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Bolivia: 1º sesión del Parlamento de las Mujeres: un encuentro para pensar sin miedo

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Reunidas en un cine, lo que pasó es de película. Afuera, las calles de La Paz están desiertas por un toque de queda declarado por el miedo y el cielo surcado por aviones y helicópteros militares. Adentro, el cine colmado por mujeres que llegan temblando, llorando o ambas cosas, y que con ese temblor y ese miedo, están dispuestas a compartir palabras y sentimientos. Es el Parlamento de Mujeres. Así se llama este espacio, que según explica la anfitriona, María Galindo, referente de Mujeres Creando, van a parir juntas un  “con la idea de generar una estrategia”. También explica Galindo en qué se han inspirado: “Es un idea que la estamos pidiendo prestada al mundo del arte y que nació en la Grecia , cuando se había revelado contra el ajuste estructural.  En ese contexto es que el filósofo Paul Preciado decide constituir el Parlamento de los  Cuerpos, como una estrategia del mundo del arte. Nosotras lo hemos llamado Parlamento de Mujeres porque en una sociedad tan patriarcal, donde el machismo es tan fuerte, temíamos que este espacio se convierta en una pelea de egos de machos y no hemos querido. La idea es generar una voz colectiva de mujeres, sin que estemos de acuerdo ni que generemos representación alguna”.
La primera sesión de este Parlamento –que fue transmitida en vivo por Radio Deseo y por las redes sociales- tuvo un marco significativo que Galindo hizo explícito: “Hacer hoy esto en Bolivia, mientras circula un pacto policíaco y militar, es un acto profundamente subversivo. Y yo no sé si es buena o mala noticia, pero quiero decirle a la gente que mientras este cine está prácticamente lleno -en una ciudad donde casi no hay transporte público- y está sesionando este Parlamento de las Mujeres, la Cámara de Diputados no ha podido sesionar”.
Lo que siguió es una invitación a hablar en voz alta, en intervenciones de no más de tres minutos y para responder a una pregunta: ¿qué es la democracia?  Así se tejió una whipala de voces muy diferentes, zurcidas con una misma puntada. La palabra que la define es una sola: coraje.
Estas fueron algunas de las voces que se escucharon:
Paola  Barriga: “Si tenemos un sistema electoral con elecciones primarias y después  tenemos listas con candidatos elegidos a dedo, entramos mal a este proceso electoral. ¿Cómo se habilitó esa forma de sustitución? Pongo mi ejemplo:  el Partido Demócrata Cristiano, al cual pertenezco, invita al coreano Xin Xin Xun  a ser candidato y él, en su primer alegato público, dice que yo tenía un complejo de ama de casa… Pero más allá de esta barbaridad, el Tribunal Electoral le acepta sus credenciales. Ahí presento mi renuncia y el tribunal me la niega. Interpongo un amparo constitucional pidiendo la suspensión de las elecciones porque ya era inválido este procedimiento. Si ese tribunal me hubiese aceptado esa nulidad de proceso, seguramente hubiéramos evitado todas estas muertes. No se trataba de una persona, se trataba de un país y unas circunstancias en las que estábamos permitiendo ir a una elección fraudulenta. No es solo el después lo que tenemos que analizar, sino el antes, y ese antes les acabo de contar”.
Silvia Rivera Cusicanqui: “En estos años he visto necesidad de cierta política del silencio. He visto excesiva exageración discursiva. Esa coyuntura nos ha  dejado una gran lección frente al triunfalismo. El triunfalismo de que con la caída de Evo hemos recuperado la democracia me parece un exceso, un análisis que se está saliendo de foco. Mucho falta para recuperar la democracia. Falta un trabajo de hormiga, falta un reconocimiento de cómo están en en este momento las compañeras de las regiones, todas las luchadoras: en qué andan. Nos faltan hacernos cargo de esas realidades en las cuales la democracia es una meta muy lejana, porque todavía están manejadas por sindicatos capturados por la misoginia, por intereses que se acercan con intenciones tenebrosas, y donde también hay gente que ha  puesto el cuerpo, que ha luchado, y que a la  hora de figurar en los espacios públicos se les ha privado la palabra.
Este es un futuro muy tremendo, pero también  muy positivo para empezar a discutir qué entendemos por democracia. Y también qué entendemos por ser indio, india, por ser originario.  Es una posibilidad que tenemos de discutir lo multiétnico, lo pluricultural. Por eso estamos con la whypala: esa pluraliridad es lo que tenemos que recuperar, hermanas.
La segunda hipótesis equivocada que me parece sumamente peligrosa es la hipótesis del golpe de estado, que simplemente quiere legitimar, enterito, con paquete, a todo el gobierno de Evo Morales en su momento de degradación mayor. Por lo tanto debemos pensar cómo ha empezado esa degradación. Nos estamos rifando por las nostalgias izquierdosas de un grupo de machos. También hay machos izquierdosos misóginos que nos tratan como anzuelos para crear sus redes de perversión de los barrios populares.
Hemos puesto  mucho el cuerpo por este proceso. Nos ha dolido la degradación, la entrega. Tenemos todo el litio: eso nos quieren sacar los capitales chinos, rusos, venezolanos.  Toda esa mafia es el enemigo principal que está vivito y coleando y armando gente, y armando mentalidades”.

Antonella, mujer trans: “Aquí está la que no nació con vagina ni vulva, lo que no sabe lo que es el dolor de la menstruación, de parir. Si, compañeras: también soy mujer. Nosotras, las mujeres transexuales también somos mujeres y sufrimos igualito o peor que ustedes: tenemos que luchar con un cuerpo que no coincide y, a la vez, tenemos que entrar en la norma que rige el ser mujer, en este binarismo machocrático: nuestra mirada es tal vez muy diferente a la de las mujeres CIS.
La iglesia es una de las instituciones que más daño, que más persecución nos ha hecho. Eso son los discursos de Camacho, que nos echa la culpa de todos los males de la humanidad: de la extinción de los dinosaurios, de la llegada de los meteoritos… somos culpables de todo y por eso todas tenemos que pagar ese pecado. Eso es retroceder. Eso no está bien. No debemos permitir eso. Es importante que no regrese la tiranía religiosa, que conservemos un Estado laico porque las mujeres somos las primeras oprimidas. No debemos permitir que vuelva la derecha y de ninguna manera que vuelva la discriminación y el racismo. Un Estado laico, por siempre.
Las mujeres transexuales, cuando los padres se enteran de que su hijo no es un hombre, somos echadas por nuestras propias familias. El 80% de las mujeres transexuales vive en la pobreza, el otro 15% en la absoluta pobreza. Sólo un 5% somos las poquitas privilegiadas de haber estudiado y tener los huevos bien puestos (risas). Es una manera de decir.
La mirada de las mujeres transexuales y de las personas trans de la salida de Evo, es una mirada muy triste.  Desde nuestro punto de vista Evo Morales es quien nos hizo ver como personas. Porque no éramos consideradas seres humanos. Estábamos ahí, caminábamos… pero no éramos consideraras seres humanos. No teníamos ni con quien quejarnos. No había ley que nos protegiera. Entonces, desde la Constitución política del Estado dos conceptos tan básicos ingresan: orientación sexual e identidad de género. Eso ya nos incluye y nos da la certificación de que nuestro deseo está incluido y debe respetarse. Y luego, con la ley contra el racismo y toda forma de discriminación, en la cual hay sanción por no respetar nuestra naturaleza. Después viene la Ley de identidad de género, algo tan necesario, por la cual se nos otorga el derecho a ser como nos sentimos, a llamarme Antonella.
Cuando nos enteramos que Evo estaba renunciando, lloré un mar de lágrimas. Y muchas chicas me llamaron igual: llorando. Porque sentíamos que se había ido nuestro protector, el que nos había dado el derecho a ser considerados seres humanos, mujeres. Eso ha  sido muy fuerte para nosotras, mientras otros festejaron que se iba. Nosotras somos agradecidas. Yo agradezco al señor Evo Morales, por darme una vida nueva para poder ser feliz. Las miradas, entonces, son diferentes. Respetemos eso.
Yolanda Mamani: “Quiero decirles que la lucha de los pueblos indígenas no ha empezado con el presidente Evo, así como su renuncia no es el fin de nuestra lucha. Somos mujeres de lucha, así que continuamos, sea con quien sea.
Es real  en estos días que me he sentido mal. En este movimiento surgido en la ciudad todas las consignas eran racistas, clasistas, misóginas, machistas. El facho Camacho decía ´chola´ como una manera de humillación. Ser chola  para mí es una forma de vida, es mucha rebeldía. Cuando era más joven la gente me decía: ´eres una chola de mierda´. Y eso me ha  dado la fuerza para decir: ´sí, soy chola, ¿y qué? Es una manera de rebelarte con tu propia ropa frente a una sociedad que no quiere verte. Ser chola es pensamiento. Chola no es un adorno ni el paisaje de fondo, como lo ha usado el gobierno de Evo Morales. Ser chola es pensamiento, rebeldía y purita dignidad”.

Cielito Saravia , Integrante de Hackeando al machismo: “Tenemos que estar preparadas contra esta nueva guerra que se viene. Una guerra paranoica de noticias falsas, de alarmas en cualquier momento, del conservadurismo, con la excusa de la religión. Eso es lo que nos espera, sea cual sea la decisión que tome el Estado. Tenemos que ir entendiendo quiénes son las personas que vamos identificando como enemigos: los antiderechos. Ya sabemos quiénes son. Para enfrentarlos este tipo de espacios son los que hacen falta. Espacios para debatir, para crear estrategias de autodefensa, de resistencia integral, no solo física. Creo que el celular y todos los dispositivos que supuestamente nos informan deberían ser un arma para nosotras. Es una guerra psicológica contra todos. Es una cacería de brujas en la vida real y en la digital.
Las mujeres, que siempre hemos sido discriminadas, tenemos todas las de perder. Y no tenemos nada que perder. Necesitamos estrategias que enfoquen a cómo cuidar nuestra privacidad en momentos de vigilancia. En acceder a información verídica. Y a tratar de encontrar una respuesta a toda esta machocracia, a este sistema patriarcal y extractivista”.
Juliana Maidana, de Las discas (así es como en la lucha las personas con discapacidad se han denominado en Bolivia): “En estos años las leyes han avanzado, pero ninguna norma nos la han regalado. He luchado día tras día. Primero como trabajadora de hogar en los 70-80, cuando era muy difícil organizarse y más aún ser migrante del campo a la ciudad. Esta situación ha sido difícil. Nuestra ley – mal hecha- salió en el 2003, pero  ¿cuantos años se ha luchado por esa ley? Siempre hemos vivido un sistema que nos va a aplastando en muchas épocas, de distintas formas: nada es regalo de nadie. Hemos llorado, hemos reído también. Y me parece excelente recordar hoy que no nos han regalado nada. Los momentos de crisis – en este caso política, del Estado- nos ha hecho hacer una reflexión: a pesar de vivir en esta situación de “guerra de intereses”, ¿cómo construir un poco de paz? Y ¿quién tiene que construirla? Nosotras, nosotros, nosotres. A partir de sentarnos, regalarnos diez o quince minutos, mejor si es una hora, para entender cómo hago esta construcción, qué debo hacer. Cuando nos desesperamos y nos alarmamos, cuando nos alteramos porque ya no hay alimentación, está subiendo la carne… cuando nos preocupamos y le preguntamos a una amiga  ¿tienes alimentos? Casi no podemos pensar en otra cosa. ¿Por qué? Si nos desesperamos, ¿qué vamos a lograr? Hay que entender que podemos que aportar algo: tranquilizar. Decir: “sentate un momento, piensa en ti, porque en este minuto túno puedes solucionar nada porque si estás llorando, ¿qué vas a solucionar? Nada. Más bien al contrario: te deprimís. Por eso es importante la reflexión, para notar que eso quieren y contra eso tenemos que luchar”.
Eliana Quiroz: “No tengo madurado el proceso. Hay cosas que me ponen bien, y otras no. La lista de lo triste es más larga. Una de las primeras cosas que veo desde mi especialidad -que es Internet- es que este ha sido un evento en el que los geeks, los nerds, la gente apasionada por la informática han sido protagonistas en algo que nunca creí que iba a ver: este tipo de chicos que no se politizan mucho se convirtieron en este control social que ha presentado 250 pruebas no digo yo de “fraude” –yo sostengo que no ha habido fraude- pero sí de  que había algo que estaba mal. Había un sentimiento de que esto estaba demasiado podrido.
Me pone mal enterarme que hay mensajes en whatsapp de amenazas sexuales a una chica y que se justifican “por no creer en Dios”. Es un ejemplo chiquito y no el peor de violencia digital, pero que grafica lo que significa la persecusion digital.
Y luego, me pone mal callar. Ahora me siento más autocensurada, siento más miedo que antes: ese un síntoma de que algo está mal. Si no puedo compartir que me parece un buen análisis, porque es una mirada crítica, algo está mal. No puede ser. Vamos construyendo algo juntos con nuestras diferencias. En nuestra comuna estos días de desastre nos estuvimos dando calor. Y construyendo lo común con esas diferencias: eso es democracia”.
Luciana Molina: “No podemos dar un paso atrás y menos en nombre de esa Biblia con la que se han cometido tantas atrocidades. No podemos entrar a este espacio con miedo, como lo hicimos hoy. He llegado llorando, pero me siento mejor por estar aquí. Por alguna razón me siento más aliviada de todo el peso que traía. Gracias por eso compañeras. La lucha continúa”.

Carla Cárdenas: “Sintiéndome más aliviada del pánico colectivo, mientras escuchaba a las otras compañeras he escrito algo (lee) “Creo que democracia es un lindo pensamiento que se maneja solo en época de elecciones, pero no nos estamos democratizando. La democracia propone luchar por las condiciones de vida de los más débiles. La democracia es el derecho a elegir, desde lo más cotidiano hasta elegir a alguien que nos represente. Y como mujer y desde el feminismo, me pregunto: ¿tengo el derecho a elegir? Y así como lo digo en forma personal, lo transfiero al área política y social. Se viene una ola muy odiadora. Creo que éstos son momentos de reflexión donde el desafío es democratizarnos colectivamente. La cosa está jodida y necesitamos este abrazo”.
Rafaela Rada: “Soy dibujante y en estos días me han dicho: ´dedícate a dibujar, ¿por qué tienes que opinar? Y he respondido: ¿por qué tengo que callarme? Lamentablemente estaba hablando con gente que no existe, porque una buena parte de las guerras digitales que estamos soportando está librada por gente inexistente. Elegí entonces dar la cara porque creo que la desinformación es un daño tremendo a la democracia y porque solo se estaban difundiendo las noticias que les interesaban a los medios, no lo que estábamos viviendo las personas”.
Marta: “Democracia es vivir en un lugar donde todas las voces, identidades y sentires sean respetados, también los de la tierra”.

Cierre con consigna

La primera sesión del Parlamento de las Mujeres fue clausurada con estas palabras de María Galindo:
“Esto no es un cabildeo para mostrar fuerzas, ni para forzar la conclusión abajo no sé quién, arriba no sé quién. Este Parlamento tiene el carácter de catarsis, pero también el carácter de análisis político. Mañana tenemos la segunda sesión, pero la propuesta es abrir estos espacios en todas las ciudades y barrios. Hoy hemos entrado por la puerta lateral para cuidar este espacio que es simbólicamente importante  para lanzar un mensaje contra todos los odios y todos los fascismos. Tenemos miedo, claro que sí. Las mujeres conocemos el miedo y gracias a la capacidad de tener miedo pensamos las cosas muchas veces. Hoy como un acto de desobediencia y rebeldía hemos pensado mucho juntas, ante el cielo lleno de aviones, las calles militarizadas y el país a punto de convertirse en una dictadura fascista y racista. Nos quieren arrinconar, nos quieren intimidar, nos quieren silenciar. En desobediencia contra toda esa presión de fascitización de la sociedad boliviana y de la región -porque este no es un problema que termina en las fronteras bolivianas-, contra la privatización de la política –que es la razón por la cual estamos en este crisis profunda-  ahora vamos a salir por la puerta de adelante. Las esperamos a todas, a todos y a todes, mañana a las tres en punto de la tarde. ¡La machocracia no es democracia! Muchas gracias”.

Bolivia: La Noche de los cristales rotos, por María Galindo

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Parlamento de Artistas: la nueva propuesta de Mu Trinchera Boutique

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Después de las Postas Sanitarias Culturales, llega el Parlamento de Artistas en Mu Trinchera Boutique, con la presidencia de Susy Shock y gran elenco. Enterate cómo va a ser y dónde se consiguen entradas.

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🔥Parlamento de Artistas🔥

Una sesión extraordinaria, presidida por la cantante y artista Susy Shock, es la excusa para volver a encontrarnos en el teatro de Mu Trinchera Boutique junto a una serie de artistas que representarán números únicos, pensados a la medida del Parlamento de los Artistas.

La propuesta, parida por el equipo cultural de lavaca, retoma la propuesta ideada por Paul Preciado y replicada por el colectivo boliviano Mujeres Creando durante el golpe en ese país; un Parlamento de Mujeres, en ese caso, que funcionó de barricada para hacerle frente al fascismo, invitando a hablar a numerosa y diversa cantidad de mujeres micrófono y palabra en mano.

Ahora, emulando ese ritmo de protesta al calor de la época actual, entre pandemias virales, culturales y sociales, el Parlamento de Artistas pretende responder desde la danza contemporánea, la música y el teatro a la pregunta: ¿Qué podemos decir cuando todo está dicho?

Las posibles respuestas las interpretarán estos grandes, enormes artistas de la escena argentina:

  • Susy Shock @susyshock
  • Manuel Fanego @manufanego
  • Paula Garnier @pauligarnier
  • Caro Bonillo @caro_bonillo
  • Carla Rimola @carlarimola
  • Juan Salvador Giménez Farfán @decimesalvador
  • Luisa Ginevro @luisa_ginevro @milagloww
  • Valentina Brishantina @nosoyvalentinabrishantina
  • Elis Pavan Armas.

El lunes 18 de octubre a las 19hs. en Mu Trinchera Boutique @mu.trinchera.boutique  (Riobamba 143, CABA)

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Femicidio de Araceli Fulles: lo que hay que hacer para conseguir justicia

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Otra semana en el juicio por el femicidio de Araceli Fulles (22 años) está llegando a su fin. Después de seis semanas, hoy terminó la etapa de declaraciones y presentación de pruebas. Son ocho los imputados por “homicidio agravado por el femicidio y por la participación de dos o más personas”. Casi trescientos testigos pasaron por el tribunal para declarar y prevén que el juicio se extienda dos semanas más. El próximo miércoles y jueves se desarrollarán los alegatos y se espera fecha de sentencia.  

Por Delfina Pedelacq

Son casi las diez de la mañana en la puerta del Tribunal Oral en lo Criminal número tres (TOC 3) de San Martín ubicado sobre la calle Eva Perón al 2500. Como todos los días desde que comenzó el juicio, esa cuadra está cortada con una valla y un patrullero de cada lado. En la vereda de enfrente familiares de otras víctimas de femicidios e inseguridad “fortalecidos por el dolor”, arrastran una escalera y la posan sobre el paredón de la fábrica de calzado para colgar las banderas que acompañaron todas las jornadas. “Justicia por Araceli, “por Zaira”, “Justicia por Chiara” son las primeras en desplegar.

Refugiándose del viento, Mónica Ferreyra, mamá de Araceli, espera dentro del auto para entrar al tribunal. El papá, Ricardo, prende el segundo cigarrillo al hilo mientras saluda al abogado Diego Szpigiel, que llega con su asistente. Por el rabillo del ojo, Mónica detecta la camioneta del servicio penitenciario que dobla por la calle Rogelio Vidal y dice: “Ahí están entrando a los desgraciados”. 

Los ojos de Mónica y Ricardo pueden dar cuenta del agotamiento que implica sostener todos los días el proceso judicial, que comenzó el 13 de septiembre y transita la recta final.  Acumulan hasta hoy sobre sus cuerpos, más de doscientas horas de juicio: “Después de todo lo que luchamos, de todo lo que tuvimos que aguantar, nos merecemos que todo salga bien y que haya justicia”.

“No damos más, pero no vamos a parar”

“Vamos, negrita, bailá hasta el fin” canta la remera que lleva Damián, con la cara de su hermana. La misma que tiene Mónica colgada de su cartera. “Es volver a remover todo. Fue un proceso largo y complicado pero por suerte tenemos mucho apoyo de la gente”, dice a lavaca. Junto con sus otros dos hermanos fueron quienes durante los 25 días de búsqueda recorrieron todo el barrio para encontrar a Araceli. También cuenta que por el trabajo se le complica estar todos los días acompañando a su mamá y papá, pero entre los demás hermanos se turnan. “Ya no damos más, pero no vamos a parar hasta llegar al final”.

Araceli fue  vista por última vez el 2 de abril de 2017 en una plaza cercana a la casa donde su cuerpo fue hallado 25 días después, víctima de femicidio y enterrada bajo una loza. La casa pertenecía a la mamá de Darío Badaracco, principal sospechoso y el único que en ese entonces quedó detenido.

Los padres de Araceli explicaron en su momento que, durante la investigación, las autoridades perdieron la cadena de custodia de los elementos probatorios, y que este fue el argumento por el cual la Cámara resolvió que los ocho imputados quedaran en libertad por falta de mérito.

Los sospechosos

El tribunal está integrado por los jueces Martín Klobovs, Carolina Martinez y Anibal Bellagio. La fiscal de juicio es Mariana Piwarczuk, mientras que el abogado Diego Szpigiel representa a la familia de Araceli.

Son ocho acusados, Hernan Rodrigo Badaracco, Carlos Damian Cassalz, Hugo Cabañas, Carlos Antonio Ibarra, Marcelo Escobedo, Daniel Alaniz y los hermanos Jonathan y Manuel Avalos. Todos imputados por “homicidio agravado por el femicidio y por la participación de dos o más personas”, delito que prevé la pena máxima de prisión perpetua. 

Un día antes del comienzo del juicio uno de los imputados, Carlos Damian Cassalz, el dueño del corralón donde se cree que Araceli fue asesinada, fue detenido mientras se acercaba a un centro de votación. La detención se produjo porque semanas atrás, la mamá de Araceli,  denunció haber recibido a su celular un video intimidatorio del imputado Cassalz portando una ametralladora. “Pero no les tengo miedo: a mí ya me mataron”. dijo Monica.

Otro detenido fue Hugo Cabañas cuando, el segundo día del juicio, intentó ingresar a la sala de audiencias con una faca. Actualmente también se encuentra detenido el imputado Marcelo Escobedo.

Las audiencias se desarrollan sin público por protocolo Covid. Los imputados y las personas que testifican se encuentran siempre en la misma sala. El primer día del juicio, prensa y canales de televisión pudieron entrar para registrar el inicio. Al ser una sala pequeña, solamente presencian el proceso la mamá y el papá de Araceli con su defensa. 

Lo que sigue

Son las 10.25am. “¿Subimos?”. dice Diego Szpigiel mientras encara hacia las escaleras del tribunal. Mónica y Ricardo abrazan a quienes se acercaron para darles palabras de aliento. “Ya falta poco” y “fuerza” son las principales.

En la entrada también se encuentra el papá de Chiara Rodriguez, que carga con un cartel hecho a mano que grita justicia por su hija, una joven de 19 años fue asesinada hace casi un mes en el barrio Villa Hidalgo. “Vamos a acompañar como ellos nos están acompañando”, dice.

Cerca de las tres de la tarde termina la última jornada de declaraciones y presentación de pruebas.

El próximo miércoles 20 de octubre comenzarán los alegatos. 

Sobre la pared del tribunal siguen intactas cientos de fotos de Araceli que, desde aquel 13 de septiembre en que comenzó el juicio, sus amigas y familiares pegaron.  

Y todo indica que, hasta que no sea justicia, no se moverán de allí.

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13er Encuentro de Familiares Sobrevivientes de Femicidios: “Exigimos acciones concretas”

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En el día en que el Observatorio Lucía Pérez dio a conocer el número de los femicidios, travesticidios y transfemicidios en lo que va del año —233— los Familiares Sobrevivientes de Femicidios volvieron a juntarse en el mediodía gris, como cada segundo miércoles de mes, para exponer el estado de las causas de sus hijas y presentar la carta por decimotercera vez solicitando una audiencia con el presidente Alberto Fernández. El informe completo y la carta, en esta nota.

Sentades en sillas negras ubicadas por delante del mástil que está frente a la Casa Rosada, les familiares nuevamente tomaron el micrófono, con una batucada de fondo por parte de trabajadorxs de la empresa de electrodomésticos Garbarino que denuncian que 4000 empleades no reciben sus sueldos desde hace seis meses. La primera en tomar la palabra fue Yolanda, hermana de Luciana Sequeira, la joven de 17 años que fue encontrada en un hotel en Santiago del Estero con graves lesiones producto de tortura y violación y que falleciera tres días después. El imputado es un compañero del colegio, también de 17 años, hijo de un policía. “Estamos acá para pedir justicia porque el caso está parado. Por la pandemia, nos dicen, no puede seguir avanzando. Ahora estamos tratando de impugnar la autopsia porque la que hubo está manipulada y no podemos seguir confiando en esa autopsia”.

Marta Montero, mamá de Lucía Pérez, la joven de 16 años de cuyo femicidio se cumplieron cinco años el pasado 8 de octubre y que desatara el primer paro de mujeres, dijo: “A cinco años de su femicidio todavÍa no tenemos justicia. Pedimos justicia por Lucía. Gracias”.

Fotos: Lina Etchesuri.

Luego tomó la palabra Susana Reyes, la mamá de Cecilia Basaldúa: “La semana pasada estuvimos en Córdoba porque supuestamente nos recibía el Fiscal General de Córdoba, quien se escondió y no quiso atendernos, mandó al secretario, hubo violencia de la policía y eso delata más todo lo que están ocultando. Pasamos por Capilla del Monte y nos enteramos que todos los cómplices del asesinato de mi hija andan sueltos, caminan por la calle como si nada, queremos que eso se termine, vamos a seguir la lucha. Estamos a poco tiempo del juicio, del único acusado, no tienen ninguna prueba, veremos qué pasa, si se puede caer ese juicio por todas las mentiras que hay en el expediente. No nos van a parar, vamos a seguir con la lucha”.

La mamá de Camila Flores fue la siguiente en hablar: “Camila fue asesinada en San Guillermo, Santa Fe. No es como ellos dicen que Cami se suicidó, están arreglando todo desde la autopsia y todas las pruebas que dicen que tienen, que nunca las muestran. Ya diez meses y no hacen nada, el asesino está en su casa, sabemos que hasta después de esa noche se ha reunido en la casa de la jueza del pueblo con su mamá. ¿Cómo puede ser si es un asesino y se reúne con la jueza en la casa? Es un pueblo y se tapan, pero vamos a seguir porque a Cami la mataron y la verdad tiene que salir a la luz”.

Fotos: Lina Etchesuri.

Luna Ortiz, de 19 años, fue drogada y violada por distintos hombres. Sin embargo, los jueces de Casación Daniel Carral, Ricardo Maidana y Ricardo Borinsky lo caratularon como un “homicidio imprudente” y pusieron el foco en la víctima.

Marisa, su mamá, contó: “Luna un 3 de junio de 2017 era asesinada por Villarreal y sus cómplices. Le decimos a este Poder Judicial que queremos una verdadera justicia para Luna y para todas nuestras pibas asesinadas. No nos conformamos desde un principio de la causa, como se caratuló como abandono de persona por el fiscal (Marcelo) Fuenzalida y el TOC 7 de San Isidro y cuando llega a Casación, los jueces Maidana y Carral de la Sala 1 de La Plata le dan lugar a la defensa del femicida cambiando la carátula como un homicidio culposo; siendo así este femicida estaría quedando en libertad en poco tiempo».

Y agregó: «En todo el proceso judicial se revictimizó a Luna y se violaron todos los derechos internacionales, con respecto a la violencia de género, por eso apelamos a la Corte Suprema de la Provincia para que revierta la causa a femicidio. Ayer recibimos la noticia de parte de la abogada que la corte lo denegó. Acá sigue nuestra lucha, vamos a seguir exigiendo justicia por Luna, porque estamos acostumbrados a que nos quieran tirar atrás las causas, a que revictimicen a nuestras hijas, hoy todos los familiares que estamos acá venimos a lo mismo, a quejarnos de este Poder Judicial, estamos muy cansados pero vamos a seguir tratando de que se reconozca el femicidio”. Marisa también contó que están organizando un encuentro regional el próximo 24 de octubre, donde se van a dictar talleres y a las 18 hs habrá una movilización en Tigre.

Fotos: Lina Etchesuri.

Facundo, papá de Luna, afirmó: “La causa está desde un principio estancada, no avanza, cada vez que vamos somos tratados de mala forma en la Fiscalía de Género de Tigre, donde siguen revictimizando a Luna: una secretaria del fiscal dando a entender como que las pibas se lo buscan, ¿cómo esa gente puede estar al frente de una Fiscalía de Género? Son apañados por la misma fiscalía general, nadie hace nada y se van repitiendo los casos. Estamos luchando para que la causa avance, hemos realizado una pericia para dar vuelta esa pericia psicológica que es aberrante y misógina. Este 8 de noviembre tenemos reunión con la fiscal y esperamos tener una buena respuesta y que la causa siga adelante”.

Daniel Basaldúa, papa de Cecilia: “Hace 17 meses que no la tenemos. Estamos luchando como el primer día pero nos damos cuenta de toda la porqueria que hay en el Poder Judicial. Acabamos de volver de Córdoba, nos recibía el fiscal general, se asustó, no nos recibió , hubo violencia, no nos querian dejar entrar a Tribunales, como si fueramos delincuentes. Nosotros somos pacificos pero sí decimos las cosas como son. Nos recibió el fiscal de Cámara, que va a ser quien posiblemente esté a cargo del juicio por el caso de Cecilia. Ya está elevado a juicio, quizás en dos meses estemos en el juicio, con un pibe del que no tienen ninguna prueba, lo que queremos es que esa causa se caiga e investiguen a los verdaderos culpables. Alberto acaba de recibir a L-Gante, no tengo nada contra ese pibe, pero nosotros tambien nos merecemos que nos reciba”.

Fotos: Lina Etchesuri.

La lectura del informe mensual del Observatorio Lucía Pérez estuvo a cargo de la maquilladora, performer y comunicadora Anahí de la Fuente, quien en julio de 2019 denunció penalmente por acoso y maltrato a su entonces jefe a cargo del Centro Cultural San Martín, Diego Pimentel. Luego fue despedida de su trabajo y Pimentel renunció a la dirección del San Martín. Meses más tarde, y para no llegar a la instancia de juicio, reconoció en un juicio abreviado, el acoso y maltrato a dos ex trabajadoras, entre ellas Anahí. “Soy Anahí de la Fuente, víctima de abuso por parte de un funcionario público del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, después de meses tediosos de cargar con esta lucha, soy de los pocos casos que fueron escuchados y lamentablemente tengo que sentirme privilegiada por eso”.

Fotos: Lina Etchesuri.

Texto del informe del Observatorio Lucía Pérez

233 femicidios o travesticidos

201 infancias huérfanas

305 marchas exigiendo Paren de Matarnos

216 días preguntando dónde está Tehuel

A partir de este mes sumamos otro dato: 164 funcionarios públicos denunciados por violencia de género.

En agosto de 2020 el Estado argentino se comprometió a llevar un registro de funcionarios judiciales denunciados por violencia, como parte del acuerdo amistoso que firmó con Olga del Rosario Díaz, víctima de violencia. El acuerdo incluyó el acto de público perdón, pero no se limitó a ese simbolismo: obliga al Estado a cumplir una serie de medidas, entre ellas:

El Consejo de la Magistratura “incluirá el conocimiento sobre cuestiones de género y violencia contra las mujeres en todos los concursos para cubrir cargos en el Poder Judicial de la Nación”.

También se obligó a confeccionar “un registro público de denuncias presentadas contra magistrado/as por situaciones vinculadas a violencia de género, en el que conste además el trámite impartido a esas denuncias”.

Hasta el momento el Consejo de la Magistratura ha publicado en su web un registro que debe descargarse en pdf, que solo tiene datos de tres denunciados y sin especificar el contenido de la denuncia.

Para dimensionar qué representa este incumplimiento elaboramos este padrón público que sistematiza los datos de una muestra de 164 casos. Las denuncias involucran a todos los poderes del Estado argentino y recorre todos sus estratos, incluidos los más altos.

Advertencias a tener en cuenta antes de analizar los datos:

1. Las denuncias no significan condenas. Es decir, no informan sobre delitos cometidos por funcionarios públicos, sino que dan cuenta de presentaciones judiciales que relatan casos concretos de violencias que solicitan así ser investigadas.

2. Los 164 casos no significan la totalidad de los funcionarios denunciados. Es apenas una muestra confeccionada con informaciones periodísticas no desmentidas y de los últimos años.

3. Hemos tenido en cuenta denuncias que superen los últimos tres años sólo en aquellos casos en que ese antecedente recobre actualidad. Un ejemplo de esta excepción: el presidente de la Cámara de Casación Penal, Gustavo Hornos, ya que la denuncia por violencia que radicó su ex pareja y por la que fue sobreseído en 1987 fue nuevamente noticia el pasado 8 de marzo.

4. No incluimos en los 164 casos seleccionados denuncias que involucran a familiares de funcionarios públicos. El caso de Emilio Rosatti, hijo de Horacio Rosatti, flamante presidente de la Corte Suprema de la Nación no es la excepción, ya que cuando fue denunciado por violencia por su ex pareja se desempeñaba como funcionario del Poder Judicial en Santa Fe. Destacamos, sin embargo, la gravedad institucional que representa que existan notas periodísticas que siembren la sospecha de que el juez de la Corte Suprema haya realizado gestiones para mitigar la situación judicial de su hijo. Confirmar o desmentir estas versiones debería ser una prioridad de la máxima institución de justicia del país en momentos en que el proceso de proclamación de Rosatti como presidente de esa institución ha sido cuestionado hasta por otros miembros de la Corte.

5. En el caso de las fuerzas de seguridad sólo hemos tomado registro de aquellas denuncias que involucren a las máximas autoridades. Sin embargo queremos remarcar el grave contexto que representa que sólo en la Policía Bonaerense y en el año 2020 se hayan iniciado 997 expedientes por violencia de género laboral. El Estado es responsable también significa esto.

Ni una más

Carta al Presidente Alberto Fernández

Buenos Aires, Argentina 13 de octubre de 2021

Señor Presidente de la Nación Argentina

Doctor Alberto Fernández

Desde que comenzó este año hemos sufrido:

233 femicidios y travesticidios, 14  en los últimos 12 días.

201 infancias han quedado huérfanas

Realizamos 305 movilizaciones y marchas para exigir  que paren de matarnos.

Y seguimos reclamando la aparición con vida de Tehuel.

Desde que comenzamos a encontrarnos en esta plaza hemos presentado una docena de cartas solicitando que nos reciba. Las entregamos acompañadas con informes y propuestas concretas y urgentes, nacidas del calvario que representa para una familia acceder a una justicia justa y humana, que investigue y castigue el crimen de nuestras hijas. También presentamos propuestas para que el Estado prevenga estas violencias y contenga en tiempo y en forma a las infancias que deja huérfanas.

En este largo tiempo hemos escuchado hablar mucho de la necesidad de una reforma judicial como forma de garantizar que el Estado cumpla con sus obligaciones y garantice nuestros derechos. Necesitamos hechos. Exigimos acciones concretas. Reclamamos que se democratice el Poder Judicial de una vez por todas y para siempre.

Esta es la carta número 13 con la cual, con respeto y esperanza, solicitamos que reciba a nuestras familias. ¿Por qué insistimos? Porque estamos convencidos de que tiene que escucharnos. Nuestras palabras están cargadas de dolor, pero también de la tremenda experiencia que soportamos sobre nuestras espaldas y nuestras almas. Queremos transferirle ese peso: es suyo. Le corresponde a la máxima autoridad del país hacer todo lo que pueda y más para transmitirle a toda la sociedad que Nunca Más ninguna madre, ningún padre, ningún hermano, ni hermana deba soportarlo. Ninguna familia puede cargar sola ese peso: es demasiado.

Atentamente,

Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

Mónica Ferreyra, mamá de Araceli Fulles

Guillermo Pérez, papá de Lucía Pérez

Alfredo Barrera, papá de Carla Soggiu

Rosana Andrea Soggiu, mamá de Carla Soggiu

Ana María Martinez, mamá de Melina Romero

Daniel Basaldúa y Susana Reyes, papá y mamá de Cecilia Basaldúa

Blanca Fredes, mamá de Agustina Fredes

Ezequiel Moscoso, tío de Katherine Moscoso

Facundo Ortiz y Marisa Rodriguez, papá y mamá de Luna Ortiz

Mamá de Camila Flores

Yolanda Sequeira, hermana de Luciana Sequeira

Fotos: Lina Etchesuri.
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