Nota
Cómo encubre el Estado una desaparición forzada: el capítulo de hoy
El Estado rechazó la conformación de un grupo de expertos internacionales coordinados por el Alto Comisionado de la ONU para investigar de forma independiente la desaparición forzada de Santiago Maldonado. El argumento oficial: no necesitan ningún asesoramiento por los avances en la investigación. ¿Cuáles son los avances? Los informes presentados la justicia y regados a los medios por el Ministerio de Seguridad, sin valor probatorio por tratarse de actuaciones administrativas. El objetivo: focalizar en un grupo de gendarmes que habrían cometido “excesos” para negar que se haya cometido el delito de una desaparición forzada. Desde el CELS advierten: “Confirma que el Gobierno tenía información para avanzar en dirección a una desaparición y la ocultó. Es gravísimo: el Ministerio tiene que dar una explicación urgente”. Así es la trama de este nuevo capítulo sobre cómo el Estado encubre un crimen de Estado.
El secretario de Seguridad Interior del Ministerio de Seguridad, Gerardo Milman, entregó el domingo al titular del Juzgado Federal de Esquel, Guido Otranto, un informe con las “actuaciones administrativas” que realizó la cartera encabezada por la ministra Patricia Bullrich. Son las declaraciones de gendarmes que describen las acciones del 1 de agosto en el operativo que desapareció a Santiago Maldonado. Este lunes el Ministerio sumó nuevos informes. El martes, más. Así construyó la nueva hipótesis oficial, que menciona los nombres de un grupo de ocho gendarmes (de los 127 que participaron) que podrían haber cometido “excesos” en la bajada del río en la Pu Lof en Resistencia de Cushamen. Filtrada generosamente a los medios de la cadena oficial, la nueva hipótesis que el Gobierno comenzó a desplegar fue resumida por el coordinador de Políticas Públicas de la Jefatura de Gabinete, Hernán Iglesia Illa, en el programa Diario del Futuro: “Lo más probable que haya pasado es que algún gendarme suelto le haya pegado a Santiago Maldonado, sin saber que lo estaba hiriendo gravemente”.
La trama de los informes
El Ministerio había realizado entrevistas a 40 gendarmes del Escuadrón de El Bolsón entre el 10 y 16 de agosto. El cuestionario versó sobre los siguientes puntos:
- A qué escuadrón pertenecía el gendarme interrogado.
- El motivo por el que fue convocado.
- Qué tipo de equipamiento tenían.
- Quién era el jefe del operativo.
- Si estuvieron presentes funcionarios judiciales.
- Si había otras fuerzas policiales.
- Si hubo detenciones.
- Qué ocurrió ese día.
Muchas de las preguntas fueron respondidas sí o no. La única respuesta desarrollada fue qué había ocurrido: dos líneas o dos párrafos, según el gendarme.
A un grupo de gendarmes se les realizó una segunda entrevista. El proceso estuvo coordinado por el encargado del área Violencia Institucional del Ministerio, Daniel Barberis. Su conclusión: no pudo dar por acreditado ningún tipo de violencia institucional en el operativo. Esas entrevistas son las que le entregan al juez Otranto el domingo.
La nueva hipótesis
Los nuevos informes involucraron de forma directa a siete efectivos, con la lupa puesta sobre la responsabilidad del subalférez Emmanuel Echazú, aunque fuentes de la investigación advirtieron a lavaca sobre la presencia de un alto mando cerca del río. Durante las últimas horas se sumó el nombre de un octavo gendarme, cuyo testimonio –según el diario La Nación– fue tomado por la propia Gendarmería y, luego, por el Ministerio de Seguridad. Esa información fue entregada al juez Otranto por el secretario de Cooperación con los Poderes Judiciales, Ministerios Públicos y Legislaturas del Ministerio de Seguridad, Gonzalo Cané. Según La Nación, el gendarme Neri Armando Robledo dijo haber arrojado una piedra “en defensa personal” a uno de los manifestantes que cruzaban a nado el río para resguardarse de la represión y que vio cómo esa piedra impactó en su “espalda”. Fuentes informaron a lavaca que lo efectivamente incorporado a la causa es el testimonio de dos cocineros de Gendarmería (que obviamente no estuvieron en la Pu Lof) que “escucharon” a un gendarme decir que había arrojado “un piedrazo” durante el operativo.
El objetivo
La primera conclusión de esta nueva hipótesis del gobierno es clara. Desde la querella del CELS la sintetizaron así a lavaca: “Confirma que el Gobierno tenía información para avanzar en dirección a una desaparición y la ocultó. También confirma que continúa especulando con la información y ese proceso es gravísimo: el Ministerio tiene que dar una explicación urgente”.
El objetivo de esta estrategia oficial busca alejar la figura de desaparición forzada y, principalmente, el rol del Estado en la configuración de ese delito. La teoría de los “gendarmes sueltos” busca, además, desvincular la participación del jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti, en la coordinación de un operativo, que contó con 127 efectivos de tres escuadrones distintos más la Agrupación XIV de Chubut, según lo confirmó un documento oficial de la fuerza nacional difundido por lavaca.
En este escenario, el Juzgado Federal de Esquel comunicó hoy que el Servicio de Huellas Digitales Genéticas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA descartó la compatibilidad entre el ADN de Maldonado y los perfiles genéticos de 23 muestras en los vehículos de Gendarmería. También informó que se obtuvieron 14 muestras de material genético “no viable de ser cotejado” y que aún queda pendiente el análisis de una muestra encontrada en un camión Unimog del Escuadrón 37 José de San Martín.
La familia y los organismos querellantes desconfiaron del resultado de estas pericias desde que se tomaron las muestras: el juez Otranto tardó nueve días en rastrillar los Escuadrones 35 (El Bolsón) y 36 (Esquel). Sin embargo, para la ministra Bullrich estos resultados son suficientes, ya que “despeja muy fuertemente lo que ha sido tan acusado el Gobierno de una desaparición forzosa” según dijo a La Nación. Y concluyó: «Espero que los mismos que pidieron mi renuncia reconozcan el trabajo que estamos haciendo».
La estrategia oficial quedó así montada de cara a una reunión clave.
Eludir a la ONU
La familia Maldonado –a través de su abogada Verónica Heredia- había exigido en un petitorio entregado al ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, el reconocimiento oficial de la desaparición forzada y la intervención de la Oficina Regional para América del Sur del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. La propuesta concreta: conformar un grupo de expertos internacionales que supervisen y colaboren con la investigación de forma independiente. El Gobierno convocó al Alto Comisionado, Amerigo Incalcaterra, a una reunión el 31 de agosto, pero el petitorio no se firmó porque hubo “problemas formales con Cancillería”. La respuesta recién llegó este sábado: el jefe de Gabinete, Marcos Peña, convocó a Incalcaterra para el martes a una reunión en Casa Rosada. El Alto Comisionado ya había manifestado que estaba dispuesto a comenzar a trabajar de forma inmediata.
En la reunión participaron Peña, el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Claudio Avruj, y el secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Santiago Cantón. Así el Gobierno rechazó la propuesta de la conformación de un grupo de expertos porque –dijeron- no necesitaban ningún asesoramiento “por los avances de la investigación”.
De esta manera, el Estado imposibilitó la participación de la ONU en la investigación de una desaparición forzada, justificándose con la investigación que el propio Estado realizó sin intervención de la justicia. La conclusión es preocupante y, lo que es más importante, sigue dejando sin respuesta la única pregunta que está obligado a responder: ¿dónde está Santiago Maldonado?
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MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
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«Digan clítoris»
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