Actualidad
Un 24 de marzo que hace historia

El acto más grande para un 24 de marzo desde el retorno de la democracia tuvo como protagonista a una sociedad con el poder de ocupar las calles. Quiénes fueron los protagonistas y qué voces escuchamos: la agenda política que se impone desde abajo.
Esta producción pudo realizarse gracias al esfuerzo conjunto de toda la Cooperativa de Trabajo Lavaca

La Plaza y la Avenida de Mayo, las Diagonales Norte y Sur y las calles vecinas estallaron de gente este 24 de marzo bajo un solazo más de verano que de otoño. Pero la multitud ocupó en realidad todo el centro porteño, hasta Congreso, yendo y viniendo, bailando, escuchando, expresándose en una jornada inolvidable y en un momento con forma de encrucijada y de amenaza.
El principal canto convocante y unificador fue el que le informa a los militares responsables de crímenes de lesa humanidad: “Como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”. Algunas recorridas por ese universo a cielo abierto que este domingo dijo lo suyo.

Foto Lina Etchesuri para Lavaca
Nuevas generaciones
El grupo se llama Nietes. Está preparando carteles y armando las cañas para las dos banderas que llevarán en toda la movilización, en la intersección de Avenida de Mayo y Piedras.

Foto Lina Etchesuri para Lavaca
Karen Maydana Galván, nieta de Orlando Galván, desaparecido en 1977, tiene 29 años: “Es una fecha muy especial, en medio de un gobierno neoliberal que reivindica lo que pasó en la dictadura. Va más allá del negacionismo, y es mucho más perverso, porque reivindica y relativiza a los 30.000”. La gente cantaba muy cerca, saltando y bailando al mismo tiempo: “Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta votó a Milei”.
María Victoria Barcia, también 29 , tiene desaparecido a su primo Daniel: “Una de las cosas que hablamos mucho es cómo perdimos el territorio de la virtualidad. Ahí viene la mano del voto de la juventud. Hay que recuperar esas redes y abrir el diálogo con los jóvenes”.

Foto Lina Etchesuri para Lavaca
María Victoria también prioriza otras redes: “Ayer estuvimos en una escuela y abrimos el diálogo, hicimos participar a todes, haciéndoles sentir que es válido si no piensan como nosotres, pero que hay que hablar. Preguntamos si alguien tenía un familiar desaparecido y un nene de 12 años subió al escenario y contó que el primo de su abuela había desaparecido cuando estaba jugando a la pelota en la calle: contó que un auto paró y se lo llevó. Es un montón que haya podido contarlo: tiene 12 años”. Nietes sale a la marcha, haciéndose cargo del presente y también del futuro.

Foto Juan Valeiro para Lavaca
Un subte muy raro
Ella viaja sola.
El subte A rumbo a Plaza de Mayo está colmado como en las peores horas pico. Viaje raro. Los que entran en cada estación apretujan a quienes van adentro para fabricarse un espacio. Pero lo que en otros días (curiosamente llamados “hábiles”) es caldo de fastidio sardinesco, aquí se toma con sonrisas, buen humor y la canción que compara a los militares argentinos con los nazis, entonada unánimemente por pasajeros y pasajeras.

Foto Lina Etchesuri para Lavaca
Ella sonríe y canta. Entra un señor con la camiseta argentina y arranca con la marcha Los muchachos peronistas. Lo acompaña una parte del vagón solamente. “¿No saben la letra? ¡Apréndansela!” dice el hombre provocando risas, y vuelve a cantar. Ella canta también la marcha. Los más altos golpean el techo para acompañar, el resto apenas aplaude por el apretujón.
Llegada a la estación Lima. Casi toda la gente baja. Ella también. Cuando ve al cronista de lavaca dice con una sonrisa luminosa: “¡Qué alivio ver que hay tanta gente! ¡Qué alegría inmensa salir a la calle y que esté pasando esto!”.
Nadie la reconoce. No saben que es Graciela Daleo, detenida-desaparecida en la ESMA, testigo histórica en los procesos por delitos de lesa humanidad desde el Juicio a los ex comandantes de 1985, y en varios de los que lo siguieron, tanto en Argentina como en el exterior. Sube las escaleras del subte a toda velocidad, se asoma a la calle que es una fiesta, vuelve a sonreír y se sumerge en la multitud que va rumbo a la Plaza: ella ya no viaja sola.

Foto Juan Valeiro para Lavaca
Memoria metal
Son las diez de la mañana y en la Plaza de los Dos Congresos ya hay un escenario montado. Pablo tiene 37 años, barba metalera, chaleco metalero y es uno de los organizadores del festival Nunca Más, que hoy está en su decimoséptima edición para celebrar la memoria con heavy metal. Pablo también forma parte del Sindicato Argentino de Músicos (SADEM).
“Este 24 es totalmente diferente porque cae con un gobierno prodictadura, represivo, y que tiene los mismos planes económicos de la dictadura para que seamos el patio trasero del imperialismo. No quieren la autonomía de los trabajadores, sino que agachemos la cabeza para agotar nuestros recursos naturales. Hay que sembrar conciencia y educar a la gente con razonamiento: mucha gente se afilió a reels (de redes sociales) según sus preferencias, desde una realidad muy virtualizada. Ahí nosotros no supimos jugar bien”.

Foto Lina Etchesuri para Lavaca
Un hecho curioso fue que frecuentemente se percibía entre la multitud cierto aroma inédito en encuentros anteriores: el de los repelentes, como sistema defensivo frente al avance de los mosquitos y los contagios de dengue. El acto, en muchos sentidos, funcionó también como un sistema de defensa, sin necesidad de repelentes, sino con la posibilidad de estar movilizándose para hacerse oír.

Foto Juan Valeiro para Lavaca
Lo impensable
Al lado de Nietes, quienes arman las cañas para prepararse a movilizar son integrantes de H.I.J.O.S. Carlos “Charly” Pisoni, referente de HIJOS Capital, es hijo de Irene Bellocchio y Rolando Pisoni, secuestrados el 5 de agosto de 1977. “Es un 24 distinto porque tenemos un gobierno de ultraderecha, con un presidente y una vice negacionistas. Nunca pensamos que iba a haber un retroceso tan grande. Por eso este 24 no es solo para recordar y reflexionar sobre el pasado, sino para reflexionar lo que pasa en la actualidad”.
¿Por qué nunca se pudo pensar? “Creíamos que este gobierno no iba a pasar. Pero está pasando. Que no íbamos a tener que discutir la teoría de los dos demonios y los 30.000, pero lo estamos discutiendo. Milei es un producto de la pandemia, de un gobierno que no cumplió con las expectativas de la sociedad, y que sin duda no logró que el pueblo sea feliz. Hoy hay que redoblar esfuerzos: no solo hay una grieta en lo ideológico, sino en poder hablar, debatir y discutir. Para una parte de la sociedad los que hacemos política somos unos chorros. Mientras tanto este gobierno implementa el mismo plan económico que fracasó en Argentina”.

Foto Juan Valeiro para Lavaca
En la semana la Red Nacional de HIJOS comunicó el atentado contra una militante, a quien golpearon, maniataron, abusaron, y escribieron en su casa la siglas de “Viva La Libertad Carajo”, expresión utilizada por el presidente Javier Milei.
Planea Pisoni: “Lo que tenemos que pedir es que la causa avance y la investigación policial prospere. Ya pasaron tres semanas, la causa estuvo rebotando en varios juzgados y ahora está avanzando. Es momento de que el poder judicial pueda investigar la violencia política en Argentina”. La causa quedó en manos del juez Julián Ercolini y del fiscal Carlos Rívolo. En ese contexto, llama a aprender de las Madres y de las Abuelas: “En los peores momentos hay que seguir organizados”.

Foto LIna Etchesuri para Lavaca
Lo que molesta
La familia camina por Avenida de Mayo y Perú, mientras mira una intervención de siluetazos sobre el cemento de la calle. Carolina, 46 años, es investigadora en salud en una universidad del conurbano. Alejandro, su pareja, tiene 45 y es informático. Vinieron con Dante, su hijo de 7 años. Viven en la ciudad de Buenos Aires. Carolina no esconde su tristeza: “Tengo mucho miedo de que se olvide lo que pasó y pueda repetirse algo similar. Tenemos un presidente y una vice negacionistas y eso parece que no importa”.
Su área de investigación dependía del Conicet hasta que llegó el recorte de Mauricio Macri, y fue relocalizada en una universidad nacional. Esa universidad está hoy en vilo presupuestario por el recorte de Milei, Caputo y compañía. “Sabía que si ganaba la derecha la investigación y la educación iban a ser perjudicadas. Pero no es por mí, sino por mi hijo, que estoy preocupada. Me molesta que no haya podamos construir una continuidad política”.

Foto Juan Valeiro para Lavaca
Lo que entendió en un colectivo: “Me quedé mucho con lo que yo sentía y me costó incluir a otros sectores, que quizás son los que están más favorecidos en el living de su casa. Lo que más tristeza me da es subirme al colectivo para buscarlo a Dante al colegio. El otro día veía que estaba lleno de laburantes, varios que habrán votado a Milei, y pensaba: algo ahí perdimos, no escuchamos esa voz. Ahí la cagamos”.
Alejandro aporta algo clave: “Hay que recuperar la discusión política. No puede ser que en las casas no se hable de política. La resistencia al avance de estos proyectos se en las casas. Y eso debe hablarse, debe ser un tema en el lugar que vivís. Y se está perdiendo”.

Foto Lina Etchesuri para Lavaca
Algo achanchado
Paula y Ariel tienen 48, y vinieron a la Plaza con Sol y Nico (16 y 12, hija e hijo). Llegaron desde Avellaneda, sur del conurbano bonaerense. Ariel y Paula nacieron en el 75, y toda su primera infancia fue en dictadura: jardín y primeros años de primaria. Recién en tercer grado, en el 83, la democracia trajo algo de alivio. “Desde los 7 años que venimos a la plaza”, cuenta Ariel.
Paula es profesora en un terciario y le sorprendió en 2023 la inserción de Milei en los teléfonos de sus estudiantes: “Ganaron mucho ahí. Mirá que los llevamos al Infierno, un ex centro clandestino de detención en Avellaneda, y les explicamos los crímenes de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán (asesinados por la Bonaerense en 2002). Sin embargo fue muy difícil, estaban con el teléfono como en otro país. Se filtró mucho por ahí, y compraron ese payaso divertido por TikTok. Rompió lo político”.

Foto Lina Etchesuri para Lavaca
Ariel: “Se abrió una puerta, y para eso algo se tuvo que hacer mal. Fueron muchos años de luchas, de conquistas, pero a grandes sectores no les llegó ninguna posibilidad de cambio real. Los últimos años (se refiere a los de Alberto Fernández en la presidencia) fueron muy duros: avanzó la inflación, las medidas para mucha gente jamás llegaron, no se puede alquilar, un pibe de 30 no puede comprarse ni una habitación. Para que este muchacho haya entrado algo se tuvo que hacer muy mal, y eso hay que revisarlo a fondo”.
¿Se rompió una especie de modorra? Paula asiente: “Sí, es un mea culpa. Hay que hacer un balance de que esto lo dejamos crecer. Hubo algo achanchado. Pensamos que estaba todo muy resuelto, y cuando vimos las respuestas nos dimos cuenta de que estábamos en otra, mientras seguíamos con un carrito de que estaba todo bien. Es lamentable que tengamos que volver a hablar de un montón de cosas, pero es necesario: hay un grupo que esto no lo sabía”.

Foto Juan Valeiro para Lavaca
Camuflaje
Otra de las evidencias que aportó la manifestación es el grado de provocación, inutilidad y gasto sospechoso que tiene el supuesto protocolo de seguridad de la ministra Bullrich, que el gobierno ha venido aplicando afanosamente.
Virginia Bouvet es metrodelegada y una de las referentes del sindicato del subte. Marcha con la CTA por Diagonal Sur: “Confío en que hay un inmenso sector de la sociedad que opina que estas no son las maneras de definir las diferencias políticas. Que sabe que lo que se hizo desde el Estado en la década del 70, con el plan sistemático de exterminar trabajadores, militantes, políticos, y robo de bebés, está mal. Creo que la mayoría de la sociedad argentina le dice Nunca Más a esos hechos. El desastre en la economía dio lugar a estos sectores. Pero yo confío”.
Silvia también marcha por Diagonal Sur con la CTA: es trabajadora de la salud en la provincia de Buenos Aires, y está recientemente jubilada. “No es una marcha como otras. Está en juego un montón de cosas que no tienen que ver con una cuestión partidaria, sino con la defensa de 40 años de democracia, y que involucra también a un montón de gente que votó al presidente. Vienen por todo, pero camuflado. Hay que tener cuidado, porque hoy es Milei, pero mañana será otro”.

Foto Lina Etchesuri para Lavaca
En la Plaza de Mayo, y por el lado de la CGT, marcha Omar Plaini, secretario general del sindicato de Canillitas: “Es un 24 más grave que el de Macri, porque tenemos un presidente sin historia y sin pasado. Están convencidos que el Estado es una organización nacida para robar. Milei le dio una vuelta más y dice que es una asociación criminal, de la cual le toca ser el jefe. Hoy nos desafía fuertemente y por eso es imprescindible estar acá. Ellos representan un cambio cultural que quieren llevar a la práctica, y estamos interpelados a evitarlo desde nuestro pensamiento nacional”. Para Plaini hace falta un liderazgo: “El peronismo no es bifronte, y tuvimos un peronismo bifronte estos años. Hace falta un conductor o una conductora que quiera liderar al movimiento”.

Foto Juan Valeiro para Lavaca
Emociones en el bar
El acto principal convocó sobre el escenario de espaldas a la Casa Rosada a Nora Cortiñas, Estela Carlotto, Adolfo Pérez Esquivel y Taty Almeida. Hubo luego otra manifestación del Espacio Memoria Verdad y Justicia.
Adriana Leiva se conmovía al llegar al bar La Embajada. Es hermana de María Delia, desaparecida el 11 de enero de 77. Y es una de las que custodia que Elia Espen, una de las Madres Línea Fundadora, llegue a ese bar en medio de llantos conmovidos de gente que canta: “Madres de la Plaza, el pueblo las abraza”.

Foto Lina Etchesuri para Lavaca
Sabe Adriana que no es un 24 más: “Es hermoso que estemos todos en la calle. Hay un objetivo claro, que están avanzando y no hay que dejarlos. Pienso en mi hermana y en los 30.000, pero también en los que estamos acá”. ¿Cómo se sigue? “Lo que pienso desde la acción es el compromiso no sólo por el Día de la Memoria, sino ir a escuelas, universidades, a las organizaciones, a dar nuestro testimonio, pero también a buscar el de las y los jóvenes. Fue muy importante el otro día que compartimos una charla con Nietes: abrimos ese camino y extendimos el puente con el hoy y las consecuencias de este momento. La dictadura no es algo que pasó, sino que sigue siendo algo del presente”.

Foto Lina Etchesuri para Lavaca

Foto Juan Valeiro para Lavaca

Foto Lina Etchesuri para Lavaca

Foto Juan Valeiro para Lavaca

Foto Juan Valeiro para Lavaca
Actualidad
Incendios en Chubut: “Se está quemando nuestra historia”

Hace un mes, después de una tormenta eléctrica, se detectó un foco de incendio en el Parque Nacional Los Alerces, en Chubut. Con medios aéreos y no sólo terrestres, se hubiese apagado rápido. Hoy, Los Alerces arden. Reproducimos esta nota de las y los Vecinos de Esquel y Trevelin autoconvocados por los incendios forestales. «No fue sólo la sequía, es un Estado irresponsable».
Por Vecinos de Esquel y Trevelin autoconvocados por los incendios forestales.
Foto de portada: Mariano Silvester.
El Parque Nacional Los Alerces es una de las áreas protegidas más bonitas del país. Es un lugar que ha sido cuidado y protegido desde 1937. Un parque que por su belleza paisajística y cuidado tan extremo fue declarado Patrimonio Mundial en junio de 2017.
Este parque, el nuestro, es el único Parque Nacional que cuida y protege la especie arbórea más longeva del mundo, el Fitzroya cupressoides, El Alerce Patagónico, el abuelo como los conocemos desde siempre. Esta especie arbórea habita el bosque andino patagónico desde hace 5486 años aproximadamente.
El Parque Nacional Los Alerces es la única área protegida de nuestro país que protege, entre otras especies, al bosque de Alerce que crece en la zona núcleo del Parque Nacional, en el bosque Valdiviano. Para conocerlo, embarcábamos en Chucao y navegábamos para visitar al abuelo de 2600 años: ahí, en la zona intangible comenzó el incendio, donde conviven Alerces, Coihues, Ñires, Lengas, Cañas Colihues, Huan Huan, entre muchas especies más. Cada árbol, cada arbusto del bosque es un refugio y hogar de diferentes aves, insectos y animales, como el Pudú (el ciervo más pequeño del mundo), el Huemul (Patrimonio Natural), Monito del Monte, Gato Huiña, Gato Montes, Pumas, Chucaos, Pájaros Carpinteros y más y más.

Seccional Lago Verde
Preguntas sin respuestas
Lo más bello de este parque es su gran y variada biodiversidad, ese gran ecosistema prístino, bien equilibrado que se está ardiendo. Hoy se está quemando todo nuestro Parque y nos toca el alma no sólo a los que habitan y trabajan de manera directa en el área protegida, sino que nos afecta a todos.
¿No había ningún avión hidrante o helicóptero que pudiera llegar a ayudar a los pocos brigadistas y guardaparques que están poniendo el cuerpo desde diciembre? Ahora está en llamas la zona Núcleo, el corazón de nuestro Parque Nacional; también la zona de recreación, Lago Verde, Lago Rivadavia. El sector de río Arrayanes ayer comenzó a arder en ambos lados.
Las familias que habitan en el lago están intentando salvar lo que pueden de las llamas.
A nosotros, los locales, nos afecta de manera directa e indirecta.
Nos destruye no solo la temporada, nos destruye el territorio que cuidamos, protegemos y difundimos como un lugar digno de disfrutar y trabajar de manera sustentable. Nuestra calidad de vida se nos está yendo con las llamas. La posibilidad de una vida social, económica, ambiental de manera sustentable se va con cada perdida arbustiva y arbórea en este incendio.
El Patrimonio Mundial Parque Nacional los Alerces hoy arde y es necesario que nos expliquen por qué.
El rayo, lo entendemos, pero la pasividad de los siguientes días luego de la denuncia con presencia de imágenes, ¿cómo lo explican?
¿Cómo se explica la decisión de sólo observar “cómo viene el incendio”, “cómo avanza…”?
¿Cómo no se contó antes con los aviones hidrantes para lugares intangibles sin posibilidad de acceso terrestre?
¿Y por qué no se actuó a tiempo?

Actualidad
Fusilamiento en Lugano: prisión preventiva para el policía que mató a Gabriel González

En la foto se ve a la izquierda a Gastón Miño, el más alto, en el momento en el que está por disparar contra Gabriel González (a la derecha de la foto, sin camisa, levantando los brazos para defenderse de la agresión policial).
“Miño disparó una escopeta contra el cuerpo de la víctima a una distancia menor a cinco metros impactando municiones metálicas en el lado derecho del abdomen donde presentó lesiones que causaron la muerte” escribió el juez Hugo Decaría al dictar el procesamiento y la prisión preventiva del oficial de la policía porteña Darián Gastón Miño, quien fusiló al vecino de Lugano Juan Gabriel González la navidad pasada. Los y las demás policías que intervinieron en ese operativo quedaron imputados por encubrimiento. Pertenecen a una autodenominada “Unidad Táctica de Pacificación”. El juez además desmintió la versión policial, que para distraer la atención del crimen culpaba a familiares y amigos de Juan Gabriel. Nelly, compañera de Gabriel desde hace 24 años dijo a lavaca: “el cuerpo de Gaby siguió contando la verdad”.
Por Francisco Pandolfi
El oficial primero de la Policía de la Ciudad Darián Gastón Miño, quien fusiló a Juan Gabriel González el 25 de diciembre de 2025 en la Villa 20 de Lugano, fue procesado con prisión preventiva por el delito de homicidio agravado por pertenecer a una fuerza de seguridad.
La decisión fue tomada por el juez Hugo Decaría, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 20.
El juez estableció además el sobreseimiento de Nelly Elizabeth Portillo, Dante Gabriel González y Anastasio Néstor Chávez –mujer, hijo y vecino de Gabriel–quienes habían sido falsamente acusados de “homicidio en riña” por la misma Policía de la Ciudad, con obvia intención de desviar la atención sobre el crimen.
El resto de los policías de la Ciudad que actuaron en el operativo que derivó en el homicidio de González fueron imputados por el delito de encubrimiento .
Emanuel Luis Zuccolo representa a la familia y es abogado de Correpi, la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional. Dice a lavaca: “En un primer momento la Policía de la Ciudad le comunicó al juzgado que había habido una gresca como de 30 personas, que tenían botellas, palos, que cuando llegaron ellos los atacaron y que ese contexto alguien apuñaló a Gabriel. Eso quedó totalmente desmentido”.

Al día siguiente del crimen ya hubo marchas en Lugano reclamando justicia.
En la resolución judicial se atribuye al oficial Miño haber abusado de su función como integrante de las fuerzas policiales, usar arma de fuego y violar la Ley de Seguridad Pública de la Ciudad de Buenos Aires. “Miño disparó una escopeta contra el cuerpo de la víctima a una distancia menor a cinco metros impactando municiones metálicas en el lado derecho del abdomen donde presentó lesiones que causaron la muerte”, sentencia el juez en un documento de 47 páginas que también informa que en el cuerpo de Gabriel González se encontraron “9 proyectiles tipo postas”.
Agrega el abogado: “Además, la resolución del juez afirma que tanto Anastasio como Nelly todo el tiempo estuvieron tratando de separar a los policías de Gabriel, buscando tranquilizar las cosas y eran los policías quienes atacaban con las tonfas y con balazos de goma. El juez no solo desmiente la versión policial, sino que la da vuelta completamente, diciendo que quienes atacaban sin razón a Gabriel eran los policías”.
Gabriel tenía 45 años. Era pintor, papá de dos hijos (Ángel y Dante) un vecino querido en todo el barrio, como contamos en este retrato que nunca hubiéramos querido tener que escribir y que publicamos hace unas horas
La autopsia fue clave para que el 31 de diciembre el oficial Darián Gastón Miño, de 30 años, fuera detenido en su casa de San Martín por requerimiento de la fiscalía 50 y también para este procesamiento: se demostraron los impactos de postas de goma y golpes recibidos en distintos lugares del cuerpo, pero además presentaba un orificio de entrada de 14 centímetros de diámetro en el epigastrio, debido al impacto a corta distancia de un proyectil de munición múltiple, que le provocó hemorragia interna y externa.

Nelly y Gabriel rodean a su hijo Dante.
Nelly Portillo, pareja de Gabriel desde hace 24 años y mamá de Dante, el hijo que tuvo con Gabriel, le dice a lavaca sobre este paso contra la impunidad policial:
“Estoy destruida en mil pedazos, pero aun así me quedan fuerzas. Estoy viva y soy la voz de Gabriel. Tengo mil cosas para decirle a los responsables, pero lo único que quiero que quede claro es que Gabriel se defendió hasta morir y que todos los responsables van a tener que pagar por lo que hicieron y todo el dolor que nos causaron. Que se pudran en la cárcel”.
La tristeza no le impide seguir denunciando: “Que se sigan viralizando las imágenes, qué el país vea lo que hicieron. Y que los medios de comunicación que mintieron desde atrás de un escritorio salgan a pedir disculpas por decir que éramos tres borrachos más haciendo disturbios. No, no fue así, el cuerpo de Gaby siguió contando la verdad”.
A dos semanas de aquel mediodía, ninguna autoridad del gobierno de la Ciudad se pronunció todavía sobre el fusilamiento Juan Gabriel González.

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Miércoles de marcha: entre las changas de los jubilados y el corazón de los chicos

Primera marcha de jubilados en el Congreso de 2026. Más policías y fuerzas de seguridad que manifestantes. Carros de asalto, móviles, camiones hidrantes, vehículos celulares, ambulancias. Todo un despliegue inútil que además entorpece el tránsito como los jubilados no podrían hacerlo. La mirada sobre las changas y la economía real. La llegada de personas y familiares de personas con discapacidad frente a la disolución de la ANDIS, y quienes manifestaron contra el desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas. Como siempre en estos tiempos, la arbitrariedad y la fuerza contra quienes menos pueden defenderse, pero siguen decididos a hacerse oír para que las cosas cambien.
Por Francisco Pandolfi
12 móviles de Gendarmería Nacional.
11 móviles de la Federal.
8 móviles de la Prefectura Naval.
31 móviles (inmóviles, quietos) fue el despliegue de las fuerzas nacionales en las inmediaciones de un Congreso otra vez vallado para una movilización de jubiladas y jubilados que no contó con más de 300 personas. El caos en el centro provocado por el propio “protocolo” que ha sido declarado nulo por la justicia.
A esa desproporción se le sumó un centenar de policías de la Ciudad, los únicos que estuvieron del otro lado de la valla, vigilando a quienes manifestaban.
A metros de las vallas, un puñado de policías federales recibe órdenes del único que está vestido con pantalón de vestir y camisa.

Tiene un handy en la mano.
Pero no quiere responder preguntas.
–¿Quién es el responsable del operativo?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
–¿Pero con quién puedo hablar que esté ahora acá, que me pueda responder sobre el operativo de hoy?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
¿Pero no hay un jefe de calle, alguien que me responda sobre el operativo?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
–¿Cómo te llamás?
–Hernán.
–¿Tu apellido y cargo?
–No importa. Para hablar del operativo tenés que llamar al Ministerio de Seguridad.
El número del Ministerio de Seguridad es 5278-9800.
Atiende la guardia de la recepción: “A esta hora no hay nadie que te pueda contestar”, dice.
La tercera no es la vencida: el contacto con prensa del ministerio también cae en el silencio. No hay respuesta cuando se pide hablar con alguien que explique el operativo.

El cañito que pierde
Del otro lado de la valla, las y los jubilados dan un mensaje claro en este primer miércoles del año: acá estamos, acá seguimos, y acá vamos a seguir estando, cada semana.
También dan otro mensaje: lo que avizoran es mucho peor.
Carlos tiene 73 años es de Avellaneda y dice así: “Sigo trabajando, por supuesto”. Acentúa el “por supuesto”, normalizando la hostilidad. Plomero, albañil, gasista, porque “con 350 lucas es imposible”. Dice que hace 20 días que no tiene ninguna changa para hacer, “lo que da la pauta cómo la gente hace sus propias reparaciones o deja que el cañito pierda, algo que antes no hacía”.
Dice, también, que lo más sale es el laburo de albañilería, del que menos tendría que hacer: “Veo una bolsa de cemento y ya me pongo a llorar, no puedo hacer tanta fuerza, pero no me queda otra”.
Carlos no usa eufemismos, ni adorna sus palabras con un optimismo que a esta altura es difícil de comprar. “Este año va a ser peor”. Argumenta: “Terminamos el año con un decreto que le da más poder a la SIDE para hacer lo que quiera, y eso nos va a traer muchos problemas. ¿Cuánta gente se va a desmovilizar por miedo? Esto es un veneno”.
Carlos está contento, pese a todo, porque para las fiestas pudo reunir a su familia: “Cada uno trajo algo y la pasé con mis hijos y mis nietos. No me van a quitar la alegría de disfrutarlos. Se va a morir mil veces Milei antes que yo tenga que abandonar ese gusto”.
Héctor vive en Belgrano y tiene 75 años. Lleva un cartel colgado de su gorro tipo piluso: “Solo se trata de vivir”. Amplía: “Lo que estamos haciendo es sobrevivir. Yo quiero vivir, y dignamente. Tendría que ser natural, pero no”.
¿Pronóstico para este año?: “La esperanza es lo último que se pierde, pero con este gobierno puede pasar cualquier cosa, no soy optimista”.
¿Algún deseo? “Sólo tengo la ilusión de salir un poquito más, de ver más a mis amigos; de comprarme los remedios; por ahora, lo que tengo no es vida, ¿qué querés que te diga?”.

Los “discas” y los pacientitos
Otro mensaje que deja esta primera marcha de jubiladas y jubilados del año: los miércoles siguen siendo un punto de encuentro para otras luchas, para otros gritos que necesitan ser oídos. Esta vez, se sumaron personas con discapacidad por el anuncio del cierre de la Agencia Nacional de Discapacidad: el primer paso fue hacerla corruptible; el segundo y último, disolverla).
Se agregaron familiares de personas afectadas por el desmantelamiento que acaba de sufrir el Programa Federal de Cardiopatías Congénitas.
Natalia camina con León, su hijo de 10 años, que tiene una aneurisma en el arco superior de la aorta. “Es un pacientito Garrahan”, dice, con una dulzura que se agranda por el uso de diminutivos. “Todo esto es un retroceso de 15 años de trabajo. Las cardiopatías congénitas son patologías con alta predominancia de la muerte infantil antes del primer añito y el Plan Nacional interviene para que los pacientitos sean intervenidos en tiempo y forma en hospitales de alta complejidad. Al desmantelarse, aumenta la tasa de mortalidad infantil”.
De lo que está hablando es del corazón de los chicos.

Natalia vino desde Burzaco y ahora sigue caminando en la marcha de jubilados y de otras resistencias que contornean la Plaza de los Dos Congresos. “Ahora se aumentará la lista de espera para quienes se tienen que operar del corazón y faltarán los profesionales que coordinaban el área. Las familias ya veníamos tocando puertas, así que imagínense ahora sin el Plan, solo vemos pena y muerte para nuestros hijos”.
No se sabe quiénes se sumarán el miércoles próximo a la movilización, y a seguir exigiendo lo mínimo: una política que no ampute la humanidad.

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