Nota
La muerte de Alberto Nisman y la AMIA: ¿A quién le importa la verdad?
El historiador Ezequiel Adamovsky preparó un artículo que resume y describe la situación producida alrededor de la muerte del fiscal Alberto Nisman, publicado en Telesur English. lavaca edita ese trabajo por primera vez en castellano y en un medio argentino, compartiendo la pregunta que formula Adamovsky: ¿A quién le importa la verdad?
El historiador Ezequiel Adamovsky preparó un artículo que resume y describe la situación producida alrededor de la muerte del fiscal Alberto Nisman, publicado en Telesur English. lavaca edita ese trabajo por primera vez en castellano y en un medio argentino, compartiendo la pregunta que formula Adamovsky: ¿A quién le importa la verdad?

La fiscal Fein. Foto: Télam
El 18 de enero el fiscal argentino Alberto Nisman fue encontrado muerto en su departamento en Buenos Aires. Días antes había regresado de sus vacaciones en Europa para presentar una impresionante e inesperada acusación. Aseguraba haber demostrado que la presidente Cristina Kirchner y el ministro de relaciones exteriores Héctor Timerman estaban orquestando un encubrimiento para dejar libre de cargos a Irán en la investigación del atentado de 1994 a la AMIA (el principal centro comunitario judío de Argentina) que dejó 85 muertos. Presentó sus pruebas (un reporte de 289 páginas de largo) a un juez federal, que no pudo revelar su contenido porque mencionaba nombres de agentes de inteligencia argentinos. La oposición convocó a Nisman al Congreso a presentar sus hallazgos. La reunión, programada para el 19 de enero, no se llevó a cabo, ya que Nisman murió horas antes.
En la polarizada vida política argentina, el caso fue utilizado inmediatamente con fines políticos. Los principales diarios y canales de televisión, enemigos del gobierno, sembraron dudas sobre las circunstancias de la muerte de Nisman, sugiriendo que fue asesinado o inducido al suicidio en un esfuerzo de último minuto para impedir su presentación en el Congreso. Políticos de la oposición inmediatamente echaron a andar teorías similares. Cientos de personas salieron a la calle con carteles diciendo “Yo soy Nisman” (o “Je suis Nisman”, como un eco de las manifestaciones por Charlie Hebdo), culpando al gobierno por la muerte de un hombre honesto que había destapado sus sucios secretos. “Yo soy Nisman” se volvió trending topic en las redes sociales, mientras que intelectuales y periodistas anti kirchneristas proclamaban que el asesinato/suicidio inducido de Nisman simbolizaba la muerte de la República bajo la administración de los Kirchner. Historias similares pronto se reprodujeron en la prensa internacional, que usó el caso como otro ejemplo de la amenaza fantasma del “populismo” latinoamericano y para otros propósitos (como atacar a Obama por su acercamiento a Irán).
Los representantes del gobierno respondieron torpemente, al principio apurándose a declarar que era un caso de suicidio (antes de contar con análisis forenses) y poco después alegando, sin ninguna prueba, que fue un homicidio ordenado por una oscura alianza entre agentes de inteligencia y los dueños de Clarín, el principal multimedios de Argentina. En esta explicación, el propósito del crimen era desestabilizar el gobierno de Cristina Kirchner: en un principio los asesinos impulsaron a Nisman a presentar una absurda acusación contra la presidente y luego lo mataron, para hacerlo parecer un homicidio político. Algunos de los intelectuales y periodistas oficialistas proclamaron que la muerte de Nisman era parte de un intento de golpe de Estado orquestado por Estados Unidos.
La manipulación de la información, que ya era epidémica en Argentina, alcanzó proporciones asombrosas, ya que muchos intentaron sacar su tajada política o personal. Los diarios publicaron información poco creíble o falsa (como la noticia de Clarín que indicaba que una fuente de la investigación forense había dicho que el arma que mató a Nisman fue disparada a 15cm de su cabeza y, por lo tanto, no podía ser un suicidio). El periodista del Buenos Aires Herald Damián Patcher se apresuró a dejar el país y se refugió en Tel Aviv –una ciudad a la que sin embargo llamó “su hogar”– luego de asegurar que su vida corría peligro por haber arruinado los planes del gobierno de ocultar la muerte de Nisman (fue el primer periodista que twiteó que había movimientos extraños en el departamento del fiscal, pero en realidad lo hizo a una hora en que la madre de Nisman y otras personas estaban adentro). La más que imaginativa historia de Patcher sobre espías argentinos que lo seguían mientras intentaba huir del país le dio notoriedad internacional, pero no fue respaldada siquiera por su propio diario, que la tomó con pinzas.
Varios políticos fueron rápidos para beneficiarse del destino de Nisman. Para dar algunos ejemplos, Sergio Massa (que tiene muchas chances de convertirse en el próximo presidente de Argentina), solicitó formalmente ser querellante en la investigación del atentado a la AMIA y/o de la denuncia de Nisman (no estaba seguro de sobre cuál de las dos estaba hablando), algo que es imposible legalmente, pero que le dio varios titulares positivos. El alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri (otro fuerte candidato a ganar las elecciones) dijo en una conferencia de prensa que estaba profundamente preocupado por el futuro de la República y por el caso AMIA. Olvidó convenientemente que él mismo nombró a Jorge “Fino” Palacios como jefe de la nueva policía porteña que creó en 2009. Palacios actualmente está procesado por el juzgado que investiga el caso AMIA, como cómplice del encubrimiento, un rol que estaba perfectamente claro cuando Macri lo nombró. Macri mismo está procesado en otro caso por haber utilizado su nueva policía para realizar escuchas ilegales a, entre otros, Jorge Burstein, vocero de una de las asociaciones de familiares de las víctimas de la AMIA, que lideraba la campaña contra el nombramiento de Palacios. Ocho días antes de la muerte del fiscal, la versátil Patricia Bullrich, firme apoyo de Menem en la época del atentado a la AMIA y ahora aliada de Macri, de pronto recordó algo importante. Le dijo a los medios que había tenido una reunión con Nisman el día anterior a su muerte, en la que el fiscal le había contado que un espía vinculado a Irán lo había traicionado. Aunque no pudo brindar ningún nombre o información adicional, esto le dio una gran cobertura de prensa. Extrañamente, Bullrich no había mencionado ese hecho en las varias descripciones de esa misma reunión que había ofrecido a la prensa en los días previos.
Más allá de todas estas operaciones políticas y mediáticas ¿Qué es lo que realmente sabemos de este tema?
¿Quién era Alberto Nisman?
Aunque se lo presenta como un hombre que murió buscando la verdad, Nisman estaba lejos de ser un héroe de la Justicia. Fue el fiscal a cargo de la investigación del atentado a la AMIA por muchos años y su rol allí fue más que oscuro.
Tiempo atrás, algunas personas que conocían los detalles de la investigación señalaron que en 1994, al día siguiente al bombardeo, antes de que se produjera cualquier tipo de evidencia, el presidente Carlos Menem ya había acordado con Estados Unidos e Israel culpar a Irán. Para Estados Unidos e Israel esto era de claro interés geopolítico. Para Menem, cuya política internacional estaba definida como una de las “relaciones carnales” con Estados Unidos, no era sólo un asunto de complacer a sus amigos, sino también de cubrirse a sí mismo. De hecho, como luego se supo, algunas de las pistas de la investigación inicial apuntaban al líder sirio Hafez al-Assad, quien había financiado la campaña presidencial de Menem (Carlos Menem proviene de una familia sirio libanesa) y que luego quedó profundamente decepcionado por la política exterior de Menem y por otras promesas que no había cumplido.
Aún no tenemos ni la menor idea acerca de quién ordenó volar la AMIA. Bien pudo haber sido Irán. Pero lo cierto es que la pista siria nunca se investigó y eso fue una decisión deliberada. La continuidad del interés de Israel por dejar a Siria fuera sospechas luego de los primeros momentos y en los últimos años no está bien documentada, pero sí lo está la de Estados Unidos. Más importante, hubo una conspiración para desviar la investigación de los cómplices locales, en la que Menem y Juan José Galeano, el primer juez a cargo del caso (luego removido y ahora bajo juicio), entre otros, estaban involucrados.
Alberto Nisman colaboró en ambas formas de manipulación judicial. Como el asunto de Wikileaks expuso, estaba prácticamente trabajando para la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, que a su vez intentaba dejar la pista siria en el olvido y cerrar el capítulo local de la investigación lo antes posible. Nisman tomaba como pruebas irrefutables toda la “información de inteligencia” que la embajada le daba, sin detenerse a examinarla. Informaba cada una de sus decisiones a la embajada antes de darlas a conocer al juez de la causa. Incluso llevó al menos uno de sus dictámenes a la embajada para que lo corrigieran antes de presentarlo. Sencillamente desoía al juez, quién repetidamente le pedía que investigue otras pistas además de la iraní y que chequee con otras fuentes la información que Estados Unidos le estaba dando.
Más importante aún, Nisman colaboró en la falsa acusación contra un grupo de policías argentinos que supuestamente habían ayudado a los iraníes en el atentado, con la que Menem y sus asociados estaban esperando cerrar la sección local de la investigación. La agencia de inteligencia argentina (SIDE, hoy SI) estuvo a cargo de esa operación, que continuó con los demás presidentes , incluyendo Fernando de la Rúa, de la Unión Cívica Radical y Eduardo Duhalde, cuyo secretario de Inteligencia, Miguel Ángel Toma, es hoy aliado de Massa. Como señaló recientemente Claudio Lifschitz, el hombre que denunció el encubrimiento de las conexiones locales, Nisman apoyó la acusación contra los policías aun sabiendo que ellos eran inocentes. Por suerte, la corte a cargo de ese caso desestimó toda la investigación y exigió una nueva.
Toda esta información sobre Nisman era totalmente conocida (por ejemplo, yo mismo señalé en un artículo de 2009 su responsabilidad en el fracaso de la causa AMIA). Poco antes de su muerte, dos de las asociaciones que representan a los familiares de las víctimas del atentado de 1994 decían abiertamente que Nisman era “parte de viejas maniobras de encubrimiento” (APEMIA) y que representaba “los intereses no de las víctimas, sino de aquellos que encubrieron” el atentado (Memoria Activa). Lo triste es que ninguno de los principales partidos políticos tuvo interés en cuestionar el comportamiento de Nisman antes de su acusación contra Cristina Kirchner.
Santiago O’Donnell, el periodista que investigó los cables de wikileaks relacionados con Argentina, incluyó largas secciones y todo un capítulo denunciando a Nisman en sus libros Argenleaks (2011) y Politileaks (2014). Como explicó recientemente en su blog, ningún diario, incluyendo el oficialista Página 12 (donde él aún trabaja), estuvo dispuesto a informar sobre este tema de las revelaciones de Wikileaks. Kirchneristas y opositores respaldaron a Nisman, sea porque no querían confrontar intereses estadounidenses o israelíes, o porque era reconfortante creerle a Nisman cuando decía que el caso AMIA estaba resuelto. Ahora que su muerte es útil por motivos políticos, la oposición sigue haciendo la vista gorda respecto de su oscuro comportamiento. Incluso periodistas e intelectuales que están totalmente al tanto del pasado de Nisman prefieren no mencionarlo estos días, incluyendo el principal columnista de Clarín Jorge Lanata, quien alguna vez escribió que la investigación del fiscal sobre la AMIA era totalmente ficcional.
¿Qué tan peligrosas son las acusaciones de Nisman contra el gobierno?
Brevemente, el argumento de Nisman es que Cristina Kirchner ideó un plan secreto para absolver a funcionarios iraníes acusados del atentado de 1994 a cambio de petróleo Iraní. Teniendo esa meta en mente, en 2013 ella obtuvo aprobación del Congreso para un tratado internacional con ese país, conocido como el Memorándum de Entendimiento, el cual establecía una especie de “Comisión de la Verdad” internacional con el supuesto propósito de interrogar a los sospechosos en Teherán. El propósito real, según este argumento, era conseguir que Interpol levantara las órdenes de arresto libradas a pedido de Argentina contra los iraníes, algo que el Ministro de Relaciones Exteriores Timerman intentó (pero no consiguió) hacer. La evidencia que Nisman presentó en su reporte se basa casi completamente en escuchas telefónicas de supuestos agentes de ambos lados: entre otros un representante de la comunidad musulmana en Argentina (que intervenía en nombre de los iraníes), el ex líder piquetero Luis D’Elía (el hombre de Cristina), y un agente de la agencia de inteligencia argentina (la SI). Ningún funcionario actual o vinculado formalmente al gobierno estaba incluido en esas grabaciones.
Por ahora, aquellos que hicieron el esfuerzo de leer las 289 páginas del reporte de Nisman concluyeron que no tiene solidez legal. Incluso el diario La Nación, tenaz enemigo del gobierno, tuvo que informar que la denuncia tenía poco sentido en términos legales. Y no era poco convincente sólo en cuestión de pruebas. Algunos de los juristas de mayor reputación dijeron que no podían discernir qué ley se habría quebrantado. Aún si tal plan existiera en la mente de la Presidente, no se dieron ninguno de los pasos concretos para su implementación (lo que convierte en abstracta la ofensa legal). El único paso tomado habría sido firmar el Memorándum. Pero un tratado internacional aprobado por ley en el Congreso, como explicaron, nunca puede constituir un crimen. Una ley puede ser una mala ley, puede ser estúpida o dañina, puede ser inconstitucional. Pero por definición, aprobar una ley nunca puede ser considerado en sí mismo un acto criminal.
Por otro lado, en cuanto a las pruebas, el informe de Nisman también era débil. Según afirmó el Buenos Aires Herald, “fracasa a la hora de animar las llamas conspirativas”. Inmediatamente después de la denuncia del fiscal, Ronald Noble, secretario general de la Interpol entre 2000 y 2014 y mencionado por Nisman como posible testigo, hizo una fuerte declaración diciendo que las afirmaciones del fiscal eran falsas y que Timerman no sólo nunca había intentado anular los pedidos de captura de los sospechosos iraníes, sino que solicitó “apasionadamente” su continuidad luego de que el Memorándum fuera firmado. Por otro lado, luego de que se conoció el nombre, el gobierno informó que el supuesto agente secreto grabado en las escuchas no era tal cosa, y que ya en el pasado la SI había interpuesto en sede judicial una demanda en su contra por hacerse pasar por uno.
En cuanto a Luis D’Elía, es un notorio miembro del movimiento kirchnerista. En 2003, Néstor Kirchner lo designó en un puesto menor de su gobierno, pero le pidió la renuncia en 2006 luego de que manifestó su apoyo por el controversial presidente de Irán Mahmud Ahmadinejad. Desde 2006 no tuvo un lugar formal en el gobierno, aunque es cierto que se relaciona con importantes miembros del Estado. Un conocido vocero pro Irán, en las escuchas aparece promoviendo el fin de las sanciones contra los iraníes, prometiendo resultados y alardeando de sus buenos contactos con el gobierno. Un personaje notorio, a menudo acusado de antisemita (incluso por renombrados miembros del gobierno) y ridiculizado por la prensa a diario, el de D’Elía no parece ser el primer nombre que a uno le vendría a la mente si necesitara alguien para manejar los hilos secretos de una gran conspiración internacional… Incluso la CIA cree, según Clarín, que la denuncia de Nisman es inconsistente y que D’Elía no debería ser tomado en serio.
Finalmente, todo el propósito de la conspiración que Nisman denunció suena inverosímil. Tras varios años de apoyar públicamente el caso argentino contra Irán en todos los foros internacionales, en 2013 Cristina Kirchner súbitamente cambia de opinión y comienza a complotar un plan secreto para dejar a Irán fuera de sospechas. ¿Para qué? Por petróleo, argumentaba Nisman. Pero Argentina no necesita ni importa petróleo en cantidades relevantes y nunca lo ha hecho de Irán (ya que por razones técnicas el petróleo iraní no puede ser procesado en las refinerías argentinas). Cuando el país tuvo que importar petróleo lo hizo de otros lugares, tales como Bolivia, Nigeria o Angola. Argentina sí importa grandes cantidades de fueloil y gasoil de otros países, pero no de Irán, que ni siquiera tiene la capacidad de exportar esos productos.
A medida que estas inconsistencias se fueron conociendo, otras voces aparecieron para tratar de mantener a flote el planteo de Nisman. Por caso, un político de la oposición salió a decir que en verdad el negocio secreto no era el del petróleo, sino proveer tecnología nuclear a Teherán a través de Venezuela, ayudando a los iraníes a sortear los bloqueos de las Naciones Unidas. Las evidencias de este nuevo “plan” que ni siquiera Nisman habría conocido –y del que ciertamente sus escuchas nada dicen– son todavía más insustanciales que las que presentó el fiscal, lo que no impide que los medios contrarios al gobierno le den espacio.
El fiscal que quedó a cargo de la denuncia original de Nisman ha decidido ahora darle curso y pedir al juez que abra una investigación. Es el magistrado quien debe decidir si imputa o no a la presidenta, el Ministro Timerman y los demás acusados. A esta altura de los acontecimientos es posible que, por presión política, el juez acceda al pedido del fiscal, incluso si sabe que la denuncia no conducirá a un proceso judicial viable.
Entonces, ¿cómo murió Nisman?
La investigación judicial aún no concluyó, así que básicamente nadie sabe nada fehacientemente. La evidencia analizada hasta ahora concluyó que Nisman murió de un balazo disparado a menos de 1cm de su cabeza, y que provino del arma encontrada bajo su cuerpo, en el baño donde murió. El resto de la evidencia analizada sugiere que Nisman se suicidó. La puerta del baño estaba cerrada y bloqueada por el cuerpo del fiscal y no hay evidencia de que el cuerpo haya sido movido ahí desde otro lugar. No se halló ADN de nadie más en el baño y no se presentó ninguna prueba relevante que apunte a un asesinato. Si fue suicidio, entonces los investigadores deberán averiguar si fue inducido de alguna manera o si, como se ha argumentado, fue la reacción de un hombre desesperado que entendió que la denuncia que había hecho no iba a convencer a nadie y que su carrera se hundía (la declaración de Ronald Noble desacreditándolo y las críticas de APEMIA y Memoria Activa fueron emitidas justo antes de su muerte).
Si fue inducido al suicido, la persona clave para resolver el misterio pareciera ser Diego Lagomarsino, el hombre que llevó el arma al departamento del fiscal horas antes de su muerte. Lagomarsino era uno de los asociados más cercanos a Nisman y asegura que le prestó el arma por pedido del fiscal, quién le había dicho que era en caso “de que algún loquito me ataque en la calle”. Nadie sabe quién es Lagomarsino realmente, pero dos informantes han dicho que trabajaba en el negocio de inteligencia.
Por supuesto, no se puede descartar un homicidio como hipótesis. Después de todo, Nisman estaba trabajando en un caso en el que la inteligencia argentina y la CIA estaban involucrados y tenían grandes intereses propios. Los suicidios “sospechosos” son conocidos en Argentina tanto como en otros países, como Estados Unidos o el Reino Unido (por ejemplo los casos recientes de Theodore S. Westhusing y David Kelly, ambos relacionados con asuntos en Medio Oriente). Aunque asesinar es una práctica habitual de la CIA, no hay pistas que indiquen que Estados Unidos haya estado involucrado en esta ocasión (al menos no directamente).
En cuanto a la SI, está fuera de control desde hace mucho tiempo. Un mes antes de la muerte de Nisman, el gobierno decidió purgarla, removiendo varios agentes, incluido su jefe en las sombras Antonio “Jaime” Stiusso. Stiusso trabajaba allí desde 1972 y era altamente apreciado por la CIA y el Mossad (la agencia de inteligencia israelí). Además, fue la principal fuente de información de Nisman en el caso AMIA durante los últimos diez años, como el propio fiscal dio a conocer públicamente muchas veces, y también en su reciente denuncia contra Cristina Kirchner. El gobierno ahora está apuntando a Stiusso como la mano oculta detrás de la muerte de Nisman y ha decidido disolver la SI y crear una nueva central de inteligencia bajo la supervisión del Congreso. Voces no kircheristas también apuntaron a Stiusso e incluso la CIA supuestamente cree que la muerte de Nisman está relacionada con disputas internas dentro de la SI.
De nuevo en este caso, políticos de todos los partidos parecen enterarse recién ahora de que la SI está fuera de control (con la excepción de Miguel Ángel Toma, que salió a apoyar a Stiusso, lo que parece confirmar especulaciones anteriores de que el agente estaría trabajando para Sergio Massa). Pero muchos de ellos se beneficiaron de sus servicios todos estos años e hicieron la vista gorda (tanto los kirchneristas como la mayoría de los opositores) cuando Gustavo Béliz, uno de los ministros de Néstor Kirchner, denunció a Stiusso en 2004 por usar escuchas ilegales para chantajear a magistrados y políticos (tras este episodio Kirchner le pidió la renuncia y Béliz sintió que necesitaba vivir afuera del país por una década).
En los últimos años la comisión bicameral del Congreso a cargo de monitorear las actividades y el presupuesto de la SI estuvo prácticamente inactiva. Esa comisión está compuesta por diputados y senadores de varios partidos políticos; a partir del 2010 estuvo presidida por anti-kirchneristas. En fin, antes de diciembre de 2014 ninguna de las fuerzas políticas principales estaba demasiado preocupada por lo que hacían los agentes de inteligencia.
Al cierre de esta nota se prepara una gran manifestación convocada por un grupo de fiscales opositores al gobierno para “honrar la memoria de Nisman”. A la marcha ya han adherido casi todos los partidos y candidatos opositores del arco que va del centro a la derecha: Massa, Macri, la UCR, el FAP, junto con algunos personajes de ultraderecha y notorios corruptos de tiempos de Menem. (Las diversas organizaciones de izquierda que se oponen al gobierno han anunciado que no participarán, lo mismo que muchas figuras y asociaciones de todo tipo, incluyendo algunas de las que representan a las víctimas de la AMIA). Tanto los convocantes como los medios e intelectuales antikirchneristas que alientan a participar mezquinan a la población toda información acerca de Nisman y de su papel en la causa AMIA. De hecho, mucho antes de todos estos acontecimientos, algunos de los fiscales que hoy convocan a la marcha fueron denunciados por los familiares de la víctimas de la AMIA por haber entorpecido deliberadamente el avance de la causa, mientras que otros suman otras denuncias por mal desempeño y por connivencia con poderes económicos y personajes del hampa. Se trata, en fin, de una convocatoria motorizada por lo peor del Poder Judicial, en homenaje a alguien que no lo merece y para capitalización política de la derecha. Un insulto más a la memoria de las víctimas del atentado de 1994.
Estas son algunas de las realidades incómodas detrás de una historia en la que distinguir entre buenos y malos es bastante más complicado de lo que parece. Desafortunadamente, la mayoría de las voces locales e internacionales que se escucharon hasta ahora en verdad están más interesadas en el resultado de las próximas elecciones presidenciales y/o en el futuro de Medio Oriente. Encontrar la verdad sobre las dos cuestiones más importantes en juego –la voladura de la AMIA y las circunstancias de la muerte de Nisman– no es el punto principal en sus agendas.
Nota
La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Pese a que el Congreso Nacional votó la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, y rechazó con más de dos tercios de ambas cámaras la intentona de veto presidencial, y a que fallos judiciales ordenan su cumplimiento inmediato, el Gobierno de los Milei & los Caputo no la aplica. Para los organizadores de la movilización calculada en más de 1.500.000 personas en todo el país, esto no solo rompe lo relativo al presupuesto universitario “sino el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. Todo lo contrario a lo que sucede hoy en la calle, donde la democracia queda expresada en la gente moviéndose en esta 4° marcha durante el período libertario, y de sectores que se plegaron y convocan a seguir resistiendo este tipo de políticas de daño social. Voces desde la calle que explican sin casettes por dónde moverse.
Por Franco Ciancaglini. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Hay muchos jóvenes.
Muchos docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, Córdoba, en Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca y así.
Hay una Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que llega y gente que se va.
Gente que estuvo todo el tiempo.
Hay jubilados y jubiladas que marchan todos los miércoles.
Está el movimiento disca, también siempre presente.
Hay sindicatos, como la UOM o los Aceiteros, y parte de la CGT que brindó su apoyo y movilizó algunas columnas dispersas.
Hay carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes, de todos lados, sobre todo llegados de fuera de la Capital Federal.
Muchas personas que viajaron desde lejos para sumar su cuerpo, su cartel, su grito, su aplauso.
Que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.

“Milei cumplí la ley”
Es la cuarta.
Las tres primeras Marchas Federales Universitarias fueron las más masivas contra el gobierno de Milei. Esta no fue la excepción.
Desde el escenario calcularon alrededor de un millón y medio de personas movilizadas en todo el país.
Lo incontable es todo lo que sucede alrededor de esta bandera argentina que significa la universidad pública.
Una bandera que cobija a miles de generaciones que se reunieron hoy en la Plaza de una manera conmovedora: relatando, en esta crónica, cómo el acceso a la educación libre, gratuita y de calidad “cambia vidas, motoriza el ascenso social y brinda soberanía a un país”. Así lo sintetizaron en un documento leído por la FUA (Federación Universitaria Argentina” que se tituló: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.
El planteo central: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario: es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”.


Algunos datos de contexto:
- Los salarios de quienes trabajan en las universidades argentinas bajaron el 34,5% en el mejor de los casos, o más del 40% según otros cálculos. Es como si en los últimos dos años no hubieran cobrado entre 8 y 10 salarios. Los números simbolizan lo presupuestario, pero tal vez no logren mostrar el daño institucional, social, familiar y personal que provoca la política del gobierno.
- El actual es uno de los menores porcentajes históricos que el Presupuesto Nacional asigna a las universidades, en las que el 57,6% de los graduados son primera generación de sus familias en llegar a los estudios superiores. Esa posibilidad es una de las cosas que se está quebrando, como lo señalaban los cartones manuscritos en los que se leía: “Sin educación no hay futuro”.
- La importancia que el gobierno de Milei le da a la educación se expresa en la aplicación de un nuevo recorte del Presupuesto Nacional de 3 billones de pesos en temas de energía, obras públicas, urbanización y hasta tratamientos contra el cáncer (63.021 millones de pesos que explican que la palabra crueldad tal vez ya no alcance para definir lo que está ocurriendo). Para el tema educativo, el recorte es de 78.768 millones de pesos.
- Ese incalificable decreto de ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El lado B de la situación aparece en casos como el $LIBRA o el ANDIS, donde se detectaron sobreprecios en sillas de ruedas, andadores, medicamentos y tecnologías para diversos tipos de tratamiento del orden del 200% en los casos más leves, hasta productos sobrefacturados en un 4.239%. A lo que habría que agregar 3%, Spagnuolo, Esper, Nucleoeléctrica, Adorni, posibles sobresueldos oficiales, entre otras cosas.
- Volviendo a lo estrictamente universitario, esta licuación económica va generando, además, un éxodo permanente de docentes que está vaciando una educación de calidad históricamente reconocida a nivel continental y global.

Docentes Uber
Los testimonios desde la calle permiten entender de manera simple la complejidad de lo que está en juego.
Primero, pequeñas escenas concretas. Lucía Darandal, estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, resume “lo más visible”: el salario de los docentes. “Cada vez les está costando más llegar a fin de mes. Muchos están teniendo más de un trabajo para poder sostenerse, muchos tienen familias que mantener. Ahí está el primer deterioro que se va acentuando. Lo mismo pasa con los trabajadores no docentes”.
Las becas: “La beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos y eso prácticamente no alcanza. Hay estudiantes a los que cada vez se les complica más pagar el alquiler, porque recordemos que también hay estudiantes que viajan desde otros lugares de la Argentina”. Y los horarios: “Faltan horarios en el turno noche. Entonces hay menos posibilidades para que el estudiante trabajador pueda cursar”.
Desde Rosario, el médico y director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas, Damián Verzeñassi, lo traduce en una imagen todavía más brutal: “Más de la mitad de los trabajadores universitarios cobran por debajo de la línea de pobreza” y agrega que hay docentes “que con lo que cobran no pueden pagar siquiera el costo del transporte para llegar a dar clases”.
Rosario Kairuz, estudiante de Sociales UBA, cuenta cómo eso impacta directamente en las cursadas: “Las materias de la orientación en investigación prácticamente no cuentan con ningún tipo de horario. Se ofertan un cuatrimestre sí y otro cuatrimestre no”. Y agrega otro ejemplo síntoma del deterioro: “Quienes siguen la orientación de producción no cuentan con materiales ni con equipos para realizar los distintos talleres audiovisuales”.
Nicolás Núñez, docente de Sociales e integrante de AGD, completa la escena desde el otro lado del aula: “El incumplimiento de la ley y los dos años de profunda pérdida del poder adquisitivo de la docencia universitaria nos empujaron a todos a buscar otras formas de sobrevivir: desde las clases particulares hasta manejar Uber o hacer trabajo freelance”. Le pone una cifra al éxodo: “Hay 10.000 docentes que ya decidieron abandonar las clases”.


Plata para la deuda
Más acá de los números, lo que aparece en la calle es que el conflicto universitario dejó de leerse hace rato solamente en términos presupuestarios. Ya no se trata únicamente de números, partidas o balances, sino de una marcha que Gonza Giles, escritor, periodista y divulgador sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) y neurodivergencias, planteó,como “una defensa colectiva contra el descarte humano”.
Gonzalo habló en nombre del movimiento de personas discapacitadas: “Nos quieren convencer de que ajustar es gobernar, que destruir derechos es modernizar, que dejar gente afuera es eficiencia. Necesitan que la sociedad mire al otro con sospecha, porque cuando logran que el pobre sospeche del que tiene una discapacidad, que el trabajador sospeche del estudiante y que todos sospechen de todos, el ajuste entra más fácil”. Por eso insiste en que “no es un problema económico, es ideológico. Porque plata hay. Lo que no hay es humanidad. Hay plata para deuda, hay plata para represión, hay plata para departamentos que no pueden utilizar, pero no hay plata para que una persona con discapacidad viva dignamente, no hay plata para universidades, no hay plata para ciencia, no hay plata para salud”.

En la marcha volvió a quedar en evidencia que no solo la universidad es una consigna de unidad, sino que las luchas comienzan a entrelazarse unas y otras: los hospitales, la discapacidad, los jubilados, el trabajo. Por eso tuvo tanto peso simbólico la presencia de sindicatos como la UOM. “No es frecuente que los estudiantes y los laburantes estén juntados”, reconoce Darío Dani Román, metalúrgico, “pero en estos tiempos hace falta estar juntos”. Y agrega: “Estamos presentes en todas las luchas populares en las que haga falta estar para dar vuelta esta situación”. Desde la medicina, Damián Verzeñassi amplía: “Esto que está pasando con la universidad —que es lo mismo que pasa con los hospitales, con las personas con discapacidad y con los jubilados— debería ser un elemento más que suficiente para que todo el arco político no fascista se decida a organizarse, a unirse y a encontrarse”.
En Sociales UBA, Rosario Kairuz cuenta que ya empezaron a discutir cómo sostener esa articulación: “Hay que unir esa lucha con docentes y no docentes. Los reclamos estudiantiles no pueden darse solos”. Nicolás Núñez, de AGD Sociales, insiste en que “esta marcha no puede ser un punto de llegada sino un punto de partida” y plantea recuperar algo de lo que ocurrió en 2024 con las asambleas interclaustros y las tomas de facultades. Para él, que habla desde la academia, “nuestra suerte está atada también a los reclamos de discapacidad y a los reclamos de tantos sectores postergados por este gobierno, con los que tenemos que unirnos, como los jubilados”.



El contagio
Pero… ¿cómo? La respuesta más repetida en la calle vuelve a ser la movilización. “Hay que seguir viniendo a las marchas, hay que seguir visibilizando y exigiendo”, plantea Gonza, y agrega que tanto el Poder Judicial como el Legislativo “tienen que ponerle un límite a este gobierno”. Darío Dani Román de la UOM, coincide: “La única arma que tenemos nosotros es salir a la calle, manifestarnos y sostener la pelea hasta el final”. Milagros y Facundo, estudiantes, lo resumen todavía más simple: “Seguir marchando, seguir protestando, para que se den cuenta de lo que quiere la gente”. Damián Verzeñassi suma otra dimensión: “La marcha de hoy tiene que decirles claramente que no les vamos a dejar pasar ninguna más”. Pero además propone “avanzar en una estrategia jurídica muy fuerte por incumplimiento de las funciones de los funcionarios públicos, desde el presidente para abajo, contra todos los responsables de no cumplir con una ley aprobada por el Congreso de la Nación”.
La última imagen que brota en la calle no es solo la de la crueldad, sino la de una brutalidad planificada. Gonza Giles lo explica claramente: “Necesitan universidades vacías porque el pensamiento crítico molesta. Necesitan personas aisladas porque los derechos organizan. Necesitan trabajadores cansados y estudiantes endeudados porque así envían un mensaje”.
Lo mismo dicen Vladimir y Adriana, de 19 años, pero ya orgullosos técnicos químicos. Mientras hablan levantan dos carteles que llaman la atención de todos:
- “Cuando la educación sea privada, seremos privados de todo” y
- “No se puede adoctrinar un cerebro lleno de conocimiento”.
Las letras están prolijamente dibujadas, en colores, y recortadas con paciencia y dedicación. “Estuvimos haciéndolos desde ayer, buscando frases, viendo todo lo que dice la gente, juntando opiniones. Y quedaron estas”, cuentan ellos, que hablan sosteniéndose la mano uno al otro.

Ella es de Moreno, él de José C. Paz. Egresaron de una secundaria técnica pública. Ella ahora estudia Ingeniería Aeronáutica en la UTN de Haedo. Él piensa anotarse en Agronomía. A ellos, además de todo, la universidad pública les dio el amor. Y desde ahí hablan:
“Vamos a ayudar a un comedor cerca de Cuartel V, en un barrio muy pobre. Hay familias a las que se les complica hasta estudiar. Regalamos hojas, útiles, lo que se pueda. Yo era de un barrio también muy humilde y mi primo no pudo estudiar, tuvo que dejar para ir a trabajar. Hacemos lo que podemos. Muchas veces no alcanza. Pero aunque sea una persona más que pueda estudiar, ya es una victoria”.
Él da vuelta el cartel y muestra la frase del otro lado: “Estamos acá también por vos, que pensás distinto”. Adriana dice: “Mucho se habla de que el odio se contagia, que vivimos una época de odio, que las redes muestran eso. Pero también el amor y la solidaridad contagian”.
Y sonríe.
Con esa sonrisa que contagia, y ese cartel colorido, revela que ella fue la responsable de que viniese su novio: “Esta es la primera vez que viene a una marcha. Yo ya había venido a la marcha antifascista. Así que bueno, ya traje a alguien más”.
Y la próxima, uno más.
Sí, sí. Ya hay dos amigos que querían venir y no pudieron por otros temas, pero tenían ganas.
Vladimir: ¿y qué te pareció tu primera marcha?
Nervioso al principio, la verdad. Pero estuvo muy bueno.
¿Por qué nervioso?
No sé, siempre las veía desde afuera y parecía otra cosa. Pero estuvo re bien la experiencia.
Ahora sonríen ambos.
Y saludan antes de desconcentrar por Diagonal Norte rumbo a tomarse dos micros y un tren para volver a su casa.
Sobre esa avenida céntrica, donde se recorta el Obelisco, pasarán
- junto a un joven con una remera de 2 Minutos y un cartel que dice: “Estéticamente superiores”, con la cara deforme del Presidente. Una ironía sellada con la firma de la Escuela Superior de Bellas Artes Antonio Berni.
- Cerca de Luna, de siete años, de la mano de Gloria, su mamá, chocha porque está caminando por la calle y no por la vereda.
- De una joven que tiene un cartel que da ganas de llorar: “Mi sabiduría viene de esta tierra”.
- De un ruidoso grupo de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Martín que trajo varios hits. El mejor:
“Con las lágrimas de Adorni
vamos a hacer una cascada
para que se metan todos
los pibes de la barriada”.
La gente desconcentra y va cantando “eaea” y también:
“Si el presupuesto no está
qué quilombo que se va a armar”.



La sensación es, como decía Gonza, que este es un punto de largada y no de llegada.
Que la cosa sigue.
En la calle, pero también en los barrios, en los comedores, y en las aulas.
Sigue cada miércoles en el Congreso.
Y todas las veces que hagan falta.
Porque hay muchos jóvenes.
Docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, en Córdoba, Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca.
Hubo otra Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que, aun cuando todo terminó, sigue llegando.
Hay más carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.












Nota
Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.
Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol
–El sueldo no alcanza ni para comer.
Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.
También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.
Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.
Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Salir a la calle
El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.
La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.
La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.
Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:
- Docentes con sueldos indecentes.
- Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
- Basta de mentiras, amenazas y presión.
- Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
- Salud mental es llegar a fin de mes.
- Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Migajas
Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.
–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.
–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.
Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas
-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.
Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”.
¿Cómo sigue el curso de esta historia?
Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI

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