Actualidad
Los Jubinautas

Otro miércoles movilizado. Los grupos de jubiladas y jubilados estuvieron en Congreso, mientras la CGT marchó con la consigna “El trabajo es sagrado” realizando un homenaje al papa Francisco I. Hubo más policías enfrentando la manifestación de unos 300 jubilados, que los dedicados a la masiva marcha cegetista. Reflexiones sobre el hecho de movilizarse y sobre cómo sigue esta historia, con los pies en el asfalto.
La historieta cuenta la resistencia de un grupo de personas que sobreviven a una invasión de fuerzas del cielo llegadas para exterminar a la sociedad con armas y seres destructivos y tóxicos.
El Eternauta es una maravilla que hoy tiene una versión hecha serie, y que presenta una especie de réplica cada miércoles en la realidad argentina, con jubiladas y jubilados que reclaman por la destrucción de los haberes que les corresponden por el trabajo de toda una vida. La burocracia represiva hace que los rodeen de una cantidad absurda de efectivos de seguridad armados como para una guerra, que usan el gas tóxico y los golpes sobre los +70. Ancianas y ancianos se defienden como pueden, más que nada con su entusiasmo y sus convicciones, y en algunos casos usan unas antiparras protectoras, cual jubinautas del siglo 21, para cuidarse de las ínfulas agresoras. Para la masiva movilización de trabajadores de la CGT y las dos CTA, en cambio, no hubo gases, empujones, tonfas, golpes, motoqueros amenazantes, ni protocolo.

Fotos: Tadeo Bourbon para lavaca.
Gambetear policías
El tránsito fue un caos en Congreso, producto de los cortes en la zona, no de la movilización. Las jubiladas y jubilados comenzaron a manifestarse entonces desde las distintas esquinas del Congreso, y luego el grupo Jubilados Insurgentes emprendió otra metodología: eludir a los cordones policiales, gambetearlos, moviéndose siempre una cuadra más allá y cortando, para luego volver, con la policía siguiéndolos sin saber cómo impedirlo.
Zulema (la Jubinauta de la foto de portada) piensa por qué es más fuerte el despliegue policial para unos 300 jubilados que para la enorme manifestación sindical: “A la policía le molesta más que estemos en el Congreso. Pero hay otra cosa: cuando somos muchos no se animan a reprimirnos. El tema es que los jubilados siempre somos minoría – muchas veces hay más policías que jubilados. Esto es un gasto irracional en represión, dinero que podría usarse para fines mejores”.

Fotos: Tadeo Bourbon para lavaca.
Plantea cuestiones de las que no suelen hablar los medios: “Vos fíjate que nos están exprimiendo, explotando y quieren sacarnos todo el jugo porque los trabajadores somos los que producimos las riquezas. Y en el caso de los jubilados todo lo que nos quitan no es para levantar el país ni para ningún beneficio, sino que se lo llevan afuera los grandes capitales internacionales. Somos víctimas porque no tenemos quién nos represente: la CGT mira para otro lado, el Congreso mira para otro lado y la justicia también”.
¿Qué tendría que pasar para que las cosas cambien? Zulema suspira: “Nosotros pensamos que primero hay que resistir. Estamos acá siempre, no como la CGT que llama un paro un día y después se olvida. Tiene que haber un plan de lucha continuo. Si muchos sectores se movilizan podríamos lograr unidad para acciones conjuntas con objetivos en común. Acá tenemos que ponernos de acuerdo en qué hacer con este país, con la democracia… porque al final es un país y una democracia decidida por los grandes grupos, por los ricos, donde siempre los pobres y los trabajadores salimos perjudicados”.

Fotos: Tadeo Bourbon para lavaca.
Bajando el copete
Juan Manuel calculaba cierta dispersión, por la cantidad de demandas y actos que se acumulan. “Hubo un acto a la mañana por la gente discapacitada, porque se votaba algo en el Congreso. A la mañana estuvimos ahí. Nos fuimos después del mediodía cuando aparentemente consiguieron que no bajara… ¿cómo se llama? Libertad Avanza. Pero ya habían cerrado todo alrededor del Congreso. Además hubo jubilados que quisieron ir con la CGT y otros que no queríamos”.
El resultado fue que grupos de jubilados acompañaron a la CGT en su acto, actitud que no tuvo reciprocidad. Dice Juan Manuel, jubilado insurgente: “Y encima es el acto de Madres por el aniversario de la primera marcha, que también hubiéramos querido ir, pero bueno, estamos grandes para dar tantas vueltas”. Juan Manuel cree que las discusiones entre jubilados tienen lógica: “No es una división profunda, sino cosas que pasan en todos lados, en los organismos de derechos humanos también, y aparece además lo electoral porque los distintos partidos tratan de ver qué sacan, viste. Como fue la boludez de ayer de la conferencia entre los candidatos para la Capital. Nadie dijo un carajo de nada, es una vergüenza total. Nos están cagando a palos todos los miércoles y nadie dice nada, viste. Y la CGT tampoco”.
Se queda mirando las calles, como si fuesen el mapa de sus batallas semanales: “Hoy hicieron algo distinto. Otras veces cerraron todo distinto pero hoy nos vinimos para acá (la plaza frente al Congreso) y cuando caminamos por Callao se armó de nuevo. Pero siempre seguimos. Esta es nuestra marcha”. Sobre la CGT: “Hay sindicatos que están en conflicto ahora. Los aceiteros, los de neumáticos, la UOM en Villa Constitución. Pero al final cualquier manifestación más o menos grande y que llame la atención es una patada que le damos al gobierno. Una más, para ir acumulando, acumulando… en algún momento saldremos todos juntos”.

Fotos: Tadeo Bourbon para lavaca.
¿Y por qué eso no ocurre? “Falta que bajemos un poco el copete todos. El peronismo no se entiende qué quiere hacer, se queda encerrado, están discutiendo que sí que no con la provincia, y si siguen así la van a perder por una boludez total. No tiene sentido. Pero bueno, nosotros seguimos hace ya un año y medio y sabemos que eso les duele. Tenemos que seguir así”.
Rubén estaba unos pasos más allá: “El gobierno no para de atacarnos, y ahora viene otro acuerdo con el FMI, más control de la economía, y parece que van a pedir más ajustes para los jubilados. ¡Más ajuste!”
¿Y hasta cuándo? “Hasta que logremos rodear toda la Casa de Gobierno con una manifestación gigante. No pueden ser tan inoperantes. Acá tenemos más policía y más policía, y siguen reprimiendo”.

Fotos: Tadeo Bourbon para lavaca.
Adriana lleva un cartel en el que se lee: “No pedimos favores, exigimos derechos”. Y dice: “No queremos subsidios, sino vivir dignamente. Es un derecho, no es un favor. Soy jubilada pero no vivo de la jubilación, por suerte. Vengo por solidaridad, porque le está pasando no solo a los jubilados, sino a mucha gente. Como que pasó de moda la solidaridad… y yo creo que todos tenemos que meternos y hacer algo para que mejoren las cosas”.
¿Alguna luz de esperanza? “Los jubilados estamos a la vanguardia. Otras veces fueron los estudiantes. La CGT se ve que no lo entiende”.

Fotos: Tadeo Bourbon para lavaca.
Juegen para adelante
El acto porteño de la CGT se congregó primero en la 9 de Julio, se desplegó por toda Independencia y varias cuadras de Bernardo de Irigoyen. En Independencia y Perú instalaron y muchas imágenes del Papa Francisco y se lo escuchaba por los parlantes cual si fuese un DT: “Quiero que salgan, jueguen para adelante, pateen adelante, construyan un mundo mejor”. La convocatoria tuvo como lema: “El trabajo es sagrado”.

Fotos: Tadeo Bourbon para lavaca.
Se cantó la marcha Los muchachos peronistas, el Himno Nacional, y en la cabecera pudo verse a Héctor Daer, a Gerardo Martínez, a Hugo Moyano, a Julio Piumato, y también a los representantes de las dos CTA: Cachorro Godoy y Hugo Yasky. Como el año pasado y tantas veces en que la CGT no quiere molestar demasiado, la marcha fue hacia Paseo Colón, para pasar junto a la escultura “Canto al Trabajo”, de Rogelio Yrurtia. Un inquietante monumento descripto por su autor y por los folletos turísticos como un símbolo del trabajo y el amor, cosa difícil de ver para quien observe ese canto al sufrimiento y la explotación. El artista Daniel Santoro ha preferido interpretarlo de otra forma bastante razonable: “Estamos festejando como ‘canto al trabajo’ a un grupo de gente hecha mierda, esclavizada, incluso con nenes. Está hecho por un escultor oligarca. Eso debería llamarse ‘Grupo de esclavos corriendo una piedra en forma primitiva’”.

Fotos: lavaca.
Bicicleta sin carry trade
Las columnas fueron entusiastas, y los que no llegaron encuadrados fueron por las suyas. Diego iba con su bicicleta, pero no la financiera: “Noooo, me vine del laburo con la bici. Trabajo en el Renaper. Vine por las mías porque es 1º de Mayo y para reclamar por todas las situaciones económicas del país”. Reconoce que es de los privilegiados que tienen trabajo. “Sí, a mí no me alcanza, pero hay gente que está muchísimo peor. Por eso todo esto tiene que cambiar”.

Fotos: Tadeo Bourbon para lavaca.
¿Y qué habría que hacer para que esto cambie? “Por lo pronto marchar. Pero esto es un reclamo nada más. No sé cómo explicarte, el gobierno tiene toda la plata, están haciendo desastres, pero habría que implementar las cosas para la sociedad, no para ellos”.
Lleva la bicicleta sobre la rueda trasera tomándola por el manubrio. Se le arruga el ceño: “Es un gobierno nefasto. Soy padre, trabajo hace más de 20 años, pero creo que jamás estuve tan mal económicamente, y con tanto trabajo. Porque no solamente trabajo en Renaper, hago montones de cosas más”. Mientras caminamos dice algo tremendo: “Creo que estoy en la mejor etapa de mi vida, pero personalmente hablando, no. Es algo agotador. Da bronca. Ni te escuchan. Ese sería un gran cambio, que escuchen a la población”.
Comer crudos
Gabriel es trabajador de la construcción. “Vine porque me parece bien estar acá. El trabajo está bajísimo, le pregunto a mis vecinos y bajó automotriz, gastronomía, todo. Ya va un año y medio, y hay gente que quiere darle tiempo. Lo que creo es que hay que organizarse y hacer algo masivo, para meter presión, porque está todo muy complicado”.

Fotos: lavaca.
Mientras tanto, los únicos que mantienen la movilización parecen ser los jubilados. “Pobres, les pegan siempre. Pero me parece que cada vez más gente se va dando cuenta. Encima ahora empezó a aumentar todo. No se puede vivir con la miseria que hay actualmente, con salarios y jubilaciones congeladas y cada vez más desempleo. Así que me parece bien la lucha. Hoy se mueve la gene con un acto como este, pero hay que hacer mucho más, porque si no nos van a comer crudos”.
¿Qué quieren que hagamos?
Cecilia es vendedora ambulante de tortillas a la parrilla. “Este gobierno no quiere que trabajemos. Ni siquiera nos dejan vender en la calle. Entonces no tenés trabajo, pero tampoco te dejan salir a vender. ¿Cómo vamos a vivir? Es como que nos quieren liquidar. Nos quieren correr. Ahora se hace esta marcha, y está muy bien. Yo para colmo puedo venir a vender, porque si no no tengo donde ir. Salvo algunas ferias los fines de semana, pero también la policía no corren y nos saca la mercadería. Te vuelvo a decir: no sé qué quieren que hagamos”.

Fotos: Tadeo Bourbon para lavaca.
Dejar tranquilo al ombligo
Damián llegó con sus hermanos. “Yo soy docente, mi hermano es municipal y mi hermana es de la CTA”. Su panorama: “Es una situación muy horrible. Cada vez peor, cada vez cuesta más llegar a fin de mes, y encima sé que por lo menos tengo trabajo. El que no tiene ni siquiera un ingreso fijo bajo, te juro que no sé cómo hace”.
¿Cómo se cambia esto? “Con organización, juntándonos en comunidad tratando siempre de ser solidario con el que tenemos al lado, no ser indiferentes”. Damián no habla de organizaciones que convoquen a concentraciones, sino de una especie de desconcentración, en la que de abajo hacia arriba se hagan cosas. No en ciertas manifestaciones, sino todos los días.
“Es que tenemos que replantearnos nuestras prácticas, si lo que estamos haciendo está funcionando, si tenemos que buscarle una vuelta de tuerca. Pero tratando de tener acuerdos, de limar asperezas con la gente que no piensa como nosotros, juntándonos en los barrios, en los sindicatos, en las propias familias. Si no, vivimos cada uno mirándose su ombligo, no vemos al que está al lado y pasa hambre, o no te importa que alguien viva en la calle porque lo desalojaron y no tiene para pagar un alquiler. ¿Sabés qué es eso? Una libertad mentirosa”.

Fotos: Tadeo Bourbon para lavaca.
Damián es de Villa Lugano: “Para que haya llegado esta gente algo mal hemos hecho de nuestro lado. Se fue fermentando este odio, estas mentiras permanentes, esta violencia. Pero por eso te digo: hay que estr en los barrios, en las parroquias, en todas partes todo el tiempo haciendo cosas y entendiendo que hubo demandas que no supimos resolver, y capaz que ni escuchar. Pero de ahí a que hoy le peguen a los jubilados, que rompan el trabajo, que ataquen a la gente, qué sé yo: ¿en serio nos vamos a quedar sentados esperando? ¿O vamos a tratar de hacer algo distinto con nuestras propias vidas?”

Fotos: Tadeo Bourbon para lavaca.
Actualidad
Córdoba contra la reforma laboral

Córdoba amaneció este jueves paralizada y movilizada desde la madrugada y hasta después del mediodía. Cortes simultáneos y coordinados bloquearon los accesos a la ciudad desde las 6 de la mañana mientras se nutrían las columnas gremiales que marcharon hacia el centro cívico, que un cordón policial mantuvo aislado para impedir la concentración.
Se improvisó entonces un escenario desde un camión desde el cual Mariana Mandakovic, representante de Cispren –sindicato de prensa cordobés– y secretaria adjunta de la CTA, leyó uno de los dos documentos que sintetizan las exigencias de cuarenta organizaciones sindicales de todo el país. “El único antecedente similar a la reforma laboral propuesta por el gobierno de Milei tuvo lugar en 1976, con la dictadura cívico militar”, denunciaron.

El palco del acto en Córdoba. (Fotos: prensa del sindicato de Aceiteros).
Entre los puntos conflictivos que la reforma laboral propone, destacaron: ruptura del sistema de negociaciones colectivas, restricciones al derecho de huelga, financiamiento de despidos con recursos del sistema de seguridad social y la institucionalización del techo salarial y los límites a las paritarias.
El otro documento estuvo dirigido al gobernador Martín Llaryora. “Las provincias están quebradas por culpa del programa económico de Milei y no por los trabajadores. No tiene que ser cobarde. Anímense a enfrentarlo”, exigieron.
El plan de acción contra la reforma laboral tendrá continuidad la próxima semana en Rosario con una movilización convocada a las 11 de la mañana del 10 de febrero. Para el día siguiente, miércoles 11, los gremios anunciaron un paro general, ya que el Senado votará el controvertido proyecto.
La movilización cordobesa fue convocada por la CGT y las dos CTA de la provincia y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) nacional. “No hay otra alternativa que la lucha y demostrar el descontento ante esta mal llamada reforma laboral que es totalmente regresiva. No tiene ningún artículo que beneficie a los trabajadores”, sintetizó Rubén Urbano, secretario general de la UOM de Córdoba.

El cerco policial frente a la movilización.
Actualidad
Represión contra jubilados: La debilidad de la fuerza

El Gobierno exhibió este miércoles un nuevo signo de debilidad al reprimir otra pacífica marcha de jubiladas y jubilados. Hubo cuatro personas detenidas, 35 heridas y dos debieron ser hospitalizadas. (En la imagen de portada se ve una de las dos detenciones que sufrió el cura Paco Olveira).
A una semana de la sesión en el Senado que discutirá la aprobación de la reforma laboral, la violencia desplegada contra personas mayores, con discapacidad y trabajadores y trabajadoras de prensa se entendió como el despliegue de un show destinado a disuadir una protesta cuyos alcances no prevé.

Foto: lavaca.org
De lo contrario, no puede entenderse el absurdo de cómo el sacerdote Paco Olveira fue detenido dos veces.
O la forma en la que se llevaron en un camión del Servicio Penitenciario Federal a Miguel Ángel, un jubilado con problemas en el corazón.
O la manera en la que dos oficiales federales se llevaban a Fernando Quintero, un jubilado con muletas, al que soltaron porque empezó a convulsionar.
La violencia y la arbitrariedad de cientos de efectivos (?) contra quienes se manifestaban puede ser leída como un síntoma de la fuerza y lo genuino del reclamo.
El temor estatal al registro de esos hechos también llevó a las fuerzas a pegar y gasear a periodistas y fotógrafxs que, durante la mañana, se habían movilizado al Senado para hacer una conferencia como acción en contra de la derogación del Estatuto del Periodista.
Luego de la escenificación de la violencia, la marcha se hizo como cada miércoles, y algunos siguieron para acompañar el cabildo realizado en el Hospital Garrahan en contra del despido y persecución a las y los profesionales que lucharon por la mejora de sus condiciones laborales. Como cada jornada, también cantaron contra la CGT («a dónde está que no se ve»), cuyo Consejo Directivo se reunirá este viernes para definir si realizará alguna acción de cara al miércoles que viene.

Foto: lavaca.org
Los datos de la violencia
La Comisión por la Memoria informó que cuatro personas fueron detenidas, más de 35 resultaron heridas y dos debieron ser hospitalizadas. Los principales párrafos del informe:
“Jubilados, personas con discapacidad y manifestantes fueron víctimas de un desproporcionado dispositivo de seguridad que contó con la presencia de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Policía de detención y motorizada de la Ciudad de Buenos Aires (GAM)”.
“La Policía Federal acorraló a los manifestantes en la esquina de Callao y Rivadavia y con empujones, golpes con escudos y gas pimienta, logró desalojarlos hacia el centro de la plaza. Posteriormente, la Policía Federal armó sucesivos cordones policiales que fueron apostados sobre Av. Rivadavia hasta Avenida de Mayo y San José, donde además ubicaron un camión hidrante, que evitaba totalmente el paso de personas hacia la zona de Congreso o 9 de Julio”.
“Cuatro personas resultaron detenidas: Miguel Ángel Caly, Ivo Enríquez, Francisco “Paco” Olveira y Fidel Tomas Bravo. Más de 35 personas resultaron golpeadas o heridas por gas pimienta, padeciendo irritación en los ojos y la piel; dos de ellas tuvieron que ser hospitalizadas por crisis convulsivas, previamente atendidas por CEPA y el equipo de monitoreo de la CPM”.

Foto: lavaca.org
“En nuestra calidad de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura monitoreamos el despliegue de las fuerzas represivas y junto al @argentinacepa asistimos a las víctimas de la represión. Esta tarea de control forma parte de las actividades desarrolladas con el @cnpt_argentina y el @mlptcaba”.
IG https://www.instagram.com/p/DUWjBIiifZd/?igsh=MXg1Y2R6dDI1MmVvaw==
FB https://www.facebook.com/share/r/1ARhneKp7d/
Actualidad
El Garrahan movilizado frente a las amenazas oficiales: «¿qué miedo vamos a tener?»

El gobierno amenazó con nuevos despidos en el Garrahan, que el año pasado había conseguido una histórica actualización salarial del 61%. La explicación de la situación, lo que dicen las madres de los niños internados, la importación de material de descarte como si fuese una gran noticia. Las acciones, el cabildo abierto, y cómo se organiza la posibilidad de poner límites frente a los atropellos.
Por Francisco Pandolfi
El Jefe de Gabinete del gobierno nacional –y también vocero–, Manuel Adorni, lanzó este martes un tweet como nueva avanzada contra el Hospital Garrahan. Amenazó con el despido de 10 trabajadores y sancionar a otros 29, muchos de los cuales estuvieron al frente de los reclamos en 2025.
En las peleas de ayer, se sustenta la amenaza de hoy: el año pasado los trabajadores lograron un aumento salarial –histórico, inusual– del 61% en el salario básico luego de meses de protestas, asambleas y 32 huelgas.
Como respuesta al (nuevo) amedrentamiento protagonizado por Adorni se convocó a una conferencia de prensa para este miércoles al mediodía: “Nos castigan por defender al Hospital”, denunciaron en la explanada del Garrahan, símbolo de la salud pública argentina: se atienden anualmente más de 660.000 niños de todo el país, se realizan 12.000 cirugías complejas y se trata el 40% de los casos de cáncer infantil.
El sumario
En la conferencia, distintos delegados se pasan el micrófono, la palabra, las ideas, y la bronca.
Alejandro Lipcovich, administrativo y representante de ATE. Dice que el ataque es 100% político y decidido por la Casa Rosada. Y dice también que las autoridades del hospital son meros apéndices, “chirolitas” (por el antiguo muñeco de un ventrílocuo) de este poder de turno.

¿El origen del ensañamiento?: “Pocos días después de conseguir el aumento salarial se inició el proceso sumarial, que institucionalmente se supone es interno, que debe seguir una serie de pasos, que todavía no concluyó porque las personas acusadas de hechos ridículos ni siquiera habíamos sido notificadas”.
Los hechos ridículos: “Fuimos a protestar frente a la Dirección por algo tan elemental como nuestro derecho a huelga y que no nos descuenten el salario por ejercer un derecho constitucional. Atacan a los sindicatos y a los compañeros que estuvimos al frente porque el vaciamiento no cesa en el hospital, desamparando los tratamientos de los niños”.
Norma Lezana, nutricionista y Secretaria General de la Asociación de Profesionales y Técnicos, hace 39 años trabaja acá: “Fuimos a la Dirección para pedir una mesa de diálogo, que alguien nos escuche; eso exigimos el 31 de octubre tras un año y cuatro meses sin respuesta. Lo que respondieron fue descontarle, a sueldos de un millón de pesos, hasta 600 mil. ¿Por qué? Por luchar ante una dirección sorda”.
¿Qué miedo vamos a tener?
Además de a Adorni, se apunta a Milei –Javier, presidente–. A Lugones –Mario, ministro de Salud–. A Pirozzo –Mariano, el interventor–. “Nosotros estamos en un proceso sumarial y el informe lo hace la sumariante Fernanda Marino, que depende del Consejo de Administración y del Poder Ejecutivo. Es escandalosa y grave esta terrible intervención del gobierno y el tweet de Adorni refleja que el proceso sumarial está totalmente viciado”, denuncia Lezana.
Agrega lo actual: “Presentamos un amparo sindical sobre el cual la justicia no se expidió, pero el Poder Ejecutivo ya determina que estamos cesanteados y deberían sacarnos los fueros, entonces no tenemos ninguna garantía. Nosotros todavía ni pudimos ejercer nuestro derecho a la defensa. Es pura arbitrariedad”.

Sentencia: “Lo que quieren hacer es privatizar nuestro hospital. Pirozzo viene acá a hacer su trabajo, lo mismo que hizo al despedir a más de 200 trabajadores del Bonaparte y más de 100 en el Sommer”.
Bárbara Acevedo es enfermera focalizada en la adolescencia. Lleva en la mano un cartel: “Abajo los sumarios, arriba el Garrahan”.
Dice: “Qué miedo vamos a tener contra las sanciones si sostenemos el hospital junto a las madres que todos los días enfrentan la enfermedad y la muerte de sus hijos; qué miedo vamos a tener si sostenemos esta realidad sobre nuestros hombros”.
Una de esas madres está acá y se llama Florencia, es de Tierra del Fuego y es la mamá de Simón. Simón está internado desde hace varios meses, tiene leucemia y acaba de recibir un trasplante de médula. Florencia dice, entre lágrimas: “Gracias a estos profesionales Simón está vivo, ellos le salvaron la vida en un momento en que el hospital se está quedando sin médicos, enfermeros, farmacéuticos”.
Importando lo que no funciona
Una de las enfermeras que conoce a Simón es Mercedes “Meche” Méndez, enfermera de Cuidados Paliativos del Garrahan. Pone el foco en otro tweet de Adorni, publicado este lunes: “A partir de ahora, las clínicas y hospitales de todo el país podrán importar equipamiento médico usado. Menos costos y burocracia, más calidad al servicio de la salud de los argentinos. Fin”.
Meche dice a lavaca: “Es aberrante, criminal y ya lo vivimos en los noventa. Te mandan lo que en otros países del supuesto primer mundo está en desuso y no funciona bien. Implica una falta de seguridad absoluta, tanto para el profesional como para el paciente. No es una mejor calidad en la salud, al contrario. Nosotros debemos aspirar a un hospital con los mejores equipos, no el descarte. Esto es muy peligroso”.
Por la tarde, las y los trabajadores hicieron un cabildo abierto junto a distintas organizaciones para compartir distintas miradas sobre la reforma laboral que el gobierno aspira a que se apruebe en el Congreso.
Definieron hacer una asamblea interna el lunes y ahí determinar los pasos a seguir. Explica Norma Lezana: “No estamos cesanteados, ni suspendidos. Acá estamos, fuertes, en la lucha y en alerta. Ayer temblé cuando recibí la notificación y hoy, con esta convocatoria masiva, tengo la certeza de que acá hay valentía para pelear y seguir defendiendo el hospital”.


NotaHace 1 semanaComienza un juicio histórico por fumigaciones con agrotóxicos en Pergamino

NotaHace 1 semanaAdiós, Capitán Beto

PortadaHace 3 díasOtra marcha de miércoles: video homenaje a la lucha de jubiladas y jubilados

NotaHace 3 semanasGesta por el agua: Mendoza se moviliza a Uspallata contra la avanzada megaminera

ActualidadHace 4 semanasIncendios en Chubut: “Se está quemando nuestra historia”





























