Nota
¿Dónde está Facundo? Una investigación por desaparición forzada con la lupa sobre la Bonaerense
Facundo Astudillo Castro es un joven de 22 años al que vieron por última vez el 30 de abril, cuando salió de Pedro Luro rumbo a la casa de su exnovia, en Bahía Blanca. Lo último que supo su madre es que le labraron una infracción por circular sin permiso en medio de la cuarentena. Desde allí, cuando salió a buscarlo, se topó con las irregularidades de la investigación fiscal, las contradicciones y ocultamientos de la Bonaerense, y con tres testigos que afirman haber visto cómo subían a su hijo en la cabina trasera de un móvil policial. Hoy la Justicia Federal hizo lugar para que la investigación se encuadre como «desaparición forzada de persona». Cristina, su madre, dice a lavaca: “Facundo cumple los 23 años el 23 de agosto. Tengo la esperanza de encontrar a mi hijo antes de su cumpleaños. Sea como sea. Y esté como esté”.

“Facundo es la persona más alegre que existe sobre la tierra. Ama a su Boca, siempre anda con algo de Boca, con algo que lo distinga. De jogging y zapatillas. El tipo de la batucada, con el redoblante para arriba y para abajo. El que dice `vamos a jugar al voley` y se prenden dos o tres más. El amiguero. El que le gusta el fúbtol. El que le gusta estar con sus amigos. El que siempre bromea. Ese es Facundo, mi hijo”.
Cristina Castro tiene 42 años, es empleada en una estación de servicio y el 30 de abril fue la última vez que vio a su hijo mayor, Facundo Astudillo Castro, cuando el joven de 22 años salió temprano de su casa en la ciudad de Pedro Luro, municipio de Villarino (sur de la provincia de Buenos Aires) rumbo a la casa de una exnovia, en Bahía Blanca. Nunca llegó. Desde entonces comenzó la búsqueda de Cristina y un camino que la llevó a tener que desaznar a la propia Policía Bonaerense: hoy la investigación para determinar qué pasó con Facundo comenzó a tramitarse como una desaparición forzada de persona, en el Juzgado Federal Nº2 de Bahía Blanca, a cargo de la jueza María Gabriela Marrón.
“Me siento muy desilusionada con todo lo que está pasando”, dice Cristina a lavaca. “Yo confié en la policía de acá. Me presenté a hacer una denuncia por averiguación de paradero, y hoy me encuentro que ellos mismos están acusados de haber hecho desaparecer a mi hijo. El día del rastrillaje, me pusieron un policía al lado que todo el tiempo estuvo al lado mío hostigándome. Y en mi lugar de trabajo tuve que escuchar a un policía cargando combustible decir ´estamos gastando recursos por un pendejo de mierda que andá a saber dónde estará`. Así me siento hoy”.
Hoy, para Cristina, significa 68 días sin saber dónde está su hijo.
Las contradicciones
La última señal de celular de Facundo fue el 30 de abril, a las 13:30, en una llamada con Cristina. El 5 de junio, ella se acercó a la Ayudantía Fiscal de Médanos-Villarino para hacer la denuncia, que quedó a cargo del fiscal Dimas García. Dice que todo fueron trabas: “No hizo nada en todo el tiempo que tuvo la causa, y hoy en día la tiene agarrada y no la quiere soltar. Ese señor no sé a quién está queriendo cubrir, pero necesito que deje ya de decir que mi hijo está en Pedro Luro. Yo tengo la certeza que no está acá. Lo hemos buscado hasta abajo de las piedras. Lo único que pido es respeto”.
Cristina aclaró que Facundo no se fue peleado con nadie, y que sólo discutió con ella ese mismo día por teléfono por haber salido sin el permiso para circular en medio del aislamiento social, preventivo y obligatorio. Supo que una señora lo levantó haciendo dedo a la altura de la localidad de Hilario Ascasubi: “Lo dejó en la entrada de asfalto de Mayor Buratovich”. Ambas son otras dos localidades de Villarino.
A partir de ahí, comienzan todas las contradicciones. El abogado Luciano Peretto, quien forma parte de la querella de la familia junto al abogado Leandro Aparicio, resume a lavaca: “Hay dos versiones. Una oficial que duró 67 días. Y otra no oficial que fuimos descubriendo nosotros”.
Qué descubrieron:
- “A Facundo lo ubican saliendo en horas de la mañana hacia Bahía Blanca a buscar cosas que habían quedado en la casa de su ex novia. Iba haciendo dedo”.
- “Al expediente están agregados los testimonios de algunas personas, que dice que lo llevan hasta la localidad de Mayor Buratovich. Ahí hay un retén policial. Lo que consta es que a Facundo dos efectivos le labran una infracción por el artículo 205 del Código Penal”. Qué dice el artículo: “Será reprimido con prisión de seis meses a dos años el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia”. El abogado remarca un dato: “Le verifican el domicilio y lo dejan seguir. Es lo que consta en las actuaciones”.
- La Comisión Provincial por la Memoria (CPM), que se constituyó como querellante institucional en la causa, remarcó en un comunicado: “Esa actuación policial ya resulta irregular: a pesar de ser infraccionado por violar la cuarentena y de constatar telefónicamente con la madre el domicilio de Facundo, los policías -segun dicen- no disponen que retorne a su casa sino que lo dejan seguir camino. Cabe mencionar que, en ese momento, había en la Provincia mayores restricciones a la circulación y un celo muy particular de las fuerzas de seguridad por velar por el cumplimiento de la medida”.
- El abogado Peretto: “A partir del trabajo de la querella, incorporamos testimonios que indican dos encuentros más con autoridades policiales. El segundo: a los pocos kilómetros supuestamente lo levanta una oficial de civil, y lo lleva hasta la localidad de Teniente Origones. Luego, más adelante, un tercer contacto policial lo requisa, lo infracciona, le saca a una foto a su licencia de conducir y dice que Facundo continúa caminando a Bahía”. Ambos fueron testimonios de efectivos policiales. Aquí la CPM precisa otra contradicción: el policía que declaró que Facundo se fue caminando en dirección a Bahía había dicho, cuatro días antes, que el joven se había subido a una camioneta.
Ninguno de estos dos supuestos encuentros ni testimonios policiales fueron informados por la justicia a la familia. Cristina recién se enteró de esto el 19 de junio -es decir, 57 días después de la desaparición-, durante los rastrillajes en la zona. Peretto se pregunta: “Allí surgieron estos testimonios, como si fuera un detalle menor. Hacía más de 50 días que buscábamos un chico, ¿y recién se incorpora en ese momento? ¿Lo infraccionan, lo verifican, lo dejan ir y parece normal que una misma policía de civil del mismo cuerpo que lo infracciona lo levante haciendo dedo?”.
A este cúmulo de contradicciones, se sumó un dato clave: el 27 de junio, tres vecinos de Pedro Luro le comunicaron a la familia de Facundo que vieron que el joven era ingresado en la cabina trasera de un patrullero, alrededor de las 3 de la tarde, en Mayor Buratovich. Es decir, el primero de los retenes. “Los tres vecinos se habían presentado en la comisaría de Pedro Luro para ofrecer su testimonio, pero nunca fueron llamados a declarar”, apunta la CPM. Esa declaración ubica otro tiempo y lugar en su desaparición.
Por eso, Cristina subraya a lavaca: “Mi hijo no salió de Mayor Buratovich”.
Dónde está Facundo
Por estos motivos, la familia exigió que la causa tramitara en el fuero federal y se desplazara a la Bonaerense de la investigación. Allí también denunciaron que hacía años que Facundo era hostigado por la policía. Cristina señaló dos hechos: una golpiza por parte de efectivos cuando su hijo aún era menor de edad y la ruptura intencional de un ciclomotor. “En los dos casos, la madre identificó a un agente que, incluso, lo vio participar de los rastrillajes en el lugar de la desaparición”, consigna la CPM.
Este martes, el Juzgado Federal Nº2 de Bahía Blanca, a cargo de María Gabriela Marrón, aceptó el pedido de la familia para investigar la desaparición de Facundo como una desaparición forzada de persona. El fiscal federal será Santiago Ulpiano Martínez. Ante la consulta de lavaca, la querella precisó que no presentaron un habeas corpus, ya que entienden que “limita” la investigación, aunque sería la herramienta legal para centrarse en la búsqueda de la persona. El abogado apunta que cuentan con el apoyo de organismos de derechos humanos y que ya tomaron contacto con la Secretaría de Derechos Humanos, el Ministerio de Seguridad de la Nación y también el provincial.
Sin embargo, Cristina dice a lavaca que nadie la llamó personalmente a ella. “Ningún funcionario se comunicó conmigo. Me llama tanta gente, pero me gustaría que fueran otras personas las que se acercaran. Por ejemplo, Sergio Berni (ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires), que me diera dos segundos”.
Y concluye: “Facundo cumple los 23 años el 23 de agosto. Tengo la esperanza de encontrar a mi hijo antes de su cumpleaños. Sea como sea. Y esté como esté”.

Nota
Mariano Magnifico: Actor, bailarín y examinador del lenguaje
Utiliza las redes para difundir ideas sobre cómo hablamos para hacer pensar y reír, pero también para «tejer comunidad» a través de discursos. ¿Educador o performer? Las malas palabras, el shock, la literatura y su marca «Hablen bien, forros»: vida y obra de este joven multidiplomado que estudió Letras y hace temporada en Mar del Plata.
Por Carlos Ulanovsky
Actor, músico (completó la tecnicatura en canto en el conservatorio Manuel de Falla), figura del teatro musical, Mariano Magnifico (sin tilde) es licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires, tiene una maestría en Sociología de la cultura por la Universidad de San Martín y está a una materia de recibirse de filósofo.
Nunca se rindió porque, una vez, medio en broma, bastante en serio -y también siguiendo una inequívoca tradición familiar: padres y hermanos docentes – el bailarín (discípulo de Elizabeth de Chapeaurouge) sacó a bailar a la forma de hablar de los argentinos.
El performer se convirtió en comunicador, el dramaturgo y productor devino en un original examinador (algunos ya le endilgaron el hoy inevitable título de influencer) de la lengua”.
En Instagram y TikTok más de 700 mil seguidores consultan sus instrucciones. Pero, avisa, también está identificable en todas las redes con su nombre y apellido: Mariano Magnifico, sin tilde.

Foto: @brunogreppi
Mal hablados
Una vez, explicando las diferencias entre sino y si no, se desayunó con la sorpresa de que su explicación se había vuelto masiva, o como ahora debe decirse, se viralizó. A salvo del virus, la fuerte repercusión lo enfocó en la nueva tarea.
No solo lo ponían de la nuca el uso inadecuado de ciertos términos (“Si tendría” o “Si podría”, ilustra) sino que, en alguna ocasión, explicando con glamour y documentación que “había un hacia con h y con c y un Asia que es escribe con mayúsculas, que lleva s y es el nombre de un continente”, cayó en la cuenta que entre el lenguaje cotidiano y él había algo personalísimo.
La coloquial frase de presentación – “Hablen bien, forros”- se convirtió en el 2022, post pandemia, en el libro La divina lengua (editado por Galerna); luego en un unipersonal que sigue representando; y más adelante en un canal de YouTube por suscripción, por el momento gratuito.
No admite que esta nueva actividad que desarrolla con esmero y conocimiento sea su lado B. “Soy todo Lado A e intento compartir con el público lo que tengo”, dice quién sigue en plena actividad artística. En años recientes integró los elencos de La selección musical y Benito de la Boca; de Teresita, una vida de mierda y de Kinky Boots; de Al bárbaro le doy paz, tributo a canciones de María Elena Walsh y de Pretty Woman en donde personifica a un celebrado recepcionista de hotel.
Es posible imaginar que todo pudo haberse iniciado por ser el portador de ese pedazo de apellido, original de la región de Molise, en el centro sur de Italia. Con seguridad apellidarse de ese modo no le ahorró explicaciones, o la necesidad ajena de acercarse con chistes como ‘¿Cuándo vas a Mc Donald’s comés la Mcnífica?’.
Lo magnífico de su Magnifico es que no lleva acento y proviene del verbo magnificar que, de acuerdo a un diccionario confiable, significa “engrandecer, alabar, ensalzar”. Una vez más aclara: “Mi apellido no lleva tilde, según la teoría, porque la tilde no existe en italiano. Pero yo creo más bien que es por la poca ortografía que tenían los trabajadores que anotaban a los inmigrantes”. Se ataja y afirma: “No me considero un educador. Ni a mí mismo me educo. Me cuesta decir que soy especialista en algo. Mi vida fue siempre una chicha y limonada a la vez. A partir de La divina lengua los senderos bifurcados se unificaron en una sola locura”.
Rechaza la presión de los saberes consagrados: “En lugar de erudito, soy eructito”. Relativiza: “Vivimos en una sociedad del shock y el lenguaje es representativo de ese modo de vida”. Lo cierto es que ahora no solo gasta zapatos sobre escenarios cantando, bailando y haciendo morisquetas, sino que sube a ellos para ofrecer charlas, talleres y presentaciones personales.
A la manera de los renacentistas del siglo 16 interesados en distintas disciplinas, Mariano es un representa siglo 21 de esa corriente. En el invierno de 2024 estrenó en el San Martín la obra Instrucciones para un mundo posible, una dramaturgia inspirada en la literatura de Julio Cortázar. Actualmente sigue trazando líneas de investigación para la cátedra de Literatura Francesa cuyo titular es Walter Romero y para el Instituto Artes del espectáculo que lidera Jorge Dubatti. Como si fuera poco sumó experiencias como coach vocal, co condujo programas de radio y escribió ensayos que publicaron distintas revistas culturales.
Malas palabras
Allí se lo ve en pantalla actuando animados y coloridos cortos a los que, con mucha solvencia, guiona, filma, edita e interpreta. A la manera de un locutor de informativo, con una botella como micrófono relata. Un ejemplo: “Terrible accidente en la autopista. Hubieron cinco damnificados. El verbo haber es un verbo impersonal, que quiere decir que solo se conjuga en su tercera persona del singular…De paso cañazo se escribe así (sobreimprime la palabra “haber”). Una de las formas del pretérito es el famoso “hubo”, que tantos problemas nos trae. Entonces, decimos “hubo un accidente” o “hubo muchos accidentes” …Pero qué, entonces ¿el hubieron no existe? Claro que existe: se usa estrictamente cuando viene acompañado de un participio”.
Del mismo modo, en otros recortes se mete a explicar las diferencias del verbo poner o los usos correctos de los sustantivos patronímicos.
En un recordado congreso internacional, Roberto Fontanarrosa reivindicó a la palabra “pelotudo”, como una de sus “malas palabras” preferidas “por su imbatible sonoridad”. En sus videos Magnifico no las evita. Ya el “Hablen bien, forros” es un slogan duro pero difícil de reemplazar “o cuando se interroga ¿por qué hablamos tan para el ortográfico?”.
También cuando canta La milonga de las porongas (en co autoría con Ernesto Biasotti) o al informar que “todas las palabras que terminan en culo llevan tilde”.
Cuenta que algunos docentes le dicen que sus videos son excelentes, pero como tienen malas palabras no los pueden compartir con los alumnos. Opina: “Yo los escucho y les digo, no te preocupes, los chicos también las dicen. Y ustedes, los maestros, también”. Sigue: “A mí me gusta Forro. La F, la O, la doble R, toda esa composición la vuelve genial. En el libro le dedico una sección a las malas palabras. Las reivindico. Son geniales, territoriales, nuestras. La mejor traducción de la emoción en palabras”.
N del R: No solo es una cuestión de infancias. Tenemos un presidente de la nación que con demasiada frecuencia apela a las llamadas malas palabras para retar a quiénes no pensamos como él. Y ni hablar de algunos encumbrados funcionarios que llegaron alto a pesar de su muy reducida dotación de palabras.

Foto: @brunogreppi
Tejer comunidad
Magnifico seguirá actuando. Lo espera una temporada en Mar del Plata, que alternará con su propio unipersonal y el cuidado de su trío vocal, las marplatenses de Vox Popurri.
En otros tiempos, para ganarse la vida, ofició de estatua viviente, cantó cumbia, se metió dentro de un disfraz de conejo de pascua para una promoción y cantó a la gorra recorriendo algunas ciudades de Italia (“Fue un enorme entrenamiento. Creo que jamás habría podido hacer mi unipersonal si no hubiese sido por esa experiencia”). Pero no solo eso: ahora es, también, como su abuelo Sebastián, natural de Tortorici, Sicilia, ciudadano italiano. “Uno tiene una lucha personal para que las personas puedan usar la lengua en función de la comprensión comunitaria, de la escucha, de la opinión. Luchas que tienen muchas e injustas resistencias en estos tiempos”, se plantea quién se propone seguir aclarando aquellos eternos dilemas de gramática, sintaxis y ortografía.
¿Militancia? ¿Intencionada didáctica para intervenir en la batalla cultural? Explica: “Me interesa el lenguaje en general y la construcción de los discursos éticos. La gente está perdiendo la capacidad de desengranar esa trama. ¿Sabías que texto viene de trama, que significa tejido? El propósito es ayudar y hacerlo con humor. Una especie de gesto hacia la comunidad que se sigue haciendo preguntas como ‘¿esto va con v o con b?’ “.
Nota
Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Gabriel González, 45 años, pintor, fue asesinado por personal de la Policía de la Ciudad el jueves navideño en el barrio de Lugano, en un nuevo caso de gatillo fácil que además fue registrado por las cámaras de los vecinos. Gabriel intentó intervenir cuando la policía le estaba pegando a uno de sus hijos. Estaba sin remera, descalzo, desarmado. Lo fusilaron a corta distancia, las imágenes que aquí reproducimos están disponibles y se observa perfectamente quién le disparó. En el barrio sostienen que hubo violencia policial, además, sobre algunos de los testigos, para que hagan el silencio necesario para permitir la impunidad del y los autores.
En la foto de portada se ve a la derecha a Gabriel en el momento en el que es impactado por los disparos policiales.
Además de su trabajo como pintor, Gabriel se dedicó especialmente a la contención de jóvenes con consumos problemáticos. Presentamos la información publicada por el diario Tiempo Argentino, integrante junto a lavaca de la Unión de Medios Autogestivos, un símbolo y una realidad sobre la violencia institucional de estos tiempos.
Amigos, allegados y vecinos de Gabriel González, el muchacho de 45 años que murió en medio de una violenta represión de la Policía de la Ciudad, ocurrida en Navidad en Villa Lugano, marcharon en reclamo de justicia. La familia aseguró que fue asesinado a mansalva y denuncia un nuevo caso de gatillo fácil.

Las lágrimas de Nelly, la viuda de Gabriel González. (Foto: Gentileza Pablo Lecaros)
Nelly, la viuda de Gabriel, aún habla de su marido en tiempo presente. En diálogo con la prensa que se movilizó hasta Cruz y Escalada, en Lugano, donde se concentró la movilización, expresó: “Hace más de 25 años que comparto con él, que vivo con él, que la luchamos, salimos a laburar todos los santos días. Tanto él como yo, salimos a trabajar para tener las cosas que tenemos y lo que pudimos construir. La peleó siempre. No es una mala persona. No se merecía morir de esa forma. Quiero justicia por la vida de Gabriel”.
La mujer recordó que llegó a la escena del crimen cuando a su pareja “ya le habían pegado. Tenía toda la cara ensangrentada. En todo momento traté de pararlo y que no le sigan pegando, porque lo estaban lastimando. Escuchaba cómo lo incitaban a pelear con ellos. Todo el tiempo lo incitaban a pelear. Él estaba enojado y ellos eran cada vez más. Le dieron un tiro muy de cerca”. Nelly también recibió heridas en las piernas y en los brazos.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Entre sollozos, la viuda pidió a sus vecinos que no la dejen sola. “Luchemos. No es la primera vez que pasa algo así. Ellos vienen a matar, no vienen a apaciguar las cosas, a tranquilizar, sea lo que sea que esté pasando. Al amigo de él lo cagaron a palos, lo llevaron a la comisaría y le dijeron que no diga nada”.
La mujer se refiere al amigo de Gabriel que en los videos, donde quedó registrada toda la secuencia, se advierte que intenta calmar a la policía. Gerardo, el hermano de la víctima, también mencionó “al muchacho que se llevaron preso, lo golpearon y lo amenazaron que lo iban a matar, le dijeron que conocían a su familia y a su casa. Para que no declare”.
Según pudieron reconstruir, el amigo de Gabriel fue liberado de la Comisaría 8A a eso de las 5 de la madrugada de este viernes. “Le aflojaron todos los dientes, le pegaron en las costillas entre el policía que disparó y había otro peladito. Todo para encubrir la cagada que se mandaron ellos”.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Por su parte, la abogada de la familia, Romina Ávila, precisó que “cuando le tiran a Gabriel, le tiran estando totalmente desarmado, indefenso y a una distancia prudencial del personal. Esto quiere decir que en ese momento no estaba agrediendo al personal. Tampoco se puede argumentar que hubo un exceso en legítima defensa, es lo que nosotros llamamos gatillo fácil”.
La asesora de la familia señaló en Radio Con Vos que esperan los resultados de la autopsia y las pericias, cuyos análisis preliminares deberían estar para este sábado. “Está documentado que quien dispara es un policía que bajó del patrullero. Tenemos su rostro, imagen por imagen. Ahora a pedido de la justicia, la Policía de la Ciudad, debería identificarlo”, esgrimió.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Gabriel era pintor y solía contener a los chicos del barrio que padecen consumo problemático. De hecho, comenzó con esa tarea social tras un contexto de abuso de drogas por parte de su hijo. “Era una persona humilde, hijo de migrantes, muy pujante, una persona que trabajaba y en ocasiones como esta, un festejo popular, participaba. Lo grave de su conducta ayer fue salir a la vereda a compartir con los amigos, sus vecinos. Es común eso acá. Los encuentros se comparten por más que a ellos no les gusten. Es parte de la cultura”, analizó la abogada.
“Acompañaba a chicos con consumo, porque con su hijo dio una larga lucha por esa misma situación”, añadió Ávila, quien concluyó: “La Policía de la Ciudad sigue deambulando y caminando por acá. Son los mismos policías de la Comisaría Vecinal 8A que ayer estaban tomándole declaración a sus mismos compañeros que horas antes habían ido a herir de muerte a Gabriel. Conviven con nosotros y el miedo es grande y está”.
Respecto a la autopsia, la mujer indicó que los restos fueron trasladados este viernes a las 8 a la morgue judicial y que los resultados «van a ser sumamente clarificadores de lo que creemos y que sostenemos como teoría del caso, que para nosotros se trató de un hecho de violencia institucional. Que no tuvo ningún tipo de defensa, ni exceso en legítima defensa por parte del personal policial».

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
“Mi primo asesinado por la policía era un chico trabajador, nacido acá en el barrio, en la Villa 20. Era papá de Dante y Ángel de 21 y 25 años. Re familiero. En cumpleaños o reuniones familiares él siempre estaba en la parrilla haciendo el asado. Le encantaba compartir, era fanático de la pesca, un arquerazo del equipo del barrio que hace poco salió campeón. Cariñoso, amable, sencillo, solidario. Gabriel era muy valiente, no le tenía miedo a nada”, dijo a Tiempo Oscar Villaverde, primo de Gabriel y docente de la Escuela Técnica N° 13, Ingeniero José L. Delpini de Villa Lugano.
Fue el propio Oscar quien publicó en las redes en la tarde noche de ayer el asesinato de su primo: “Hoy en un forcejeo con la policía tras defender a su hijo asesinaron a quemarropas a mi primo Gabriel González e hirieron de bala a su mujer”.
El video filmado por un vecino dejó en evidencia el asesinato a quemarropa denunciado por quienes fueron testigos del brutal crimen. Se lo ve Gabriel sin remera, defendiéndose de los golpes contra media docena de efectivos policiales que lo golpean sin piedad.
De golpe, uno de ellos saca su escopeta y le dispara. La muerte fue instantánea y uno de los disparos hirió a la compañera de vida del asesinado y a otros vecinos que observaban con asombro la brutalidad policial.
Nota
Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

El gendarme Héctor Guerrero será procesado por el ataque que hirió gravemente en la cabeza al Pablo Grillo el 12 de marzo pasado (la foto de portada muestra a Pablo durante su recuperación, que aún continúa). La Sala II de la Cámara Federal porteña ratificó la decisión de la jueza María Servini que había sido apelada por el acusado. Además, pidieron investigar las posibles responsabilidades de quienes estuvieron a cargo del operativo. Presentamos aquí la información del diario Tiempo Argentino, uno de los integrantes de la Unión de Medios Autogestivos.
La Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones confirmó el procesamiento del gendarme Héctor Guerrero por las lesiones gravísimas producidas al fotógrafo Pablo Grillo y por el abuso de armas en otras cinco oportunidades durante la manifestación de los jubilados del 12 de marzo pasado.

El gendarme Héctor Guerrero el día de su declaración ante la jueza María Servini.
El fallo de la Cámara lleva las firmas de los jueces Eduardo Farah, Martín Irurzun y Roberto Boico. En su voto, Boico además, exigió que se profundice la investigación por las eventuales responsabilidades de las autoridades a cargo del operativo.
La situación del gendarme Guerrero había llegado a la cámara de apelaciones luego de un planteo de la defensa del acusado en la que pidió revocar el procesamiento como presunto autor del disparo con una pistola lanza gases contra Pablo Grillo, quien sufrió heridas gravísimas durante la represión policial a aquella protesta de jubilados en el centro porteño.
El planteo de la defensa se produjo en el contexto de varias resoluciones judiciales polémicas que se dieron durante en la semana posterior al triunfo electoral de La Libertad Avanza (LLA), que tuvieron como principales beneficiarios a Mauricio Macri y Javier Milei, y como principales perjudicados a Cristina Kirchner y Guillermo Moreno. Sin embargo, el oportunismo no funcionó y este viernes los tres camaristas le dio un revés al gendarme al entender que el acusado debe ir a juicio.
Guerrero, asistido por los abogados Martín Sarubbi y Claudio Nuncija, solicitó revertir el procesamiento que oportunamente había sido dictado por la jueza federal María Servini. La defensa sostuvo que no está acreditado que el gendarme haya sido el autor del disparo y afirmó que su conducta se ajustó a los protocolos vigentes para el uso de armas lanzagases.
En tanto, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que interviene como querellante, respaldó la resolución de Servini y la validez de las medidas de prueba, entre ellas el relevamiento en el lugar del hecho, un informe balístico de la Policía de la Ciudad y la reconstrucción denominada “Mapa de la Policía”, elaborada por realizadores audiovisuales y peritos forenses.

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