Sigamos en contacto

#NiUnaMás

3º audiencia por el juicio de Anahí Benítez: qué es la justicia

Publicada

el

El TOC 7 de Lomas de Zamora resolvió suspender el juicio contra Marcelo Villalba, el principal acusado de secuestrar, violar, robar y asesinar a la adolescente Anahí Benítez en 2017. Una junta médica dictaminó que era incapaz de afrontar el proceso por el estado de su esquizofrenia, enfermedad que le provoca brotes psicóticos y delirios místicos. Ahora será detenido en la Unidad 34 Melchor Romero, una prisión psiquiátrica, hasta que se estabilice su cuadro psicopatológico con medicación farmacológica. El juicio continúa contra el otro sospechoso, Marcos Bazán, del que su defensa, familiares y amigos denuncian que lo tomaron de “perejil”. Mientras, la familia y lxs amigxs de Anahí siguen exigiendo justicia.

Carolina llevaba suelto el pelo largo, lacio, finito y castaño. En los ojos marrones de mirada profunda se podía ver una tristeza que no se esforzaba por disimular. A las nueve de la mañana del 18 de febrero se sentó tímida en la sala de los Tribunales de Lomas de Zamora a presenciar el comienzo del juicio por el femicidio de su amiga Anahí Benítez. “Nos mintieron y ocultaron tantas cosas que quiero estar para escuchar todo”.

En la tercer audiencia Carolina entró acompañada de sus amigas y el papá de una de las chicas que declaró. Lloró toda la audiencia. Todos lloraron. Jóvenes de 18 y 19 años que tuvieron una adolescencia atravesada por el femicidio. Y ahora por la falta de verdad y justicia. Porque el TOC 7 de Lomas de Zamora resolvió ayer suspender el juicio contra Marcelo Villalba, acusado de secuestrar, violar, robar y asesinar a Anahí Benítez en 2017. l proceso continuó contra el otro imputado, Marcos Bazán. Y en la audiencia declararon cuatro de los amigos y amigas más íntimas de Anahí

Lautaro Morales era el mejor amigo. Iban al mismo curso. Compartieron alguna vez paseos por la reserva natural Santa Catalina porque Anahí amaba la naturaleza, los árboles, el cielo. Pasaban casi todo el día juntos. La ida al colegio, el aula, hacían puerta a la salida y esperaban juntos para entrar en contraturno a educación física. Vivían cerca y volvían juntos a sus casas. Eran muy unidos. Cuando desapareció Anahí el 29 de julio de 2017 fue de los más activos en su búsqueda. “Anahí es una de mis amigas más importantes, lo sigue siendo, por eso lo digo en presente. De mis vínculos más cercanos, una amiga con la que siempre estaba. Día y noche hablando juntos, íbamos a su casa frecuente. Nunca pasó más de una semana sin estar en contacto”, contó Lautaro a lavaca sobre su relación con “Ananá”, como le decían sus mejores amigos. 

Todo el círculo de amigas íntimas de Anahí la buscaron sin dormir. Toda la comunidad educativa de la ENAM se comprometió para encontrarla viva y sana. Su aparición sin vida fue desgarradora. “¿Por qué le hicieron eso?”, dicen que es una pregunta sin respuesta. Los amigos y las amigas de Anahí que presenciaron la audiencia de ayer lloraron de angustia y tristeza. Para ellos es estremecedora la muerte de la adolescente de 16 años con la que compartían sueños, risas y la escuela. Anahí, contaron, era alegre, divertida, reservada, culta, maravillosa, sensible, tímida. No confiaba en cualquiera. 

Los y las chicas de la ENAM de Banfield creen que la justicia es verdad. Pero sienten que su amiga no tendrá justicia porque, con la suspensión del proceso para el acusado Marcelo Villalba, no podrán saber una parte de la verdad. 

¿Qué es la justicia?

Joaquín Navarro (18): “Es difícil exigir justicia cuando todos los días sufrimos que la Justicia no actúa como debería, que hay muchas causas que no llegan a la verdad por el hecho de que se beneficia un montón de gente que no sabemos quiénes son y tendrían que estar ahí sentados pero no están. Para que se haga justicia tiene que haber verdad y en un sistema tan corrupto y perverso como el de la Justicia argentina es muy difícil saber real que pasó. La manera que nosotros tenemos de hacer justicia es que nunca se olvide el nombre de Anahí y nunca dejar de reclamar por eso, que sirva para concientizar a los demás. Para que se haga justicia estas luchas las tenemos que seguir llevando, es levantar la bandera de que no tienen que secuestrar ni tiene que morir ni una piba más”.

Jimena Barrera (18): “El término justicia puede ser visto como motor social y eso creo que lo llevamos para nuestro lado. Si no la podemos conseguir de forma parlamentaria, se puede conseguir visibilizando, que la gente no se olvide, que la gente sepa que no estamos de acuerdo y que no se consiguió lo que queriamos ni lo que sería bueno, con todos los culpable presos. Pero cuando el estado está ausente y no hizo lo que tenía que hacer es medio difícil. Entonces nuestro deber es que la gente entienda y que sea algo más de las calles, que nunca desaparezca el nombre de Anahí de las calles y es una forma de justicia que nosotros tenemos que mantener vigente”.

Lautaro Morales (19): “La justicia es algo triste, lo veo como una manera de intentar calmar las aguas pero no es así. La justicia para mi no se crea porque nadie me va a devolver a mi amiga”.

Ludmila Muñoz (18): “Es complicado. Nos pusimos a pensar… La justicia es la verdad, y nosotros no tenemos verdad con el caso de Anahí. Todavía no se responden nuestras preguntas. Todavía hay personas que no se van a arrestar por toda la tramoya con la policía. Como comunidad no podemos estar tranquilos de que están encerradas todas las personas implicadas, y sabemos que siguen en las calles. La justicia es algo que tal vez nunca terminemos de tener pero no la vamos a dejar de pedir”.

Memoria activa

Malabares con clavas y aros. Rastas, pelos teñidos, piercings, tops. Carteles pintados con témpera sobre cartones. Fotos de Anahí en mochilas y morrales. Adolescencias que mantienen viva la memoria de su desconocida compañera. No la llegaron a conocer pero su presencia, su arte, su espíritu está con los chicos de la ENAM, la escuela a la que Anahí asistía. A los más grandes, que egresaron el año pasado o que egresan este, les costó muchísimo que el aula dejase de ser tan triste. En realidad, dicen, que a todo el colegio le costó la ausencia de Anahí. 

“Tal vez no todos conocen el nombre de Anahí Benítez. Pero también hoy con toda la empatía que tienen los más pibitos, hay una etapa de incubación en esos primeros meses que conocen el centro y no tardan en saber en saber quién era, en ver los murales, los carteles. Anahí Benítez es algo que no podés no conocer estando en el ENAM”, cuenta Ludmila Muñoz, la presidenta del centro de estudiantes. “Es algo que te golpea muy fuerte y que no te da ni el tiempo para llorar, tener tu etapa de duelo. Y como no hay un cierre de justicia, hay pibes a los que ya no les quedan lágrimas y a otros que sí: es un tema que a cada uno le pega diferente”, reflexiona a la vez que asegura que desde el ENAM y el centro la bandera de Anahí no se bajará nunca.

Los chicos y las chicas del ENAM sufren acoso policial. Los detienen en las esquinas, en las plazas, los requisan sin motivos. Incluso, en alguna oportunidad, la bonaerense entró a la escuela y los obligó a separar manos y piernas contra la pared mientras revisaban sus mochilas. Este procedimiento es ilegal. “El poder que tienen las fuerzas policiales hoy en día no solamente lo sufrimos por ser estudiantes del ENAM sino por ser pibes, por estar en una esquina. Es un estereotipo de pibe que a la policía no le cierra, es algo que el Estado de Macri también alabó, que se pueda detener a los pibes por tener la pinta que tienen. Esos pibes tienen mucha más empatía hacia Anahí que muchos otros. La posta es que desde el centro de estudiantes prefiero esa empatía, que pueden tener «peor pinta», antes que pibes que les cierran más a ellos pero que a la hora de salir a las calles, no están”, expresa Ludmila.

Los estudiantes de la ENAM fueron creciendo con el femicidio de Anahí. La presidenta del centro siente que en esa etapa de la adolescencia en la que creás un pensar, percibió como ella y sus compañeros perdieron la fe en la justicia de este país al ver que hace 2 años y medio la causa de su compañera no se cierra, que tienen preguntas sin respuestas. “Terminas por perder confianza en autoridades e instituciones”, sentencia. “Mismo la policía que no busco a Anahí en los momentos en que estuvo viva, que el cuerpo apareció donde ya habían rastrillado, como los medios mancharon su imagen. Es algo que no vamos a olvidar y vamos a tener presente. Es una compañera que secuestraron, violaron y mataron y no estamos teniendo justicia y hasta que no tengamos verdad no vamos a tener justicia”. 

Ludmila explica que los chicos comprenden y saben que la causa es algo mucho más grande que “estos culpables” y son conscientes de que hay todo un sector que dice que es una causa armada: “No descartamos que sea así porque la justicia hoy día funciona así: sabemos que tapan un montón de cosas que están mal”.

Dice Ludmila: «Secuestraron y asesinaron a Anahío porque hay todo un vacío en el Estado respeto a la educación, a la seguridad, a que estamos en una sociedad machista que hace que el hombre crea que puede hacer lo que quiere con el cuerpo de las mujeres. Son muchos factores que hacen que hoy Lomas de Zamora sea uno de los municipios con más femicidios en toda la Provincia de Buenos Aires. Más que nada porque hay un vacío en la educación que no enseña que cada uno puede hacer con su cuerpo lo que quiere, un vacío en seguridad que hacen que las fuerzas policiales benefician a cierto sectores de la sociedad y no a nosotras como pibas que no podemos salir a las 12 de la noche. Esa inseguridad constante que nosotras sentimos siendo pibas. Anahí Benítez es una de muchísimas pibas que asesinaron y que siguen asesinando. Anahí tuvo un respaldo de su comunidad, de sus amigos, de su familia, pero muchas no tienen ese respaldo. Cuando salimos a la calle salimos por Ana y por todas ellas, porque sabemos que no son casos aislados que muestran un Estado ausente sino un Estado que no se preocupa por los pibes y pibas».

¿Cómo construyen la memoria de Anahí? 

-Una de las cosas que más me gusta cuando hacemos estas actividades es que a los pocos segundos, minutos, al rato que terminamos de acomodar para instalarnos, ves como hay gente que empieza a tocar la guitarra, a hacer malabares, a estar tranquilos: todo un concepto de arte, de amistad y compañerismo que estaba ya de por sí con Ana, y siempre digo que Anahí pagó un precio muy alto al volver a unir a toda la comunidad del colegio. Pero creo firmemente que así se construye la memoria de Ana. Ahí Ana dejó de ser una piba asesinada y se volvió algo mucho más grande: nos juntamos para organizarnos y desde ahí vamos a seguir pidiendo justicia. Su memoria se sigue construyendo con amor, con militancia, con empatía y mucho arte.

Cómo sigue el juicio

El TOC 7 de Lomas de Zamora resolvió ayer suspender el juicio contra Marcelo Villalba, acusado de secuestrar, violar, robar y asesinar a la adolescente Anahí Benítez en 2017. Una junta médica dictaminó el jueves pasado que Villalba era incapaz de afrontar el proceso por el estado de su esquizofrenia, enfermedad que le provoca brotes psicóticos y delirios místicos. Los profesionales entendieron que no podía defenderse y que podría ser peligroso para terceros si era sometido a presión en un interrogatorio.

El acusado Villalba será detenido en la Unidad 34 Melchor Romero, una prisión psiquiátrica, hasta que se estabilice su cuadro psicopatológico con medicación farmacológica. En cuanto los informes médicos evalúen que está en condiciones de declarar, el Tribunal asignará una fecha para retomar el proceso en su contra que ayer quedó trunco. Por ahora, esa línea de investigación quedará sin resolver. 

El juicio continúa contra el otro sospechoso, Marcos Bazán, del que su defensa, familiares y amigos denuncian lo tomaron de “perejil” y está siendo enjuiciado con una causa armada. La próxima audiencia será el jueves 27 de febrero a las 9 hs en los Tribunales de Lomas de Zamora y declarará una nómina de diez testigos. 

#NiUnaMás

Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

Publicada

el

Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

Seguir leyendo

#NiUnaMás

Violencia e impunidad: el círculo que denuncian las familias víctimas de femicidios

Publicada

el

Familiares víctimas de femicidios, transfemicidios y desapariciones de todo el país realizaron colectivamente la declaración que compartimos de manera completa en esta nota. Lo que denuncian: «El círculo de la violencia no termina cuando ocurre el femicidio». La vulneración constante del derecho de acceso a la justicia, las situaciones que se repiten en todos los territorios y un llamado a todas las familias de víctimas y sobrevivientes a organizarse  para desarmar la impunidad que garantiza que la violencia siga existiendo. 

Noviembre 2022
Argentina

Declaración de la Asamblea nacional de familias víctimas de femicidios y desapariciones

¡¡No hay justicia porque no tenemos garantizado el derecho de acceso a la justicia!!

Los familiares víctimas de femicidios, transfemicidios, desapariciones hoy denunciamos de cara el 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, la situación terrible que vivimos. El circulo de la violencia no termina cuando ocurre el femicidio. La misma Justicia, las fuerzas policiales y el Estado, que no toman denuncias, o que si lo hacen no garantizan el resguardo de quienes denuncian, continúan violentando a las familias que luchan por justicia. A lo largo y ancho del país los relatos se repiten una y otra vez. La enorme mayoría de los procesos judiciales se encuentran para las víctimas en su más completa impunidad. Los femicidas, abusadores y violentos de nuestras hijas, hermanas, sobrinas, madres siguen en libertad. Soportamos un gran dolor de tener que perder a nuestros seres queridos y tenemos que investigar nosotros, presentar pruebas, golpear puertas, exponernos ante violentos y mafiosos porque sea cual sea la fiscalía de turno, nada hacen. En desapariciones y asesinatos relacionados con las distintas mafias de los territorios, la impunidad es todavía peor. Sabemos perfectamente que son cómplices y beneficiarios de los negocios ilegales. Es repetitivo en cada una de estás causas la falta de acceso a la justicia, la impunidad y el accionar del poder judicial. No sólo no investigan, sino que además intentan ensuciar la memoria de nuestras hijas, responsabilizando a ellas y a sus familias de haberse buscado su destino. En varios momentos, tenemos que soportar que los propios jueces nos denuncien a nosotros de violentos por ir a exigir explicaciones y pedir justicia, y hasta nos han reprimido con la policía. En este tipo de causas las familias tenemos que sacar de nuestros bolsillos y movernos para conseguir por ejemplo peritos de parte, ya que los peritos del poder judicial fallan a favor de los femicidas y abusadores garantizando la impunidad. Los costos elevados de las tasas al llegar a instancia de Corte Suprema también nos imposibilita acceder a la justicia. Cómo siempre tenemos que hacerles recordar a través de escritos al poder judicial nuestra ley de víctimas, donde casi siempre es denegada y violentando nuevamente nuestros derechos, haciéndonos imposible hacer justicia por nuestras hijas. Somos familias trabajadoras, de barrios humildes, que tenemos salarios por debajo de la canasta familiar, por lo que dejamos de comer cuando tenemos que solventar todos estos costos ¿Sabe la población que para acceder a un juicio en la Corte Suprema hay que pagar $300.000?

Las leyes, como la Ley de Víctimas o la Ley Micaela, son solo cuadros de decoración en las oficinas de las instituciones gubernamentales. Incluso en los distintos ministerios y secretarías de mujeres, que no dan salida alguna a los reclamos que elevamos. Cada vez que trabajan en un expediente, no tienen en cuenta que allí no hay solo papeles, que hay una vida que arrebataron de la peor manera, violentamente, pasando por las peores vejaciones y que detrás estamos las familias que sólo quieren verdad y justicia.

Ponemos en alerta a todas las familias de este país porque la violencia contra mujeres y niñas no va a frenar mientras siga existiendo este régimen de impunidad. Si te matan o desapareces y no pasa nada, nadie va preso, a nadie investigan, nadie te busca. Y si se sale a reclamar, el poder judicial vuelve a violentarnos, una y otra vez, la violencia contra nuestras víctimas nunca frena.

Es por esto que llamamos a todas las familias de víctimas y sobrevivientes a organizarse. No existe ninguna otra forma de conseguir justicia por nuestras víctimas sino es luchando. La Justicia nos invisibiliza para que no se sepa la terrible situación que se está viviendo, por eso convocamos a una gran jornada de lucha para este 25 de noviembre. Necesitamos que todas las personas, personalidades y organizaciones nos ayuden a visibilizar lo que está pasando con las causas. En todo el país tenemos que levantarnos y realizar una acción común, organizando y visibilizando nuestra situación en todas las provincias, donde nuestros reclamos estén en las primeras líneas. Queremos tomar la palabra para contar lo que pasa porque tenemos una agenda urgente. No solo de instancias judiciales cercanas muy importantes, sino que hay compañeras desaparecidas en este mismo momento que tenemos que encontrar ya.

Saludamos al gran movimiento de mujeres que nos ha dado el único respaldo que hemos tenido. Las familias nos hemos puesto de pie y no vamos a aceptar más impunidad. Convocamos a que demos esta lucha en unidad, con toda la fuerza.

Asamblea nacional de familias víctimas de femicidios y desapariciones

Silvana Capello, mamá de Agustina Fernandez, asesinada el 2/7/2022 en Cipolletti, Rio Negro, en un supuesto robo. El único testigo, supuesto amigo, la dejó tirada, aún no hay nadie detenido. Ella viajó desde La Pampa a Cipolletti a estudiar medicina por un futuro y me la devolvieron en un cajón.

Jose, papá de Alejandra Nahir Álvarez, asesinada el 10/10/2020 en Jujuy. Tenía 17 años y un bebé de 6 meses.

Oscar, papá de Barbara Zabala, asesinada el 6/12/2019, el día que cumplía 20 años en Pehuajó, Buenos Aires. El femicida, Brian David Dirassar, fue condenado a prisión perpetua.

Matilde Peñalva, mamá de Camila Peñalva, asesinada el 5/3/2020 en Jujuy. Fue envenenada con plaguicida por su ex pareja. Está detenido y esperamos prisión perpetua. Hay fecha de juicio oral para febrero y marzo del 2023.

Victor Catan, hermano de Micaela Catan, asesinada quemada el 6/4/2020 por su concubino Patricio Orellana en Santiago del Estero. El transfemicida fue demorado por 20 minutos, cuando sucedió el hecho hizo abandono de persona, pido orden de detención para Orellana.

Susana Basaldua, mamá de Cecilia Gisela Basaldua, desaparecida el 5/4/2020. Su cuerpo fue encontrado el 25/4/2020, en Capilla del Monte, Córdoba. En el juicio se acusó a una persona sin pruebas, el jurado lo absolvió. La familia pide un nuevo juicio que investigue a los verdaderos responsables.

Analía, mamá de Camila Flores, asesinada el 11/12/2020. Su asesino sigue libre. Pedimos que la justicia de Santa Fe actúe y dejen de cubrir asesinos, y que el gobierno nos de apoyo porque estamos a 1000 kilómetros del lugar del femicidio y no contamos con los medios para tener un abogado que nos ayude y logre hacer justicia para nuestra hija. Que no quede en suicidio porque a Camila la mataron, ella no se mato, ella quería volver a su casa.

Marta, mamá de Lucía Pérez, asesinada el 8/10/2016 en Mar del Plata, Buenos Aires por Matías Farías y Juan Pablo Offidani. En el juicio fueron condenados por venta de droga y no por femicidio. Se logró la anulación de ese juicio y se impulsó un jury a los jueces que pretendieron consagrar la impunidad. El nuevo juicio comenzará el 7 de febrero de 2022.

Fabiana Morón, mamá de Julieta del Pino, asesinada por Cristian Romero el 25/7/2020 en Berabevú, Santa Fe. Fue golpeada, estrangulada hasta matarla, arrastrada y enterrada en un pozo en el patio de su casa con cal, tierra, losa de cemento y un tanque de agua arriba. Luego a la mañana se fue a trabajar con el hermano de Julieta como si nada, mientras toda mi familia la buscaba. El asesino fue condenado a prisión perpetua.

Noemi, mamá de Lia Vasquez, asesinada el 13/11/2020 en Puerto Madryn, Chubut. Tenía 14 años. Se espera la fecha de juicio para Gabriel Orellana, de 22 años.

Fany Roman, mamá de Valeria López, desaparecida desde el 26/1/2020 en Virreyes, Buenos Aires. En el momento de su desaparición tenía 40 años y dos hijos varones de 17 y 23 años. La causa se caratuló como “averiguación de paradero”, su familia exige que se cambie a“desaparición forzada”.

Marisa y Facundo, mamá y papá de Luna Ortiz, asesinada el 3/6/17 en Tigre, Buenos Aires. El único detenido fue liberado en mayo de 2022. Su familia aun sigue en busca de justicia por que se reconozca el femicidio.

Esperanza Valdivieso, madre de Yesica Valdivieso, asesinada el 5/1/2021 en Mayor Buratovich, Buenos Aires. El femicida Juan Torrejón Huallpa fue condenado a prisión perpetua.

Graciela Altamirano, tía de Viviana Altamirano, desaparecida desde el 28/4/2004 en Tigre, Buenos Aires. El sospechoso, 16 años después, en 2020, asesinó a su esposa y se suicidó.

Lisette Fernandez, hermana de Mica e hija de Nancy Fernandez, asesinadas en 2013 y 2014, en Tigre, Buenos Aires. El femicida está preso, pero solamente por narcotráfico.

Monica, mamá de Iara Rueda, desaparecida el 24/9/2020, luego de que un compañero del colegio la citara para entregarle unos materiales y la tarea. La familia salió a buscarla desde un primer momento mientras la policía ponía excusas y no la buscaba. Los rastrillajes llegaron recién después de una pueblada en Palpalá, Jujuy. Su cuerpo fue encontrado el 28/9/2020 en un lugar donde los vecinos habían rastrillado días antes, luego de un llamativo apagón en todo el pueblo. Por su femicidio se encuentran detenidos Raúl Arnaldo Cachizumba y Mauricio Esteban Abad, y hay involucrado un menor de 17 años. La familia realizó a su vez una denuncia a funcionarios por incumplimiento de deberes.

Roxana y Alfredo, mamá y papá de Carla Barrera Soggiu. Tenía 28 años, 2 hijos en ese momento de 2 y 4 años. Murió el 15/01/19, la encontraron en el Riachuelo, en CABA, cuatro días después. Sufrió violencia de género por parte de su marido Sergio Nicolas Fuentes, condenado a 6 años por golpearla, violarla, atarla y privarla de su libertad. Carla tenía hidrocefalia, tenía una válvula en su cabeza donde fue salvajemente golpeada. Por considerar la situación de alto riesgo le dieron un botón antipánico que activó en varias oportunidades y no la encontraron porque el GPS no funcionaba, no la localizaba. El Estado también es responsable.

Blanca Osan, mamá de Agustina Fredes, quien murió en Mar del Plata, Buenos Aires, el 23/4/2017, meses después de ser violada y torturada física y psicológicamente por su ex pareja. cuando tenía 18 años. Agustina estaba embarazada como consecuencia de estas violaciones. Le realizaron una cesárea donde le extrajeron el bebé, también el vaciamiento de su útero y ovarios. El 23/04/2017, su familia la llevó desvanecida al hospital Materno Infantil de Mar del Plata, pero luego fue trasladada al H.I.G.A. Allí, les informan que por la demora del traslado y la falta de oxígeno Agustina tenía muerte cerebral. El informe de las autoridades establece que Agustina falleció por embarazo ectópico. Cuando la familia pidió que se realizara una autopsia, les fue negada. El jefe policial que estaba encargado de la investigación de su muerte es familiar de Acevedo, su violador. Por las denuncias que Agustina había realizado, Matías José Acevedo fue llevado a juicio y condenado a 15 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal en un contexto de violencia de género. Su familia denuncia que fue femicidio.

Mariela Tacacho, mamá de Paola Tacacho, asesinada el 30/10/2020 por Mauricio Parada, en Tucumán, luego de haber hecho 15 denuncias en su contra entre 2015 y 2020. La última fue en mayo del mismo año que la asesinó.El femicida la apuñaló y se suicidó. Por su actuación en las denuncias que había hecho se destituyó al juez Juan Francisco Pisa considerando que incumplió con los deberes a su cargo.

Ana, tía de Priscila Martinez, desaparecida el 23/02/2020, había sido llevada de manera engañosa por su tío Ruben Oscar Navarro. Desde ese momento la policía no quiso actuar, no querían tomar la denuncia porque garantizaban que ella volvería. Ese mismo día Priscila estaba muerta, violada, golpeada. La familia y vecinos empezamos a hacer la búsqueda por nuestros propios medios. Fue encontrada debajo de la cama del asesino el 15/04/2020 en Santiago del Estero. Tenía 15 años. Ahora esperamos el juicio.

Leticia Escobar, mamá de Gisela Grispi, asesinada en 23/11/2020 en Colón, Entre Ríos. El femicida Heraldo Martiarena fue condenado a prisión perpetua.

Erica Rojas, mamá de Andrea Rojas, víctima de una violación en grupo de hijos del poder en Burruyacú, Tucumán. Los familiares de los acusados no dejan de hostigar y amenazar a la denunciante y su círculo íntimo.

Podés descargar el documento aquí.

Seguir leyendo

#NiUnaMás

Sin fronteras. Femicidios, crímenes sexuales y terrorismo

Publicada

el

La socióloga mexicana Julia Monárrez Fragoso mantuvo un encuentro con Familias Sobrevivientes de Femicidios. Monárrez, creadora del término “femicidio”, es de las más prestigiosas especialistas en violencia contra las mujeres. Compartimos acá sus principales aportes durante el histórico encuentro, de Ciudad Juárez a Buenos Aires. 

Familias Sobrevivientes de Femicidios en MU. Lo que surgió de un contacto histórico. Fotos: Lina Etchesuri
(más…)
Seguir leyendo

LA ÚLTIMA MU: MARICI WEW

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente.