Nota
Movilización frente al Ministerio de Mujeres: “Si no hay lugar para nosotras, no hay lugar para nadie”

A días del 3J, una enorme movilización frente al Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de Nación reclamó hoy un urgente cambio de rumbo en las políticas de contención, apoyo y asistencia frente a la violencia y detalló punto por punto en qué fallan los programas estatales y cómo hacer para solucionarlos.
Fue protagonizada por miles de mujeres militantes de organizaciones sociales que salieron desde sus barrios en la fría madrugada y llegaron a Balcarce 186 a plantar sus banderas. Hasta el mediodía realizaron una asamblea en la puerta del Ministerio, agitaron canciones, leyeron un comunicado contundente, y se fueron pasando el micrófono para que distintas referentas hagan oír la voz de cada barrio y cada organización.
“Eli, ¡salí!” fue uno de los gritos que en distintos momentos unieron a todas las organizaciones, que reclaman desde el 8 de marzo de este año que la Ministra Elizabeth Gómez Alcorta las reciba. Quieren reunirse con la ministra para contarle «cómo se vive en los barrios», dice una militante de La Poderosa frente al micrófono. Asistencia familiar, psicológica, reconocimiento a comedores, violencia machista y femicidios, algunos de los principales ejes de los reclamos. De fondo, una bandera común entre distintas organizaciones como la UTEP, La Poderosa, el MTE, la organización Nuestramérica, el Frente popular Darío Santillán y otras: “El feminismo será popular o no será”.
Dina Sánchez, Secretaria General de UTEP, es otra de las que precisa el reclamo: «Pedimos el 7 por ciento del Presupuesto para dar respuesta a estas demandas que son concretas y que se agudizaron en pandemia. Ya lo reclamamos el 8 de marzo y no recibimos nada. Y no es mucho lo que estamos pidiendo, no es mucho al lado de lo mucho que estamos aguantando». El salario social que no alcanza, también en el centro de las críticas.
“Cuando hablamos de casas de refugio, de asistencia psicólogica, de justicia no lo hace el Ministerio: lo hacen ustedes”, dice Araceli, una referenta del MTE, sobre el desequilibrio entre quienes trabajan y quiénes cobran: “Pero no basta con el amor, con la voluntad: lo que hacemos es trabajo. Es un trabajo que debería garantizar el Ministerio y no lo está haciendo. Entonces que nos den el salario a nosotras”, propone.
Termina la asamblea en la puerta del Ministerio y las organizaciones pegan carteles y cocinan un guiso. Si bien algunas se quedan un rato más, la convocatoria es al viernes 3J: “Todas las mujeres de los barrios nos vamos a seguir moviendo hasta que la Ministra nos reciba. Si no hay lugar para nosotras, no hay lugar para nadie. Compañeras, nos vemos en los territorios. A seguir”.


El comunicado completo:
Sra. Ministra Elizabeth Gómez Alcorta
Este 31 de mayo desde distintas organizaciones del campo popular decidimos movilizarnos al Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad, después de dos años de poner sobre la mesa una y otra vez nuestras demandas como trabajadoras de la economía popular, como mujeres, diversidades y disidencias de los sectores populares, sin obtener ninguna respuesta a la altura.
Las organizaciones que nos hacemos presentes hoy hemos tenido distintas instancias en las que explicamos nuestras diferencias y preocupaciones en relación al Plan de Erradicación Contra la Violencia y con las políticas del ministerio en general. Hemos generado propuestas, sugerencias, críticas y devoluciones. Nuestra principal preocupación en este tiempo siempre fue asegurar que las políticas propuestas tengan una perspectiva popular, garantizar su alcance territorial, priorizando las zonas más pobres y la articulación con las organizaciones sociales. A pesar de nuestro esfuerzo y actitud de diálogo, no hubo respuesta a nuestras preocupaciones ni se tuvieron en cuenta nuestras demandas. La experiencia con los únicos programas que el ministerio tiene para nuestro sector (Articular y Producir), tampoco deja un saldo positivo. Respuesta insuficiente, meses de demora, mucha burocracia y prestaciones que no responden a las necesidades específicas que tenemos para enfrentar la violencia de género. El crecimiento de la pobreza no hizo más que aumentar la demanda de acompañamiento y contención por parte de nuestras redes, ya que 7 de cada 10 personas pobres en este país somos mujeres y no hay posibilidad de romper vínculos violentos sin autonomía económica. Venimos hoy a repetir en la calle lo que venimos diciendo de distintas maneras, hace más de 2 años. Ya no podemos esperar más.
Venimos esta vez, no solo con demandas puntuales, como que se resuelva la incompatibilidad del programa Acompañar con el Potenciar Trabajo, sino con una propuesta integral. A continuación detallamos qué es lo que creemos que precisa nuestro sector para poder sostener el trabajo que ya viene realizando a pulmón.
ACOMPAÑAR ORGANIZADAS
Programa de fortalecimiento integral de redes comunitarias para prevenir la violencia de género y asistir a las víctimas en zonas rurales y barrios populares.
Las organizaciones sociales que estamos realizando este planteo trabajamos la problemática de violencia de género en casi todas las provincias, con realidades muy distintas. Esa diversidad debe ser atendida de forma integral, porque así lo hacemos nosotras. Por eso, para reducir la burocracia sin sentido, es necesario avanzar en convenios por proyectos nacionales, que permitan combinar distintas necesidades y espacios, por montos más altos en un solo expediente. A continuación proponemos 3 módulos que se podrían combinar en un mismo proyecto.
Módulo Consejería
Objetivo: garantizar acompañamiento profesional para las víctimas en barrios populares y un ingreso que permita a las trabajadoras comunitarias territoriales vivir una vida más digna. Las organizaciones ponen a disposición las redes preexistentes y el espacio para su funcionamiento (comedores, cooperativas, etc.). Son responsables de la selección de profesionales y de organizar su trabajo (acompañamiento legal, psicológico, social, etc). La demanda y el contacto con las mujeres y LGTBQ+ será a través del trabajo de las promotoras territoriales. El módulo contempla también un apoyo económico flexible para ellas. Son 24 pagos que pueden dividirse de la manera que resulte más adecuada. Por ejemplo, se puede fortalecer una dupla de promotoras que actualmente cobran el Potenciar Trabajo para que durante 12 meses facturen un complemento salarial como monotributistas sociales y se dediquen por tiempo completo a la tarea. O se puede dividir entre 24 compañeras, que cobran por única vez y con ese dinero se resuelve una necesidad concreta, como comprar un teléfono celular o gastos de traslados.
Presupuesto para consejería
| Detalle | Cantidad | $ unitario | Total | % |
| Asistencia técnica | 24 | $70.000 | $1.680.000 | 67,3 |
| Apoyo promotoras | 24 | $34.000 | $816.000 | 32,7 |
| TOTAL | $2.496.000 | 100 |
Módulo Casa Refugio
Objetivo: crear y fortalecer espacios que puedan alojar a mujeres en situación de riesgo para brindarles tiempo, tranquilidad y acompañamiento mientras logran construir un proyecto de vida libre de violencia. Este módulo contempla un salario para la coordinación del refugio y un salario auxiliar. Ambos están calculados para trabajadoras de la economía popular, en función de los topes de facturación del monotributo social. Se contempla también un monto para el pago de alquiler (opcional), mantenimiento del lugar (electricidad, garrafas, agua, internet, higiene), logística (traslados, viáticos, fletes) equipamiento (camas, colchones, juguetes, mobiliario, cámara de seguridad, entre otros) y, al igual que el módulo de consejería, la asistencia profesional y el apoyo para promotoras.
Presupuesto para Casa Refugio
| Detalle | Cantidad | $ unitario | Total | % |
| Asistencia técnica | 24 | $70.000 | $1.680.000 | 28,3 |
| Salario coordinación | 12 | $76.000 | $912.000 | 15,4 |
| Salario auxiliar | 12 | $60.000 | $720.000 | 12,1 |
| Alquiler | 12 | $80.000 | $960.000 | 16,2 |
| Gastos corrientes del espacio | 12 | $20.000 | $240.000 | 4,0 |
| Equipamiento | 1 | $500.000 | $500.000 | 8,4 |
| Logística | 1 | $100.000 | $100.000 | 1,7 |
| Apoyo promotoras | 24 | $34.000 | $816.000 | 13,8 |
| TOTAL | $5.928.000 | 100 |
Módulo Cuidados (para los refugios)
Objetivo: atender al cuidados de hijos e hijas de las víctimas de violencia de género mientras realizan trámites judiciales, atención psicológica u otros procesos. El módulo contempla el pago de 2 salarios mínimos (medio tiempo) durante 12 meses para cuidadoras, que puede distribuirse de forma flexible en función de la demanda. También incluye un salario profesional, entendiendo que a veces niños y niñas también requieren atención psicológica especial o puede utilizarse para brindar algún taller o acompañamiento de una trabajadora social. Por último, se financia equipamiento, para generar un espacio adecuado para el cuidado (juguetes y mobiliario).
Presupuesto para cuidados
| Detalle | Cantidad | $ unitario | Total | % |
| Asistencia técnica | 12 | $70.000 | $840.000 | 37,8 |
| Equipamiento | 1 | $300.000 | $300.000 | 13,5 |
| Cuidadoras | 36 | $30.000 | $1.080.000 | 48,6 |
| TOTAL | $2.220.000 | 100 |
Necesidades del sector a nivel nacional
En nuestro país hay más de 5.500 barrios populares en los que viven más de 2 millones de mujeres sin servicios básicos, existen más de 1.700 comunidades indígenas y 100.000 familias del campesinado pobre sin acceso a derechos elementales. Nuestro deseo es que haya, por lo menos, 1 dispositivo para defender a las víctimas en cada uno de estos territorios, pero no pretendemos llegar a ese objetivo con este planteo. Entendemos que es un camino a construir y que no se puede resolver todo de un día para otro. Lo que exigimos es un piso mínimo que esté destinado a esta política, con un criterio federal y popular. El presupuesto actual del Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad es de 17.600 millones de pesos.
Con solo el 7% podríamos hacer un montón. Si bien no llega a cubrir ni el 10% de la población a atender, permitiría financiar, solo en un año, la siguiente cantidad de proyectos:
| Detalle | Cantidad | $ unitario | Total |
| Refugios | 40 | $5.928.000 | $237.120.000 |
| Consejerías | 400 | $2.496.000 | $998.400.000 |
| Cuidados | 40 | $1.760.000 | $70.400.000 |
| Promotoras | Hasta 10.560 | incluido en refugios y consejerías | |
| TOTAL | $1.305.920.000 |
Tomando la media de casos que hoy acompañan los dispositivos que funcionan con equipos técnicos militantes, podemos estimar que cada consejería podría llevar alrededor 22 casos por mes, en lugares cercanos a la comunidad, en articulación con los refugios, garantizando el cuidado de niños y con todos los recursos que pueden garantizar las organizaciones en cuanto a contención y acceso a derechos. Hablamos de más de 105.000 acompañamientos integrales a víctimas de violencia en un año. Además, con la modalidad de duplas de promotoras, equipos técnicos, coordinaciones y auxiliares para refugios, se crearían 1.960 puestos de trabajo.
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema?
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
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