Actualidad
Ley Minibus, día 3: el palacio y la calle

Este viernes tuvo aprobación en general la Ley que podría calificarse como Minibus (hasta ayer se la llamaba Ley Ómnibus), que de 664 artículos pasó a 328. Obtuvo 144 votos contra 109, provocando un estado buscadamente exultante en La Libertad Avanza y el PRO, y cauteloso en el resto, mientras sigue siendo un enigma qué pasará con la votación de cada tema en particular que se producirá a partir del próximo martes 6 de febrero al mediodía. Lo que ayer definíamos como una naturalización de la violencia institucional en las calles por parte de las autodenominadas fuerzas del orden, tuvo este viernes un nuevo round. Lo protagonizaron diferentes policías colocados en la posición de agredir principalmente a jubiladas y jubilados, luego a periodistas que registraban esa violencia, y protagonizando luego una guerra fantasma cuando no había ya prácticamente manifestantes en el Congreso, pero sí cámaras ante las que exhibir esa sobreactuación represiva y de supuesto control callejero.
La lista de 12 detenidos de anoche: Joaquín Suárez, Juan Marcelo Irigoitía, Juan Carlos Denuble, Joaquín Arrúa, Pedro Andrés Esquivel, Joaquín Zuanich, Joaquín Gould, Astor Galar, Maximiliano Sosa, Sergio Luciano Rivotta. Además, el documentalista Pablo Sabando Aburto (atrapado por la espalda cuando filmaba la represión indiscriminada) y el fotógrafo Federico Triestch. Entre los heridos se encontraban Gonzalo Sorbo, camarógrafo de A24 al que rociaron con el gas pimienta potenciado que se utiliza en este gobierno y Gustavo Farías, camarógrafo de C5N agredido por la policía mientras filmaba los incidentes.
(Todo este trabajo de Cooperativa Lavaca se hizo gracias al esfuerzo conjunto de Anabella Arrascaeta, Franco Ciancaglini, Lina Etchesuri, Francisco Pandolfi, Lucas Pedulla y Nacho Yuchark).
El Palacio
Los discursos y encontronazos entre diputados de los diferentes partidos ocuparon parte de la tarde, mientras se sabía que el oficialismo y la oposición amistosa (o extensión oficialista, como en el caso del PRO macrista) ya tenían coordinado el dictamen con otros segmentos opositores (Hacemos Coalición Federal) con la idea de llegar a votar el dictamen en el horario mágico: el de los noticieros de la tarde.

Fotos Nacho Yuchark para lavaca
Un rato antes, Leopoldo Moreau (Unión por la Patria) tenía este diálogo con lavaca.
-¿Saben qué facultades finalmente delegan al presidente?
-No se sabe.
-¿Qué privatizaciones?
-Tampoco sabemos.
-Falta media hora y usted no tiene texto final.
-No tenemos el texto final. Nunca viví una cosa igual. Una ley con un tratamiento desprolijo, desordenado, tumultuoso, con un volumen enorme y además jugando a las escondidas con un dictamen desde hace una semana.
-¿Por qué no lo quieren mostrar?
-Yo creo que no deben tener los votos en particular. Deben tener algún problema con algunos capítulos que reforman constantemente, algunas reformas que nos llegaron son peores que la original, eso genera más dificultades, y además hay una presión muy fuerte de los gobernadores que quieren asegurarse lo único que no tienen asegurado que son fondos. Hasta aquí las provincias quedan absolutamente a la intemperie como sardina en el desierto.
-¿Se va a votar sin conocerse?
-Cuando pasemos a la votación general ellos tienen que anunciar los cambios que se han introducido. Veremos si lo hacen.

Fotos Nacho Yuchark para lavaca
Cómo votaron
Lo hicieron aunque de un modo igualmente incomprensible para el profano, definición válida para buena parte de los diputados y diputadas actuales.
Gabriel Bornoroni anunció los números de los artículos que se eliminaron del proyecto de Ley, que pasó así de 664 a 328. Mientras leía, sus colegas de LLA esperaban ansiosos levantar sus manos, y otros iban tachando esos números en sus carpetas y papeles. La Ley Ómnibus se convertía en Minibus, con el siguiente resultado para la votación en general:
A FAVOR: 144
37 de LLA
37 del PRO
32 (de 34) de la UCR
18 (de 23) de HCF
9 de Innovación Federal
3 de Independencia
2 de Producción y Trabajo
2 de Buenos Aires Libre
1 (de 2) de Por Santa Cruz (Garrido)
1 de Avanza Libertad (Espert)
1 de CREO (Omodeo)
1 de La Unión Mendocina (Martínez)
EN CONTRA: 109
97 (de 99) de UxP
5 del FIT
4 (de 23) de HCF (De La Sota, Fein, Paulon y Stolbizer)
2 (de 34) de la UCR (Manes y Juliano)
1 (de 2) de Por Santa Cruz (Acevedo)
AUSENTES: 3
– Guillermo Snopek (UxP)
– José Gómez (UxP)
– Jorge Ávila (HCF)

Fotos Lina Etchesuri para lavaca
Así, el radical Facundo Manes votó contra la mayoría del bloque que preside el cuasioficialista Rodrigo De Loredo, y Hacemos Coalición Federal votó partido, aunque con la Coalición Cívica sumándose a la aprobación.
Diálogo de Manes con lavaca:
-De las facultades extraordinarias ¿cuáles van a acompañar y cuáles no?
-Estamos divididos. Hay un dinamismo que nadie sabe cómo va a terminar el martes. Va a ser interesante.
-¿Van a acompañar el tema privatizaciones?
-Nuestro sector está debatiendo. Hay varias voces críticas. Estamos trabajando en eso.
-¿Se puede considerar una victoria del gobierno esta votación?
-Va a ser una ley bastante vacía. Es una victoria pírrica de cierta manera.
-Hasta hace minutos no se conocía el texto final del dictamen.
-Es cierto, por eso voté en contra. Es difícil saber qué se votó. Todo esto me provoca mucha compasión por lo que día a día están viviendo los argentinos.

Fotos Lina Etchesuri para lavaca
¿Qué facultades tendrá Milei?
El jefe del bloque de UxP Germán Martínez y su intercambio con lavaca a partir de una cuestión: ¿Qué puede hacer Milei con las facultades delegadas?
“Primero, no hay media sanción. A partir de ahora tenemos una votación en general. Se completa cuando se vota hasta el último en particular, lo que empieza el martes que viene. Así que primero, calma. No demos un paso por adelantado”.
“Viene una dura batalla en el tratamiento en particular. Tenemos que tener muy claro el rechazo a los artículos, primero toda la ley y mirando muy especialmente algunos claves: cómo votan los otros bloques con respecto a facultades delegadas artículos 1, 2, 3 y 4. Cómo votan la posibilidad de intervenir todos los organismos descentralizados, artículos 5 y 6. Cómo votan la cuestión vinculada a las privatizaciones, artículo 7 en adelante. Cómo votan la modificación de dos cuestiones centrales de la deuda externa, el artículo 65 de la ley de administración financiera y el artículo 1 que deroga la posibilidad que toda nueva deuda tenga que pasar por el Congreso. Ahí se va a ver los niveles de coherencia política con los que firmaron dictámenes en disidencia, firmaron los propios y ver cómo termina eso expresándose en las votaciones”.
La síntesis de Martínez: “Si cada uno el martes expresa en el recinto lo que puso por escrito a la hora de firmar un dictamen en disidencia, o un dictamen propio, los campos de las delegaciones deberían ser muchos menos. Las privatizadas deberían tratarse ley por ley. La reorganización administrativa debería eliminar toda posibilidad de intervención de organismos y los temas vinculados a la deuda externa no deberían aprobarse. Todo dependerá de la coherencia de los otros bloques”.


El periodismo dentro y fuera del Palacio.
Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) votó a favor, pero no quiso ahondar en el tema: “No queremos hacer declaraciones por ahora”.
Ferraro fue de los que reaccionó en el recinto frente a un comunicado de la Presidencia, al que los propios diputados dialoguistas consideraron un apriete. “Es hora de que decidan si están del lado de la libertad de los argentinos o de los privilegios de la casta. La historia los juzgará según el desempeño en favor de los argentinos o en favor de continuar empobreciendo el pueblo. Que Dios y la patria se lo demanden”. Ferraro le reclamó al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, que haga algo para que el Ejecutivo deje de intervenir y hostigar a los diputados. Fue aplaudido por todos los bloques, salvo LLA y el PRO. Miguel Pichetto, al hablar, le dijo a Ferraro que no se preocupe demasiado. «Vivimos tiempos líquidos. Un tweet y un vaso de agua no se le niega a nadie».
De todos modos hay miradas diferentes sobre quiénes están empobreciendo al pueblo actualmente, pero los dialoguistas ya saben a qué clase de liderazgo le pueden estar entregando, por ejemplo, facultades extraordinarias. De todos modos votaron a favor en general, y habrá que ver qué ocurre la semana que viene con el tránsito por estos lodazales.
Itai Hagman, de UxP, aportaba otra visión: “El gobierno salió con una ley que no es la original y es solo la votación general. Para terminar de ver qué ley termina saliendo hay que esperar la semana que viene. Además los bloques llamados dialoguistas expresaron públicamente que iban a acompañar en general. Para eso tuvieron que retirar muchos artículos. Hay que ver a partir del martes como quedan. Los puntos centrales son facultades delegadas, privatizaciones, cambios para restructurar deuda externa, desgregulación de sistema energético, régimen de grandes inversiones, impuesto país, coaprticipaciones. Hemos tenido charlas con los dialoguistas y creo que podremos votar en conjunto varios artículos negativamente.

Fotos Lina Etchesuri para lavaca
Sergio Palazzo, gremialista de la Bancaria y diputado:
“Todo lo que están sacando hoy de la Ley, el Presidente lo puede hacer mañana si se le delegan las funciones legislativas extraordinarias. Por ejemplo con la jubilaciones, privatizaciones, todo lo puede hacer por decreto. Puede hacer todo lo contrario de lo que ahora está negociando en el parlamento, gracias a que el parlamento le de las facultades extraordinarias”.
“No estamos de acuerdo con darle semejantes funciones a un presidente con una inestabilidad tan grande, más cuando viene amenazando y vive insultando. Pero por primera vez está incluido en las delegaciones que las normas que dicten son de carácter permanente. Ese es un cambio sustancial e inaceptable, además de lo que te decía. En la práctica todo lo que está supuestamente cediendo hoy, lo va a poder hacer con esas facultades”.


Fotos Nacho Yuchark para lavaca
La calle
La locura puede ser cronometrada. Como en días anteriores, las diferentes fuerzas de seguridad convocadas por la ministra Patricia Bullrich se atavían con sus trajes de fajina, armas, cascos, escudos, gases, camiones, motos y escopetas, siempre para estar presentables en los horarios pico de la televisión. La palabra “locura” responde a la idea de que lo que hacen es disparatado, violento, desproporcionado, innecesario, provocador, etc. Pero tal vez haya que desplazarla por otra terminología: la de una racionalidad represiva y política cuyo fin último tal vez esté aun por verse.

Fotos Lina Etchesuri para lavaca
Tras la aprobación de la Ley en general, los diputados salían escoltados del Congreso mientras la gente empezaba a cacerolear en la zona.


Fotos Lina Etchesuri y Nacho Yuchark para lavaca
Frente al Congreso comenzaba a armarse un Festival Cultural.

Julieta Laso en el festival cultural. Fotos Lina Etchesuri para lavaca
Todo se vio interrumpido con la llegada de motos, camiones hidrantes y cientos de efectivos, que superaban tal vez en número a los manifestantes que había en la Plaza, sobre todo de una menguada izquierda.

Fotos Nacho Yuchark para lavaca
Pero el gran hecho político y comunicacional del jueves había sido la presencia de jubiladas y jubilados aplaudiendo, caceroleando y reclamando por la paupérrima situación que arrastran del gobierno anterior, agravada por el actual. La policía venía con claras órdenes sobre que el “enemigo” a combatir eran justamente esas jubiladas y jubilados que cantaban desde la vereda.
Muy cerca una señora sin piernas golpeaba su cacerola.

Fotos Lina Etchesuri para lavaca
La mujer se llama Medra. Su hija la acompaña. Esta es una entrevista conmovedora en la que no habla.
Todo lo dice con su cacerola, su mirada, su emoción y sus lágrimas.
Los jubilados y jubiladas continuaban su respetuoso reclamo, la policía cada vez más agresiva.
Hasta que llegó el momento de gasear y amedrentar.
Acorralan a los jubilados contra un quiosco de diarios de Rivadavia y Callao. Les tiran gas pimienta (reforzados) oficiales de la GIA (Guardia de Infantería Aeroportuaria) y de la PSA, Policía de Seguridad Aeroportuaria.


Fotos Lina Etchesuri para lavaca
Una mujer había escrito a mano una pregunta crucial para el presente, desde el punto de vista de la ley y la libertad.
La interpelación de un jubilado a la policía después del ataque con gases: «Le pregunto si tienen padres, si tienen abuelos. Esto es una aberración».
Trabajadoras y trabajadores de prensa ya están acostumbrándose a ir a estos actos con máscaras de gas, antiparras, anteojos para soldar, cascos, pañuelos, barbijos. Mientras tanto otra gente habla de “libertad de expresión”.

Fotos Lina Etchesuri para Lavaca
Video en el que se ve como la policía dispara balas de goma a la gente que está sobre Plaza Congreso:
Contra toda la sociología de moda, un vendedor de Glovo gritaba “que se vayan todos” mientras Juan valle, de la asamblea de Scalabrini Ortiz y Corrientes, brindaba su testimonio a lavaca: “La ley tiene un montón de cosas. En particular pueden privatizar al INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial, en el que trabaja). Tenemos compañeros jubilados en las asambleas, que no llegan a fin de mes y están recalientes. Otros que les desregularon las prepagas y están viniendo con aumentos del cien por ciento, una salvajada. Los jubilados son quienes están con más bronca. Todavía no se sienten las medidas del plan económico de Milei para ya lo vivimos con Menem. Hay jóvenes en la asamblea, tendrán veintipico. Volanteando e invitando a cacerolear, nos pasó de hablar con gente que había votado a Milei y ya estaba arrepentida porque no estaba haciendo lo que les dijo”.

Fotos Nacho Yuchark para lavaca
A pesar de la represión, las y los vecinos aplaudieron y cantaron el hit de este verano: “la patria no se vende”

El momento de la detención del fotógrafo Juan Triestch. Foto Juan Tesone
A pesar de la represión, las y los vecinos aplaudieron y cantaron algo que unifica lo que todos están sintiendo.


Fotos Lina Etchesuri para Lavaca
En muchos sentidos esto recién está empezando.
Continuará.
Actualidad
¿En qué se parecen Trump y Pluribus?

Por Sergio Ciancaglini
Pluribus es una serie maravillosa y flamante, que tal vez ya quedó vieja.
El último capítulo de la primera temporada se emitió el 26 de diciembre y días después empezó a rankear como pieza de museo debido a Donald Trump.
La serie de Vince Gilligan explota de modo increíble una hipótesis: una civilización del planeta Kepler 22-b, ubicado a 640 años luz, contamina a todos los pobladores de nuestro mundo, que sonríen felices y actúan con amabilidad, pero cuyo cerebro forma parte de una gran mente colmena.
Esto es: hay un solo cerebro. Nadie piensa ya de modo individual sino que están todos unidos y dirigidos y masificados por esa mente colmena que reúne a la totalidad de los cerebros y saberes humanos. La IA en modo lisérgico.
Hay un solo problema: 13 personas resultaron inmunes a esa especie de virus algorítmico/biológico que controla al resto de la humanidad.
A la mayor parte de los 13 inmunes la situación les parece aceptable. Notan lo felices que están los demás, y la mente colmena los trata con servicial cortesía.
Solo unos pocos de los 13 entienden que no: que detrás de esa felicidad masiva a las personas les robaron el alma, porque la inteligencia alienígena lo que en realidad busca es apoderarse del planeta y sus recursos.
Esos humanos contaminados morirán pronto pero sonriendo tras haberse comido a sus propios muertos, y el mundo será una estación más en el avance de la civilización del planeta Kepler 22-b para subsistir a costa de los otros habitantes y otros planetas de este extraño universo.
Una semana después del último capítulo de Pluribus, Estados Unidos invadió Venezuela (América Latina), abdujo a Nicolás Maduro y redondeó las acciones con las que el país sustento de lo narco en el mundo simula combatir al narcotráfico.
Luego llegó Trump a explicar todo. ¿En qué se parece la política que simboliza Trump, a Pluribus y los ignotos seres de Kepler 22-b? Una hipótesis: la idea del control.
Pero lo que en la mente colmena son acciones y deseos altruistas (mientras roban almas y bienes comunes) en Trump es transparencia pura: habla del petróleo, de los recursos, del dinero en juego, de las corporaciones, de los muertos. Aclaró que considera que esa riqueza de hidrocarburos y tierras raras es norteamericana (lo cual supera en términos de ciencia ficción a toda la temporada de Pluribus) y demostró que puede llevar a la práctica todas las amenazas, provocaciones y disparates que rompen con el mundo tal cual lo hemos conocido.
El de Trump no es el imperio amable, hipnótico, seductor y temible de Pluribus.
En el suyo rige solo lo temible, y la sonrisa impostada es reemplazada por escenas de violencia explícita.
El control no es a través de la contaminación cerebral sino gracias a acorazados y drones, generales, violencia y guerras. Las mismas que el señor Trump dijo que quería evitar pero que –negocios son negocios– reactivan la industria armamentística, que es casi tan poderosa como la industria narco, aunque no compiten entre ellas y tienen intersecciones considerablemente turbias.
La actitud de Estados Unidos simboliza una idea: basta de seducción y amabilidad. Es tiempo de abducciones, de odiabilidad.
Lo que se estaba gestando en las últimas décadas y se inauguró formalmente ahora es la era del sometimiento. Y quien no lo acepte lo va a pagar caro. Queda por verse en este caso si el uso estadounidense de la fuerza es un sinónimo de poder, o una demostración violenta de debilidad (como acaso ocurrió en Venezuela con el propio Maduro).
En la parte que nos toca de este espectáculo cloacal, el gobierno argentino juega el rol del sometimiento sonriente. Como el viejo consejo que se les daba a las mujeres violadas: relájate y goza.
Mensaje al señor Vince Gilligan: desde este rincón findelmundesco saludo su serie increíble, pero hay otra que describe de modo diferente estas desventuras. Es argentina, se llama El Eternauta, se estrenó en 2025 pero nació en forma de cómic hace casi 70 años.
También hay en ella una civilización que busca controlar el planeta y los recursos. La invasión genera zombis y personas-robots (menos sonrientes que las de Pluribus) pero que no omite todas las formas de violencia imaginables.
Lo tóxico no lo usan para robar almas sino para matar.
En todo caso, el personaje de El Eternauta, Juan Salvo (Ricardo Darín), y la de Pluribus, la inmune Carol Sturka (la magistral Rhea Seehorn), comparten una idea frente la situación: con dudas y contradicciones, finalmente buscan hacer algo, resistir, oponerse, rebelarse frente al estado de las cosas. Su desafío: preservar cuerpos, cerebros y almas para que la existencia deje de ser una mala copia de la vida, o su the end.
En una de esas dos series imaginan una tecnología ética y cotidiana para intentar hacerlo: nadie se salva solo.
En la otra, el control de lo humano se realiza mediante un arma terrible: el consenso de una humanidad alienada. Carol no se resigna y al fin de la temporada tiene al menos un aliado. Es un latino, Manousos, que rechaza a la imitación que la mente colmena le presenta de su propia madre que le muestra los dientes, inquietantemente maternal. Manousos le dice en castellano: “Usted no es mi madre. Mi madre era una cabrona”. Y huye de Paraguay para buscar a Carol en Abuquerque, Estados Unidos, desde donde había hecho un llamado a los inmunes: tenemos que salvar el mundo.
Carol en otro momento menciona algo que podría sonar a procrastinación (con perdón de la palabra), a postergación. Pero nunca se sabe hasta dónde pueden llegar las cosas con la gente cabrona, como se considera a cada persona del mundo que puede elegir no someterse. Aquí pasó en la peor dictadura, cuando entre las pocas personas inmunes había 14 mujeres, madres y abuelas, las únicas cabronas que rompían la pesadilla del consenso alienado.
La frase Carol puede leerse como una involuntaria propuesta de acción para las personas y comunidades y, quizás, para la política (aunque esto suene también a ciencia ficción o realismo mágico).
La escena demuestra, como tantas expresiones del arte en estos días, un llamado a despertarse, cosa que en esta época parece cuestión de vida o muerte.
Carol dice en el más puro spanglish algo que aquellas personas a las que no lograron robarles el alma merecen recordar a cada momento, cada latido y cada respiración, para moverse, para no resignarse, para no someterse.
Como ya es de noche en el mundo, ella le anuncia a Manousos:
We save the world mañana.
PD: Por suerte entre los cabrones del mundo todavía existe Stremio.

Actualidad
Invasión a Venezuela: la verdad detrás del botín

Por Claudia Acuña y Lucas Pedulla
Lo dijo sin metáforas y con mayúsculas:
“Venezuela está completamente rodeada por la mayor armada jamás reunida en la historia de Sudamérica. Solo se hará más grande y el impacto que supondrá para ellos será algo nunca visto, hasta que devuelvan a los Estados Unidos de América todo el petróleo, las tierras y otros activos que nos robaron”.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció así –a través de un mensaje publicado en la red Truth Social– su decisión de invadir ese país, sin siquiera avisar al Congreso.
El “robo” del petróleo al que alude es, sin embargo, la decisión de nacionalizar el petróleo que tomó Venezuela en dos etapas históricas que ahora conviene recordar.
La primera fue el 1° de enero de 1976, bajo la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez, quien pagó a las corporaciones Exxon, Shell, Gulf, y Mobil 5.626 millones de dólares como compensación. El economista Carlos Mendoza Potellá –quien acompañó en ese proceso al fundador de la OPEP, Juan Pablo Pérez Alfonzo– sintetiza así cómo fue: “Las mismas concesionarias designaron de su seno a quienes asumieron la gerencia petrolera venezolana: el entonces presidente de la Compañía Shell de Venezuela se convirtió en presidente de la ‘Operadora Nacionalizada’ Maraven. El vicepresidente de la Creole Petroleum Corporation, filial venezolana de la Standard Oil–Exxon se transmutó en presidente de Lagoven, otra operadora nacionalizada. El mismo esquema se repitió once veces con los gerentes de las demás filiales transnacionales, travestidos en gerentes de empresas estatales”.
Durante su segundo mandato, Pérez dispuso un plan de “apertura petrolera” que permitió operar a las transnacionales del petróleo en nuevas áreas, que luego su sucesor, Rafael Caldera, amplió. Así se llegó a la segunda nacionalización, impulsada por Hugo Chávez en 2007, quien a través de un decreto impuso que la petrolera estatal tenía que tener participación mayoritaria en todas las explotaciones petroleras venezolanas. Esa medida originó una serie de demandas internacionales, entre ellas la de Exxon, a quien el régimen de Nicolás Maduro pagó 700 millones de los 985 reclamados.
Del robo, hay que decirlo, fue víctima Venezuela, saqueada por la corrupción de quienes durante el régimen de Maduro administraron los activos de la petrolera estatal. Un ejemplo: el 17 de marzo de 2023, se dio a conocer la desaparición de 3.000 millones de dólares provenientes de cuentas por cobrar de la venta de petróleo, lo cual derivó en la detención de 61 personas, entre ellas tres coroneles y otros cuatro militares que ocupaban puestos relevantes en PDVSA.

El botín
Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, incluso más importantes que las de Arabia Saudí. Los yacimientos situados en la faja del Orinoco albergan más del 15% de todas las reservas mundiales. Su petróleo, además, es especial y característico: es más pesado y costoso de extraer, pero su alto contenido en azufre lo hace especialmente codiciado por las refinerías más sofisticadas.
Socio fundador de la OPEP, produce actualmente poco más de un millón de barriles diarios, lejos de los 3,5 millones de barriles que producía al final de la década de los noventa, cuando el país era una potencia global del sector de los hidrocarburos, con el 10% de la producción mundial de crudo. Ahora la república bolivariana apenas representa el 1%.
Para hacerse una idea del declive del sector en Venezuela, la industria del crudo del país llegó a ser la mayor exportadora del mundo. Ahora ocupa el puesto 21 entre los productores mundiales. Y está a punto de ser superado por su vecino Guyana, un país mucho más pequeño, cuya economía controla la petrolera Exxon.
Pero no solo se trata del petróleo. Tal como anunció el presidente Trump en su explícito mensaje hay “otros activos” que busca controlar con esta operación militar. Están en juego, además, minerales y tierras raras. Venezuela es un país muy rico en recursos naturales: cuenta con importantes reservas de gas natural, oro, hierro, bauxita y coltán, uno de los minerales necesarios para las baterías. También posee grandes yacimientos de cobre, níquel, titanio y zinc.
De Monroe a Trump
Dos siglos antes – el 2 de diciembre de 1823– el entonces presidente de Estados Unidos, James Monroe, declaró como potencialmente hostil cualquier intervención de las potencias europeas sobre los asuntos políticos de una América que libraba sus guerras de independencia, bajo el tan estadounidense lema: “América para los americanos”.
El 2 de mayo de 1965, 142 años después, la Cámara de Representantes completó esa declaración con la “Doctrina Johnson”, tras la invasión a República Dominicana ordenada por el entonces presidente Lyndon Johnson, para evitar un gobierno comunista.
El 3 de enero de 2026, casi 58 años después, en una fecha sensible para Argentina porque coincide con la invasión británica a las Islas Malvinas en 1833, la región amaneció bombardeada por orden del actual presidente estadounidense, Donald Trump, quien invadió Venezuela y detuvo a su presidente, Nicolás Maduro. “Tras años de abandono, Estados Unidos reafirmará y aplicará la doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental”, dijo el documento de 29 páginas en el que EEUU redefinió la Estrategia de Seguridad Nacional, que denominó como “corolario Trump a la doctrina Monroe”. En un juego de palabras, se bautizó como “Doctrina Donroe”.
En declaraciones a la BBC, el investigador de Estudios Latinoamericanos del Council on Foreing Relations, Will Freeman, sintetizó: “Es una especie de justificación ideológica para la intervención de Estados Unidos o para la mano dura en la región. Pero el documento también menciona los cárteles de la droga y las incursiones extranjeras hostiles, lo que suena a la Doctrina Monroe en su versión original».
Si las viejas doctrinas buscaban la anexión violenta de una “América triguera” como si la región fuera el “caballo” y Estados Unidos el “jinete”, la actual doctrina Trump busca esnifar esa América narcótica que su país consume, abastece y fortalece en estructura, para su dominio geopolítico y el saqueo colonial de los bienes comunes, como dejó en claro Trump en su imperturbable y descarada conferencia: “Vamos a hacer que nuestras compañías petroleras de Estados Unidos, las más grandes en cualquier parte del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente deteriorada y comiencen a generar dinero para el país”.
¿Qué país?
En el nuestro y en los bordes más empobrecidos de esta ciudad –el Bajo Flores– la comunidad venezolana que está en la platea del club Daom mirando a los suyos disputar un partido de béisbol en un clásico contra Vélez Sarsfield lleva aferrada en cada mano, como un rosario, el teléfono celular, desde donde siguen las noticias de su tierra y de su gente. Me dice una joven que ya lleva ocho años en Argentina:
“Es un comienzo”.
Lo dice con ilusión y alivio.
Su mirada y lo que transmite, su biografía y lo que representa –estudió Historia en la universidad de la república bolivariana, trabaja limpiando casas por hora en Palermo– es la exacta dimensión del mayor fracaso del discurso progresista y sobre esa rotunda frustración ahora urge reflexionar.
Fracasar, fracasar, fracasar hasta triunfar.
Lo decía Mao, que tanto disgusta a Trump.
Actualidad
Nuevo ataque a la prensa: robo en la redacción de la cooperativa El Ciudadano

Desconocidos rompieron un vidrio del frente del edificio e ingresaron al diario cooperativo de Rosario. El robo fue selectivo: se llevaron las dos consolas de sonido y todos los micrófonos, lo que impide que el medio siga transmitiendo y filmando. Todo en el contexto de un gobierno nacional que enarboló el eslogan «no odiamos lo suficiente a los periodistas». Desde la web de El Ciudadano (elciudadanoweb.com): «Nos vamos a levantar de este golpe pero nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”.
El año comenzó con una noticia triste e inesperada para el diario El Ciudadano. Cuando volvieron a trabajar después del Año Nuevo, sus integrantes encontraron que la redacción del medio cooperativo de Rosario había sido robada. “Nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”, señalaron desde el espacio autogestivo.

Imagen de las instalaciones saqueadas.
El episodio ocurrió durante la madrugada del primer día del año. Desconocidos rompieron un vidrio del frente del edificio e ingresaron al diario. “Se dirigieron directamente al sótano donde funciona el streaming y se llevaron las dos consolas de sonido, todos los micrófonos, lo que nos impide seguir transmitiendo y filmando”, contó El Ciudadano a través de una declaración en su web.
“Nos llama la atención lo selectivo del robo y lo simbólico del hecho de que se hicieran con los micrófonos”, agregaron desde la cooperativa y recordaron la compleja situación económico y de subsistencia que atraviesan en esta época de crisis.
El violento hecho, además, se da en el marco de un gobierno que promueve el odio a la prensa. Javier Milei repite de manera constante que no se odia lo suficiente a los periodistas, al tiempo que censura y reprime el ejercicio de prensa.
“Nos quisieron destruir muchas veces. Nunca lo consiguieron. Nos vamos a levantar de este golpe pero nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”, concluye El Ciudadano, medio creado en 1998 y recuperado por sus trabajadoras y trabajadores en 2016.
El Ciudadano, junto al diario Tiempo Argentino, revista MU y Agencia lavaca, El Diario del Centro del País, revista Cítrica, agencia Tierra viva y Lawen, integra la Unión de Medios Autogestivos. Son siete cooperativas que se organizaron con el fin de promover el periodismo de investigación sobre temas sociales apremiantes. Su agenda hace foco en temas usualmente relegados por la prensa comercial como son la violencia institucional, el narcotráfico, el respeto por los derechos humanos y la diversidad de género, la soberanía alimentaria, los reclamos de los pueblos originarios y el cuidado del medio ambiente.
La cooperativa que edita El Ciudadano se llama La Cigarra. El diario dio la noticia con palabras de aquella canción de María Elena Walsh: «Tantas veces me mataron». Y publicaron: «Por algunos indicios que deberán investigarse, el hecho también asoma como clara amenaza a la libertad de expresión».

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