Colonialidad
Trump, la filtración y después: “El gobierno argentino no ha hecho nada bueno por la causa Malvinas”

“Estamos ante un desquiciado” dice Daniel Guzmán sobre las actitudes de Donald Trump. ¿Cómo entender la amenaza de Estados Unidos de quitarle apoyo a Gran Bretaña por las Malvinas? ¿Es algo que puede beneficiar a Argentina? Guzmán es ex combatiente de la guerra de 1982, habitante de Tierra del Fuego y creador del portal web Agenda Malvinas. El Congreso, el gobierno, las relaciones internacionales, los recursos naturales y datos sobre la geopolítica de estos días.
Por Sergio Ciancaglini
Fotos Juan Valeiro/lavaca.org (Imagen de portada: cuadro en el Museo Pensar Malvinas, de Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur)
Un mail del Pentágono performáticamente filtrado sugiere que el gobierno de Donald Trump evalúa quitarle respaldo diplomático a la posición (o posesión, u ocupación) británica sobre las Malvinas. Una aparente represalia de la actual administración estadounidense contra el gobierno laborista de Keir Starmer, por no sumarse a la guerra contra Irán.
Daniel Guzmán combatió en Malvinas en 1982 y fundó el portal web Agenda Malvinas para difundir e investigar específicamente los temas alrededor de una zona geográfica que –al estar ocupada por Gran Bretaña a partir de Malvinas, Georgias, Sandwich, y amplias zonas del Atlántico Sur, abarca más del 25% del territorio argentino, con inevitable proyección hacia la Antártida.

Daniel Guzmán, ex combatiente de Malvinas e investigador de temas cruciales en la geopolítica actual. Foto: Juan Valeiro/lavaca.org.
“Lo de hoy es una reacción a una sucesión de hechos que viene acompañada por el intento de Donald Trump y Benjamin Netanyahu de acabar con el régimen iraní. Pero se dieron cuenta de que no se podía hacer lo de Venezuela, ni en 24 horas, 48 horas, una semana, y ya estamos por cumplir un mes”, explica Guzmán. “Entonces Estados Unidos le pide a la OTAN y otros aliados que lo acompañen para echar a los iraníes. Y aparte de España, se opuso Keith Starmer del Reino Unido, más allá de lo que estaban haciendo Georgia Meloni o Emmanuel Macron, al no permitirle operar en las bases aéreas de Italia y Francia”.
El desquicio
Sobre Trump: “El presidente de Estados Unidos ha entrado en estado de mayor virulencia porque la semana que viene estará recibiendo al rey Carlos en Washington. Entonces la filtración en estos casos siempre parece ser más coercitiva que un escape de información”.
¿Qué significa eso? “Que dejan filtrar ese documento para presionar y que lo hacen no solo con respecto a Malvinas, aunque es el gran punto de referencia de ese documento, sino también a otros enclaves coloniales que menciona: Diego García, Chipre, Gibraltar. Esas son las cartas que está jugando”.
¿Cómo tomar ese juego? “Hay que tener en cuenta que Trump dice a la mañana una cosa y a la tarde lo contrario. Dice que va a tomar por la fuerza a Canadá, a México, en otro momento a Colombia o a Groenlandia. Estamos hablando de un gobierno desquiciado. Y a la vez genera la idea de que esas cosas son posibles. Pero todo esto significa que los Estados Unidos están perdiendo la guerra, evidentemente y hasta tuvieron que sacar portaaviones de la zona de conflicto por miedo a los misiles hipersónicos iraníes”.
De WikiLeaks a la traición
Cuando se le menciona información de medios como Infobae, Guzmán plantea: “En términos de diplomacia de pasillo, el dueño de Infobae, Daniel Hadad, es de los que tiene la política de empujar a Trump a quitar apoyo norteamericano al Reino Unido por Malvinas, y tiene relación con la embajada norteamericana en Buenos Aires, como figura en los cables de WikiLeaks sobre Argentina. Pero el problema de fondo es: ¿Dónde está el debate constitucional en el Congreso de la Nación?”.
El laberinto: “Si no se plantea ese debate sobre la soberanía y los derechos, siempre dependemos de alguna picardía política, a ver si aparece algún Messi que meta una comba desde 80 metros y la clave en el ángulo. Entonces uno ve lo de la filtración. ¿Puede servir? Sí, puede servir. Pero por otro lado el gobierno argentino no está haciendo nada bueno por la cuestión Malvinas”.
¿Por ejemplo? “Que Milei le haya dicho al diario británico The Telegraph que las Malvinas se van a recuperar cuando la colonia implantada en las islas lo decida, es una declaración de altísimo nivel contraria a los intereses argentinos. Desde 1833 a la fecha nunca había sucedido semejante acto de traición a la patria y entrega soberana. Y esto se da sin reacción de los contrapoderes del Estado. Ni la bicameral legislativa, ni la oposición, ni el Poder Judicial, ni los fiscales generales de la Nación”.
¿Quiénes no hacen nada?
Sin embargo Milei acaba de declarar que “estamos haciendo avances como nunca se han hecho”. Responde Guzmán: “Al contrario, las declaraciones de Milei rompen todo el sistema que es la base del alegato Ruda, que está sustentado específicamente en el no reconocimiento de la autodeterminación. Lo que busca Milei es dar vuelta eso. Si pregunto una sola acción del gobierno que haya sido positiva para el tema Malvinas, nadie me puede responder”.
El alegato al que se refiere es el realizado ante la ONU por el embajador José María Ruda, el 9 de septiembre de 1964, en tiempos del gobierno radical de Arturo Illia. Ruda expuso que Malvinas es un caso de colonialismo, no de autodeterminación, iniciado con la usurpación británica de 1833 y que por eso corresponde analizarlo como ataque a la integridad territorial argentina. De allí surgió un año después la Resolución 2065 de la ONU que reconoce la disputa de soberanía y la enmarca en el objetivo de eliminar el colonialismo.
“La otra cuestión” plantea Guzmán, “es que se está rompiendo la unidad latinoamericana alrededor del tema Malvinas, con acuerdos como el que firmó Brasil con el Reino Unido para cuestiones industriales, energéticas, de tecnología y de defensa. Entonces deja de ser una causa regional para ser bilateral. Si Brasil hace eso, Chile hace operaciones de defensa con el Reino Unido operando entre Punta Arenas y la Antártida, ¿cuál es el avance?”.
Detalle crucial: “Y estamos hablando del Brasil de Lula, no de Bolsonaro. Estamos erosionando apoyos internacionales. ¿Qué hemos hecho con Brasil? ¿Qué guarangadas y barbaridades no le ha dicho Milei a Lula? Hasta 2015 Argentina había logrado bloquear continentalmente la cuestión del desarrollo petrolero británico en el Atlántico Sur, e incluso hay una causa en el Juzgado Federal de Rio Grande impulsada por el gobierno de Cristina Kirchner contra las petroleras. Pero después el resto de la política, incluidos Alberto Fernández y ella misma, no han continuado. Acá estamos nosotros difundiendo información para que la causa no se caiga”.
Sobre lo internacional: “Ampliando más todavía, también estamos erosionando los apoyos conseguidos durante décadas. Hemos votado aislados junto a Estados Unidos e Israel, rechazando definir la trata de esclavos como crimen contra la humanidad, o sobre el genocidio en Gaza, por poner un par de ejemplos. Y veníamos de una situación favorable: el G77 más China que reúne a 134 países, viene apoyando al país desde 2017 contra acción de las petroleras británicas en el Atlántico Sur. ¿Y quién no ha hecho absolutamente nada? Argentina. Ninguno de sus gobiernos”.
(Releyendo lo contado por Daniel, podría caber otra idea: que en la mente de Trump y su establishment exista la idea de azuzar al Reino Unido en favor de un gobierno incondicional como el mileísta, como forma de allanarle aun más a los estadounidenses el camino hacia el Atlántico Sur y la Antártida, zonas cruciales de la geopolítica que se viene: toda esta historia se seguirá escribiendo).
Los muchachos neronistas
¿Y hacia adelante? “En principio el Congreso de la Nación debe debatir y crear un nuevo andamiaje de relaciones bilaterales con el Reino Unido para salir de los acuerdos de Madrid (1989 y 1990, era menemista) que son el huevo de la serpiente de una gran entrega territorial de 1.600.000 kilómetros cuadrados y de riqueza de recursos naturales. Ninguna acción desde 1989 a la fecha han sido favorables al país, todas al Reino Unido y se benefician otros países como España con su pesca: acaban de levantar y se llevan 42.000 toneladas de calamar. Y nadie dice nada”.
Regreso al mail filtrado por el Pentágono: “Insisto en que no me guiaría por alguien que cambia de discurso a cada momento, y termina echando a los generales que le aconsejan no avanzar bajo estrategias absurdas. Trump me parece un loco, un desquiciado. Pero hay además una política de Estados Unidos de la que no me olvido en mi condición de combatiente de Malvinas: fue el primer y principal país que colaboró en materia de armamento y tecnología espacial con Gran Bretaña. Así que creo que Estados Unidos es el mal del mundo, para decirlo así y no se puede confiar, salvo que volvieran a los principios rectores de su independencia. Pero mientras tanto, hasta el Congreso de Estados Unidos plantea que no hay ‘guerra’ sino avanzadas hasta que no pasen 60 días. Y con una de esas ‘avanzadas’ y todo el mundo mirando para otro lado, mataron a 166 nenas en una escuela. De esas cosas estamos hablando. Es poco recomendable confiar en los Nerones modernos”.

Colonialidad
Trump, Milei, y Malvinas como arma de extorsión

Ni justicia histórica ni actitud anticolonialista contra el saqueo y la ocupación de 1833: Malvinas es utilizada como moneda de cambio o instrumento de apriete de Estados Unidos contra el Reino Unido para obligarlo a triplicar su gasto bélico en la OTAN hasta alcanzar el 5% de su PBI. Ante las declaraciones de Trump sobre revisar la posición estadounidense sobre Malvinas, Milei declaró hoy: “Ayer pasó algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos”, y luego se anunció una cadena nacional para el jueves, como parte de los intentos de instalar un tema sensible que saque al gobierno de su actual crisis social y económica. La mirada desde la agencia Agenda Malvinas muestra que este no es un acercamiento a la recuperación de la soberanía, sino lo contrario: el Atlántico Sur convertido en el campo de batalla de una extorsión abierta.
por Agenda Malvinas (www.agendamalvinas.com.ar)
La extorsión diplomática abandonó los pasillos del Pentágono para instalarse de forma explícita en el Salón Oval. En declaraciones a la prensa este lunes, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, admitió en persona por primera vez que evalúa retirar el respaldo de su país a la administración británica sobre las Islas Malvinas. Lejos de responder a un imperativo de justicia histórica o a un principio anticolonialista contra el saqueo y la ocupación de 1833, la maniobra confirma la cruda naturaleza de la diplomacia transaccional de Washington: el territorio austral argentino es utilizado como instrumento de apriete para obligar al Reino Unido a triplicar su gasto bélico en la OTAN hasta alcanzar el 5% de su PBI.
La confesión en el Salón Oval
Consultado directamente por los periodistas sobre si analiza revertir el reconocimiento a la ocupación británica a raíz de las recientes revelaciones del diario londinense The Telegraph, Trump respondió con una frase que sacudió a Downing Street:
«Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”, sentenció el mandatario estadounidense.
La escueta pero contundente definición otorgó confirmación oficial a lo que meses atrás había sido catalogado por el secretario de Estado, Marco Rubio, como una simple filtración de correos internos. La amenaza de despojar a Londres de su paraguas diplomático en el Atlántico Sur no es una idea aislada de funcionarios de menor rango: es una de las cartas activas en la mesa de decisiones del presidente de los Estados Unidos.
El chantaje como doctrina militar
La presión sobre el gobierno laborista de Andy Burnham se inscribe en la campaña de la Casa Blanca para instaurar la denominada «OTAN 3.0». Según fuentes del Departamento de Guerra (Pentágono), los planes de inversión en defensa presentados por Londres —iniciados bajo la gestión de Keir Starmer— resultan insuficientes para las exigencias de Washington.
Un alto funcionario de Defensa estadounidense anticipó que el Reino Unido recibirá «especial atención» en la revisión de los compromisos de los miembros de la alianza militar, advirtiendo que en las negociaciones «no se descarta nada en cuanto a opciones para fomentar el tipo de reparto de cargas que buscamos».
En el mismo sentido, la secretaria de Prensa del Pentágono, Kingsley Wilson, dejó en claro que la administración republicana busca disciplinar a sus socios tradicionales:
- “A pesar de todo lo que Estados Unidos ha hecho por nuestros aliados de la OTAN, ellos no estuvieron ahí para nosotros”, advirtió la portavoz.
- Ratificó que el área de defensa garantizará opciones al Presidente para evitar que los aliados europeos sigan actuando como un “tigre de papel”.
Frente a la escalada, el vocero del primer ministro británico se apresuró a reiterar la postura intransigente del Foreign Office, asegurando que las islas son un «territorio británico de ultramar soberano» y que el pretendido derecho a la autodeterminación de los isleños «no está en cuestión».
La paradoja para la Argentina
Mientras el Departamento de Estado mantiene formalmente su postura de «neutralidad constante» con reconocimiento a la administración de facto británica, las expresiones públicas de Trump abren un escenario de alta volatilidad.
Para la Casa Rosada y la sintonía exhibida por el presidente Javier Milei, la admisión de Trump podría interpretarse como una victoria diplomática o una señal de que el alineamiento con Washington acerca la posibilidad de recuperar el archipiélago. Sin embargo, el análisis de fondo expone una realidad diametralmente opuesta:
1. Moneda de canje, no causa justa: Estados Unidos no busca reparar la integridad territorial argentina ni condenar el despojo colonial, sino extorsionar a su socio histórico, económico y militar para que destine miles de millones de libras a la maquinaria bélica de la OTAN.
2. El peligro del precedente: El mismo poder hegemónico que hoy utiliza a las Islas Malvinas para someter a su aliado nuclear más cercano es el que mañana, ante un giro de intereses, utilizará las rutas marítimas, los recursos naturales o las bases logísticas del Atlántico Sur para presionar y disciplinar a la propia Argentina.
3. Control sin concesiones: Si Londres cede al ultimátum y eleva su presupuesto militar al 5%, la amenaza de Trump se disipará de inmediato, dejando intacto el enclave militar en Monte Agradable y sepultando cualquier ilusión de negociación bilateral para nuestro país.
Las declaraciones de Donald Trump consolidan la certeza de que el Atlántico Sur se ha convertido en el campo de batalla de una extorsión abierta. La causa Malvinas, cimentada en el derecho internacional y la memoria histórica, queda así expuesta a la lógica del garrote y la billetera de un imperio que no reconoce soberanías legítimas, sino márgenes de rentabilidad y relaciones de fuerza.
Colonialidad
El documento británico que confirma el robo petrolero en Malvinas

La petrolera de origen israelí Navitas Petroleum Development and Production Limited ha tomado el control casi absoluto de la Cuenca Malvinas Norte según el informe oficial de Departamento de Minería y Petróleo británico dado a conocer por el sitio web periodístico Agenda Malvinas. Son 2.700 kilómetros cuadrados de la plataforma continental argentina concesionados de modo directo e ilegal para el proyecto de megayacimiento marino Sea Lion, en el que Navitas es secundada por Desire Petroleum Limited y la británica Rockhopper Exploration. Hay además un total de 22.500 kilómetros cuadrados del Mar Argentino otorgados bajo regímenes contractuales ilegítimos. El informe británico detalla cada licencia, las empresas y socios, y las extensiones entregadas en cada caso. ¿Por qué el 31 de diciembre de este año es una fecha clave? El artículo de Agenda Malvinas (agencia con sede en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur) señala que «la inacción del Estado argentino y de la provincia de Tierra del Fuego roza la complicidad». El texto completo y el listado de concesiones ilegales del gobierno británico.
Por Agenda Malvinas
www.agendamalvinas.com.ar
Un informe oficial del «Departamento de Minería y Petróleo» ilegítimo, actualizado al 4 de marzo de 2026 y obtenido por Agenda Malvinas, detalla la nómina completa de las licencias de producción de hidrocarburos.
Mientras los discursos oficiales de la Cancillería argentina y del Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur naufragan en la retórica de gacetilla y la inacción ante la violación sistemática de vasta legislación nacional, los documentos oficiales del propio régimen colonial británico revelan la aceleración de la ingeniería del despojo hidrocarburífero en el Atlántico Sur.
Un documento oficial del Department of Mineral Resources de la ocupación ilegítima, titulado «Production Licence Status as of 4th March 2026», al que tuvo acceso exclusivo Agenda Malvinas, expone con precisión contable la cartografía del saqueo: miles de kilómetros cuadrados del lecho y subsuelo marino argentino repartidos entre un puñado de corporaciones transnacionales que operan sin sanción ni freno alguno.

La hegemonía de Navitas Petroleum: El monopolio de la Cuenca Norte
La nómina actualizada a marzo de 2026 confirma documentalmente lo que este medio viene investigando: la petrolera de origen israelí Navitas Petroleum Development and Production Limited ha tomado el control casi absoluto de la Cuenca Malvinas Norte

A través de la adquisición del 65% del paquete operativo en la abrumadora mayoría de los bloques de producción, Navitas lidera el consorcio extractivo secundada por Desire Petroleum Limited y la británica Rockhopper Exploration:
- Bloque PL003a (368.86 km²): Navitas 65%, Desire 32%, Rockhopper 3%.
- Bloque PL003b (167.85 km²): Navitas 65%, Desire 32%, Rockhopper 3%.
- Bloque PL004a (621.34 km²): Navitas 65%, Desire 30%, Rockhopper 5%.
- Bloque PL004b – Área 1 (103.11 km²): Navitas 65%, Desire 30%, Rockhopper 5%.
- Bloque PL004c – Área 2 (80.66 km²): Navitas 65%, Desire 30%, Rockhopper 5%.
- Bloque PL005 (534.32 km²): Navitas 65%, Desire 35%.
- Bloque PL032 (540.31 km²) y Área de Descubrimiento Sea Lion: Navitas 65%, Rockhopper Exploration 35%.
- Bloque PL033 (275.70 km²): Navitas 65%, Rockhopper Exploration 35%.
Sumando únicamente estas licencias, el tándem Navitas – Rockhopper controla de forma directa e ilegal más de 2.700 kilómetros cuadrados de la plataforma continental argentina dedicada al proyecto megayacimiento Sea Lion y sus áreas de expansión.
JHI, Borders & Southern y Falkland Oil: El resto de la masa heredada
El informe oficial del Departamento de Minería colonial expone también la situación de los bloques lindantes y del sector sur:
1. Licencia PL001 (1.125,43 km²): Registrada al 100% a nombre de JHI Falkland Inc. (subsidiaria de JHI Associates, recientemente absorbida por la canadiense Eco Atlantic), cuya Fase 2 vence el 31/12/2026. Como reveló Agenda Malvinas, Navitas ya pactó la cesión del 65% de esta área para conectar sus recursos al buque factoría de Sea Lion.
2. Licencias PL011, PL012 y PL014 (8.871,40 km² en conjunto): Registradas a nombre de Falkland Oil and Gas Limited (100%).
3. Licencias PL018, PL019, PL020 y Descubrimiento Darwin East-1 (9.790,43 km² en conjunto): Controladas al 100% por la firma Borders & Southern Falkland Islands Limited.
En total, la documentación colonial computa más de 22.500 kilómetros cuadrados de mar argentino concesionados bajo regímenes contractuales ilegítimos (Model Clauses 1995 y 2000).
La fecha clave que el Gobierno prefiere ignorar: 31 de Diciembre de 2026
Hay un dato técnico que surge de la lectura minuciosa de la planilla oficial y que constituye una verdadera bomba de tiempo jurídica y política: todas las licencias vigentes (PL001, PL003, PL004, PL005, PL011, PL018, PL019, PL020, PL032 y PL033) tienen como fecha de vencimiento unificada (Licence Expiry), el 31 de Diciembre de 2026.
Esto significa que, en los próximos meses, el gobierno colonial británico deberá emitir decretos de prórroga masivos o autorizar la transición hacia las concesiones definitivas de explotación comercial para dar paso a la llegada de las plataformas de perforación y los buques FPSO.
Ante esta ventana temporal crítica, la inacción del Estado argentino y de la provincia de Tierra del Fuego, roza la complicidad:
- El Ministerio de Economía y la Cancillería Nacional no han emitido actualizaciones de sanciones, alertas internacionales a las bolsas de valores ni embargos preventivos sobre los activos globales de Navitas, Rockhopper o Eco Atlantic.
- El Gobierno de Tierra del Fuego, dentro de cuya jurisdicción provincial se encuentran formalmente delimitadas estas áreas marítimas, mantiene una actitud de absoluta ceguera administrativa, omitiendo querellas penales, actuaciones judiciales autonómicas o notificaciones formales a las provincias integrantes del Consejo Federal de Hidrocarburos.
Lo que la colonia publica, la Argentina lo oculta
Los datos no surgen de una estimación de prensa ni de un trascendido diplomático. Están volcados en la planilla técnica oficial del Department of Mineral Resources británico.
Los usurpadores publican, transparentan y auditan en sus boletines oficiales el mapa de la expropiación petrolera. Del lado continental, la dirigencia política argentina opta por no ver, no informar y no actuar. Desde Agenda Malvinas ponemos a disposición pública este documento exclusivo para denunciar el despojo en marcha, romper el cerrojo de la impunidad corporativa y exigir una respuesta inmediata a la altura de la dignidad soberana del pueblo argentino.
MUndial
“Si gana la Selección pierde Milei”

Daniel Guzmán, ex combatiente de Malvinas, vecino de Tierra del Fuego y creador del sitio web Agenda Malvinas sobre geopolítica y soberanía: sus reflexiones a horas de la semifinal entre Argentina e Inglaterra. El embajador inglés, Scaloni, Milei, el ministerio para Julián Álvarez y lo que puede pasar si se gana, o si no.
Por Sergio Ciancaglini
Una de las principales producciones nacionales de estos tiempos es la adrenalina. Por si faltaba algo, se viene Argentina-Inglaterra con todos los debates que eso incluye. ¿Es solo un partido de fútbol? ¿Influyen Malvinas, “los pibes que jamás olvidaré”, toda una historia con ínfulas imperiales que se remonta desde las invasiones inglesas y los despojos económicos además de territoriales? ¿Y Maradona, y el 86? ¿Cómo tomar todo esto?
Daniel Guzmán es uno de aquellos pibes, ex combatiente de Malvinas en el Comando del Regimiento de Infantería 25. Hoy vive en Tierra del Fuego, fundó el sitio web Agenda Malvinas y es una referencia para hablar sobre soberanía y temas geopolíticos. Está impulsando además el Proyecto Curricular Malvinas para todos los niveles educativos, como Pedagogía para un territorio usurpado.
¿Cómo vive y cómo toma esta sobreproducción de adrenalina futbolera con puntos de intersección con la historia del país y la que le tocó vivir como soldado? “Argentina tiene una confusión de la patria con el fútbol. En términos personales me pasó, y a muchos compañeros, que había amistosos previos al Mundial 1982, ya estábamos en Malvinas y medio que nos obligaban a escuchar los partidos. Cuando volvimos de la guerra a Buenos Aires, la sociedad estaba muy metida con el tema del mundial y muy poco con lo sucedido en Malvinas. Así que tengo una contradicción con el tema. Cuando era pibe veía mucho fútbol pero después de eso quedé alejado. Te diría que recién en 2022 recuperé un poco las ganas de ver un partido”. Daniel es hincha de Boca y Belgrano de Córdoba.
¿Y en el 86, con la mano de Dios, el barrilete cósmico y el trofeo? “Muchos estábamos muy ajenos. No podíamos con nosotros mismos. La verdad es que no lo disfrutamos en esas condiciones. Las cosas que nos sucedían cuatro años después de la guerra eran tremendas”.
“MILEI ES LA THATCHER”
Sobre la confusión patria-fútbol: “Se sublima en el fútbol la energía que debería estar enfocada en la defensa nacional. Entonces todo lo que pasa en el fútbol tiene valor emocional pero no tiene un correlato en la vida cotidiana de los argentinos. Pero para los argentinos es muy fácil confundir esas cosas. No quiero decir que es un defecto, prefiero no calificar: pero es una condición”.
¿Un ejemplo? “Tenemos mucha unidad en el fútbol y muy poca unidad para la defensa nacional. Sobre todo en esta instancia del país, donde la patria que fuimos a defender en 1982 ya no existe. Este gobierno está destruyendo lo poco que quedaba de la identidad nacional en todos sus conceptos: industriales, laborales, científicos”.
Daniel se queda pensando. “Lo que te puedo decir es que si gana la Selección pierde Milei, porque Milei es la Thatcher”.
Además de sus declaraciones públicas respecto de Margaret Thatcher, primera ministra británica durante Malvinas, Milei tiene el retrato de tal señora en su despacho junto a uno de Ronald Reagan, el presidente norteamericano que apoyó a Inglaterra en aquel conflicto.
“Si pasa que gana la Selección sería un logro pequeño pero emotivo. Porque querés ganar después de ver al embajador británico con la camiseta argentina, como si estuviera saludando a los jugadores que están en distintos equipos de Gran Bretaña”. Victor Cairns hizo armar un video en el que todas las imágenes son de IA mostrándose con la camiseta argentina y saludando a Emiliano Dibu Martínez, Enzo Fernández, Cuti Romero, Alexis Mac Alllister y Lisandro Martínez.

Explica Guzmán: “Es parte del colonialismo simbólico. Por eso es una tristeza que no podamos enfocar toda esa energía del fútbol que es muy poderosa en comprender el tema Malvinas. Lo que pasó en el 2022 con millones de personas en la calle es una muestra profundísima de la diferencia que hizo Argentina en ese aspecto emotivo frente a otras naciones”.
Frase para alguna antología: “Nos gusta el circo romano, pero no nos gusta lo que pasa afuera del circo”.
NO SE DEFIENDE LO QUE NO SE CONOCE
¿Y cómo tomar las canciones que en el ámbito del fútbol son las que más frecuentemente remiten a Malvinas? “Eso es el pueblo. Eso nace de las barras. Entonces a mi juicio lo que salva al pueblo es la identidad que está mucho más allá de una Cancillería pro británica, y de todo el poder real que está en plena expansión en este momento con Milei”.
“Aunque no entiende exactamente cómo defenderse frente a esta situación, el pueblo sabe. Y lo manifiesta cada vez que puede”. Ejemplo que sorprende en el exterior: las multitudes y el ya célebre “el que no salta es un inglés”.
“Pero a su vez la herida y el dolor de la posguerra y de la muerte está presente en todo eso, como un homenaje. Entonces hay un pueblo apagado en lo estratégico por lo que considero lacayos que viven en este país”.
Sobre ese apagón dice Guzmán: “Eximo a los jóvenes, y de hecho estamos trabajando en la construcción de una Pedagogía para un territorio usurpado, un proyecto curricular adecuado a los diferentes niveles de enseñanza. Porque la responsabilidad es del Estado, de los gobierno y de los adultos. No le podemos pedir a la juventud que haga algo que no le hemos transmitido ni mostrado”.
“Porque nadie puede defender lo que no conoce. Entonces conocer una pedagogía de la realidad es lo que te permite entender. Ni los jóvenes ni los viejos entienden la profundidad de colonialismo británico en Malvinas. Saben que son argentinas y las defienden a los gritos. Es como la camiseta. Malvinas es la camiseta, con ese nivel de significado popular. Pero si a esa camiseta no la impregnamos de conocimientos, terminamos sabiendo más de los jugadores que de la guerra por la que pasamos”.
Lionel Scaloni planteó que el miércoles solo se tratará de un partido de fútbol: “Es que si no, le ponemos una carga… Messi presidente y listo. El Dibu a Economía y que ataje todos los pelotazos. Al Toro en algún lado hay que ponerlo. Y Julián al ministerio de Desarrollo Social. Le veo cara de tan buen pibe que digo: este tiene pueblo. Pero entonces, podés empezar con Rattin (Antonio Rattin era capitán del equipo argentino que en 1966 jugó contra los ingleses en el Mundial organizado en ese país, fue expulsado por un referí alemán y pelado llamado Kreitlen y salió tironeando un banderín inglés y sentándose en la alfombra del palco de la reina). Y desde ahí hubo siempre demostraciones de oposición a lo británico. Pero no le podemos exigir a la Selección que haga lo que la política argentina no hace”.
CHARLANDO DE FÚTBOL
Daniel no está ajeno a las taquicardias de este Mundial: “Me encanta esto. Me gustó mucho el del 22 y se está replicando. Eso de ganar en la adversidad. Creo que la Selección refleja algo que nos pasa, que es funcionar a presión. El partido con Egipto fue épico, el de Cabo Verde tremendo. Y el otro día nos salvó Julián con ese golazo cuando parecía que íbamos a los penales. Es todo casi literario. Por eso no estoy de acuerdo con los que quieren que pierda la Selección. Ni que el fútbol condicione la política”.
¿Y hacia adelante? “Bueno, si gana la Selección pierde Milei. El grado de entrega y cipayismo que tiene el gobierno con los británicos es feroz. Que gane la Selección pondría en ridículo a Milei. Y lo real es que terminado el Mundial, en agosto, empieza el proceso electoral 2027. Y ese va a ser otro partido”.
¿Y si la Selección pierde? “Hablo siempre desde lo personal. Nosotros perdimos una guerra, no un partido. Y acá estamos. Nada puede modificar la lucha. A la Selección no le exijamos que resuelva la entrega colonial de la Argentina desde Menem a la actualidad. Si perdemos será una forma de repensar algo: cómo ganar”.
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