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Foro Social Mundial
Las llamas de la bronca
 Un video realizado en forma colectiva por un grupo de piqueteros de San Francisco Solano da cuenta de mucho más que una protesta: condensa en una hora toda una cultura, nacida a partir de las privaciones pero que no deja de tener sueños y esperanzas. "No necesitamos que nadie hable por nosotros. Lo hacemos nosotros mismos, con nuestras palabras y nuestros actos", explica un protagonista.
El sábado a la tarde se proyectó el video titulado "El rostro de la dignidad. Memoria del MTD de Solano", en el aula Kosteki-Santillán de la Facultad de Ciencias Sociales. El trabajo documenta la actividad del Movimiento de Trabajadores Desocupados de varios barrios de San Francisco Solano, partido de Quilmes, en el sur del conurbano bonaerense. Tiene una duración de 59 minutos y es producto de la elaboración colectiva de un gran número de miembros del movimiento. "Este video es producto de varios cortes. En el curso de diversas asambleas y debates, los compañeros fueron sugiriendo cambios, cosas que tenían que estar y otras que no, y finalmente aprobaron esta versión que -pienso- va a ser la definitiva. Es una película coral", relata el videasta que montó y editó la obra, presente en el aula y miembro del MTD. Es difícil sustraerse a la emoción que suscitan esas imágenes de rostros curtidos, manos laboriosas, fuego de neumáticos, cuyas lenguas parecen querer abrasar al espectador. "Los primeros quince o veinte segundos del corte de ruta, cuando llegamos con las gomas y les prendemos fuego, sentimos una profunda sensación de libertad", dice uno de los piqueteros en la película a través del pañuelo que le cubre parte del rostro. La película está cargada de símbolos, como el alambre tejido de un cerco privado que desmontan y utilizan para cortar la calle e impedir el paso de la policía. "Ese cerco simboliza, por un lado, la consigna 'a desalambrar' de la canción de Viglietti, y por el otro, la barricada que separa a los que luchan de las fuerzas represivas del Estado". "El desocupado no puede parar la producción, entonces para o dificulta el tránsito de mercaderías", enuncia el videasta, tratando de explicar su concepción sobre el funcionamiento del sistema capitalista. Define su propuesta estético-ideológica como un proceso de "construcción en la lucha de clases a favor de los trabajadores". Otros militantes presentes manifiestan que la lucha de ellos no se agota en los cortes de ruta, los planes productivos o los reclamos de Planes Trabajar. "Luchamos contra este sistema de muerte. Los proyectos productivos son para tomar el trabajo en nuestras propias manos, para educarnos y educar a nuestros hijos en un trabajo solidario, sin explotación. Peleamos por un cambio social, como dicen nuestras banderas, por un proyecto político de autonomía y para eso no hay recetas. Lo vamos construyendo todos los días" Impresiona a la concurrencia la participación de los chicos, que crecen siendo piqueteros. Anuncian que están organizando y tramitando una escuela para el barrio, con sus propios programas y maestros, al margen de la estructura educativa estatal. "No queremos educar para reproducir el sistema", aclaran. Afirman que no les importa lo que dicen de ellos los medios, que se refieren a los piqueteros en todos los tonos, y responden: "No necesitamos que nadie hable por nosotros. Lo hacemos nosotros mismos, con nuestras palabras y nuestros actos". Un largo aplauso, fuerte y sentido, saludó el final de la proyección y el debate.
publicada 25/08/2002
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