Nota
Fue femicidio: en atento silencio y durante 5 horas cientos de personas escucharon el pedido de perpetua para los imputados por el crimen de Lucía

Gracias a una colecta autogestiva, por primera vez en la historia pudo seguirse desde la calle una audiencia de alegatos acusatorios, algo que se originó porque el Poder Judicial utilizó una sala diminuta para un juicio enorme: el femicidio de Lucía Pérez. Lo que escucharon esas personas durante más de cinco horas, en atento silencio y tomando nota, fue la condena pedida por la querella: perpetua para Matías Farías y para Juan Pablo Offidani por considerarlos responsables de violar y matar a la joven de 16 años. El pedido del fiscal Leandro Arévalo: perpetua para Farías y 20 años de reclusión para Offidani. El repaso de los chats, las declaraciones claves, y lo que se seguirá investigando: el falso testimonio del médico que firmó el acta de defunción, la operación de encubrimiento, y si hubo más personas en la escena del crimen.
En una jornada histórica dada por el contexto callejero las partes acusatorias fundamentaron las penas solicitadas para los dos imputados por el femicidio de Lucía Pérez. El fiscal Leandro Arévalo solicitó prisión perpetua para Matías Farías por considerarlo «autor penalmente responsable de abuso sexual con acceso carnal agravado por resultar en la muerte, y agravado por suministrar estupefacientes, en marco de un contexto de violencia de género, en concurso ideal con la figura de femicidio»; y 20 años de reclusión para Juan Pablo Offidani, por considerarlo colaborador secundario, figura agravada por la vulnerabilidad de la víctima.
Por su parte, las abogadas Florencia Piermarini y Verónica Heredia -que representan a la familia Pérez Montero- pidieron la misma pena para ambos imputados: perpetua. A diferencia del alegato del fiscal Arévalo, las abogadas expusieron cómo Offidani fue partícipe primario de la violación seguida de muerte de Lucia.



Las irregularidades del proceso
En el inicio del alegato el fiscal Leandro Arévalo pidió públicamente disculpas como parte del Ministerio Público Fiscal por los errores y perjuicios causados por los anteriores fiscales en el juicio, y aclaró que esa falla generó pérdida de pruebas. Puntualizó algunos de esos “errores”: las irregularidades en el acta inicial realizada en el domicilio de Farías, el no secuestro de celulares, la no realización del test de orina y sangre en ese primer momento, que Farías haya dormido en su casa la noche siguiente de la muerte de Lucía, entre otras. Además agregó que no hubo autopsia sino hasta 24 horas más tarde. Y que inexplicablemente la fiscalía anterior aceptó que el imputado Farías presente su declaración redactada por su abogada defensora, sin dar lugar a preguntas. También explicó las dificultades de acceder a los cruces de llamadas.
Otra irregularidad: “Inconcebiblemente la instrucción permitió que un imputado (Matías Farías) entregue su declaración escrita por su defensora. Tenemos un código procesal que marca el confronte como la regla básica. No respondió preguntas y ahí cerraron el acta. Es inconcebible: se desperdició un acto valiosísimo”.
El fiscal Arévalo explicó que hubo datos borrados del celular de Matías Farías, ya que 48 horas después, en el día de la detención, ya tenía otro chip. A su vez, Juan Pablo Offidani, también borró información clave de su teléfono. Tampoco se pudieron recuperar las conversaciones que ambos imputados mantuvieron el día del crimen: borradas. Toda esta pérdida de pruebas fue posible porque ninguno de esos teléfonos fueron retenidos en el momento en que ambos dejaron el cuerpo ya muerto de la adolescente en la salid de salud de La Serena.
Durante su exposición el fiscal resaltó : “Nuestra formación nos hizo creer que la formación androcéntrica era normal: casos como este nos hacen sacar el antifaz de los ojos”. En ese sentido puso el eje en que los actos de Lucía Pérez y Matías Farías no pueden ser “tomados como acto de iguales». Se preguntó: “¿Cómo vamos a hablar que son iguales una persona de 16 años y vive con sus padres y alguien que tiene dos hijos y fue condenado por venta de estupefacientes a menores?”.
Este argumento fue retomado por las abogadas de la familia, para derribar el mito de una relación sexual consentida, principal argumento de las defensas de los acusados.



Los chats de Farías: “Buscame chicas”
El fiscal dio cuenta de que Matías Farías le había dicho a Belén, compañera de colegio de Lucía y nexo entre ambos, la frase textual: “Buscame chicas”. Concluyó al respecto el fiscal: “No iban a la puerta del colegio solo a buscar clientes para venderles drogas: iban a buscar alguien con quien satisfacer su apetito sexual, iban a buscar nenas”.
También resaltó el acoso de Farías el día previo: la cantidad y frecuencia de los mensajes que le vio, las veces que Lucía lo rechazó y trató de esquivarlo, hasta que finalmente aceptó verlo. El fiscal reveló el motivo: Farías le había «fiado» marihuana el día anterior, y con el cobro fue la excusa para acosar. «¿Qué dealer fia droga? Es inaudito, salvo que tenga otra finalidad», remató Arévalo. ¿Cúal era? La respuesta del fiscal: “Lucía fue a la casa de Farías a saldar una deuda”. Y remarcó: “No encontramos en la vida de Lucía algún indicador de que tenga un interés en Farías. La falta de interés está también en el propio chat”.


El rol de Offidani
Recordó que los “ informes dan cuenta de una violencia en la relación sexual”, y que eso se evidencia en la presencia de equimosis. “Hay de todo menos consentimiento”, dijo.
A Juan Pablo Offidani el fiscal lo describió como “socio” de Farías y aseguró, citando pruebas: “Offidani sabía perfectamente lo que iba a hacer, lo que iba a buscar». Remarcó su «carácter perverso que demuestra ser un adicto a la pornografía”, dado que el historial de búsquedas de Offidani “es una inagotable conexión de visitas a sitios de pornografía de cualquier tipo. Más del 50% de la búsqueda web de Offidani está vinculada a pornografia”. Según detalló el fiscal, en la mayoría de esos vídeos aparecen mujeres en situación de sometimiento y de violencia.
Por ello Arévalo sostuvo los mismos agravantes para ambos imputados:
- Ponderó la edad de la víctima
- El aprovechamiento de su vulneravilidad
- La violencia sexual, teniendo en cuenta las lesiones constatadas
- El contexto generalizado de violencia de género
- Y el carácter oneroso del suministro de estupefacientes
El alegato fiscal terminó con la lectura de un chat que mantuvo en esos días Lucía con su mejor amigo, a quien le dice: «Ahi llegó mi mamá. Trajo fiambre y caramelos. Y si: soy mamera».
«Esa era Lucía», concluyó el fiscal.

La falta de consentimiento
Luego de un cuarto intermedio, comenzó el alegato de la querella. La abogada Florencia Piermarini centró su intervención en el rol de Farías y, en particular, la jurisprudencia penal sobre un tema clave para evaluar la sentencia: el consentimiento. “No se puede presumir bajo ningún punto de vista el consentimiento de Lucía Pérez”. Agregó que la joven era “triplemente vulnerable” por su edad, por ser mujer y por ser a quien le estaban vendiendo droga.
Otro punto central fueron las lesiones encontradas en el cuerpo de Lucía. Explicó detalladamente una en particular: las marcas que tenía en el sacro, que según declararon las peritos solo puede originarse por la presión con violencia sobre una superfecie dura. Recordó entonces que los jueces, en la visita ocular al lugar del crimen, pudieron apreciar la coincidencia de las rústicas tablas de madera que forman el piso del cuatro. También recordó que una de las peritos explicó que por la posición del cuerpo era imposible que el sacro apoyara sobre el piso, salvo que se le levantaran las piernas bruscamente. Expresó entonces que eso era exactamente lo que Farías había hecho con Lucía: levantarle las piernas para penetrarla analmente. El detalle: lo hizo mientras la adolescente «comenzaba su proceso de muerte».
“Las lesiones son prueba de la falta de consentimiento de Lucía”, concluyó.
Se preguntó Piermarini: “¿De qué consentimiento estamos hablando? ¿El de una niña, de una mujer de 16 años drogada por un dealer y violada en forma brusca e intensa, mientras se estaba muriendo? Sin consentimiento la actividad sexual es una agresión sexual”. Dijo entonces que “considerar el consentimiento es ilegal y anticonstitucional».
La querella sintetizó así la situación del imputado: «Farías, un dealer que le dio a Lucía una cantidad indeterminada de cocaína mientras la violaba y le causó la muerte. Farías sabía lo que hacía: le suministró cocaína a una menor de edad para someterla sexualmente. Sabía que “el sexo brusco, intenso y violento en coordinación con consumo de drogas podía causar la muerte. Lo sabía por haber sido consumidor y por ser vendedor de drogas. Su muerte era un resultado probable, y no le importó”.
Partícipe necesario
La abogada Verónica Heredia apuntó sobre el otro imputado Se preguntó: «¿Qué hacía Offidani mientras Farías violaba y drogaba a Lucía Pérez?”. Respondió: “Offidani tenía marihuana, drogas para vender a menores de edad, le había vendido a Lucía. También sabemos que era una persona que consumía todos los días cocaína, y que era un gran admirador de la potencia sexual de Farías, su compadre”. Luego detalló que entre las 12.54 hasta las 16.24 de la tarde del 8 de octubre de 2016 Offidani no usó su celular. “¿Qué pasó en ese momento? Lucía se estaba muriendo, Lucía estaba siendo drogada y violada por Farías y Offidani estaba de campana, protegiendo toda la actividad de Farías, sabiendo que nadie iba a poder socorrer a Lucía”. Luego, señaló: » A las 13.47 Offidani hizo un llamado que duró 2 minutos, 10 segundos: llamó a su papá, un reconocido escribano marplatense. » Relacionó esa llamado con la inusual llegada a la sala de salud de Serena de Pablo De la Colina, ex subsecretario de Salud municipal, quien se hizo cargo de la guardia y hasta firmó un certificado de defunción en blanco.
“¿Qué pasó entre la llamada que hace Offidani hasta que ingresa a buscar a Lucìa a la casa, alrededor de las 15 horas? En ese trayecto llega De la Colina (el médico) a la salita. Nunca De la Colina había ido a cubrir una guardia a la salita, era sorpresivo. tan sorpresivo fue que dejó un certificado de defunción firmado en blanco”.
Dijo Heredia: “Entendemos que la participación de Offidani es de colaborador primario para que se produzca la violación y la muerte de Lucía”. Por eso la abogada que representa a la familia Pérez Montero reclamó para Offidiani la misma pena que el fiscal Arévalo reclamó para Farías: perpetua.


Las investigaciones que se abren
Sobre el médico De la Colina (ex subsecretario de salud marplatense) Heredia solicitó al Tribunal que “se inicie una investigación por el posible delito de falso testimonio y falsificación de documento público”.
Además solicitaron una investigación del ADN hallado en una colilla de cigarrillo en la cual se detectó una muestra correspondiente a la mezcla de dos individuos, uno es Lucia y otro no se sabe. “Solicitamos que el Ministerio Público Fiscal cumpla su promesa de investigar si hubieron más personas el 8 de octubre de 2016”.
Por último pidió al tribunal que constante cual de los dos informes sobre Farías era el legítimo, ya que bajo al mismo número hay dos contenidos diferentes.
El alegato de las abogadas concluyó pidiendo que se escuche al papá de Lucìa, Guillermo Pérez, quien dijo: «Le pido al Tribunal una condena». Con esas palabras terminó la audiencia.
Afuera, esperaban a la familia cientos de personas que acompañan el reclamo de justicia desde el inicio de este segundo juicio. Entre ellas, muchos familiares de víctimas de femicidios, que tomaron la palabra para apoyar a Marta, Guillermo y Matías, mamá, papá y hermano de Lucía, y para contar sus casos y dar contexto a todo lo que se habla cuando se habla de femicidios: de complicidad policial, de narcos, de Estado cómplice, de falta de justicia.
Sobre el escenario y rodeada de otras familias Marta Montero dijo: “Los fundamentos y el pedido de perpetua para Offidani y Farías es lo que siempre sostuvimos, porque así fue: fue una cacería de una criatura. Les pido a los jueces que sean los ojos y oídos que Lucía no pudo tener más. Que ellos puedan escuchar a las dos abogadas y al fiscal. Esto fue un femicidio y pedimos perpetua para Juan Pablo Offidani y Matías Farías”.
Los alegatos de las defensas serán el próximo martes 28 desde las 9 de la mañana.
Se espera que aproximadamente una semana después, los tres jueces den su veredicto.
Nota
Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Gabriel González, 45 años, pintor, fue asesinado por personal de la Policía de la Ciudad el jueves navideño en el barrio de Lugano, en un nuevo caso de gatillo fácil que además fue registrado por las cámaras de los vecinos. Gabriel intentó intervenir cuando la policía le estaba pegando a uno de sus hijos. Estaba sin remera, descalzo, desarmado. Lo fusilaron a corta distancia, las imágenes que aquí reproducimos están disponibles y se observa perfectamente quién le disparó. En el barrio sostienen que hubo violencia policial, además, sobre algunos de los testigos, para que hagan el silencio necesario para permitir la impunidad del y los autores.
En la foto de portada se ve a la derecha a Gabriel en el momento en el que es impactado por los disparos policiales.
Además de su trabajo como pintor, Gabriel se dedicó especialmente a la contención de jóvenes con consumos problemáticos. Presentamos la información publicada por el diario Tiempo Argentino, integrante junto a lavaca de la Unión de Medios Autogestivos, un símbolo y una realidad sobre la violencia institucional de estos tiempos.
Amigos, allegados y vecinos de Gabriel González, el muchacho de 45 años que murió en medio de una violenta represión de la Policía de la Ciudad, ocurrida en Navidad en Villa Lugano, marcharon en reclamo de justicia. La familia aseguró que fue asesinado a mansalva y denuncia un nuevo caso de gatillo fácil.

Las lágrimas de Nelly, la viuda de Gabriel González. (Foto: Gentileza Pablo Lecaros)
Nelly, la viuda de Gabriel, aún habla de su marido en tiempo presente. En diálogo con la prensa que se movilizó hasta Cruz y Escalada, en Lugano, donde se concentró la movilización, expresó: “Hace más de 25 años que comparto con él, que vivo con él, que la luchamos, salimos a laburar todos los santos días. Tanto él como yo, salimos a trabajar para tener las cosas que tenemos y lo que pudimos construir. La peleó siempre. No es una mala persona. No se merecía morir de esa forma. Quiero justicia por la vida de Gabriel”.
La mujer recordó que llegó a la escena del crimen cuando a su pareja “ya le habían pegado. Tenía toda la cara ensangrentada. En todo momento traté de pararlo y que no le sigan pegando, porque lo estaban lastimando. Escuchaba cómo lo incitaban a pelear con ellos. Todo el tiempo lo incitaban a pelear. Él estaba enojado y ellos eran cada vez más. Le dieron un tiro muy de cerca”. Nelly también recibió heridas en las piernas y en los brazos.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Entre sollozos, la viuda pidió a sus vecinos que no la dejen sola. “Luchemos. No es la primera vez que pasa algo así. Ellos vienen a matar, no vienen a apaciguar las cosas, a tranquilizar, sea lo que sea que esté pasando. Al amigo de él lo cagaron a palos, lo llevaron a la comisaría y le dijeron que no diga nada”.
La mujer se refiere al amigo de Gabriel que en los videos, donde quedó registrada toda la secuencia, se advierte que intenta calmar a la policía. Gerardo, el hermano de la víctima, también mencionó “al muchacho que se llevaron preso, lo golpearon y lo amenazaron que lo iban a matar, le dijeron que conocían a su familia y a su casa. Para que no declare”.
Según pudieron reconstruir, el amigo de Gabriel fue liberado de la Comisaría 8A a eso de las 5 de la madrugada de este viernes. “Le aflojaron todos los dientes, le pegaron en las costillas entre el policía que disparó y había otro peladito. Todo para encubrir la cagada que se mandaron ellos”.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Por su parte, la abogada de la familia, Romina Ávila, precisó que “cuando le tiran a Gabriel, le tiran estando totalmente desarmado, indefenso y a una distancia prudencial del personal. Esto quiere decir que en ese momento no estaba agrediendo al personal. Tampoco se puede argumentar que hubo un exceso en legítima defensa, es lo que nosotros llamamos gatillo fácil”.
La asesora de la familia señaló en Radio Con Vos que esperan los resultados de la autopsia y las pericias, cuyos análisis preliminares deberían estar para este sábado. “Está documentado que quien dispara es un policía que bajó del patrullero. Tenemos su rostro, imagen por imagen. Ahora a pedido de la justicia, la Policía de la Ciudad, debería identificarlo”, esgrimió.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Gabriel era pintor y solía contener a los chicos del barrio que padecen consumo problemático. De hecho, comenzó con esa tarea social tras un contexto de abuso de drogas por parte de su hijo. “Era una persona humilde, hijo de migrantes, muy pujante, una persona que trabajaba y en ocasiones como esta, un festejo popular, participaba. Lo grave de su conducta ayer fue salir a la vereda a compartir con los amigos, sus vecinos. Es común eso acá. Los encuentros se comparten por más que a ellos no les gusten. Es parte de la cultura”, analizó la abogada.
“Acompañaba a chicos con consumo, porque con su hijo dio una larga lucha por esa misma situación”, añadió Ávila, quien concluyó: “La Policía de la Ciudad sigue deambulando y caminando por acá. Son los mismos policías de la Comisaría Vecinal 8A que ayer estaban tomándole declaración a sus mismos compañeros que horas antes habían ido a herir de muerte a Gabriel. Conviven con nosotros y el miedo es grande y está”.
Respecto a la autopsia, la mujer indicó que los restos fueron trasladados este viernes a las 8 a la morgue judicial y que los resultados «van a ser sumamente clarificadores de lo que creemos y que sostenemos como teoría del caso, que para nosotros se trató de un hecho de violencia institucional. Que no tuvo ningún tipo de defensa, ni exceso en legítima defensa por parte del personal policial».

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
“Mi primo asesinado por la policía era un chico trabajador, nacido acá en el barrio, en la Villa 20. Era papá de Dante y Ángel de 21 y 25 años. Re familiero. En cumpleaños o reuniones familiares él siempre estaba en la parrilla haciendo el asado. Le encantaba compartir, era fanático de la pesca, un arquerazo del equipo del barrio que hace poco salió campeón. Cariñoso, amable, sencillo, solidario. Gabriel era muy valiente, no le tenía miedo a nada”, dijo a Tiempo Oscar Villaverde, primo de Gabriel y docente de la Escuela Técnica N° 13, Ingeniero José L. Delpini de Villa Lugano.
Fue el propio Oscar quien publicó en las redes en la tarde noche de ayer el asesinato de su primo: “Hoy en un forcejeo con la policía tras defender a su hijo asesinaron a quemarropas a mi primo Gabriel González e hirieron de bala a su mujer”.
El video filmado por un vecino dejó en evidencia el asesinato a quemarropa denunciado por quienes fueron testigos del brutal crimen. Se lo ve Gabriel sin remera, defendiéndose de los golpes contra media docena de efectivos policiales que lo golpean sin piedad.
De golpe, uno de ellos saca su escopeta y le dispara. La muerte fue instantánea y uno de los disparos hirió a la compañera de vida del asesinado y a otros vecinos que observaban con asombro la brutalidad policial.
Nota
Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

El gendarme Héctor Guerrero será procesado por el ataque que hirió gravemente en la cabeza al Pablo Grillo el 12 de marzo pasado (la foto de portada muestra a Pablo durante su recuperación, que aún continúa). La Sala II de la Cámara Federal porteña ratificó la decisión de la jueza María Servini que había sido apelada por el acusado. Además, pidieron investigar las posibles responsabilidades de quienes estuvieron a cargo del operativo. Presentamos aquí la información del diario Tiempo Argentino, uno de los integrantes de la Unión de Medios Autogestivos.
La Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones confirmó el procesamiento del gendarme Héctor Guerrero por las lesiones gravísimas producidas al fotógrafo Pablo Grillo y por el abuso de armas en otras cinco oportunidades durante la manifestación de los jubilados del 12 de marzo pasado.

El gendarme Héctor Guerrero el día de su declaración ante la jueza María Servini.
El fallo de la Cámara lleva las firmas de los jueces Eduardo Farah, Martín Irurzun y Roberto Boico. En su voto, Boico además, exigió que se profundice la investigación por las eventuales responsabilidades de las autoridades a cargo del operativo.
La situación del gendarme Guerrero había llegado a la cámara de apelaciones luego de un planteo de la defensa del acusado en la que pidió revocar el procesamiento como presunto autor del disparo con una pistola lanza gases contra Pablo Grillo, quien sufrió heridas gravísimas durante la represión policial a aquella protesta de jubilados en el centro porteño.
El planteo de la defensa se produjo en el contexto de varias resoluciones judiciales polémicas que se dieron durante en la semana posterior al triunfo electoral de La Libertad Avanza (LLA), que tuvieron como principales beneficiarios a Mauricio Macri y Javier Milei, y como principales perjudicados a Cristina Kirchner y Guillermo Moreno. Sin embargo, el oportunismo no funcionó y este viernes los tres camaristas le dio un revés al gendarme al entender que el acusado debe ir a juicio.
Guerrero, asistido por los abogados Martín Sarubbi y Claudio Nuncija, solicitó revertir el procesamiento que oportunamente había sido dictado por la jueza federal María Servini. La defensa sostuvo que no está acreditado que el gendarme haya sido el autor del disparo y afirmó que su conducta se ajustó a los protocolos vigentes para el uso de armas lanzagases.
En tanto, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que interviene como querellante, respaldó la resolución de Servini y la validez de las medidas de prueba, entre ellas el relevamiento en el lugar del hecho, un informe balístico de la Policía de la Ciudad y la reconstrucción denominada “Mapa de la Policía”, elaborada por realizadores audiovisuales y peritos forenses.
Nota
MU 210: La batalla final


El femicidio de Lucía Pérez a manos de dos narcos de Mar del Plata motivó el primer Paro Nacional de Mujeres. Tras una larga luchar familiar y social se logró la condena, pero ahora una nueva maniobra judicial puede dejar impunes a los culpables. Un ejemplo de que todo lo que conseguimos está en peligro. ¿Podrán?
Las notas de esta edición:

Negacionismo de Estado: Informe 2025 del Observatorio Lucía Pérez
¿Qué hay detrás de la avanzada oficial para negar los femicidios? Radiografía de cómo cada poder del Estado, por acción u omisión, busca ocultar las causas y consecuencias del asesinato de mujeres. Y por qué lo hace. Por Claudia Acuña

El Aleph (versión putas): Entrevista a Georgina Orellano
¿Cuánto cuesta la vida? ¿Cuánto vale? La dirigente de AMMAR y la actualidad desde la esquina: lo que se ve, lo que no se escucha, las falsas soluciones progresistas, lo que hay que abolir. Lo narco, la revolución, el cuerpo, la salida. Una recoridapor sus tatuajes, y todo lo que significa ser puta. Por Claudia Acuña y Lucas Pedulla

Carla Soggiu: La impunidad avanza
Carla recibió un botón antipánico por las agresiones de su pareja, que la ató, golpeó y violó delante de su hija de dos años. Semanas después de ese hecho, accionó cinco veces ese botón pero la policía no la encontró. Apareció muerta en el Riachuelo. Las complicidades, las burocracias, el rol de Diego Santilli y la lucha de una familia que define el caso como un femicidio de Estado. Por Francisco Pandolfi

Alma y vida: El femicidio de Lucía Pérez, hoy
¿Qué es la justicia? ¿Cómo enloquecer a una familia? ¿Por qué buscan eliminar la figura de
femicidio? ¿Cuál es el rol práctico del Estado y el negacionismo? El Tribunal de Casación resolvió que el de Lucía Pérez no fue un femicidio. La política de la misoginia como aversión hacia las mujeres y el paralelismo con lo narco que vende droga junto a las escuelas. Las “sumisitas”, la violencia y el sometimiento. Marta y Guillermo: una familia que trabaja en comunidad, y las claves para que las pesadillas no sigan asesinando a los sueños. Por Sergio Ciancaglini

Crónicas del más acá: Al trote
POR CARLOS MELONE

El Caliban y las brujas: La obra Fuerza mayor, protagonizada por jubiladas
La alianza entre Jubilados Insurgentes con integrantes del Teatro Caliban parió está obra que pone en escena lo que pasa todos los miércoles frente al Congreso. Una forma creativa de elaborar la actualidad con las herramientas del teatro, para hacer sentir, pensar e interpelar a los más jóvenes. Por Franco Ciancaglini

Sin berretines: Lo que nos cuenta la cárcel
Estudiantes de Sociología y Trabajo Social que cumplen condena en la cárcel de San Martín comparten sus reflexiones sobre la libertad, el encierro, y la actualidad más acá de las rejas. ¿Cómo funciona lo narco? ¿Qué implica buscar plata fácil? Lecciones sobre educación, berretines y prejuicios, el sentido de la vida, y la teoría de la bobalización. Por Sergio Ciancaglini

Sin protección: Ley contra el Acoso y después
Perdió estado parlamentario el proyecto de ley de acoso en ámbitos laborales y académicos: una muestra de la desidia y el abandono de las políticas de género. Del caso Brieger a Milei, cómo sigue la organización de las mujeres para empujar lo imposible en tiempos de motosierra, fascismo y un Congreso estancado. Por Evangelina Bucari

Con horizonte: 38º Encuentro Plurinacional en Corrientes
Cien mil personas participaron del 38º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades. MU lo registró con crónicas día a día, que pueden leerse en lavaca.org. Compartimos aquí parte del registro fotográfico y una mirada sobre la trastienda de debates que explican mucho de lo que pasó en un evento extraño y extraordinario. Por Claudia Acuña. Fotos de Line Bankel

Sin cuerpo: La ¿impericia? en la causa de Cecilia Basaldúa
A lo largo de este 2025 la nueva instrucción que investiga el femicidio de Cecilia Basaldúa, ocurrido en el año 2020 en la localidad cordobesa de Capilla del Monte, Cambió fiscales, tomó nuevas pruebas y amplió testimoniales. Sin embargo, en el marco de un proceso judicial que avanzaba, una noticia coronó la impunidad en esta causa: hace cuatro años que el cuerpo de Cecilia fue retirado de la morgue judicial sin el consentimientode la familia. Por María Eugenia Marengo

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