Nota
2do Encuentro de Diarios Recuperados: por una democratización del sector gráfico y cooperativo
Lavaca fue invitada especial a este segundo encuentro que reunió a 12 medios recuperados de todo el país y que contó además con la presencia del diario Taz alemán y el uruguayo La Diaria. Durante dos intensos días se debatieron las principales fortalezas y reclamos del sector y hubo instancias de capacitación y formación. Finalmente, a través de un comunicado dirigido al próximo gobierno, se consensuaron una serie de medidas clave para democratizar el sector gráfico y cooperativo, hoy dominado en toda su cadena por los medios comerciales. El papel, la pauta y las condiciones tributarias, algunos de los ejes. El resumen de las jornadas, y la declaración completa.
La ciudad de Rosario fue sede del segundo encuentro de Diarios Recuperados, que ya se perfila como una tradición anual para reunir al sector. La idea fue motorizada por el diario Tiempo Argentino ya en 2018 y esta vez fue el diario El Ciudadano quien se vistió de anfitrión para recibir a estos 14 medios cooperativos:

Realización: El Ciudadano
El co-organizador del encuentro, Tiempo Argentino, convocó a lavaca pese a que nuestro medio no es un diario ni nuestra cooperativa, una recuperada. Ya en el primer encuentro lavaca había participado en carácter de invitado especial para sumar ideas y debatir en conjunto políticas que alcancen a todo el sector cooperativo de comunicación. De hecho, en el arranque del encuentro lavaca relató la experiencia de asociativismo de las revistas autogestionadas a través de la Asociación de Revistas Culturales e Independientes Autogestionadas (AReCIA).
Durante el lunes 9 y el martes de septiembre en Rosario se trazaron dos líneas claras: una que trató de establecer un diagnóstico del sector, particularmente golpeado durante estos años de crisis económica pero también de pie frente a un panorama mediático en decadencia que incluyó despidos masivos tanto en el sector privado como en el estatal; y por otro lado, se elaboraron una serie de propuestas para lograr una real democratización del sector gráfico de comunicación que no fue alcanzado por la Ley de Medios Audiovisuales.
Dos mesas estuvieron a cargo de diarios internacionales: el diario Taz alemán, que ya lleva 40 años; y La Diaria de Montevideo, que cuenta con unos 11 mil suscriptores. Con ellos se estableció un link para compartir estrategias de financiamiento, distribución y compañerismo. Las nuevas narrativas, experiencias de contenidos multimedia y propuestas para erradicar la violencia machista hacia adentro de las redacciones fueron algunas de las ideas que surgieron al calor de capacitaciones y debates.
Los próximos pasos de esta red de medios cooperativos están por venir y auguran buenas noticias.
La declaración del 2º Encuentro de Diarios Recuperados:
El periodismo Autogestionado es indispensable para fortalecer la democracia
El periodismo no está en crisis, sino el modelo de negocio hegemónico que hasta aquí lo sostuvo. Ese modelo en el que las empresas negocian con la información para promover los intereses de sus dueños (o inversores ocultos) sigue peleando por mantener sus privilegios alimentando un periodismo que entiende a las y los lectores como meros consumidores. Los trabajadores y trabajadoras de prensa conocemos desde adentro cómo funcionan esas compañías y sufrimos las consecuencias de sus políticas empresariales. Muchos perdieron condiciones laborales y a otros nos dejaron sin trabajo. Pero nos organizamos y empezamos por recuperar la esencia de nuestro oficio: nutrir a la sociedad con información veraz y honesta para que pueda tomar mejores decisiones.
Hoy hay decenas de cooperativas de trabajo de prensa formadas tras cierres de medios, como consecuencia de conflictos y achiques, así como también están aquellas conformadas como una opción ante la imposibilidad de acceder a empleos dignos en las empresas tradicionales. Son periodistas que de manera autogestionada producen información honesta e indispensable para una verdadera democracia participativa. A las dificultades esperables de intentar un modelo que se diferencie de las supuestas leyes del mercado se sumó en los últimos años la falta de políticas públicas que promuevan el asociativismo y el trabajo autogestionado. Por el contrario, desde el gobierno se desfinanciaron los espacios que acompañaban el surgimiento de estas experiencias (como el Programa de Trabajo Autogestionado del ex Ministerio de Trabajo), las acompañaban (como el INAES) y se aumentó la situación de vulnerabilidad que atraviesan sus integrantes cuya seguridad social y jubilación depende de un esquema de monotributo entendido como formato de precarización laboral.
En términos informativos se benefició la concentración favoreciendo que la producción de contenidos quede en manos de unas pocas compañías que hoy definen que ven, leen y escuchan buena parte de los más de 40 millones de argentinas y argentinos.
Grupos económicos concentrados también controlan la única planta productora de papel para diario, situación inentendible hasta para los pensamientos más liberales ya que el principal competidor de los medios gráficos es a la vez el único proveedor nacional de un insumo indispensable. Para mayor distorsión, la modificación de la ley que establecía la venta y la producción de papel prensa como un servicio público quitó todo elemento de regulación que podía evitar la discriminación. Solo en este año la tonelada de Papel Prensa aumentó un 48%, un incremento que golpea a la estructura económica de los medios y pone en peligro su propia existencia.
En este contexto, el gobierno nacional amplió los beneficios de los grandes medios y achicó las medidas para el sector autogestionado. La gestión que declaró venir a poner fin a la guerra contra el periodismo en realidad firmó un armisticio a cambio de blindaje. La pauta oficial siguió como un sistema de premios y castigos y se amparó en un criterio de rating que sólo potencia las desigualdades actuales y que ni siquiera tiene en cuenta la naturaleza de esas empresas que a lo largo de los años han crecido con distintos beneficios gubernamentales. Tampoco contempla la característica de nuestros medios sociales que (a diferencia de proyectos privados e incluso estatales que han decidido despedir trabajadores) genera fuentes de empleo genuinas y los sostiene en contextos adversos.
Un gobierno que promueva la pluralidad también debe entender al periodismo como un servicio público y promover un sistema claro para la publicación de comunicaciones del Estado que incluya criterios de distribución federales que alcancen a todas las audiencias y no sólo las mayoritarias.
Por eso los medios cooperativos que participamos del II Encuentro Nacional de Diarios Recuperados ratificamos nuestra vocación de continuar el camino recorrido organizándonos con las distintas expresiones del periodismo autogestionado. Por eso pedimos a quienes asuman la responsabilidad de gobernar que promuevan políticas públicas para una real democratización del sector comunicativo gráfico y cooperativo. Somos trabajadores y trabajadoras de prensa comprometidos con nuestro oficio y con las condiciones necesarias para poder ejercerlo en libertad. Tenemos propuestas concretas alcanzadas después de años de experiencia acumulada en la pelea por generar regulaciones democráticas y equitativas. Estamos convencidos de que un periodismo libre de condicionamientos es mejor para todas y todos y la autogestión cumple un papel central para garantizarlo. «
#NoHayMediosGraficosSinPapel
#NoHayDemocraciaSinPeriodismoAutogestionado
#PoliticasParaElPeriodismoAutogestionado
#RevisiónDeCondicionesTributariasyPrevisionales
Firman: La Nueva Mañana (Córdoba), El Ciudadano (Rosario), El Independiente (La Rioja), La Portada (Esquel), Pulso (La Plata), El Diario del Centro (Villa María – Córdoba), Comercio y Justicia (Córdoba), El diario de la Región (Resistencia – Chaco), Cítrica (Buenos Aires), Tiempo Argentino (Buenos Aires) y El Correo (Firmat), La Masa (Rosario) y La Vaca(Buenos Aires), Sindicato de Prensa de Rosario (SPR) y Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA).
Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
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Una filtración revela quiénes son los miembros de la sociedad secreta fundada por Peter Thiel
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Circuito Cultural Barracas: fiesta en la calle de los hijos de Anita y Mirko
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Grupo Eurnekian: condena por sus fumigaciones con agrotóxicos en Chaco
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Unión de Medios Autogestivos: Comunicacción






























