Nota
Malvinas Argentinas: ¿qué parte del “no” es la que no entiende Monsanto?
Entre el 53 y el 65% de la población de Malvinas Argentinas, Córdoba, rechaza la instalación de Monsanto y el 91% reclama un referéndum para ratificarlo. El acampe vecinal cumple un año impidiendo la construcción de la planta de semillas transgénica. La empresa juega al desgaste y a insistir con complicidad política en 2015, según la voz de las corporaciones.
En un año, el barrio cordobés de Malvinas Argentinas se convirtió en el epicentro mundial de la lucha contra la multinacional Monsanto. Sus vecinos bloquean desde el 19 de septiembre de 2013 la construcción de la planta acopiadora de semillas transgénicas más grande del mundo. Desde entonces sufrieron represiones de la policía, de patotas dirigidas por la UOCRA, los visitó Manu Chao, científicos como el doctor Andrés Carrasco o Raúl Montenegro, referentes de los derechos humanos como Nora Cortiñas y Adolfo Pérez Esquivel y en todo el mundo se sigue con atención la evolución de este conflicto en el que una comunidad rechaza la imposición de una corporación.
La secuencia ha sido de vértigo: frente al rechazo social, la empresa retiró sus máquinas, la justicia paralizó las obras en enero; en febrero fue rechazado el estudio de impacto ambiental de la planta; en junio se aprobó una nueva ley de impacto ambiental provincial y ocurrió otra represión. Y hoy, ante el festival que celebra el año y el triunfo del bloqueo, Monsanto anuncia que presentará un nuevo estudio luego de las elecciones de 2015.
Cómo cambia la gente
“Parece mentira que todo esto haya pasado en un año” dice Vanesa Sartori, psicóloga y vecina integrante de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida. “Pensar que cuando empezó la asamblea no tenía idea de qué era Monsanto, ni qué hacía. Hoy estamos despiertos, esto nos enseñó a descreer lo que te quieren vender. No sólo por Monsanto, sino qué radio escuchar, que programa de tevé ver. Tenemos un pensamiento más crítico, más independiente y sabemos que no todo es como nos dicen. Malvinas nunca va a volver a ser lo que era, más allá de Monsanto”.
Malvinas ers una localidad sojera de 12 mil habitantes que el Censo de 2010 declaró como la de mayor índice de Necesidades Básicas Insatisfechas de toda Córdoba. La historia de su transformación tiene esa genética: no por nada Monsanto la eligió como lugar sensible para construir la planta acopiadora de semillas más grande del mundo.
25 de cada 100 embarazos
Tampoco tenía Malvinas Argentinas antecedentes de lucha, a pesar que en febrero de 2013 un estudio de la Universidad Nacional de Córdoba encontró que 25 de cada 100 mujeres perdían sus embarazos, y que en ciertos barrios la probabilidad de contraer cáncer era ocho veces mayor a la media nacional, y la de tener hijos con malformaciones, más del doble.
Este crimen silencioso no había saltado a la vista como en el vecino Barrio Ituzaingó Anexo, con las Madres de Ituzaingó a la cabeza. Ellas fueron las comenzaron el bloqueo. El anuncio de empleos y actividad comercial de una planta de semillas trajo las preguntas que no se habían hecho aún los malvinenses, y la búsqueda de sus propias respuestas.
Información y saber popular
El nacimiento de la Asamblea de Malvinas Lucha por la Vida tiene fecha: 24 de julio de 2012. Aquel día se organizó una primera “reunión informativa” respecto a la planta, a la que asistieron 200 personas, entre ellas el científico Raúl Montenegro quien venía apuntalando la lucha de las Madres de Ituzaingó. “Me provocaron mucho impacto las primeras voces que escuché”, revela Ester Quispe, otra vecina, resaltando la visita del doctor Andrés Carrasco. “No podía creer que fuera cierto. Se me ocurría pensar: che, ¿será para tanto?”.
Vanesa: “Entonces nos empezamos a dar cuenta de por qué pasaban ciertas cosas. Por ejemplo, mi cuñada es kinesióloga y hacía las prácticas acá en Malvinas. Conversando con compañeras les llamó la atención la cantidad de nenes con problemas respiratorios que había. Esos rumores estaban, eran un saber popular pero no había información”.
Entre 57 y 65% contra Monsanto
Un informe certificado por el CONICET divulgado en agosto resume el trayecto que han recorrido los vecinos de Malvinas con respecto a saber y elegir: revela que el 58% de la población de Malvinas Argentinas considera que la instalación de la planta de Monsanto implicaría un riesgo “alto” para la comunidad. “Estos datos sugieren que existe una mayoría consistente de la población que mantiene una posición firme de rechazo a la planta de Monsanto”, subraya el investigador de la institución y coordinador general del informe, Victor Mazzalay, en el trabajo cuyos datos reproducimos a continuación.
Se trató de un estudio de opinión pública sobre 358 ciudadanos requerido por la organización Avaaz (que se encarga de realizar campañas y acciones para acercar reclamos medioambientales, entre otros, a las autoridades políticas) y realizado por Mazzalay a través del Servicio Tecnológico de Alto Nivel (STAN), dispositivo que presta el CONICET a empresas, oenegés y particulares que pagan por el mismo. El CONICET aclaró enfáticamente que el informe no es de su autoría, según lo aclaró enfáticamente a lavaca.
Los resultados:
- Casi el 91% (9 de cada 10 encuestados) se manifestó a favor de una consulta popular o referéndum sobre la instalación de Monsanto en Malvinas Argentinas. Casi también 9 de cada 10 (86 por ciento) considera que los resultados de esa consulta deberían ser de “obligado cumplimiento” para las autoridades.
- Si la consulta se realizara, el 57% votaría por el “NO” a la instalación de la planta. Como algunos manifestaron que no irían a votar, el estudio realizó una submuestra sobre las personas que sí emitirían sufragio. La respuesta se agudizó: casi el 65% expresó que votaría por el “NO” a la empresa.
- Un 71% consideró que los “accionistas de Monsanto” serían los principales beneficiados si se instalara la planta, mientras que casi el 58% apuntó a los funcionarios municipales, provinciales y nacionales.
- ¿Y el principal perjudicado? Casi el 64% apuntó que sería “todo el pueblo de Malvinas”, mientras que el 34% dijo que serían “la mayoría de los habitantes” de la población.
- 7 de cada 10 personas se mostraron de acuerdo con las acciones realizadas por las vecinas y los vecinos de Malvinas Argentinas para impedir la radicación de Monsanto en Córdoba. Solamente 2 de cada 10 (21 por ciento) no acuerdan.
- Los investigadores y las investigadoras del CONICET se mostraron sorprendidos por el “altísimo grado de visibilidad pública” del conflicto. Casi el 95% de la población encuestada está informada sobre la cuestión.
La última parte del informe expone algunas consideraciones analíticas robre la lectura de los resultados. En ese sentido, respecto a la instancia de consulta popular o referéndum, el investigador Mazzalay destaca: “Esto sugiere una amplia legitimidad de este mecanismo como un instrumento para la toma de decisión pública definitiva, a la vez que un pedido generalizado de un modo de participación en el cual la ciudadanía pueda ser escuchada por las autoridades sin exponerse a probables sanciones”.
¿Por qué el estudio advierte esto? Mazzalay aclara: “En estudios previos se mostró que una importante porción ciudadana manifestó que no era seguro opinar en contra, o realizar acciones de oposición a la instalación a la planta”.
El informe concluye: “Considerando resultados de estudios previos, estos datos sugieren que existe una mayoría consistente de la población que mantiene una posición firme de rechazo a la planta de Monsanto. Nótese que transcurrido más de un año, desde la realización de un estudio de opinión en marzo de 2013, la distribución de posicionamientos se mantiene similar pese a las numerosas acciones de los diversos actores involucrados”.
Transversalidad modelo 2014
Volvemos a septiembre 2013. La asamblea sabía que no quería la planta, pero, ¿cómo evitarla? Al principio fueron las Madres las que comenzaron el bloqueo. Algunos no estaban de acuerdo. “Veíamos como algo imposible de sostener”, recuerda Ester sobre las estrategias de entonces. “Creíamos que nos iba a sacar la policía a los pocos días. Y hoy estamos a un año. La policía vino, pero no pudo. Hoy por hoy uno puede decir que se puede salir al frente de estas grandes corporaciones y salirle al cruce al Gobierno”.
Aquel 19 de septiembre del 2013, la asamblea decidió organizar un festival con la excusa del Día de la Primavera. Lo llamaron Primavera Sin Monsanto y convocaron a artistas para ponerle color al reclamo y celebrar alegremente la resistencia. Pero la jugada no tenía que ver solamente con el festival. Esa también era una excusa: “Ese día comenzamos el bloqueo que al día de hoy continúa”, dice Sofía Gatica, una de las que imaginaron este modo de ponerle freno a la construcción de la planta.
Gatica es una de las Madres de Ituzaingó y uno de los emblemas de lucha contra Monsanto en Argentina y en el mundo. A un año de su nueva lucha, dice: “Si tengo que hacer un balance de este año, veo que nos hemos puesto más rebeldes”. Y en la perspectiva del movimiento transversal que se ha generado entre vecinos de distintas localidades, científicos, abogados, estudiantes, artistas y militantes sostiene que “en Córdoba hay una resistencia muy grande. Acá se va a dar esa revolución de poder echar a esta multinacional”.
La amenaza 2015
Sin embargo, Monsanto parece dispuesto a insistir con la planta. No parece casual que un día antes de la celebración de un año del bloqueo el diario cordobés La Voz del Interior (“el Clarín de acá”, grafica Vanesa porque de hecho pertenece a dicho grupo) difunda que “fuentes ligadas a la empresa” informan que postergarán la presentación de un nuevo estudio de impacto ambiental –tal cual lo requiere la nueva ley provincial- hasta “mitad de año próximo” para “evitar una politización adicional a la que ya plantearon grupos que se oponen a la instalación”.
Vanesa: “No podemos bajar la guardia porque ellos no descansan. Queremos que se acabe, estamos cansados, esto es muy agotador. Sabemos que vale la pena totalmente, pero sentimos que se sigue dilatando. Y esa esa es la estrategia de ellos”.
Este viernes 19, desde las 13 comenzará el festival Primavera sin Monsanto en la Plaza San Martín de la segunda sección de Malvinas Argentinas, Córdoba. Entre los artistas que confirmaron su participación están Carly Jiménez, Rubén Patagonia, Jauría, Perro Verde, Plantas, La cruza y otras. Habrá talleres, mingas, proyecciones y radio abierta.
“Va a ser otro empujón para seguir adelante”, resumen las vecinas.
Fotos de Lina Etchesuri
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema?
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
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MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

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Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
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Patagonia rebelde
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