fabio Resino, presidente de la cooperativa de trabajadores que recuperó el hotel Bauen. “Ponemos el hotel a disposición para que se reúnan los familiares de los presos y lo pondremos para festejar su libertad, cuando salgan. Nosotros también somos víctimas de este Código Contravencional. Ya va el tercer desalojo que resistimos porque una jueza dice que lo violamos. Y lo único que hicimos fue generar 120 puestos de trabajo.”

Diego Rozengardt, hermano de una de las víctimas de Cromañón., se sumó a la lista de oradores para acercar solidaridad. “El caso de los presos de la Legislatura es casi un contraejemplo con el nuestro –dijo-. Nuestra realidad, nuestro sistema, es como una especie de gusano que anda dando coletazos y deja muertos, presos, excluídos. Resulta que le inventan una causa a gente pobre que lucha por sus poquitos derechos y un tipo que está acusado de casi 200 muertes está libre. ¿La justicia es igual para todos? No, no lo es”. Rozengardt llamó a pelear contra impunidad, pero no sólo la judicial. “Hay que luchar contra la impunidad cotidiana, esa que construye el poder, la de las habilitaciones truchas, la que compra y vende certificados de bomberos, la que permitió que ocurriera Cromañón”.

Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, cerró la lista de oradores. Prometió llevar al Consejo de la Magistratura una denuncia contra la jueza Ramond para que se le inicie juicio político. “Es un caso de injusticia total, demuestra que para los pobres no hay ni justicia.”

Entre el público que colmó la Plaza de la República se encontraron los abogados Gustavo Palmieri, director del Programa de Violencia Institucional del Cels y Claudio Pandolfi, de Alerta Argentina; la socióloga Maristella Svampa, el dirigente del Movimiento Teresa Rodríguez Roberto Martino y Marcelo Ramal (del Partido Obrero, uno de los pocos dirigentes partidarios que se hizo presente), entre otros.


La tarde ya promediaba y el frío calaba. Entonces, llegó el momento de la música. La Orqueta Típica Fernández Fierro desenfundó sus violines y bandoneones. Casi una docena de jóvenes virtuosos explicaron, con sus acordes, qué es la solidaridad: amontonados en un precario escenario, algunos incluso tocando con guantes, gorros y bufanda, entregaron lo mejor de su repertorio para un público que los ovacionó, conmovidos por esa exhibición de profesionalismo y sensibilidad.

Con el mismo espíritu actuaron después las bandas Somáticos, Shangrilá, Gente de Barrio, La banda D’enfrente y Natural. Todos con la sensación explícita de que, como pocas veces, la música estaba simbolizando un reclamo de libertad que iba mucho más allá de ese lugar. También se hicieron presentes los grupos Escuela de la Calle y La Negra, pero decidieron no hacer su parte del recital para cumplir con el horario del cierre, en medio de un frío que a esa hora rondaba los 5º.

Durante la tarde, la Universidad Trashumante y el Equipo Popular “Pañuelos en rebeldía” realizaron talleres sobre los presos políticos, además de producirse la actuación del grupo teatral Brazo largo. Además, un semicírculo de puestos mostró la producción de distintos emprendimientos de varios movimientos sociales (de los talleres productivos del MTR, el MTD de Solano y Ammar Capital: serigrafías del TPS, libros de el Equipo de Educación Popular “Pañuelos en rebeldía” y hasta los jabones que Carmen Ifrán realiza en la cárcel de Ezeiza.

Sobre la vereda de la Plaza de la República quedaron las siluetas que con stencil estampó el Grupo de Arte Callejero, con la leyenda Libertad a los presos.


publicada 16/07/2005
anticopyrightéstas notas pueden ser reproducidas libremente, total o parcialmente (siempre que sea con fines no comerciales), aunque agradeceríamos que citaran la fuente.
Los chicos de la Asamblea de San Telmo
Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo, Línea Fundadora
Diego Rozengardt, hermano de una de las víctimas de Cromañón
Fabio, del Hotel Bauen, recuperado por sus trabajadores
La directora Lucrecia Martel lee la carta de Marcela Sanagua
Valeria Amitrano lee la carta de su hermano
Gerardo Fernández, del Cels
El abogado Héctor Trajtemberg
Sonia Sánchez, de Ammar Capital, lee el documento
Kirchner en la jornada por los presos
Miguel, marido de Margarita Meira, Nora Cortiñas y Valeria Amitrano