Nota
Frente al virus de la inacción

“Mientras los diputados y las diputadas centran sus esfuerzos en ver quién logra presidir cada comisión sin llegar a un acuerdo, cada año mueren 5.100 personas por causas relacionadas al VIH y/o a las Hepatitis Virales en nuestro país”. Con ese reclamo de organizaciones de la sociedad civil, por cuarta vez se presentó el proyecto de Ley de respuesta integral al VIH, las hepatitis virales, otras infecciones de transmisión sexual y la tuberculosis. En Diputados aún no hay conformadas comisiones, lo que frena un proyecto que lleva firmas de representantes todos los bloques, sin grietas, y de más de 180 organizaciones, redes y sindicatos. Quiénes lo apoyan, las enseñanzas de la Ley de aborto, la mirada desde los derechos humanos.
La presentación terminó con un grito que es, en realidad, el inicio de todo: “no hay más tiempo, sesionen ya”.
Así, marcaron el ritmo de la urgencia las organizaciones que acompañaron por cuarta vez la presentación del Proyecto de ley de respuesta integral e intersectorial al Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), las Hepatitis Virales, otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y la Tuberculosis, que parece signado por otro virus, el de la inacción parlamentaria.
La primera vez fue en 2016. En ese momento tuvo dictamen favorable de la comisión de salud, pero no logró tratarse en las comisiones restantes.
La segunda, en 2018, no tuvo tratamiento en ninguna comisión.
La tercera, en 2020, obtuvo dictamen favorable en las comisiones de Salud y de Presupuesto y Hacienda, estaba lista para ser tratada en el recinto, pero no llegó. En diciembre del año pasado, el proyecto perdió estado parlamentario, otra vez.
Es por eso que en lugar de agradecer a los y las legisladoras presentes, las organizaciones les recordaron leyendo un documento lo que desde hace años tienen pendiente: “Lamentablemente en estos casi 7 años desde su primer ingreso, este proyecto de ley integral, intersectorial y de perspectiva interseccional no ha logrado aún siquiera tratarse ni una vez en el recinto. Desde entonces, desde aquella primera presentación, más de 15 mil personas han fallecido por causas asociadas al VIH y/o a las Hepatitis Virales”.
Muchas de las organizaciones que impulsan el proyecto forman parte del Frente Nacional por la Salud de las Personas que viven con VIH y Hepatitis. Siguen trabajando por esta ley Fundación Grupo Efecto Positivo (FGEP), Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivxs (RAJAP), Red Bonaerense de Personas con VIH, Asociación Ciclo Positivo, ICW Argentina, Fundación HCV Sin Fronteras, Act Up Argentina, Red de Adultxs Positivxs + 30, Secretaría de VIH de la Federación Argentina LGBT, Bs As 3D, Aids Health Foundation (AHF), y de Nexo Asociación Civil, entre otras.
La enseñanza del aborto legal

En el Anexo C de la Cámara de Diputados la presentación fue comandada por la diputada Carolina Gaillard (Frente de Todos) que impulsa el proyecto, respaldada por diputadas y diputados de todos los bloques.
“El recorrido de la Ley de aborto legal, seguro y gratuito nos enseñó los beneficios de la presentación transversal entre bloques”, dijeron las organizaciones en su comunicado. La transversalidad quedó representada en quienes fueron oradores durante la presentación: Carolina Gaillard y Daniel Gollan, del Frente de Todos; Maximiliano Ferraro de Juntos por el Cambio); Myriam Bregman y Romina del Pla del Frente de Izquierda y de los Trabajadores.
“Estamos presentando con la fuerza de las organizaciones y la fuerza de diputados y diputadas de todos los bloques políticos”, sostuvo la diputada Gaillard en relación a la trasversalidad construida que se refleja, sin grieta, en numerosas firmas. “La cuarta tiene que ser la vencida, tiene que ser ley”.
Además participaron representantes del Poder Ejecutivo Nacional: Victoria Donda, titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo; Santiago Franchina, secretario general de ANSES; Hugo Feraud, director nacional de Control de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud. También organizaciones de la sociedad civil y Alberto Stella, director de ONU Sida para el Conosur, que dijo: “Argentina ha sido el sur que marca el norte en materia de derechos. Solo si resolvemos las desigualdades vamos a terminar con las pandemias, la de VIH y las que puedan surgir. En este modelo de profunda inequidad, es donde el protagonismo del legislador es fundamental”.
Lo que dice la ley
El proyecto entiende la respuesta integral e Intersectorial como aquella que garantiza la investigación, prevención, diagnóstico, tratamiento, cura, asistencia interdisciplinaria, y la reducción de riesgos y daños del estigma, la discriminación y la criminalización hacia las personas con VIH, Hepatitis Virales, Tuberculosis e ITS.
Entre otros puntos se establece el acceso universal y gratuito al tratamiento, garantizado por el sistema de salud público, las obras sociales y la salud privada. Y que toda prueba deberá ser voluntaria, gratuita, confidencial y universal. Además, promueve la capacitación, la investigación y la difusión de campañas masivas.
Impulsa además la conformación de una Comisión Nacional de VIH, Hepatitis Virales, otras ITS y Tuberculosis, integrada de forma interministerial e intersectorial, y de un Observatorio Nacional sobre Estigma y Discriminación, con el fin de visibilizar, documentar, disuadir y erradicar las vulneraciones a los derechos humanos de las personas afectadas.
Entre otros puntos se propone establecer un régimen especial previsional que permita a quienes padecen esta situación jubilarse a los 50 años, con 20 años de aportes y 10 de diagnóstico. Al respecto, en la presentación, Santiago Franchina, secretario general de ANSES, sostuvo: “Un ANSES que no jubila no es un ANSES efectivo, y eso requiere régimenes especiales. Los sistemas previsionales no quiebran porque no son una empresa privada, son un derecho. Y hasta que la sociedad no sea lo justa que necesitamos, van a existir estos regímenes especiales”.
El objetivo final es reemplazar la ley 23.798, norma sancionada el 16 de agosto de 1990. “Con el transcurrir de los años y el devenir de las experiencias vivenciadas y compartidas por las personas con VIH de nuestro país se hizo evidente que la epidemia no podía ser abordada ni tratada solamente como una problemática de salud, requiriendo intervenciones interdisciplinarias”, sostiene el texto del proyecto.
Lo pendiente
Sostienen las organizaciones: “Mientras los diputados y las diputadas centran sus esfuerzos en ver quién logra presidir cada comisión sin llegar a un acuerdo, cada año mueren 5.100 personas por causas relacionadas al VIH y/o a las Hepatitis Virales en nuestro país”.
Es que en la Cámara de Diputados no se conformaron aún las comisiones que tienen que dar tratamiento y discusión a los proyectos para que se conviertan en ley.
“Desde las organizaciones de la sociedad civil observamos con alarma cómo la inacción legislativa agrava la situación económica, sociolaboral, previsional y sanitaria que padecen las personas con VIH y Hepatitis en todas las provincias, en toda la República Argentina”, agregaron en el comunicado leído durante la presentación.
Consultada por lavaca la diputada Gaillard sostuvo que “entiende” que el giro a comisiones será el mismo que la última vez: las comisiones de Salud y de Presupuesto y Hacienda. Y que creen que se podría tratar en plenario conjunto, lo cual aceleraría el proceso. Estimó que las comisiones finalmente estarían conformadas en dos semanas más.
Las organizaciones recuerdan lo importante: “Nos encontramos hoy frente a otra oportunidad única. El pueblo del VIH, las Hepatitis Virales y la Tuberculosis abraza con fuerza, esperanza y militancia este nuevo proyecto de Ley sobre el que les representantes en el Congreso de la Nación tienen la responsabilidad social, jurídica e histórica de legislar, y de esa manera transformar ese texto en derechos concretos con fuerza de ley”.

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MU 215: Sin chamuyo



Viaje a la vida en el Delta: Y la nave va
Mientras el gobierno nacional privatiza la principal vía navegable del país con un nivel de tráfico comercial gigantesco y opaco, quienes habitan el delta advierten sobre el impacto a una forma de vivir, al humedal que provee biodiversidad, y a una soberanía que se pierde río abajo. Viaje en barco de MU desde el bajo delta bonaerense, para conocer y escuchar a isleños, productores, docentes, ambientalistas y vecinos que resisten otra avanzada sobre un territorio en disputa.
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Gonzalo Giles, pensador y comunicador «disca»: Error en el sistema
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Es mudo pero logra hacerse oír. Humor, creatividad y política:
“Necesitamos menos caudillos y más gente que construya”.
Es escritor, activista y referente de una generación que convirtió la experiencia de la discapacidad en una potencia de comunicación y acción. Ahora prepara un espacio propio para intervenir en política. Una conversación sobre prejuicios, salud mental, amores, liderazgo, y “lo disca” como una categoría desde la cual pensar –y reconstruir– un país.
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La dictadura en el delta: Los sonidos de El Silencio
La quinta El Silencio fue un centro clandestino en el que la dictadura escondió en 1979 a 40 personas secuestradas. ¿Cuánto se sabía y cuánto se callaba entre las islas y ríos del Delta? Un viaje a ese paisaje y a esa realidad: la alianza entre una vecina y una historiadora, lo que cuentan los sobrevivientes, los barcos de la muerte y la investigación de chicos de la zona, con sus preguntas y sus grabadores, para entender el pasado y mucho del presente.
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Violencia policial en Constitución: La ley y el orden
La Policía de la Ciudad asesinó a Víctor Vargas (foto) disparándole tres balazos por la espalda. Intentó ocultar la verdad del crimen pero la investigación judicial detectó a los culpables y se abrió una causa sobre la relación entre la venta de drogas y la complicidad policial. ¿Quién era Víctor? Constitución como tierra de nadie y la violencia institucional contra prostitutas, travestis y quienes tratan de sobrevivir a la crisis de cada día.
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El «Woodstock ambiental» contra los agrotóxicos: De película
Alarmados por los pesticidas y sus efectos de contaminación ambiental y humana, estudiantes y un maestro de una escuela pública cordobesa empezaron a componer canciones. Convocaron tímidamente a artistas, y se sumaron más de 300. Ya hicieron tres discos y un recital en el campo. Una canción para mi tierra es el film que relata esa aventura que empezó en una comunidad, siguió por decenas de escuelas y tiene contagios en defensa del ambiente y la vida desde España hasta el Amazonas.
Por María del Carmen Varela

Un biodrama del presente: Puta madre
La obra Putamadre muestra los mandatos, la soledad de las mujeres que crían solas, y una sociedad que las juzga antes de escucharlas. Lejos de la maternidad romántica, humor, amor y la historia real de una madre con su hijo todavía preso: ambos en escena, él a través de una filmación desde la cárcel. Lo que puede el arte para derrumbar prejuicios.
Por Evangelina Bucari

La Cogolla: Flor de cultivo
Yael Frida Gutman mezcla cabaret, transformismo, música y humor para hablar de cannabis, autogestión y libertad: una obra que crece desde hace cinco temporadas y convierte cada función en una celebración, una conversación y una invitación a pensar.
por María del Carmen Varela

Desentendimiento: Fingir demencia
Sabemos lo que pasa, pero no hacemos nada. La filósofa eslovena Alenka Zupančič escribió Desentendimiento-Una forma perversa de la razón en la crisis permanente, sobre ese rasgo que no es el “negacionismo” y que consiste en eso que llamamos “fingir demencia” (o normalidad). Las fake, el oscurantismo, y los que se creen por encima de la gente.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del Más Acá: Parlantes
Por Carlos Melone
Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
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