|
Producción del Taller de Periodismo Contrahegemónico
Foro para los más chiquitos
 Desayunaron, dibujaron, cantaron, bailaron y aprendieron sus derechos para empezar a defenderlos desde niños. La única actividad infantil del foro terminó con una suelta de globos para el amigo desconocido.
En el aula 306 ya estaban unos 20 chicos sentados, que tomaban una chocolatada acompañada por un alfajor. Quienes se encargaron de coordinar las actividades son estudiantes de Ciencias Económicas y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. La propuesta: "trabajar a partir de sus derechos para que empiecen a defenderlos desde la participación y el intercambio de cada una de las vivencias personales", "que les quede en la cabecita que existen y que recuerden sus derechos". A través de los carteles con las chicas superpoderosas, los chicos vivenciaron sus derechos a través de los dibujos que realizaban con los crayones que los estudiantes les regalaron para ese fin. Cada uno aportó lo suyo, tanto con el crayón como a través de la música que llegó con la interpretación de las Bandanas, o de la murguita, o de los instrumentos de viento que los mismos chicos ejecutaron. La sirena de un megáfono era la encargada de llamar la atención para el cambio de actividades y más de uno también lo usó para ser mejor oído, aunque los menos se sintieron cohibidos de sentir su voz tan fuerte y decidieron gritar. Al finalizar el taller, todos se fueron a la plaza para soltar los globos con "los mensajes hacia el amigo desconocido". -¿Cuál es la preocupación general de los chicos?. " -La comida, en cuanto llegaban se preocupaban por que no les faltara el desayuno. cuentan los organizadores. -¿Porqué se integraron tan bien teniendo edades y situaciones personales tan distintas? -Porque en lo cotidiano están lejos de la familia por distintos motivos, o porque los padres trabajan o porque están ausentes, entonces al no poder vivir la familia se integran en el ámbito de juego. Gonzalo tomó su chocolatada y su alfajor y ocupó su lugar para comenzar a participar en "su taller". Según el relato del chico, quien realmente participó del único taller dedicado a los niños (no sólo por los temas sino por sus integrantes)lo sucedido fue así: "Dibujamos, tomamos la leche, hicimos murga, nos dieron un broche con la cara de Matías, nos pusimos un cartelito con nuestros nombres para saber quienes somos y fuimos a soltar los globos con los mensajes. El color de mi globo era celeste y mi mensaje fue mi nombre".
publicada 25/08/2002
 éstas notas pueden ser reproducidas libremente, total o parcialmente (siempre que sea con fines no comerciales), aunque agradeceríamos que citaran la fuente.
|