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Foro Social
La deuda ya está saldada
"No pedimos perdón por nada porque no somos deudores de nada. Esto no tiene nada que ver con la educación que aprendimos de chicos, en cuanto a la obligación de cumplir con nuestra palabra. Aquí hubo mecanismos fraudulentos que constituyeron una estafa. América Latina ya pagó con creces su supuesta deuda externa. No somos deudores somos acreedores". La frase expresada por el abogado Carlos Juliá, integrante de ATTAC y la Asociación Americana de Juristas, sintetizó las opiniones que se vertieron en el seminario internacional desarrollado bajo el título: "Estrategias regionales frente a la deuda y el movimiento descontrolado de capitales" La actividad, llevada a cabo en el marco del Foro Social Mundial en Argentina, fue convocada por las organizaciones no gubernamentales Diálogo 2000/Jubileo Sur y Attac, y contó con la presencia de panelistas de Argentina, Brasil y España. Coordinados por Beverly Keene, miembro de Diálogo 2000, los invitados desarrollaron sus exposiciones frente a unas cincuenta personas, provenientes no sólo de Capital Federal y el Gran Buenos Aires sino también de Rosario, Río Negro, Mar Del Plata, Neuquén, Uruguay, Paraguay, Brasil y Cataluña. La primera en hacer uso de la palabra fue la representante de Jubileo Sur en Brasil, Sandra Quintela, quién señaló que en ese país, la deuda no era vista como un problema por la sociedad hasta que en septiembre de 2000 un conjunto de organizaciones sindicales, movimientos sociales y la pastoral social convocaron a una gran consulta popular, contra el pago de la deuda externa, en la que votaron más de seis millones de personas. La acción logró instalar el problema de la deuda en la agenda de la discusión pública. Quintela señaló que la deuda pública, interna y externa de Brasil es equivalente al PBI de ese país y critico duramente, el nuevo acuerdo que ese gobierno está a punto de firmar con el FMI por el cual el organismo financiero se compromete a entregar unos 30 mil millones de dólares, debido a que las condiciones que exigen para realizar ese desembolso, constituyen un nuevo ataque sobre su soberanía nacional e introducen nuevas herramientas de dominación. Por último, Quintela calificó de "urgente y necesaria", la unión de Brasil y Argentina para disponer una moratoria de sus deudas externas y realizar una auditoria para determinar su legitimidad. Asimismo llamó a la gente a movilizarse porque sólo con "millones de personas en las calles los gobiernos de la región podrían enfrentar las presiones que se desatarían sobre ellos en caso de que decidan llevar a cabo una acción de esta naturaleza". A su turno, Carlos Juliá, afirmó que todos los países de América Latina viven situaciones similares. En el caso particular de Argentina, señaló que "lamentablemente perdimos 16 años, ya que desde 1984 una comisión investigadora dispuesta por el Senado de la Nación, había recopilado unos 510 hechos ilícitos relacionados con la generación de la deuda externa y sin embargo el Congreso y el Poder Ejecutivo jamás hicieron nada al respecto". Juliá también dijo estar de acuerdo con la idea de elevar una consulta a la Corte Internacional de La Haya para que se expida acerca de la legitimidad de la deuda, pero puntualizó que éste era un trámite muy lento que llevaría por lo menos seis o siete años, por lo que no se puede esperar todo ese tiempo con los brazos cruzados. En este sentido adelantó que la Asociación Americana de Juristas elevará al Congreso un proyecto de ley en el que solicita: 1)Suspender todos los pagos de la deuda hasta tanto una auditoría no determine que parte de la misma es legítima y que parte no lo es. 2)Suspender también toda negociación con el FMI y demás organismos multilaterales de crédito y cualquier institución pública o privada que represente a los acreedores. 3) Convocar a las universidades nacionales a que postulen expertos en esta materia, que no hayan tenido nunca ningún tipo de relación con los acreedores, para conformar la auditoría dispuesta en el Art. 1. Posteriormente, el economista Julio Sevares, integrante de ATTAC, describió los orígenes fraudulentos de la deuda y consideró que "desde su generación la deuda benefició siempre a grandes empresas y agentes financieros locales e internacionales, mientras que los fondos para pagarla surgen de los ajustes que se realizan sobre la clase media y la clase baja". Asimismo, Sevares llamó la atención acerca de la necesidad de cambiar las relaciones de fuerza internas como paso previo a la modificación de las relaciones con el imperialismo ya que de otra manera " aún si la deuda se cancelara de un día para otro, 10 años después nuestros países estarían nuevamente endeudados, porque lo que debe modificarse es el modelo económico que los sojuzga". Finalmente al catalán David Llistar, integrante del Observatorio de la Deuda, un instituto de investigación con sede en Barcelona, y miembro de la Red Ciudadana para la Abolición de la Deuda Externa, planteó la abolición de la deuda desde el punto de vista de los acreedores. Vale la pena señalar que España esta en condiciones de recuperar créditos externos por uno 30 mil millones de dólares. Llistar relató que la generación del papel acreedor de España surge con la idea de impulsar la transnacionalización de sus empresas más importantes, bajo la lógica de pretender asegurar las ganancias de esas compañías en el exterior. En este sentido, el Estado español otorga créditos blandos a países pobres con la condición de que esos fondos sean utilizados para adquirir exclusivamente bienes y servicios españoles. Llistar calificó de "extorsiva" esta actitud y destacó que aprovecharía su estadía en Argentina para recabar datos acerca del comportamiento de empresas y bancos españoles en América Latina ya que les resulta muy difícil obtener esa información en España. Una vez finalizadas las exposiciones, el público presente participó activamente en el seminario, realizando una gran cantidad de preguntas, propuso actividades y solicitó a los organizadores que más allá del debate se dispongan acciones concretas para lograr cuanto antes la suspensión del pago de la deuda. En este sentido se sugirió la necesidad de organizar una estrategia para difundir e instalar el debate en torno de la deuda en la sociedad y se planteó la idea de organizar una consulta popular acerca del no pago de la deuda externa antes de las próximas elecciones para condicionar con su resultado al futuro presidente.
publicada 23/08/2002
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