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Infiernos en la Comarca Andina: el estado de las llamas

Voces desde los incendios cordilleranos: las causas y las sospechas. El rol de la megaminería y del monocultivo en medio de sucesivos desastres que preparan el terreno para que el próximo se desate con más facilidad y ferocidad. La lucha contra el fuego, incluso de quienes ya lo perdieron todo. La tarea de los medios comunitarios. Y una respuesta práctica, un link, para una pregunta: ¿cómo ejercer la solidaridad con las víctimas?
Por Franco Ciancaglini
La voz de las personas que relatan lo que pasa en el sur se corta por la respiración que se bloquea por el humo, por la angustia o directamente por las lágrimas. Los testimonios de quienes habitan la Comarca y están cuerpo a cuerpo con el fuego no pueden distanciarse de la desazón y la tristeza que genera ver, de muy cerca:
- 20.000 hectáreas quemadas.
- Decenas de casas incendiadas.
- Un muerto hasta ahora: Ángel Reyes, 84 años.
- Al Estado ausente.

Fotos: Eugenia Neme.
Sostener lo insostenible
Al cierre de esta nota aún había focos activos en El Bolsón, el Parque Nacional Lanin, el Parque Nacional Nahuel Huapi, Puerto Madryn, Epuyén y Atilio Viglione. Y personas movilizadas en todos esos lugares colaborando con las brigadas y bomberos para contener las llamas, y realizando todo tipo de acción para proteger la vida: viandas para repartir, relevamientos de personas y casas, aprovisionamiento de agua, colectas, y muchos etcéteras.
El Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) estima que la superficie afectada por el incendio asciende a 20.000 hectáreas. Una cifra que equivale a 10 veces la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los incendios son cada vez más cruentos año a año, frecuentemente en estas épocas calurosas, mezclando cada vez características sistémicas (sequías, calentamiento global), con particulares (cómo se inicia el fuego) y, últimamente, con una marcada ausencia del Estado en la prevención y atención del asunto.

Fotos: Eugenia Neme.
Más dimensión del desastre: un informe de Greenpeace estimó que la superficie afectada por incendios forestales en la región de los Bosques Andino Patagónicos de Argentina durante el período octubre 2023 – marzo 2024 fue de 7.747 hectáreas, el 90% en la provincia de Chubut.
En 2024 viajamos desde la revista MU al Parque Nacional Los Alerces para retratar lo que sucedía alrededor del incendio de 8 mil hectáreas, donde vecinos autoorganizados y brigadistas le hicieron frente a los negocios oscuros, negligencia, ausencia de justicia y silencio estatal.
Hoy el panorama es bastante similar, o peor. En septiembre de 2024, el Monitor Ambiental del Presupuesto (FARN) informó que el presupuesto para el Plan de Manejo del Fuego en Argentina se redujo un 43,8% en seis meses. Por este desfinanciamiento el diputado Esteban Paulón exigió explicaciones a Patricia Bullrich, a cargo del ministerio responsable.
El plan provincial de Chubut también se encuentra en la mira. Tan solo un dato del estado del Estado: esta semana el Jefe de la Delegación Noroeste de Servicios Públicos provincial renunció denunciando al falta de “insumos, vehículos operativos, personal suficiente, sistemas de comunicación adecuados e infraestructura digna” . También reveló la falta de condiciones de seguridad, y de descanso. “Hoy llegamos a un punto final. No se puede sostener lo insostenible, ni se puede exigir más sacrificio a quienes ya lo han dado todo. (…) No puedo continuar en un cargo donde mis reclamos son ignorados y las condiciones laborales siguen degradándose día a día”.
Así estamos.

Fotos: Eugenia Neme.
Autogestión
Lo cierto es que en todos los incendios, el aporte de las brigadas vecinales ha sido fundamental para poder frenar el avance del fuego. Aunque estatalmente no se lo quiera reconocer, sí ocurre en el territorio con muchas y muchos trabajadores.
En el frente del fuego conviven hoy integrantes del Plan del Manejo del Fuego y distintas instituciones nacionales y provinciales –bomberos, brigadistas– y las organizaciones vecinales que se dan una mano mutuamente.
“Ellos saben que nosotros estamos también en la lucha por regularizar sus puestos de laburo, que dejen de ser contratados, que les den elementos… En el frente del fuego nos entendemos y combinamos nuestros esfuerzos”, cuenta Martín, uno de los autoconvocados que se sumó a las tareas.
Otro es Javier Isikawa, quien si bien pertenece a una asamblea se define como “uno de los miles de vecines organizades que vamos a apagar el fuego”. Estos vecines son, en parte, grupos formados y entrenados para el combate del fuego, y por otro lado personas conmovidas que se suman a dar una mano en lo que se necesite. “Hoy lo estamos haciendo ya más organizada y sistemáticamente. En poco más de un mes que va del año hemos estado en una quincena de incendios” relata.
Javier vive en Golondrinas, casi al límite de las provincias de Chubut y Río Negro, donde hace cuatro años un incendio arrasó con 500 casas y mató a 3 personas. Esa experiencia, cuenta, lo forjó para seguir participando en la lucha contra el fuego. Enumera incendios: Cuesta El Ternero, Loma del Medio, Epuyén, El Hoyo, Pedregoso. “Mallín (por Mallín Ahogado, otra de las localidades que se encuentra apenas al norte de El Bolsón) era una zona que venía quedando sin incendios desde hace mucho tiempo, con una vegetación frondosa, con bosques milenarios. Son áreas de bosque virgen, un pulmón. La biodiversidad de este lugar es muy particular: por eso tanta gente viene de turismo hacia esta zona”.

Fotos: Eugenia Neme.
Cordillera quemada, sequía zarpada
Martín es otro de los pobladores que comienza confesando que le cuesta organizar las ideas en este momento: acaso una demostración del impacto en la vida de quienes habitan y combaten el fuego.
“Se está quemando la cordillera, esa hermosa que ves desde El Bolsón”, comienza su relato gráfico, y enseguida cuenta: “Los pocos recursos que hay se dedican al cuidado de las zonas habitadas, entonces el fuego arriba no se combate. Hay recursos desplegados de provincia, de bomberos voluntarios, de lo poco que queda de la Brigada Nacional de Manejo del Fuego y de la Brigada de Chubut que está dando una mano… y cantidad de vecines, de brigadas autoconvocadas, de organizaciones: un hormiguero de gente laburando”.
Martín, si bien vive lejos de los actuales focos, no descansa viajando hacia los lugares en los que se expande el fuego, y reconoce su miedo porque los vientos pueden llevar las llamas a un lado y otro. “Venimos con una sequía zarpada, no hay lluvia, mucho material para la combustión… Y además han empezado a aparecer un montón de episodios de piromaníacos en este contexto”.
¿A qué llaman piromaníacos? “Decimos piromaníacos gráficamente, porque no entendemos qué está pasando”.

Fotos: Eugenia Neme.
Sospechas, minería y monocultivo
Las personas afectadas no tienen como prioridad ahora realizar análisis de las causas de los incendios: están preocupadas en contenerlos y organizarse frente a la falta de recursos.
FM Alas es una radio histórica de la Comarca Andina que hoy tuvo como protagonista a la voz de distintos brigadistas. Uno de ellos planteó con claridad: “Lo que sucede en todos los incendios es que, así como sabemos que hay gente que intencionalmente los está ocasionando, también hace que circule información falsa, para generar pánico o incluso llamamiento al Ejército, a Patricia Bullrich… Parece absurdo pedirle ayuda a quienes son los responsables más altos de que esto suceda. Compartieron fotos de unos compas, de un amigo, una amiga que están combatiendo el fuego, diciendo que los habían visto con bidones de nafta prendiendo fuego: algo totalmente falso. Quienes estaban en la foto se volvieron para El Hoyo como diciendo: ni ganas de que esto suceda, de que me incriminen cuando justamente es al contrario. Uno está haciendo la fuerza y dando todo para que esto se termine y poniendo todo el newen (fuerza, energía) para combatir el fuego. Es una locura: de todos los golpes que uno recibe, es el más feo. Y no es justo, como nada de lo que está sucediendo”.
Javier Isikawa habla de “causas variadas” y plantea otra arista, que vive en primera persona y refiere al rol estatal: “Una de las principales causas de incendios es la falta de infraestructura estatal en los tendidos eléctricos. Vivimos en una zona en donde no podemos permitirnos el chisporroteo de sistemas eléctricos precarios. En Golondrinas apagamos por lo menos 10 focos que se generaron así. Como población nos organizamos e hicimos un pedido al Estado de que corte el suministro eléctrico los días que están previstos vientos: preferimos estar sin luz que estar incendiados”.
Sobre las intenciones, es cauteloso: “No digo que no pueda haber personas prendiendo fuego, pero creo que no son las causas principales. Hubo años atrás una persona que prendió 15 focos en un mes. Lo encontraron, pero fue un caso en todos estos años. Hoy no creo que haya sido eso. Mi impresión particular, por el lugar donde comenzó –en la senda turística de Mallín-Bolsón– es que fue un descuido de algún turista. Estamos en un momento en que usar una moladora puede desatar el fuego. Entonces una colilla de cigarrillo es una causa más que de sobra para generar un incendio. Y yo ahí no creo que haya una intencionalidad, sino un descuido fatal: de hecho el incendio de Mallín Ahogado ya tiene una víctima fatal”.
Se trata de Ángel Reyes, un poblador que se habría negado a evacuar su casa y murió a causa de la inhalación de humo.
Pero no todo lo que se prende es en lugares turísticos: “En otras zonas, particulares, hay fuegos intencionales. Dicen que ocurren por rayos pero quienes vivimos acá sabemos que no hay tormentas eléctricas. Esos incendios por ‘rayos’ han ocurrido en áreas con cateos mineros, con bosque, pero muchas veces con bosque achaparrado donde el apagado sería sencillo. Pero se lo ha dejado avanzar. Ahí uno sospecha: no puede no sospechar”. Se refiere a los incendios que ocurrieron en 2024.
Javier coincide en que otro de los problemas fue la plantación de pinos en esta zona, algo que alerta también la Asamblea de Esquel en esta nota que lo explica con claridad:
“El monocultivo de pinos es una invasión silenciosa casi imperceptible en el día a día que está ocasionando graves consecuencias en la Patagonia. La intensa demanda de agua va secando manantiales, aguadas y mallines. Los pinares implantados abandonados, sin el debido mantenimiento, acumulan material altamente combustible siendo los principales responsables de la propagación incontrolable de los incendios forestales. Además, investigadores del INIBIOMA (CONICET-UNComahue) encontraron que de cada 1.000 pinos por hectárea en una plantación brotaron 21.000 luego del incendio (o más). Y describen un ciclo infernal, por el cual, cada incendio genera más masa combustible y prepara el escenario para el próximo, aún más catastrófico. Sucesivos incendios en pinares favorecen la infección del territorio y van dejando atrás tierras degradadas”.
Esa combustión, entonces, para Javier es consecuencia de lo que llama “políticas imperialistas”: impusieron al pino contra la flora nativa, como una forma de imponer un modelo que hoy está en llamas.

Fotos: Eugenia Neme.
Link para la solidaridad
Mientras tanto Radio Alas sigue sonando: brigadistas autoconvocados de los barrios dan información preventiva. Hablan de limpiar caminos, de llenar tanques de agua comunitarios y vecinales, del relevamiento de familias.
Relatan anécdotas de lo que se está realizando: “El fin de semana estuvimos yendo a combatir el fuego, por suerte la zona está controlada y está dando resultado. Entre compas que estamos encontrándonos como brigadistas autoconvocados, un compañero de Epuyén perdió todo dos días atrás. Y pese a eso estaba combatiendo el fuego. Cuando nos íbamos le digo: ¿Para donde vas? Para lo de un amigo, porque perdí todo”.
El joven se corta y confiesa: “Creo que necesitamos asistencia psicológica. Desgasta mucho poner el cuerpo. Ayer compartimos un almuerzo con los brigadistas. Fue como compartir en familia…” y el llanto no le permite continuar.
Tal vez se le venga a la mente una de las cientos de personas que han perdido sus casas.
Para ellas, al cierre de esta nota las asambleas de la zona organizaron una colecta con los datos verificados, los nombres y el detalle de las pérdidas materiales de alrededor de 200 familias.
Esta es la convocatoria a “hacer algo”: “Esta lista que verán a continuación recauda datos de damnificados que necesitan de la colaboración económica para reconstruir sus hogares, continuar con sus vidas y rearmarse. Se irá actualizando a medida de las necesidades y datos que sigamos juntando”.
Este es el clic para hacerlo realidad y que la solidaridad no quede en palabras: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeWGFN9Z7i0EctuV-cnmBryQwNIePR8FLF28dlOIdnTBa5o5g/viewform

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Reforma laboral: “Lo que se pierde peleando se termina ganando”

Mientras en el Senado se sumaron discursos a favor o en contra de la reforma laboral, antes de la votación favorable al proyecto, las calles alrededor del Congreso se transformaron nuevamente en un campo de batalla provocado por las fuerzas de seguridad. Hubo al menos 31 detenidos (aunque algunos fueron rápidamente liberados) y la Comisión Provincial de la Memoria contabilizó 562 personas heridas y afectadas, aunque calculan que ascendió a miles el número global de agredidos por golpes, corridas y gases particularmente nocivos.
El gobierno preparò este show represivo que mantuvo incluso durante la noche con una cacería de ataques, golpes y detenciones a gente que no estaba en la calle sino sobre la plaza: el protocolo solo es el ejercicio de la violencia institucional. Los enmascarados que hicieron y lanzaron bombas Molotov con total tranquilidad a metros de la policía, jamás fueron perseguidos ni obviamente capturados. Aquí, las acciones previas a la marcha, las organizaciones que se esfumaron a altas velocidades, y las voces de las personas que siguen pensando que este presente no es el único posible.
Por Lucas Pedulla y Francisco Pandolfi
Fotos: Lina Etchesuri y Juan Valeiro

El Congreso, y el pequeño grupo de parapetados enmascarados que armaban y lanzaban bombas Molotov sin que la policía hiciera nada. Las persecuciones fueron luego -en modo argento- a quienes manifestaban pacíficamente. Foto: Juan Valeiro / lavaca.org
Entre las múltiples banderas de colores tan distintos de partidos y gremios, hay unas que en este 11 de febrero de 2026, el día que senadores y senadoras se aprestaban a votar por una reforma laboral que retrotrae conquistas históricas del movimiento obrero, sobresalen. Se las ve por Avenida de Mayo, por Hipólito Yrigoyen, por la avenida 9 de Julio, por todos lados: “Oscar Smith, presente”.
Smith era peronista, obrero, referente del gremio Luz y Fuerza, y también era algo que hoy es considerado un oxímoron, un sindicalista combativo. Por esas sincronías de un país donde nada es azar, hubo otro 11 de febrero, pero de 1977, donde Smith fue secuestrado por una patota de la dictadura militar. Hace 49 años que Oscar Smith es un desaparecido.
Américo Rico camina entre esos carteles por una plaza Congreso que fue zona de guerra. Camina despacito, entre escombros, entre comida desparramada por el asfalto, entre perdigones de una nueva represión brutal del gobierno a una protesta social, esta vez masiva, en contra de la reforma que degrada el trabajo –y el país– por el que Smith luchó.

Recordando a Oscar Smith a 49 años de su desaparición y su frase sobre lo que se pierde, lo que se pelea, y lo que se gana. Foto: Juan Valeiro / lavaca.org
Américo, jubilado de ese gremio histórico, camina con un cartel con el rostro de su compañero, en horas donde hubo, según la Comisión Provincial por la Memoria, al menos 31 detenidos y más de 1000 heridos, y en las que hay personas con ataques de pánico por los estruendos de los balazos de goma que llegan desde 9 de Julio. Pero este señor de 79 años mira y recuerda lo que Smith siempre – “siempre”, recalca– les decía:
–Lo que se pierde peleando, tarde o temprano, se termina ganando.
Américo, entre los escombros, sonríe y les da a estos periodistas un abrazo, tan necesario para seguir.
Porque si algo nos trae esa sincronía del aniversario es pensar qué significa esa ausencia –lo combativo, la lucha, lo revolucionario– convertida en desaparición forzada.
Cadenas, oscuridad y luz

La acción frente al Congreso. Periodistas Argentinas y SIPreBA. Foto: Lucia Apogliesi / lavaca.org
La jornada había comenzado con una acción organizada por Periodistas Argentinas y SIPreBA, el sindicato de prensa de Buenos Aires. Integrantes de ambas organizaciones se plantaron frente al Congreso encadenados, amordazados y con máscaras blancas en sus nucas sobre las que se leía la palabra “alcahuete”.
Dijo Nancy Pazos, presidenta de Periodistas Argentinas: “No vamos a amordazarnos ni a encadenarnos. hay que decirlo: este gobierno quiere que haya periodistas así” dijo mostrando la palabra “alcahuete” escrita en la máscara blanca.
Agregó: “Acá estamos luchando no por el gremio. No por nuestra función profesional. Sino que estamos luchando por la democracia. El periodismo es el faro de la democracia, es la luz de la democracia. El periodismo lo que hace es que los ciudadanos se informen de lo que claramente el poder de turno, cualquiera sea, no quiere que se sepa. Siempre el que está en el poder tiene cosas que quiere ocultar. El periodismo es eso: justamente poder investigar y poner luz donde los que tienen el poder quieren oscuridad».

Nancy Pazos, de Periodistas Argentinas: «El periodismo es eso: justamente poder investigar y poner luz donde los que tienen el poder quieren oscuridad». Foto: Lucia Apogliesi / lavaca.org
Carla Gaudensi, secretaria general de FATPREN y secretaria de Género de la CGT planteó: “Esta acción tiene que ver con el acompañamiento de más de 3000 periodistas que hicimos una conferencia de prensa frente a las puertas del Senado de la Nación. El proyecto de derogar el Estatuto de los y las periodistas es una afectación a la libertad de expresión, y además afecta el derecho a la información. Lo que estamos viendo que sucede en esta época en la sociedad es que no se está al tanto de lo que estamos discutiendo, como esta Reforma laboral que afecta a quienes vivimos de nuestro trabajo”.
Agustìn Lecchi, secretario general de SIPreBA: “Uno de los grandes problemas que tenemos es que fueron erosionando nuestra base social, fueron fragmentándola. En lugar de tener una comunidad organizada y tenemos una comunidad desorganizada conscientemente por los sectores de poder y eso es lo que hoy hace que tengamos la cancha tan inclinada en contra, además de que tienen a todas las corporaciones atrás, a los grandes medios de comunicación que los blindan mediáticamente. Pero estamos dando pelea, y eso no es poco. Es nuestro caso, pero es también el de los jubilados cada miércoles, o triunfos como derrotar la eliminación del financiamiento universitario o para discapacidad. Por eso soy optimista. Porque sabemos que hay un camino de construcción política, de lucha sindical y también en las calles”.

Mensaje dedicado a todo un tipo de periodismo. Foto: Lucia Apogliesi / lavaca.org
CGT: la velocidad del gas
La convocatoria de la Confederación General del Trabajo (CGT) estaba prevista para las 15. A esa hora la plaza estaba llena. Las columnas gremiales dificultaban la caminata por Yrigoyen con sindicatos que llegaban por las calles laterales, como Solís y Virrey Cevallos. También por Avenida de Mayo ingresaban los gremios de las dos CTA (Central de los Trabajadores de Argentina), que a diferencia de la CGT habían llamado a paro con movilización.

Mario, de Radio Gráfica, y lo habitual: «Me apuntaron a la cabeza». Foto: Juan Valeiro / lavaca.org
Por el otro lado, sobre Rivadavia, se acomodaron las columnas de la izquierda y, también, de La Cámpora. Sin embargo, a las 15.44, se escucharon los primeros balazos de goma y empezaron los repliegues. Cinco minutos después, la plaza se había vaciado hasta la mitad, y los gremios de la CGT y La Cámpora –peronistas, como Smith– se retiraron de la plaza a la velocidad del gas que se dispersaba por el aire. Sólo quedaron, de un lado, la izquierda, y del otro, la UTEP (Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular), mientras algunos –pocos– gremios y movimientos aguardaban de la mitad de plaza hacia Avenida de Mayo. Había bronca, y también había infiltrados: chicos vestidos de negro, con la cara tapada, que abrían sus mochilas, tiraban al suelo piedras, y se iban.
Otros que, detrás de barricadas improvisadas, tiraban las molotovs y que, en modo argento, jamás son capturados por los feroces policías que solo atinaron a tirarles desde el hidrante chorritos como de pis de estatua).
Informó el Centro Provincial de la Memoria en su comunicado titulado Brutal represión a la movilizaciòn por la reforma laboral: «Al menos 31 personas fueron detenidas de manera arbitraria; miles resultaron afectadas por gases lacrimógenos y gas pimienta, entre ellos integrantes de la CPM y del Comité Nacional de Prevención de la Tortura como su presidente Juan Manuel Irrazabal. Otras tantas resultaron heridas con postas de goma y alrededor de 562 personas fueron asistidas por los equipos de las postas sanitarias en salud de los partidos de izquierda, CEPA y la CPM. Unos 70 manifestantes fueron demorados en las calles Lima,entre México y Chile, y en su mayoría fueron identificados y posteriormente liberados».

Más pistas de los lugares a los que apuntan las llamadas fuerzas de seguridad. Foto: lavaca.org
El detalle de la destrucción
Las Molotovs de los encapuchados incapturables encienden más titulares noticiosos que las regresiones que esta reforma traerá a la vida laboral.
Por ejemplo:
- La ley deja afuera al personal de casas particulares, trabajadores agrarios, independientes y prestadores de plataformas tecnológicas.
- Vacaciones: la fecha de inicio, que hasta ahora debía ser notificada con una antelación no menor a 45 días, pasa a 30. El empleador podrá fraccionarlas mientras no sean tramos inferiores a siete días. El periodo de vacaciones –entre el 1º de octubre y el 30 de abril– el empleador “deberá organizarlas al menos una vez cada tres años durante la temporada de verano”.
- Jornadas laborales de hasta 12 horas: aunque no se explicite en la redacción y busque solaparse, se estipula que “el empleador y el trabajador podrán acordar voluntariamente la compensación de horas extraordinarias de trabajo, disponiendo un régimen de horas extras, banco de horas, francos compensatorios (…) siempre y cuando se respeten los descansos mínimos entre jornada y jornada de doce horas”.
- Periodo de prueba: en la norma vigente a quien está a prueba se le informa con 15 días de antelación la extinción del contrato. En la que quieren aprobar “no se requerirá la obligación de preaviso”. Además, mientras en la ley actual el periodo de prueba pone el límite en los 30 días, en la que se quiere imponer “se extenderá durante los primeros 6 meses”.
- Indemnización a la baja: el proyecto dice que se deberá abonar al trabajador una indemnización equivalente a un mes de sueldo por cada año de servicio o fracción mayor de tres meses, tomando como base la mejor remuneración mensual durante el último año o el tiempo de prestación de servicios si fuera menor. Para esta remuneración no se tendrán en cuenta “los conceptos de pago no mensuales como el Sueldo Anual Complementario, vacaciones, premios que no sean de pago mensual, etcétera”. En la norma vigente, solo se excluye al SAC. Y sí, dice así, literal: “etcétera”.
- Contribución: La iniciativa gubernamental crea el FAL, Fondos de Asistencia Laboral, que se conforma con una contribución mensual obligatoria del 3.5 % (Un aporte del empleador del 1% en las grandes empresas y del 2,5% mensual MiPyMEs) de las remuneraciones que se toman de las contribuciones patronales con destino al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) de cada trabajador. Este 3% hasta ahora va dirigido al ANSES para el pago de las jubilaciones.
El proyecto de ley había sido enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso el 2 de diciembre pasado, pero como no tenía los votos para su aprobación postergó la discusión para hoy en sesiones extraordinarias. El proyecto final tuvo 28 modificaciones para conseguir los votos necesarios. De las modificaciones, dos fueron exigencias de la CGT: mantener las cuotas solidarias y eliminar el artículo que bajaba las contribuciones patronales para las obras sociales. Había una idea general de que los gremios estaban ganando tiempo, pero el resultado demostró lo contrario. Al menos hasta el momento, ya que falta Diputados.

De miles de personas heridas o afectadas, 562 fueron atendidas en distintas postas sanitarias. Hubo al menos 31 detenidos. Foto: Juan Valeiro / lavaca.org
Molotov, Uber y la virgen de los panes
No tenían molotovs, sin embargo, las 300 familias de la fábrica de porcelanatos ILVA que, desde agosto, acampan en el Parque Industrial de Pilar exigiendo la indemnización. “La reforma laboral empezó con nosotros”, dice Víctor Véliz, 44 años. “Nos deben un mes y medio, y esta reforma viene hacer lo mismo que hicieron con nosotros: no pagarte nada. El trabajador, todavía, va a estar más precarizado”.
Víctor sobrevive haciendo Uber, otros compañeros cortando el pasto y a sus hijos ya no les pudo sostener los clubes a los que iban: “Comemos una vez al día cuando antes hacíamos las cuatro comidas. ¿Cómo seguimos? Seguimos como pueblo, no podemos permitir que nos precaricen más la vida”.
No tenía molotovs, tampoco, Karina Nicoletta, conductora en la línea A del subte y secretaria de Género del gremio de las y los Metrodelegados, quien canta “Pianelli está presente”, en homenaje al exsecretario general del sindicato, Roberto Beto Pianelli, otro ejemplo de la extraña cofradía combativa, que murió hace dos semanas: Dice Karina: “La reforma implica un profundo retroceso para el movimiento obrero en su conjunto. Para quienes están en la formalidad, pero también para quien no, porque va a profundizar las desigualdades. Está pensada casi en los mismos términos que durante la dictadura militar: pretende llevarnos a una situación de esclavitud. Debemos confiar en la fuerza del movimiento que va a tener que tensionar situaciones que todavía hoy no podemos resolver. Debemos confiar en nuestra clase. Debemos llegar a una síntesis no solo de la cúpula, de las centrales, sino de las bases”.

Detenidos por la policía. Ninguno de los enmascarados de las Molotovs fue apresado. La infiltración y la provocación: el verdadero rostro del «protocolo». Foto: Juan Valeiro / lavaca.org
No tenían molotovs, tampoco, las más de 70 personas de la UTEP que la policía cercó en 9 de Julio y México, mientras gaseaba a fotorreporteros, seres siempre peligrosamente armados con sus cámaras.
Ni andaban con bombas las dos señoras que comentaban en Rodríguez Peña y Rivadavia: “Esta mañana no tenía un peso, por eso vine con esto”, cuenta una de ellas. “Esto” es una bandeja repleta de sándwiches de milanesa. La señora se llama María, vive en Villa Lynch, partido de San Martín, y le dice a lavaca que esta mañana sólo tenía “un billete, el marroncito, el de 10 pesos”. Jubilada de la mínima, le llegó de luz 65 mil pesos que no puede pagar, y vino a la movilización para juntar lo necesario para pagarla. Cada sándwich vale 5 mil. Entre los panes hay una virgencita de Luján que alguien le regaló hace minutos. Dice: “Esta reforma no puede ser más esclava. Todo en contra de quienes trabajan, este hombre está equivocado, solo sabe cantar” dice, aunque se queda dudando.
Roberto –de Rafael Castillo, La Matanza–, está en medio de la Plaza de los Dos Congresos envuelto en humo. Tampoco ofrece molotovs sino choris y patis (5 mil) y vacío (10 mil). Dice que no hay trabajo por ningún lado y que la “pucherea” como puede. Sobre la reforma laboral: “Es negativa en todos los sentidos. Están locos, no paran de defraudar a la gente”.

La gente gritaba a la policía: «¿No ven que tiene la cara rota?». Foto: lavaca.org
Teresa, de Lanús, está apoyada en un árbol sobre Avenida de Mayo, que le da la sombra necesaria para que no se le derritan los hielos que lleva en la heladerita para vender el litro de fernet a 8 mil.
-¿Cómo estás viviendo esta época?
La respuesta, inesperada, está hecha de lágrimas que dicen más que cualquier palabra. Finalmente toma aire y dice: “Remándola, con un gobierno que no nos permite trabajar vendiendo en la calle, con un Ministerio de Espacio Público que nos está corriendo de todos lados”. Cuenta que nunca habló para la prensa, que le da vergüenza, que no sabe de política, pero dice con sencillez algo que pocos políticos dentro del Congreso pueden comprender: “Creo que la reforma laboral no está bien, que no está bien lo que hacen, que no puede estar bien tener que trabajar más”.

Foto: Lina Etchesuri / lavaca.org
Tampoco tiró molotovs Diego, que vino de su Monte Grande bonaerense para vender stickers (3 por 2 mil pesos) y llaveros (3 mil), trabajo que arrancó desde agosto pasado cuando se quedó sin empleo repartiendo paquetes de Mercado Libre y otras empresas. Cuenta que otro cimbronazo de este presente fue tener que cambiar a su nena, que iba a colegio privado, a la escuela pública. “Llegamos con lo justo a fin de mes; mi señora es empleada de comercio y en su trabajo pusieron en marcha los retiros voluntarios. Mientras tanto, esta reforma, que es una cagada”.
¿Cómo se sale de esta? “Seguir, seguir, seguir. No quedarnos solos en nuestras casas y crear nuevas alternativas”.

El reclamo de la marcha, en manos de mujeres. La CGT hizo una veloz salida de escena apenas comenzaron los disturbios. Foto: Lina Etchesuri / lavaca.org
La pelea del presente
Ninguna de estas historias, de toda esta lucha, de todas las conquistas que este movimiento alguna vez pelearon y lograron, parece haber importado demasiado a muchos que no llamaron al paro, que se retiraron al primer gas y que negociaron con la Casa Rosada mientras la motorizada avanzaba sobre la plaza a los tiros y deteniendo al azar.
Luego de toda esta entrega, hay una postal que se repite en las inmediaciones del Congreso: entre fotoperiodistas baleados –en el ojo, en la cabeza– y proyectiles tirados, una, dos, decenas de personas en situación de calle juntan la comida que dejaron los puestos que abruptamente debieron levantar campamento con la avanzada policial. Uno de ellos está agachado, juntando algunas botellas de agua dispersas por Avenida de Mayo. ¿Qué deja lo que pasó hoy? “Hambre, mucha hambre”, responde.
Luego mira la escena que él mismo protagoniza.
Y dice: “Todos peleando contra la reforma, y yo peleando para comer”.

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Foto: Lina Etchesuri / lavaca.org

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Foto: Lina Etchesuri / lavaca.org

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Foto: Lina Etchesuri / lavaca.org

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

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Rosario movilizada contra la reforma laboral

Referentes gremiales nacionales y locales encabezaron una masiva movilización de Plaza 25 de Mayo a Plaza San Martín, frente a la sede de la Gobernación. Un contrapeso a las presiones sobre los mandatarios provinciales que ejerce la Casa Rosada por intermedio del ministro del Interior, Diego Santilli, y la cartera de Economía. El reclamo se vivió al mismo tiempo en que estallaba un conflicto del gobierno provincial con la policía que reclama aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo.
Por el diario El Ciudadano, de Rosario
Rosario fue este martes el escenario de la segunda marcha nacional en contra del proyecto oficial de reforma laboral que se tratará este miércoles en el Senado. La movilización fue organizada por el Frente de Sindicatos Unidos que integran los estatales de ATE, los metalúrgicos de la UOM, Aceiteros, Aeronáuticos, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma, además de gremios no alineados con esas centrales. El objetivo es, como antes en Córdoba y ahora en Santa Fe, interpelar a los gobernadores, jefes políticos de los legisladores de sus respectivos espacios, para que no acompañen la iniciativa libertaria en ambas Cámaras del Congreso.
«Nos sumamos a la movilización en repudio a la destrucción planificada de los derechos del trabajador que conlleva el anteproyecto libertario», esgrimió el secretario general de la UOM Rosario, Antonio Donello. La sede del gremio fue el sitio elegido para la conferencia de prensa previa a la marcha que recorrió el centro de Rosario.
Qué ordenan votar los gobernadores

Abel Furlán, secretario general de la UOM nacional, explicitó el objetivo de llamar la atención de los mandatarios provinciales, Y fue duro con ellos ante la evidencia de negociaciones con la gestión de La Libertad Avanza que truecan fondos a las administraciones provinciales desfinanciadas por la Casa Rosada a cambio de apoyo a la reforma en el Congreso. «Se arrogan la representación de los trabajadores negociando con el Gobierno una reforma laboral que los somete», reprochó el dirigente.
El referente de la los metalúrgicos, uno de los sectores más golpeados por las políticas de desindustrialización implementadas por el Ejecutivo nacional, que según diferentes estimaciones se tradujo en entre 15.000 a 20.000 empresas cerradas y la pérdida de entre 220.000 y 276.000 puestos de trabajo formales hasta principios de 2026, reclamó además un aumento salarial urgente. Los salarios, dijo, son el ancla principal del objetivo fetiche libertario: contener una inflación que comenzó igual a dispararse en una inflexión que el oficialismo intenta camuflar con una fórmula obsoleta de medición de precios en el Indec.
«Habrá que señalar responsables«
El secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, expresó en la conferencia de prensa que aún «hay gente confundida» en torno a las políticas libertarias, pero pronosticó que sus consecuencias cambiarán, más temprano que tarde, esa percepción y acompañamiento al modelo económico. Dentro de un año, estimó, con el crecimiento de la desocupación, el hambre, los despidos y la informalidad, «habrá que señalar a los responsables» de ese desmantelamiento del tejido social y productivo «con nombre y apellido». Y agregó que movilizaciones como las de Rosario pretenden, a la vez, ser un «mensaje de esperanza» de que con la resistencia activa se puede torcer el rumbo impuesto por el Ejecutivo.
Yasky fue directo en el mensaje a los jefes políticos provinciales y explicitó la voluntad de las centrales sindicales de contrapesar la presión que sobre ellos ejerce la Casa Rosada, vía el ministro del Interior, Diego Santilli. «Hay gobernadores que lamentablemente, el de Santa Fe entre ellos, han decidido utilizar los derechos que nos quieren sacar para levantar sus acciones en la discusión del toma y daca por debajo de la mesa con el Gobierno nacional», enfatizó el referente de la CTA.
El dirigente, no obstante, marcó una jerarquía de responsabilidades: «Mas grave, los que llegaron al cargo con el voto justicialista, que fueron a los sindicatos a pedir fiscales para las elecciones y apoyo para los actos (de campaña) y hoy los están traicionando». A ellos, los bautizó, como a los radicales que acompañan el proyecto libertario bajo la excusa de la gobernabilidad, como los «justicialistas con peluca».
La concentración en Rosario tomó forma pasadas las 10, en la plaza 25 de Mayo. Desde allí, las columnas sindicales marcharon hacia la plaza San Martín, frente a la sede de la Gobernación, donde estaba previsto el acto central para el mediodía.
Como en Córdoba, estuvieron en Rosario otros dirigentes nacionales. Entre ellos, además de Furtán y Yasky, el secretario general de la Federación de Trabajadores Aceiteros y Desmotadores de Algodón, Daniel Yofra, el titular de la CTA Autónoma, Hugo «Cachorro» Godoy, y Rodolfo Aguiar, referente nacional de ATE. Sumaron presencia otros gremios de peso en Santa Fe, como el docente Amsafé y la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa).

Los organizadores de estas movilizaciones provinciales calificaron a la denominada «modernización laboral» que impulsa el Gobierno del presidente Javier Milei como una «contrareforma laboral con perfil esclavista».
La protesta policial
Luego de que el Ejecutivo provincial anunciara aumentos para los efectivos de la Policía de Santa Fe, numerosos uniformados retomaron las protestas en la noche del lunes en varias ciudades. En Rosario, en particular, hubo una concentración de agentes y familiares frente a la Jefatura, ubicada en Ovidio Lagos al 5200, que incluyó quema de cubiertas. La situación escaló en tensión con un intento de desalojo, y la movilización continuaba hasta la madrugada de este martes. El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, adelantó que dará una conferencia de prensa por la mañana para informar sobre los hechos sucedidos en la Unidad Regional II, que incluyó el retiro de patrulleros en la ciudad.

El descontento de los uniformados, en especial quienes no fueron alcanzados por los beneficios de aumentos, bonificaciones y otras medidas referidas a alojamiento y contención en salud mental , se expresó con contundencia en Rosario. Fuentes del Gobierno, no obstante, aseguraron que el patrullaje en Rosario no se resintió durante las horas de la protesta. Agregaron que unos 80 móviles permanecían en tareas operativas, y que a ellos se agregan los del Comando Unificado de Fuerzas Federales.
Es más, voceros de la administración provincial señalaron que hubo otros condimentos en la protesta. De acuerdo al oficialismo, «fueron identificados allegados a personal policial desplazado por esta gestión, actualmente imputados y con prisión preventiva». Además, prometieron firmeza contra los uniformados que se sumaron a la movida: «Los efectivos que hicieron abandono de servicio recibirán duras sanciones», señalaron.
El abogado Gabriel Sarla, vocero de los policías, señaló que los efectivos «no llegan a mitad de mes con el sueldo». Sobre los anuncios de mejoras del Ejecutivo santafesino, repitió que es insuficiente: «Solicitamos que el aumento sea para toda la policía y no para algunos. Salieron con un paquete de medidas de un momento para otro, intentaron dividir».
El abogado agregó sobre la escalada de la protesta: «Anoche (por la de este lunes) hubo un hecho desafortunado, el jefe policial Maldonado, en un momento de arrebato y locura, decidió reprimir a compañeros y familiares de compañeros», reprochó sobre el desalojo en el ingreso a las dependencias de la Unidad Regional II en Ovidio Lagos al 5200. «Hay una embarazada afectada con gas pimienta y una mujer grande herida. Los policías tuvieron que defender a sus familiares», argumentó sobre la reyerta suscitada en esos momentos.
Actualidad
Marcha antifascista: el horizonte

Por Claudia Acuña
Fotos: Lina Etchesuri y Juan Valeiro
Lo que colmó este sábado las calles fue un horizonte. Y ese horizonte lo construyeron los feminismos, por llamar de alguna manera rápida y mal al arte de zurcir el tejido social con los delicados hilos de los bordes.
Lo que desfiló este sábado por Avenida de Mayo fue un desafío. Y ese desafío es incómodo para la política partidaria y kiosquera porque es irrepresentable e incalculable, y por eso mismo, lábil de negociar en la mesada electoral. La marea no se representa, se coordina: habrá que entenderlo para que no se aleje ese horizonte.

Lo que caminó este sábado desde la esquina de Avenida de Mayo y Sáenz Peña hasta Plaza de Mayo es un movimiento. Y ese movimiento está organizado a partir de dos palabras: antifascismo y antirracismo y, por la síntesis que esos dos términos nombran, es diverso. En esa diversidad no caben solo todas las batallas de la actualidad, sino también todas las preguntas que faltan responder para enfrentar este tsunami de raíces tan antiguas, tan básicas y tan decadentes.
Si el fin de un mundo fuera este presente lo que viene después es lo que está en juego.
Juguemos.

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org
La Kalo tiene 33 años, una trayectoria como drag queen y una melena color fuego. “Vengo de Morón, que está destruido y como congelado en el tiempo. El capitalismo no da para más y sostener hoy sus políticas nos llevan a eso. ¿Cómo hacemos entonces para construir otra cosa? Necesitamos nuevas figuras políticas que no provengan del mesianismo paterno o de la madre que se sacrifica, porque eso no dura. Ya lo vimos con Cristina: la dejaron sola. Tuvo dos mandatos, después eligió a Scioli, a Alberto y a Massa. Esos fracasos no son nuestros. Nuestro fracaso es haber abandonado los barrios y de eso nos tenemos que hacer cargo ahora. Y en los barrios de todo el país se están organizando, se están uniendo y se están creando otras formas de hacer política. Ahí hay que estar y eso hay que escuchar. Lo que yo veo en la política partidaria es mucho viejo cansado, mucho viejo gastado a los que hay que decirles gracias. Ahora dejanos. Y a partir de ahí nos tenemos que poner a hacer un reconocimiento: vernos las caras, escuchar, entender qué les pasa a las personas y a partir de ahí saber con qué contamos. Y es una tarea que hay que hacer barrio por barrio de todo el país. Bien federal. Hasta construir una flecha que atraviese todo transversalmente, una real comunión de personas: esa es la fuerza electoral que necesitamos”.

Foto: Lina Etchesuri / lavaca.org
La Kalo es una de las manos que sostiene la bandera de esta marcha compartiendo la cabecera con jubiladas, gremialistas, travas históricas, migrantes y todas las etcéteras de la diversidad que se reúne en esta marcha que derrama siete cuadras que desafiaron roscas y aparateos kiosqueros, hasta hacer mover los pies de organizaciones políticas desaparecidas de la escena callejera –por caso, la CGT en la columna gremial de género o la Kámpora y la kicilofista Derecho al Futuro– junto a otras eternamente movilizadas: la Mesa de Jubilados, las asambleas ambientales y barriales, la izquierda. Será Vanina Biasi quien dirá que esta movilización “tiene una importancia política total y es un puntapié importante para que este miércoles 11 estemos todos en la calle contra la reforma laboral”. También dirá qué lugar pretende ocupar la izquierda en ese horizonte que hoy se vislumbra. “En principio, estando en todos lados como hay que estar, más allá de las diferencias políticas. Nosotros queremos mostrarnos como la fuerza política que pone el cuerpo para enfrentar a este gobierno de fachos y las intenciones del imperialismo norteamericano en la Argentina que no son solo intenciones, sino que se están concretando, le están entregando todos los recursos naturales de la Argentina, le están entregando nuestra economía y le están entregando la cabeza de toda la clase trabajadora. Lo que tenemos que demostrar ahora es si esta izquierda puede aprovechar esta oportunidad para encantar y enamorar a una parte de esta población para enfrentar esta barbarie”.

Foto: Lina Etchesuri / lavaca.org
La marcha grita ahora:
“No va a pasar/no va a pasar/ esta reforma laboral”.
La Kalo es quien responde qué hacer si pese a todo, pasa.
“Habrá que identificar a los traidores, a los entregadores, a los vendidos y sacarlos. Esas personas ya no nos representan, ya no pueden cobrar de nuestros bolsillos ni hablar en nuestro nombre. Habrá que enojarse. ¿No está mal enojarse, no? La rabia también es poder”.
Dirá también que en un país presidido por “un consumo irónico” es posible pensar en una drag queen Presidenta.
La Kalo sonríe.
Con esa sonrisa ensancha un horizonte que, si se alcanza o escapa, se definirá este miércoles.
Y mucho más después.

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Foto: Lina Etchesuri / lavaca.org

Foto: Lina Etchesuri / lavaca.org

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

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