Nota
El Piletazo: una comunidad movilizada por su natatorio, o cómo nadar contra la corriente
Con una creativa protesta, los alumnxs, madres, padres y docentes de la Escuela nº4 de Agronomía presentaron más de 6 mil firmas para que el gobierno porteño deje sin efecto un Decreto que le saca a la Cooperadora el natatorio que maneja hace 50 años. Allí aprenden niñxs desde el jardín y acuden jóvenes de otras escuelas públicas a precios que le ganan por goleada a Sportclub o Megatlón. El gobierno dice que quiere abrir la pileta a más gente, pero la comunidad sospecha lo contrario. “Abran más piletas”, contrapropuso. Y entregó un documento con 4 puntos donde piden que se garanticen las actividades comunitarias. Qué es lo que está en juego, y qué dicen las voces que avisan: “Se viene el Piletazo”.
No es verano, no es un patio de una casa, pero a la una y media de la tarde en la vereda de Avenida Paseo Colón 255 hay una pelopincho.
Esta vez, la típica pileta de tela celeste con patas de metal está armada en la puerta del Ministerio de Educación e Innovación de la Ciudad de Buenos Aires. Alrededor, niñxs con guardapolvo blanco o pintorcitos celeste de jardín público, adultxs con toallones en los hombros, gorros de látex en la cabeza y antiparras en la cara cantan lo que parece ser el hit del momento:
“Acuña, Larreta, devuelvan la pileta”
¿De qué hablan?

Foto: Nacho Yuchark.
Piletas para todxs
En 1971 la Asociación Cooperadora de la Escuela N°4 del Distrito Escolar 16 “Álvarez Thomas”, en el barrio de Agronomía, construyó un natatorio techado, baños y vestuarios dentro de la escuela. Desde entonces, las instalaciones se utilizan para el aprendizaje y práctica de natación de sus alumnos y alumnas. Esa misma comunidad hoy denuncia que mediante el Decreto 149/19 el gobierno porteño busca quitarle a la Cooperadora el control de esa pileta y, de ese modo, alejarla de la dinámica que mantiene con lxs alumnxs de esa escuela y de otras desde que nació. “Vinimos acá los padres y madres autoconvocados de la escuela Álvarez Thomas a traer a más de 6.000 firmas que juntamos en apoyo a la derogación del decreto que impulsa el Jefe de Gobierno de la pileta del colegio”, explica a lavaca Carla, mamá de una alumna de segundo grado. “Es un natatorio que fue construido hace 50 años por la cooperadora y de la comunidad y que desde ese momento es sostenido con recursos genuinos y propios de la misma comunidad y cooperadora”.

Foto: Nacho Yuchark.
¿Eso en que los perjudica?
Existía por reglamentación la obligatoriedad de que los alumnos de las escuelas que tuvieran natatorio propio, que sean natatorios sedes, tengan natación desde nivel inicial hasta fin de la primaria. Luego se cambió esa resolución. Ahora crearon un CECN (Centro Educativo Complementario de Natación), lo cual hace que la pileta esté en manos de un director aparte y ellos van a decidir quienes la usan. El uso de la pileta por parte de los alumnos del Álvarez Thomas está a disponibilidad de tiempo y espacio que quede libre. El natatorio fue construido dentro de la escuela, es un natatorio púbico. El problema es que el embate contra la pileta es un embate también al sostenimiento del colegio en general porque la cooperadora gracias a que construyó esa pileta y la mantiene puede brindar clases a toda la comunidad a precios súper económicos y con eso generar recursos para sostener el colegio que también está desfinanciado.
¿Qué explicación dan desde el Gobierno?
Lo que dijo públicamente el Jefe de Gobierno es que nosotros tenemos que compartir la pileta con otras escuelas, lo cual ya sucede: más de 500 chicos por día, de otras escuelas de la Ciudad, asisten a nuestro colegio. Pero en reuniones privadas que se tuvieron con funcionarios de rango menor del Ministerio lo que dicen es que ellos quieren dejar de gastar recursos públicos en alquilar natatorios y utilizar los recursos que tienen disponibles; pero para eso atentan contra los derechos de los chicos de la escuela. Ahora en la escuela van todos a la pileta. Lo que nos dicen es que no nos pueden garantizar que el año que viene continúe este plan extendido a todas nuestras salas y grados y corren el riesgo de que terminen haciendo una experiencia acuática para 4 grado, un cuatrimestre, 14 clases nada más.
¿Cómo leen esta decisión del gobierno dentro de la política de educación de la Ciudad?
Es una muestra más de que la prioridad nunca es la educación: siempre se recorta. Siempre hablan de equiparar derechos pero el criterio que tienen es que los derechos equiparen para abajo: si todos no tienen natación entonces que nadie tenga, y nosotros creemos que equiparar derechos es que el Gobierno de la Ciudad construya nuevos natatorios, alquile natatorios privados, y que garantice el Plan de Natación a todos los alumnos de la escuelas públicas de la Ciudad. Lo que nosotros pretendemos con el reclamo de nuestra pileta es sumarnos a un reclamo más general que es que se invierta en educación pública.

Foto: Nacho Yuchark.
Los 4 puntos
Hoy la comunidad educativa del Álvarez Thomas vino hasta el Ministerio a entregar 323 folios con 6304 firmas de una carta dirigida a Soledad Acuña, Ministra de educación porteña, solicitando cuatro puntos principales:
Garantizar el dictado de clases de natación para el nivel inicial, salas de 4 y 5 años, de la Escuela N° 4 D.E. 16 durante toda la extensión de cada ciclo lectivo, tal como se ejecutó hasta diciembre de 2017 en cumplimiento del Proyecto Escuela de la institución.
Se garantice el dictado de las clases de natación para el nivel primario de 1° a 7° durante toda la extensión de cada ciclo lectivo, para el alumnado de la Escuela N° 4, D. E. 16.; tal como se ejecutó hasta diciembre de 2017 en cumplimiento del Proyecto Escuela de la institución.
Foto: Nacho Yuchark.
Disponga todas las medidas tendientes a sostener las actividades comunitarias y extraescolares que lleva adelante la Asociación Cooperadora, desde la construcción del Natatorio en la década del 70 hasta a la fecha y que genera los recursos para sostenimiento de los recursos materiales, el equipamiento y la infraestructura básicos necesarios de la escuela y del plan natación.
Dejar sin efecto las modificaciones (Res. 344/2018) impetradas al original Plan Municipal de Natación en tanto significan una reducción de la población abarcada y un deterioro en las expectativas en la extensión y calidad del derecho a la educación vinculado de todos los alumnos/as de las escuelas públicas de la CABA.
“Sopa, sopa, sopa, la pileta no se toca”, cantan les niñes.

Foto: Nacho Yuchark.
Además de las 6304 firmas entregadas en papel, mediante la plataforma change.org se juntaron otras casi 20.000. Ahí se explica el porqué de la pelopincho en el bajo porteño: “El Decreto 149/19 del Jefe de Gobierno de la Ciudad dispone ‘la creación de un CECN (Centro Educativo Complementario de Natación)’ en la Escuela N° 4 D.E. 16. La creación del CECN es una mera reasignación burocrática de recursos y bienes ya existentes. Como se ha dicho precedentemente, el natatorio de la Escuela Álvarez Thomas fue construido y es mantenido desde hace casi 50 años por su Asociación Cooperadora. El CECN tiene como única y clara finalidad quitarle el natatorio a la escuela. La aplicación práctica de este nuevo decreto del GCBA, en conjunto con las resoluciones y actos administrativos anteriores, restringe y condiciona los derechos a la salud y a la educación de todos/as los/as niños y niñas que asisten a las escuelas públicas de gestión estatal. Las reformas introducidas (Resolución 344/MEIGC/2018 y Decreto 149/19) sólo aseguran una ‘caritativa’ experimentación en el medio acuático para los/as alumnos/as de 4to. Grado. Por lo tanto, el GCBA avanza en el objetivo de eliminar las clases de natación para el alumnado del nivel inicial y de primaria de todas las escuelas (incluidas aquellas con natatorio propio)”.
Mientras dos representantes entran a entregar las firmas al Ministerio en la vereda se entona otro hit:
“Larreta, sacate la careta”.

Foto: Nacho Yuchark.
El piletazo
Paula, mamá de una alumna de primaria y parte de la Cooperadora, fue una de las encargadas de entregar las firmas. “Esto excede la cuestión de la cooperadora: es un reclamo que afecta a toda la comunidad”, explica a lavaca luego de salir del Ministerio. “Fue una reunión improvisada para poder dejarle la nota. Nos recibió un asesor de la subsecretaria. Dijo que se comprometía a gestionar una reunión o una instancia de dialogo que podría ser para revaluar las decisiones que tomaron”.
“Estamos acá para defender los derechos de los chicos, para que no pierdan natación que es un derecho ganado”, suma una maestra de tercer grado, delegada de Unión de Trabajadores de la Educación en la escuela. “Es parte de su desarrollo físico y emocional. Tiene que ver también con una vincularidad distinta y con una actividad física que están acostumbrados. Empiezan a recortar cada vez más donde ya han recortado. Estará buenísimo que en vez de sacar los derechos históricos adquiridos que tienen estas familias abrir espacios donde podrían construir nuevas piletas”.

Foto: Nacho Yuchark.
Daniel Arroyo, referente gremial UTE del distrito 16, aporta: “Esto es un reflejo más de la política educativa de desinversión, de recortes de derechos. Hace muy poco vinimos de la intención del cierre de las escuelas nocturnas, la comunidad educativa se plantó y fue un triunfo que obtuvimos. Es un Gobierno que le da la espalda a la comunidad, acá tenemos un consenso entre docentes, familiares, la comunidad educativa toda y el gobierno no recibe a los padres”.
Es Delfina, alumna de 6to grado la que resume todo: “Hago pileta desde jardín. Aparte de aprender a nadar nos divertimos con mis amigos. Esto es malo: si nos sacan la pileta a nosotros los nenes del jardín no van a poder aprender”.
De fondo, a las sabias y tiernas palabras de Delfina le hace eco otro canto que anuncia que la lucha sigue, y que tiene nombre:
“Aso, aso, aso, se viene el piletazo”, se canta ahora.
Que se venga.

Foto: Nacho Yuchark.

Foto: Nacho Yuchark.

Foto: Nacho Yuchark.
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema?
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
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Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

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