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Foro Social
Apertura del Foro: Otra Argentina es posible
 Este Foro es una forma de conciencia, las fronteras no tienen que ser para los pueblos, tienen que impedir el paso de los capitales que devastan a las naciones", afirmó Joao Felicio, presidente de la Central Unica de Trabajadores del Brasil, el primero en dirigirse a la multitud que -luego de marchar desde la Plaza de Mayo- se reunió en la Plaza Houssay para dar inicio al Foro Social Mundial en Buenos Aires. En el acto hablaron también Evo Morales (ex candidato presidencial boliviano) que reivindicó la idea de enfrentar "a los partidos del modelo desde las calles y los caminos y no desde las elecciones"; la economista mexicana Ana Esther Ceceña que recordó la vigencia del lema zapatista "un mundo donde quepan todos los mundos" y Nora Cortiñas ( Madres de Plaza de Mayo, línea Fundadora) para quien el encuentro es una suerte de reivindicación de la lucha de "los 30 mil detenidos-desaparecidos, de los torturados, de los presos, de los exiliados" de los años 70.
Un escenario repleto de las diferentes personalidades que representan el capítulo argentino del Foro Social Mundial -entre las que destacaban miembros de Madres y de Abuelas de Plaza de Mayo, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y las delegaciones latinoamericanas que adhieren a la convocatoria- fue el marco en que se dieron por iniciadas las actividades programadas para este encuentro internacional, centradas precisamente en la crisis del modelo neoliberal en esta parte del mundo bajo el lema "Otro mundo es posible, otra Argentina es posible". Puntual, como había sido el inicio de la marcha desde Plaza de Mayo, a las 18,30 y ante una Plaza Houssay repleta comenzó a leerse la larga lista de las 600 organizaciones que participan de la propuesta. Destacaban en el entorno la diversidad y el colorido de quienes integran ese espacio de discusión internacional, donde flameaban banderas brasileñas y bolivianas junto a otras de las distintas delegaciones locales. Del mismo modo, la posición de cada orador fue una síntesis del momento que se vive en sus naciones, aunque hubo coincidencia total en fustigar al Alca y a "la creciente militarización de Latinoamérica". Joao Felicio, el primero en hablar ante la multitud, lo hizo en un portugués sin concesiones. "No merecemos los gobiernos que tenemos en América Latina", repitió el presidente de la Central Unica de Trabajadores del Brasil (CUT) el partido que sostiene la candidatura de Lula Da Silva para las elecciones del 6 de octubre. Alarmado por la visión de miles de personas revolviendo en busca de comida de las bolsas de basura en su viaje de Ezeiza a Buenos Aires, Felicio acusó del desastre al modelo económico que rigió en el país en la última década. "Este Foro es una forma de conciencia, las fronteras no tienen que ser para los pueblos, tienen que impedir el paso de los capitales que devastan a las naciones", sintetizó este profesor de Historia del Arte devenido en uno de los fundadores del Partido de los Trabajadores (PT). Su intervención finalizó, precisamente, con una arenga a favor de Lula como esperanza de esos cambios para el Brasil. Evo Morales, acompañado de un grupo de campesinos bolivianos con sus típicas vestimentas y banderas multicolores, destacó a su turno que "llegó la hora de pedir el poder y el territorio", al señalar que es posible discutir a "los partidos del modelo desde las calles y los caminos y no desde las elecciones". Frustrado candidato a la presidencia de Bolivia, Morales atacó la privatización de las empresas de servicios esenciales y avaló la consolidación de asambleas populares "contra las oligarquías de narcotraficantes que dominan los partidos políticos". Y repitió que promueve el nacimiento de "muchas Cubas para destruir al imperialismo". Ana Esther Ceceña, directora de la revista-libro Chiapas, señaló posteriormente que en el origen del Foro ocupa su lugar destacado la revuelta zapatista del subcomandante Marcos. "Había un eje que sigue teniendo vigencia -recordó la economista e investigadora- la creación de un mundo en el que cupieran todos los mundos. Un mundo en el que todos puedan encontrar su lugar". El cierre del acto estuvo en labios de Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo línea Fundadora. "No necesitamos que salgan a vigilarnos. Queremos ser independientes", dijo y sostuvo que el Foro de Buenos Aires es una suerte de reivindicación de la lucha de "los 30 mil detenidos-desaparecidos, de los torturados, de los presos, de los exiliados" de los años 70.
publicada 22/08/2002
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