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Foro Social
Beverly Keene: Por un mundo mejor
 Beverly Keene es un nombre que sin lugar a dudas despierta una curiosidad inmediata al ser escuchado aquí en Argentina. Ella es estadounidense, nacida en Seattle, y economista, pero está en las antípodas de Anne Kruegger, la Nº 2 del Fondo Monetario Internacional. Llegó al país con la recuperación de la democracia, allá por 1984 y desde ese momento comenzó a militar en favor de los derechos humanos. Desde 1997 coordina la ONG Diálogo 2000/Jubileo Sur, que impulsa la abolición de la deuda externa para todos los países ubicados en ese hemisferio del planeta. Además es una de las organizadoras del Foro Social Mundial que en esta oportunidad se reúne en Argentina.
Beverly Keene es un nombre que sin lugar a dudas despierta una curiosidad inmediata al ser escuchado aquí en Argentina. Ella es estadounidense, nacida en Seattle, y economista, pero está en las antípodas de Anne Kruegger, la Nº 2 del Fondo Monetario Internacional. Llegó al país con la recuperación de la democracia, allá por 1984 y desde ese momento comenzó a militar en favor de los derechos humanos. Desde 1997 coordina la ONG Diálogo 2000/Jubileo Sur, que impulsa la abolición de la deuda externa para todos los países ubicados en ese hemisferio del planeta. Además es una de las organizadoras del Foro Social Mundial que en esta oportunidad se reúne en Argentina. -¿Qué es Diálogo 2000? -Es una suerte de coalición. Es un espacio abierto que empezamos a impulsar en el año 97 desde el Servicio de Paz y Justicia y algunas otras organizaciones de derechos humanos como las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, otras organizaciones más de índole religiosa como El Consejo Latinoamericano de Iglesias, la Confederación de Religiosas en Argentina, el equipo de Pastoral Aborigen, y lo empezamos a impulsar con miras al nuevo milenio, por eso lo de Diálogo 2000, con la idea de impulsar un espacio de diálogo, de mutuo conocimiento, de reflexión conjunta y de búsqueda de posibilidades de acción entre una diversidad de organizaciones que no solíamos sentarnos a la misma mesa para trabajar unidas. Empezamos a trabajar desde una inquietud, frente a la situación de crisis de Argentina y toda América Latina, para ver cómo podemos impulsar una acción conjunta a nivel de todo el continente: la posibilidad de que en este nuevo milenio haya justicia y respeto por los derechos humanos de todos los pueblos. -¿Por qué concentraron su acción en torno al tema de la deuda externa? -Por una razón sencilla, en el 97 cuando empezamos a dialogar a reflexionar juntos, observando las causas de la situación crítica que ya vivía el país, todos identificamos a la deuda externa como uno de los elementos que caracterizaban al modelo neoliberal implantado en la Argentina desde los tiempos de la dictadura y que en ese momento era un tema tabú, no se escuchaba en los medios, no se actuaba en las organizaciones sociales en torno al tema y entonces creímos que sería un aporte concreto como parte de un proceso para develar el funcionamiento de este modelo neoliberal y también empezar a entender que un problema como el de la deuda externa es mucho mas que un problema financiero, es un problema político. La deuda no es un problema económico, no es un problema sobre cuanto se puede pagar sino sobre cuánto se debe pagar. En este caso la perspectiva con la que nosotros trabajamos desde Diálogo 2000 es que esta deuda en primer lugar no la debemos, es una deuda ilegítima por sus orígenes fraudulentos, ilegales, por el hecho de que no se ha utilizado en beneficio de los pueblos, sino de unas pocas corporaciones, unos pocos bolsillos, unos pocos países y se utiliza para impulsar y mantener en funcionamiento este proyecto de dominación sobre la Argentina y todos los países del sur. De hecho nosotros no somos deudores, somos acreedores de una enorme deuda histórico, social, ecológica y el pueblo tiene derecho a exigir que esa deuda le sea pagada -¿Cómo analizan los planes que como el Brady entre otros, llegan desde el norte con la supuesta intención de disminuir los intereses o el capital de la deuda? -Desde el año 99 nosotros formamos parte del movimiento del Jubileo para la cancelación de la deuda externa. Pero dentro de ese movimiento hemos conformado una red de organizaciones sociales en América Latina, Africa y Asia que se llama Jubileo Sur. Evaluando estas propuestas que no casualmente provienen de los propios acreedores consideramos que son mucho bla bla pero a la hora de los bifes no pasa nada. Son propuestas para salvar a los acreedores no para solucionar la situación de los deudores. Por eso planteamos otra perspectiva: nosotros tenemos muchos argumentos jurídicos, políticos, sociales y éticos para plantear el no pago de esta deuda. -En América Latina se viven gravísimos problemas de desocupación, pobreza, hambre, marginación ¿Pueden combatirse a fondo estos flagelos sin solucionar el tema de la deuda? -No, en el sentido de que la deuda forma parte de este sistema, es una de sus herramientas principales para mantenerlo porque es una máquina de sacar recursos. Argentina, por ejemplo, está exportando capitales al FMI, al Banco Mundial, a los bancos acreedores en general y es además la herramienta que utiliza el FMI para imponer sus políticas de ajuste. Entonces sin cambiar eso no podemos cambiar el sistema. -¿Qué expectativas tiene en relación con el Foro Social Mundial? -Me parece que nos puede ayudar a avanzar como organizaciones y como país, en el que sabemos que están pasando muchas cosas, pero pasan muchas cosas dispersas, a tal punto que ni siquiera sabemos lo que está haciendo la vecina. En este sentido el Foro es un escenario que promociona la posibilidad de encontrarse mas allá de los intereses sectoriales, y la posibilidad de unirse y el hecho de que más de 600 organizaciones sociales de la Argentina pudieran sumarse en una sola convocatoria, que si bien no tiene un plan de cambio para el país, implica que todos nosotros reconocemos que así el país no va, que otra Argentina es posible, que el neoliberalismo está en el fondo de los problemas que estamos viviendo, que la deuda externa es una herramienta de dominación, que la militarización de América Latina es parte del problema y que en la medida en que todos estas organizaciones coinciden en reconocer estas realidades, y cada uno está haciendo un pedacito para cambiar esta realidad, el Foro representa una oportunidad para unir esos pedacitos. -Muchas veces se critica a este tipo de reuniones por el hecho de que sus debates, por más enriquecedores que sean, nunca se transforman en acciones concretas ¿Este Foro podrá superar esta crítica? -A cada cosa su lugar y su tiempo. Uno de los principios básicos del Foro es que no es un lugar de decisión. Es decir que no pretende erigirse en "el" movimiento social o "la" dirección de la lucha para transformar el mundo, sino en un escenario donde muchos, con distintas prácticas y propuestas nos podemos encontrar y creo de todas maneras, que aquí en Argentina, con el correr del encuentro podrán surgir una serie de relaciones de trabajo que nos permitirán avanzar hacia otro tipo de acciones. -El lema de este Foro es Otra Argentina es Posible-Otro Mundo es posible ¿Cómo te imaginas ese otro mundo? -Yo creo que todos soñamos básicamente con las mismas cosas. Dar de comer a nuestros hijos, que puedan ir a la escuela, poder curarse de las enfermedades, tener trabajo, ser felices, respetándose a sí mismo y respetando a los demás. Son cosas sencillas y yo creo que eso es lo que quiere la gente, lo que queremos cada uno de nosotros. Y un mundo así estoy absolutamente convencida de que es posible y por eso luchamos.
publicada 23/08/2002
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