Nota
Dengue: la epidemia, los errores, y lo que hay detrás
El dengue ya es una epidemia con miles de casos en el país y unos antecedentes que el ex viceministro de Salud, el sanitarista Mario Rovere explicó a lavaca.dream.press. Desde cuándo se conoce la situación. Reproducción del informe oficial completo. Qué se hizo y qué no. La relación con el zika y chikungunya. El mosquito y los paradigmas con los cuales actuar. El cuestionamiento a las fumigaciones.
El dengue ya es una epidemia con miles de casos en el país y unos antecedentes que el ex viceministro de Salud, el sanitarista Mario Rovere explicó a lavaca.org. Desde cuándo se conoce la situación. Reproducción del informe oficial completo. Qué se hizo y qué no. La relación con el zika y chikungunya. El mosquito y los paradigmas con los cuales actuar. El cuestionamiento a las fumigaciones.
Mientras las noticias sobre la cantidad de enfermos de dengue estallaban en los medios, sin saberlo aún, en su oficina en la enorme Universidad de La Matanza, el sanitarista Mario Rovere se pone los lentes y teclea en su computadora la URL del Ministerio de Salud. Entre los materiales que ofrece la página abre uno llamado “Boletín Epidemiológico” y se dirige directamente a la página 12: el mapa oficial de la distribución de los 15 mil casos reportados de infección de dengue, publicado el viernes 26 de febrero.
La escena no es casual: se trata de una nota que lavaca estaba preparando para la próxima MU, y aquí adelantamos.
El Ministerio informa 14.013 casos notificados oficialmente, con 5083 casos autóctonos, 2155 casos descartados y aún 5549 que permanecen en estudio. Un total de 6300 casos confirmados contando 1226 de variantes importadas. Casi la mitad tienen antecedentes de viajes a Formosa o Misiones, los focos nacionales con brote sostenido, y el resto a Paraguay y Brasil.
Distintos médicos epidemiólogos y biólogos consultados por lavaca no dudan: estamos ante una epidemia de dengue. La diferencia que mantienen se da en cuanto a la etapa (inicial o más avanzada), pero todos coinciden en que el riesgo a nivel del clima conjugado con la entrada de virémicos (gente que viaja) provocó una situación diferente este año. Una evidencia: según el informe oficial, ya en las últimas semanas del año se conocieron casos de dengue y el pico fue en la primera de enero, mucho antes que en 2015. “El mosquito llegó antes y a zonas donde antes no llegaba. Para colmo, se queda más tiempo como consecuencia de que se extiende la estación lluviosa y el calor: el mosquito necesita una cría por arriba de los 15 grados”, resume Rovere.
Mario Rovere fue viceministro de Salud de la Nación durante el pasado gobierno, al mismo tiempo que mantuvo su cargo como vicedecano de la Universidad de La Matanza. Hoy tiene su oficina en el edificio de Salud en la UnLaM, mientras cientos de alumnos rinden finales, cursan el ingreso a la facultad y los ayudantes apuran los materiales de estudio.
¿Qué hizo el Ministerio durante 2015 para prevenir la epidemia? Como ex viceministro, Mario Rovere responde: “Nosotros nos preparamos bastante sólidamente para enfrentar el dengue. He visto muchas jurisdicciones con solvencia y profesionalidad. Me parece que nosotros empezamos a advertir a los ministerios tardíamente, porque ocurrió de esa manera”, confiesa.
Rovere fue el único funcionario público de salud que accedió con MU a hablar del impacto de los agroquímicos en la salud. En ese entonces, Rovere habló de la dificultad de abordar el cúmulo y variedad de problemas de salud que el Ministerio recibía, y puso como ejemplo crítico de acción abordar al Aedes Agypti, “mucho antes que los medios hablaran del tema”.
Entonces pudo sonar como un cambio de tema frente a la cuestión de los agrotóxicos, pero pero el tiempo –los meses y el calor– terminaron demostrando la envergadura del problema. Y aquí estamos.
El Aedes Aegypti es el mosquito capaz de portar distintas enfermedades, entre ellas el dengue, zika y la chikungunya, las tres patologías que se plantean como amenazantes hoy en Argentina, según distintos factores desde domésticos hasta internacionales. “Nosotros incluso llegamos a plantear la advertencia cruzada de dengue, zika y chikungunya cuando lo único que existía era el dengue como preocupación”, dice Rovere en referencia a un comunicado que el Ministerio alcanzó a emitir el 5 de diciembre. “Y eso para nosotros fue advertir a las autoridades entrantes que estábamos frente a una situación nueva. En ese momento la gente de Misiones hablaba de sus preparativos; la última reunión en la que yo estuve fue en San Juan, y se habló del panorama de dengue y zika, cuando todavía no estaba en los medios”.
Rovere revela un problema intrínseco de la burocracia estatal en cuanto al abordaje de este tipo de problemas: “Estas enfermedades están entre las áreas de Salud y Ambiente. Cuando uno mira cómo se organiza el tema de salud y el tema de ambiente, muchas veces las instancias gubernamentales están muy separadas. Y de repente Salud se relaja porque consigue que Ambiente pase con un camión fumigando. Entonces lo que parece probable es que necesitemos a futuro una mayor integración entre salud y ambiente siguiendo como trazador todas las enfermedades que se transmiten por vectores”.
Mientras los medios tiraban los flashes sobre el dengue, Rovere advertía que su postura corría riesgo de verse alterada culpa de las comprobaciones científicas y discusiones públicas: su idea es que más que el dengue, hay que poner el foco sobre el Aedes Aegypti. “Porque si el Aedes se ha transformado en un vector capaz de transmitir distintas enfermedades la concentración en dengue puede resultar inadecuada porque yo sigo solamente esa enfermedad. La impresión es que hay que seguir al Aedes porque no deja de sorprender; y cuanto más aumenta la globalización, más chances hay de que pueda transmitir otras cosas”.

Mario Rovere. Foto: Lina Etchesuri
Fumigaciones y reflexiones
Tras el traspaso de gobierno, y con el mosquito ya instalado, la solución publicitada desde las distintas carteras de gobierno (municipal y nacional, espacio público y salud, etc.) fue la foto de un fumigador. “Cuando fumigamos volteamos mosquitos adultos, pero la fumigación no llega a los huevos”, dice Rovere. “Pero en fase epidémica la fumigación tiene sentido. En etapa no epidémica lo que tiene sentido son las intervenciones preventivas de mejora ambiental, de intervención sobre los espacios de potencial cría del mosquito”.
La Red de Médicos de Pueblos Fumigados y un grupo llamado Voluntarios Civiles en Epidemia salieron a cuestionar a las fumigaciones como método para “atacar” el dengue y zika. En el primer caso, la Red hizo eco de una carta técnica de la Asociación de Salud Colectiva Brasileña en la cual se asociaba la enfermedad del zika con los insecticidas que se encontraban en el agua: https://www.abrasco.org.br/site/2016/02/nota-tecnica-sobre-microcefalia-e-doencas-vetoriais-relacionadas-ao-aedes-aegypti-os-perigos-das-abordagens-com-larvicidas-e-nebulizacoes-quimicas-fumace. Cabe decir que luego Abrasco desimintió esta asociación y el motivo sigue en discusión tanto en Brasil como en el mundo: https://divulgapiaui.com.br/portal/abrasco-nega-ter-relacionado-larvicida-pyriproxifen-a-casos-de-microcefalia/
Voluntarios Civiles en Epidemia, por su parte, abrieron una convocatoria en change.org en la que alertan sobre las probables consecuencias residuales en el neurodesarrollo a causa de las fumigaciones, así como de la inefectividad de la medida y de la “falsa sensación” de haber eliminado el mosquito.
¿Qué proponen en cambio? Distintas conversaciones que mantuvo lavaca con epidemiólogos y biólogos han arrojado una premisa inquietante: la única que puede desactivar el virus es la gente.
Nicolás Schweigmann, doctor en Ciencias Biológicas, investigador del Conicet y parte del Grupo de Estudio de Mosquitos, trae un ejemplo simbólico que sirve para entender la tarea: “Vos no te lavás las manos o cepillás los dientes para combatir las bacterias. Lo que hacés es un acto de higiene básico. El ambiente donde vivimos no necesita que se combata, en cambio necesita es que lo comprendamos mejor”.
Sobre esto, Nicolás y un grupo de seis investigadores de distintas disciplinas de la Universidad de Buenos Aires han abierto un interesantísimo blog llamado DengueInfoAr, en el que todos los días publican una “Reflexión Urbana Ambiental”, cada una abordando el problema en sus distintas complejidades. De esta manera, entre otros ejes, informan que el mosquito que transmite estas enfermedades no existe en ambientes naturales, sino que es producto de la contaminación urbana. Es decir: es producto de cómo vivimos.
Parte de los Voluntarios Civiles en Epidemiología llama entonces a hacerse cargo del problema pero no en un sentido idealista ni mucho menos señalador: usan la figura del “multiplicador” como aquél capaz de replicar y explicar la necesidad de actuar casera y domésticamente para eliminar los focos de cría del mosquito. Para ello, recomiendan los pasos sugeridos por el Ministerio de Salud en su manual.
La policía sanitaria
Rovere coincide en estos abordajes, y les da contexto y sustento: “En general la salud pública hubo un debate muy importante en la década de los 80: unos decían “salud para todos” y otros “salud con todos”. Ese “para” en cierta manera lo que decía era: dejen que el Estado se ocupe. Hoy en día los países que van más a fondo en esto asumen que el éxito en la lucha contra las enfermedades vectoriales es de la población, y se logra con una alianza estratégica entre el Estado y la sociedad. Fundamentalmente porque atraviesa los límites entre lo público y lo privado. Yo he visto con cierta simpatía las convocatoria a las poblaciones que se están haciendo y, seguido al titular de la convocatoria, la segunda frase ya habla de una amenaza: “hacé esto, hacé lo otro”, mensajes conductistas. Ese juego de si estamos hablando de una convocatoria a la sociedad o de la vieja policía sanitaria se da en el contexto de una transición donde empezamos lentamente a ver que los problemas de salud pública son tan complejos que hoy en día hay que pensar seriamente en alianzas fuertes entre la sociedad y el Estado. Responsabilizar a la población no es la idea, sino convocar, explicar. Y explicar a un nivel que resulte comprensible y atractivo”.
La pregunta es si el Estado argentino está preparado para afrontar ese tipo de estrategia, o sigue teniendo la lógica de la policía sanitaria. “La salud pública, si uno lo piensa en términos focaultianos, tiene una lógica panoptista. Ha sido, desde prácticamente mitad de siglo 19, parte consustancial de la organización del Estado moderno. Pero esa salud pública necesita cambiar porque también ha cambiado el tipo de enfermedades contra las que se lucha. En muchos casos tenemos problemas que no es que la sociedad puede suplir al Estado; pero en algunas dimensiones lo hace definitivamente mejor. Hoy hay grupos de autoayudas vinculados a enfermedades específicas donde el paciente sabe más que el profesional que lo trata”.
Rovere en la Mu 94
El Zika
El virus específico de zika, ¿es un riesgo real en Argentina? “Desde el punto de vista epidemiológico, tenemos riesgo de dengue y no de zika. Pero hay casos de dengue que podrían confundirse y hay zikas que no son clínicos. Podría ser tarde cuando nos enteremos del zika. Cuando una enfermedad te produjo en Brasil 1 millón 500 mil casos, quiere decir que hay zika para rato y significa una bomba de tiempo en el continente”.
El foco sigue estando en el Aedes Aegypti. Rovere: “No puede ser que uno ilumine las problemáticas los espacios periurbanos más degradados una vez cada cuatro cinco años para prevenir una epidemia. Lo concreto es que tenemos una deuda urbana que tenemos que subsanar cuando no tenemos epidemia. Esa sería la solución definitiva”.
El mapa elaborado por el Ministerio, todavía abierto en la computadora, parece darle la razón: además de las provincias fronterizas, los círculos rojos remarcan urbes como Córdoba, Rosario y Buenos Aires.
El informe oficial, en formato PDF
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI
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