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clínicas recuperadas
Salvar la fuente de trabajo y la salud
 Los trabajadores de dos clínicas -cerradas por sus propietarios y reabiertas por sus ex empleados bajo la forma organizativa de una cooperativa- contaron sus experiencias en una de las actividades del Foro Social de Salud que se realizó en Buenos Aires. La medicina de la solidaridad versus la medicina del lucro.
"Salvar la fuente de trabajo y la salud". Esta frase pertenece al afiche que imprimieron los trabajadores de la Clínica Junín, de la ciudad de Córdoba. Sintetiza el doble objetivo que anima a estas personas y a quienes componen la flamante Cooperativa de Salud Medrano, formada por los ex empleados -pero no ex trabajadores- de la clínica El Buen Samaritano, del barrio porteño de Almagro. En una concurrida reunión, realizada el sábado a la tarde en la Facultad de Medicina, los voceros -elegidos en asamblea- de estos dos centros de salud abandonados por sus anteriores propietarios, expusieron los orígenes, desarrollo y estado actual de sus respectivos casos. Ambos presentan asombrosas -o no tanto- similitudes. Se trata de prestigiosos establecimientos vaciados por sociedades fantasmas, vinculadas a figuras políticas de primera línea -la esposa del gobernador José Manuel De la Sota en un caso y el ex ministro de Salud de la Nación, Héctor Lombardo, en el otro-. Viviana, administrativa de la clínica cordobesa, relata que el 23 de mayo de este año "vivimos el peor día de nuestras vidas". En efecto, ante la recepción de telegramas de despido por parte de 45 de los 64 trabajadores que allí se desempeñaban y la resolución en asamblea de ocupar las instalaciones, se ven en la situación de plantear a todo aquel que quería entrar -personal médico y no médico- "¿de qué lado estás, con nosotros o con la patronal?" y aceptar sólo a aquellos que se unieran al difícil camino que están transitando. Permanecieron hasta el 13 de junio, fecha en la que llegan a la conclusión de que "con las puertas cerradas no vamos a conseguir nada" y resolvieron reabrir. Daniel, enfermero de El Buen Samaritano, se emociona al informar que el pasado jueves les dieron "el número" de la cooperativa, que les brinda el marco legal para plantearse la reapertura. El y Alberto, enfermero de terapia intensiva, describieron el proceso de malos tratos y mentiras que debieron soportar de parte de testaferros "empresarios", funcionarios de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) -que dicen representarlos-, jueces, periodistas de ciertos medios que los denunciaron como "okupas" y provocaron que el Gobierno de la Ciudad les quitara la magra ayuda alimentaria que se había visto obligado a darles. Similares avatares atravesaron los cordobeses, que aprendieron que para lograr que los atiendan aquellos que deciden desde sus escritorios la vida de los demás, "nada de pedir audiencias; hay que ir y abrir las puertas". La Clínica Junín, controlada por sus trabajadores, "atiende al pueblo por un bono solidario", en una larga serie de las principales especialidades médicas y con "servicio de guardia las 24 horas". Destacan la solidaridad recibida durante estos meses desde todo el país y su participación activa en el movimiento de empresas recuperadas. La experiencia de El Buen Samaritano es mucho más reciente y aún deben transitar varios pasos, pero se encaminan en la misma dirección. "Médicos para atender en la clínica nos van a sobrar", dice con convicción Alberto (en este establecimiento todos los médicos eran externos). Con esto quiere señalar las enormes reservas solidarias que hay en nuestro pueblo, manifestada de muchas maneras diferentes. Un trabajador presente relató un hecho ocurrido cuando se desmpeñaba como enfermero en la ex clínica Humboldt -otro sanatorio vaciado en su momento por los mercaderes de la salud. Encontrándose ante la urgencia de conseguir una sonda para un paciente, el director del establecimiento -médico y profesor universitario- lo intentó calmar con estas palabras: "La salud es lucro". Los trabajadores de la Junín y la Medrano -y todos los profesionales que trabajan con ellos- parecen empecinados en desmentir a tan docta autoridad.
publicada 26/10/2002
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