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24 de marzo: Walsh-Milei, las bananas y la miseria planificada

¿Qué punto de contacto podría establecerse entre Javier Milei y Rodolfo Walsh un 24 de marzo? A 48 años del golpe de 1976.
Texto: Sergio Ciancaglini
¿Qué punto de contacto podría establecerse entre Javier Milei y Rodolfo Walsh un 24 de marzo?
Tal vez haya que plantearse antes una pregunta: ¿Para qué se dio el golpe de Estado de 1976?
Las propias juntas militares reconocieron que la guerrilla estaba prácticamente vencida al momento del golpe, como se comprobó en el Juicio a los ex comandantes de 1985. Las intenciones fueron otras, entre las que se pueden contar:
- Desbancar a un gobierno que se caía solo, entre la violencia interna, los efectos del Rodrigazo de 1975 (por Celestino Rodrigo, ministro pionero en las prácticas neoliberales), y su propia ineptitud para resolver los desquicios de la etapa esoterista que había comandado José López Rega bajo la mirada empática de Jorge Rafael Videla y Emilio Eduardo Massera, entre otros.
- Tomar el poder liquidando todo signo de oposición a través de un plan ilegal y clandestino de asesinatos, secuestros, fusilamientos, torturas de todo tipo, violaciones, cuerpos arrojados al mar, fosas comunes masivas, robos a las víctimas, secuestros de bebés… Curiosidad: teniendo la suma del poder, los militares no aplicaron juicios sumarios ni pena de muerte. Simplemente rompieron el Estado de Derecho, y mataron. Ocultaron aquello de lo que hoy siguen enorgulleciéndose ellos y su pobre ejército de clones intelectuales. Lo ocultaron para evitar cuestionamientos internacionales, y porque no había “guerra sucia”, sino crímenes de trabajadores, familiares de desaparecidos, monjas y sacerdotes, docentes, diplomáticos, abogados, gremialistas, empresarios, periodistas y una cantidad inconcebible de etcéteras. ¿Cómo podrían fusilar a esas personas inocentes (como todos lo somos, hasta que se demuestra lo contrario)?
El bien y el mal
Pero la pregunta sigue pendiente. ¿Para qué se dio el golpe del 76?
La descripción de lo que estaba ocurriendo y sus causas se produjo un año después, y se conoció bastante más tarde. El 24 de marzo de 1977 Rodolfo Walsh fechó su Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar. Al día siguiente, intentando distribuir copias mecanografiadas, él mismo resultó secuestrado y desaparecido por los grupos de tareas.
En su Carta Abierta Walsh –tan alabado, tan repudiado y tan poco leído-, describe los crímenes de delegados sindicales, familiares de guerrilleros, opositores no armados y simples sospechosos, como la doctrina de “cuenta-cadáveres” de las SS nazis. Explica la información falsa difundida por los militares sobre enfrenamientos para justificar asesinatos, masacres secretas, cuerpos mutilados y hasta empalados aparecidos en las costas uruguayas. Recuerda, también, la frase de uno de los jefes del régimen: «La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal».
Atrocidad mayor
Luego la Carta plantea una ruptura asombrosa.
“Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada”.
Lo que hoy se reconoce como genocidio no era para Walsh el mayor crimen, sino la explicación de esa “atrocidad mayor”: el plan económico de la dictadura. La miseria planificada.
Enumera entonces la caída del salario real en un año del 40%, la baja en la participación de los trabajadores en el ingreso nacional, la incapacidad del salario para llegar a pagar la canasta familiar, las subas de precios, el crecimiento de la desocupación con el horizonte de expandirla cada vez más, la caída en el consumo de alimentos (40%), ropa (50%), la casi desaparición de consumos médicos en las capas populares, la reducción del presupuesto en salud pública, las “racionalizaciones”, la contaminación de ríos por la actividad de las industrias que sustentaban al régimen, el descenso del producto bruto, la deuda externa multiplicada, la inflación del 400% anual, la atrofia de todas las funciones creadoras y protectoras del Estado.
Señala la aplicación de las recetas del FMI, la política que favorece a las viejas y nuevas oligarquías especuladoras y a los monopolios internacionales, la economía “donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora”. Aclara: “Son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el ‘festín de los corruptos’”. Agrega el proceso de desnacionalización y desindustrialización.
Se trata en todo caso del inventario de una mentalidad económica que se aplicó varias veces desde aquel 1976 y tuvo distintos finales.
El casino
- Con los militares y José Alfredo Martínez de Hoz, derivó en la llamada “plata dulce” y “patria financiera”, con el incremento de la deuda externa en un 2.000%, modelo especulativo que empobreció a la sociedad a tal punto que los militares llevaron al país casi a una guerra con Chile por el Beagle (1979), y luego a Malvinas (1982), como intento alucinado de perpetuarse en el poder.
- Con Carlos Menem en los 90 se produjo la privatización y extranjerización de empresas estatales (las joyas de la abuela), la apertura irracional al llamado modelo extractivo (megaminería, agroindustria, etc.), se logró la ilusión de estabilidad durante cuatro años que terminó con los niveles más altos de desocupación en el país, la continuidad del modelo de convertibilidad con Cavallo en el gobierno de De la Rúa, y la demoledora crisis de 2001.
- Mauricio Macri no logró deshacer todo lo que se proponía, pero le endilgó al país la mayor deuda externa contraída de un plumazo en su historia, de la que no queda absolutamente nada, utilizada para favorecer todo el sistema financiero de fuga de capitales que aún tiene hipotecado y atado al país a los dictados del FMI. Uno de sus ministros fue Luis Caputo, exponente aggiornado de la especulación financiera que en los 90 se llamó “Capitalismo de casino”.
Desplomes
Se sabe, más o menos, lo que está haciendo Javier Milei aunque no todavía en qué terminará todo.
- Apenas asumió, en diciembre de 2023, se produjo la mayor “derrota” mensual de los sueldos frente a la inflación de los últimos 20 años. Sólo en ese mes, se produjo un derrumbe del poder adquisitivo del 13,2% para el promedio de los trabajadores, según cálculos de Idesa. “Los claros derrotados son los asalariados informales que perdieron más de 30 puntos de poder adquisitivo”, señala el informe.
- El consumo muestra una caída superior al 25%, lo que puso en jaque a pymes y comercios.
- La recesión en el sector productivo se observa en todos los sectores. En enero (último dato disponible) la producción industrial cayó 12,4%, mientras que la construcción se desplomó más de 20%
- La caída en términos reales del gasto en obra pública fue del 75,6%. En programas sociales; 59,6%; en transferencias a las provincias; 53,3%, en jubilaciones y pensiones; 32,5%.
- La Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) estimó que el sector perdió más de 80.000 puestos de trabajo desde diciembre pasado. Estiman que “continuarán bajando dado que no se han revertido ninguna de las causas que motivan la caída”.
- Otros indicadores son el desplome en febrero del despacho de cemento (24% interanual), la producción de autos (18,2%), del índice Construya (25,6%), de ventas minoristas (25,5%) y del patentamiento de autos (18,7%).
- La caída del PBI en 2024 podría alcanzar el 4,9%. Conviene tomar estos números no como algo definitivo, sino apenas como el comienzo de una tendencia.
El déficit
Hasta el FMI le ha pedido al gobierno que contemple los efectos sociales “para evitar que el peso del ajuste caiga desproporcionadamente sobre las familias pobres y trabajadoras”. El argumento es tan obvio que asombra que tenga que ser dicho.
Los tiempos actuales reiteran una típica dinámica Hood Robin: despojar a los pobres con el argumento del “déficit fiscal” para beneficiar la riqueza cada vez más concentrada de las corporaciones económicas. El déficit es social.
El desastre argentino forma parte de una tendencia mundial, recientemente puesta en números que revelan que no existe un problema de crecimiento sino de desigualdad: cada vez más riqueza, repartida entre menos milmillonarios y empresas. https://www.oxfam.org/es/informes/desigualdad-sa
Algunos teóricos lo llaman distribución regresiva del ingreso, otros como David Harvey lo definen como “acumulación por desposesión” (no se crea riqueza, sino que se capturan y se extraen bienes sociales, bienes comunes, recursos naturales y trabajo ajeno).
Bananas
Esa expansión neoliberal –hoy en su supuesta variante (a)narco-capitalista– busca cumplir el proyecto planteado por Milei: volver al país del siglo 19, desigual, sin derechos sociales, basado en la venta de sus productos primarios.
En el siglo 20 apareció otro término para definir a esas naciones pobres o en vías de desarrollo: países bananeros. La máxima expresión actual es el Ecuador –congelado y empobrecido con la dolarización– exportando bananas. Su presidente, para evitar metáforas, es el referente de una corporación bananera. En Argentina no son bananas: son los cultivos transgénicos (que contaminan el ambiente y arruinan suelos que eran de los mejores del mundo), metales, minerales, petróleo, gas, litio… Manuel Belgrano decía hace más de 200 años: “No exporten cueros, exporten zapatos” (por la generación de empleo y valor agregado que eso genera). Los neoliberales operan en sentido inverso.
El empobrecimiento y ataque al tejido social tiene una connotación ideológica, pero tal vez sobre todo cultural. Suele describirse el resentimiento social como una cuestión que afecta a sectores desfavorecidos frente a los poderosos. Algo parecido ocurre con la palabra envidia: desear que otros tengan menos para disfrutar privilegios.
La envidia al revés
Me ha tocado muchas veces hacer periodismo con sectores de los más castigados de la sociedad. En general no vi resentimiento ni envidia de parte de esas personas y comunidades hacia los que más tienen. Puede haber excepciones minoritarias, que dejo para otro momento. Pero la mayor parte de esas personas buscan vivir de un modo tranquilo, digno, trabajando, intentan lograr formas de ascenso social pensando en sus descendientes, un ascenso que está en la genética de un país que fue de los más dinámicos, igualitarios e integrados del continente, hasta que pasó lo que describía Walsh tras el golpe de 1976. No es una cuestión de nostalgia ni de idealizar un pasado que tuvo también mucho de oscuro, sino de la capacidad que ha perdido la política para analizar datos de la realidad práctica y cotidiana.
He visto en cambio dosis complicadas y sorprendentes de racismo, discriminación y desprecio hacia los pobres en sectores con la vida más o menos encaminada. Un resentimiento contra el ascenso social de los demás (“indios”, “negros”, y toda la secuela de insultos que acompañan estas definiciones, a las que se agregan obviamente mujeres, homosexuales, personas con discapacidad, judíos y “zurdos” según con quien se hable). Hace mucho una señora llamada Marga me lo dijo así: “Es como si hubiera una envidia, no dejarte hacer las cosas, no dejarte crecer, que te quedes estancado en lo que estás o peor. Nunca mejor”. Todo esto es tan viejo que hasta Aristóteles (en Retórica) planteaba que la envidia no pretende bienes, sino ver destruidos los del envidiado. Hoy la envidia política, económica y cultural busca destruir el potencial de los demás.
El límite
Esas políticas de la envidia al revés funcionan ya no soterrada o culposamente, sino como meta explícita de gobierno: un vértigo de destrucción que tiene todo el aspecto de ser un fin en sí mismo, hasta que se demuestre lo contrario.
Veníamos de años de aplastamiento social, simulacros, falsos progresismos y democracia mutilada, que fermentaron también formas de depresión y resentimiento que Milei logró orientar comunicacionalmente contra “la casta”. En ese juego desaforado canaliza su propia biografía, hecha también de resentimiento, de esoterismo, y que en tantos sentidos es más de lo mismo que supone combatir. Ya no se trata de una práctica de gobierno, sino de una praxis inédita de des-gobierno.
Nadie sabe cómo terminará ese juego, cuál será el límite.
Hoy se producirá una movilización hecha de la materia de los sueños, de las ideas y las acciones que lograron sacar al país y a la sociedad de muchas tinieblas.
Está por verse qué señala esa memoria hacia el futuro.
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Córdoba contra la reforma laboral

Córdoba amaneció este jueves paralizada y movilizada desde la madrugada y hasta después del mediodía. Cortes simultáneos y coordinados bloquearon los accesos a la ciudad desde las 6 de la mañana mientras se nutrían las columnas gremiales que marcharon hacia el centro cívico, que un cordón policial mantuvo aislado para impedir la concentración.
Se improvisó entonces un escenario desde un camión desde el cual Mariana Mandakovic, representante de Cispren –sindicato de prensa cordobés– y secretaria adjunta de la CTA, leyó uno de los dos documentos que sintetizan las exigencias de cuarenta organizaciones sindicales de todo el país. “El único antecedente similar a la reforma laboral propuesta por el gobierno de Milei tuvo lugar en 1976, con la dictadura cívico militar”, denunciaron.

El palco del acto en Córdoba. (Fotos: prensa del sindicato de Aceiteros).
Entre los puntos conflictivos que la reforma laboral propone, destacaron: ruptura del sistema de negociaciones colectivas, restricciones al derecho de huelga, financiamiento de despidos con recursos del sistema de seguridad social y la institucionalización del techo salarial y los límites a las paritarias.
El otro documento estuvo dirigido al gobernador Martín Llaryora. “Las provincias están quebradas por culpa del programa económico de Milei y no por los trabajadores. No tiene que ser cobarde. Anímense a enfrentarlo”, exigieron.
El plan de acción contra la reforma laboral tendrá continuidad la próxima semana en Rosario con una movilización convocada a las 11 de la mañana del 10 de febrero. Para el día siguiente, miércoles 11, los gremios anunciaron un paro general, ya que el Senado votará el controvertido proyecto.
La movilización cordobesa fue convocada por la CGT y las dos CTA de la provincia y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) nacional. “No hay otra alternativa que la lucha y demostrar el descontento ante esta mal llamada reforma laboral que es totalmente regresiva. No tiene ningún artículo que beneficie a los trabajadores”, sintetizó Rubén Urbano, secretario general de la UOM de Córdoba.

El cerco policial frente a la movilización.
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Represión contra jubilados: La debilidad de la fuerza

El Gobierno exhibió este miércoles un nuevo signo de debilidad al reprimir otra pacífica marcha de jubiladas y jubilados. Hubo cuatro personas detenidas, 35 heridas y dos debieron ser hospitalizadas. (En la imagen de portada se ve una de las dos detenciones que sufrió el cura Paco Olveira).
A una semana de la sesión en el Senado que discutirá la aprobación de la reforma laboral, la violencia desplegada contra personas mayores, con discapacidad y trabajadores y trabajadoras de prensa se entendió como el despliegue de un show destinado a disuadir una protesta cuyos alcances no prevé.

Foto: lavaca.org
De lo contrario, no puede entenderse el absurdo de cómo el sacerdote Paco Olveira fue detenido dos veces.
O la forma en la que se llevaron en un camión del Servicio Penitenciario Federal a Miguel Ángel, un jubilado con problemas en el corazón.
O la manera en la que dos oficiales federales se llevaban a Fernando Quintero, un jubilado con muletas, al que soltaron porque empezó a convulsionar.
La violencia y la arbitrariedad de cientos de efectivos (?) contra quienes se manifestaban puede ser leída como un síntoma de la fuerza y lo genuino del reclamo.
El temor estatal al registro de esos hechos también llevó a las fuerzas a pegar y gasear a periodistas y fotógrafxs que, durante la mañana, se habían movilizado al Senado para hacer una conferencia como acción en contra de la derogación del Estatuto del Periodista.
Luego de la escenificación de la violencia, la marcha se hizo como cada miércoles, y algunos siguieron para acompañar el cabildo realizado en el Hospital Garrahan en contra del despido y persecución a las y los profesionales que lucharon por la mejora de sus condiciones laborales. Como cada jornada, también cantaron contra la CGT («a dónde está que no se ve»), cuyo Consejo Directivo se reunirá este viernes para definir si realizará alguna acción de cara al miércoles que viene.

Foto: lavaca.org
Los datos de la violencia
La Comisión por la Memoria informó que cuatro personas fueron detenidas, más de 35 resultaron heridas y dos debieron ser hospitalizadas. Los principales párrafos del informe:
“Jubilados, personas con discapacidad y manifestantes fueron víctimas de un desproporcionado dispositivo de seguridad que contó con la presencia de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Policía de detención y motorizada de la Ciudad de Buenos Aires (GAM)”.
“La Policía Federal acorraló a los manifestantes en la esquina de Callao y Rivadavia y con empujones, golpes con escudos y gas pimienta, logró desalojarlos hacia el centro de la plaza. Posteriormente, la Policía Federal armó sucesivos cordones policiales que fueron apostados sobre Av. Rivadavia hasta Avenida de Mayo y San José, donde además ubicaron un camión hidrante, que evitaba totalmente el paso de personas hacia la zona de Congreso o 9 de Julio”.
“Cuatro personas resultaron detenidas: Miguel Ángel Caly, Ivo Enríquez, Francisco “Paco” Olveira y Fidel Tomas Bravo. Más de 35 personas resultaron golpeadas o heridas por gas pimienta, padeciendo irritación en los ojos y la piel; dos de ellas tuvieron que ser hospitalizadas por crisis convulsivas, previamente atendidas por CEPA y el equipo de monitoreo de la CPM”.

Foto: lavaca.org
“En nuestra calidad de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura monitoreamos el despliegue de las fuerzas represivas y junto al @argentinacepa asistimos a las víctimas de la represión. Esta tarea de control forma parte de las actividades desarrolladas con el @cnpt_argentina y el @mlptcaba”.
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El Garrahan movilizado frente a las amenazas oficiales: «¿qué miedo vamos a tener?»

El gobierno amenazó con nuevos despidos en el Garrahan, que el año pasado había conseguido una histórica actualización salarial del 61%. La explicación de la situación, lo que dicen las madres de los niños internados, la importación de material de descarte como si fuese una gran noticia. Las acciones, el cabildo abierto, y cómo se organiza la posibilidad de poner límites frente a los atropellos.
Por Francisco Pandolfi
El Jefe de Gabinete del gobierno nacional –y también vocero–, Manuel Adorni, lanzó este martes un tweet como nueva avanzada contra el Hospital Garrahan. Amenazó con el despido de 10 trabajadores y sancionar a otros 29, muchos de los cuales estuvieron al frente de los reclamos en 2025.
En las peleas de ayer, se sustenta la amenaza de hoy: el año pasado los trabajadores lograron un aumento salarial –histórico, inusual– del 61% en el salario básico luego de meses de protestas, asambleas y 32 huelgas.
Como respuesta al (nuevo) amedrentamiento protagonizado por Adorni se convocó a una conferencia de prensa para este miércoles al mediodía: “Nos castigan por defender al Hospital”, denunciaron en la explanada del Garrahan, símbolo de la salud pública argentina: se atienden anualmente más de 660.000 niños de todo el país, se realizan 12.000 cirugías complejas y se trata el 40% de los casos de cáncer infantil.
El sumario
En la conferencia, distintos delegados se pasan el micrófono, la palabra, las ideas, y la bronca.
Alejandro Lipcovich, administrativo y representante de ATE. Dice que el ataque es 100% político y decidido por la Casa Rosada. Y dice también que las autoridades del hospital son meros apéndices, “chirolitas” (por el antiguo muñeco de un ventrílocuo) de este poder de turno.

¿El origen del ensañamiento?: “Pocos días después de conseguir el aumento salarial se inició el proceso sumarial, que institucionalmente se supone es interno, que debe seguir una serie de pasos, que todavía no concluyó porque las personas acusadas de hechos ridículos ni siquiera habíamos sido notificadas”.
Los hechos ridículos: “Fuimos a protestar frente a la Dirección por algo tan elemental como nuestro derecho a huelga y que no nos descuenten el salario por ejercer un derecho constitucional. Atacan a los sindicatos y a los compañeros que estuvimos al frente porque el vaciamiento no cesa en el hospital, desamparando los tratamientos de los niños”.
Norma Lezana, nutricionista y Secretaria General de la Asociación de Profesionales y Técnicos, hace 39 años trabaja acá: “Fuimos a la Dirección para pedir una mesa de diálogo, que alguien nos escuche; eso exigimos el 31 de octubre tras un año y cuatro meses sin respuesta. Lo que respondieron fue descontarle, a sueldos de un millón de pesos, hasta 600 mil. ¿Por qué? Por luchar ante una dirección sorda”.
¿Qué miedo vamos a tener?
Además de a Adorni, se apunta a Milei –Javier, presidente–. A Lugones –Mario, ministro de Salud–. A Pirozzo –Mariano, el interventor–. “Nosotros estamos en un proceso sumarial y el informe lo hace la sumariante Fernanda Marino, que depende del Consejo de Administración y del Poder Ejecutivo. Es escandalosa y grave esta terrible intervención del gobierno y el tweet de Adorni refleja que el proceso sumarial está totalmente viciado”, denuncia Lezana.
Agrega lo actual: “Presentamos un amparo sindical sobre el cual la justicia no se expidió, pero el Poder Ejecutivo ya determina que estamos cesanteados y deberían sacarnos los fueros, entonces no tenemos ninguna garantía. Nosotros todavía ni pudimos ejercer nuestro derecho a la defensa. Es pura arbitrariedad”.

Sentencia: “Lo que quieren hacer es privatizar nuestro hospital. Pirozzo viene acá a hacer su trabajo, lo mismo que hizo al despedir a más de 200 trabajadores del Bonaparte y más de 100 en el Sommer”.
Bárbara Acevedo es enfermera focalizada en la adolescencia. Lleva en la mano un cartel: “Abajo los sumarios, arriba el Garrahan”.
Dice: “Qué miedo vamos a tener contra las sanciones si sostenemos el hospital junto a las madres que todos los días enfrentan la enfermedad y la muerte de sus hijos; qué miedo vamos a tener si sostenemos esta realidad sobre nuestros hombros”.
Una de esas madres está acá y se llama Florencia, es de Tierra del Fuego y es la mamá de Simón. Simón está internado desde hace varios meses, tiene leucemia y acaba de recibir un trasplante de médula. Florencia dice, entre lágrimas: “Gracias a estos profesionales Simón está vivo, ellos le salvaron la vida en un momento en que el hospital se está quedando sin médicos, enfermeros, farmacéuticos”.
Importando lo que no funciona
Una de las enfermeras que conoce a Simón es Mercedes “Meche” Méndez, enfermera de Cuidados Paliativos del Garrahan. Pone el foco en otro tweet de Adorni, publicado este lunes: “A partir de ahora, las clínicas y hospitales de todo el país podrán importar equipamiento médico usado. Menos costos y burocracia, más calidad al servicio de la salud de los argentinos. Fin”.
Meche dice a lavaca: “Es aberrante, criminal y ya lo vivimos en los noventa. Te mandan lo que en otros países del supuesto primer mundo está en desuso y no funciona bien. Implica una falta de seguridad absoluta, tanto para el profesional como para el paciente. No es una mejor calidad en la salud, al contrario. Nosotros debemos aspirar a un hospital con los mejores equipos, no el descarte. Esto es muy peligroso”.
Por la tarde, las y los trabajadores hicieron un cabildo abierto junto a distintas organizaciones para compartir distintas miradas sobre la reforma laboral que el gobierno aspira a que se apruebe en el Congreso.
Definieron hacer una asamblea interna el lunes y ahí determinar los pasos a seguir. Explica Norma Lezana: “No estamos cesanteados, ni suspendidos. Acá estamos, fuertes, en la lucha y en alerta. Ayer temblé cuando recibí la notificación y hoy, con esta convocatoria masiva, tengo la certeza de que acá hay valentía para pelear y seguir defendiendo el hospital”.


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