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Las cosas que hay que hacer para trabajar: un nuevo capítulo para Acoplados del Oeste

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Los echaron, tomaron y formaron cooperativa. Lograron la expropiación, pero la gobernadora María Eugenia Vidal la vetó. Esta semana les llegó una notificación de desalojo que amenazaba con dejarlos nuevamente en la calle. Marcharon hasta La Plata y lograron frenarla. Un nuevo capítulo en la historia de Acoplados del Oeste que, entre debates por leyes antidespidos, agregan una receta propia: con autogestión sostienen 100 fuentes de trabajo.

petinari
Luis Becerra ya no se acuerda la cantidad de veces que viajó a La Plata para defender su fuente de trabajo. “Perdí la cuenta”, dice, medio en broma y medio en serio, arriba del micro que salió cerca de las 10 de la mañana desde la gigante Acoplados del Oeste (ADO), la fábrica metalúrgica recuperada que más de 100 trabajadores hicieron germinar en Merlo, conurbano bonaerense.
El recorrido de más de 100 kilómetros los dejó frente a la legislatura bonaerense, la misma que había votado por unanimidad la ley que expropiaba la empresa (ex Pedro Petinari e Hijos) a favor de los trabajadores, pero la gobernadora María Eugenia Vidal (Cambiemos) la vetó. El sinuoso camino de los 90 cuerpos que soportaron el frío del jueves, mientras en el Congreso nacional no había quorum para tratar la ley antidespidos, refleja cuál fue la respuesta de un grupo de personas a su propia crisis: les adeudaron salarios, les incumplieron aguinaldos, los echaron, los dejaron en la ruta, la tomaron, la pusieron a producir, los desalojaron, la volvieron a tomar y formaron una cooperativa para poder mantener las fuentes de trabajo.
Esta vez con un cambio: trabajar sin patrón.
Pero al veto y a la búsqueda de una nueva expropiación se sumó esta semana una orden de desalojo que amenazaba con dejar a los trabajadores nuevamente en la calle.
El plazo: diez días.
Rápidamente surgió esta convocatoria.
“Es el momento más difícil que pasamos”, resume Fabían Malacalza, 42 años, ya en La Plata. “Por todo lo que habíamos ganado. La gobernadora incumplió sus promesas: dijo que los trabajadores no iban a perder nada de lo que hubieran ganado, pero nosotros habíamos conseguido media sanción antes de la asunción del nuevo gobierno y conseguimos la expropiación ya con ellos en la gobernación. De hecho, la propia bancada de Cambiemos votó por la ley. No se entiende. Ella priorizó al empresariado y fue el empresariado el que nos dejó en la calle. Es un golpe muy duro, pero no nos va a dejar tirados. Esto ya no es un capricho. La cooperativa es de nosotros. Es nuestra familia”.
Y la familia, otra vez, no se volvió con las manos vacías.

Foto: Néstor Saracho

Foto: Néstor Saracho

A todo o nada

Antes que la familia supiera que había logrado frenar el desalojo y que el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires abriera una instancia de diálogo, frente a la legislatura se colaba la incertidumbre entre los bombos y la humareda que trepaba hasta el cielo. “Tengo mucha tristeza por todo lo que está pasando”, dice Walter Romero, 42 años. “No sé cómo llamarlo o calificarlo, pero lo que hizo el Gobierno fue tirarnos para atrás. La gobernadora no está pensando ni en los trabajadores ni en la gente humilde: nos está haciendo cagar de hambre. Así, con esas palabras. Pero vamos a seguir hasta el final, no vamos a bajar los brazos”.
¿De dónde sale esa fuerza? Romero: “De la familia, la casa, los compañeros. Atrás de cada uno de ellos hay mujeres, hijos, nietos, jubilaciones. Acá hay gente luchando por la dignidad”.
A Roque Gómez, con 62 años y cáncer de próstata, la situación de Pedro Petinari e Hijos lo empujó a un dominó burocrático que lo dejó sin obra social. “Quiero terminar mis últimos años con un poquito de dignidad. Ahora no la tengo. ¿De vuelta vamos a ir a cortar la ruta?”.
Javier Zarza, 50 años: “Es un volver a empezar. Pero tenemos un objetivo claro: no perder las fuentes de trabajo. Tampoco la antigüedad. Yo tengo un mínimo de 10 años de trabajo, pero acá hay gente de más de 20 que quedó en la calle. Hay que resistir y seguir creyendo en la justicia, que esto se va a dar, que va a ser nuestro. Tengo tres hijos, y como padre no tengo que demostrar que nos han ganado: como padre tengo que demostrar que tengo dignidad, y que ellos también sufrieron todo el daño que yo sufrí porque no tenía dinero para mantenerlos. Estamos hablando de lo básico: la comida. Esto es un día a día que hay que ir apuntalando. Pero hay compañeros con convicción. Como yo: sabemos que esto es a todo o nada”.

Foto: Néstor Saracho

Foto: Néstor Saracho

El mismo escenario

No era los únicos que se manifestaban frente a la legislatura bonaerense. Exactamente del otro lado de la manzana del Congreso de la provincia de Buenos Aires, trabajadoras y trabajadores estatales nucleados en ATE ocuparon la escalinata principal en rechazo a la ley de emergencia aprobada por el Senado, que iba a tomar estado parlamentario en Diputados, y que estipula una modificación en la norma que regula el régimen legal para la administración pública.
“Nos quieren precarizar”, dice a lavaca Juan Carlos Álvarez, secretario gremial de la seccional Berazategui de ATE. “Es un reajuste del trabajador estatal. Vienen por nosotros. Por ejemplo, a un trabajador suplente y mensualizado de la educación, lo quieren hacer monotributista. Y la gente que hace tareas livianas también corre el riesgo de que lo jubilen sin volver a nombrar personal, sino a contratar gente. A la clase trabajadora quieren hacerla trabajar por 2 pesos con 50”.
¿Es parte del mismo escenario ambas protestas?
“Totalmente”, responde sin dudar. “Y fijate que apuntan a un choque. Porque por un lado no queremos que esta ley tome estado parlamentario, pero ellos precisan la sesión para poder sacar la expropiación. Pero no: los trabajadores tenemos que estar unidos”.

Foto: Néstor Saracho

Foto: Néstor Saracho

El futuro

Esa unidad de Acoplados del Oeste en la calle frenó el desalojo. La noticia llegó en medio de la tarde: la Cámara de Diputados sancionó una ley que suspende por 90 días “todas las acciones judiciales, trámites, y/o diligencias que tengan por objeto ordenar y/o ejecutar el desalojo” de los obreros. “Nada de esto haría falta si no se vetaba la expropiación”, razona Jorge Gutiérrez, presidente de la cooperativa. Los trabajadores también consiguieron que el Ministerio de Trabajo de la provincia abriera una mesa de diálogo para que los obreros puedan expresar su postura.
“Nuestro proyecto es serio, y para que funcione también necesitamos ese apoyo del Estado: invitamos a la Gobernadora que venga cuando quiera para que vea cómo estamos trabajando”, dice Fabián Malacalza. “Los Petinari te tenían con un látigo. No te miento: estabas debajo de un acoplado y uno de los dueños te pateaba para que labures más rápido. Yo no tenía ART: me mandaban a un consultorio y me atendía ahí, todo para no hacer quilombo a la empresa, por miedo a perder el trabajo. Hoy estamos orgullosos. Yo soy metalúrgico desde los 18 años, y hoy puedo decirte que trabajamos a conciencia: el producto tiene que salir bien porque estás haciendo algo que te gusta. Es un orgullo ver una unidad que dice ADO en la calle. La palabra cooperativa la tenía lejos, pero hoy somos una familia. Te cuento algo: hace poco fui papá. Tengo una beba de 43 días. Fue un parto forzoso: la beba estuvo al borde de no estar. La madre, también. Todo por problemas que hubo dentro de la sala de partos. Mi nena estuvo en neonatología 12 días. A los tres días le agarra un ACV a mi mamá: las internaron en la misma clínica. ¿Y sabés qué? Muchos compañeros vinieron a apoyarme, a ver cómo estaban. Eso, para mí, es inflarme el pecho”.
Mientras cuenta esto, Malacalza hace más de 6 horas que está bajo el frío.
¿Cómo sigue todo este proceso?
Dice el obrero: “Tengo el apoyo de mi señora y de mi bebé recién nacida. Y por ellas voy a seguir peleando. Porque esto es el futuro de mi bebé. Y no lo voy a dejar. Ellas no dejan que yo me caiga”.
Malacalza concluye: “Y yo no voy a caer”.

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Bloqueo a Vaca Muerta de comunidades mapuche y pobladores de Añelo que buscan dos cosas: derechos y agua

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Esta semana hubo cinco cortes a los principales yacimientos de fracking, organizados por el pueblo mapuche de Vaca Muerta en reclamo de relevamientos territoriales ya acordados que permitirían además el reconocimiento de 14 comunidades. El bloqueo se agregó a los cortes de ruta de pobladores de Añelo (localidad central en el área de explotación) que reclamaban por la ausencia de agua. Jorge Nawel, de la Confederación Mapuche de Neuquén dice a lavaca: “Estamos contra la fractura hidráulica porque sabemos lo que genera, como lo saben los países la prohibieron como Francia, Inglaterra, varios estados de los Estados Unidos, que sin embargo mandan sus empresas para que hagan el fracking aquí”. Los efectos reales de la “inversión extranjera” y el negocio de las empresas que solo son rentables si tienen subsidios estatales.

Esta semana las comunidades mapuche de la zona de Vaca Muerta bloquearon los cinco principales yacimientos de fractura hidráulica. A ese conflicto se sumaron los cortes de rutas protagonizados por vecinas y vecinos de la ciudad de Añelo, desesperados por la ausencia de agua, entre otras cosas.

Jorge Nawel, logko (autoridad política) de la Confederación Mapuche de Neuquén planteó a lavaca el panorma y derribó los mitos publicitarios sobre los supuestos beneficios del fracking.

“La situación empieza por tres grandes temas pendientes. Por un lado la obligación de Consulta Libre e Informada a los pueblos originarios, tema refrendado por Argentina en los tratados internacionales. Estamos todavía discutiendo un articulado que es el que le dará forma al proceso de consulta sobre cualquier actividad que se haga en territorio indígena”.  

“Por otra parte la necesidad de las personerías jurídicas de las comunidades, que no tienen ese reconocimiento por parte del Estado. Es una deuda que el Estado no termina de resolver”.

“Y el tercer tema es el relevamiento de las tierras, porque si no tenemos delimitados los territorios, ¿a quién van a reconocer?”.

¿Un pueblo originario es un club?

Sostiene Nawel que el tema de la consulta está cerca de poder resolverse tras cuatro meses de negociaciones para el establecimiento de un protocolo de 15 puntos ante cada proyecto que pretenda realizarse en territorio indígena. “Posiblemente la semana próxima podamos dar buenas noticias”.

Le da especial importancia, también, a la cuestión del registro “porque saca a las comunidades de la órbita de una simple asociación y les da el estatus que corresponde, con una personería que es carácter público, no privado. Eso significa que una comunidad no tiene control del Estado ni es tratada como como si fuese un club o una asociación, sino que se trata de un pueblo. No es parte de la órbita privada sino de la pública”.

¿Y por qué el bloqueo? “Principalmente por el tercer tema, el del relevamiento territorial. Se formó un equipo técnico, jurídico y catastral hace más de un año para concretarlo, pero notamos animosidad oficial contra las comunidades de Vaca Muerta porque somos las que protestamos y nos movilizamos. Ese mismo equipo existe como respuesta a una de las acciones directas que hicimos en 2021. El equipo lo forman Nación y Provincia, pero nunca funcionó como corresponde y en más de un año no hubo relevamiento de una sola de nuestras 14 comunidades en esa zona. Por eso decidimos bloquear Vaca Muerta”.

Llamar la atención vs embarrar la cancha   

El bloqueo se concretó el lunes pasado, 28 de noviembre. “Cerramos el acceso a los cinco yacimientos más importantes en los que trabajan empresas como Techint, YPF, Shell, Tecpetrol y Pluspetrol, entre otras. Eso significa ingresar a las 5 de la mañana antes del turno que empieza a las 6. Se arman colas de 200 camiones y máquinas de la industria, o más, que no dejamos que circulen”.

El fondo del tema, según Nawel: “Es la única manera de llamar la atención de un gobierno al que la protesta social no le va ni le viene, y te lo digo porque hay protestas y reclamos todos los días, y una total indiferencia oficial frene a eso”.

“Lo único que hace que te presten atención es cuando le tocas la matriz económica que es la explotación de Vaca Muerta. Somos conscientes de eso y cada vez que queremos ponernos en una posición firme tenemos que bloquear la producción”.

La acción mapuche logró llamar la atención: “Convocaron a un diálogo y se planteó crear un equipo especial que resuelva la cuestión del relevamiento territorial. Hay que ver si el gobierno cumple su palabra. Lo que estamos reclamando es que se cumplan las leyes”.

Funcionarios y medios, sin embargo, plantean que el trasfondo del reclamo mapuche es la búsqueda de un beneficio económico. Responde Jorge Nawel: “Es el argumento cuando el Estado quiere confundir las cosas. Plantea un trasfondo económico, peero vos ves las demandas que hacemos, ninguna tiene carácter económico sino de derechos. Carácter político y de respeto a los derechos”.

“La Consulta es algo que está normado desde 2001. Que se reconozca a las comunidades es algo que está escrito en las constituciones de Nación y Provincia. El relevamiento de tierras está ordenado por la Ley 21.160. O sea que estamos reiterando viejas demandas que jamás se responden. Una forma de ensuciar y embarrar la cancha es darle a lo que reclamamos un carácter económico, cuando en realidad les estamos diciendo que cumplan las leyes: cumplan con lo que ustedes mismos aprobaron”.

Progresismo y felicidad extractiva

El debate sobre el modelo extractivo del cual el fracking es apenas una muestra, incluye de modo cada vez más entusiasta a sectores que se autoperciben progresistas que pregonan avanzar con un tipo de modelo que lleva más de 500 años no excesivamente exitosos en el continente.

Reconoce Jorge: “Vaca Muerta es sin duda una salvación económica, pero ¿de quién? Para nosotros, para la sociedad, es una fuente de saqueo de recursos naturales, de empobrecimiento social y de contaminación de todo tipo”.

“Sin embargo es cierto que es una salvación económica para las corporaciones, que pueden derivar a sus casas centrales millonadas de dólares de manera permanente. Argentina lo único que hace es darles prebendas, subsidios, beneficios impositivos, para que el señor inversor no se vaya y siga explotando la meseta y la tierra mapuche”.

Nawel advierte: “Todo ese contagio de felicidad y bienaventuranza para nosotros es una absoluta farsa. El fracking solo les da ganancias a las empresas. La propia industria del fracking ha planteado en distintos informes que la actividad no es rentable sin la cantidad de subsidios y prebendas que le da el Estado. Lo más grave para nosotros –y debería serlo para la sociedad– todo se hace a costa del ambiente, la salud y la seguridad de la población”.

La descripción: “El fracking genera un enorme impacto ambiental por las toneladas de basura que genera, por el tema de los sismos (debidos a las excavaciones), por los millones de litros de agua que consume en una zona árida como la nuestra. La industria no se ocupa no responde porque si tuviera que hacerse cargo de los costos ambientales y sociales, ya no sería rentable. Por eso es una farsa”.

Lo prohibido y la deuda

El rechazo mapuche, según Nawel: “Rechazamos el fracking desde el primer día porque sabemos las consecuencias que genera. Es el mismo conocimiento que tienen los países del primer mundo que por eso lo prohíben, como Francia, Gran Bretaña, varios estados de los Estados Unidos, y Colombia también se sumó a una moratoria”. La moratoria es el modo de dejar en suspenso cualquier aprobación a la actividad, un modo elegante de prohibición. De todos modos en Europa se sumaron Alemania, Bulgaria, Italia, Suiza y República Checa.  

“El fracking solo es rentable si los Estados subordinados, empobrecidos, entregados, renunciando a su soberanía permiten que esas multinacionales ingresen”.

¿Y cómo ven a los funcionarios? “Lo que pasa es que esto es un cúmulo de errores de políticos cortoplacistas que al subir solo pensaron en terminar su mandato y ganar reelecciones en lo posible, y para eso capturaron el recurso era el petróleo y lo dilapidaron. Neuquén es una provincia petrodependiente desde hace décadas”.  

“Los políticos piensan siempre en el corto plazo, nunca pensar en la sociedad, en el futuro, en las nuevas generaciones. Pero es increíbe: ya en 1956 la constitución de Neuquén decía que toda la renta petrolera que se obtuviera no debía ser utilizada en gastos comunes, que es lo que hoy se hace para sostener el aparato del Estado y el empleo púbico. La renta debía reinvertirse en la búsqueda de energías alternativas para romper la dependencia del petróleo, que ya en ese momento se veía que era una industria con impacto ambiental y no sustentable. Esa inversión de renta en la búsqueda de energías alternativas nunca se hizo. Nunca”.

Jorge relaciona el tema con el de la deuda externa: “El país, por sus políticos, queda preso de una deuda escandalosa que exige acumular dólares para pagarla. Pero la última beneficiada de todo esto va a ser la población Y los primeros benericiados van a ser los dueños de la deuda externa y las empresas que obtienen ganancias vergonzosas que giran al exterior, a sus casas centrales. Las migajas quedan para la población y sobre todo queda un impacto que va a convertir a a estas tierras en un cementerio si todo sigue así”.

¿Agua o petróleo?

La tremenda propaganda alrededor de Vaca Muerta, sus inversiones, sus ganancias, podría inducir a pensar que la provincia, o al menos las localidades cercanas a la explotación, están pasando épocas de bonanza (sea lo que sea que tal cosa signifique).

Nawel informa: “Cuando hicimos el bloqueo se sumó el propio pueblo de Añelo que hace días no tiene una gota de agua en la canilla. Es más. Nosotros levanamos el bloqueo cuando empezamos a obtener respuesta, pero ellos siguieron hasta el miércoles. Y solo reclamaban agua, ¿te das cuenta? Están planteando obras que permiten llevar agua desde el río Neuquén para las empresas, y el pueblo supuestamente beneficiado no tiene ni agua. Esa es la realidad. Neuquén es una provincia endeudada con la banca internacional y el Estado nacional, y nos venden todos los días titulares hablando de un ritmo acelerado de Vaca Muerta o de aumento de la producción”.

La contracara: “Lo que se ve en la práctica es que lo que aumentó es la pobreza, el endeudamiento de la provincia, y Añelo, que era la Dubai argentina, no tiene ni agua”.

La situación: “Hacen tanta propaganda y hay una crisis tan grande, que todos los los días llegan familias a Neuquén con la expectativa de conseguir un trabajo digno en esta supuesta gran gallina de los huevos de oro. Como no lo logran, porque la industria es muy selectiva, se van incrementando las periferias urbanas con familias empobrecidas. Si esa es la salvación del país, estamos en problemas”.

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16va Marcha de la Gorra: “Ocupar las calles: Libres o nada”

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Ayer, martes 29 de noviembre se llevó a cabo la 16va edición de la Marcha de la Gorra en la ciudad de Córdoba. La reconocida marcha contra el gatillo fácil y la violencia institucional sucede a dos semanas de conocerse públicamente -en el marco del juicio por la muerte del adolescente Blas Correa- los mensajes intercambiados por Whatsapp entre el ex Ministro de Seguridad Alfonso Mosquera y el ex comisario Gonzalo Cumplido en el que manifestaban su preocupación por las repercusiones que provocaría la muerte de “un rubito” “de clase media”. Conversación mantenida a primera mañana de los 6 disparos de la noche de agosto del 2020.

Por Bernardina Rosini

desde Córdoba

Tal vez resuene fuerte fuera de la provincia, pero en la calle no causó ningún escozor.

Soledad Aciar, la madre de Blas, ausente en la marcha, hace unos días refirió sobre los policías locales «disparan sus armas como si estuvieran jugando en la Play”.

No se mencionó el indignante intercambio entre los ex funcionarios en la tarde de ayer, pero sí se mencionaron las 9 horas que estuvo encadenada la mamá de Rodrigo Sánchez en las rejas de Tribunales. Ella, Gabriela Sanso, tomó el micrófono y fue dura contra la justicia y los uniformados azules. “7 años sin que avance la causa, sin respuestas, sin que me digan nada», dijo. «No puede ser que nos tengamos que encadenar para ser escuchados. Mataron a mi hijo por la espalda, 17 años. Ellos sueltos mientras que a mi hijo no le dieron oportunidad. No dan oportunidad de vivir, fusilan”. Sólo tras haberse encadenado, la Fiscalía General la recibió y se comprometió con la resolución de la causa.

Se suceden madres en el micrófono que relatan y enumeran, una vez más, todas las atrocidades del mecanismo de impunidad: disparos por la espalda, fiscalías inertes, investigaciones nunca iniciadas, encubrimientos, argumentos y declaraciones tan burdas, tan contradictorias, tan absurdas. Dolor y nudos de bronca.

Unxs pibes con la cabeza cubierta escalan por el frente de un edificio y hacen la primera intervención de la marcha: pincel en mano y pegamento, dejan el rostro y nombres de algunos los muertos Franco Amaya, Sergio Cuello, Juan Alarcón, Pichón Escobay. Podrían cubrir todo el frente. Sólo en los últimos dos años se contabilizan 10 casos fatales en manos de la Policía de Córdoba. Con esta preocupación la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Córdoba (APDH Córdoba) solicitó al Gobernador Juan Schiaretti una audiencia con “carácter de urgente” en el mes de agosto. Entrando en diciembre, con el expediente dormido, el gobernador no se da por notificado.

Difícil eludir la sucesión de los casos, y la crisis de la institución policial. En los primeros seis meses de 2022 un total de 218 uniformados fueron apartados de sus trabajos debido a que quedaron bajo la lupa del Tribunal de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad de Córdoba. El 88,2% corresponden específicamente a efectivos de la Policía de la Provincia, y según el Tribunal en la gran mayoría de los casos, los desplazamientos de personal fueron por sumarios motivados por denuncias de violencia de género, seguidos de mal desempeño y violencia institucional.

Casos que han logrado relevancia y aparecer en las agendas de los medios nacionales: Blas Correa es uno, el femicidio de Cecilia Basaldúa es otro. Este último  tiene policías señalados por la familia, confesiones logradas mediante aprietes, encubrimiento y un juicio forzado contra un joven inocente. Pero aún sin dar con el autor material.

Difícil desentenderse también de la fuerza y el sentido que moviliza la Marcha de la Gorra en Córdoba. No atender a los fuegos, la danza y la ceremonia a metros de la Legislatura, rodeada de vallas y un puñado de policías. Las familias prenden velas dispuestas en la calle formando una figura hecha de bidones de agua, flores de santa rita, naranjas y manzanas. 

 “Libertad para ocupar las calles y habitar y circular por nuestros montes”. Se escucha en los parlantes, ampliando los límites del transitar urbano pero también señalando que las políticas violentas, extractivistas, excluyentes son comunes. Acá y un poco más allá. Que son múltiples los derechos arrebatados. “Que no nos quiten crecer en las calles, ni las noches en la plaza ni las tardes de río”. El final de la marcha es un abrazo, la canción que la cantante Sara Hebe escribió inspirada en la marcha, sintetiza el deseo:

“No encuentro mejor manera de aguantar este embretao

Que imaginarme suelto, vivo y enamorao”.

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#NiUnaMás

Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

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Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

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