Nota
«Necesitamos que el Presidente nos reciba»: 11avo Encuentro de Familiares Sobrevivientes de Femicidios

En un mediodía soleado, como cada segundo miércoles de mes, el grupo de Familiares Sobrevivientes de Femicidios marchó a Plaza de Mayo. Hasta hoy entregaron once cartas al Presidente Alberto Fernández para manifestarle la actualidad de cada causa, reclamar justicia por sus hijas y proponer medidas concretas para parar la máquina femicida. Crónica, voces y fotos de un pedido histórico y urgente.
Sentades en las sillas negras ubicadas por delante del mástil y con la fachada de la Casa Rosada detrás, en el día en que se cumplen cinco meses de la desaparición de Tehuel, las familias volvieron a tomar el micrófono: “Estamos luchando por la justicia –dice Yolanda, la hermana de Luciana Sequeira, la joven de 17 años asesinada en Santiago del Estero en junio de este año- porque hasta el momento no sabemos bien qué pasó. Hoy hubo una audiencia, que fue vía Zoom. Y mi mamá no pudo participar porque vive en el medio del campo, entonces me dijeron a mí para que me conectara. Me conecté y no me dejaron participar de la audiencia porque no era la denunciante”.
Tan solo una, la última reciente, historia de cómo funciona la impunidad de la máquina femicida.
Siguió la mamá de Camila Flores, asesinada en Santa Fe: “Quieren hacer como que ella se suicidó, cuando estuvo hablando conmigo una hora y media antes para bajar la app para volver a Buenos Aires. Tenía 20 años. Los involucrados son el concubino y su mamá. Su cuñada es policía, fue la primera en llegar porque la llamaron ellos. Ella llamó a sus anteriores compañeros de la comisaría 5° de Santa Fe, San Guillermo: ellos acomodaron todo. Hay cámaras que no mostraron todavía. Hace ocho meses que asesinaron a mi hija; logramos que cambien a la fiscal, que no quería hacerle la autopsia; tuvimos que pedirla nosotros, hacerlo público, y ahí vinieron el 17 de diciembre a exhumar el cuerpo; llegó a Santa Fe, nosotros pedimos un lugar neutral y no quisieron y esperaron cinco días más porque había que esperar a un forense… Yo creo que es porque es el único al que podían torcer, porque estaba el jefe de la morgue judicial de Santa Fe, que podría haberla realizado y no quisieron. El 22 de diciembre hicieron la autopsia y todavía no sabemos el resultado”.
Detalles que hablan de vidas, o de muertes, que se encubren y en las que el Estado es cómplice de que no se investigue.

La jornada sigue con Marisa, mamá de Luna Ortiz, quien cuenta su propia historia: “Luna apareció asesinada en el distrito de Tigre, en Benavidez. Hace cuatro años que venimos exigiendo justicia. Luna muere y había tres hombres que participaron del hecho: ya se llevó un juicio a cabo en el Tribunal Oral Criminal N° 7 de San Isidro en 2019; ahora llega a la Sala 1 de La Plata con los jueces Maidana y Carral, que se fueron por la más fácil o son cómplices de una red de impunidad total contra nuestras pibas y dejaron todo impune. Cambiaron la causa por cuatro años, por un homicidio imprudente».
«Las pibas de barrio son las que no tienen justicia. Yo soy su madre y voy a seguir pidiendo justicia por Luna y por todas. Estamos acá para que el Presidente nos escuche. Estamos cansados porque las instituciones nos cierran las puertas. Vamos a seguir luchando”.
El papá de Cecilia Basaldúa, la joven viajera asesinada en Capilla del Monte, agrega: “Le pasó lo que le pasó a muchas chicas, por eso grito a los cuatro vientos que en todos estos casos tiene que haber una fuerza especial que los investigue, para que no queden impunes. En el caso de Cecilia, la querella se unió a la defensa, nosotros no vamos a acusar porque hay un perejil detenido y los policías no son investigados; la fiscal Paula Kelm se lava las manos. Señor Presidente: es hora de que nos reciba, no hace falta que nos reciba la Ministra Gómez Alcorta y no nos dé ninguna solución: le pedimos un perito y nos dijeron que no. No hicieron nada por nosotros”.
Continua con la exposición Alfredo, el papá de Carla Soggiu: “Mi hija fue golpeada, violada; ella tenía una válvula de hidrocefalia y este tipo le destrozó la cabeza; apareció en el Riachuelo cuatro días después. Hace más de dos años y medio de esto, y yo no lo conozco todavía al señor fiscal Sebastián Candela: no nos atendió nunca. La justicia trabaja más para los narcos, para los políticos… La justicia no es para la gente común y queremos cambiar eso: necesitamos que el Presidente nos reciba. No podemos permitir que la lista siga creciendo. No queremos fotos en ministerios: queremos justicia”.
La mamá de Lucía Pérez, Marta Montero, aportó: “Hoy les voy a hablar del juicio político a los jueces. En esta coyuntura política que tenemos hoy es muy importante que esto se tome en cuenta. Estos jueces -Gómez Urso y Pablo Viñas- son los que decidieron dictar esa sentencia nefasta, condendando a Lucía por haber tenido carácter fuerte y salvar a los reos porque no querían hacerle nada porque «nadie que compra una chocolatada para una joven…». Es nefasta la sentencia y por eso hemos llegado a este juicio político con estos dos jueces. Queremos hablarle al poder político: ellos son quienes tienen que tomar la decisión de destituir a estos jueces”. Guillermo, papá de Lucía, suma: “Mañana 12 de agosto se va a cumplir un año de la anulación del fallo: es mucho tiempo como para que todavía no nos den una fecha de juicio”.
Cierra la exposición de testimonios Facundo, el papá de Luna Ortiz: “La causa de Luna está en un recurso de queja a la Corte Suprema de Provincia después de que Casación de La Plata integrada por los jueces Maidana y Carral con un fallo misógino, aberrante, dicen que fue un homicidio culposo, como que no hubo intención, cuando en el juicio del TOC 7 se pudo ver la cosificación que hicieron con Luna. Tenemos una justicia machista, patriarcal, con pericias revictimizantes, culpando a Luna por su forma de vestir. Esperamos poder llegar a una verdadera justicia”.

La cantante Paula Maffia participó de este encuentro de Familiares, “acompañando las voces de las familias denunciantes de este poder cobarde y corrupto”.
Paula leyó el informe al día de hoy del Observatorio Lucía Pérez: “#NiUnaMás es posible. En los 223 días de este año, la violencia patriarcal ha producido:
- 176 femicidios y transfemicidios, 1 cada 30 horas
- 144 infancias huérfanas, 1 cada 37 horas
- 278 intentos de femicidio, 1 cada 19 horas
- 102 mujeres desaparecidas, 1 cada 2 días
- 236 marchas exigiendo justicia, más de 1 por día.
En tanto, el Ministerio de las Mujeres solo ha invertido el 25, 63 % de los $6.000 millones que tiene de presupuesto, siendo los más postergados los programas dedicados a la atención integral de estas violencias que han sembrado, desde que se inició la actual gestión del Estado; 502 mujeres, travestis y trans asesinadas. Es esta urgencia la que exige que el Estado acelere el ritmo de ejecución de las políticas públicas necesarias para prevenir, contener y reparar estos crímenes hoy, ahora, ya. Porque cada femicidio es evitable. Es posible #NiUnaMás”.
Por último Lupe, una joven tucumana que denunció hace poco más de un año al legislador Ricardo Bussi por abuso sexual, también dio su testimonio en este 11º encuentro de Familiares Sobrevivientes de Femicidios: “Quiero que me escuche el Presidente también, porque no se hizo visible mi caso, parece que se hace oídos sordos, fue más de tres veces a Tucumán y nunca habló sobre los casos de femicidios y abusos que estamos viviendo en la provincia. Somos más de seis que denunciamos abusos en el poder político. Todas importamos, Tucumán también importa. Además del abuso, Bussi mandó gente para que me maten, dispararon a mi casa, quisieron secuestrar a mis hijas. No estoy protegida por el Estado. No puedo volver a Tucumán: me persiguen todo el tiempo. Quiero que me escuchen, quiero justicia, y quiero vivir”.
Luego de abrazarla, les familiarxs caminaron hasta la Casa Rosada a entregar la onceava carta dirigida al Presidente Alberto Fernández pidiendo que les reciba. En esta oportunidad, estaban también en la Plaza las mujeres trans y travestis mayores de 40 años con el pedido de reparación histórica, que se sumaron a la caminata de les familiarxs.
Todes, juntxs, gritaron al unísono: ¡Justicia!
Acaso, todo, un signo de estos tiempos urgentes.
Aquí la Carta entregada una vez más al presidente:
Señor Presidente de la Nación Argentina
Doctor Alberto Fernández
Nosotras, familias sobrevivientes de femicidios nos dirigimos a usted para reiterar con respeto y esperanza el pedido de audiencia. Creemos necesario y urgente ser escuchados.
Desde ya, muchas gracias
Atentamente:
Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
Mónica Ferreyra, mamá de Araceli Fulles
Guillermo Pérez, papá de Lucía Pérez
Alfredo Barrera, papá de Carla Soggiu
Rosana Andrea Soggiu, mamá de Carla
Ana María Martínez, mamá de Melina Romero
Daniel Basaldúa, papá de Cecilia Basaldúa
Blanca Fredes, mamá de Agustina Fredes
Ezequiel Moscoso, tío de Katherine Moscoso
Facundo Ortiz y Marisa Rodriguez, papá y mamá de Luna
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema?
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
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MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI
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