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Un mes en prisión por tuitear

Desde el 5 de enero, Nahuel Morandini y Roque Villegas están privados de su libertad en la Unidad Penal Nº1 del barrio Gorriti, de San Salvador de Jujuy. Les dictaron “prisión preventiva” durante 60 días, adjudicándole figuras utilizadas para delitos de lesa humanidad. El rol de la Justicia, las irregularidades de la causa y las denuncias a organismos internacionales. Los sentires de la familia de Nahuel y una carta de puño y letra escrita por Roque desde el penal.
Texto: Francisco Pandolfi
Marcelo Nahuel Morandini, docente, papá de dos hijas. Humberto Roque Villegas, emprendedor independiente, papá de cuatro hijos. Desde el 5 de enero están presos.
Presos por tuitear.
A fines de diciembre, igual que otras cientos de personas, publicaron en sus redes sociales ironías contra el ex gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. Roque subió un flyer. Nahuel escribió un tweet: “Hace ya varios años que en Jujuy se hace el carnaval de los tekis (una estafa en la que caen los turistas). Pero este año no se hace. Y todo parece que es porque uno de los tekis le enseña a tocar la quena a la mujer del ex gobernador. Imposible aburrirse en kukuy”.
Una de terror
El devenir pareciera extraído de una película de ficción.
El guión, en Jujuy, hace tiempo que es predecible.
El 4 de enero, la esposa de Gerardo Morales, Tulia Snopek, realizó una denuncia por daños psicológicos a su hija de dos años. Sólo un día después, Nahuel y Roque fueron citados a una audiencia y los detuvieron –según denuncian sus familias– “en procedimientos irregulares realizados por policías de civil, en vehículos sin patente y en la vía pública”.
Desde el 5 de enero están privados de su libertad en la Unidad Penal Nº1 del barrio Gorriti, de San Salvador de Jujuy.
Les dictaron prisión preventiva por 60 días.
Los acusaron por delitos de daños y de “supresión y suposición del estado civil y de la identidad civil”, calificación usada habitualmente en casos de apropiación de bebés y en delitos de lesa humanidad.
Así se lo llevaban detenido a Nahuel Morandini.
Uno de los abogados de la familia Villegas, Adrián Iconomovich, le cuenta a lavaca las múltiples irregularidades en estos 35 días de encarcelamiento: “Desde el punto de vista jurídico ha sido desproporcionado el castigo. ¿Una detención de 60 días en una investigación que durará cuatro meses? En la primera instancia, el fiscal dijo que había más de 2 mil personas que habían sido investigadas por lo mismo, sin que pasara nada. Podría ser gracioso, sino fuera que dos personas están soportando toda esta furia. La imputación de lesiones leves con supresión de identidad de una menor lo determinó la Fiscalía sin haber hecho ningún tipo de examen psicológico. Y a los veinte días de estar detenidos, se hizo una ampliación de la imputación y de la lesión leve pasó a una lesión agravada, ahora sí sostenido por un informe psicológico realizado por el Ministerio Público Fiscal. Sin embargo, en ningún momento se nos notificó a las defensas, a los fines de poner un perito de parte para controlar la prueba. Dentro del proceso, el control probatorio es elemental; si no hay igualdad, difícilmente haya un proceso equilibrado”.
Feudalismo siglo XXI
Hay más denuncias: “Vamos a solicitar un nuevo cese de detención, porque para sostener a alguien preso hay dos elementos puntuales dentro del Código de Procedimiento: por un lado, el peligro de fuga, que no existe en este caso; por el otro, el entorpecimiento en la investigación, que tampoco lo hay. La desproporcionalidad que se ha dado en la causa no la he visto nunca. Otra cosa: en nuestro código ya no existen los secretos de sumario, pero tanto el juez Roberto Assef como el fiscal Walter Rondón estipularon el secreto de sumario dentro del expediente y nadie puede saber lo que está pasando; o sea, otro absurdo sin igual que ratifica que esto no es una cuestión jurídica, sino política y que en Jujuy el feudalismo está vivo”.
Ironiza: “Celebro por supuesto la celeridad, porque al día siguiente de hacer la denuncia ya hubo detenciones, ‘con pruebas’ y todo. El problema es que la investigación es escalofriante. Y otro problema es que esa celeridad no se da en el resto de los casos; hay situaciones mucho más aberrantes como homicidios, violaciones, funcionarios entrometidos en situaciones confusas y no se investiga. Evidentemente la Justicia funciona para algunos y para otros no”.
La Justicia le exhortó un bozal jurídico a los detenidos, sus familiares y abogados, en el que se les imposibilita hacer referencias públicas sobre Morales, su esposa y su hija.
Adrián Iconomovich, que junto a su hermano Santiago llevan adelante la defensa de Roque Villegas, marca una diferencia sustancial en relación a su defendido: “Él tiene un pequeño emprendimiento de impresiones en remeras, calcomanías y toda la mantención de sus hijos recae en él. Desde que está preso, su familia se encuentra despojada de lo básico, de hecho no pudieron pagar los servicios y están pasando hambre; pero claro, esos menores no importan…”.
Desde prisión, Roque escribió una carta a la que accedió lavaca. Algunos extractos:
“La detención no tiene fundamento, pero sí nombre y apellido, un apellido que sigue manejando la política y la provincia a su manera; es lamentable y vergonzoso que pese a un cambio de gobierno, todo sigue siendo lo mismo de antes. Es difícil esta situación, pero estamos en jujuylandia, donde mickey no es un ratón sino un gato. Es una vergüenza ver a funcionarios jujeños que defienden los intereses de su patrón y no representando al pueblo jujeño (…)” .
“Toda esta detención pasa por no callarnos y expresar nuestros pensamientos, por no arrodillarnos a sus banderas (…). Desde nuestro lugar de detención no vamos a bajar los brazos, tenemos presente la persecución que nos hicieron y nos hacen. Hoy nos tocó a nosotros y mañana pueden ser ustedes, pero sea el jujeño o jujeña que sea, debemos estar presentes para terminar con este autoritarismo y esta democracia (…). Solo la lucha es la garantía de seguir expresando nuestros pensamientos”.

Roque Villegas, trabajador independiente, detenido por tuitear.
Lo injusto de la Justicia
Nahuel Morandini es ingeniero ambiental y docente universitario de Ecología. No hay un día en que su familia se tome descanso para exigir su liberación. “Tanto el fiscal de la causa como el fiscal general (Sergio Lello Sánchez), manifestaron que ya estaban todos los elementos de la investigación, por lo tanto entendemos que deberían liberarlos; si se supone que su prisión preventiva tiene que ver con una supuesta obstaculización de la investigación, ya no hay motivos para mantenerlos detenidos”, explica Lucía, su pareja.
Agrega: “Estamos en una situación de mucha desigualdad, es tremendo, con todos los poderes contra nosotros, que somos dos familias sin un peso, ni poder ni una organización detrás. Ellos están buscando instalar con todo el peso que Nahuel y Roque hicieron un delito gravísimo contra una niña, contra una mujer, cuando eso no ha sido probado y de ninguna manera fue la intención. No hay nada de justo en esta Justicia, por eso es muy importante encontrar eco en organismos de derechos humanos para apoyarnos en su experiencia y seguir resistiendo”.

Nahuel Morandini, junto a su pareja y sus hijas.
La libertad (condicional) avanza
El caso de los presos por tuitear ya traspasó las fronteras nacionales, mediante varias denuncias de organismos que reclamaron a la Corte Interamericana de Derechos Humanos como a la Organización de las Naciones Unidas. A esto, se suma que esta semana viajó a Jujuy una delegación de DDHH para presentarse en la causa como Amicus Curiae (un tercero, persona física o jurídica, interviene ante un tribunal). En la conferencia de prensa que se llevó a cabo el martes pasado para presentar el Amicus y repudiar las detenciones, Antonio Rosello, secretario adjunto de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu Histórica), expresó: «El primero que tuitea agraviando todos los días es el Presidente de la Nación; la libertad de expresión debería ser igual para todos. Lo que pasa con los detenidos nos lleva a una conclusión importante: todos estamos en libertad condicional si por este tipo de expresiones cualquier persona mañana puede ser detenida. Esto es inadmisible. ¿Cómo defenderse frente a un delito que no existe? Es imposible.

Conferencia de prensa de múltiples organismos de DDHH exigiendo la liberación.
Valeria tiene 27 años y es Ingeniera en Recursos Naturales y Medio Ambiente. En 2017, en el cuarto año de la carrera, lo tuvo como profesor a Nahuel, docente de la Universidad Nacional de Salta, de la Facultad Regional de Orán. Fue un antes y un después para ella. “Nahuel Morandini fue y es mí guía en varios proyectos, entre ellos mi tesina para adquirir el título. Es muy comprometido con su trabajo me brindó sus conocimientos y su tiempo para que me recibiera a la mayor brevedad posible, y me impulsó a inscribirme a las becas CONICET. Estaba finalizando su doctorado, algo por lo que trabajó muy duro, y con esta situación su proyecto se ve afectado. Me da mucha tristeza que esté lejos de su familia; una persona tan buena como él no merece lo que le está pasando”.
No podría analizarse este caso como aislado, en un contexto social y político que atravesó a Jujuy todo el año pasado. En el marco de la aprobación de la reforma constitucional a espaldas del pueblo, en la provincia por entonces gobernada por Gerardo Morales se implantó una plan de persecución que incluyó, por ejemplo, a fuerzas policiales que reprimieron en motos y camionetas sin patentes; que usaron camionetas de empresas privadas para levantar gente; que dispararon a la cabeza; que persiguieron a periodistas y fotógrafos; que allanaron viviendas sin orden judicial; que detuvieron ilegalmente, entre muchos etcéteras.
“Mi hijo está preso por un señor emperador”
“Yo estuve 50 años viviendo en Jujuy, adoraba la provincia, pero en este momento no tengo ganas de volver porque nos puede pasar cualquier cosa; intervienen los teléfonos, te persiguen con autos sin patentes. Ya no son los falcon, pero generan miedo igual”. Quien dice lo que dice lo hace desde el departamento de Rivadavia, en el chaco salteño, considerada como una de las localidades más calurosas del mundo. Desde allí, habla Norma, la mamá de Nahuel Morandini. Está en el campo, se le va y le vuelve la señal del celular, rodeada de cabras, ovejas, chanchos y vacas. Los 70 años y el tener un hijo detenido, no le imposibilitan mostrar una voz llena de jovialidad, como si cada una de sus palabras cargara encima una porción enorme de vida. “45 grados es lo normal en esta zona y la sensación térmica a veces es mucha más; el calor es impresionante. Nahuel aprendió a caminar acá y fue aquí donde entendió el sufrimiento de la gente. Hay muchos problemas con la tierra y con el agua, que casi no hay. Es terrible la vida y la gente vive así, años y años sufriendo el avasallamiento”, describe, sin perder la entereza en el decir.

Nahuel junto a su abuela, Segunda Méndez.
Cuando habla de su hijo, lo hace con una dulzura que rompe cerrojos, rejas y paredones. “Yo me siento orgullosa porque es una buena persona, sencillo, humilde, con valores que no cualquiera tiene, que no mira para el costado sino que se preocupa por el prójimo. Junto a su pareja siempre están en las luchas por los más débiles. Con ellos aprendí, a mi edad, muchas cosas que antes no veía por vivir en una burbuja”.
Mantiene la calma en su voz, incluso cuando se refiere a la detención de su hijo: “En cuanto a este caso, medio Jujuy había tuiteado sobre el tema, y se han dicho cosas peores; además, mi hijo en ningún momento nombra a ninguna menor, algo sobre lo que se lo imputa. Es inocente, no ha cometido ningún delito. La denuncia refiere a que se dañó la imagen de una beba, cuando no es así, ni siquiera se la nombró, en cambio mis nietas tienen 8 y 4 años y sufren por no tener al papá a su lado, pero de estas criaturas nadie habla…”. Cierra: “Solo espero que esto termine ya, pero sé que a esta gente no les importa; no hay jueces independientes, porque a la Justicia en Jujuy la maneja una sola persona. Mi hijo está preso por el capricho de un señor, que se siente emperador”.



La carta de Roque Villegas escrita desde el penal.
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Incendios en Chubut: “Se está quemando nuestra historia”

Hace un mes, después de una tormenta eléctrica, se detectó un foco de incendio en el Parque Nacional Los Alerces, en Chubut. Con medios aéreos y no sólo terrestres, se hubiese apagado rápido. Hoy, Los Alerces arden. Reproducimos esta nota de las y los Vecinos de Esquel y Trevelin autoconvocados por los incendios forestales. «No fue sólo la sequía, es un Estado irresponsable».
Por Vecinos de Esquel y Trevelin autoconvocados por los incendios forestales.
Foto de portada: Mariano Silvester.
El Parque Nacional Los Alerces es una de las áreas protegidas más bonitas del país. Es un lugar que ha sido cuidado y protegido desde 1937. Un parque que por su belleza paisajística y cuidado tan extremo fue declarado Patrimonio Mundial en junio de 2017.
Este parque, el nuestro, es el único Parque Nacional que cuida y protege la especie arbórea más longeva del mundo, el Fitzroya cupressoides, El Alerce Patagónico, el abuelo como los conocemos desde siempre. Esta especie arbórea habita el bosque andino patagónico desde hace 5486 años aproximadamente.
El Parque Nacional Los Alerces es la única área protegida de nuestro país que protege, entre otras especies, al bosque de Alerce que crece en la zona núcleo del Parque Nacional, en el bosque Valdiviano. Para conocerlo, embarcábamos en Chucao y navegábamos para visitar al abuelo de 2600 años: ahí, en la zona intangible comenzó el incendio, donde conviven Alerces, Coihues, Ñires, Lengas, Cañas Colihues, Huan Huan, entre muchas especies más. Cada árbol, cada arbusto del bosque es un refugio y hogar de diferentes aves, insectos y animales, como el Pudú (el ciervo más pequeño del mundo), el Huemul (Patrimonio Natural), Monito del Monte, Gato Huiña, Gato Montes, Pumas, Chucaos, Pájaros Carpinteros y más y más.

Seccional Lago Verde
Preguntas sin respuestas
Lo más bello de este parque es su gran y variada biodiversidad, ese gran ecosistema prístino, bien equilibrado que se está ardiendo. Hoy se está quemando todo nuestro Parque y nos toca el alma no sólo a los que habitan y trabajan de manera directa en el área protegida, sino que nos afecta a todos.
¿No había ningún avión hidrante o helicóptero que pudiera llegar a ayudar a los pocos brigadistas y guardaparques que están poniendo el cuerpo desde diciembre? Ahora está en llamas la zona Núcleo, el corazón de nuestro Parque Nacional; también la zona de recreación, Lago Verde, Lago Rivadavia. El sector de río Arrayanes ayer comenzó a arder en ambos lados.
Las familias que habitan en el lago están intentando salvar lo que pueden de las llamas.
A nosotros, los locales, nos afecta de manera directa e indirecta.
Nos destruye no solo la temporada, nos destruye el territorio que cuidamos, protegemos y difundimos como un lugar digno de disfrutar y trabajar de manera sustentable. Nuestra calidad de vida se nos está yendo con las llamas. La posibilidad de una vida social, económica, ambiental de manera sustentable se va con cada perdida arbustiva y arbórea en este incendio.
El Patrimonio Mundial Parque Nacional los Alerces hoy arde y es necesario que nos expliquen por qué.
El rayo, lo entendemos, pero la pasividad de los siguientes días luego de la denuncia con presencia de imágenes, ¿cómo lo explican?
¿Cómo se explica la decisión de sólo observar “cómo viene el incendio”, “cómo avanza…”?
¿Cómo no se contó antes con los aviones hidrantes para lugares intangibles sin posibilidad de acceso terrestre?
¿Y por qué no se actuó a tiempo?

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Fusilamiento en Lugano: prisión preventiva para el policía que mató a Gabriel González

En la foto se ve a la izquierda a Gastón Miño, el más alto, en el momento en el que está por disparar contra Gabriel González (a la derecha de la foto, sin camisa, levantando los brazos para defenderse de la agresión policial).
“Miño disparó una escopeta contra el cuerpo de la víctima a una distancia menor a cinco metros impactando municiones metálicas en el lado derecho del abdomen donde presentó lesiones que causaron la muerte” escribió el juez Hugo Decaría al dictar el procesamiento y la prisión preventiva del oficial de la policía porteña Darián Gastón Miño, quien fusiló al vecino de Lugano Juan Gabriel González la navidad pasada. Los y las demás policías que intervinieron en ese operativo quedaron imputados por encubrimiento. Pertenecen a una autodenominada “Unidad Táctica de Pacificación”. El juez además desmintió la versión policial, que para distraer la atención del crimen culpaba a familiares y amigos de Juan Gabriel. Nelly, compañera de Gabriel desde hace 24 años dijo a lavaca: “el cuerpo de Gaby siguió contando la verdad”.
Por Francisco Pandolfi
El oficial primero de la Policía de la Ciudad Darián Gastón Miño, quien fusiló a Juan Gabriel González el 25 de diciembre de 2025 en la Villa 20 de Lugano, fue procesado con prisión preventiva por el delito de homicidio agravado por pertenecer a una fuerza de seguridad.
La decisión fue tomada por el juez Hugo Decaría, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 20.
El juez estableció además el sobreseimiento de Nelly Elizabeth Portillo, Dante Gabriel González y Anastasio Néstor Chávez –mujer, hijo y vecino de Gabriel–quienes habían sido falsamente acusados de “homicidio en riña” por la misma Policía de la Ciudad, con obvia intención de desviar la atención sobre el crimen.
El resto de los policías de la Ciudad que actuaron en el operativo que derivó en el homicidio de González fueron imputados por el delito de encubrimiento .
Emanuel Luis Zuccolo representa a la familia y es abogado de Correpi, la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional. Dice a lavaca: “En un primer momento la Policía de la Ciudad le comunicó al juzgado que había habido una gresca como de 30 personas, que tenían botellas, palos, que cuando llegaron ellos los atacaron y que ese contexto alguien apuñaló a Gabriel. Eso quedó totalmente desmentido”.

Al día siguiente del crimen ya hubo marchas en Lugano reclamando justicia.
En la resolución judicial se atribuye al oficial Miño haber abusado de su función como integrante de las fuerzas policiales, usar arma de fuego y violar la Ley de Seguridad Pública de la Ciudad de Buenos Aires. “Miño disparó una escopeta contra el cuerpo de la víctima a una distancia menor a cinco metros impactando municiones metálicas en el lado derecho del abdomen donde presentó lesiones que causaron la muerte”, sentencia el juez en un documento de 47 páginas que también informa que en el cuerpo de Gabriel González se encontraron “9 proyectiles tipo postas”.
Agrega el abogado: “Además, la resolución del juez afirma que tanto Anastasio como Nelly todo el tiempo estuvieron tratando de separar a los policías de Gabriel, buscando tranquilizar las cosas y eran los policías quienes atacaban con las tonfas y con balazos de goma. El juez no solo desmiente la versión policial, sino que la da vuelta completamente, diciendo que quienes atacaban sin razón a Gabriel eran los policías”.
Gabriel tenía 45 años. Era pintor, papá de dos hijos (Ángel y Dante) un vecino querido en todo el barrio, como contamos en este retrato que nunca hubiéramos querido tener que escribir y que publicamos hace unas horas
La autopsia fue clave para que el 31 de diciembre el oficial Darián Gastón Miño, de 30 años, fuera detenido en su casa de San Martín por requerimiento de la fiscalía 50 y también para este procesamiento: se demostraron los impactos de postas de goma y golpes recibidos en distintos lugares del cuerpo, pero además presentaba un orificio de entrada de 14 centímetros de diámetro en el epigastrio, debido al impacto a corta distancia de un proyectil de munición múltiple, que le provocó hemorragia interna y externa.

Nelly y Gabriel rodean a su hijo Dante.
Nelly Portillo, pareja de Gabriel desde hace 24 años y mamá de Dante, el hijo que tuvo con Gabriel, le dice a lavaca sobre este paso contra la impunidad policial:
“Estoy destruida en mil pedazos, pero aun así me quedan fuerzas. Estoy viva y soy la voz de Gabriel. Tengo mil cosas para decirle a los responsables, pero lo único que quiero que quede claro es que Gabriel se defendió hasta morir y que todos los responsables van a tener que pagar por lo que hicieron y todo el dolor que nos causaron. Que se pudran en la cárcel”.
La tristeza no le impide seguir denunciando: “Que se sigan viralizando las imágenes, qué el país vea lo que hicieron. Y que los medios de comunicación que mintieron desde atrás de un escritorio salgan a pedir disculpas por decir que éramos tres borrachos más haciendo disturbios. No, no fue así, el cuerpo de Gaby siguió contando la verdad”.
A dos semanas de aquel mediodía, ninguna autoridad del gobierno de la Ciudad se pronunció todavía sobre el fusilamiento Juan Gabriel González.

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Miércoles de marcha: entre las changas de los jubilados y el corazón de los chicos

Primera marcha de jubilados en el Congreso de 2026. Más policías y fuerzas de seguridad que manifestantes. Carros de asalto, móviles, camiones hidrantes, vehículos celulares, ambulancias. Todo un despliegue inútil que además entorpece el tránsito como los jubilados no podrían hacerlo. La mirada sobre las changas y la economía real. La llegada de personas y familiares de personas con discapacidad frente a la disolución de la ANDIS, y quienes manifestaron contra el desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas. Como siempre en estos tiempos, la arbitrariedad y la fuerza contra quienes menos pueden defenderse, pero siguen decididos a hacerse oír para que las cosas cambien.
Por Francisco Pandolfi
12 móviles de Gendarmería Nacional.
11 móviles de la Federal.
8 móviles de la Prefectura Naval.
31 móviles (inmóviles, quietos) fue el despliegue de las fuerzas nacionales en las inmediaciones de un Congreso otra vez vallado para una movilización de jubiladas y jubilados que no contó con más de 300 personas. El caos en el centro provocado por el propio “protocolo” que ha sido declarado nulo por la justicia.
A esa desproporción se le sumó un centenar de policías de la Ciudad, los únicos que estuvieron del otro lado de la valla, vigilando a quienes manifestaban.
A metros de las vallas, un puñado de policías federales recibe órdenes del único que está vestido con pantalón de vestir y camisa.

Tiene un handy en la mano.
Pero no quiere responder preguntas.
–¿Quién es el responsable del operativo?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
–¿Pero con quién puedo hablar que esté ahora acá, que me pueda responder sobre el operativo de hoy?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
¿Pero no hay un jefe de calle, alguien que me responda sobre el operativo?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
–¿Cómo te llamás?
–Hernán.
–¿Tu apellido y cargo?
–No importa. Para hablar del operativo tenés que llamar al Ministerio de Seguridad.
El número del Ministerio de Seguridad es 5278-9800.
Atiende la guardia de la recepción: “A esta hora no hay nadie que te pueda contestar”, dice.
La tercera no es la vencida: el contacto con prensa del ministerio también cae en el silencio. No hay respuesta cuando se pide hablar con alguien que explique el operativo.

El cañito que pierde
Del otro lado de la valla, las y los jubilados dan un mensaje claro en este primer miércoles del año: acá estamos, acá seguimos, y acá vamos a seguir estando, cada semana.
También dan otro mensaje: lo que avizoran es mucho peor.
Carlos tiene 73 años es de Avellaneda y dice así: “Sigo trabajando, por supuesto”. Acentúa el “por supuesto”, normalizando la hostilidad. Plomero, albañil, gasista, porque “con 350 lucas es imposible”. Dice que hace 20 días que no tiene ninguna changa para hacer, “lo que da la pauta cómo la gente hace sus propias reparaciones o deja que el cañito pierda, algo que antes no hacía”.
Dice, también, que lo más sale es el laburo de albañilería, del que menos tendría que hacer: “Veo una bolsa de cemento y ya me pongo a llorar, no puedo hacer tanta fuerza, pero no me queda otra”.
Carlos no usa eufemismos, ni adorna sus palabras con un optimismo que a esta altura es difícil de comprar. “Este año va a ser peor”. Argumenta: “Terminamos el año con un decreto que le da más poder a la SIDE para hacer lo que quiera, y eso nos va a traer muchos problemas. ¿Cuánta gente se va a desmovilizar por miedo? Esto es un veneno”.
Carlos está contento, pese a todo, porque para las fiestas pudo reunir a su familia: “Cada uno trajo algo y la pasé con mis hijos y mis nietos. No me van a quitar la alegría de disfrutarlos. Se va a morir mil veces Milei antes que yo tenga que abandonar ese gusto”.
Héctor vive en Belgrano y tiene 75 años. Lleva un cartel colgado de su gorro tipo piluso: “Solo se trata de vivir”. Amplía: “Lo que estamos haciendo es sobrevivir. Yo quiero vivir, y dignamente. Tendría que ser natural, pero no”.
¿Pronóstico para este año?: “La esperanza es lo último que se pierde, pero con este gobierno puede pasar cualquier cosa, no soy optimista”.
¿Algún deseo? “Sólo tengo la ilusión de salir un poquito más, de ver más a mis amigos; de comprarme los remedios; por ahora, lo que tengo no es vida, ¿qué querés que te diga?”.

Los “discas” y los pacientitos
Otro mensaje que deja esta primera marcha de jubiladas y jubilados del año: los miércoles siguen siendo un punto de encuentro para otras luchas, para otros gritos que necesitan ser oídos. Esta vez, se sumaron personas con discapacidad por el anuncio del cierre de la Agencia Nacional de Discapacidad: el primer paso fue hacerla corruptible; el segundo y último, disolverla).
Se agregaron familiares de personas afectadas por el desmantelamiento que acaba de sufrir el Programa Federal de Cardiopatías Congénitas.
Natalia camina con León, su hijo de 10 años, que tiene una aneurisma en el arco superior de la aorta. “Es un pacientito Garrahan”, dice, con una dulzura que se agranda por el uso de diminutivos. “Todo esto es un retroceso de 15 años de trabajo. Las cardiopatías congénitas son patologías con alta predominancia de la muerte infantil antes del primer añito y el Plan Nacional interviene para que los pacientitos sean intervenidos en tiempo y forma en hospitales de alta complejidad. Al desmantelarse, aumenta la tasa de mortalidad infantil”.
De lo que está hablando es del corazón de los chicos.

Natalia vino desde Burzaco y ahora sigue caminando en la marcha de jubilados y de otras resistencias que contornean la Plaza de los Dos Congresos. “Ahora se aumentará la lista de espera para quienes se tienen que operar del corazón y faltarán los profesionales que coordinaban el área. Las familias ya veníamos tocando puertas, así que imagínense ahora sin el Plan, solo vemos pena y muerte para nuestros hijos”.
No se sabe quiénes se sumarán el miércoles próximo a la movilización, y a seguir exigiendo lo mínimo: una política que no ampute la humanidad.

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