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Foro Social Mundial
Aguante de los vecinos
 Los trabajadores de la ex empresa Panificación Cinco, de Carapachay, en la zona norte del Gran Buenos Aires, transmitieron en el encuentro del sábado a la mañana su experiencia de conversión de un establecimiento abandonado por su propietario legal en una cooperativa gestionada y dirigida por ellos mismos.
Los trabajadores de la ex empresa Panificación Cinco, de Carapachay, en la zona norte del Gran Buenos Aires, transmitieron en el encuentro del sábado a la mañana su experiencia de conversión de un establecimiento abandonado por su propietario legal en una cooperativa gestionada y dirigida por ellos mismos. En octubre pasado fueron despedidos sin indemnización alguna y librados a su suerte. A partir del proceso de luchas y participación popular inaugurado en las jornadas del 19 y 20 de diciembre, se conectan con la asamblea vecinal de Carapachay. "Sin el apoyo de la asamblea no nos hubiéramos animado a tomar la fábrica, y si lo hubiéramos hecho en octubre, la policía nos hubiera sacado a patadas sin dificultad", analiza Sergio, uno de los trabajadores presentes. El 17 de abril tomaron la decisión e ingresan al edificio. "Teníamos mucho miedo. Yo nunca había hecho algo así", recuerda Lidia, trabajadora y madre de cuatro hijos. Pero los vecinos formaron una muralla humana que hizo dudar a los que vinieron a reprimir. Los ocupantes, superando el miedo y la sensación de estar haciendo algo "indebido", enfrentaron con entereza a la policía y al ex dueño, obligándolos a retroceder. Luego de diez días de discusiones sobre cómo seguir adelante, decidieron constituirse en cooperativa, como la forma jurídica que les da la cobertura legal necesaria para poner en marcha la elaboración y distribución de sus productos. Luis Caro, joven abogado y asesor de numerosas cooperativas, relata la batalla legal contra reloj que libraron. La apremiante condición de los ocupantes obligaba a una solución sin dilaciones. "En la Constitución Nacional, el derecho al trabajo y el derecho de propiedad tienen igual jerarquía. Ante la situación de emergencia, debe primar el derecho al trabajo". Este y otros argumentos legales fueron esgrimidos ante los jueces y ante el intendente y concejales del partido de Vicente López para que dictaran una ley de expropiación, que finalmente se logró por medio de la movilización de trabajadores y vecinos. El 14 de junio la fábrica reinició su producción, que desde esa fecha se multiplicó por 15. Los trabajadores están aprendiendo a organizar ellos mismos la compra de insumos y servicios, a dirigir y planificar la producción y la comercialización. Cuentan con la ayuda de profesionales de las asambleas barriales. "Al haber eliminado el costo empresario -el antiguo dueño se había adjudicado un 'sueldo' de $ 10.000- la cooperativa tiene que ser rentable y permitir vivir dignamente a sus integrantes", razona Caro. Se dio un interesante debate con varios concurrentes, en torno al tema de la forma cooperativa adoptada por éste y otros grupos de trabajadores. Se señaló que el presente es un nuevo cooperativismo, diferente del conocido hasta ahora. Se pone el acento en la toma de decisiones por asamblea de todos los trabajadores y en la igualdad salarial para todos. También se reivindicó el origen de lucha de todo el movimiento cooperativo en el país, independientemente de su posterior transformación en empresas con patrones y obreros. La Cooperativa El Aguante participa activamente de todo el movimiento de empresas tomadas por sus trabajadores, brinday recibe apoyo y experiencias. Cooperativa El Aguante: Montes de Oca 6574, Carapachay. Teléfono 4763-2009
publicada 25/08/2002
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