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Leer la época: la fiesta de las editoriales independientes
La Fiesta del Libro y la Revista en la Universidad de Quilmes fue el escenario de encuentro de más de 15 Editoriales Independientes con sus respectivos lectores. Lavaca aprovechó la jornada para conversar con algunas experiencias editoriales sobre su trabajo y el panorama actual de la autogestión de los libros. Una verdadera lectura de época.
La mayoría de los y las editores independientes tiene entre 25 y 35 años. En la época del e-book y Google, estudiantes y vecinos de la Universidad se acercaron y compraron títulos impresos en papel y algunos hasta encuadernados en forma artesanal. Las charlas con las mesas llenas de libros coloridos de por medio fueron sobre qué autores desconocidos recomendaban en narrativa, cuáles son los nuevos poetas en escena y de qué tratan ensayos políticos de autores como Bifo o Foucault.
Los editoriales independientes crecen de manera orgánica y al costado de la lógica comercial. Los editores son jóvenes, son muchos y funcionan en la práctica como equipos de trabajo que se encargan no sólo de la producción del libro sino de su distribución y, en muchos casos, prensa de los nuevos escritores. Los editores reconocen que costó pero que lograron vivir de hacer libros y cuenta las prácticas que se los permiten hoy.
Hernán es parte de Ediciones Godot y cuenta que la fundó en 2008 junto a un amigo porque entendían a la cultura como una apuesta ideológica: “Y los libros son una herramienta clave en esa apuesta”. Hoy la editorial cuenta con 60 títulos, la mayoría ensayos de gran nivel.
“Nos gustaba leer, escribir y hacer libros y tomamos la decisión de que queríamos vivir de eso. Cuando empezamos no teníamos noción de todo lo que significaba pero nos sostuvo el objetivo de difundir textos que el mercado había olvidado”, nos cuenta Hernán sobre el origen de Godot. Hoy es su única fuente de trabajo.
Hernán nos habla sobre qué significa para él tener una editorial: “Significa tener presente todo el circuito. Tenés que pensar en: papelera, imprenta, librerías, distribución y clientes. Es un trabajo que excede por mucho del imaginario del editor como alguien sentado en un sillón leyendo. Sobre todo, si tenés el proyecto de vivir de la editorial.”
Santiago Kahn es director de la revista Maten al Mensajero que sale desde 2010 y que hace énfasis en las distintas formas que toma la narrativa. Santiago cuenta que recién el año pasado dieron el salto La Parte Maldita y la define como una editorial pequeña y autónoma en la que cada libro lleva mucho trabajo. En la editorial son tres miembros fijos que funcionan como comité editorial, pero suman muchos colaboradores. Además de los libros y la revista la revista dan talleres de escritura de todo tipo de géneros como emprendimiento.
“Surge la idea porque somos apasionados de todo tipo de narrativa, sobre todo de la historieta. También nos encantan los debates que se generan con la escritura y reivindicamos al libro como espacio donde continuar esas discusiones. En materia de editorial independiente nos interesaba por el gesto irreverente de publicar lo que nos gusta y luego vino lo de encontrar la forma de que eso se convierta en un laburo”, dice Santiago.
Santiago señala a la distribución como lo más dificultoso del circuito editorial. “La distribución es un problema, sobre todo, por la escala de nuestros proyectos. Es muy difícil por las reglas del mercado. Es decir, porque lograr tiradas grandes que te permiten trabajar la distribución de una manera distinta y más cómoda u holgada implica, a su vez, una inversión muy grande que muchas veces no podemos lograr. E imprimir pocos ejemplares no permite que tengas mucha llegada ni margen de ganancia”, dice y agrega sobre las formas de producción editorial actuales: “El año pasado se publicaron 20 mil nuevos títulos en la Argentina. Uno piensa que el libro de papel no existe más pero sucede todo lo contrario. La pregunta que hay que hacerse es cuántos de esos títulos tienen una tirada de más de 1500 ejemplares. Muy pocas. Entonces lo que hay en muchos casos es avidez por la producción pero no hay mercado para tanto y tan diverso. Son tan cortas las tiradas que muchas veces se vuelve narrativa de gueto y se venden en dos presentaciones que ni siquiera circulan. Si querés tener una editorial y que sea rentable esa lógica de producir sin pensar en el público no es para nada recomendable”.
Lautaro forma parte de Editorial Tierras del Sur. El proyecto surgió como una cooperativa de trabajo que se basa en los siguientes pilares: la ganancia equitativa, la horizontalidad y el aprendizaje constante de nuevas tarea. Tierras del Sur tiene la particularidad de que imprimen y producen sus propios libros en forma completa en un taller con serigrafía incluida para hacer las tapas. Tienen tres sedes: Capital Federal, Córdoba y Neuquén. Los contenidos que editan son en su mayoría ensayos políticos que en algún momento se dejaron de publicar por decisiones comerciales del mercado editorial y su gran fuerte son los textos sobre pedagogía.
Lautaro dice sobre el origen de la editorial: “Nosotros organizamos la editorial en un principio como una forma más de militancia porque creemos que hay textos y autores que tienen que estar publicados y circular para que sean leídos por lo que dicen. Publicamos contenidos que las grandes editoriales no publican y sino no podríamos leer”.
El intercambio entre editores reflejó que buscan una medida propia que les permita, más que hacer un negocio que de mucha ganancia, volverse sustentables. Con esa mirada, analizan la situación editorial en el contexto actual.
Hernán nos habla de cómo la situación económica actual influye en los libros: “No está fácil la venta al público ni los costos. Es fácil verlo. Cuando hablás con los libreros te dicen que bajaron las ventas. Por ejemplo, últimamente cerraron muchas librerías. Cerró el Vitral que era histórica. Eso plantea todo un nuevo panorama y te obliga a redoblar esfuerzos para estar en ferias, por ejemplo. También está bueno tener una red en países limítrofes. Tener una red de venta en el interior y para afuera en momentos de crisis te mantiene a flote”.
Lautaro suma: “Es un desafío hoy y siempre decidir tener una editorial porque los medios comerciales hacen que la gente se acostumbre a los best seller y las grandes librerías. Y nosotros producimos otra cosa. Es importante si uno quiere tener otros contenidos también focalizarse en tener otros circuitos de distribución y no depender de la lógica económica convencional. Ser tu propio administrador es muy bueno por la autonomía pero al mismo tiempo te lleva tiempo y exige dedicación. Por ahí te querés concentrar en una tipografía o texto y tenés que pensar en números. Hay una gran cuota de militancia en eso si uno quiere que hoy un proyecto editorial funcione”.
Ante la pregunta cuál es el eslabón de la cadena más débil los tres señalan un punto: la distribución. Y plantean estrategias y claves para afrontarla.
Hernán: Tener un vínculo muy personalizado con los libreros. Eso es más fácil en librerías chicas, independientes o de barrio que en grandes cadenas. Hay que comunicarse en forma constante, contarle las novedades y hacer todo un trabajo más social y de buen vínculo. Por otro lado, nosotros estamos todo el tiempo pensando a qué otros puntos de venta se puede llegar a parte de las librerías. Tenemos una persona dedicada especialmente a ir a ferias. Vamos a todas las que se pueda. La verdad es que es un punto de venta clave y muy intenso. Una feria en un pueblo, por ejemplo, es un lugar donde no tienen acceso a tus libros durante el año y suele haber mucho interés genuino ahí.
Santiago: Lo que más rinde para nosotros es ir físicamente a los territorios. Es importante disputar territorios donde hay gente con ganas de leer, escribir y producir cultura y lo único que llega son libros de cocina. Eso pasa mucho en el interior. Por eso, disfrutamos ir aunque cuesta. Hay que salir a buscar alianzas en otros espacios. A nosotros nos sirvió también no poner todos los huevos en la misma canasta. Hacer una revista, una editorial y un taller nos permite, por un lado, llegar a más lugares y más público que si hiciéramos una sola cosa.
Lautaro: Nosotros nos manejamos casi siempre en ferias, en venta directa sin intermediarios. Para mí es la clave de la editorial independiente. La feria que es lo que antes se conocía como mercado es un espacio que tiene mucho poder. Está bueno que ocupemos ese poder. No sólo vamos a ferias de libros a veces es de productores en general y esas son muy buenas. La gente compra huevos y un libro. En esos lugares te encontrás productos y productores que no están en hiper mercados o librería como Yenny. Además te relacionás con el lector y después sabés que les interesa. A veces de las ferias surgen hasta nuevas colecciones.
En relación los apoyos, recursos, fomentos y programas que puede favorecer el Estado y una política pública en relación a las editoriales independientes. Las posiciones son distintas.
Hernán cree que debería haber mayores proyectos que tengan en cuenta las traducciones. “Creo que debería haber más posibilidades de traducir ensayos en inglés u otros idiomas y que ese costo no vuelva al libro algo inaccesible para todo público”.
Santiago plantea que todos los fomentos ayudan pero que, sobre todo, el papel: “La idea de un banco de papel que permita organizarnos a las revistas y editoriales independientes para bajar costos sería de mucha utilidad”.
Lautaro en cambio sostiene que Tierras del Sur no acepta ni aceptaría por su lógica, forma de organización y su militancia por el libro ningún tipo de subsidio ni ayuda que provenga del ámbito estatal: “Tenemos una visión de centrarnos en la autonomía y nuestra forma de producción es más chica y a veces es mucho trabajo y poco rentable pero preferimos seguir así sin subsidios”.
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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema?
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
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MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI
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