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Producción del Taller de Periodismo Contrahegemónico
El trueque argentino
 Los vicios del sistema capitalista pueden llegar a contagiar a la red del trueque que se expandió de manera vertiginosa en el país. Los "prosumidores", tal como se denominan los miembros de los nodos de intercambio, expresaron su preocupación por la falsificación y la devaluación de los "créditos", la moneda que inventaron para poder intercambiar bienes y servicios.
En el marco de las múltiples actividades descentralizadas del Foro Social Mundial en Argentina, se cumplió esta tarde el encuentro convocado bajo el título "El trueque: sustentabilidad social y políticas de desarrollo económico". Más de un centenar de personas, en su mayoría miembros activos de la red de trueque, visitaron el Nodo "La Estación", que funcionó como todos los sábados en el local de la Asociación Mutual Sentimiento, ubicado en Federico Lacroze 4181, a pasos de la terminal de trenes de Chacarita. Cerrada la tarea de trueque, el público asistió a un debate conducido por Carlos Pelloli, directivo de la Mutual Sentimiento, y Luis Laporte, responsable de relaciones instituciones de la Red Global, en el curso del cual se discutieron estrategias para recuperar la plena actividad de los nodos, seriamente afectados por la situación económica. Los "prosumidores", tal como se denominan los miembros de la red, expresaron su preocupación por la devaluación de los "créditos", moneda que circula al interior del sistema de trueque como equivalente de bienes y servicios, y coincidieron en que la acumulación de dichos papeles, así como su falsificación, amenazan con distorsionar el sentido original de la propuesta. Más allá de estas graves cuestiones, los organizadores del encuentro reivindicaron la actividad como una alternativa genuina de supervivencia de los sectores populares. Dijo Laporte: "El trueque no es una mera feria de intercambio, sino el emergente visible de un nuevo tejido de relaciones sociales, que rescata el sentido de rebeldía de la gente común ante un modelo económico excluyente. La posibilidad de trocar empanadas por computadoras constituye una alternativa inédita, que hoy moviliza a tres millones de personas, empeñadas en sobrevivir en un contexto de desigualdades manifiestas". Según los dirigentes, el movimiento ha resistido distintos intentos de cooptación por parte de los partidos y funcionarios gubernamentales y avanza en la búsqueda de un programa común con otras experiencias sociales que también carecen de una adecuada representación política. Señaló Pelloli: "La crisis atraviesa todos los sectores sociales de distintas maneras, y el trueque no constituye una excepción. La crisis alimentaria se manifiesta hoy al interior de los nodos y la red hoy ve afectada su autonomía, en tanto el sistema del trueque ya no se abastece solo. El Estado tiene que generar políticas activas. A diferencia de otros sectores, la red todavía tiene la capacidad de generar pequeñas producciones, a escala cuasi artesanal o semi industrial. Así como se subvenciona a empresas multinacionales, nosotros pedimos una definición en favor del sostenimiento de la vida cotidiana de la mayoría del pueblo argentino". Al decir de Laporte: "No afrontamos sólo una crisis económica y social, sino del sentido de pertenencia a la sociedad. Los nodos sostienen un imaginario social inclusivo y se han convertido en una suerte de asamblea donde hoy se discute absolutamente todo. Hay que apuntar a las construcciones autónomas, a la organización de los ciudadanos autoconvocados, barajar y dar de nuevo porque las actuales formas de representación política no expresan los intereses populares". Concentrados en los problemas que hoy afectan a la continuidad de la Red Global de Trueque, los asistentes dejaron de lado la consideración de las cuestiones atinentes a los efectos que la globalización produce en nuestro país. La urgencia de lo inmediato pudo más, y expresó adecuadamente una faceta de la crisis del modelo neoliberal en Argentina.
publicada 25/08/2002
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