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Crónica de una audiencia
“Había una nena de 12 años que fue torturada”
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Comunicado de la Asociación Ex Detenidos: Juicio contra Etchecolatz en La Plata
"En Arana fue torturada una nena de 12 años", contó una sobreviviente

María Hebelia Sanz y Julio Mayor, detenidos ilegalmente en diciembre de 1976, estuvieron secuestrados en uno de los centros de Arana y en las comisarías 5º y 8º, en donde compartieron el cautiverio con Jorge Julio López. En tanto, el defensor del represor presentó un insólito escrito, para pedir que se incorporen como prueba informes periodísticos sobre "los delincuentes subversivos terroristas" que actúan en Israel.

LA PLATA (30-06-06) - Un matrimonio que sobrevivió a la represión ilegal contó hoy al Tribunal su paso por tres centros clandestinos de detención que funcionaron bajo la órbita de Miguel Etchecolatz. "La picana era el modus operandi de los interrogatorios" dijo a su turno Julio Mayor, y luego su esposa, María Hebelia Sanz, contó que en Arana "había una nena de 12 años que fue torturada".

El matrimonio fue convocado por el Tribunal Oral Nº 1 en el marco del caso de Jorge Julio López, cuyo secuestro y torturas se le imputan al ex Director de Investigaciones de la Policía provincial. Mayor y Sanz compartieron el cautiverio con López -quien declaró el miércoles pasado- en los campos de concentración que funcionaron en las comisarías 5º y 8º de esta ciudad.

Mayor y Sanz eran estudiantes de Medicina, y fueron secuestrados el 1 de diciembre de 1976, y llevados a uno de los centros clandestinos de la zona de Arana: "En la CONADEP me enteré que era el 'campo de Arana' -contó ella-, al lugar le decían 'La Casa de las Muñecas', porque (los represores) tenían ahí a una muñeca vendada y con las manos atadas". Estuvieron cautivos en ese sitio cerca de dos semanas.

"A todos nos torturaban", describió Mayor, y añadió que los prisioneros tenían que soportar "desde la tortura psicológica que uno debía sufrir ahí adentro, por la situación traumática que se vivía, hasta picana eléctrica, golpes de puño y amenazas de muerte". Cuando el Tribunal quiso indagar sobre el tipo de torturas que había sufrido Sanz, la respuesta de la testigo fue sugestiva: "Con unas pinzas".

Mayor indicó que en Arana se escuchaban tiros todo el tiempo. Su esposa completó el cuadro: "Había tiros, ráfagas a cualquier hora de la noche, corridas, autos que entraban y salían". Además, mencionó a una serie de represores a quienes sólo pudo identificar por sus apodos: "Estaban 'El Francés', 'El Coronel' y 'El Padre', que deducíamos que era el torturador porque 'nos hacía confesar'. Venía al calabozo y nos hacía rezar padrenuestros blasfemos".

Sanz se quebró cuando los abogados de la querella le preguntaron sobre la presencia de menores de edad detenidos en ese centro clandestino. "Sí, había una nena de 12 años, Mónica Santucho. A ella la torturaron", dijo entre lágrimas. Y contó que, cuando la pareja fue trasladada a la comisaría 5º de La Plata, la niña también fue llevada a ese lugar. "Ahí tuvo un abdomen agudo, un dolor generalizado del abdomen, suponemos que a causa de las torturas". Sanz nunca pudo saber qué pasó con ella: "Cuando nos fuimos de la 5º, ella seguía ahí". Mónica Santucho permanece desaparecida.

En la comisaría 5º "había muchísima más gente", relató la testigo, y agregó que los guardias "tenían uniformes policiales" y que entre ellos se nombraban por grado: "se decían 'cabo', 'sargento' ". "Había presos comunes y todo", dijo, en referencia a que la dependencia funcionaba de manera paralela como centro clandestino y como comisaría "normal".

El matrimonio fue "legalizado" en su tercer destino, la comisaría 8º de La Plata. Pero Sanz aclaró: "Nos hicieron toda la parte legal y de los dedos cuando estábamos en la 5º". En la 8º, los recibió directamente el comisario. "Ya éramos presos, era distinto", dijo la testigo, cuando relataba el trato que los prisioneros clandestinos tenían en ese lugar, una dependencia que, dentro del "circuito Camps" se consideraba el paso previo a la puesta a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.

De hecho, ese fue el destino del matrimonio, aunque antes de ser trasladados a unidades penales, se les obligó a firmar declaraciones cuyo contenido nunca conocieron: "No sé de qué se trataba (el acta), y me la hicieron firmar bajo coacción", señaló Mayor.

Insólito planteo de la defensa

La nota descabellada de la jornada la puso el abogado defensor del represor Etchecolatz, Luis Boffi Carri Pérez, quien hasta ahora viene guardando un cerrado silencio durante las audiencias y jamás ha formulado una pregunta a un testigo.

Ante el asombro de jueces, fiscales, querellantes y público, el letrado planteó en un escrito que se "tenga como prueba" en este juicio "los informes periodísticos" sobre "los atentados terroristas sufridos por el Estado de Israel por parte de la organización Hamas". "En Irak grupos terroristas han asesinado a diplomáticos rusos -rezaba el insólito escrito-, lo que ha provocado la lógica reacción del gobierno de Vladimir Putin, el que ordenó atacar a esas hordas criminales de guerra".

Ante las caras de desconcierto de las partes y el público presente, Boffi Carri Pérez sostuvo que "tanto en Estados Unidos como en Gran Bretaña se ha procedido a la detención de delincuentes subversivos terroristas de la organización Al-Qaeda", e indicó que "todos estos hechos son de público y notorio (sic), por lo que solicitamos se los tenga como prueba, como tales, cuya relación con esta causa se ampliará en el alegato".

Tanto los fiscales como los abogados representantes de la querella plantearon al Tribunal que el pedido era "improcedente", por el sencillo motivo -evidente para todos, menos para el abogado defensor- de que los hechos de los que habla el letrado no tienen relación alguna con los hechos investigados en esta causa.

Adelanto de audiencias

Para el lunes 3 de julio -próxima jornada del juicio oral contra el represor-, se esperan cuatro importantes testimonios. En primer lugar, el Tribunal citó a José Horacio Perelló, quien durante la dictadura fue propietario de un almacén de ramos generales ubicado junto al Destacamento policial de Arana, y podría aportar datos sobre el funcionamiento del lugar.

Luego, declararán dos ex detenidos-desaparecidos -Carlos Alberto De Francesco y Efraín Guillermo Cano- que estuvieron secuestrados en varios centros clandestinos de detención, y compartieron el cautiverio con Jorge Julio López en la comisaría 5º de La Plata.

Por último, y en el marco del tercero de los casos investigados en este juicio, prestará testimonio Alfonso Mario Dell'Orto, padre de la desaparecida Patricia Dell'Orto y suegro de Ambrosio De Marco, también desaparecido. Según relató el miércoles pasado Jorge Julio López, el matrimonio fue fusilado en Arana el 9 de noviembre de 1976, en una matanza dirigida personalmente por Miguel Etchecolatz.


publicada 26/09/2006
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