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Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información
La posición argentina
 La heterogénea delegación oficial estuvo integrada por el ex gerente de una multinacional, un diputado, dos embajadores y dos expertos; uno en temas de desarme. El único documento presentado por el gobierno argentino promueve la transferencia de materia gris, estimula la libre competencia del mercado y propicia una nueva forma de incrementar la deuda externa. En un breve charla con lavaca.org el doctor Agustín Colombo Sierra, jefe de gabinete de la Cancillería y hasta hace cuatro meses funcionario de Telecom durante doce años, define su rol en la Cumbre: "El Estado tiene derecho a contar con una burocracia técnica y experta".
La delegación oficial argentina en la última reunión de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información estuvo compuesta por los siguientes funcionarios: - El jefe de gabinete de la Secretaría de Relaciones Exteriores, doctor Agustín Colombo Sierra. Desde 1991 y hasta hace cuatro meses se desempeñó como gerente de Relaciones Institucionales de la multinacional Telecom. En calidad de tal, concurrió el 2 de julio del 2002 a una reunión de la Comisión de Comunicaciones e Informáticas, como parte de la delegación de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la República Argentina (AMCHAN) y participó de reuniones preparatorias del Alca.
- El diputado Alberto Briozzo, integrante de la Comisión de Comunicación e Informática. Es el autor del proyecto de "Ley Software" impulsado por la Cámara de Software y Servicios Informáticos (CESSI) de la Argentina, donde se propician una serie de ventajas impositivas para aquellas empresas que desarrollen investigación tecnológica.
- La embajadora ante la ONU Ileana Di Giovani, su segunda en la nómina Norma Nascimbene de Dumont y dos consejeros: Marcelo Valle Founrouge (consejero en temas de desarme) y Eduardo Varela (consejero ante la OIT y el Grupo de los 5).
Baja fue la impronta que dejó este heterogéneo grupo en la deliberaciones de la Cumbre. Sin embargo, el único documento oficial que la delegación argentina entregó a las comisiones es por demás preocupante. Sintonizando con el lenguaje propiciado por las corporaciones y los gobiernos del Norte, el documento reduce el problema de la comunicación a un tema de mercado. Dice textualmente: "La aptitud de los países a responder a la rápida evolución tecnológica actual depende tanto de la existencia de un conjunto de capacidades adecuadas como de un mercado de capitales y mercados para los productos que funciones correctamente". El lenguaje pragmático se corresponde con las ideas aportadas al Plan de Acción, donde el gobierno argentino propugna, bajo la metáfora de "cooperación pública y privada", que las corporaciones se beneficien con la materia gris argentina. Dice textualmente: "Es preciso promover y apoyar financieramente a nivel nacional y regional la constitución de redes de investigación, alianzas estratégicas de producción y comercialización, así como un registro de patentes que resulten de procesos de co-invención". Esto se lograría con "la formación de redes de investigación que pueden revestir la forma de consorcios de investigación, contratos o intercambio de licencias. Las alianzas empresarias, interacción con universidades y establecimientos científicos (las empresas financian de manera creciente la investigación en universidades y centros de investigación pública en países industrializados) las fusiones e integraciones de empresas. Las alianzas tecnológicas y los acuerdos de cooperación permiten a las empresas compartir costos, ampliar la gama de productos y acceder a nuevos conocimientos y nuevos mercados". También propone una nueva manera de incrementar la deuda externa: "este tipo de iniciativas son las que las agencias internacionales de crédito deben apoyar e impulsar para respaldar proyectos locales e integrarlos a contextos internacionales." Al definir el rol del Estado en esta Sociedad de la Información, enuncia que su propósito principal es favorecer la libre competencia. "Los poderes públicos desempeñan un rol directriz muy importante en las diferentes etapas en la creación de capacidad, el desarrollo de la infraestructura, el establecimiento de un marco legal e institucional adecuado y estrategias específicas de inclusión y promoción de acceso universal, así como disciplinas que favorezcan la libre competencia". En una breve entrevista teléfonica con lavaca.org, el doctor Colombo Sierra sintetizó así su visión de la Cumbre: "Fue un fracaso y creo que van a tener problemas para arreglar las diferencias en noviembre". Su visión es que en la Cumbre "se discuten todos temas muy importantes, pero lo central son tres o cuatro cosas claves. La principal es la de definir claramente de qué estamos hablando. Todavía no hay consenso sobre lo que significa la Sociedad de la Información y ese ya es un problema a resolver bastante grave". Las diferencias surgen, según su opinión, porque "parte del establishment mundial quiere llevar agua para su molino, los estados en vías de desarrollo no pueden imponer un compromiso serio sobre un fondo solidario de financiamiento para el desarrollo tecnológico y los estados ni siquiera pueden aplicar los marcos regulatorios que actualmente tienen vigente. Si en la Argentina, por ejemplo, se cumpliera con la ejecución del 1% que fija la ley para el cumplimiento del Servicio Universal ya estaríamos hablando de otro escenario. Pero no se cumple y hoy tenemos una estrucutra tecnológica mayor que la que necesitamos concentrada toda en una misma zona y en Formosa, un desierto". -¿Usted cree que la Cumbre se transformó en una manera de presionar a los gobiernos del Sur para que se comprometan a invertir en tecnología? Hay un sector que quiere imponerse como proveedor de equipamiento. Pero en la Argentina, por ejemplo, tenemos una red que es tres veces más grande de lo conveniente. Equipamiento sobra. Lo que tenemos es que bajar los precios. -¿Cuál es su posición con respecto a que el Estado promueva el uso y desarrollo del sofware libre? - No alcancé a estudiar muy bien ese tema. Pero en principio creo que hay que sumar y no restar herramientas. Todas valen. -Pero no cuestan lo mismo... -Ya le dije, no conozco bien el tema y no quiero aparecer hablando de algo que no profundicé. - ¿Cree que su formación en una empresa como Telecom le da una visión del tema más ligada a los mercados que a los derechos humanos? -Al contrario. Fui víctima de esa situación, al participar durante varios años de reuniones donde se tomaban decisiones no teniendo conocimiento real de nuestro país y sus necesidades. -¿Y cómo cree que puede interpretarse políticamente que el gobierno haya enviado a una reunón tan tironeada por las corporaciones a un hombre como usted que viene de trabajar en ellas? - Creo que el Estado argentino tiene derecho a contar con una burocracia técnica y experta.
publicada 20/12/2003
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