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«Esenciales pero invisibles»: Periodistas Argentinas relevó las condiciones laborales en los medios en tiempos de pandemia

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La colectiva Periodistas Argentinas realizó una encuesta entre trabajadoras de prensa para conocer en detalle cómo son las condiciones laborales en los medios de comunicación de Argentina. El estudio pudo constatar que la falta de medidas empresariales claras en cuanto al trato laboral en el contexto de pandemia dieron lugar a situaciones que agravan la precariedad de nuestra profesión: mayor cantidad de horas, la dificultad del home office, gastos laborales a cargo de las profesionales, la nula ayuda a las maternidades, y despidos, algunos de los datos relevados. La encuesta fue respondida por una centenar de profesionales de radio, televisión, medios gráficos y portales, tanto privados como oficiales, mayormente en empresas que concentran a los grandes medios de comunicación. Compartimos el comunicado completo.

«Esenciales pero invisibles»: Periodistas Argentinas relevó las condiciones laborales en los medios en tiempos de pandemia

“Esenciales pero invisibles”

Periodistas Argentinas realizó la encuesta “Periodistas y COVID: trabajadoras esenciales en tiempos de pandemia” que muestra la relación entre un trabajo considerado esencial y las condiciones laborales que padece este oficio.

Buenos Aires 22 de febrero de 2021.- En la misma línea del último informe de la Organización Internacional del Trabajo que señaló a las mujeres como afectadas en mayor medida que los hombres por las consecuencias adversas de la pandemia en el mercado laboral, Periodistas Argentinas realizó una encuesta entre trabajadoras de prensa para conocer en detalle cómo son las condiciones laborales en los medios de comunicación de nuestro país.

En dicho marco, la preocupación que dio origen a la investigación, se centró en conocer si se cumplieron las normas de cuidado para la prevención del contagio por Covid-19 y cómo se gestionaron los riesgos asociados al trabajo esencial de las periodistas durante el aislamiento social obligatorio y luego, en el retorno a la presencialidad.

La encuesta anónima y voluntaria, otorga valiosos datos y ofrece un panorama del momento actual en la ya instalada precarización del trabajo (de la que viene dando cuenta SIPREBA) que se intensificó en la pandemia con, entre otros indicadores, el cierre de medios que dejaron a cientos de trabajadores en la calle. Todo esto, sumado a las inequidades que sufrimos desde siempre las mujeres en los medios de comunicación, no hizo más que emerger en nuevas formas de destrato laboral en tiempos de Covid.

El estudio de Periodistas Argentinas pudo constatar que la falta de medidas empresariales claras en cuanto al trato laboral en el contexto de pandemia dieron lugar a situaciones que agravan la precariedad de nuestra profesión.

 El 85,4% de las encuestadas respondió que no recibió  preparación por parte del medio para adaptar su  trabajo al home office. En el 97,8 por ciento de los casos los medios no se hicieron cargo de los gastos de conexión, electricidad,  otros gastos necesarios para trabajar en forma remota durante el ASPO. A solo el 12, 4 % de la periodistas que el medio en el que trabajan les los elementos necesarios para realizar su tarea desde su hogar: computadora, programas (Zoom u otro tipo de conexión remota), teléfonos.

En cuanto a la cantidad de horas de trabajo, el 64% respondió que trabajó más y que dedicó mayor cantidad de horas a sus tareas habituales.

Entre aquellas con hijes en edad escolar, 75,6% no recibió ayuda del medio para conciliar trabajo y maternidad, en tanto que el 24,4% sí recibió apoyo del medio.

Para las que tuvieron que hacer coberturas presenciales solo recibieron capacitación sobre cuidados de salud necesarios para realizar su labor en el contexto de pandemia por Covid-19, el 26,2 % de las encuestadas, mientras que el 73,8% refirió que no contó con ninguna capacitación

Incluso, se registraron casos de pérdida de empleo como el de una colega de radio que declaró haber sido despedida por miedo al contagio: “A mí me echaron de la radio por haber decidido no asistir de manera presencial. Propuse mil formas para salir a la distancia como el resto de las radios y no quisieron /pudieron. Un desastre”.

Una situación similar observó otra de las periodistas encuestadas: “El medio en el que trabajo ha sido y es muy injusto en cuanto a tratamiento del tema Covid-19 permitiendo hacer aislamiento a las personas de mayor rango y obligando a trabajar a quienes han estado incluso hasta horas en contacto con compañeros contagiados. Además, en mi caso particular he recibido aprietes y comparaciones inaceptables”.

En televisión fue particularmente notorio: “En el canal los únicos que no dejaron de trabajar presencial fueron los productores de noticiero. Nunca se los consideró por el estrés que eso supuso. Jamás se aisló correctamente a los contactos estrechos y no se hizo nada especial por las mamás.”.

Las Periodistas Argentinas sabemos que la situación de las trabajadoras de los medios de comunicación en el país tiene mucho por mejorar. El principio de la solución es uno solo: Ley de Equidad.

ANEXO: Datos, interpretación de los datos y conclusiones de la encuesta  “Periodistas y COVID: trabajadoras esenciales en tiempos de pandemia”, por 

Periodistas Argentinas

La encuesta online realizada durante enero de 2021 fue respondida por una centenar de profesionales de radio, televisión, medios gráficos y portales, tanto privados como oficiales, mayormente en empresas que concentran a los grandes medios de comunicación.

A la pregunta “¿Recibiste algún tipo de preparación por parte del medio para adaptar tu trabajo al home office?”, el 85,4% de las encuestadas respondió que NO, y el 14,6% que SÍ.

En cuanto a si “El medio se hizo cargo de los gastos de conexión, electricidad, etc.” solo el 2,2 % respondió que SI mientras que prácticamente la totalidad, el 97,8 porciento aseveró que NO.

«Esenciales pero invisibles»: Periodistas Argentinas relevó las condiciones laborales en los medios en tiempos de pandemia

La pregunta para saber si el medio le brindó a la trabajadora “los elementos necesarios para realizar su tarea desde su hogar: computadora, programas (Zoom u otro tipo de conexión remota) teléfonos, etc.” tuvo como respuestas: 73% negativo, 12,4 % positivo y 14,6 % que se consignó “solo algunos, no todos los necesarios”.

Otra cuestión es la relacionada a los horarios de trabajo: “¿Cómo afectó tu horario/jornada laboral habitual?”, se preguntó. 64% respondió “trabajé más, dediqué mayor cantidad de horas”, 25,8% afirmó “trabajé la misma cantidad de horas” y el 6,7% anunció que “trabajé menos”.

En cuanto a aquellas con hijes en edad escolar, 75,6% NO recibió ayuda del medio para conciliar trabajo y maternidad, en tanto que el 24,4% SÍ recibió apoyo del medio.

«Esenciales pero invisibles»: Periodistas Argentinas relevó las condiciones laborales en los medios en tiempos de pandemia

Entre aquellas que tuvieron que hacer coberturas presenciales, el 26,2% SÍ recibió capacitación sobre cuidados de salud necesarios para realizar su labor en el contexto de pandemia por Covid-19, mientras que el 73,8% NO contó con ninguna capacitación.

Menos de la mitad de ambientes laborales implementaron medidas suficientes de cuidado frente al Covid-19. A la pregunta “En la emisora/canal/redacción ¿hay medidas de cuidado/protección?”, el 46,1% respondió que SI, el 4,5% que NO y el 49,4 por ciento que INSUFICIENTES.

A partir de la vuelta a la presencialidad se plantearon dilemas en cuanto a quienes tenían las condiciones seguras para hacerlo. Por eso se preguntó: “El medio ¿te permite elegir, según tu situación sanitaria, regresar al trabajo presencial o continuar con teletrabajo?” El 50,6% NO tuvo esa posibilidad de elección, en tanto que el 49,4 % SI pudo optar por trabajar presencial o en forma remota. “A mí me echaron de la radio por haber decidido no asistir de manera presencial. Propuse mil formas para salir a la distancia como el resto de las radios y no quisieron /pudieron. Un desastre”, señaló una de las participantes de la encuesta.

Iniciada la campaña de vacunación por etapas en todo el país, cabe saber si esta importante medida de salud pública está apoyada y activada por los medios para sus trabajadores esenciales. “El medio, ¿organiza y centraliza el trámite de registro necesario para vacunarte?” Solo el 3,6% afirmó contar con esta posibilidad, mientras que el 96,4 % deberá gestionar individualmente el derecho a la vacunación

Entre las mujeres periodistas encuestadas, el 7,9 % tuvo Covid y el 16,9 % no tuvo pero tuvo que realizar aislamiento. A ellas les tocó responder si “el medio se hizo cargo de la atención médica correspondiente”. La mayoría, el 67,9 %, dijo que NO recibió atención médica por parte del medio, en tanto que el 32,1% SÍ la recibió. Lo que sí estuvo parejo fue la contención y apoyo por parte del medio durante el transcurso de las medidas de cuidado por covid o contacto estrecho. 50% respondió que sí y la otra mitad dijo que NO.

Periodistas Argentinas

Twitter: @PeriodistasdArg

Instagram: @periodistasargentinas_

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MU 215: Sin chamuyo

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MU 215: Sin chamuyo
Este número 215 de MU ☝️viene con doble tapa, que podría ser una frase: Sin chamuyo, a remarla.




MU 215: Sin chamuyo

Viaje a la vida en el Delta: Y la nave va

Mientras el gobierno nacional privatiza la principal vía navegable del país con un nivel de tráfico comercial gigantesco y opaco, quienes habitan el delta advierten sobre el impacto a una forma de vivir, al humedal que provee biodiversidad, y a una soberanía que se pierde río abajo. Viaje en barco de MU desde el bajo delta bonaerense, para conocer y escuchar a isleños, productores, docentes, ambientalistas y vecinos que resisten otra avanzada sobre un territorio en disputa.

Por Francisco Pandolfi




MU 215: Sin chamuyo

Gonzalo Giles, pensador y comunicador «disca»: Error en el sistema

Gonzalo Giles, activista del movimiento disca que resiste el ajuste.
Es mudo pero logra hacerse oír. Humor, creatividad y política:
“Necesitamos menos caudillos y más gente que construya”.

Es escritor, activista y referente de una generación que convirtió la experiencia de la discapacidad en una potencia de comunicación y acción. Ahora prepara un espacio propio para intervenir en política. Una conversación sobre prejuicios, salud mental, amores, liderazgo, y “lo disca” como una categoría desde la cual pensar –y reconstruir– un país. 

Por Sergio Ciancaglini




MU 215: Sin chamuyo

La dictadura en el delta: Los sonidos de El Silencio

La quinta El Silencio fue un centro clandestino en el que la dictadura escondió en 1979 a 40 personas secuestradas. ¿Cuánto se sabía y cuánto se callaba entre las islas y ríos del Delta? Un viaje a ese paisaje y a esa realidad: la alianza entre una vecina y una historiadora, lo que cuentan los sobrevivientes, los barcos de la muerte y la investigación de chicos de la zona, con sus preguntas y sus grabadores, para entender el pasado y mucho del presente.

Por Lucas Pedulla




MU 215: Sin chamuyo

Violencia policial en Constitución: La ley y el orden

La Policía de la Ciudad asesinó a Víctor Vargas (foto) disparándole tres balazos por la espalda. Intentó ocultar la verdad del crimen pero la investigación judicial detectó a los culpables y se abrió una causa sobre la relación entre la venta de drogas y la complicidad policial. ¿Quién era Víctor? Constitución como tierra de nadie y la violencia institucional contra prostitutas, travestis y quienes tratan de sobrevivir a la crisis de cada día.

Por Claudia Acuña




MU 215: Sin chamuyo

El «Woodstock ambiental» contra los agrotóxicos: De película

Alarmados por los pesticidas y sus efectos de contaminación ambiental y humana, estudiantes y un maestro de una escuela pública cordobesa empezaron a componer canciones. Convocaron tímidamente a artistas, y se sumaron más de 300. Ya hicieron tres discos y un recital en el campo. Una canción para mi tierra es el film que relata esa aventura que empezó en una comunidad, siguió por decenas de escuelas y tiene contagios en defensa del ambiente y la vida desde España hasta el Amazonas.

Por María del Carmen Varela




MU 215: Sin chamuyo

Un biodrama del presente: Puta madre

La obra Putamadre muestra los mandatos, la soledad de las mujeres que crían solas, y una sociedad que las juzga antes de escucharlas. Lejos de la maternidad romántica, humor, amor y la historia real de una madre con su hijo todavía preso: ambos en escena, él a través de una filmación desde la cárcel. Lo que puede el arte para derrumbar prejuicios.

Por Evangelina Bucari




MU 215: Sin chamuyo

La Cogolla: Flor de cultivo

Yael Frida Gutman mezcla cabaret, transformismo, música y humor para hablar de cannabis, autogestión y libertad: una obra que crece desde hace cinco temporadas y convierte cada función en una celebración, una conversación y una invitación a pensar.

por María del Carmen Varela




MU 215: Sin chamuyo

Desentendimiento: Fingir demencia

Sabemos lo que pasa, pero no hacemos nada. La filósofa eslovena Alenka Zupančič escribió Desentendimiento-Una forma perversa de la razón en la crisis permanente, sobre ese rasgo que no es el “negacionismo” y que consiste en eso que llamamos “fingir demencia” (o normalidad). Las fake, el oscurantismo, y los que se creen por encima de la gente.

Por Franco Ciancaglini

MU 215: Sin chamuyo

Crónicas del Más Acá: Parlantes

Por Carlos Melone

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MU 214: Mujer maravilla

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Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




MU 214: Mujer maravilla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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