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9º encuentro de Familiares Sobrevivientes de Femicidios: «Solo queremos justicia por nuestras hijas»

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Como cada segundo miércoles del mes, Familiares Sobrevivientes de Femicidios fueron hasta la Casa Rosada a relatar cómo funciona la máquina impune de la violencia machista y a entregarle una nueva carta a Alberto Fernández, pidiéndole que las reciba. «Somos tan importantes como el Presidente de España», fue uno de los gritos de las madres y padres de Lucía Pérez, Carla Soggiu, Cecilia Basaldúa, Luna Ortíz que reclaman justicia por los femicidios y medidas concretas y urgentes. En la voz de las actrices del grupo Piel de Lava (Pilar Gamboa, Elisa Carricajo, Laura Paredes y Valeria Correa) y la música de la cantante Amalia Etchesuri estuvieron presentes las 132 mujeres, trans y travestis asesinadxs en lo que va del 2021, según los datos del primer padrón público y autogestivo de violencia machista, el Observatorio Lucía Pérez. Crónica, fotos y video del Noveno Encuentro de Familiares en Plaza de Mayo.

Son las tres de la tarde y Plaza de Mayo está vallada. A un costado de Casa Rosada hay movimiento de gente, autos, policías. Las banderas argentinas y españolas flamean entre mucha más custodia de la habitual. El grupo de Familiares Sobrevivientes de Femicidios irrumpe en ese escenario, bajo un cielo gris plomo, para gritar: 

“Justicia por nuestras hijas”

“Somos tan importantes como el Presidente de España”

“Estado cómplice de los femicidios narcos que hay en la Argentina”

“Basta de impunidad”

“Nuestras muertas tienen 13, 14, 15 años”

“Solo queremos justicia”.

Esta vez la novena carta dirigida al Presidente fue recibida por el encargado de recibir la documentación de la Casa Rosada – Juan Fernández- quien se comprometió a hacérsela llegar al primer mandatario. Marta Montero, mamá de Lucía Pérez, le explicó  durante más de quince minutos la situación que transita cada familia y le amplió sobre la necesidad de ser recibides también por el Ministro de Justicia.

El colectivo Familiares de Víctimas junto al grupo teatral Piel de Lava. Foto: Lina Etchesuri

El ritual

Como cada segundo miércoles de mes, el grupo de Familias Victimas de Femicidios volvió a reunirse al mediodía para pedir lo que hasta ahora no tienen: justicia. Es la novena vez que entregan una carta dirigida al Presidente de la Nación con la solicitud de una audiencia. En esta oportunidad y como consecuencia de la visita del primer mandatario español, Pedro Sánchez, la Plaza de Mayo estaba vallada y no era posible el acceso al lugar donde cada mes las madres y padres colocan las sillas negras –con la Casa Rosada detrás-  y se sientan a contar en qué estado se encuentran las causas de los femicidios de sus  hijas.

Al no poder ingresar a la Plaza, les familiares acomodaron las sillas sobre la vereda, en Avenida de Mayo frente al Cabildo. Allí ubicades, comenzaron a exponer cada une de elles.

Arrancó Marisa Rodriguez, la mamá de Luna Ortiz: “Luna apareció asesinada en Benavídez, en la casa de Isaías Villarreal, donde participaron de su asesinato también los amigos de Villarreal. No nos conformamos con cómo se caratuló la causa (abandono de persona) por el fiscal Fuensalida y el TOC (Tribunal Oral Criminal) N° 7 de San Isidro. Cuando llega a Casación los jueces Maidana, Carral de la Sala 1 Penal de La Plata cambian la carátula a homicidio culposo y esto quiere decir que el homicidio culposo tiene una pena máxima de cuatro años y este femicida estaría en la calle en libertad nuevamente. En el proceso judicial se revictimizó a Luna y se violaron todos los tratados y leyes internacionales con respecto a la violencia de género por eso también apelamos ahora como única instancia que nos queda para poder llegar a la justicia, a la Corte Suprema para que se revierta la causa a femicidio. Es importante no quedarse con estos fallos misóginos que sientan precedentes, por eso tenemos que demostrarle a este Poder Judicial que sus jueces no son intocables, que hay que enjuiciarlos, realizarles jury para que dejen de existir estos fallos misóginos. Estamos luchando para que se llegue a una verdadera justicia por nuestras víctimas donde siempre en estos casos de femicidio como el de Luna y de muchas pibas más está involucrado el narcotráfico y en muchos casos la explotación sexual. Basta de pericias que revictimizan a nuestras pibas. Justicia por Luna y por todas. Fue femicidio”.

Le siguió Alfredo Barrera, el papá de Carla Soggiu: “Estamos para pedir justicia, que se aceleren los tiempos porque las causas están dormidas y necesitamos que trabajen. En nuestro caso hace más de dos años que le estamos pidiendo los contratos de tercerización del botón antipánico al señor Larreta; se hicieron pedidos desde fiscalía, desde Legislatura y hace caso omiso a todo, no entregan esos contratos del botón antipánico que en el caso de mi hija no funcionó: tuvieron 90 minutos en Ciudad de Buenos Aires para encontrar a mi hija y no la encontraron. Que se hagan cargo de lo que hicieron mal, porque eso le costó la vida a mi hija”.

Susana Reyes sumó: “Mi hija, Cecilia Basaldúa, en el 2015 hizo un viaje a México y estuvo viajando durante cuatro años y medio por Centroamérica, con su mochila, con su artesanía; con su defensa personal -era primer dan de taekwondo- venía enseñando a las mujeres de las comunidades aborígenes a defenderse. Llega en diciembre de 2019 a la Argentina y en el comienzo de la pandemia ella viaja a Capilla del Monte a escribir un libro sobre las vivencias que tuvo en su recorrido. Ahí la contacta una supuesta artesana, que era una entregadora de Capilla del Monte, la lleva a la casa de un femicida y a mi hija la encuentran asesinada veinte días después de que se va de la casa de este hombre, Mario Gabriel Mainardi. La policia  la busca, nosotros hacemos la denuncia y veinte días después, el día que viajamos a Capilla del Monte a ver cómo era la búsqueda, al día siguiente encuentran el cuerpo de mi hija y a los dos días meten preso a un perejil, a un chico de 23 años. La policia de Capilla del Monte armó todo un circo, con drones, con perros y ellos mismos la asesinaron. La fiscal hace oídos sordos a nuestros pedidos, no nos recibe, están todos enredados. Esperamos que se investigue de verdad y se haga justicia”.

Tomó el micrófono Marta Montero, la mamá de Lucía Pérez, quien viajó especialmente desde mar del Plata, junto a Guillermo Pérez: “Lucía fue asesinada en 2016, una joven de 16 años, con  todas las ilusiones que tenía y hemos tenido todos a esa edad, como ella. Lamentablemente no hemos tenido justicia después de cuatro años y ocho meses, seguimos luchando por la justicia. Venimos a traerle una carta a nuestro señor Presidente explicando cuáles son nuestros pedidos, mostrándole lo que es un narcofemicidio, mostrándole cómo matan a nuestras hijas de 14, 15, 16 años, cada vez más chiquitas. Solo pedimos que nos atienda, esto es un gran problema de todos, es un gran problema del Estado. El Estado debe hacerse cargo de esto que nos está pasando, así que acá pedimos que nos reciba, así como nuestro señor Presidente atiende al Presidente de España, nosotros necesitamos el mismo respeto como familiares de una víctima de femicidio”.

A continuación, Daniel Basaldúa añadió: “Soy el papá de Cecilia y, como decía Susana, anduvimos mendigando justicia. En los pueblos es así, en los pueblos hay una justicia patriarcal: agarraron a un pibe humilde y lo metieron preso, cuando los verdaderos culpables están en el narcotráfico y eso hace que ellos sean impunes”. 

Sus palabras se vieron interrumpidas por el micrófono de un acto del Partido Obrero que arrancó sobre Av. de Mayo, por lo que les familiares levantaron las sillas y dieron la vuelta por la avenida hasta ubicarse nuevamente en la calle, entre la Catedral y el edificio municipal. Allí, Daniel retomó: “Que dejen de asesinar chicas, la vieron sola, ella en la casa del principal sospechoso vio algo y dijeron que se fue enojada y que dejó la computadora y el teléfono, mentira. Nunca se peritó nada, que renuncie la fiscal Paula Kelm, no es capaz. No investigan nada, nosotros estuvimso en Capilla del Monte e investigamos más que ellos. Lo que quieren es cansarnos y que dejemos de  hablar. Vamos a seguir luchando para que no haya ni una muerta más”.

Siguió Guillermo Pérez, papá de Lucía: “Hoy quiero hablar del jury, que ya está en sus últimas instancias para tener una audiencia. Queremos que salga a la brevedad, el Presidente de la Suprema Corte tiene que tomar una decisión y desafectar a estos jueces para que no sigan haciendo mal a esta sociedad. También estamos esperando que el Presidente de la Suprema Corte dé curso a la apelación de la queja y así nosotros podamos pedir un juicio nuevo. Hace mucho que venimos pidiéndole a nuestro Presidente que nos reciba, que si no hicimos un surco estamos por dejarlo marcado acá en Plaza de Mayo que vea lo que estamos pasando. Esperamos su pronta respuesta”.

Finalizó Facundo, el papá de Luna Ortiz: “el Presidente nos derivó a la Ministra de Mujeres y Diversidad, donde hemos presentado un petitorio en conjunto, de todas las victimas de femicidios, niñes que  han quedado huérfanos. Se centralizaron a atendernos individualmente, creo que acá es un reclamo colectivo y vamos a pedirle una respuesta con ese petitorio que presentamos. Insitimos en que nos reciba el Presidente”.

Foto: Lina Etchesuri

La lista interminable

En esta oportunidad, se acercaron a leer el listado de los 132 nombres y edades de las víctimas de femicidios y travesticidios en lo que va del año, las actrices de la compañía teatral Piel de lava: Elisa Carricajo, Valeria Correa, Pilar Gamboa y Laura Paredes. “Esta es la lista de los femicidios que se sucedieron a lo largo de este año. La lista es triste y enorme y acompañamos el pedido de los familiares de las víctimas para que tengan una audiencia como es debido y los atiendan personalmente, por favor”. Visiblemente conmovidas, se fueron pasando el micrófono para la lectura de los nombres, mientras sonaba el ukelele de la cantante Amalia Etchesuri.  Al finalizar, les presentes gritaron: “Ni una más”.

Los nombres:

Graciela Carolina Flores, 44 años – Elisa Robles, 36 años – Analía del Rosario Barbosa Martínez, 26 años – Noelia Albornoz, 32 años – Bebé de Elisa Robles, 1 día – Gabriela Verónica Lencina, 43 años – Mariana Madonna, 63 años – María Florencia Ascaneo, 41 años – Jaqueline del Carmen Pino, 43 años – Yésica Celina Paredes, 22 años – Ana Astorga, 29 años – Alicia Moreno, 72 años – Anabella Viviana Olmos, 26 años – Nancy Villa, 14 años – Marcia Dominga Acuña, 16 años – Natalia Maldonado, 24 años – Felipa Correa, 39 años – Yésica Viviana Palma, 23 años – Karen Jazmín Ponce, 19 años – Jacinta Ester Acosta, 81 años – Cintia Edith Romero, 37 años – Carla Yanina Gomelsky, 39 años – Corina Soledad Irazu, 24 años – María José Villalón Escudero, 41 años – Ivana Soledad Juárez, 32 años – Margarita Mercedes Zárate, 28 años – Nilda Peano, 57 años – Rosa Gabriela Vallejos, 51 años – María Belén Montenegro, 23 años – Rocío Macarena Quesada, 28 años – Esther Mamani Canaviri, 35 años – Melina Laura Rojas Urbano, 20 años – Noelia Vanina Sánchez, 36 años – Milagros Orieta, 21 años – Teresa Silvana Leguizamón, 41 años – Melisa Moyano, 40 años – Liliana Beatriz Stefanatto, 45 años – Ángeles Castañares, 80 años – Noelia Vanessa Lobo Noble, 35 años – Carmen López de Vargas, 62 años – Úrsula Bahillo, 18 años – Florencia Figueroa, 23 años – Vanesa Carreño, 29 años – Rosita Marina Patagua, 46 años – Mirna Elizabeth Palma, 44 años – Silvia Raquel Rojas, 31 años – Silvina Rojas, 35 años – Emilse Stefanía Gajes, 25 años – Miriam Beatriz Farías, 45 años – Ivana Módica, 47 años – Una mujer de la que no se informa el nombre, 25 años – Verónica Escobar, 22 años – Lorena Alejandra Franco, 41 años – Florencia Cañete, 27 años – Guadalupe Curual, 21 años – Gabriela Alejandra Frasoli, 24 años – Estefany Escobar González, 33 años – Sol Acuña Bilbao, 24 años – Graciela Noemí Funes, 41 años – Katherine Saavedra, 22 años – Julia Hortensia Ríos, 42 años – Claudia Alejandra Casmuz, 29 años – Fabiola Pamela Ramírez, 22 años – Macarena Sol Blanco Domínguez, 28 años – Vanesa Vera, 35 años – Nora Emilce Moyano, 73 años – Noelia Almada, 33 años – Noelia Eliana Maidana, 22 años – Margarita Carrizo, 40 años – Angélica Soledad Cardozo, 36 años – Flavia Ortiz, 30 años – Fabiola Andrea Echenique, 30 años – Paola Mirna Leiva, 38 años – Carolina Beatriz Díaz, 31 años – Norma Alicia Miller, 61 años – María Dolores Barceló, 79 años – Miriam Emilce Sombo, 32 años – Viviana Olga Sagastizabal, 58 años – Marcela Analía Maydana, 44 años – Violeta Argentina Fernández, 70 años – Nancy Florentín Karen, 30 años – Débora Jesús de la Pasión Barros, 30 años – Priscila Arce, 16 años – Sofía Micaela Catán, 24 años – María José Gramajo, 23 años – Josefina Cruceño, 28 años – Dana Berenice, 7 meses – Abigail Carniel, 18 años – Adela Rodriguez, 46 años – Isabel Monzón, 45 años – Victoria Morena Nieva, 37 años – Daiana Aballay, 24 años – Mayerling Mariana Blanco Bravo, 25 años – Analía Maldonado, 40 años – Andrea Alejandra García, 45 años – Yanet Carolina Aleman, 25 años – Marisol Elizabeth Alcaraz Martínez, 35 años – Roxana Romina Olivera, 40 años – María Cristina Ancatén, 38 años – Gimena Islas, 14 años – Florencia Sandoval, 23 años – Cielo De Lucca, 23 años – Ester Del Valle Correa, 61 años – Una mujer de la que no se informa el nombre, 67 años – Gabriela Daiana Juárez, 23 años – Gilda Estefanía Klocker, 20 años – Mirta Cardozo, 59 años – Laura Nancy Rodríguez, 36 años – Patricia Arroyo, 53 años – Agostina Gisfman, 22 años – Felipe Sainz, 13 años – Ramona Adriana Luque, 63 años – Johana Paola Díaz, 26 años – Jésica Maribel Solís, 29 años – Aylin Carolina Reyes García, 33 años – Ayelén Elizabeth Jara Gutiérrez, 20 años – Laura Sánchez, 45 años – Zoe, hija de Laura Sánchez, 9 años – Johana Galdeano, 28 años – Antonella Díaz, 29 años – María José Fernández, 35 años – Victoria, 6 años – Sandra Marilin Carricaberri, 43 años – Mayra Bustos, 32 años – Santiago Cancinos, 14 años.

La carta

Señor Presidente de la Nación ArgentinaDoctor Alberto Fernández

Nosotras, familias sobrevivientes de femicidios nos dirigimos a usted para reiterar con respeto y esperanza el pedido de audiencia. Creemos necesario y urgente ser escuchados por usted.

Adjuntamos los pedidos que entregamos en mano a la ministra de Mujeres y Diversidades, doctora Elizabeth Gómez Alcorta el pasado 12 de mayo a la espera de una pronta respuesta.

Desde ya, muchas gracias.

Atentamente

Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

Mónica Ferreyra, mamá de Araceli Fulles

Guillermo Pérez, papá de Lucía Pérez

Alfredo Barrera, papá de Carla Soggiu

Rosana Andra Soggiu, mamá de Carla

Ana María Martinez, mamá de Melina Romero

Daniel Basaldúa y Susana Reyes, papá y mamá de Cecilia Basaldúa

Blanca Fredes, mamá de Agustina Fredes

Ezequiel Moscoso, tío de Katherine Moscoso

Facundo Ortiz y Marisa Rodriguez, papá y mamá de Luna Ortiz.

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Infancias y femicidios

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A días del 3 de junio, presentamos un nuevo informe especial del Observatorio Lucia Pérez: infancias y femicidios.

Eythan, tenía 2 años; Pamela, 12. Soledad, de 3 años, fue asesinada en Los Menucos, Rio Negro; Camilia, de 17, en Rosario, Santa Fe; Lucía, de 16 años, en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires.

No son cifras, insistimos en nombrarlas. Es por eso que esta investigación en proceso, da cuenta de cada nombre y edad, entre otros datos, de las niñas, niños y niñes asesinados en femicidios.

Lo que vemos, duele:
-Son 605 las infancias asesinadas, 30 estaban además embarazadas.
-253 tenían menos de 10 años.  
-En 47 casos los femicidas se suicidaron
-Solamente en lo que va de este año, son 14 las infancias asesinadas.

La Ley 26.061 establece que el primer derecho de las infancias es la protección de sus vidas.

¿Quién debe protegerla? La web oficial del Estado Argentino responde: «Todos los organismos del Estado que tienen como prioridad protegerlos y auxiliarlos en cualquier situación y deben hacerlo con preferencia al resto de la sociedad».

¿Cuáles son los órganos de la administración pública encargados de la protección de infancias y adolescencias? «La secretaría Nacional de Niñez, Infancia y Familia; el Consejo Federal de Niñez, Infancia y Familia y la Defensora de los derechos de niñas, niños y adolescentes».

Este informe especial representa entonces la falta de políticas públicas que prevengan la violencia y garanticen el derecho básico y fundamental de cada niño, niña y niñe: la vida.  

Entrá a conocer toda la información del padrón de Infancias y femicidios desde aquí.

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#NiUnaMas: 1927 femicidios desde el 3J de 2015

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Informe del Observatorio Lucía Pérez

Desde el 3 de junio de 2015 registramos en nuestro observatorio 1927 femicidios y travesticidios. En lo que va del año son 138 los femicidios y travesticidios.

Desde el 3 de junio de 2015, hubo una marcha por día exigiendo que paren de matarnos. En lo que va del año son 159 las marchas y movilizaciones contra la violencia patriarcal.

No son cifras, es lo que el Estado no hace aún estando obligado. Y es la exigencia que llevamos a la calle en cada grito de #NiUnaMás.

El próximo viernes 3J nos encontramos en Plaza de Mayo, desde las 12hs, para realizar junto a las familias de victimas de femicidios un memorial a nuestras hermanas caídas en Femicidios. Vamos a intervenir artísticamente las fotos de cada victima de femicidio. Sumá tus marcadores, pinceles, brillos, telas. A la cultura de la violencia le respondemos con abrazos y belleza.

www.observatorioluciaperez.org
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Alperovich fue procesado y embargado por abuso sexual

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La justicia procesó a José Alperovich por abuso sexual simple en tres oportunidades y abuso sexual agravado en seis oportunidades. Además lo embargó por 2,5 millones de pesos. «Hoy Alperovich se enfrenta a un juicio, algo que era impensable en 2019», celebra Leonor Cruz, Secretaria de Género de la CTAA Tucumán e integrante de la Multisectorial de Mujeres y Diversidades de Tucumán. «Es un mensaje para todos los demás pero también sigue demostrando que mientras sos parte del poder sos impune, cuando dejás el poder te largan la mano», reflexiona. Las lecciones de esta demora en el avance judicial, y el contexto de violencia patriarcal que caracteriza a la provincia. Y un recuerdo imborrable: la desgarradora carta de la persona que denunció al ex gobernador.

El procesamiento, dictado por el juez Osvaldo Rappa, del Juzgado Criminal y Correccional 35, llega luego de la denuncia de su sobrina, y ex asesora, por abusos ocurridos entre 2017 y 2019 en la Ciudad de Buenos Aires. En una carta pública la víctima relató así los abusos: «Durante un año y medio sufrí violaciones a mi integridad física y sexual. El avasallamiento fue demoledor. Tanto que ni siquiera pude ponerlo en palabras. Él oscilaba libre y cómodamente en los tres escenarios ante los que me posicionaba: el familiar, el laboral y el del horror de la intimidad que me forzaba a vivir con él”.

La causa se había iniciado en la Ciudad de Buenos Aires y en Tucumán, en ambas jurisdicciones se declaraban incompetentes. En mayo del año pasado, tras una resolución de la Corte Suprema de Justicia de Nación, la causa pasó a CABA y fue impulsada por el fiscal Santiago Vismara, de la Fiscalía Criminal y Correccional 10, y la fiscala Mariela Labozzetta, de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres. 

Alperovich declaró el pasado 20 de abril, se aseguró inocente y luego tuiteó: “Realicé un extenso descargo de mi defensa, analizando todas las pruebas presentadas en la causa y demostrando que se trata de una falsa denuncia con fines de excluirme de la escena política”. 

Jardín de la impunidad

José Jorge Alperovich dio sus primeros pasos en la política como legislador provincial de Tucumán, integrando el bloque de la Unión Cívica Radical en 1995. Allí se desempeñó como presidente de la Comisión de Hacienda y Presupuesto. En ese periodo Antonio Bussi era el gobernador. 

Luego fue gobernador de la provincia de Tucumán durante tres periodos seguidos, entre 2003 y 2015, año en el que asume como senador nacional. Su esposa, Beatriz Rojkés, también es senadora y, además, preside el Partido Justicialista en la provincia.

El caso de Alperovich no es aislado: en la provincia de Tucumán son los seis hombres de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial que fueron denunciados por casos de acoso, abuso sexual y de poder. Además de Alperovich ellos son: el legislador Ricardo Bussi, el ttular del Ministerio Publico de la Defensa Washington Navarro Dávila, Antonio Daniel Estofán vocal de la Corte Suprema de Tucumán, Carlos Najar intendente de Las Talitas, y Bruno Gabriel Romano Concejal de Juan Bautista Alberdi.

El festejo y lo que falta

“Lo de Alperovich, para el movimiento feminista, es un triunfo”, dice a lavaca Leonor Cruz, Secretaria de Género de la CTAA Tucumán e integrante de la Multisectorial de Mujeres y Diversidades de Tucumán. “Decimos que hoy la justicia fue un poquito más justa, pero se demoró muchísimo. También es un mensaje, entendiendo otras cosas que vamos logrando, por ejemplo: hemos avanzado en la causa de Bussi pidiendo el desafuero, entendiendo que al juez Pisa el año pasado le pudimos hacer un juicio político”.

¿Qué quiere decir ese mensaje?

Que a la larga esta tozudez que tenemos el movimiento feminista en plantar bandera, en salir a decir, en tomar las calles, en no dejar que se invisibilice y desaparezca el tema; a la larga, tiene estos resultados. Hoy Alperovich se enfrenta a un juicio, algo que era impensable en 2019. Es un mensaje para todos los demás pero también sigue demostrando que mientras sos parte del poder sos impune, cuando dejás el poder te largan la mano. Esa es la primera reflexión que hago cuando veo la noticia.

¿Qué falta? 

Falta mucho, falta que la justicia se reforme con mirada feminista, lo que significa que hay que poner se a discutir, hoy más que nunca, qué es esta reforma judicial. Pero hoy estamos contentas, porque es un mensaje para una provincia como Tucumán, donde la impunidad camina tranquila por la calle. 

La carta de su sobrina

A la luz del procesamiento, leer completa la carta abierta que su sobrina difundió en noviembre de 2019 es una forma clara de contextualizar esta noticia. Dice:

“Estoy segura que ninguna persona que haya sufrido violencia sexual quisiera estar en este lugar, desnudando la intimidad más dolorosa de su vida. Pero nos obligan a encontrar en esta manera la posibilidad de ser escuchadas. Ya no nos callamos más, pero tampoco queremos hablar por lo bajo de lo que nos pasa, de lo que sentimos, de lo que nos hicieron y de cómo hacemos para volver a la vida después de que hechos tan traumáticos nos la cambiaron para siempre.

No escribo para convencer a nadie de nada. Estoy aquí contra la opresión del silencio y por la necesidad de recuperar mi vida, de sanar llamando a las cosas como son, sin suavizarlas ni teñirlas, poniéndole al monstruo nombre y apellido. Cuando no le ponés nombre, no existe.

El mío se llama Jose Jorge Alperovich, mi tío segundo y jefe, por quién fui violentada sexual, física y psicológicamente desde diciembre del 2017 hasta mayo de 2019. Durante un año y medio sufrí violaciones a mi integridad física y sexual. El avasallamiento fue demoledor. Tanto que ni siquiera pude ponerlo en palabras. Él oscilaba libre y cómodamente en los tres escenarios ante los que me posicionaba: el familiar, el laboral y el del horror de la intimidad que me forzaba a vivir con él.

No quería que me besara. Lo hacía igual. No quería que me manoseara. Lo hacía igual. No quería que me penetrara. Lo hacía igual. Inmovilizada y paralizada, mirando las habitaciones, esperando que todo termine, que el tiempo corra. Ya saldría de ahí y estaría en mi casa, ya habría más gente alrededor, ya el disimulo y el trabajo lo iban a alejar de mi. Ya se cansaría de mi, de que no quiera, de que sea “asexuada” como me llamaba. Pero su fijación no cesaba, durante mucho tiempo quiso más y más seguido, con más ganas, con más fuerza, con más violencia por mi resistencia.

La sensación de que nunca nadie iba a salvarme, de que no iba a haber una interrupción o algo que me sacara de esos lugares. Era expresamente su voluntad. Yo no podía salir sola del encierro porque sabía que tras la primera puerta había caseros, y policías y custodios armados. Todos sabiendo lo que estaba pasando adentro y cuidando las fronteras de él. Estaba completamente atrapada.

Yo nunca elegí estar ahí de esa manera. Se lo decía en cada no. Pero mis no para él nunca fueron suficientes. No se trataba del ímpetu ni de la cantidad de veces que se lo decía ni de como se lo explicaba ni de como mezquinaba mi cuerpo ni de como intentaba defenderme ni si lloraba o no. Nunca en mi vida lloré tanto.

Durante todo ese tiempo no tuve ni un respiro. Trabajé sin parar, sin vacaciones, sin feriados. Solo me liberaba cuando él viajaba. Pero cuando regresaba, volvía también la pesadilla. Hasta que se detuvo, hasta que las situaciones en las que el disponía quedarse solo conmigo para tocarme y penetrarme se volvieron situaciones ya de violencia y maltrato público, delante de personas. Pero ya no más por dentro, ya no más al hueso, ya no más solos.

Pensar en quién era yo antes, sin miedo, con deseo de desarrollarme, de aprender, de vivir. Si me conocías pensarías que era una mujer a la que jamás le podría pasar algo así. El peligro cayó sobre mí todo junto, encubierto en el afecto familiar y en la seriedad de lo laboral. Quedé atrapada y atravesada para siempre.

A mí esto me cuesta desde el día que empezó a pasar y en todos los sentidos. Solo quiero justicia. Recuperar mi vida. Tengo 29 años, soy libre, soy joven. Quiero volver a empezar poniendo cada cosa en su lugar. Responsabilidad de acciones, consecuencias para quien corresponde. Hasta ahora, sólo las cargo yo. Sacarme esta mochila que ya no puedo sostener más y entregársela a su dueño.

No miento, no busco fama. Nadie quiere hacerse famosa por contar el horror que vivió. No quiero dinero ni hay un trasfondo político detrás de mi denuncia. Soy mucho más que todo eso que se pueda especular. Esto es por mí. El motivo más importante de mi vida es mi renacimiento, mi sanación y la búsqueda de justicia. ¿Qué motivo más importante que el valor de mi propia vida puedo tener?

Estoy acá contando lo que viví por mi seguridad pero también para que otras mujeres se animen a hablar. Esto no me mato, me puedo proclamar y me puedo defender. Me puedo recuperar, me puedo cuidar, me puedo elegir. Hoy elijo no callarme nunca más. A pesar de que me decía, en pleno horror: ‘cállate, ¿no ves como estoy?’, para tapar todos mis no. No me callo nunca más. Este es mi nunca más. Ojalá también sea el nunca más de todas aquellas que queremos dejar de callar.

Elijo cerrar con estas palabras de Zuleika Esnal: “A las que denunciaron. A las que no. A las que pudieron salir. A las que no. A las que me escriben pidiendo que escriba. A las que me escriben pidiendo que no, que solo quieren probar qué se siente que alguien más sepa su infierno. A las todavía no. A las ahora sí. A las no puedo. A las sin nombre ni apellido. A las no pongas mi ciudad, por si me encuentra. A las mi vieja sabía y no hizo nada. A las de huesos rotos. A las que ya no están para contar su historia. A las que están acá pero no pueden contarla. A las que escriben paredes. A las que no. A las que salen a la calle. A las que no. A las que me va a sacar el nene si denuncio. A la memoria de todas. A sus mamás. A todas las mamás. (…) A las callate y aguantá. A las no aguanto más. A las me quiero morir. A las de sexo anal para no quedar embarazada de mi viejo en sexto grado. A las viajeras que no vuelven. A las que vuelven y es un lujo. A las te escribo ahora que duerme. A las te dejo que volvió. A las me mata si se entera. A las no sé a quién recurrir. A las te escribo porque yo no tengo a nadie””.

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