CABA
El posneoliberalismo: Temas e ideas para la que se viene
¿Y ahora? En medio de un escenario latinoamericano con golpes y revueltas, y una Argentina complicada, MU armó un equipo para pensar hipótesis sobre cómo encarar esta nueva era. Ideas desde la agroecología y los pueblos originarios, hasta las miradas de Nora Cortiñas, la UTT, los docentes de Chubut y La Poderosa. Respuestas para no abandonar las preguntas y bordar colectivamente un tejido común. LUCAS PEDULLA
Planificación
Si hay algo que Remo Vénica rechaza es la desesperanza. “Un amigo me planteaba que tenía duda e incertidumbre. Le dije que nunca hay que plantear la duda, siempre proyectar una acción transformadora, porque si al nivel de desastre que tenemos le sumamos la desesperanza, va a ser muy trágico el período que se viene. Desde ahí, te digo: para el 2025 tienen que desaparecer los agroquímicos en Argentina. Lo tenemos que plantear”.
Junto a su compañera Irmina Kleiner, y tras una fuga en monte chaqueño en tiempos de dictadura y luego de volver del exilio, fundaron hace 31 años la granja Naturaleza Viva, uno de los primeros proyectos agroecológicos del país. “En tan solo en 3 años, pasamos de tener 5000 hectáreas de agroecología en el país a tener cerca de 100 mil, con una organización de municipios y comunas. Es un momento muy alentador: queremos hacerle llegar a los equipos técnicos del nuevo gobierno la discusión de una nueva agricultura. Porque este modelo no da más: además del envenenamiento y de cómo el anterior gobierno endeudó al país, este sistema agroindustrial pierde soberanía al fugar de Argentina más de 30 mil millones de dólares sólo en traer veneno. Es trágico”.
Remo apunta a lo crucial: discutir la propiedad de la tierra. “No hay salida si no se hace un planteamiento de que la tierra es un bien para toda la sociedad. Tenemos que entender que el camino a construir es de alianzas, pero no de oligarcas, sino de todos los que estamos en la tierra y los que pueden venir a ella. Hay que plantear una nueva ruralidad. Y podemos demostrar que es posible, más saludable: hay que abortar los procesos de ciudades que albergan del 50 al 70% de gente sin hacer nada, para que puedan regresar a trabajar la tierra con satisfacción. Pero, por sobre todo, a una nueva humanidad que esté ligada a las fuerzas vivas del planeta”.
Derechos Humanos
En el país del Nunca Más, y tras cuatro años de neoliberalismo negacionista, el primer hilo de este tejido lo pensamos con nuestra ministra en Derechos Humanos: Nora Cortiñas nos atiende al volver de las revueltas en Chile y con el golpe de Estado consumado en Bolivia. Desde ese presente convulsionado, la Madre de Plaza de Mayo Línea-Fundadora ubica con precisión histórica:
“Pienso que la humanidad se deshumaniza día por día. Hay mucha voluntad y juventud que está en la resistencia en América Latina, pero la quieren combatir con represión bajo nuevos métodos: en Chile están dejando ciegos a los manifestantes, en una brutalidad que no se va a disculpar nunca. Pero la resistencia va a seguir. La seguiremos y lucharemos. Como pasó el 27 de octubre en Argentina, que todo el pueblo se puso de acuerdo en decir esto no va más, que se votó y se expresó. Eso tenemos que mantenerlo, porque tuvimos cuatro años de retroceso. Y ahora estoy convencida que lo vamos a recuperar: Argentina está dispuesta seguir con los brazos en alto”.
¿Cómo se mantiene? Nora traza un plan de lucha, que es ético y político:
- “No ser complacientes”.
- “No aplaudir todo por fanatismos políticos”.
- “No tener fanatismos que nos dejen ciegos y sordos”.
- “Dejar de hacer lo que no sea para favorecer al pueblo”.
- “Pedirle a los gobernantes que escuchen al pueblo en cada determinación”.
- “Tener una política propia, genuina con las raíces de nuestro país”.
Ciencia y tecnología
“Se termina una etapa histórica de la obscenidad de la destrucción y la violencia sin ningún tipo de medias tintas en términos históricos, sociales y físicos. Eso era el macrismo”. El director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (ISS-UNR), Damián Verzeñassi, piensa que se abre una posibilidad de poder generar algunas discusiones a nivel Estado. “Sea lo que venga, va a haber muchos intersticios. Abre posibilidades de construcciones más saludables de las que tenemos hoy. Argentina tiene condiciones para que no se muera un chico desnutrido, pero no van a venir nunca de las corporaciones, responsables del hambre y de la desnutrición, como tampoco cabe plantear una minería sustentable. Es un oxímoron”.
Comenta que la discusión del desarrollo con otra lógica de país estuvo ausente del debate presidencial. Y menciona que Gualeguaychú está impulsando un plan de alimento seguro y soberano como ejemplo de política pública focalizada en otro modelo. “La otra opción es seguir en el extractivismo, cooptar a las organizaciones que reclaman o desoír a la ciencia digna e independiente que no fue la ciencia estimulada durante los 12 años previos al macrismo. Lino Barañao fue parte de esos 12 años y también de ahora. Tenemos entonces que ser capaces de hacer una lectura crítica del sistema tecnocientífico: los agrotóxicos y la explotación de hidrofracking son posibles porque hay científicos formados en nuestras universidades que son partícipes. Tenemos que hacernos cargo”.
Trabajo
Para el secretario general de la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro, Beto Pianelli, si el macrismo no pudo consolidarse fue gracias a tres termómetros: las organizaciones sindicales, las sociales, y los organismos de derechos humanos, con el feminismo como transversal. El gremio es parte de la CTA, que aprobó su regreso a la CGT. “Nuestras organizaciones salieron del neoliberalismo de los ´90 con un formato que los gobiernos progresistas agarraron desprevenidos. Y los 12 años dejaron tres CGT y dos CTA. Ahora es al revés: hay que poner en segundo plano los sellos y enfrentar al neoliberalismo en la calle. Ojalá podamos unificarnos en una sola CGT”.
Pianelli es didáctico: “Cuando el carro anda, los melones se acomodan. Uno aprendió en este tiempo que si con quien me estaba peleando tengo que darle un beso en la boca para que no vuelvan nuestros enemigos directos, nos daremos unos besos. Después, nos seguiremos peleando. Con la CGT pasó: no nos olvidemos que hubo un día en que toda una manifestación gritó ´poné la fecha´ a los dirigentes. Pero discutiremos en un marco de cuál es la mejor manera de defender los intereses colectivos e individuales de los trabajadores”.
Economía
Natalia Quiroga Díaz es coordinadora académica de la Maestría en Economía Social de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) e integrante del grupo de trabajo Economía Feminista Emancipatoria de CLACSO. Con esos papiros, pero también desde su trabajo territorial, precisa que América Latina está conmovida por la lucha contra economías que atentan contra la vida de los pueblos. “Ese cuidado no es un problema de los hogares ni de las familias, sino que hace parte a la construcción de una sociedad democrática. Lo que ocurre hoy en la región es que la población se está movilizando en desafío a la violencia que impone el modelo neoliberal y sus prácticas represivas violentas, que se ensañan con los cuerpos femeninos. Casualmente esos cuerpos son los que sostienen las condiciones para la vida en épocas de crisis”.
Una propuesta fundamental es una política de reparación que permita la recuperación de poder adquisitivo de los sectores más golpeados. “Hemos tenido una economía completamente volcada al extractivismo financiero, fuga de capitales y captura de valor por el sistema especulativo: recuperar el mundo del trabajo implica poner el acento en la autogestión, los procesos solidarios y cooperativos. Uno de los principales problemas de los gobiernos progresistas es que si bien tienen una bandera de distribución del ingreso explícita, conservan una teología del crecimiento, que no cuestiona la concentración de la economía, los monopolios, la propiedad de la tierra, acrecentados en el neoliberalismo. Uno de los grandes desafíos es democratizar la economía”.
Desarrollo social y humano
Neka Jara es una de las inspiradoras de los primeros Movimientos de Trabajadores Desocupados (MTD) que a fuerza de piquetes y organización barrial salieron en los ´90 a enfrentar al neoliberalismo. “En el 2001, tuvimos capacidad organizativa para politizar distintas realidades, que fue muy potente. Con la llegada del kirchnerismo, esa fuerza que había en el campo popular se fue perdiendo: la política cobró un sentido más convencional, y el mensaje que se intentaba dar era que la política ahora estaba representada institucionalmente. Ese es un aprendizaje, porque lo que hay que buscar es que esas fuerzas convivan y que no muera una ni la otra. La llegada del macrismo fue el intento de aniquilamiento de esas redes sociales. El aprendizaje tiene que ver con formas de autocuidado: pensar espacios propios y políticas que sean capaces de resguardar todo aquello que seamos capaces de construir. Buscar formas para armar fuerza común”.
Desde los barrios, Neka suma la preocupación por la violencia. “Es el tema de estos tiempos. Allí el feminismo tiene un aporte clave, como forma y propuesta de construcción de nuevas relaciones sociales y nuevas subjetividades. Más allá de las luchas sectorizadas, el feminismo atraviesa todo y derriba muros. La violencia es compleja, porque forma parte de nuestro cotidiano, en formas de lenguaje, en relaciones, en pensar la organización. Por eso, tiene que ser pensada desde acá: hay que resignificar las situaciones de violencia para que tengan una fuerza vital transformadora”.
Agricultura
La Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) fue uno de gritos de base más interesantes en estos cuatro años. Hoy agremia a 16 mil familias. “Tenemos una herramienta muy fuerte: el alimento”, dice el coordinador general, Nahuel Levaggi. “Al mismo tiempo que denunciamos al modelo avanzamos en la agroecología y llevamos al almacén verdura sin veneno a precios populares: eso es lo que Doña Rosa entiende y le genera empatía”. Sobre este presente, es precavido: “Más de un 40% votó a la derecha. Hay gente que votó con el bolsillo más que por una cuestión ideológica. Si no hay una resolución de esta cuestión, los globos amarillos pueden volver en cuatro años”.
Aclara que el que llega es un gobierno de coalición. “Dice que acá no hay grieta, y por eso tenemos un Plan Argentina contra el Hambre donde están la UTT y Syngenta. Ahí tenemos que tensionar y nunca bajar las banderas ni dejar de decir que Syngenta es parte del problema y no de la solución. Pero hay que ser inteligentes para dar el debate a la sociedad y elegir certeramente los interlocutores. No hay que tensionar diciendo que son todos lo mismo, porque si bien el extractivismo se mantuvo, tampoco es lo mismo que haya una secretaría de Agricultura Familiar que en estos cuatro años ni siquiera existió. No somos un grupo de denuncia: queremos construir poder, y allí el actor principal de denuncia es toda esa estructura multinacional. El enemigo real es el agronegocio”.
Levaggi es consciente de que la estructura estatal desmoviliza. “Siempre hay alguien diciendo que no es el momento y que no hay que hacer nada por temor a que venga la derecha. Pero hay que profundizar la agenda. Hubo una masificación grande de las organizaciones sociales. Nos encuentra bien parados. Y con el desafío y el riesgo de que no se institucionalice ni burocratice esa protesta. Vamos a tener que lograr un equilibrio”.
Salud
Para la nutricionista y creadora de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Facultad de Medicina de la UBA, Miryam Gorban, hay algo que no cierra: “Un país que dice que va a ser el supermercado del mundo termina en una emergencia alimentaria”. Plantea que los cambios tienen que ser estructurales. “No hay país que tenga esta gran extensión de territorio junto a una variedad de climas que permite una diversidad de cultivos. Es cuestión de ver cómo suplantamos commodities con productos nuevos. Pero si no metemos la mano en la concentración económica de la industria, no vamos a poder dar vuelta la situación”. Y cierra: “Aprendimos del 2001 una serie de estrategias de sobreviviencia, sobre la que se sentaron las bases de la economía social. Hay que poner énfasis en esa economía que produce alimentos sanos, seguros y soberanos”.
Buen vivir
Desde la Confederación Mapuche de Neuquén, el werken Jorge Nahuel dice: “Desde Ecuador a Bolivia y Chile, uno de los sectores más movilizados ante los gobiernos son las naciones originarias para denunciar el ajuste”. Bolivia: “Evo ganó la elección y este triunfo fue amenazado por sectores vinculados al agronegocio sojero, oligarcas racistas, apoyados por EEUU. Pero es rechazado también por más de 30 pueblos indígenas del oriente boliviano, donde se aplica una explotación extractivista”. Y advierte: “Quienes no conocen ni les preocupa nuestra suerte dirán frases como ‘indígenas funcionales a la derecha’, ‘traidores’, etc. Eso indica que los gobiernos del continente están atrapados en una única matriz económica. En el país devastado que deja Macri nos queda iniciar un camino para salir de esta dependencia o que nos perpetúen como territorios de sacrificio”.
Educación
El cierre de esta edición Chubut ingresaba en su semana 17 de conflicto y directivos de escuelas entregaban las llaves de los establecimientos a la Supervisión hasta que haya una solución. Una de ellas es Corina Milán. “Estimo que Alberto pueda tener una mirada de apoyo a la educación pública, pero por otro lado sostuvo a Mariano Arcioni, que nos está destrozando”.
En Chubut, además, está la preocupación de la aparición latente de la megaminería como propuesta “salvadora” de la crisis. Los docentes le llevaron a Alberto el manual Hablemos de megaminería, elaborado por la Asamblea No a la Mina. “Al progresismo le sigue faltando una evolución respecto al extractivismo. Estamos muy preocupados por una nueva embestida. Siempre quieren avanzar y resistimos, pero este gobierno provincial es muy sucio: les arman causas a los docentes que protestan”.
Justicia
Tras un recorrido por las asambleas antiextractivistas, la abogada Cristina Montserrat Hendrickse es la primera candidata trans ser jueza en la historia de Argentina: hoy espera la resolución del concurso para el fuero de Familia de la ciudad neuquina de Chos Malal. Cuenta las novedades mientras comparte otra noticia: el Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires votó la realización de un Manual para el uso de lenguaje no sexista para el Poder Judicial de la CABA, en un fallo que desestimó una denuncia contra la jueza Elena Liberatori de un grupo antiderechos por “mal desempeño” por utilizar en un fallo “todes, libres y representades”.
Dice Cristina: “Frente al avance de algunos sectores del evangelismo reaccionario, nos estamos rearmando. Tomaron iniciativa y esos discursos no fueron neutros. A nivel regional, aportó un aumento de delitos de odio contra colectivo LGTB. Y aquí hemos tenido leyes de cupo laboral trans aprobadas, pero en las dos jurisdicciones más pobladas del país (provincia de Buenos Aires y CABA) se resistieron a reglamentarla. Tengo esperanzas de que va a haber más espacio. El presidente electo tiene un hijo que hace ruptura con la heteronormatividad, que pone los pelos de punta a los sectores conservadores. Y hay otro tema: la problemática del empleo, que para toda la sociedad argentina puede llegar a 30% o más, es arriba del 90% históricamente en el colectivo trans”.
Seguridad
Para Nacho Levy, de La Poderosa: “Si durante estos cuatro años pudieron torturar a compañeros nuestros con prácticas que creíamos que se podían encontrar en el Nunca Más, y ver en televisión un candidato a vice en proceso democrático prometer dinamitar un barrio, no tiene que ver con que haya habido loquitos sueltos o una verborragia desmedida: se abonó de manera sistemática la flexibilización de todos los mecanismos de control democrático que tienen las fuerzas de seguridad. No es casualidad que la imagen de Bullrich haya crecido proporcionalmente a la caída de Triaca”.
Prevé un escenario de nuevas tensiones y contradicciones. “Pero en cualquier coyuntura no se pueden invisibilizar las violaciones a los derechos humanos. Esa intransigencia es una condición indispensable para reconstruir la patria. Cuando no los defendés, los violás. Podés entender que hay que comprender un universo de buenos y malos, pero si los buenos están atados con bozal y los malos corriendo sin correa, tenemos un problema. Si de antemano estás previendo que vas a tomar medidas económicas difíciles, y si va a haber que entender que un gas pimienta que me tires es para que no vuelva el neoliberalismo, lo que deberíamos tener en cuenta es que esa explicación la va a dar un responsable político de la Masacre de Avellaneda. Porque no es un problema que los compañeros tengan memoria y voz. Eso siempre mejora los modelos de democracia. Si abonamos ese espíritu crítico, generacionalmente tenemos mucho por soñar”.
Para Levy, allí está la clave. “Ahí pongo mi luz más incandescente. Y creo que lo que viene atrás es mil veces mejor. Nos criamos formados en el Nunca Más, adorando a las Madres y a las Abuelas, y hoy somos los garantes de que así como perseguimos esa lucha histórica le pongamos una pelota más limpita a la generación que viene. Ellos van a poder darnos el mundo que una vez soñamos”.
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Artes
Un festival para celebrar el freno al vaciamiento del teatro

La revista Llegás lanza la 8ª edición de su tradicional encuentro artístico, que incluye 35 obras a mitad de precio y algunas gratuitas. Del 31 de agosto al 12 de septiembre habrá espectáculos de teatro, danza, circo, música y magia en 15 salas de la Ciudad de Buenos Aires. El festival llega con una victoria bajo el brazo: este jueves el Senado rechazó el decreto 345/25 que pretendía desguazar el Instituto Nacional del Teatro.
Por María del Carmen Varela.
«La lucha continúa», vitorearon este jueves desde la escena teatral, una vez derogado el decreto 345/25 impulsado por el gobierno nacional para vaciar el Instituto Nacional del Teatro (INT).
En ese plan colectivo de continuar la resistencia, la revista Llegás, que ya lleva más de dos décadas visibilizando e impulsando la escena local, organiza la 8ª edición de su Festival de teatro, que en esta ocasión tendrá 35 obras a mitad de precio y algunas gratuitas, en 15 salas de la Ciudad de Buenos Aires. Del 31 de agosto al 12 de septiembre, más de 250 artistas escénicos se encontrarán con el público para compartir espectáculos de teatro, danza, circo, música y magia.
El encuentro de apertura se llevará a cabo en Factoría Club Social el domingo 31 de agosto a las 18. Una hora antes arrancarán las primeras dos obras que inauguran el festival: Evitácora, con dramaturgia de Ana Alvarado, la interpretación de Carolina Tejeda y Leonardo Volpedo y la dirección de Caro Ruy y Javier Swedsky, así como Las Cautivas, en el Teatro Metropolitan, de Mariano Tenconi Blanco, con Lorena Vega y Laura Paredes. La fiesta de cierre será en el Circuito Cultural JJ el viernes 12 de septiembre a las 20. En esta oportunidad se convocó a elencos y salas de teatro independiente, oficial y comercial.
Esta comunión artística impulsada por Llegás se da en un contexto de preocupación por el avance del gobierno nacional contra todo el ámbito de la cultura. La derogación del decreto 345/25 es un bálsamo para la escena teatral, porque sin el funcionamiento natural del INT corren serio riesgo la permanencia de muchas salas de teatro independiente en todo el país. Luego de su tratamiento en Diputados, el Senado rechazó el decreto por amplia mayoría: 57 rechazos, 13 votos afirmativos y una abstención.
“Realizar un festival es continuar con el aporte a la producción de eventos culturales desde diversos puntos de vista, ya que todos los hacedores de Llegás pertenecemos a diferentes disciplinas artísticas. A lo largo de nuestros 21 años mantenemos la gratuidad de nuestro medio de comunicación, una señal de identidad del festival que mantiene el espíritu de nuestra revista y fomenta el intercambio con las compañías teatrales”, cuenta Ricardo Tamburrano, director de la revista y quien junto a la bailarina y coreógrafa Melina Seldes organizan Llegás.
Más información y compra de entradas: www.festival-llegas.com.ar

CABA
Festival ENTRÁ: Resistencia cultural contra el Decreto 345 que quedó ¡afuera! y un acto performático a 44 años del atentado a El Picadero

A 44 años del atentado en plena dictadura contra el Teatro El Picadero, ayer se juntaron en su puerta unas 200 personas para recordar ese triste episodio, pero también para recuperar el espíritu de la comunidad artística de entonces que no se dejó vencer por el desaliento. En defensa del Instituto Nacional del Teatro se organizó una lectura performática a cargo de reconocidas actrices de la escena independiente. El final fue a puro tambor con Talleres Batuka. Horas más tarde, la Cámara de Diputados dio media sanción a la derogación del Decreto 345 que desfinancia al Instituto Nacional del Teatro, entre otros organismos de la Cultura.
Por María del Carmen Varela
Fotos Lina Etchesuri para lavaca
Homenaje a la resistencia cultural de Teatro Abierto. En plena dictadura señaló una esperanza.
Esto puede leerse en la placa ubicada en la puerta del Picadero, en el mítico pasaje Discépolo, inaugurado en julio de 1980, un año antes del incendio intencional que lo dejara arrasado y solo quedara en pie parte de la fachada y una grada de cemento. “Esa madrugada del 6 de agosto prendieron fuego el teatro hasta los cimientos. Había empezado Teatro Abierto de esa manera, con fuego. No lo apagaron nunca más. El teatro que quemaron goza de buena salud, está acá”, dijo la actriz Antonia De Michelis, quien junto a la dramaturga Ana Schimelman ofició de presentadoras.


Foto: Lina M. Etchesuri para lavaca.
La primera lectura estuvo a cargo de Mersi Sevares, Gradiva Rondano y Pilar Pacheco. “Tres compañeras —contó Ana Schimelman— que son parte de ENTRÁ (Encuentro Nacional de Teatro en Resistencia Activa) un grupo que hace dos meses se empezó a juntar los domingos a la tarde, a la hora de la siesta, ante la angustia de cosas que están pasando, decidimos responder así, juntándonos, mirándonos a las caras, no mirando más pantallas”. Escuchamos en estas jóvenes voces “Decir sí” —una de las 21 obras que participó de Teatro Abierto —de la emblemática dramaturga Griselda Gambaro. Una vez terminada la primera lectura de la tarde, Ana invitó a lxs presentes a concurrir a la audiencia abierta que se realizará en el Congreso de la Nación el próximo viernes 8 a las 16. “Van a exponer un montón de artistas referentes de la cultura. Hay que estar ahí”.


Foto: Lina M. Etchesuri para lavaca.
Las actrices Andrea Nussembaum, María Inés Sancerni y el actor Mariano Sayavedra, parte del elenco de la obra “Civilización”, con dramaturgia de Mariano Saba y dirección de Lorena Vega, interpretaron una escena de la obra, que transcurre en 1792 mientras arde el teatro de la Ranchería.
Elisa Carricajo y Laura Paredes, dos de las cuatro integrantes del colectivo teatral Piel de Lava, fueron las siguientes. Ambas sumaron un fragmento de su obra “Parlamento”. Para finalizar Lorena Vega y Valeria Lois interpretaron “El acompañamiento”, de Carlos Gorostiza.

Foto: Lina M. Etchesuri para lavaca.

Foto: Lina M. Etchesuri para lavaca.
Con dramaturgia actual y de los años ´80, el encuentro reunió a varias generaciones que pusieron en práctica el ejercicio de la memoria, abrazaron al teatro y bailaron al ritmo de los tambores de Talleres Batuka. “Acá está Bety, la jubilada patotera. Si ella está defendiendo sus derechos en la calle, cómo no vamos a estar nosotrxs”, dijo la directora de Batuka señalando a Beatriz Blanco, la jubilada de 81 años que cayó de nuca al ser gaseada y empujada por un policía durante la marcha de jubiladxs en marzo de este año y a quien la ministra Bullrich acusó de “señora patotera”.
Todxs la aplaudieron y Bety se emocionó.
El pasaje Santos Discépolo fue puro festejo.
Por la lucha, por el teatro, por estar juntxs.
Continuará.

Foto: Lina M. Etchesuri para lavaca.

Foto: Lina M. Etchesuri para lavaca.


Foto: Lina M. Etchesuri para lavaca.

Foto: Lina M. Etchesuri para lavaca.
CABA
La vida de dos mujeres en la Isla de la Paternal, entre la memoria y la lucha: una obra imperdible

Una obra única que recorre el barrio de Paternal a través de postas de memoria, de lucha y en actual riesgo: del Albergue Warnes que soñó Eva Perón, quedó inconcluso y luego se utilizó como centro clandestino de detención; al Siluetazo de los 80´, los restoranes notables, los murales de Maradona y el orfanato Garrigós, del cual las protagonistas son parte. Vanesa Weinberg y Laura Nevole nos llevan de la mano por un mapa que nos hace ver el territorio cotidiano en perspectiva y con arte. Una obra que integra la programación de Paraíso Club.
María del Carmen Varela
Las vías del tren San Martín, la avenida Warnes y las bodegas, el Instituto Garrigós y el cementerio de La Chacarita delimitan una pequeña geografía urbana conocida como La Isla de la Paternal. En este lugar de casas bajas, fábricas activas, otras cerradas o devenidas en sitios culturales sucede un hecho teatral que integra a Casa Gómez —espacio dedicado al arte—con las calles del barrio en una pintoresca caminata: Atlas de un mundo imaginado, obra integrante de la programación de Paraíso Club, que ofrece un estreno cada mes.
Sus protagonistas son Ana y Emilia (Vanesa Weinberg y Laura Nevole) y sus versiones con menos edad son interpretadas por Camila Blander y Valentina Werenkraut. Las hermanas crecieron en este rincón de la ciudad; Ana permaneció allí y Emilia salió al mundo con entusiasmo por conocer otras islas más lejanas. Cuenta el programa de mano que ambas “siempre se sintieron atraídas por esos puntos desperdigados por los mapas, que no se sabe si son manchas o islas”.


La historia
A fines de los ´90, Emilia partió de esta isla sin agua alrededor para conocer otras islas: algunas paradisíacas y calurosas, otras frías y remotas. En su intercambio epistolar, iremos conociendo las aventuras de Emilia en tierras no tan firmes…
Ana responde con las anécdotas de su cotidiano y el relato involucra mucho más que la narrativa puramente barrial. Se entrecruzan la propia historia, la del barrio, la del país. En la esquina de Baunes y Paz Soldán se encuentra su “barco”, anclado en plena isla, la casa familiar donde se criaron, en la que cada hermana tomó su decisión. Una, la de quedarse, otra la de marcharse: “Quien vive en una isla desea irse y también tiene miedo de salir”.
A dos cuadras de la casa, vemos el predio donde estaba el Albergue Warnes, un edificio de diez pisos que nunca terminó de construirse, para el que Eva Perón había soñado un destino de hospítal de niñxs y cuya enorme estructura inconclusa fue hogar de cientos de familias durante décadas, hasta su demolición en marzo de 1991. Quien escribe, creció en La Isla de La Paternal y vio caer la mole de cemento durante la implosión para la que se utilizó media tonelada de explosivos. Una enorme nube de polvo hizo que el aire se volviera irrespirable por un tiempo considerable para las miles de personas que contemplábamos el monumental estallido.
Emilia recuerda que el Warnes había sido utilizado como lugar de detención y tortura y menciona el Siluetazo, la acción artística iniciada en septiembre de 1983, poco tiempo antes de que finalizara la dictadura y Raúl Alfonsín asumiera la presidencia, que consistía en pintar siluetas de tamaño natural para visibilizar los cuerpos ausentes. El Albergue Warnes formó parte de esa intervención artística exhibida en su fachada. La caminata se detiene en la placita que parece una mini-isla de tamaño irregular, sobre la avenida Warnes frente a las bodegas. La placita a la que mi madre me llevaba casi a diario durante mi infancia, sin sospechar del horror que sucedía a pocos metros.
El siguiente lugar donde recala el grupo de caminantes en una tarde de sábado soleado es el Instituto Crescencia Boado de Garrigós, en Paz Soldán al 5200, que alojaba a niñas huérfanas o con situaciones familiares problemáticas. Las hermanas Ana y Emilia recuerdan a una interna de la que se habían hecho amigas a través de las rejas. “El Garrigós”, como se lo llama en el barrio, fue mucho más que un asilo para niñas. Para muchas, fue su refugio, su hogar. En una nota periodística del portal ANRed —impresa y exhibida en Casa Gómez en el marco de esta obra— las hermanas Sosa, Mónica y Aída, cuentan el rol que el “Garri” tuvo en sus vidas. Vivían con su madre y hermanos en situación de calle hasta que alguien les pasó la información del Consejo de Minoridad y de allí fueron trasladas hasta La Paternal. Aída: “Pasar de la calle a un lugar limpio, abrigado, con comida todos los días era impensable. Por un lado, el dolor de haber sido separadas de nuestra madre, pero al mismo tiempo la felicidad de estar en un lugar donde nos sentimos protegidas desde el primer momento”. Mónica afirma: “Somos hijas del Estado” .
De ser un instituto de minoridad, el Garrigós pasó a ser un espacio de promoción de derechos para las infancias dependiente de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia de Argentina (SENAF), pero en marzo de este año comenzó su desmantelamiento. Hubo trabajadorxs despedidxs y se sospecha que, dado el resurgimiento inmobiliario del barrio, el predio podría ser vendido al mejor postor.
El grupo continúa la caminata por un espacio libre de edificios. Pasa por la Asociación Vecinal Círculo La Paternal, donde Ana toma clases de salsa.
En la esquina de Bielsa (ex Morlote) y Paz Soldán está la farmacia donde trabajaba Ana. Las persianas bajas y los estantes despojados dan cuenta de que ahí ya no se venden remedios ni se toma la presión. Ana cuenta que post 2001 el local dejó de abrir, ya que la crisis económica provocó que varios locales de la zona se vieran obligados a cerrar sus puertas.
La Paternal, en especial La Isla, se convirtió en refugio de artistas, con una movida cultural y gastronómica creciente. Dejó de ser una zona barrial gris, barata y mal iluminada y desde hace unos años cotiza en alza en el mercado de compra-venta de inmuebles. Hay más color en el barrio, las paredes lucen murales con el rostro de Diego, siempre vistiendo la camiseta roja del Club Argentinos Juniors . Hay locales que mutaron, una pequeña fábrica ahora es cervecería, la carnicería se transformó en el restaurante de pastas Tita la Vedette, y la que era la casa que alquilaba la familia de mi compañera de escuela primaria Nancy allá por los ´80, ahora es la renovada y coqueta Casa Gómez, desde donde parte la caminata y a donde volveremos después de escuchar los relatos de Ana y Emilia.
Allí veremos cuatro edificios dibujados en tinta celeste, enmarcados y colgados sobre la pared. El Garrigós, la farmacia, el albergue Warnes y el MN Santa Inés, una antigua panadería que cerró al morir su dueño y que una década más tarde fuera alquilada y reacondicionada por la cheff Jazmín Marturet. El ahora restaurante fue reciente ganador de una estrella Michelín y agota las reservas cada fin de semana.
Lxs caminantes volvemos al lugar del que partimos y las hermanas Ana y Emilia nos dicen adiós.
Y así, quienes durante una hora caminamos juntxs, nos dispersamos, abadonamos La Isla y partimos hacia otras tierras, otros puntos geográficos donde también, como Ana y Emilia, tengamos la posibilidad de reconstruir nuestros propios mapas de vida.
Atlas de un mundo imaginado
Sábados 9 y 16 de agosto, domingos 10 y 17 de agosto. Domingo 14 de septiembre y sábado 20 de septiembre
Casa Gómez, Yeruá 4962, CABA.
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