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Protesta social

Punto de inflexión

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Pese al frío, la lluvia y la violencia policial que dejó al menos 12 detenidos y más de 1.500 personas heridas y lastimadas, se realizó este jueves 6 de agosto la movilización revista contra la “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”. El gobierno había eliminado el miércoles solo un capítulo sobre extranjerización de la tierra ante la falta de votos. La movilización mostró un espíritu que se percibe estas semanas, con la bandera “Las Malvinas son argentinas” como disparador intelectual y emocional de muchas causas, enfrentado a políticas del gobierno que no resuelven problema social alguno, agravan los anteriores, y borran horizontes. La política de Estado más coherente, volvió a verse, es la represiva: un posible síntoma de su propio fracaso.

Por Lucas Pedulla y Francisco Pandolfi

Fotos: Juan Valeiro y Manuela Mendiondo/lavaca.org

Las islas Malvinas están en todos lados en la movilización en el Congreso. En banderas, remeras, gorritos –de lana o pilusos–. En pines, en parches, en buzos, en las sonrisas, en las miradas cómplices de miles de personas que decidieron lanzarse a las calles pese al frío, la lluvia y la permanente amenaza de violencia gubernamental, que parece ser una de las pocas formas del Estado presente en estos años.

Punto de inflexión

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

La historia puede haber comenzado antes, cuando un grupo de amigos del barrio porteño de Villa Luro agarró una sábana en un cuarto de hotel en Atlanta, Estados Unidos y escribe “Las Malvinas son Argentinas”.

No podían saber que estaban empezando a provocar un efecto mariposa.

A menos de un mes de aquel 15 de julio –en que uno de los amigos se mete la sábanabandera en sus partes íntimas, pasa los controles, la lanza al campo de juego una vez consumado el triunfo de Argentina ante Inglaterra y Giovani Lo Celso la despliega para que la viera el mundo– la sábanabandera es ahora emblema en la concentración masiva que le espeta a los senadores y al gobierno nacional una aspiración:

  • “Argentina no se vende”.

Y que, horas después, terminará en una represión desmedida –1.500 heridos según la Comisión Provincial por la Memoria (CPM)– en un intento del gobierno nacional por evitar una movilización mayor.

¿Lo logró?

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Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Las Malvinas por todos lados

Dentro del Congreso se trata la que denominaron Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsada por el Ministro de Desregulación Federico Sturzenegger. Antes de empezar el debate a las 14.15, el gobierno ya había recibido su primera y principal derrota: este miércoles debió recular al quedarse sin el apoyo de gobernadores aliados y bajaron el capítulo que habilitaba la compra ilimitada de tierras por privados extranjeros.

La otra derrota fue lo que generó en la gente: un hartazgo que fue creciendo con el correr de los días y que hoy llegó al límite cuando se conoció que el libertario Joaquín Benegas Lynch es director de una empresa que se dedica a gestionar, justamente, ventas de tierras a extranjeros. Un hartazgo que se vio afuera del Congreso. 

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Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Afuera: una movilización futbolera. Cánticos de cancha: “el que no salta es un inglés”, “no se vende, la patria no se vende”. Baile, tambores, alegría y mucha juventud en una concentración bien malvinera. El merchandising está en todas las veredas: las banderas de «Las Malvinas son argentinas» se venden a $15.000, las remeras a $10.000.

Desde el escenario montado de espaldas al Congreso y de frente a la gente, un ex combatiente de Malvinas dice que cuando las islas se ponen en agenda, la discusión política se mejora, porque se pone arriba de la mesa el tema de la soberanía.

Foto: Juan Valeiro / lavaca.org

Gladys y Jorge llevan una de las tantas telas blancas y sencillas. Son docentes de La Plata, en contexto de encierro en una cárcel de mujeres. Dicen que la bandera que mostraron los futbolistas fue el impulso, que ahí nació un gen. Un motor. Y que antes funcionó el “coraje” de los pibes que la entraron a la cancha.  

–Fue el fosforito que necesitábamos. El puntapié para animarse. Para animarnos.

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Foto: Manuela Mendiondo / lavaca.org

Punto de inflexión

Sobre las vallas colocadas por la policía para alejar a la gente, la bandera, y los mensajes a los senadores y senadoras que dejó la gente. Foto: Manuela Mendiondo / lavaca.org

La chispa que encendió

Un papá y un hijo llevan una remera con el mismo diseño. Tres estrellas estampadas en el pecho por los mundiales obtenidos, y al lado, las Islas Malvinas. El papá se llama Fabián y el hijo se llama Pablo. Pablo Grillo: fotógrafo que recibió en la cabeza un proyectil de gas lacrimógeno disparado por el gendarme Héctor Guerrero y casi lo mata en marzo de 2025. Hoy Pablo está entre nosotros.

–Fue una chispa esa bandera. Hizo más que la Cancillería argentina en los últimos 40 años. Despertó algo, para dentro y fuera, un sentimiento que está en el pueblo y que emergió –dice Fabián, y señala a la multitud. 

–El fútbol mueve mucho de lo que siente el pueblo y eso se ve hoy acá. Lo otro que se ve es que la gente está hinchada las pelotas –dice Pablo.

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Pablo y Fabián Grillo. Foto: Juan Valeiro/lavaca.org

Graciela Daleo es sobreviviente de la ESMA y camina sorprendida de la cantidad de gente que ve. “Se tocó un resorte colectivo, algo similar a lo que pasa los 24 de Marzo. El pueblo argentino me sorprende siempre, a veces para mal, pero hoy no es el caso. Me gustaría que ese sentimiento se despertara no por el efecto de un mundial, sino por el cuidado de nuestra soberanía”. 

Cuando comienza la sesión, la plaza ya rebalsa. 

Y son, recién, las dos y media de la tarde.

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Foto: Manuela Mendiondo / lavaca.org

Ideas jóvenes

“¡En-so-brados!, ¡en-so-brados!”.

El grito hecho cantito es de jubilados y jubiladas, los mismos y las mismas que están todos los miércoles en el Congreso, dirigido a los senadores que ingresan en autos negros y con vidrios polarizados al Senado. No son las tres de la tarde y esa actitud ya marca una constante que se verá durante el resto del día, a pesar de la lluvia: un gesto de lucha. Algo, también, de irreverencia, como esos muchachos que se subieron al tacho y descolgaron la bandera estadounidense del Hotel Savoy, sobre Callao. Abajo, cientos de personas que pasaban los aplaudían.

La convocatoria de los gremios y centros de estudiantes, sumada a artistas que también aportaron lo suyo desde lugares impensados –desde Tini hasta Dante Spinetta, desde Niki Nicole hasta Emilia Mernes–, multiplicó el efecto mariposa esparcido a nivel mundial. En Ushuaia, Río Grande, en Córdoba capital, en San Salvador de Jujuy, en Bariloche –Fito Paéz se grabó marchando: “La argentina no se vende, man”–, en Mendoza, en Chubut, en todo el país. En CABA, por Avenida de Mayo, por Rivadavia, por Hipólito Yrigoyen, las calles explotaban de gente. Mucho –muchísimo– piberío, gracias a la convocatoria de las coordinadoras estudiantiles. 

Catalina, presidenta del centro de estudiantes del Cortázar, es una de ellas. Tiene tan solo 15 años y mucha lucidez. “Se nos juega como jóvenes el simple hecho de que vendan algo que nos pertenece como país. Somos un pueblo que fuimos una colonia, en el colegio estudiamos cómo nos independizamos, y es una falta de respeto que eso se cuestione”. 

Rubén, su compañero del centro, también tiene 15 y piensa el efecto mundial: “Que personas tan influyentes como Messi hayan visibilizado el luchar por estas tierras es un tremendo orgullo”. Catalina piensa su escuela: “El último día previo a la final pusimos la Marcha de Malvinas, el himno y fuimos todos los jóvenes. Muchos dicen que la juventud está en cualquiera, pero eso lo hicimos los propios adolescentes”.

–También se habla de una crisis de representatividad: ¿cómo se habla de política con jóvenes de 15 años si no hay ningún dirigente que les represente?

Catalina: Esa crisis es complicada. Los jóvenes sentimos esa falta de “algo”. Quizás nuestros viejos crecieron con otros referentes. Me parece que la manera que estamos teniendo de construir tiene que ver con que todos juntos seamos nuestros propios referentes. En la cotidiana del día a día somos nosotros, con nuestras ideas. La referencia está en nosotros mismos construyendo la nueva política.

Milagros tiene 21 años y lleva un cartón en la mano que además de decir que la tierra no debe venderse, tampoco debe quemarse. La Ley que el Senado debatió hoy genera un retroceso en el cuidado ambiental: transforma la ley de manejo del fuego, reduciendo protecciones y permitiendo construir sobre tierras incendiadas. Además, acelera desalojos y limita la capacidad del Estado para expropiar. 

–Todo el proyecto se debería haber caído. Lo único que ve y le importa a este gobierno son dólares, aunque para eso estén vendiendo nuestros recursos estratégicos. 

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Foto: Juan Valeiro/lavaca.org

Reprimir para vaciar la masividad

La lucidez de la juventud dialoga con la plaza que se fue llenando con el correr de las horas. Quizás eso mismo también detectó el gobierno al comenzar la represión sobre Callao y Bartolomé Mitre, por temor a que la plaza se siga llenando con los que salían del trabajo. Unos minutos antes, periodistas y artistas llevaron desde MU una bandera de doce metros con consignas que mandaron de todo el país dirigidas a senadores y senadoras:

  • “No traicionen, no se vendan”.
  • “Cuiden la patria”.
  • “Ni olvido ni perdón”.
  • “No regalen el país”. 

Y alguno con otro tipo de vuelo poético:

  • “¿Por qué no te vendés el orto?”.

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Foto: Juan Valeiro/lavaca.org

Fue la propia gente la que ayudó a colgar esa bandera sobre la valla de Callao y Mitre. Algunos empezaron a dejar sus propios mensajes. Media hora después, desde los handies de Gendarmería se escuchó la orden de reprimir. Empezaron con hidrantes y gases lacrimógenos que, ayudados por el viento, quemaban los ojos, la garganta y la piel. Pero la gente no se iba. Esa actitud con la que los jubilados le gritaban “ensobrados” a los senadores era la que esta esquina estaba empezando a irradiar. 

“¡Cipayos unitarios”, gritó un joven con barba y lentes.

“¡Traidores vendepatria”, gritó una quinceañera con aparatos.

“¡No son argentinos!”, gritó un joven con piercing en la nariz.

“¡Andá a Malvinas, la puta que te parió”, gritó una cuarta voz, y esa orden prendió como un mantra que se transformó, al instante, en canción.

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Foto: Juan Valeiro/lavaca.org

Y la canción, minutos después, en una represión feroz que comenzó minutos antes de las 17 con un camión hidrante tirando agua, siguió con gases lacrimógenos –insoportables que quemaban los ojos, la garganta– y balazos de goma. La barbarie del gobierno –a través de Gendarmería, Prefectura y Policía Federal– duró más de tres horas y se extendió a varias cuadras del microcentro porteño, con escenas que no eran de película: otro hidrante avanzando por 9 de Julio, cortes de la policía sobre Corrientes, efectivos disparando entre colectivos y taxis cerca del Obelisco. Uno de los balazos le pegó en la ceja derecha, a milímetros del ojo, a Lautaro: “Estábamos protestando pacíficamente y nos empezaron a provocar y a reprimir”, le dice a lavaca.

El SAME trasladó a una fotógrafa que recibió un impacto en la cabeza, por detrás. Una integrante de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) dijo que era un “traumatismo de cráneo, estaba mareada y le sangraba el oído”. Desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y la Asociación de Reporteros Gráficos de Argentina (ARGRA) informaron que se encuentra «estable» en el Hospital Argerich y permanecerá en observación toda la noche.

La CPM informó: “1.500 personas heridas en una de las represiones más salvajes del último tiempo”.

Pero la gente siguió devolviendo los gases lacrimógenos a patadas o agarrándolos a mano pelada para arrojarlos del otro lado de la valla.

La gente seguía.

Y, a las 21, salió a cacerolear. En muchos sentidos, todo está empezando.

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Foto: Juan Valeiro/lavaca.org

Protesta social

Discas: la democracia en la calle impulsó un triunfo en Diputados

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Pese a las maniobras oficialistas, Diputados pudo reunir quorum para sesionar y emplazar a diversas comisiones para que trabajen. La coreografía libertaria: se pararon junto a sus bancas de cuero verde y cuando se confirmó que eran derrotados (porque había quorum con 135 diputados) se sentaron. La coreografía radical y del PRO: se ausentaron, lo cual es toda una definición. El emplazamiento terminó reuniendo una unanimidad de 249 votos. Los dos temas cruciales: se obligó así a las comisiones a que dictaminen la prórroga de la Emergencia en Discapacidad, y el apoyo a las familias endeudadas. Deberán hacerlo durante septiembre. Frente al Congreso vallado, una gran movilización reunió también a personas endeudadas y reclamó por los derechos y por la vida.

Por Sergio Ciancaglini Fotos Manuela Mendiondo/lavaca.org

Discas: la democracia en la calle impulsó un triunfo en Diputados
Mensaje a la época.

La primera decisión del Estado este miércoles frente a la movilización de personas con discapacidad (discas) y sus familias, fue vallar en Congreso y movilizar efectivos antidisturbios. La Policía de la Ciudad gobernada por el macrismo intentó además impedir que llegaran hasta la plaza algunas de las camionetas que trasladaban a quienes iban a reclamar por la prórroga de la Emergencia en Discapacidad.Finalmente triunfó la racionalidad y los llamados efectivos dejaron de hacer el ridículo, aunque el Congreso quedó vallado.

El movimiento disca confirmó que es uno de los más movilizados en estos años, como el de jubilados. Desde el acoplado de un camión que funcionó como escenario se iba informando lo que ocurría en el edificio tras las vallas. A las 11, el destino de la sesión era un misterio.

Tomó el micrófono la madre de un chico atendido en el Hospital Garrahan: “La barrera más grande que tenemos es la ignorancia, la falta de empatía. La barrera es un gobierno presente en quitar derechos. Pero hoy somos un montón. Siempre vamos a ser más, así que festejemos eso. Y no dejemos de luchar que también estamos con la prórroga de la Ley de Emergencia pediátrica para que un hospital como el Garrahan siga sosteniendo la vida de nuestros hijos. Los abrazo como mamá”.

Discas: la democracia en la calle impulsó un triunfo en Diputados
La calle esperando noticias de la política.

Se agitaban las pancartas en las que se leía, por ejemplo:

“No somos un gasto, somos personas”.

“La discapacidad no es casta” (sostenido por un joven con síndrome de Down)

Otra mujer, buzo verde con la imagen de Homero Simpson, reubicó en este presente dónde se encuentra la vergüenza, y dónde la locura:

  • “No se ve futuro en esta Argentina hostil que está pisándonos la cabeza. Vengo a hablar como endeudada, porque me endeudé para sostener la vida de mis hijos, la mía, y de mis padres que tienen una jubilación de miseria. Dejaron de cubrir medicaciones para mi hijo, me endeudé con un millón y medio de pesos que no sé cómo pagar, con el banco en el que trabajo y en el que estoy con una licencia psiquiátrica por todo lo que este gobierno me hizo y nos hizo. Da vergüenza hablar de lo endeudados que estamos por sostener la vida de nuestros seres queridos”.
  • “Pero tenemos que sacudirnos la vergüenza y que la vergüenza cambie de bando (señalando al Congreso). Ellos deberían tener vergüenza de priorizar lso gastos de la SIDE por encima de lo que corresponde a las personas más vulnerables. Los estamos viendo, los estamos observando, y van a tener que pagar por todo lo que nos están haciendo. Lo que estamos discutiendo acá es el traslado del costo de la reproducción de la vida a los hogares y familias más vulnerables. Estamos locos porque nos enloquecieron. Pero los locos son ellos, que no nos ven ni nos quieren ver”.
Discas: la democracia en la calle impulsó un triunfo en Diputados
Un alegato sobre la vergüenza y la locura.

Más carteles:

“Basta de crueldad con la discapacidad”.

“Lo esencial es invisible al Estado”.

“Millones para la SIDE, migajas para discapacidad”.

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Madre, hija y un muñeco de peluche.

María Martínez, de Lomas de Zamora, con su marido desocupado, es la madre de Kevin (28) y Brendan (16). Kevin tiene el razonamiento de un niño de 5 años. Brendan, una de las llamadas Enfermedades Raras Poco Frecuentes: fenilcetonuria. Dijo María: “Los que votamos y les dimos nuestra confianza, tienen una banca. Y a cada uno que vote en contra iré a la casa a hacerles un escrache por haber votado en contra dejando a las personas con discapacidad a la deriva. Estoy vestida de negro porque me siento en un funeral, están matando a cada persona con discapacidad del país. Están matando a los prestadores que hacen que las personas con discapacidad tengan una vida digna. Por eso les exigimos que voten la prórroga”.

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Dato sobre el presente.

El micrófono pasó a manos de otra mamá, la actriz Julieta Díaz: “No nos vamos a ir. Estamos mirando a las diputadas y diputados y les pedimos por favor que cumplan con la ley. Con los discapacitados y discapacitadas, con las personas con discapacidad, no”.   

Elena, su hija, tiene 11 años, parálisis cerebral leve, epilepsia secundaria. Julieta dialogó luego con lavaca.

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Julieta Díaz: «Con las personas con discapacidad, no».

-¿Cómo vivís la contradicción entre lo que significa esta plaza y las maniobras dentro del Congreso para evitar cumplir la ley?

-Con mucha tristeza, mucha bronca, mucha impotencia, viendo lo que sucede con las personas con discapacidad, los familiares y los prestadores, todo lo que es el área de discapacidad. Con mucha urgencia para que nuestra Ley de Emergencia de Discapacidad continúe, porque se vence en el 2026, a fines de diciembre, y estamos pidiendo que se prorrogue un año más. No solamente eso sino también que se respete la Ley de Prestaciones para que el Estado sea el que asegure a las familias y a las personas con discapacidad las prestaciones, y no que las familias y las personas con discapacidad tengan que pelear los precios con las prepagas. Tenemos la sospecha de que también están queriendo modificar esa ley, que hay una especie de proyecto ahí encajonado que quieren sacar, así que estamos acá muy atentos y atentas pidiéndoles que cumplan con su trabajo los diputados y las diputadas y que le den prórroga a la Ley de Emergencia de Discapacidad, pero que también cuiden la Ley de Prestaciones que tiene 30 años, que con sus bajas y sus subidas siempre funcionó.

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Plan económico.

-¿Cómo estás vos en relación al tema de salud de tu hija?

-Ella está bien y por suerte puede seguir haciendo las cosas que viene haciendo también porque puedo llegar a algunos huecos económicos, pero si no, no podría hacer un montón de cosas, que es lo que le está pasando a tanta gente si no puede atenderse.

Guadalupe, una chica ciega, que en muchos sentidos ve todo:

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Guadalupe, explicando el futuro.
  • “Hoy estamos acá para pedirle a los diputados que voten a favor de su pueblo. Y que no solamente cumplan con el quórum, sino que cumplan con la ley de emergencia en discapacidad. Nosotros necesitamos urgentemente que cumplan con la ley, pero sobre todo porque nuestros compañeros realmente la están pasando muy mal. Entonces, pedirle a los diputados y diputadas que puedan mirar a los ojos a todos mis compañeros y a todas mis compañeras y votar a favor del pueblo. Y votar a favor de no vender nuestra patria, pero también de construir un futuro donde las personas con discapacidad estemos adentro”.
  • “Lamentablemente se cerraron muchos centros, complejizaron el acceso a muchas prestaciones, a traslados, a terapias, a medicación, apoyo. No hay nada nuevo que yo pueda venir a decir. ¿Qué les voy a decir yo a ustedes si lo viven a diario y si yo también lo vivo? ¿Quién soy yo para decirles a las mamás cómo tienen que luchar? Son las que nos acompañan todos los días. ¿Y quién soy yo para decirle a los prestadores cómo tienen que luchar, si es su laburo? Lo único que sí voy a decir es a los diputados cómo tienen que votar. ¡Voten a favor de los derechos, loco! ¡Voten!”.
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El modelo.

Noelia, con cadenas plásticas cerca de una pancarta con una caricatura de Marcos Galperín explicó a lavaca: “Me endeudé con Mercado Crédito, que es Mercado Pago. Soy empleada doméstica, uno de mis cinco hijos tiene discapacidad motriz. Osteomielitis crónica, una infección del hueso. Pedí 40.000 porque tenía que ir y venir al Garrahan y tenían que operarlo. Fue por la urgencia, porque si no, no tenía cómo hacer.  Pensé que buscaba más trabajo y lo iba a pagar. Pero hoy se me fue la deuda a 400.000. Me llaman a cada rato para que pague todo. Y no puedo. Y sigue aumentando. Y tenemos que seguir yendo al hospital”.  Un dato: ”Hay muchas madres solas como yo que les pasa lo mismo, y están endeudadas. Es una locura”.

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El otro lado del modelo: Noelia endeudada por atender a su hijo con osteomelitis crónica.

Anunciaron desde el acoplado que hubo quorum y estalló la ovación. Se supo que los integrantes del bloque oficialista se pararon junto a sus bancas y al ver que la oposición conseguía quorum se sentaron y luego votaron a favor del emplazamiento a comisiones tanto del tema de discapacidad, como de los hogares endeudados. Con eso, supuestamente, el oficialismo no se daba por derrotado. El PRO y la UCR directamente se ausentaron. Durante septiembre las comisiones correspondientes deberán dictaminar, para que las leyes sean tratadas en el recinto. Habrá que ver.

Discas: la democracia en la calle impulsó un triunfo en Diputados
Los carteles manuscritos como editoriales políticos de estos tiempos.

En la plaza se cantó el Himno a los saltos, con la gente sacándose buzos y camperas porque en estos días parece que está cambiando el clima.

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Mirando hacia el Congreso.

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Jugar en medio de la realidad.

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Marcha de jubilados: Banda en fuga

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Una chica ciega que había participado en el acto por la emergencia en discapacidad logró hacer huir a un policía que filmaba la manifestación pidiéndole que se identificara (spoiler: no era Christopher Nolan). Después, los jubilados fueron seguidos por los efectivos antidisturbios en Avenida de Mayo y todo fue al revés: los jubilados los hicieron ir hacia la vereda, y los policías terminaron en retirada no sin antes gasear principalmente a las mujeres. La historia de Fernando, ex bombero voluntario, con una pierna amputada pero el entusiasmo intacto, en otra jornada de miércoles.

Por Lucas Pedulla

Fotos Juan Valeiro/lavaca.org

Hace un mes, Fernando Quinteros se tuvo que mudar de la casa en la que vivió por 15 años porque el dueño había muerto, la casa entró en sucesión y les dijeron a él y a su señora que se tenían que ir. Consiguieron otro lugar en Quilmes, un municipio al sur del conurbano bonaerense, donde actualmente pagan $580.000 mensuales.

–Con mi pensión no llego a los 300.

Marcha de jubilados: Banda en fuga
Guadalupe, de campera verde, pidiéndole identificación al policía que recula sin que se sepa de qué se ríe.
Marcha de jubilados: Banda en fuga
Salida del cineasta policial.

Fernando fue bombero voluntario en La Boca durante 30 años y hace 11 lo atropelló un colectivo. Fue grave: le amputaron la pierna derecha. En septiembre las Pensiones No Contributivas (PNC) por Invalidez y Vejez de la ANSES llegaron a los $300.043,24 más un bono de $70.000 (“hay veces que ni lo cobro”, dice), pero en agosto estaban en $293.000. Averiguó para poder jubilarse –la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) arranca este mes en los $342.906,56–  y no se lo recomendaron.

–Tendría que renunciar a la pensión. Si la jubilación me tarda un año, ¿qué hago?

Marcha de jubilados: Banda en fuga
Jubilada apuntando a la policía.

Esa pregunta –la pregunta– es una de las que lo lleva a venir cada miércoles con sus compañeros y compañeras de la organización Los 12 Apóstoles. Es peronista, hincha de Boca, malvinero (“el payaso del Presidente quiso agarrarse de la causa para distraer, pero la gente no es tarada”, dice frente a los anuncios recientes), le gustan Los Manseros Santiagueños y –aclara, fime– no va dejar de venir. Entre muchas razones, están los 10 indicadores económicos que el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sintetizó a 1000 días de gestión del Gobierno de Javier Milei.

Marcha de jubilados: Banda en fuga
Fernando, ex bombero, le amputaron una pierna, cobra menos de la mínima, un infaltable de cada miércoles.

Sobre jubilaciones:

  • El bono jubilatorio está congelado en $70.000 desde marzo de 2024. Son 30 meses sin actualizar.
  • Si se hubiera actualizado por movilidad (como sucede con los haberes), tendría que haber sido de $223.148 este septiembre. CEPA calcula así que la pérdida es de $153.138 mensuales por cada jubilado. 
Marcha de jubilados: Banda en fuga
El forcejeo de jubilados con policías de la ciudad.
  • La pérdida para los jubilados de la mínima es del 20% en términos reales durante la gestión de Milei y sus ministros de Economía, Luis Caputo, y de Desregulación, Federico Sturzenegger.

La marcha de este miércoles estuvo precedida por la convocatoria de organizaciones que reclamaban en el Congreso que Diputados vote el emplazamiento de comisiones para tratar, por un lado, la prórroga de la ley de Emergencia en Discapacidad (la actual vence el 31 de diciembre) y, por otro, el debate sobre el endeudamiento familiar y la alta morosidad que afecta a 6 millones de personas de todo el país. 

Marcha de jubilados: Banda en fuga
La policía retrocedió agrediendo. Jubilada atacada y Carlos «Chaca» agarrándose la cabeza.

Por todas estas razones Fernando les explica a sus tres hijas y a sus ocho nietos la necesidad de tomarse el 148 de Quilmes hasta Constitución, y luego el 12 hasta Congreso, cada miércoles, cada semana, sin importar lo que suceda o pase. 

–Ellos ya saben que el abuelo no para.

Su señora también tiene una discapacidad –cobra el mismo valor de pensión– y cuida a personas con alguna enfermedad. Sus hijas los ayudan en el día a día.

Y, también, sus compañeros.

–De acá me llevo aceite, azúcar, yerba. Lo básico. Y también medicamentos: yo tomo anticonvulsivos y cada cajita está a noventa lucas ($90.000). Si cada una me dura 20 días, significan $180.000 por mes. ¿Cómo hacés? ¿Cómo hago?

Marcha de jubilados: Banda en fuga
Ordenando la salida policial.

De nuevo, la pregunta, que tiene una respuesta que a Fernando lo hace sonreír: a pesar de sus remedios, de sus muletas y que le falta una pierna, las distintas fuerzas de seguridad que invaden la zona cada semana –Policía Federal, Policía de la Ciudad, Prefectura, Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria– lo detuvieron o demoraron “unas cinco o seis veces”, algunas hasta tirándolo al suelo. 

–Tengo dos procesos: uno por resistencia a la autoridad, el otro por lesiones.

Dice, y se ríe con sus ojos celestísimos. Esta tarde ocurrió primero que una manifestante ciega, Guadalupe, que había hablado durante el acto por la emergencia en discapacidad, supo que la estaba filmando un policía y mientras seguía caminando decía: “Yo no veo pero mis compañeros sí, y me dicen que está filmando y eso no corresponde, somos personas marchando pacíficamente sin molestar a nadie. Deme su nombre y la identificación”. El policía sonreía reculando, comenzó a desplazarse,  pero los manifestantes fueron detrás, hasta que el efectivo dio media vuelta y se marchó.

Marcha de jubilados: Banda en fuga

Luego, tras la típica ronda por la Plaza de los Dos Congresos, un grupo de jubilados y jubiladas siguió marchando por Hipólito Yrigoyen, dobló en San José y al intentar volver a la Plaza por Avenida de Mayo se topó con un cordón de efectivos que quiso evitar la caminata. Pero la columna de jubilados y pensionados los corrió hasta la vereda –“fuera, yuta, fuera”, les cantaban– y, antes de subirse, los policías gasearon. Algunas jubiladas fueron asistidas en plena calle, descompensadas. La presión siguió, y el cordón policial finalmente se retiró de la escena. 

Marcha de jubilados: Banda en fuga
Protocolo: la policía en la vereda.

–Hace falta que el pueblo salga a la calle –concluye Fernando–. Nuestra lucha lleva ya mucho tiempo. La gente tiene miedo, hablan de que nos cagan a palos, pero tienen que venir. Yo empecé porque no podía estar echado en mi casa. Pensaba: “La gente está luchando”. Y acá estoy.

Marcha de jubilados: Banda en fuga
Observatorio peluquero. Los efectivos en retirada.

Acá está.

Frente al qué hacer y al cómo hago, esa es su respuesta, y será la misma la semana que viene cuando con sus muletas y sus medicamentos se tome el 148 hasta Constitución y el 12 hasta Congreso, para marchar un miércoles más. 

Marcha de jubilados: Banda en fuga
Una de las agredidas recuperándose.

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Jubilados: datos de la desigualdad y una radio abierta para denunciar amenazas

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Nueva marcha de jubilados, que siguen demostrando una capacidad de resistencia frente al ajuste que no aparece en otros sectores. Un tema de este miércoles: se supo que los miembros del Senado pasarán a cobrar entre 12 y 13 millones de pesos mensuales (equivalente a unas 30 jubilaciones), y que la fortuna del ministro de Economía Caputo, apodado Toto, es de más de 19.000 millones de pesos (unas 45.000 jubilaciones), con un crecimiento de más del 60% en un año, y con el 65% afuera del país. La palabra de una mujer que atiende un centro comunitario.

Por Lucas Pedulla

Fotos Juan Valeiro/lavaca.org

Jubilados: datos de la desigualdad y una radio abierta para denunciar amenazas
Los mensajes de Olga, 80 años: en el centro comunitario de San Martín cocina y alimenta a 60 personas por día.

Todas las noches, Olga González se va a dormir después de haber cocinado entre 50 y 60 viandas para el mediodía siguiente. A veces, cuando no llega, se levanta temprano y sigue. Su casa en Villa Maipú, municipio bonaerense de San Martín, es un centro comunitario que alimenta a esa cantidad de personas diariamente. Muchos son jubilados, como ella, o personas en situación de calle. Dice que le duele en el alma que cada vez sean más. Al trabajo de cada una de esas jornadas, los miércoles le suma algo más: llegar al Congreso para marchar, algo que a sus 80 años enorgullece a sus tres hijos y dos nietos.

–Nunca pensé que a esta edad tenga que estar luchando y pidiendo medicamentos. En mi caso tengo una enfermedad, no vamos a decir cuál, y la estamos peleando. Yo necesito prótesis, y una cajita me sale $150.000. Pero no necesito una, necesito varias. Por suerte PAMI me ayudó y pude llegar. Y la comida, me arreglo con lo que hay en el comedor.

Jubilados: datos de la desigualdad y una radio abierta para denunciar amenazas
Radio abierta en Congreso: jubilados con reporteros gráficos amenazados.

Olga cobra el haber mínimo –$428.591 en septiembre, más un bono de $70.000–, una cifra que se traduce y compara en uno de los cientos de carteles de esta tarde de sol frente al Congreso nacional, escrito en el cartón de una pizza Ugis:

  • “Se burlan de los jubilados. Senadores: 13.000.000”. 

El monto es lo que los senadores y las senadoras de la Argentina cobrarán como sueldo a partir de enero del año que viene: unas 30 jubilaciones mínimas.

Por eso hay tantos carteles:

  • “Milei presidente no rima con la gente, rima con la muerte”. 
  • “¡Brutos! Las ideas no se matan”.
  • “Los Milei: devuelvan la tarasca de las cometas para jubilados/discapacitados”.
  • “Patrimonio de Milei no para de crecer, las jubilaciones no dejan de caer”.
  • “Caputo: ¿tu justicia social son los dólares que tenés afuera?”.

El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, que habló de “justicia social” cuando anunció la semana pasada el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidades (FGS) de la ANSES para fondear a bancos privados, tiene el 68% de su fortuna en el exterior. Para dimensionar: el monto total es de 19.509 millones de pesos al cierre del 2025 (unas 45.518 jubilaciones de Olga), un 64,6% más que el año anterior.

Jubilados: datos de la desigualdad y una radio abierta para denunciar amenazas
Humor y las letras chicas que lo dicen todo.

A la jornada de este miércoles se sumó el reclamo de fotoperiodistas que pidieron el sonido de la radio abierta de los jubilados para denunciar dos hechos de amenazas. Una la recibió el fotógrafo Emiliano González, quien la semana pasada documentó cómo un policía le quiso sacar el teléfono a otro colega, subió el video a redes y una persona que se identificó como Walter Chiappero lo amenazó con un audio a través de la red social Instagram. “¿Querés terminar como el mogólico ese de Grillo?”, se escucha, en relación al fotógrafo Pablo Grillo, que sobrevivió al disparo de un gendarme. En Facebook, el tal Chiappero se presenta así: “Profesional argentino especialista en ámbitos técnicos y de seguridad”. 

Jubilados: datos de la desigualdad y una radio abierta para denunciar amenazas

“Hubo un antes y después con Pablo, que peleó entre la vida y la muerte”, dice Emiliano al micrófono. El otro colega amenazado fue Marcos Sierra. Desde la Asociación contra la Violencia Institucional (ACVI) precisaron que ambas denuncias quedaron radicadas en la Unidad de Intervención Temprana de la Unidad Fiscal Este de la Ciudad de Buenos Aires. En un comunicado, la fotógrafa Laura de Natale expresó que ambas situaciones son “la consecuencia directa de una campaña de hostigamiento y estigmatización” desde el gobierno que no hay que naturalizar.

Jubilados: datos de la desigualdad y una radio abierta para denunciar amenazas
Con casco obrero y no con sombrero de Gandalf, pero el mensaje es idéntico.

Olga se muerde la lengua para no referirse al gobierno en sus mismos términos.

–Nos dicen “meados” y “cagados” y cosas peores… pero yo no les digo que se vayan a la puta que lo parió, porque soy educada. 

Ella fue artesana y enfermera, y se pudo jubilar gracias a una de las moratorias (hoy eliminadas por la motosierra de Javier Milei) durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Por eso su comedor se llama La kasa del pueblo (“con K”, aclara) y los aritos que danzan desde sus orejas llevan el símbolo del Partido Justicialista. Hoy, con otros compañeros y compañeras, insiste en formar un Sindicato de Jubilados, para tener un lugar donde juntarse, organizarse y salir a luchar, como hace cada semana.

Jubilados: datos de la desigualdad y una radio abierta para denunciar amenazas

–Somos la generación del 70, amor. Somos como juncos: no nos doblan así nomás. Y somos punta de lanza. No me siento ejemplo de nada, pero sí de que no hay que bajar los brazos. No hay que dejar. Nos quieren romper el alma, como ya nos han golpeado y gaseado, porque si nos rompen pueden romper lo que hay atrás. Con luchas y con enfermedades, tenemos que seguir. No nos tiene que cansar.

Olga, después de todo lo que contó, se ríe.

–Es que tampoco hay que perder la pasión. Por eso nos sigue la juventud.

Saluda con un abrazo precioso y se mete a la marcha.

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