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desnutrición
De granero del mundo a monocultivo de la soja
Detrás de la epidemia de la desnutrición hay un sistema agrario que concentró la tierra en pocas manos, desaloja progresivamente a los campesinos que las habitaron durante años y privilegia el monocultivo de la soja forrajera, a pedido de las grandes potencias y en detrimento de otras legumbres y sembradíos autóctonos que enriquecen la dieta de la población y no necesitan de agroquímicos perjudiciales para la salud ni desgastan el suelo en el que crecen. A estas conclusiones arribaron especialistas de diversas áreas -ingenieros agrónomos, académicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, campesinos, grupos ecológicos- convocados por el Foro Social de Salud para debatir sobre la epidemia de desnutrición que padecen los sectores más pobres del país. "Un pueblo que se dedica a un solo cultivo se suicida", afirmó el ingeniero agrónomo Walter Pengue, parafraseando la frase célebre de uno de los autores intelectuales de la Revolución Cubana, José Martí, y agregó que la convertibilidad generó una dependencia tan extrema que unos meses atrás "en las mesas argentinas se servía maíz cosechado en los Estados Unidos" y al "granero del mundo" se lo destinó a la producción exclusiva de la soja, que crece en tierras fértiles que las empresas deforestan sin escrúpulos y riegan con agroquímicos tóxicos. Para su colega, el ingeniero Guillermo Gallo Mendoza, integrante del grupo "Reflexión Rural", "la soja es la frutilla del modelo agrario", un paliativo para calmar las urgencias- muy promocionado por la prensa local- que no resuelve los problemas estructurales que originan el hambre y que radican en una mala distribución de la riqueza. Mendoza describió la situación actual como una "catástrofe nacional" y discrepó con algunos de los especialistas del panel en cuanto a la eficacia de los programas alimentarios como "Soja Solidaria" y las huertas comunitarias que el gobierno implementa entre los sectores más humildes a los que consideró soluciones parciales del conflicto: "Hay que cambiar la disposición de la tierra", reafirmó. Las ponencias de los especialistas se confirmaron con la presencia de los integrantes del Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero (Mocase), invitados especiales de la mesa, que en los últimos 8 años resistieron el desalojo de los empresarios a las tierras que habitaron sus abuelos y que trabajan de generación en generación. "Defendemos el territorio en el que vivimos y cultivamos alimentos sanos, que nada tienen que ver con la soja transgénica que arrasa con nuestras tierras -dijo Carolina Cordero que junto a Juan Aguirre, representaron al Movimiento- todos tenemos derecho a tener un pedazo de tierra para cultivar y vivir dignamente". Los portavoces del Mocase describieron brevemente la crisis sanitaria que atraviesa la provincia y humanizaron las cifras oficiales que indican que el 53 por ciento de la población vive por debajo de la pobreza, cifra que aumentó en un 26 por ciento con respecto al año pasado, según informó en el inicio de la mesa Ana Dones, de la Red de Personas con Discapacidad (Redis) quien alertó que las nuevas generaciones "crecerán con discapacidades propias de la malnutrición" que entre otras cosas, afecta el desarrollo intelectual de los niños. "Acá hay comida para pobres y comida para ricos -continúo Miryam Gorban, docente de la Escuela de Nutrición de la UBA, en una de las intervenciones más aplaudidas de la jornada- la carne, la leche y los huevos se los llevan los países del primer mundo y nuestros chicos se alimentan con la soja forrajera que ellos utilizan para engordar al ganado". Gorban cerró el encuentro con un llamado de atención frente a las campañas publicitarias que alientan a reemplazar unos alimentos por otros "cuando hay nutrientes como los de la carne que son irremplazables" y recordó que la alimentación es un derecho humano inalienable -base inherente de la educación y la salud- a pesar de que 20 millones de ciudadanos no tengan acceso a una dieta saludable. "Esto trae consecuencias muy graves en el presente y en el futuro: la anemia y la desnutrición crónica, que aparejan retraso en el crecimiento y dificultades para aprender, son epidemias actuales que condicionan a generaciones enteras -concluyó-. Alimentación y salud son un solo reclamo".
publicada 26/10/2002
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