Nota
Tragate esta pila: denuncia de vecinos contra Klaukol
Una nueva amenaza contra Susana Aranda, vecina de Virrey del Pino que viene denunciando a la empresa Klaukol por contaminación, hace que compartamos esta nota publicada en la revista MU de octubre. Hace un mes, dos hombres le hicieron tragar dos pilas y, ahora, se presentaron en su casa para darle la tercera: “Una por cada punta de la estrella de Mercedes Benz”, le dijeron en referencia a que los agresores aseguran que la contaminación es por una planta de la automotriz. “La próxima es plomo”, agregaron. Encerrada en su casa, Susana y la asamblea siguen denunciando las muertes por cáncer, problemas respiratorios y casos de niños con plomo en sangre en Virrey del Pino, según avalan distintos estudios y desoyen las autoridades municipales y nacionales.
Veinticuatro horas después del Día de la Madre alguien tocó el timbre de la casa de Susana Aranda, en el barrio Las Mercedes, Virrey del Pino. Junto a un grupo de vecinos, Susana viene denunciando desde 2009 a la multinacional Parex-Klaukol por la contaminación del barrio, y hace un mes denunció que dos personas la interceptaron en plena calle y le intentaron hacer tragar tres pilas a punta de pistola: “Elegí vos: un plomo de 9 mm o tragarte esto”.
Una la escupió.
Las otras se pueden ver en la radiografía que Susana sostiene en la foto.
Cuando sonó el timbre, Susana salió. Pensó que era un vendedor. Dice hoy a lavaca: “Era un señor. Me dijo que había hecho trampa, porque pensó que me había tragado tres pilas, una por cada punta de la estrella de Mercedes Benz”. La referencia tiene que ver con que los dos agresores le habían dicho que la contaminación provenía de la multinacional automotriz. “Es la última pila. La próxima es plomo”.
El hombre se fue “como si nada”, dice Susana.
“Es muy cruel porque me hacen ver su impunidad y que nosotros, los vecinos, estamos solos”, dice la mujer. “Hoy no puedo ni salir a comprar. Estoy presa en mi propia casa”.
Ante estos hechos compartimos la nota publicada en la edición de septiembre de MU, que incluye una entrevista con Susana después de tragarse con dos pilas, la voz de la empresa y de dos , una crónica por el barrioautoridades municipales, y una crónica del barrio del terror.
Tragate esta pila
Sospechas de contaminación, vecinos con graves enfermedades y una causa judicial que no avanza. Ahora se suma una vecina a la que obligaron a tragar dos pilas. ¿Qué pasa en La Matanza con Klaukol? ▶ LUCAS PEDULLA
Son las nueve y media de la mañana del lunes 26 de septiembre en una galaxia llamada La Matanza, y desde la Unidad Funcional de Instrucción N° 8 un joven emerge de la maraña de expedientes a un pasillo blanco, con sólo dos sillas, donde conviven a una distancia de cinco metros una mujer que llegó a denunciar violencia machista y otra mujer que llegó a denunciar que dos hombres le hicieron tragar dos pilas.
-Susana Aranda -llama el joven.
La mujer de las pilas mira y es invitada a pasar. Susana Aranda, 58 años, costurera, se levantó temprano y sólo tomó dos mates para salir a las ocho de la mañana de su casa en el barrio Las Mercedes, en la localidad de Virrey del Pino, para cruzar de punta a punta el municipio más grande del país y llegar a la ampliación de la denuncia que tramita bajo la carátula de intento de homicidio en banda. “Ya vine más de 30 veces por distintas denuncias”, dice Susana. “Si alguna se hubiera investigado, nada de esto habría pasado”.
Lo que pasó es una denuncia por contaminación a Parex Klaukol SA.
Lo que pasó es que dos hombres el 15 de septiembre pararon a Susana en plena calle, en plena mañana, a punta de revólver: “Elegí vos: un plomo de 9 mm o tragarte esto”, y le metieron dos pilas en la boca, que tuvo que tragarse.
Lo que pasa ahora es que está declarando Susana desde hace más de dos horas en esta fiscalía.
Cuando el sol se apagó
Parex Klaukol S.A. es la empresa multinacional líder en la fabricación industrial y venta de productos para la construcción. Klaukol S.A. se inició en 1972, se integró al Grupo Lafarge en 1999, que fue reemplazado en 2006 por ParexGroup, holding de morteros industriales que opera en 48 plantas distribuidas en 18 países. Una de ellas está ubicada en la galaxia matancera, precisamente en el kilómetro 44 y medio de la Ruta N° 3, frente al pequeño barrio Las Mercedes, en el que viven 300 familias.
“Antes había un tambo”, cuenta Susana Aranda, ya en el auto de su marido, de regreso al barrio. “Cuando se vendió a Lafarge y pusieron la bandera francesa empezó el movimiento. Más de 100 camiones por día. En cada loma de burro los camiones saltaban y les salía un humo blanco que era urticante para los ojos. Yo no sabía qué eran metales pesados ni que había emisiones gaseosas en el aire: nada. Hasta que en 2009 explotó la tolva” (una especie de embudo gigante).
La palabra explosión es literal.
“Fue como a las 10 de la mañana, pero quedó todo oscuro: el sol no se veía por el material y el polvo que flotaba en el aire. La tapa de la tolva salió volando y partió de punta a punta el techo de chapa de una casa. Los bulones se incrustaban en los árboles, en las paredes. A los 5 minutos vinieron con grúas, ingenieros y arreglaron todo. Pensamos que lo hacían de buenos que eran”.
La impresión duró poco: “Una tarde una vecina me avisa: ‘Susy, vamos a la sociedad de fomento porque Klaukol va a dar 5 mil pesos y artículos de limpieza y te hace limpiar toda la casa’. Fui: era mucha plata. Te hacían firmar un papel, pero algo me llamó la atención. Me pedían todos mis datos y planteaban que yo renunciaba a todo reclamo por contaminación de Parex Klaukol. ¿Contaminación? ‘No, es una formalidad para justificar los gastos’. No firmé. Miré a mi vecina: ‘¿Qué está pasando? No quiero plata ni nada, porque acá hay algo grave”.
Nadie firmó. Y empezaron a investigar.
Nacer sin rostro
Estudiaron qué materiales utilizaba Klaukol en sus productos. Hicieron rifas para pagar análisis del agua: “Encontraron metales pesados como plomo y cromo trivalente”. Los casos de vecinos enfermos y muertos en el barrio corrían de boca en boca, y comenzaron a asociar cada vez más esos relatos al material particulado que las tolvas de Klaukol emanaban día y noche. Un video grabado por un vecino impresiona: el polvillo forma una neblina difusa. Comenzaron acampes frente a la fábrica e incluso delante de la Embajada de Francia.
Como las Madres de Ituzaingo en Córdoba o los vecinos de San Salvador en Entre Ríos –que denunciaban las fumigaciones con agrotóxicos-, Susana improvisó censos caseros. Recorrió casa por casa para anotar cómo se formaba cada familia, sus enfermedades, qué remedios usaban, dónde se atendían. “Lo más didáctico posible”.
¿Qué vio? “Que era la misma historia en cada manzana. Problemas respiratorios, oftalmológicos, en la piel, broncopespasmos continuos, PAF. Y en cada familia, un fallecido por cáncer. No existe familia que no tenga casos de cáncer. Y si no está muerto, está terminal. Los Copotelli fallecieron papá, mamá y dos hijos. Toditos. En la familia Acosta fallecieron mamá, papá, un hermanito malformado y queda una sola sobreviviente que nació sin rostro. Sólo ojitos. Se le veían las amígdalas. Fue operada. Se fue. Y eso me da bronca. Nadie hace nada. Son muertes silenciosas”.
Seis meses de Soledad
Soledad Muñoz vive frente a la fábrica. “A mi nene le sangraba la nariz, tenía hematomas, vivía enfermo. Recorrí todos los hospitales. Le hacían pruebas de alergia. Lo internaron por neumonía, le dieron el alta, le agarró una recaída, y me dijeron que tenía leucemia. ¿Entendés que había estado 2 o 3 semanas internado y no dijeron nada? Lo llevé al Hospital Militar. Me preguntaron si vivía cerca de una fábrica. Les dije que sí y llevé una carta a la empresa para saber con qué químicos trabaja. Nunca contestaron. Mi nene estuvo seis meses internado, cumplió 5 años, y al día siguiente falleció”.
El nene de Soledad se llamaba Jonathan Gallegos y es uno de los cien nombres de personas enfermas o fallecidas que el abogado Jorge Taiah presentó ante el doctor Juan Pablo Salas, del Juzgado Federal N°1 de Morón, que instruye la denuncia penal de los vecinos. “En la causa no hay avances”, resume Taiah.
Salas emitió el sobreseimiento del único imputado en la causa (Jorge Daniel Hernández, director y vicepresidente de Parex Klaukol), pero la Cámara Federal lo rechazó ya que lo consideró “prematuro” porque aún hay líneas investigativas que no se han explorado.
Taiah y los vecinos exigen la recusación del juez Salas.
La investigación que falta
Una de esas líneas que impulsa la querella consiste en identificar insumos y materias primas que utiliza Klaukol, las hojas de seguridad de los materiales, indicar si se importaron insumos tóxicos y acreditar la presencia de fungicidas, pigmentos, antiespumantes y aditivos antihongos. También busca determinar el tratamiento de los residuos peligrosos: los vecinos afirman que son quemados y enterrados. La Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar) y el Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS) dieron cuenta de al menos 70 insumos utilizados por Klaukol, entre ellos sílice, cuarzo y fly ash (o ceniza volante). La querella adjuntó dos hojas de seguridad confeccionadas por Lafarge North America Inc, que advierten de su peligrosidad.
- Irritación o inflamación ocular.
- Irritación y quemaduras en nariz, garganta, pulmones e incluso asfixia.
- “La inhalación prolongada o repetida de la sílice cristalina respirable de este producto puede causar silicosis, una enfermedad pulmonar gravemente in capacitante y mortal”.
- “Las cenizas no figuran como cancerígenas en las listas de IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) y NTP (Programa Nacional de Toxicología); no obstante, las cenizas contienen vestigios de sílice cristalina, que está clasificada por IARC y NTP como cancerígeno humano”.
- Enfermedad renal.
Taiah: “Son todas enfermedades que denuncian los vecinos”.
Aranda completa la lista con un informe de la Acumar de 2014, que constató a partir de historias clínicas casos de dermatitis, conjuntivitis, bronquitis, broncoespasmo, rinitis, disnea. También relevaron anemia en embarazadas, trastornos de desarrollo psicomotor en niños y niñas. Todos –todos- los chicos y chicas presentaron plomo en sangre, pero en 7 casos los valores superan lo permitido. Aranda: “Acumar nunca nos dijo quiénes eran. No los tenemos identificados”.
Estado mediático
En la foja 1.976 del cuerpo 10 de la causa (son 14 cuerpos), Parex Klaukol dice que “utiliza para su producción simple arena proveniente del río”.
MU pidió una entrevista con algún vocero de la empresa, pero el Gerente Institucional, Daniel Muñiz, la rechazó: “Nuestra voz es el juzgado”. ¿El juzgado? “La causa”, corrigió.
Dijo que los estudios de Acumar y OPDS sostienen que los valores están dentro de los parámetros establecidos y que la producción no tiene ningún secreto: “Es cemento, arena y cal. Ningún material pesa do. No hay un producto que tenga plomo”.
Muñiz rechazó por “maliciosas” las denuncias de los vecinos y destacó la “buena relación” que tienen con el barrio: “Si tuviéramos emisiones peligrosas estaríamos clausurados”.
El juez Salas tampoco aceptó una entrevista.
El secretario de Salud de La Matanza es el doctor Alejandro Collia, ex ministro provincial durante el gobierno de Daniel Scioli. Pese a los años del conflicto, no conocía el caso: anotó en un papel el nombre del barrio, el kilómetro, los reclamos y se comprometió a enviar un equipo epidemiológico para realizar un relevamiento.
Un piso más arriba, la secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, Karina Rocca, dice sobre Klaukol: “No hay ningún expediente que haya ingresado con una denuncia formal” y agrega que, sin desligar responsabilidades, la fiscalización del funcionamiento de la empresa corre por cuenta de la OPDS, al tratarse de una empresa de tercera categoría (es decir, peligrosa y de riesgo para la población) según la Ley de Industrias.
-¿Qué puede hacer la Secretaría?
-Intervenir en caso de que, como en esta situación, tome estado mediático la gravedad del tema. Uno puede actuar, como si dijera de oficio. Ahora pedimos la intervención de OPDS de manera urgente.
Rocca aclara que ha intervenido con clausuras de empresas de tercera categoría por contaminación. ¿Y si este caso se comprueba? “Puedo ir y clausurar”.
Rocca explica que Medio Ambiente aún no funciona mancomunadamente con el área de Industrias.
-¿El informe de impacto ambiental de Klaukol pasó por la Secretaría?
-No. Y por eso aparece una situación como esta, con vecinos que son a quienes te debés. Hay que asistirlos, escucharlos, dar respuestas.
Reitera que en el caso de Klaukol no hay expediente interno: “Pero esto está complicándose mucho, afectando aparentemente la salud. No tengo formalmente nada, porque si no sería la primera que iría a clausurar. Yo estoy del lado de los vecinos”.
Tragarse las pilas
Gisela Spinetta habla con su hija de tres años en brazos: “Tengo otro hijo de seis, y empezaron con sangrado en la nariz, vista irritada. Ya no me gusta nada. A ella la mandaba a un jardicinto acá cerca, pero no la mando más: salía siempre con diarrea, vómitos. Supuestamente tomaba el agua de la canilla. Está todo contaminado. Hace unos meses los de la empresa tiraron al costado de mi casa una camionada con la porquería que hacen ellos. No podía ni abrir las ventanas porque era terrible el olor. Mi hijo mayor, de 11 años, es asmático, vive con el padre en Capital. Prefiero que no venga porque cada vez que viene se me descompone”.
El abogado Taiah cuenta que uno de los argumentos de Klaukol sobre la contaminación del barrio es un supuesto entierro de baterías que Mercedes Benz hizo en los setenta. Algo de eso le mencionaron durante el atentado que sufrió Susana el 15 de septiembre.
Ese día había salido a ver si las tolvas de Klaukol estaban funcionando. Sacó algunas fotos. La interceptaron dos hombres.
La pesadilla: “Alguien me agarra del hombro, me abraza y me dice: ‘Hola, señora Aranda. Otra vez nos volvemos a ver. Me parece que le cuesta entender las cosas’. Era una persona que había visto una vez en el ascensor de la OPDS. Hablaba con tranquilidad. El otro le dice: ‘Cortala, apurate, dale’. Siento que me apoyan algo en el estómago. Me dijeron: ‘Elegí vos. Un plomo de la 9 mm que tenés en tu estómago o tragar esto’. Eran pilas de computadora, de esas redondas, como monedas de 2 pesos. Me las puso en la boca. Mordí una, sentí un gusto feo y me dieron arcadas. Me agarraron fuerte la cara para que no me moviera. Cuando se fueron me dijeron: ‘Ahora espero que sepas a quién pertenece lo que tenés en tu organismo’”. Le querían insinuar, piensa Susana, que la contaminación es por las baterías de Mercedes Benz. Cuando tragó las pilas le dieron un beso en la frente, y se fueron.
Ocurrió un jueves. “En el Hospital Posadas me dijeron que si evacuaba estaba todo bien, o tendrían que operarme. Estuve hasta el lunes con esto en mi estómago. Evacué a la madrugada. Mi hijo me dijo que me tendrían que haber puesto la antitetánica, porque si bien las pilas están bien selladas, corría el riesgo de una infección generalizada si mis jugos gástricos las oxidaban. En el PAMI no me creían: pensaban que había sido un intento de suicidio”.
Dice Susana:
“No puedo caminar sola, miro para atrás, tengo miedo a caerme, alguien se me acerca y siento que es sospechoso, me sobresalto. Paranoia, viste. Y no puede ser, yo quiero hacer las compras, mis cosas, pero tengo que estar dependiendo de los familiares. Tampoco quiero un guardia en mi portón. Quiero una vida normal: no hice nada malo. Yo al juez Salas le dije: ‘Métame presa, pero demuéstreme bien probado que yo estoy equivocada, y que usted hace bien su trabajo’. Me dolió salir a denunciar lo que me pasó. Si se hubiera investigado, nada de esto tenía que pasar. Si después de seis años estamos donde empezamos, algo está muy mal”.
Unos días después de esta charla con MU, Susana recibió una carta documento de Kaukol S.A. La empresa, a través de su apoderado, el abogado Gabriel Macchiavello, la intimó a que “ratifique o rectifique sus denuncias”. El mensaje no es claro, ya que Susana realizó las denuncias en sedes judiciales y gubernamentales, pero al menos sirvió para identificar al mensajero: es también asesor de Monsanto.
Nota
Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Gabriel González, 45 años, pintor, fue asesinado por personal de la Policía de la Ciudad el jueves navideño en el barrio de Lugano, en un nuevo caso de gatillo fácil que además fue registrado por las cámaras de los vecinos. Gabriel intentó intervenir cuando la policía le estaba pegando a uno de sus hijos. Estaba sin remera, descalzo, desarmado. Lo fusilaron a corta distancia, las imágenes que aquí reproducimos están disponibles y se observa perfectamente quién le disparó. En el barrio sostienen que hubo violencia policial, además, sobre algunos de los testigos, para que hagan el silencio necesario para permitir la impunidad del y los autores.
En la foto de portada se ve a la derecha a Gabriel en el momento en el que es impactado por los disparos policiales.
Además de su trabajo como pintor, Gabriel se dedicó especialmente a la contención de jóvenes con consumos problemáticos. Presentamos la información publicada por el diario Tiempo Argentino, integrante junto a lavaca de la Unión de Medios Autogestivos, un símbolo y una realidad sobre la violencia institucional de estos tiempos.
Amigos, allegados y vecinos de Gabriel González, el muchacho de 45 años que murió en medio de una violenta represión de la Policía de la Ciudad, ocurrida en Navidad en Villa Lugano, marcharon en reclamo de justicia. La familia aseguró que fue asesinado a mansalva y denuncia un nuevo caso de gatillo fácil.

Las lágrimas de Nelly, la viuda de Gabriel González. (Foto: Gentileza Pablo Lecaros)
Nelly, la viuda de Gabriel, aún habla de su marido en tiempo presente. En diálogo con la prensa que se movilizó hasta Cruz y Escalada, en Lugano, donde se concentró la movilización, expresó: “Hace más de 25 años que comparto con él, que vivo con él, que la luchamos, salimos a laburar todos los santos días. Tanto él como yo, salimos a trabajar para tener las cosas que tenemos y lo que pudimos construir. La peleó siempre. No es una mala persona. No se merecía morir de esa forma. Quiero justicia por la vida de Gabriel”.
La mujer recordó que llegó a la escena del crimen cuando a su pareja “ya le habían pegado. Tenía toda la cara ensangrentada. En todo momento traté de pararlo y que no le sigan pegando, porque lo estaban lastimando. Escuchaba cómo lo incitaban a pelear con ellos. Todo el tiempo lo incitaban a pelear. Él estaba enojado y ellos eran cada vez más. Le dieron un tiro muy de cerca”. Nelly también recibió heridas en las piernas y en los brazos.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Entre sollozos, la viuda pidió a sus vecinos que no la dejen sola. “Luchemos. No es la primera vez que pasa algo así. Ellos vienen a matar, no vienen a apaciguar las cosas, a tranquilizar, sea lo que sea que esté pasando. Al amigo de él lo cagaron a palos, lo llevaron a la comisaría y le dijeron que no diga nada”.
La mujer se refiere al amigo de Gabriel que en los videos, donde quedó registrada toda la secuencia, se advierte que intenta calmar a la policía. Gerardo, el hermano de la víctima, también mencionó “al muchacho que se llevaron preso, lo golpearon y lo amenazaron que lo iban a matar, le dijeron que conocían a su familia y a su casa. Para que no declare”.
Según pudieron reconstruir, el amigo de Gabriel fue liberado de la Comisaría 8A a eso de las 5 de la madrugada de este viernes. “Le aflojaron todos los dientes, le pegaron en las costillas entre el policía que disparó y había otro peladito. Todo para encubrir la cagada que se mandaron ellos”.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Por su parte, la abogada de la familia, Romina Ávila, precisó que “cuando le tiran a Gabriel, le tiran estando totalmente desarmado, indefenso y a una distancia prudencial del personal. Esto quiere decir que en ese momento no estaba agrediendo al personal. Tampoco se puede argumentar que hubo un exceso en legítima defensa, es lo que nosotros llamamos gatillo fácil”.
La asesora de la familia señaló en Radio Con Vos que esperan los resultados de la autopsia y las pericias, cuyos análisis preliminares deberían estar para este sábado. “Está documentado que quien dispara es un policía que bajó del patrullero. Tenemos su rostro, imagen por imagen. Ahora a pedido de la justicia, la Policía de la Ciudad, debería identificarlo”, esgrimió.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Gabriel era pintor y solía contener a los chicos del barrio que padecen consumo problemático. De hecho, comenzó con esa tarea social tras un contexto de abuso de drogas por parte de su hijo. “Era una persona humilde, hijo de migrantes, muy pujante, una persona que trabajaba y en ocasiones como esta, un festejo popular, participaba. Lo grave de su conducta ayer fue salir a la vereda a compartir con los amigos, sus vecinos. Es común eso acá. Los encuentros se comparten por más que a ellos no les gusten. Es parte de la cultura”, analizó la abogada.
“Acompañaba a chicos con consumo, porque con su hijo dio una larga lucha por esa misma situación”, añadió Ávila, quien concluyó: “La Policía de la Ciudad sigue deambulando y caminando por acá. Son los mismos policías de la Comisaría Vecinal 8A que ayer estaban tomándole declaración a sus mismos compañeros que horas antes habían ido a herir de muerte a Gabriel. Conviven con nosotros y el miedo es grande y está”.
Respecto a la autopsia, la mujer indicó que los restos fueron trasladados este viernes a las 8 a la morgue judicial y que los resultados «van a ser sumamente clarificadores de lo que creemos y que sostenemos como teoría del caso, que para nosotros se trató de un hecho de violencia institucional. Que no tuvo ningún tipo de defensa, ni exceso en legítima defensa por parte del personal policial».

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
“Mi primo asesinado por la policía era un chico trabajador, nacido acá en el barrio, en la Villa 20. Era papá de Dante y Ángel de 21 y 25 años. Re familiero. En cumpleaños o reuniones familiares él siempre estaba en la parrilla haciendo el asado. Le encantaba compartir, era fanático de la pesca, un arquerazo del equipo del barrio que hace poco salió campeón. Cariñoso, amable, sencillo, solidario. Gabriel era muy valiente, no le tenía miedo a nada”, dijo a Tiempo Oscar Villaverde, primo de Gabriel y docente de la Escuela Técnica N° 13, Ingeniero José L. Delpini de Villa Lugano.
Fue el propio Oscar quien publicó en las redes en la tarde noche de ayer el asesinato de su primo: “Hoy en un forcejeo con la policía tras defender a su hijo asesinaron a quemarropas a mi primo Gabriel González e hirieron de bala a su mujer”.
El video filmado por un vecino dejó en evidencia el asesinato a quemarropa denunciado por quienes fueron testigos del brutal crimen. Se lo ve Gabriel sin remera, defendiéndose de los golpes contra media docena de efectivos policiales que lo golpean sin piedad.
De golpe, uno de ellos saca su escopeta y le dispara. La muerte fue instantánea y uno de los disparos hirió a la compañera de vida del asesinado y a otros vecinos que observaban con asombro la brutalidad policial.
Nota
Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

El gendarme Héctor Guerrero será procesado por el ataque que hirió gravemente en la cabeza al Pablo Grillo el 12 de marzo pasado (la foto de portada muestra a Pablo durante su recuperación, que aún continúa). La Sala II de la Cámara Federal porteña ratificó la decisión de la jueza María Servini que había sido apelada por el acusado. Además, pidieron investigar las posibles responsabilidades de quienes estuvieron a cargo del operativo. Presentamos aquí la información del diario Tiempo Argentino, uno de los integrantes de la Unión de Medios Autogestivos.
La Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones confirmó el procesamiento del gendarme Héctor Guerrero por las lesiones gravísimas producidas al fotógrafo Pablo Grillo y por el abuso de armas en otras cinco oportunidades durante la manifestación de los jubilados del 12 de marzo pasado.

El gendarme Héctor Guerrero el día de su declaración ante la jueza María Servini.
El fallo de la Cámara lleva las firmas de los jueces Eduardo Farah, Martín Irurzun y Roberto Boico. En su voto, Boico además, exigió que se profundice la investigación por las eventuales responsabilidades de las autoridades a cargo del operativo.
La situación del gendarme Guerrero había llegado a la cámara de apelaciones luego de un planteo de la defensa del acusado en la que pidió revocar el procesamiento como presunto autor del disparo con una pistola lanza gases contra Pablo Grillo, quien sufrió heridas gravísimas durante la represión policial a aquella protesta de jubilados en el centro porteño.
El planteo de la defensa se produjo en el contexto de varias resoluciones judiciales polémicas que se dieron durante en la semana posterior al triunfo electoral de La Libertad Avanza (LLA), que tuvieron como principales beneficiarios a Mauricio Macri y Javier Milei, y como principales perjudicados a Cristina Kirchner y Guillermo Moreno. Sin embargo, el oportunismo no funcionó y este viernes los tres camaristas le dio un revés al gendarme al entender que el acusado debe ir a juicio.
Guerrero, asistido por los abogados Martín Sarubbi y Claudio Nuncija, solicitó revertir el procesamiento que oportunamente había sido dictado por la jueza federal María Servini. La defensa sostuvo que no está acreditado que el gendarme haya sido el autor del disparo y afirmó que su conducta se ajustó a los protocolos vigentes para el uso de armas lanzagases.
En tanto, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que interviene como querellante, respaldó la resolución de Servini y la validez de las medidas de prueba, entre ellas el relevamiento en el lugar del hecho, un informe balístico de la Policía de la Ciudad y la reconstrucción denominada “Mapa de la Policía”, elaborada por realizadores audiovisuales y peritos forenses.
Nota
MU 210: La batalla final


El femicidio de Lucía Pérez a manos de dos narcos de Mar del Plata motivó el primer Paro Nacional de Mujeres. Tras una larga luchar familiar y social se logró la condena, pero ahora una nueva maniobra judicial puede dejar impunes a los culpables. Un ejemplo de que todo lo que conseguimos está en peligro. ¿Podrán?
Las notas de esta edición:

Negacionismo de Estado: Informe 2025 del Observatorio Lucía Pérez
¿Qué hay detrás de la avanzada oficial para negar los femicidios? Radiografía de cómo cada poder del Estado, por acción u omisión, busca ocultar las causas y consecuencias del asesinato de mujeres. Y por qué lo hace. Por Claudia Acuña

El Aleph (versión putas): Entrevista a Georgina Orellano
¿Cuánto cuesta la vida? ¿Cuánto vale? La dirigente de AMMAR y la actualidad desde la esquina: lo que se ve, lo que no se escucha, las falsas soluciones progresistas, lo que hay que abolir. Lo narco, la revolución, el cuerpo, la salida. Una recoridapor sus tatuajes, y todo lo que significa ser puta. Por Claudia Acuña y Lucas Pedulla

Carla Soggiu: La impunidad avanza
Carla recibió un botón antipánico por las agresiones de su pareja, que la ató, golpeó y violó delante de su hija de dos años. Semanas después de ese hecho, accionó cinco veces ese botón pero la policía no la encontró. Apareció muerta en el Riachuelo. Las complicidades, las burocracias, el rol de Diego Santilli y la lucha de una familia que define el caso como un femicidio de Estado. Por Francisco Pandolfi

Alma y vida: El femicidio de Lucía Pérez, hoy
¿Qué es la justicia? ¿Cómo enloquecer a una familia? ¿Por qué buscan eliminar la figura de
femicidio? ¿Cuál es el rol práctico del Estado y el negacionismo? El Tribunal de Casación resolvió que el de Lucía Pérez no fue un femicidio. La política de la misoginia como aversión hacia las mujeres y el paralelismo con lo narco que vende droga junto a las escuelas. Las “sumisitas”, la violencia y el sometimiento. Marta y Guillermo: una familia que trabaja en comunidad, y las claves para que las pesadillas no sigan asesinando a los sueños. Por Sergio Ciancaglini

Crónicas del más acá: Al trote
POR CARLOS MELONE

El Caliban y las brujas: La obra Fuerza mayor, protagonizada por jubiladas
La alianza entre Jubilados Insurgentes con integrantes del Teatro Caliban parió está obra que pone en escena lo que pasa todos los miércoles frente al Congreso. Una forma creativa de elaborar la actualidad con las herramientas del teatro, para hacer sentir, pensar e interpelar a los más jóvenes. Por Franco Ciancaglini

Sin berretines: Lo que nos cuenta la cárcel
Estudiantes de Sociología y Trabajo Social que cumplen condena en la cárcel de San Martín comparten sus reflexiones sobre la libertad, el encierro, y la actualidad más acá de las rejas. ¿Cómo funciona lo narco? ¿Qué implica buscar plata fácil? Lecciones sobre educación, berretines y prejuicios, el sentido de la vida, y la teoría de la bobalización. Por Sergio Ciancaglini

Sin protección: Ley contra el Acoso y después
Perdió estado parlamentario el proyecto de ley de acoso en ámbitos laborales y académicos: una muestra de la desidia y el abandono de las políticas de género. Del caso Brieger a Milei, cómo sigue la organización de las mujeres para empujar lo imposible en tiempos de motosierra, fascismo y un Congreso estancado. Por Evangelina Bucari

Con horizonte: 38º Encuentro Plurinacional en Corrientes
Cien mil personas participaron del 38º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades. MU lo registró con crónicas día a día, que pueden leerse en lavaca.org. Compartimos aquí parte del registro fotográfico y una mirada sobre la trastienda de debates que explican mucho de lo que pasó en un evento extraño y extraordinario. Por Claudia Acuña. Fotos de Line Bankel

Sin cuerpo: La ¿impericia? en la causa de Cecilia Basaldúa
A lo largo de este 2025 la nueva instrucción que investiga el femicidio de Cecilia Basaldúa, ocurrido en el año 2020 en la localidad cordobesa de Capilla del Monte, Cambió fiscales, tomó nuevas pruebas y amplió testimoniales. Sin embargo, en el marco de un proceso judicial que avanzaba, una noticia coronó la impunidad en esta causa: hace cuatro años que el cuerpo de Cecilia fue retirado de la morgue judicial sin el consentimientode la familia. Por María Eugenia Marengo

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