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Ley Bases en el Senado: texto cambiado, poroteos y demoras en la semana del paro

Comenzó en el Senado la discusión en comisiones en búsqueda del dictamen de la Ley Bases que ya tiene media sanción en Diputados. El fixture fue planteado de manera conjunta entre las comisiones que intervienen en la ley y tenía como objetivo que el proyecto llegue pronto al recinto. Se habló inicialmente de tener dictamen el jueves 9, el mismo día del paro convocado por la CGT. Eso no va a suceder, porque ya se calcula que la semana próxima asistirán nuevos invitados en el rol de expertos para plantear acuerdos y desacuerdos sobre la Ley. Ese fue el primer dato de este martes. ¿Por qué el frenazo? Hipótesis: además de escuchar más voces, si todos los bloques quieren estirar el debate, puede ser porque ninguno tiene garantizados los votos. Para torcer la balanza a favor o en rechazo de la ley, se necesitan media docena de votos o menos: algunos dicen 4, otros 5. Texto: Anabella Arrascaerta.
El plenario de tres Comisiones arrancó con reclamos. En las calles, nulo movimiento: Algunas organizaciones sociales se movilizaron, pero a la quinta presidencial de Olivos. En el Senado, el interbloque de Unión por la Patria planteó lo que se había denunciado horas antes: el texto de la Ley de Bases que llegó al Senado tenía diferencias con el texto que fue votado en Diputados. Mediante la plataforma X Germán Martinez, titular del bloque de Unión por la Patria en la cámara baja, había denunciado durante la mañana que “el texto que se comunicó al Senado tiene diferencias con lo que votaron las y los diputados en el recinto”, y detalló las diferencias en los artículos 152 sobre exportación de gas natural licuado y 171 sobre el Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones (RIGI, que favorece la entrada de grandes capitales a cambio de todo tipo de prebendas impositivas, fiscales y resguardos durante 30 años).

La cabecera del debate. El ministro Guillermo Francos y a su izquierda Bartolomé Abdala, de LLA.
- La primera diferencia señalada por Martínez es que el texto de Diputados dice “autorizaciones de exportación” de Gas Natural Licuado (GNL) mientras que el enviado a la Cámara Alta se habla de “permisos de exportación”. “¿Es el mismo sentido?”, preguntó la senadora Di Tullio.
- La segunda es que en el texto sobre el régimen impositivo de las grandes inversiones el texto dice: “El monto mínimo de inversión en activos computables será de al menos doscientos millones de dólares estadounidenses (USD 200.000.000). El Poder Ejecutivo nacional podrá establecer diferentes montos mínimos de inversión en activos computables por sector productivo mayores a doscientos millones de dólares estadounidenses (USD 200.000.000). En ningún caso ese monto mínimo que establezca el Poder Ejecutivo nacional podrá superar el importe de novecientos millones de dólares estadounidenses (USD 900.000.000), cualquiera sea el sector productivo involucrado”. El texto debería decir: “El monto mínimo de inversión en activos computables será de al menos doscientos millones de dólares estadounidenses (USD 200.000.000). El Poder Ejecutivo nacional podrá establecer diferentes montos mínimos de inversión en activos computables por sector o subsector productivo o por etapa productiva, iguales o mayores a doscientos millones de dólares estadounidenses (USD 200.000.000). En ningún caso ese monto mínimo que establezca el Poder Ejecutivo nacional podrá superar el importe de novecientos millones de dólares estadounidenses (USD 900.000.000), cualquiera sea el sector productivo involucrado…’”
Martínez planteó en el comunicado que se trataba de graves irregularidades. En el Senado el jefe del bloque José Mayans sumó: “Una palabra en un artículo cambia todo”. El oficialismo alegó “errores de tipeo” y mandó una fe de erratas. La oposición fue más allá: “Cuando la fe de erratas cambia el sentido del texto es trucho”, dijo la senadora Juliana Di Tullio. El debate sobre este punto se llevó más de una hora del inicio del plenario.
El debate incluyó a las Comisiones de Legislación General, presidida por el senador Bartolomé Esteban Abdala de la Libertad Avanza; de Presupuesto y Hacienda, presidida por Ezequiel Atauche también del bloque oficialista; y de Asuntos Constitucionales, presidida por Edgardo Darío Kueider, del bloque Unión Federal.

Anabel Fernández Sagasti, junto al jefe del interbloque de UxP José Mayans.
El senador Mayans propuso una idea que habría impulsado la senadora Anabel Fernández Sagasti: invitar a más expertos a exponer durante el debate. La idea oficial era firmar dictamen el jueves 9 (un modo de intentar devaluar el paro general de ese día) pero durante el inicio de la jornada se pidió sumar invitados para que expongan durante la semana que viene. La “senadora Anabel”, como la llamó siempre Abdala, advirtió que se necesita contemplar tiempo de viaje, dado que algunos posibles expositores deben viajar desde el interior, por lo cual había que organizar todo con antelación. El senador Juan Carlos Romero, del bloque Cambio Federal, apoyó diciendo «que se arme la lista esta semana y, obviamente, si no alcanza el tiempo se postergará».
Abdala, presidente del plenario y jefe del bloque oficialista que nuclea 7 bancas, hizo énfasis en el deseo de que se escuchen distintas voces propuestas por sus colegas de cámara. Sin resistencia oficialista, la extensión del debate hasta la semana que viene –al menos– parece ser un hecho. Abdala parecía de excelente humor: guiñaba un ojo a derecha e izquierda a modo de saludo, mientras a su lado esperaba turno el ministro del Interior, Guillermo Francos.
Corporaciones y ratas
Además de Francos, fue invitado a exponer y responder preguntas José Rolandi, secretario de la Jefatura de Gabinete de Ministros, que ganó notoriedad los últimos días por su rol como director de YPF, que participó en el auto aumento de la casta gerencial de la compañía. Germán Martínez había calculado “70 palitos”, producto del aumento del 388% aunque luego se aclaró que los salarios del directorio serían “apenas” de 15 millones de pesos mensuales y que Rolandi no los recibiría ya que su tope en este caso es el que recibe como funcionario estatal.

Juliana Di Tullio durante una de las intervenciones.
También estuvieron invitados María Ibarzábal Murphy, secretaria de Planeamiento estratégico normativo de la Presidencia; Carlos Guberman, secretario de Hacienda y Eduardo Chirillo, secretario de Energía del Ministerio de Economía.
Rolandi e Ibarzábal Murphy se habían reunido antes con el bloque de la Unión Cívica Radical: 13 bancas presididas por el correntino Eduardo Alejandro Vischi, parte de los tiras y aflojes más o menos sutiles que sobrevendrán estos días.
Hubo cruces y críticas, no solo las esperadas por ejemplo del kirchnerismo. También la UCR y el PRO cuestionaron pasajes de la ley como los correspondientes al fin de la moratoria previsional, o al Régimen de grandes inversiones (RIGI).
Allí aparece un esquema que ya parece típico del gobierno de Milei: cualquier corporación extranjera que invierta al menos 200 millones de dólares accede al mercado de cambios como no pueden hacerlo las empresas locales, y puede remesar dividendos a su casa matriz en el exterior. Además les bajan el impuesto a las ganancias, anulan el impuesto a los dividendos distribuidos, el IVA, les evitan impuestos provinciales y municipales, les eliminan todo arancel para importaciones, al igual que las retenciones a partir del tercer año. Les dan además libertad de uso y disponibilidad de divisas, y les garantizan estabilidad tributaria, aduanera y cambiaria durante 30 años. Las mineras, petroleras y el sector financiero celebran todo esto, que al país no le deja nada en proporción a lo que se entrega.
Durante el debate también hubo chicanas como cuando Mayans le preguntó a Guillermo Francos si él también consideraba que el Congreso era un nido de ratas.
Para este miércoles el único invitado previsto es Julio Cordero, Secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social del Ministerio de Capital Humano que administra la señora Sandra Petovello.
La tercera reunión está convocada para el jueves, día del paro general llamado por la CGT con adhesión de una gran cantidad de gremios que detendrán su actividad: no habrá trenes, colectivos ni subtes. «El paro general es un mensaje para los senadores y senadoras de otros bloques, entre comillas dialoguistas, que todavía no se decidieron. Les exigimos que no voten la Ley Bases», dijo Pablo Moyano en una de las asambleas de transporte que se realizaron en la previa al paro.
Justamente Moyano y Héctor Daer se reunirán este miércoles con el interbloque de Unión por la Patria, con un objetivo precautorio: confirmar el rechazo unánime de los 33 senadores y senadoras. Anunciaron que tienen previsto además dialogar con otros sectores y bloques del Senado.
La senadora Carolina Losada (UCR) sostuvo que no cree que “haya “un voto homogéneo del radicalismo sobre la ley Bases en el Senado». La cuestión: los y las senadoras representan distintas provincias con distintas necesidades. Hoy, el bloque de la UCR se reuniría con gobernadores para ecualizar algunas de estas diferencias.
Mientras tanto, hay una variedad de pequeños bloques, hasta de una sola persona, que pueden ser clave a la hora de la definición. Mañana y pasado el debate continuará desde las 10 de la mañana. El jueves, afuera, hablará el paro.
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Invasión a Venezuela: la verdad detrás del botín

Por Claudia Acuña y Lucas Pedulla
Lo dijo sin metáforas y con mayúsculas:
“Venezuela está completamente rodeada por la mayor armada jamás reunida en la historia de Sudamérica. Solo se hará más grande y el impacto que supondrá para ellos será algo nunca visto, hasta que devuelvan a los Estados Unidos de América todo el petróleo, las tierras y otros activos que nos robaron”.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció así –a través de un mensaje publicado en la red Truth Social– su decisión de invadir ese país, sin siquiera avisar al Congreso.
El “robo” del petróleo al que alude es, sin embargo, la decisión de nacionalizar el petróleo que tomó Venezuela en dos etapas históricas que ahora conviene recordar.
La primera fue el 1° de enero de 1976, bajo la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez, quien pagó a las corporaciones Exxon, Shell, Gulf, y Mobil 5.626 millones de dólares como compensación. El economista Carlos Mendoza Potellá –quien acompañó en ese proceso al fundador de la OPEP, Juan Pablo Pérez Alfonzo– sintetiza así cómo fue: “Las mismas concesionarias designaron de su seno a quienes asumieron la gerencia petrolera venezolana: el entonces presidente de la Compañía Shell de Venezuela se convirtió en presidente de la ‘Operadora Nacionalizada’ Maraven. El vicepresidente de la Creole Petroleum Corporation, filial venezolana de la Standard Oil–Exxon se transmutó en presidente de Lagoven, otra operadora nacionalizada. El mismo esquema se repitió once veces con los gerentes de las demás filiales transnacionales, travestidos en gerentes de empresas estatales”.
Durante su segundo mandato, Pérez dispuso un plan de “apertura petrolera” que permitió operar a las transnacionales del petróleo en nuevas áreas, que luego su sucesor, Rafael Caldera, amplió. Así se llegó a la segunda nacionalización, impulsada por Hugo Chávez en 2007, quien a través de un decreto impuso que la petrolera estatal tenía que tener participación mayoritaria en todas las explotaciones petroleras venezolanas. Esa medida originó una serie de demandas internacionales, entre ellas la de Exxon, a quien el régimen de Nicolás Maduro pagó 700 millones de los 985 reclamados.
Del robo, hay que decirlo, fue víctima Venezuela, saqueada por la corrupción de quienes durante el régimen de Maduro administraron los activos de la petrolera estatal. Un ejemplo: el 17 de marzo de 2023, se dio a conocer la desaparición de 3.000 millones de dólares provenientes de cuentas por cobrar de la venta de petróleo, lo cual derivó en la detención de 61 personas, entre ellas tres coroneles y otros cuatro militares que ocupaban puestos relevantes en PDVSA.

El botín
Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, incluso más importantes que las de Arabia Saudí. Los yacimientos situados en la faja del Orinoco albergan más del 15% de todas las reservas mundiales. Su petróleo, además, es especial y característico: es más pesado y costoso de extraer, pero su alto contenido en azufre lo hace especialmente codiciado por las refinerías más sofisticadas.
Socio fundador de la OPEP, produce actualmente poco más de un millón de barriles diarios, lejos de los 3,5 millones de barriles que producía al final de la década de los noventa, cuando el país era una potencia global del sector de los hidrocarburos, con el 10% de la producción mundial de crudo. Ahora la república bolivariana apenas representa el 1%.
Para hacerse una idea del declive del sector en Venezuela, la industria del crudo del país llegó a ser la mayor exportadora del mundo. Ahora ocupa el puesto 21 entre los productores mundiales. Y está a punto de ser superado por su vecino Guyana, un país mucho más pequeño, cuya economía controla la petrolera Exxon.
Pero no solo se trata del petróleo. Tal como anunció el presidente Trump en su explícito mensaje hay “otros activos” que busca controlar con esta operación militar. Están en juego, además, minerales y tierras raras. Venezuela es un país muy rico en recursos naturales: cuenta con importantes reservas de gas natural, oro, hierro, bauxita y coltán, uno de los minerales necesarios para las baterías. También posee grandes yacimientos de cobre, níquel, titanio y zinc.
De Monroe a Trump
Dos siglos antes – el 2 de diciembre de 1823– el entonces presidente de Estados Unidos, James Monroe, declaró como potencialmente hostil cualquier intervención de las potencias europeas sobre los asuntos políticos de una América que libraba sus guerras de independencia, bajo el tan estadounidense lema: “América para los americanos”.
El 2 de mayo de 1965, 142 años después, la Cámara de Representantes completó esa declaración con la “Doctrina Johnson”, tras la invasión a República Dominicana ordenada por el entonces presidente Lyndon Johnson, para evitar un gobierno comunista.
El 3 de enero de 2026, casi 58 años después, en una fecha sensible para Argentina porque coincide con la invasión británica a las Islas Malvinas en 1833, la región amaneció bombardeada por orden del actual presidente estadounidense, Donald Trump, quien invadió Venezuela y detuvo a su presidente, Nicolás Maduro. “Tras años de abandono, Estados Unidos reafirmará y aplicará la doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental”, dijo el documento de 29 páginas en el que EEUU redefinió la Estrategia de Seguridad Nacional, que denominó como “corolario Trump a la doctrina Monroe”. En un juego de palabras, se bautizó como “Doctrina Donroe”.
En declaraciones a la BBC, el investigador de Estudios Latinoamericanos del Council on Foreing Relations, Will Freeman, sintetizó: “Es una especie de justificación ideológica para la intervención de Estados Unidos o para la mano dura en la región. Pero el documento también menciona los cárteles de la droga y las incursiones extranjeras hostiles, lo que suena a la Doctrina Monroe en su versión original».
Si las viejas doctrinas buscaban la anexión violenta de una “América triguera” como si la región fuera el “caballo” y Estados Unidos el “jinete”, la actual doctrina Trump busca esnifar esa América narcótica que su país consume, abastece y fortalece en estructura, para su dominio geopolítico y el saqueo colonial de los bienes comunes, como dejó en claro Trump en su imperturbable y descarada conferencia: “Vamos a hacer que nuestras compañías petroleras de Estados Unidos, las más grandes en cualquier parte del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente deteriorada y comiencen a generar dinero para el país”.
¿Qué país?
En el nuestro y en los bordes más empobrecidos de esta ciudad –el Bajo Flores– la comunidad venezolana que está en la platea del club Daom mirando a los suyos disputar un partido de béisbol en un clásico contra Vélez Sarsfield lleva aferrada en cada mano, como un rosario, el teléfono celular, desde donde siguen las noticias de su tierra y de su gente. Me dice una joven que ya lleva ocho años en Argentina:
“Es un comienzo”.
Lo dice con ilusión y alivio.
Su mirada y lo que transmite, su biografía y lo que representa –estudió Historia en la universidad de la república bolivariana, trabaja limpiando casas por hora en Palermo– es la exacta dimensión del mayor fracaso del discurso progresista y sobre esa rotunda frustración ahora urge reflexionar.
Fracasar, fracasar, fracasar hasta triunfar.
Lo decía Mao, que tanto disgusta a Trump.
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Nuevo ataque a la prensa: robo en la redacción de la cooperativa El Ciudadano

Desconocidos rompieron un vidrio del frente del edificio e ingresaron al diario cooperativo de Rosario. El robo fue selectivo: se llevaron las dos consolas de sonido y todos los micrófonos, lo que impide que el medio siga transmitiendo y filmando. Todo en el contexto de un gobierno nacional que enarboló el eslogan «no odiamos lo suficiente a los periodistas». Desde la web de El Ciudadano (elciudadanoweb.com): «Nos vamos a levantar de este golpe pero nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”.
El año comenzó con una noticia triste e inesperada para el diario El Ciudadano. Cuando volvieron a trabajar después del Año Nuevo, sus integrantes encontraron que la redacción del medio cooperativo de Rosario había sido robada. “Nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”, señalaron desde el espacio autogestivo.

Imagen de las instalaciones saqueadas.
El episodio ocurrió durante la madrugada del primer día del año. Desconocidos rompieron un vidrio del frente del edificio e ingresaron al diario. “Se dirigieron directamente al sótano donde funciona el streaming y se llevaron las dos consolas de sonido, todos los micrófonos, lo que nos impide seguir transmitiendo y filmando”, contó El Ciudadano a través de una declaración en su web.
“Nos llama la atención lo selectivo del robo y lo simbólico del hecho de que se hicieran con los micrófonos”, agregaron desde la cooperativa y recordaron la compleja situación económico y de subsistencia que atraviesan en esta época de crisis.
El violento hecho, además, se da en el marco de un gobierno que promueve el odio a la prensa. Javier Milei repite de manera constante que no se odia lo suficiente a los periodistas, al tiempo que censura y reprime el ejercicio de prensa.
“Nos quisieron destruir muchas veces. Nunca lo consiguieron. Nos vamos a levantar de este golpe pero nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”, concluye El Ciudadano, medio creado en 1998 y recuperado por sus trabajadoras y trabajadores en 2016.
El Ciudadano, junto al diario Tiempo Argentino, revista MU y Agencia lavaca, El Diario del Centro del País, revista Cítrica, agencia Tierra viva y Lawen, integra la Unión de Medios Autogestivos. Son siete cooperativas que se organizaron con el fin de promover el periodismo de investigación sobre temas sociales apremiantes. Su agenda hace foco en temas usualmente relegados por la prensa comercial como son la violencia institucional, el narcotráfico, el respeto por los derechos humanos y la diversidad de género, la soberanía alimentaria, los reclamos de los pueblos originarios y el cuidado del medio ambiente.
La cooperativa que edita El Ciudadano se llama La Cigarra. El diario dio la noticia con palabras de aquella canción de María Elena Walsh: «Tantas veces me mataron». Y publicaron: «Por algunos indicios que deberán investigarse, el hecho también asoma como clara amenaza a la libertad de expresión».
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Conferencia en la calle: impidieron a la familia de Gabriel González, asesinado en Lugano, hablar en la Legislatura Porteña

“Estoy viviendo una pesadilla. Me arrebataron a sangre fría a mi compañero de vida. Es tan injusto que no lo puedo creer. El policía que bajó de la camioneta no lo hizo para apaciguar, sino directo a matarlo” dijo este martes Nelly, la compañera de Gabriel González, el vecino de Lugano asesinado por la policía de la Ciudad el día de navidad.
La Legislatura Porteña le negó a la familia el salón en el que iban a hacer el acto, por lo cual la charla se realizó en la calle. Detalles del crimen en el que Gabriel se defendía –solo y como podía– de una turba policial violenta que disparó a matar a un hombre indefenso. Lo que contaron Nelly, Fabián Grillo (el padre de Pablo). Y una propuesta para el brindis de fin de año.
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro
Pasaron cinco días desde que Juan Gabriel González fue asesinado por la Policía de la Ciudad el 25 de diciembre en la Villa 20 de Lugano.
Su crimen quedó registrado por una serie de videos grabados por vecinos que evidenciaron el fusilamiento. Cinco días y cero pronunciamientos oficiales de las autoridades del gobierno porteño encabezado por Jorge Macri y cuyo ministro de Seguridad es Horacio Giménez. Para que el caso no pase al olvido y se pierda en el fin de año y en el año nuevo, este martes familiares y amigos convocaron a una audiencia pública en la Legislatura Porteña, acompañados por los bloques de legisladores de Fuerza Buenos Aires (peronismo) y del Frente de Izquierda. Pero cuando los seres queridos de Gabriel ya viajaban en micro desde Lugano al centro porteño, les avisaron que no les permitirían el ingreso.
¿El motivo? “Problemas administrativos”.
Un dato: no hubo problemas administrativos cuando se permitió el uso de la Legislatura hasta en actos negacionistas de la última dictadura militar.
Al llegar, la decisión de la familia fue hacer la audiencia prevista, pero en la puerta, en formato de conferencia de prensa. Allí se colocaron una mesa, un micrófono, un parlante. Y allí hablaron –además de legisladores y organizaciones sociales y sindicales–, Nelly, su pareja; Gerardo, su hermano y Oscar, su primo, que dijo: «Hoy cobardemente nos cierran la puerta de este Palacio Legislativo, pero no nos sorprende, toda la vida nos cerraron esta puerta».

El público siguiendo la charla de la familia de Gabriel González.
Desde las fuerzas políticas convocantes anunciaron que harán un pedido de interpelación al ministro Giménez para que rinda cuentas del violento accionar policial en Lugano.
La pesadilla
La primera que habló fue Nelly. “Estoy viviendo una pesadilla. Me arrebataron a sangre fría a mi compañero de vida. Es tan injusto que no lo puedo creer. El policía que bajó de la camioneta no lo hizo para apaciguar, sino directo a matarlo”.
El policía que mató, cuyo rostro quedó bien identificado, no fue detenido hasta el momento.
Se preguntó Nelly: “¿Por qué accionaron así? ¿Por qué vinieron de esa manera? ¿Esa es la forma de tranquilizar?”.
La división policial que actuó en el crimen se llama “de pacificación”.
Todos filmados, todos implicados
Una integrante de Correpi, la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional, sentenció: “Los resultados de la autopsia no dejan discusión sobre la responsabilidad: murió por el disparo de la escopeta y están implicados todos los policías del procedimiento. Este crimen no puede quedar impune como tantos otros”.
Nelly llevó puesta una remera negra con el lema en el pecho y una foto de su pareja: “Gaby por siempre”. En el dorso, esta inscripción:
“En la búsqueda de justicia, la verdad es el primer paso, pero el respeto por el otro es el camino completo. No existen las despedidas entre nosotros. Allí donde estés, te llevaré en mi corazón”.
De la camiseta, a su voz: “Venía de festejar la Navidad con sus amigos, quería entrar al pasillo de su casa y no lo dejaron y ahí empezó todo. Le pegaron desde un primer momento, a él, que era una persona buena, solidaria, del que todo el barrio habla bien. Necesito que me acompañen para que se haga justicia por Gabriel y por todas las personas que murieron así”.

Gerardo, hermano menor, pudo decir un puñado de palabras antes de que se le quebrara la voz: “Era un hombre trabajador, que ayudaba a quien lo necesitara. Tenía muchos proyectos, era una gran persona mi hermano”.
Entre quienes escuchaban estaba Fabián Grillo, el papá de Pablo, fotógrafo que sigue recuperándose de una granada de gas lacrimógeno que le rompió el cráneo lanzada por Gendarmería, en la marcha de jubilados del 12 de marzo.
Dijo Fabián: “Al igual que hicieron con mi hijo, esto es un intento de disciplinamiento. La mano ejecutora es parte de un engranaje perverso que no termina en los autores materiales; sino en los responsables políticos”.

Oscar dijo que iba a hablar de su primo Gabriel en tiempo presente. Planteó que sigue sonriendo “como siempre”; que sigue “enseñando a trabajar” a sus hijos Dante y Ángel, y a sus varios sobrinos; que sigue siendo “el corazón de la familia”; y que “seguirá acompañando, seguirá cuidando. Si hay alguien que cumplió un rol heroico fue él. La policía no aguantó ver a un hombre de verdad, defenderse de su violencia con sólo sus manos, y lo asesinaron. La persona que lo hizo estará muerta en vida, en cambio nosotros seguiremos pensando en mi primo: ojalá en todas las familias existiese un Juan Gabriel”.
Cerró con un pedido para este fin de año: “Que cuando la gente brinde, piense en nosotros y levanten la copa de la justicia por él, por Gabriel”.


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