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La muerte de Alberto Nisman y la AMIA: ¿A quién le importa la verdad?

El historiador Ezequiel Adamovsky preparó un artículo que resume y describe la situación producida alrededor de la muerte del fiscal Alberto Nisman, publicado en Telesur English. lavaca edita ese trabajo por primera vez en castellano y en un medio argentino, compartiendo la pregunta que formula Adamovsky: ¿A quién le importa la verdad?

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El historiador Ezequiel Adamovsky preparó un artículo que resume y describe la situación producida alrededor de la muerte del fiscal Alberto Nisman, publicado en Telesur English. lavaca edita ese trabajo por primera vez en castellano y en un medio argentino, compartiendo la pregunta que formula Adamovsky: ¿A quién le importa la verdad?

La muerte de Alberto Nisman y la AMIA: ¿A quién le importa la verdad?

La fiscal Fein. Foto: Télam


El 18 de enero el fiscal argentino Alberto Nisman fue encontrado muerto en su departamento en Buenos Aires. Días antes había regresado de sus vacaciones en Europa para presentar una impresionante e inesperada acusación. Aseguraba haber demostrado que la presidente Cristina Kirchner y el ministro de relaciones exteriores Héctor Timerman estaban orquestando un encubrimiento para dejar libre de cargos a Irán en la investigación del atentado de 1994 a la AMIA (el principal centro comunitario judío de Argentina) que dejó 85 muertos. Presentó sus pruebas (un reporte de 289 páginas de largo) a un juez federal, que no pudo revelar su contenido porque mencionaba nombres de agentes de inteligencia argentinos. La oposición convocó a Nisman al Congreso a presentar sus hallazgos. La reunión, programada para el 19 de enero, no se llevó a cabo, ya que Nisman murió horas antes.
En la polarizada vida política argentina, el caso fue utilizado inmediatamente con fines políticos. Los principales diarios y canales de televisión, enemigos del gobierno, sembraron dudas sobre las circunstancias de la muerte de Nisman, sugiriendo que fue asesinado o inducido al suicidio en un esfuerzo de último minuto para impedir su presentación en el Congreso. Políticos de la oposición inmediatamente echaron a andar teorías similares. Cientos de personas salieron a la calle con carteles diciendo “Yo soy Nisman” (o “Je suis Nisman”, como un eco de las manifestaciones por Charlie Hebdo), culpando al gobierno por la muerte de un hombre honesto que había destapado sus sucios secretos. “Yo soy Nisman” se volvió trending topic en las redes sociales, mientras que intelectuales y periodistas anti kirchneristas proclamaban que el asesinato/suicidio inducido de Nisman simbolizaba la muerte de la República bajo la administración de los Kirchner. Historias similares pronto se reprodujeron en la prensa internacional, que usó el caso como otro ejemplo de la amenaza fantasma del “populismo” latinoamericano y para otros propósitos (como atacar a Obama por su acercamiento a Irán).
Los representantes del gobierno respondieron torpemente, al principio apurándose a declarar que era un caso de suicidio (antes de contar con análisis forenses) y poco después alegando, sin ninguna prueba, que fue un homicidio ordenado por una oscura alianza entre agentes de inteligencia y los dueños de Clarín, el principal multimedios de Argentina. En esta explicación, el propósito del crimen era desestabilizar el gobierno de Cristina Kirchner: en un principio los asesinos impulsaron a Nisman a presentar una absurda acusación contra la presidente y luego lo mataron, para hacerlo parecer un homicidio político. Algunos de los intelectuales y periodistas oficialistas proclamaron que la muerte de Nisman era parte de un intento de golpe de Estado orquestado por Estados Unidos.
La manipulación de la información, que ya era epidémica en Argentina, alcanzó proporciones asombrosas, ya que muchos intentaron sacar su tajada política o personal. Los diarios publicaron información poco creíble o falsa (como la noticia de Clarín que indicaba que una fuente de la investigación forense había dicho que el arma que mató a Nisman fue disparada a 15cm de su cabeza y, por lo tanto, no podía ser un suicidio). El periodista del Buenos Aires Herald Damián Patcher se apresuró a dejar el país y se refugió en Tel Aviv –una ciudad a la que sin embargo llamó “su hogar”– luego de asegurar que su vida corría peligro por haber arruinado los planes del gobierno de ocultar la muerte de Nisman (fue el primer periodista que twiteó que había movimientos extraños en el departamento del fiscal, pero en realidad lo hizo a una hora en que la madre de Nisman y otras personas estaban adentro). La más que imaginativa historia de Patcher sobre espías argentinos que lo seguían mientras intentaba huir del país le dio notoriedad internacional, pero no fue respaldada siquiera por su propio diario, que la tomó con pinzas.
Varios políticos fueron rápidos para beneficiarse del destino de Nisman. Para dar algunos ejemplos, Sergio Massa (que tiene muchas chances de convertirse en el próximo presidente de Argentina), solicitó formalmente ser querellante en la investigación del atentado a la AMIA y/o de la denuncia de Nisman (no estaba seguro de sobre cuál de las dos estaba hablando), algo que es imposible legalmente, pero que le dio varios titulares positivos. El alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri (otro fuerte candidato a ganar las elecciones) dijo en una conferencia de prensa que estaba profundamente preocupado por el futuro de la República y por el caso AMIA. Olvidó convenientemente que él mismo nombró a Jorge “Fino” Palacios como jefe de la nueva policía porteña que creó en 2009. Palacios actualmente está procesado por el juzgado que investiga el caso AMIA, como cómplice del encubrimiento, un rol que estaba perfectamente claro cuando Macri lo nombró. Macri mismo está procesado en otro caso por haber utilizado su nueva policía para realizar escuchas ilegales a, entre otros, Jorge Burstein, vocero de una de las asociaciones de familiares de las víctimas de la AMIA, que lideraba la campaña contra el nombramiento de Palacios. Ocho días antes de la muerte del fiscal, la versátil Patricia Bullrich, firme apoyo de Menem en la época del atentado a la AMIA y ahora aliada de Macri, de pronto recordó algo importante. Le dijo a los medios que había tenido una reunión con Nisman el día anterior a su muerte, en la que el fiscal le había contado que un espía vinculado a Irán lo había traicionado. Aunque no pudo brindar ningún nombre o información adicional, esto le dio una gran cobertura de prensa. Extrañamente, Bullrich no había mencionado ese hecho en las varias descripciones de esa misma reunión que había ofrecido a la prensa en los días previos.
Más allá de todas estas operaciones políticas y mediáticas ¿Qué es lo que realmente sabemos de este tema?

¿Quién era Alberto Nisman?

Aunque se lo presenta como un hombre que murió buscando la verdad, Nisman estaba lejos de ser un héroe de la Justicia. Fue el fiscal a cargo de la investigación del atentado a la AMIA por muchos años y su rol allí fue más que oscuro.
Tiempo atrás, algunas personas que conocían los detalles de la investigación señalaron que en 1994, al día siguiente al bombardeo, antes de que se produjera cualquier tipo de evidencia, el presidente Carlos Menem ya había acordado con Estados Unidos e Israel culpar a Irán. Para Estados Unidos e Israel esto era de claro interés geopolítico. Para Menem, cuya política internacional estaba definida como una de las “relaciones carnales” con Estados Unidos, no era sólo un asunto de complacer a sus amigos, sino también de cubrirse a sí mismo. De hecho, como luego se supo, algunas de las pistas de la investigación inicial apuntaban al líder sirio Hafez al-Assad, quien había financiado la campaña presidencial de Menem (Carlos Menem proviene de una familia sirio libanesa) y que luego quedó profundamente decepcionado por la política exterior de Menem y por otras promesas que no había cumplido.
Aún no tenemos ni la menor idea acerca de quién ordenó volar la AMIA. Bien pudo haber sido Irán. Pero lo cierto es que la pista siria nunca se investigó y eso fue una decisión deliberada. La continuidad del interés de Israel por dejar a Siria fuera sospechas luego de los primeros momentos y en los últimos años no está bien documentada, pero sí lo está la de Estados Unidos. Más importante, hubo una conspiración para desviar la investigación de los cómplices locales, en la que Menem y Juan José Galeano, el primer juez a cargo del caso (luego removido y ahora bajo juicio), entre otros, estaban involucrados.
Alberto Nisman colaboró en ambas formas de manipulación judicial. Como el asunto de Wikileaks expuso, estaba prácticamente trabajando para la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, que a su vez intentaba dejar la pista siria en el olvido y cerrar el capítulo local de la investigación lo antes posible. Nisman tomaba como pruebas irrefutables toda la “información de inteligencia” que la embajada le daba, sin detenerse a examinarla. Informaba cada una de sus decisiones a la embajada antes de darlas a conocer al juez de la causa. Incluso llevó al menos uno de sus dictámenes a la embajada para que lo corrigieran antes de presentarlo. Sencillamente desoía al juez, quién repetidamente le pedía que investigue otras pistas además de la iraní y que chequee con otras fuentes la información que Estados Unidos le estaba dando.
Más importante aún, Nisman colaboró en la falsa acusación contra un grupo de policías argentinos que supuestamente habían ayudado a los iraníes en el atentado, con la que Menem y sus asociados estaban esperando cerrar la sección local de la investigación. La agencia de inteligencia argentina (SIDE, hoy SI) estuvo a cargo de esa operación, que continuó con los demás presidentes , incluyendo Fernando de la Rúa, de la Unión Cívica Radical y Eduardo Duhalde, cuyo secretario de Inteligencia, Miguel Ángel Toma, es hoy aliado de Massa. Como señaló recientemente Claudio Lifschitz, el hombre que denunció el encubrimiento de las conexiones locales, Nisman apoyó la acusación contra los policías aun sabiendo que ellos eran inocentes. Por suerte, la corte a cargo de ese caso desestimó toda la investigación y exigió una nueva.
Toda esta información sobre Nisman era totalmente conocida (por ejemplo, yo mismo señalé en un artículo de 2009 su responsabilidad en el fracaso de la causa AMIA). Poco antes de su muerte, dos de las asociaciones que representan a los familiares de las víctimas del atentado de 1994 decían abiertamente que Nisman era “parte de viejas maniobras de encubrimiento” (APEMIA) y que representaba “los intereses no de las víctimas, sino de aquellos que encubrieron” el atentado (Memoria Activa). Lo triste es que ninguno de los principales partidos políticos tuvo interés en cuestionar el comportamiento de Nisman antes de su acusación contra Cristina Kirchner.
Santiago O’Donnell, el periodista que investigó los cables de wikileaks relacionados con Argentina, incluyó largas secciones y todo un capítulo denunciando a Nisman en sus libros Argenleaks (2011) y Politileaks (2014). Como explicó recientemente en su blog, ningún diario, incluyendo el oficialista Página 12 (donde él aún trabaja), estuvo dispuesto a informar sobre este tema de las revelaciones de Wikileaks. Kirchneristas y opositores respaldaron a Nisman, sea porque no querían confrontar intereses estadounidenses o israelíes, o porque era reconfortante creerle a Nisman cuando decía que el caso AMIA estaba resuelto. Ahora que su muerte es útil por motivos políticos, la oposición sigue haciendo la vista gorda respecto de su oscuro comportamiento. Incluso periodistas e intelectuales que están totalmente al tanto del pasado de Nisman prefieren no mencionarlo estos días, incluyendo el principal columnista de Clarín Jorge Lanata, quien alguna vez escribió que la investigación del fiscal sobre la AMIA era totalmente ficcional.

¿Qué tan peligrosas son las acusaciones de Nisman contra el gobierno?

Brevemente, el argumento de Nisman es que Cristina Kirchner ideó un plan secreto para absolver a funcionarios iraníes acusados del atentado de 1994 a cambio de petróleo Iraní. Teniendo esa meta en mente, en 2013 ella obtuvo aprobación del Congreso para un tratado internacional con ese país, conocido como el Memorándum de Entendimiento, el cual establecía una especie de “Comisión de la Verdad” internacional con el supuesto propósito de interrogar a los sospechosos en Teherán. El propósito real, según este argumento, era conseguir que Interpol levantara las órdenes de arresto libradas a pedido de Argentina contra los iraníes, algo que el Ministro de Relaciones Exteriores Timerman intentó (pero no consiguió) hacer. La evidencia que Nisman presentó en su reporte se basa casi completamente en escuchas telefónicas de supuestos agentes de ambos lados: entre otros un representante de la comunidad musulmana en Argentina (que intervenía en nombre de los iraníes), el ex líder piquetero Luis D’Elía (el hombre de Cristina), y un agente de la agencia de inteligencia argentina (la SI). Ningún funcionario actual o vinculado formalmente al gobierno estaba incluido en esas grabaciones.
Por ahora, aquellos que hicieron el esfuerzo de leer las 289 páginas del reporte de Nisman concluyeron que no tiene solidez legal. Incluso el diario La Nación, tenaz enemigo del gobierno, tuvo que informar que la denuncia tenía poco sentido en términos legales. Y no era poco convincente sólo en cuestión de pruebas. Algunos de los juristas de mayor reputación dijeron que no podían discernir qué ley se habría quebrantado. Aún si tal plan existiera en la mente de la Presidente, no se dieron ninguno de los pasos concretos para su implementación (lo que convierte en abstracta la ofensa legal). El único paso tomado habría sido firmar el Memorándum. Pero un tratado internacional aprobado por ley en el Congreso, como explicaron, nunca puede constituir un crimen. Una ley puede ser una mala ley, puede ser estúpida o dañina, puede ser inconstitucional. Pero por definición, aprobar una ley nunca puede ser considerado en sí mismo un acto criminal.
Por otro lado, en cuanto a las pruebas, el informe de Nisman también era débil. Según afirmó el Buenos Aires Herald, “fracasa a la hora de animar las llamas conspirativas”. Inmediatamente después de la denuncia del fiscal, Ronald Noble, secretario general de la Interpol entre 2000 y 2014 y mencionado por Nisman como posible testigo, hizo una fuerte declaración diciendo que las afirmaciones del fiscal eran falsas y que Timerman no sólo nunca había intentado anular los pedidos de captura de los sospechosos iraníes, sino que solicitó “apasionadamente” su continuidad luego de que el Memorándum fuera firmado. Por otro lado, luego de que se conoció el nombre, el gobierno informó que el supuesto agente secreto grabado en las escuchas no era tal cosa, y que ya en el pasado la SI había interpuesto en sede judicial una demanda en su contra por hacerse pasar por uno.
En cuanto a Luis D’Elía, es un notorio miembro del movimiento kirchnerista. En 2003, Néstor Kirchner lo designó en un puesto menor de su gobierno, pero le pidió la renuncia en 2006 luego de que manifestó su apoyo por el controversial presidente de Irán Mahmud Ahmadinejad. Desde 2006 no tuvo un lugar formal en el gobierno, aunque es cierto que se relaciona con importantes miembros del Estado. Un conocido vocero pro Irán, en las escuchas aparece promoviendo el fin de las sanciones contra los iraníes, prometiendo resultados y alardeando de sus buenos contactos con el gobierno. Un personaje notorio, a menudo acusado de antisemita (incluso por renombrados miembros del gobierno) y ridiculizado por la prensa a diario, el de D’Elía no parece ser el primer nombre que a uno le vendría a la mente si necesitara alguien para manejar los hilos secretos de una gran conspiración internacional… Incluso la CIA cree, según Clarín, que la denuncia de Nisman es inconsistente y que D’Elía no debería ser tomado en serio.
Finalmente, todo el propósito de la conspiración que Nisman denunció suena inverosímil. Tras varios años de apoyar públicamente el caso argentino contra Irán en todos los foros internacionales, en 2013 Cristina Kirchner súbitamente cambia de opinión y comienza a complotar un plan secreto para dejar a Irán fuera de sospechas. ¿Para qué? Por petróleo, argumentaba Nisman. Pero Argentina no necesita ni importa petróleo en cantidades relevantes y nunca lo ha hecho de Irán (ya que por razones técnicas el petróleo iraní no puede ser procesado en las refinerías argentinas). Cuando el país tuvo que importar petróleo lo hizo de otros lugares, tales como Bolivia, Nigeria o Angola. Argentina sí importa grandes cantidades de fueloil y gasoil de otros países, pero no de Irán, que ni siquiera tiene la capacidad de exportar esos productos.
A medida que estas inconsistencias se fueron conociendo, otras voces aparecieron para tratar de mantener a flote el planteo de Nisman. Por caso, un político de la oposición salió a decir que en verdad el negocio secreto no era el del petróleo, sino proveer tecnología nuclear a Teherán a través de Venezuela, ayudando a los iraníes a sortear los bloqueos de las Naciones Unidas. Las evidencias de este nuevo “plan” que ni siquiera Nisman habría conocido –y del que ciertamente sus escuchas nada dicen– son todavía más insustanciales que las que presentó el fiscal, lo que no impide que los medios contrarios al gobierno le den espacio.
El fiscal que quedó a cargo de la denuncia original de Nisman ha decidido ahora darle curso y pedir al juez que abra una investigación. Es el magistrado quien debe decidir si imputa o no a la presidenta, el Ministro Timerman y los demás acusados. A esta altura de los acontecimientos es posible que, por presión política, el juez acceda al pedido del fiscal, incluso si sabe que la denuncia no conducirá a un proceso judicial viable.

Entonces, ¿cómo murió Nisman?

La investigación judicial aún no concluyó, así que básicamente nadie sabe nada fehacientemente. La evidencia analizada hasta ahora concluyó que Nisman murió de un balazo disparado a menos de 1cm de su cabeza, y que provino del arma encontrada bajo su cuerpo, en el baño donde murió. El resto de la evidencia analizada sugiere que Nisman se suicidó. La puerta del baño estaba cerrada y bloqueada por el cuerpo del fiscal y no hay evidencia de que el cuerpo haya sido movido ahí desde otro lugar. No se halló ADN de nadie más en el baño y no se presentó ninguna prueba relevante que apunte a un asesinato. Si fue suicidio, entonces los investigadores deberán averiguar si fue inducido de alguna manera o si, como se ha argumentado, fue la reacción de un hombre desesperado que entendió que la denuncia que había hecho no iba a convencer a nadie y que su carrera se hundía (la declaración de Ronald Noble desacreditándolo y las críticas de APEMIA y Memoria Activa fueron emitidas justo antes de su muerte).
Si fue inducido al suicido, la persona clave para resolver el misterio pareciera ser Diego Lagomarsino, el hombre que llevó el arma al departamento del fiscal horas antes de su muerte. Lagomarsino era uno de los asociados más cercanos a Nisman y asegura que le prestó el arma por pedido del fiscal, quién le había dicho que era en caso “de que algún loquito me ataque en la calle”. Nadie sabe quién es Lagomarsino realmente, pero dos informantes han dicho que trabajaba en el negocio de inteligencia.
Por supuesto, no se puede descartar un homicidio como hipótesis. Después de todo, Nisman estaba trabajando en un caso en el que la inteligencia argentina y la CIA estaban involucrados y tenían grandes intereses propios. Los suicidios “sospechosos” son conocidos en Argentina tanto como en otros países, como Estados Unidos o el Reino Unido (por ejemplo los casos recientes de Theodore S. Westhusing y David Kelly, ambos relacionados con asuntos en Medio Oriente). Aunque asesinar es una práctica habitual de la CIA, no hay pistas que indiquen que Estados Unidos haya estado involucrado en esta ocasión (al menos no directamente).
En cuanto a la SI, está fuera de control desde hace mucho tiempo. Un mes antes de la muerte de Nisman, el gobierno decidió purgarla, removiendo varios agentes, incluido su jefe en las sombras Antonio “Jaime” Stiusso. Stiusso trabajaba allí desde 1972 y era altamente apreciado por la CIA y el Mossad (la agencia de inteligencia israelí). Además, fue la principal fuente de información de Nisman en el caso AMIA durante los últimos diez años, como el propio fiscal dio a conocer públicamente muchas veces, y también en su reciente denuncia contra Cristina Kirchner. El gobierno ahora está apuntando a Stiusso como la mano oculta detrás de la muerte de Nisman y ha decidido disolver la SI y crear una nueva central de inteligencia bajo la supervisión del Congreso. Voces no kircheristas también apuntaron a Stiusso e incluso la CIA supuestamente cree que la muerte de Nisman está relacionada con disputas internas dentro de la SI.
De nuevo en este caso, políticos de todos los partidos parecen enterarse recién ahora de que la SI está fuera de control (con la excepción de Miguel Ángel Toma, que salió a apoyar a Stiusso, lo que parece confirmar especulaciones anteriores de que el agente estaría trabajando para Sergio Massa). Pero muchos de ellos se beneficiaron de sus servicios todos estos años e hicieron la vista gorda (tanto los kirchneristas como la mayoría de los opositores) cuando Gustavo Béliz, uno de los ministros de Néstor Kirchner, denunció a Stiusso en 2004 por usar escuchas ilegales para chantajear a magistrados y políticos (tras este episodio Kirchner le pidió la renuncia y Béliz sintió que necesitaba vivir afuera del país por una década).
En los últimos años la comisión bicameral del Congreso a cargo de monitorear las actividades y el presupuesto de la SI estuvo prácticamente inactiva. Esa comisión está compuesta por diputados y senadores de varios partidos políticos; a partir del 2010 estuvo presidida por anti-kirchneristas. En fin, antes de diciembre de 2014 ninguna de las fuerzas políticas principales estaba demasiado preocupada por lo que hacían los agentes de inteligencia.
Al cierre de esta nota se prepara una gran manifestación convocada por un grupo de fiscales opositores al gobierno para “honrar la memoria de Nisman”. A la marcha ya han adherido casi todos los partidos y candidatos opositores del arco que va del centro a la derecha: Massa, Macri, la UCR, el FAP, junto con algunos personajes de ultraderecha y notorios corruptos de tiempos de Menem. (Las diversas organizaciones de izquierda que se oponen al gobierno han anunciado que no participarán, lo mismo que muchas figuras y asociaciones de todo tipo, incluyendo algunas de las que representan a las víctimas de la AMIA). Tanto los convocantes como los medios e intelectuales antikirchneristas que alientan a participar mezquinan a la población toda información acerca de Nisman y de su papel en la causa AMIA. De hecho, mucho antes de todos estos acontecimientos, algunos de los fiscales que hoy convocan a la marcha fueron denunciados por los familiares de la víctimas de la AMIA por haber entorpecido deliberadamente el avance de la causa, mientras que otros suman otras denuncias por mal desempeño y por connivencia con poderes económicos y personajes del hampa. Se trata, en fin, de una convocatoria motorizada por lo peor del Poder Judicial, en homenaje a alguien que no lo merece y para capitalización política de la derecha. Un insulto más a la memoria de las víctimas del atentado de 1994.
Estas son algunas de las realidades incómodas detrás de una historia en la que distinguir entre buenos y malos es bastante más complicado de lo que parece. Desafortunadamente, la mayoría de las voces locales e internacionales que se escucharon hasta ahora en verdad están más interesadas en el resultado de las próximas elecciones presidenciales y/o en el futuro de Medio Oriente. Encontrar la verdad sobre las dos cuestiones más importantes en juego –la voladura de la AMIA y las circunstancias de la muerte de Nisman– no es el punto principal en sus agendas.

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Mariano Magnifico: Actor, bailarín y examinador del lenguaje

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Utiliza las redes para difundir ideas sobre cómo hablamos para hacer pensar y reír, pero también para «tejer comunidad» a través de discursos. ¿Educador o performer? Las malas palabras, el shock, la literatura y su marca «Hablen bien, forros»: vida y obra de este joven multidiplomado que estudió Letras y hace temporada en Mar del Plata.

Por Carlos Ulanovsky

Actor, músico (completó la tecnicatura en canto en el conservatorio Manuel de Falla), figura del teatro musical, Mariano Magnifico (sin tilde) es licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires, tiene una maestría en Sociología de la cultura por la Universidad de San Martín y está a una materia de recibirse de filósofo.

Nunca se rindió porque, una vez, medio en broma, bastante en serio -y también siguiendo una inequívoca tradición familiar: padres y hermanos docentes – el bailarín (discípulo de Elizabeth de Chapeaurouge) sacó a bailar a la forma de hablar de los argentinos.

El performer se convirtió en comunicador, el dramaturgo y productor devino en un original examinador (algunos ya le endilgaron el hoy inevitable título de influencer) de la lengua”.

En Instagram y TikTok más de 700 mil seguidores consultan sus instrucciones. Pero, avisa, también está identificable en todas las redes con su nombre y apellido: Mariano Magnifico, sin tilde.

Mariano Magnifico: Actor, bailarín y examinador del lenguaje

Mac hablados

Una vez, explicando las diferencias entre sino y si no, se desayunó con la sorpresa de que su explicación se había vuelto masiva, o como ahora debe decirse, se viralizó. A salvo del virus, la fuerte repercusión lo enfocó en la nueva tarea.

No solo lo ponían de la nuca el uso inadecuado de ciertos términos (“Si tendría” o “Si podría”, ilustra) sino que, en alguna ocasión, explicando con glamour y documentación que “había un hacia con h y con c y un Asia que es escribe con mayúsculas, que lleva s y es el nombre de un continente”, cayó en la cuenta que entre el lenguaje cotidiano y él había algo personalísimo.

La coloquial frase de presentación – “Hablen bien, forros”- se convirtió en el 2022, post pandemia, en el libro La divina lengua (editado por Galerna); luego en un unipersonal que sigue representando; y más adelante en un canal de YouTube por suscripción, por el momento gratuito.

No admite que esta nueva actividad que desarrolla con esmero y conocimiento sea su lado B. “Soy todo Lado A e intento compartir con el público lo que tengo”, dice quién sigue en plena actividad artística. En años recientes integró los elencos de La selección musical y Benito de la Boca; de Teresita, una vida de mierda y de Kinky Boots; de Al bárbaro le doy paz, tributo a canciones de María Elena Walsh y de Pretty Woman en donde personifica a un celebrado recepcionista de hotel.

Es posible imaginar que todo pudo haberse iniciado por ser el portador de ese pedazo de apellido, original de la región de Molise, en el centro sur de Italia. Con seguridad apellidarse de ese modo no le ahorró explicaciones, o la necesidad ajena de acercarse con chistes como ‘¿Cuándo vas a Mc Donald’s comés la Mcnífica?’.

Lo magnífico de su Magnifico es que no lleva acento y proviene del verbo magnificar que, de acuerdo a un diccionario confiable, significa “engrandecer, alabar, ensalzar”. Una vez más aclara: “Mi apellido no lleva tilde, según la teoría, porque la tilde no existe en italiano. Pero yo creo más bien que es por la poca ortografía que tenían los trabajadores que anotaban a los inmigrantes”. Se ataja y afirma: “No me considero un educador. Ni a mí mismo me educo. Me cuesta decir que soy especialista en algo. Mi vida fue siempre una chicha y limonada a la vez. A partir de La divina lengua los senderos bifurcados se unificaron en una sola locura”.

Rechaza la presión de los saberes consagrados: “En lugar de erudito, soy eructito”. Relativiza: “Vivimos en una sociedad del shock y el lenguaje es representativo de ese modo de vida”. Lo cierto es que ahora no solo gasta zapatos sobre escenarios cantando, bailando y haciendo morisquetas, sino que sube a ellos para ofrecer charlas, talleres y presentaciones personales.

A la manera de los renacentistas del siglo 16 interesados en distintas disciplinas, Mariano es un representa siglo 21 de esa corriente. En el invierno de 2024 estrenó en el San Martín la obra Instrucciones para un mundo posible, una dramaturgia inspirada en la literatura de Julio Cortázar. Actualmente sigue trazando líneas de investigación para la cátedra de Literatura Francesa cuyo titular es Walter Romero y para el Instituto Artes del espectáculo que lidera Jorge Dubatti. Como si fuera poco sumó experiencias como coach vocal, co condujo programas de radio y escribió ensayos que publicaron distintas revistas culturales.

Malas palabras

Allí se lo ve en pantalla actuando animados y coloridos cortos a los que, con mucha solvencia, guiona, filma, edita e interpreta. A la manera de un locutor de informativo, con una botella como micrófono relata. Un ejemplo: “Terrible accidente en la autopista. Hubieron cinco damnificados. El verbo haber es un verbo impersonal, que quiere decir que solo se conjuga en su tercera persona del singular…De paso cañazo se escribe así (sobreimprime la palabra “haber”). Una de las formas del pretérito es el famoso “hubo”, que tantos problemas nos trae. Entonces, decimos “hubo un accidente” o “hubo muchos accidentes” …Pero qué, entonces ¿el hubieron no existe? Claro que existe: se usa estrictamente cuando viene acompañado de un participio”.

Del mismo modo, en otros recortes se mete a explicar las diferencias del verbo poner o los usos correctos de los sustantivos patronímicos.

En un recordado congreso internacional, Roberto Fontanarrosa reivindicó a la palabra “pelotudo”, como una de sus “malas palabras” preferidas “por su imbatible sonoridad”. En sus videos Magnifico no las evita. Ya el “Hablen bien, forros” es un slogan duro pero difícil de reemplazar “o cuando se interroga ¿por qué hablamos tan para el ortográfico?”.

También cuando canta La milonga de las porongas (en co autoría con Ernesto Biasotti) o al informar que “todas las palabras que terminan en culo llevan tilde”.

Cuenta que algunos docentes le dicen que sus videos son excelentes, pero como tienen malas palabras no los pueden compartir con los alumnos. Opina: “Yo los escucho y les digo, no te preocupes, los chicos también las dicen. Y ustedes, los maestros, también”. Sigue: “A mí me gusta Forro. La F, la O, la doble R, toda esa composición la vuelve genial. En el libro le dedico una sección a las malas palabras. Las reivindico. Son geniales, territoriales, nuestras. La mejor traducción de la emoción en palabras”.

N del R: No solo es una cuestión de infancias. Tenemos un presidente de la nación que con demasiada frecuencia apela a las llamadas malas palabras para retar a quiénes no pensamos como él. Y ni hablar de algunos encumbrados funcionarios que llegaron alto a pesar de su muy reducida dotación de palabras.

Mariano Magnifico: Actor, bailarín y examinador del lenguaje

Tejer comunidad

Magnifico seguirá actuando. Lo espera una temporada en Mar del Plata, que alternará con su propio unipersonal y el cuidado de su trío vocal, las marplatenses de Vox Popurri.

En otros tiempos, para ganarse la vida, ofició de estatua viviente, cantó cumbia, se metió dentro de un disfraz de conejo de pascua para una promoción y cantó a la gorra recorriendo algunas ciudades de Italia (“Fue un enorme entrenamiento. Creo que jamás habría podido hacer mi unipersonal si no hubiese sido por esa experiencia”. Pero no solo eso: ahora es, también, como su abuelo Sebastián, natural de Tortorici, Sicilia, ciudadano italiano. “Uno tiene una lucha personal para que las personas puedan usar la lengua en función de la comprensión comunitaria, de la escucha, de la opinión. Luchas que tienen muchas e injustas resistencias en estos tiempos”, se plantea quién se propone seguir aclarando aquellos eternos dilemas de gramática, sintaxis y ortografía.

¿Militancia? ¿Intencionada didáctica para intervenir en la batalla cultural? Explica: “Me interesa el lenguaje en general y la construcción de los discursos éticos. La gente está perdiendo la capacidad de desengranar esa trama. ¿Sabías que texto viene de trama, que significa tejido? El propósito es ayudar y hacerlo con humor. Una especie de gesto hacia la comunidad que se sigue haciendo preguntas como ‘¿esto va con v o con b?’ “.

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Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

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Gabriel González, 45 años, pintor, fue asesinado por personal de la Policía de la Ciudad el jueves navideño en el barrio de Lugano, en un nuevo caso de gatillo fácil que además fue registrado por las cámaras de los vecinos. Gabriel intentó intervenir cuando la policía le estaba pegando a uno de sus hijos. Estaba sin remera, descalzo, desarmado. Lo fusilaron a corta distancia, las imágenes que aquí reproducimos están disponibles y se observa perfectamente quién le disparó. En el barrio sostienen que hubo violencia policial, además, sobre algunos de los testigos, para que hagan el silencio necesario para permitir la impunidad del y los autores.

En la foto de portada se ve a la derecha a Gabriel en el momento en el que es impactado por los disparos policiales.

Además de su trabajo como pintor, Gabriel se dedicó especialmente a la contención de jóvenes con consumos problemáticos. Presentamos la información publicada por el diario Tiempo Argentino, integrante junto a lavaca de la Unión de Medios Autogestivos, un símbolo y una realidad sobre la violencia institucional de estos tiempos.  

Amigos, allegados y vecinos de Gabriel González, el muchacho de 45 años que murió en medio de una violenta represión de la Policía de la Ciudad, ocurrida en Navidad en Villa Lugano, marcharon en reclamo de justicia. La familia aseguró que fue asesinado a mansalva y denuncia un nuevo caso de gatillo fácil. 

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Las lágrimas de Nelly, la viuda de Gabriel González. (Foto: Gentileza Pablo Lecaros)

Nelly, la viuda de Gabriel, aún habla de su marido en tiempo presente. En diálogo con la prensa que se movilizó hasta Cruz y Escalada, en Lugano, donde se concentró la movilización, expresó: “Hace más de 25 años que comparto con él, que vivo con él, que la luchamos, salimos a laburar todos los santos días. Tanto él como yo, salimos a trabajar para tener las cosas que tenemos y lo que pudimos construir. La peleó siempre. No es una mala persona. No se merecía morir de esa forma. Quiero justicia por la vida de Gabriel”. 

La mujer recordó que llegó a la escena del crimen cuando a su pareja “ya le habían pegado. Tenía toda la cara ensangrentada. En todo momento traté de pararlo y que no le sigan pegando, porque lo estaban lastimando. Escuchaba cómo lo incitaban a pelear con ellos. Todo el tiempo lo incitaban a pelear. Él estaba enojado y ellos eran cada vez más. Le dieron un tiro muy de cerca”. Nelly también recibió heridas en las piernas y en los brazos. 

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

Entre sollozos, la viuda pidió a sus vecinos que no la dejen sola. “Luchemos. No es la primera vez que pasa algo así. Ellos vienen a matar, no vienen a apaciguar las cosas, a tranquilizar, sea lo que sea que esté pasando. Al amigo de él lo cagaron a palos, lo llevaron a la comisaría y le dijeron que no diga nada”. 

La mujer se refiere al amigo de Gabriel que en los videos, donde quedó registrada toda la secuencia, se advierte que intenta calmar a la policía. Gerardo, el hermano de la víctima, también mencionó “al muchacho que se llevaron preso, lo golpearon y lo amenazaron que lo iban a matar, le dijeron que conocían a su familia y a su casa. Para que no declare”.

Según pudieron reconstruir, el amigo de Gabriel fue liberado de la Comisaría 8A a eso de las 5 de la madrugada de este viernes. “Le aflojaron todos los dientes, le pegaron en las costillas entre el policía que disparó y había otro peladito. Todo para encubrir la cagada que se mandaron ellos”.

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

Por su parte, la abogada de la familia, Romina Ávila, precisó que “cuando le tiran a Gabriel, le tiran estando totalmente desarmado, indefenso y a una distancia prudencial del personal. Esto quiere decir que en ese momento no estaba agrediendo al personal. Tampoco se puede argumentar que hubo un exceso en legítima defensa, es lo que nosotros llamamos gatillo fácil”.

La asesora de la familia señaló en Radio Con Vos que esperan los resultados de la autopsia y las pericias, cuyos análisis preliminares deberían estar para este sábado. “Está documentado que quien dispara es un policía que bajó del patrullero. Tenemos su rostro, imagen por imagen. Ahora a pedido de la justicia, la Policía de la Ciudad, debería identificarlo”, esgrimió.

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

Gabriel era pintor y solía contener a los chicos del barrio que padecen consumo problemático. De hecho, comenzó con esa tarea social tras un contexto de abuso de drogas por parte de su hijo. “Era una persona humilde, hijo de migrantes, muy pujante, una persona que trabajaba y en ocasiones como esta, un festejo popular, participaba. Lo grave de su conducta ayer fue salir a la vereda a compartir con los amigos, sus vecinos. Es común eso acá. Los encuentros se comparten por más que a ellos no les gusten. Es parte de la cultura”, analizó la abogada. 

“Acompañaba a chicos con consumo, porque con su hijo dio una larga lucha por esa misma situación”, añadió Ávila, quien concluyó: “La Policía de la Ciudad sigue deambulando y caminando por acá. Son los mismos policías de la Comisaría Vecinal 8A que ayer estaban tomándole declaración a sus mismos compañeros que horas antes habían ido a herir de muerte a GabrielConviven con nosotros y el miedo es grande y está”

Respecto a la autopsia, la mujer indicó que los restos fueron trasladados este viernes a las 8 a la morgue judicial y que los resultados «van a ser sumamente clarificadores de lo que creemos y que sostenemos como teoría del caso, que para nosotros se trató de un hecho de violencia institucional. Que no tuvo ningún tipo de defensa, ni exceso en legítima defensa por parte del personal policial».

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

“Mi primo asesinado por la policía era un chico trabajador, nacido acá en el barrio, en la Villa 20. Era papá de Dante y Ángel de 21 y 25 años. Re familiero. En cumpleaños o reuniones familiares él siempre estaba en la parrilla haciendo el asado. Le encantaba compartir, era fanático de la pesca, un arquerazo del equipo del barrio que hace poco salió campeón. Cariñoso, amable, sencillo, solidario. Gabriel era muy valiente, no le tenía miedo a nada”, dijo a Tiempo Oscar Villaverde, primo de Gabriel y docente de la Escuela Técnica N° 13, Ingeniero José L. Delpini de Villa Lugano.

Fue el propio Oscar quien publicó en las redes en la tarde noche de ayer el asesinato de su primo: “Hoy en un forcejeo con la policía tras defender a su hijo asesinaron a quemarropas a mi primo Gabriel González e hirieron de bala a su mujer”.

El video filmado por un vecino dejó en evidencia el asesinato a quemarropa denunciado por quienes fueron testigos del brutal crimen. Se lo ve Gabriel sin remera, defendiéndose de los golpes contra media docena de efectivos policiales que lo golpean sin piedad.

De golpe, uno de ellos saca su escopeta y le dispara. La muerte fue instantánea y uno de los disparos hirió a la compañera de vida del asesinado y a otros vecinos que observaban con asombro la brutalidad policial.

https://twitter.com/mapadelapolicia/status/2004682374236569608?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2004682374236569608%7Ctwgr%5Eac1d97fec004d4b6f43c539db126fd40cbc95cf4%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.tiempoar.com.ar%2Fta_article%2Fgatillo-facil-en-lugano-no-es-la-primera-vez-que-pasa-algo-asi-ellos-vienen-a-matar-no-vienen-a-apaciguar-las-cosas%2F

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Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

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El gendarme Héctor Guerrero será procesado por el ataque que hirió gravemente en la cabeza al  Pablo Grillo el 12 de marzo pasado (la foto de portada muestra a Pablo durante su recuperación, que aún continúa). La Sala II de la Cámara Federal porteña ratificó la decisión de la jueza María Servini que había sido apelada por el acusado. Además, pidieron investigar las posibles responsabilidades de quienes estuvieron a cargo del operativo. Presentamos aquí la información del diario Tiempo Argentino, uno de los integrantes de la Unión de Medios Autogestivos.

La Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones confirmó el procesamiento del gendarme Héctor Guerrero por las lesiones gravísimas producidas al fotógrafo Pablo Grillo y por el abuso de armas en otras cinco oportunidades durante la manifestación de los jubilados del 12 de marzo pasado.

Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

El gendarme Héctor Guerrero el día de su declaración ante la jueza María Servini.

El fallo de la Cámara lleva las firmas de los jueces Eduardo Farah, Martín Irurzun y Roberto Boico. En su voto, Boico además, exigió que se profundice la investigación por las eventuales responsabilidades de las autoridades a cargo del operativo.

La situación del gendarme Guerrero había llegado a la cámara de apelaciones luego de un planteo de la defensa del acusado en la que pidió revocar el procesamiento como presunto autor del disparo con una pistola lanza gases contra Pablo Grillo, quien sufrió heridas gravísimas durante la represión policial a aquella protesta de jubilados en el centro porteño.

El planteo de la defensa se produjo en el contexto de varias resoluciones judiciales polémicas que se dieron durante en la semana posterior al triunfo electoral de La Libertad Avanza (LLA), que tuvieron como principales beneficiarios a Mauricio Macri y Javier Milei, y como principales perjudicados a Cristina Kirchner y Guillermo Moreno. Sin embargo, el oportunismo no funcionó y este viernes los tres camaristas le dio un revés al gendarme al entender que el acusado debe ir a juicio.

Guerrero, asistido por los abogados Martín Sarubbi y Claudio Nuncija, solicitó revertir el procesamiento que oportunamente había sido dictado por la jueza federal María Servini. La defensa sostuvo que no está acreditado que el gendarme haya sido el autor del disparo y afirmó que su conducta se ajustó a los protocolos vigentes para el uso de armas lanzagases.

En tanto, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que interviene como querellante, respaldó la resolución de Servini y la validez de las medidas de prueba, entre ellas el relevamiento en el lugar del hecho, un informe balístico de la Policía de la Ciudad y la reconstrucción denominada “Mapa de la Policía”, elaborada por realizadores audiovisuales y peritos forenses.

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