Nota
18D: Diario de un lunes agitado
Crónica en vivo de la movilización alrededor del Congreso Nacional donde se tratará la reforma previsional.
Después de la represión, la Plaza de los Dos Congresos quedó vacía. La Policía Federal y 300 efectivos de Gendarmería – a pesar de que se había pactado que no actuara- apuntalaron a los efectivos de la Ciudad y desplegaron el cóctel de gases, balas de goma y detenciones al igual que el jueves pasado.
Sólo en la posta sanitaria del Instituto Patria fueron atendidos 28 heridos, 15 son personas ancianas; 3 con bala de goma en el ojo, y el resto por ahogos.
Pablo Velázquez de FM La Patriada informa sobre detenidos: pic.twitter.com/balImBAz55
— lavaca tuitera (@Lavacatuitera) December 18, 2017
En los alrededores aún se mantienen personas que siguen reclamando de forma pacífica que no se apruebe la ley de reforma previsional que sigue tratándose dentro del Congreso.
Ahora: Av. Callao y Perón. pic.twitter.com/jlYdYnqL0N
— lavaca tuitera (@Lavacatuitera) December 18, 2017
El contraste entre la represión y la tranquilidad de los alrededores se explica en la escalada policial que fue alterando ese derecho fundamental: el de manifestarse. Ahora, la tensión sigue en la zona del Obelisco, el lugar que eligieron las personas para desconcentrarse tras la represión en la Plaza. A pesar del operativo policial que sigue amedrentando, la gente no se va de la calle y sigue atenta lo que pasa en el recinto.
Llegan refuerzos de la policía federal. La gente estaba cantando y aplaudiendo tranquila y entró por Callao un camión. pic.twitter.com/gVja4X9Qct
— lavaca tuitera (@Lavacatuitera) December 18, 2017
Voces
Hugo Godoy, ATE nacional: “Lo que pasó en estos días es un cambio de coyuntura política, de la que sale debilitado el gobierno. Hemos viso un grado muy alto de participación, de rechazo a este proyecto, y de organización. Pero esa organización busca ser deslegitimada por el gobierno que a través de sus provocadores de siempre busca dar la imagen de los malos de la película, los violentos, que vendríamos a ser todos los que nos hemos manifestado pacíficamente. Nunca encuentran a esos encapuchados que agredieron a algún periodista o a policías, pero estoy viendo cómo en Bernardo de Irigoyen, en un bar, entra la policía tirando gases y se llevan a todos los que estaban ahí. ¿Y cómo se van a justificar? Acusando a los que tiraban piedras, pero nunca agarrándolos a ellos. Lo que el gobierno quiere lograr con todo esto es naturalizar la represión en el país. Mientras tanto adentro del Congreso están los “buenos”, que son los que discuten la ley que perjudica a los jubilados, pero no dicen que el edificio está vallado y están desconociendo a toda la gente que se manifiesta afuera. Pero de todos estos días ha surgido una conciencia sobre lo repudiable y antipopular de estos proyectos. A la vez, esto está provocando un realineamiento de cantidad de organizaciones que empezaron a estar juntas en la calle. Las organizaciones de San Cayetano (CTEP, CCC, Barrios de Pie) con las que hemos actuado en conjunto, son la expresión de la fuerza de los movimientos sociales. No nos olvidemos que esta semana de conflicto comienza con esas organizaciones marchando por la emergencia alimentaria. Y el otro protagonismo en estos días ha sido el de las mujeres, coherente con las movilizaciones que el año pasado fueron las más importantes del país. A todo ese nivel de organización lo quieren silenciar poniéndonos como los violentos. Aunque todos sabemos quiénes son los verdaderamente violentos en esta historia”.
Tomás Eliashev, secretario de Derechos Humanos del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA): “Sufrimos una doble agresión como manifestantes y como trabajadores de prensa. Una compañera del archivo de Télam, Suyai Serrano, fue atropellada por los móviles de la Policía de la Ciudad que doblaron a toda velocidad por Avenida de Mayo y Sáenz Peña, en la Plaza. Por suerte sólo fue un golpe, pero está muy shokeada por el susto. Toda la secuencia fue de terror”.
Horacio Arreceygor Secretario General del Sindicato de Televisión (Satsaid): “Estamos en un proceso de redistribución de la riqueza al revés. Nos sacan a trabajadores, jubilados, precarizados para redistribuir esa riqueza a los grandes grupos económicos. Lo que se viene es varios meses de mayor conflictividad, porque esto recién empieza. Acá empezó un proceso de ajuste permanente con represión. Lo que van a tratar de imponer ahora es la reforma laboral. Con la reforma previsional ya tenías un 80% de gente en contra. Y si bien la participación en la calla ha sido enorme, mucha gente no marchó por temor a la violencia de las fuerzas de seguridad. Pero eso va a ir cambiando. Porque lo otro que se viene son tarifazos que mucha gente directamente no va a poder pagar. Vamos a ver cuál es la reacción. Pero si hay un ajuste permanente, va a haber una resistencia permanente. Estos días me parece que han generado más conciencia sobre cómo se le ha mentido a la sociedad. En campaña decían que no iba a haber reforma previsional, ni laboral, ni nada. Y ahora están cada vez más apurados por meterlas como sea”.
Myriam Bregman, legisladora porteña del FIT: «Es la vergüenza nacional. Siguen sesionando como si no pasara nada. Toda la oposición planteó que así no se podía seguir, hicieron caso omiso. Habían detenido un montón de fleteros, trabajadores que traen banderas a las marchas y ahora tenemos un compañero de la dirección nacional de Foetra, Carlos Artacco, con la mandíbula rota arriba de un camión y sin atención médica».
Nicolás Del Caño, diputado del FIT: «Lo de hoy es una vergüenza, como el jueves que sitiaron el Congreso. Tenemos un compañero telefónico detenido con la mandíbula rota. Hablan de un niño de 9 años que perdió un ojo. Detenidos. Una situación terrible. Este Gobierno está dispuesto a ir contra los sectores más vulnerables y por eso genera repudio tan masivo como el de hoy. Y adentro del recinto es una vergüenza, porque ellos tienen que garantizar esta ley para beneficiar a los grandes grupos económicos. Mas allá de si se vota o no, este proyecto ya queda totalmente deslegitimado».
Natalia y Cecilia, docentes: “Estábamos en Avenida de Mayo y 9 de Julio. Nos avisaron que estaban metiendo en cana gente a lo loco. Como estaba colapsado nos fuimos hasta Plaza de Mayo para irnos hasta el lado de Caballito. Veníamos normalmente en el subte A e interrumpen el servicio en la estación Saenz Peña, pleno Congreso, por supuestos problemas técnicos. Esperamos 5 o 10 minutos adentro, y empezamos a sentir cada vez más olor a gas y la gente vio que venían otras personas de la estación anterior, Lima, caminando por las vías caminando. Le tuvimos que poner limón a una señora de 80 años, descompuesta”.
Marcelo y Natalia, del Hotel BAUEN: “Estamos acá por el futuro nuestro. Hoy son nuestros jubilados pero mañana vamos a ser nosotros. Tenemos muchas razones: si hoy estamos así, imagínate el día de mañana. Somos los más jóvenes y estamos arrancando recién. Así no se puede. Esto es un desastre: es una vergüenza cómo pegaron a la gente, a los abuelos, se metieron con la gente grande. Es una vergüenza que el Gobierno haga esto”.
¿Qué lecciones se pueden aprender del movimiento cooperativo?
Salir a la calle, y a protestar siempre. Otra no queda. No sé si es verdad o no, pero decían que un patrullero le pasó a uno por encima. Ojalá se levante la sesión y la ley no sea aprobada, pero hasta que no haya muertos esto no va a parar. Toda la situación me recuerda mucho a 2001.
Solange, 28 años: «Vinimos de Monte Grande. Tardamos 4 horas en llegar. Nos pararon varias veces, nos pidieron documentos por lo menos 6 veces en el camino, pero acá estamos. A mi no me van a sacar la comida de mis hijos y me voy a quedar sentada. Tengo 3, uno toma teta todavía. Pero no lo traje. Me ordene y lo dejé con tía. Hoy tenia que estar acá».
Leopoldo Moreau (Unidad Ciudadana) a lavaca: «Se ha vuelto a reiterar un operativo que pretende instalar una especie de mini estado de sitio alrededor de Congreso. Otra vez restricciones para la participación del pueblo y la movilidad de los trabajadores. Espero que el Gobierno retire este proyecto, está claro que va en contra de todo el pueblo argentino porque si no haría falta todo este aparato represivo. Espero que los diputados reaccionen, que no levanten la mano por este proyecto que daña a jubilados, pensionados, discapacitados».
Frente de Adultos Mayores: “Está viniendo mucha gente. Así que si vuelven a provocar como la vez pasada, tirando gases y eso, va a volver a ser otro nuevo escándalo. Si logran aprobar la reforma puede ser que tiren un tiempo más pero en algún momento va a explotar. Lo que están es comprando tiempo. Ahora, gracias a sacarle plata a los jubilados. Están tratando de disfrazar una cosa que, la mires como la mires, van a perder plata los jubilados. La realidad en un momento te aplasta.
¿Qué va a pasar en el recinto?
Marta: Los gobernadores no son los diputados. No sabemos. Estamos acá para ver qué pasa.
Rodolfo: Suponete que ganen esta batallita. Es una, pero hay otras. Los más grandecitos vamos a seguir metiendo el cuerpo. Después otros que se sensibilicen. Esto logró una unidad de sectores.
Habeas corpus
La Asociación Madres de Plaza de Mayo presentó esta mañana un habeas corpus preventivo colectivo en el fuero penal de la Ciudad de Buenos Aires para prevenir los abusos de la fuerza pública y las acciones arbitrarias del operativo, sobre todo en la desconcentración.
La medida se suma a otro habeas corpus presentado ayer por el el secretario general de ATE DAniel Catalano representado por el legislador Mariano Recalde. La justicia porteña hizo lugar al amparo que exige medidas para garantizar la seguridad de los manifestantes. Los puntos dispuestos por la jueza Patricia López Vergara, del juzgado en lo Contencioso y Administrativo N°6:
– El Ministerio de Justicia y Seguridad porteño, a cargo del operativo de seguridad, deberá informar cuáles son las fuerzas de seguridad destinadas a intervenir en la movilización. También deberá asegurar que todos los efectivos vistan el uniforme reglamentario con su correspondiente identificación a la vista.
– Los agentes no podrán utilizar armar de fuego. Las balas de goma y gases lacrimógenos sólo podrán ser utilizados como último recurso y a una distancia que minimice las consecuencias para los manifestantes.
– El gobierno porteño deberá informar la nómina de vehículos que serán utilizados para el operativo. También prohibió el uso de cualquier otra camioneta o vehículo que no haya sido informado para tal fin.
– Se dispuso que el gobierno porteño entregue a la justicia todas las filmaciones y registros que realice del operativo
Así está el centro ahora:

«Somos de la asociación terrorista PAMI»

«Museo de la represión»

La policía secuestró dos camionetas del PTS

La posta del Congreso ahora, custodiado con hidrantes

Detenidos en Callao y Perón, donde la gente se manifestaba en paz

Una de las calles aledañas al recinto donde se discute la polémica reforma
El operativo
Comenzó desde ayer con un vallado que supera el perímetro ocupado por las fuerzas en la marcha del jueves pasado. Está a cargo la Policía de la Ciudad. Así es el despliegue y el vallado que corta los accesos al Congreso:
Organizaciones y gremios

FUBA

SiPREBA

ATE

Corriente Federal

Barrios de pie

SUTEBA

SATSAID

Asociación Argentina de Actores

UOM, CGT y CTA

Paz, pan y trabajo

Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas
Recaudos para marchar
Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
- Derechos HumanosHace 3 semanas
«Digan clítoris»
- Datos de la crisisHace 4 días
Una filtración revela quiénes son los miembros de la sociedad secreta fundada por Peter Thiel
- #NiUnaMásHace 3 semanas
La escena del crimen
- #NiUnaMásHace 3 semanas
Mujeres mapuche: la resurgencia
- El Indio SolariHace 2 semanas
Parece que los dioses mueren


Organizaciones y gremios




























