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Leonie Duquet: los socios del silencio

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Este domingo en la Iglesia Santa Cruz se realizó el funeral de la monja francesa Leonie Duquet, cuyos restos fueron hace pocos días identificados por el Equipo de Antropología forense. Para recordarla, publicamos estos documentos que pertenecen al archivo desclasificado del Departamento de Estado norteamericano donde se reconstruye fielmente quiénes sabían todo acerca de su secuestro. Corresponden a 1978, es decir, apenas transcurrido un año de la desaparición forzada del grupo de Madres, familiares y solidarios colaboradores que fueron infiltrados por Alfredo Astiz.

Entre el 8 y 10 de diciembre de 1977, las religiosas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, junto a un grupo de Madres y familiares de detenidos-desaparecidos fueron secuestradas por fuerzas de seguridad de la dictadura militar.
Alice y Leonie eran miembros de la congregación de las Misiones Extranjeras de París. Trabajaban con un grupo de personas que buscaban a sus familiares desaparecidos. Se reunían con ellos en la Iglesia de Santa Cruz, para darles apoyo espiritual y ayudarlos en la búsqueda.
Las doce víctimas fueron secuestradas por un grupo de tareas de la Armada Argentina y luego detenidas y torturadas en la Escuela de Mecánica de la Armada. El marino Alfredo Astiz fue el principal responsable del operativo de secuestro y desaparición. Astiz se había infiltrado tiempo antes en el grupo de familiares con el alias de “Gustavo Niño”, haciéndose pasar por familiar de un desaparecido.
Por lo que hoy se ha podido reconstruir, principalmente gracias a las versiones de testigos de los hechos, las monjas fueron llevadas a la Escuela de Mecánica de la Armada, donde luego de seis días de ser sometidas a torturas y vejámenes, fueron asesinadas según la metodología característica de la Armada: se les aplicó una inyección de pentotal y sus cuerpos fueron arrojados a las aguas del río.
En lo que constituyó una torpe maniobra del Gobierno por distraer a la presión diplomática y la opinión pública internacional, Alice y Leonie fueron fotografiadas en la ESMA bajo una bandera de la agrupación Montoneros, con el objetivo de culpar este grupo del secuestro. La hipótesis fue prontamente descartada en general por todos los sectores.
Los gobiernos de Estados Unidos, Francia y la Iglesia Católica ejercieron presiones sobre la Junta Militar para que se resolviera el caso de las monjas, pero luego de un tiempo las acciones se fueron debilitando y finalmente el asunto quedó en el más completo olvido.
El secuestro de las monjas francesas y las Madres de Plaza de Mayo fue uno de los golpes más duros de la dictadura para con los familiares de las víctimas. Sin embargo, la intimidación no tuvo efecto. Por el contrario, las Madres volvieron a su ronda el jueves siguiente y continuaron demandando por justicia y verdad, hasta el día de hoy*.
Esta publicación contiene una serie de documentos desclasificados por el Departamento de Estado de Estados Unidos y una selección de documentos de la prensa gráfica argentina. Los 16 documentos desclasificados fueron seleccionados por el National Security Archive y la edición del material estuvo a cargo de Virginia Feinmann y Valeria Barbuto del Programa Memoria y Lucha contra la Impunidad del CELS .
LA INFORMACION OBTENIDA
De esta serie de documentos de desprende que:
-Unos días después del secuesro, la madre superiora de la orden a la que pertenecían las monjas asegura, en Francia, que “están vivas y gozan de buena salud” y que esta información la había recibido de la Nunciatura argentina.
– El diario La Nación especula que el secuestro es una provocación para moletar al gobierno y se produjo para perturbar el normal desarrollo del Mundial de Fútbol.
– El Comité del Episcopado argentino se reunió para analizar el tema, pero no resolvió nada en concreto.
– El embajador argentino ante los Estado Unidos, Aja Espil hace declaraciones a la prensa para fortalercer la versión de que el secuestro es responsabilidad de la agrupación Montoneros.
– Un gerente de la empresa Coca-Cola informa a la embajada que dos empleados de seguridad de la empresa -oficiales de las fuerzas armadas argentinas- le comentan sobre el secuestro de las monjas y el problema que implica su liberación: no podían aparecer vivas si el gobierno había atribuído su secuestro al grupo Montoneros.
-Existían diferencias entre los funcionarios de la embajada norteamericana en cuanto al tema. Tex Harris, por ejemplo, escribió un detallado informe conteniendo datos respecto a lo ocurrido con las monjas y lo recibió devuelto y con la información suprimida por parte del equipo con sede en Buenos Aires. En un casette graba, entre otras cosas, un informe sobre las monjas francesas, fechado el 31 de mayo de 1978, donde ya ubica el lugar donde fueron arrojados los restos y detalla el método con que se deshacían de los cuerpos las fuerzas represivas: un “oficial de la policía que alardeó frente a uno de nuestros oficiales de la Embajada sobre el método argentino para deshacerse de los cuerpos. Esto ha sido ahora- de acuerdo con la fuente- centralizado en una operación para todas las acciones que ocurren dentro del Primer Cuerpo. Las personas luego de que han sido interrogadas o se estima que ya no son de ninguna utilidad y se ha tomado una decisión a nivel mayor deberán ser ejecutadas. Entonces se les dice que están siendo trasladadas a la Provincia de Corrientes y que deben recibir una inyección antes de ir por razones de salud. Las personas dócilmente se someten a la inyección que contiene curia, que es un derivado del veneno utilizado por los nativos del Amazonas en sus cerbatanas. Evidentemente tiene el efecto de contraer los músculos. Al recibir la dosis la gente muere muy poco después y uno de los efectos del veneno es contraerles los pulmones. Entonces son introducidos en aviones que despegan del aeropuerto de Campo de Mayo y son arrojados en la boca del río donde se hunden y son rápidamente devorados por los peces…”
-La Embajada de EEUU recibió una carta que un detenido que logró escapar de la ESMA envio a la agencia de noticias AP, donde detalla que las monjas estuvieron allí, que fueron torturadas y luego “trasladadas” (lo que en la práctica significaba la muerte). La Embajada de EEUU recomienda al Dto. de Estado norteamericano que, si esta carta se hiciera pública, deben decir que es una de las muchas recibidas, con una amplia gama de alegaciones y que el Departamento no tiene información para confirmarla o desmentirla. La persona que envió la carta fue luego recapturada y permanece desaparecida al día de hoy.
-El Dto. de Estado norteamericano recomendó a su Embajada presionar sobre el tema de las desaparición de las monjas, y que pidieran una audiencia con Videla para tratar el asunto. Pero que luego, sin embargo, prefirió seguir la misma línea que Francia y el Vaticano y dejar de presionar, en virtud de preservar intereses más amplios de las relaciones bilaterales.
Los documentos
6 de diciembre de 1977– El embajador argentino en Francia, Dr. Tomás de Anchorena, afirma ante la Academia Diplomática Internacional de París, que la “lucha antisubversiva” está terminada y que el gobierno iniciaría el camino hacia la democracia. Culpa de la crisis argentina al “accionar de este nuevo y tremendo mal que está invadiendo occidente: el terrorismo. Nuestras Fuerzas Armadas […] acompañadas por el apoyo y la solidaridad de todo el pueblo, enfrentaron con pleno éxito a este enemigo no convencional. Ello ha exigido un largo esfuerzo de adaptación a una lucha que calificamos de sucia frente a la delincuencia que jugaba a todo o nada.”
Diario La Opinión 7/12/77
8 de diciembre de 1977– Un grupo de Madres y familiares junto a la hermana Alice Domon realizan una reunión en la Iglesia de la Santa Cruz, para elaborar un listado de personas desaparecidas y ultimar los detalles para la publicación de una solicitada en el diario La Nación. Hacia las ocho de la noche, un grupo de hombres armados vestidos de civil, se dirigieron hacia donde se encontraba Alice Domon y los familiares. La esposaron y, arrastrándola por el pelo, la obligaron a subir a los coches. De la misma manera se precipitaron hacia los familiares a los que se acababa de confiar el dinero que habían recaudado para la publicación de la solicitada.
10 de diciembre de 1977– Madres y familiares publican la solicitada con el listado de nombres de desaparecidos exigiendo conocer su destino. El gobierno militar difunde en los medios de comunicación el slogan “Paz para Navidad”. Los familiares afirman que “LA PAZ tiene que empezar por la VERDAD” La Nación 10/12/77
Uno de los que suscribe la solicitada es “Gustavo Niño”, quien luego fuera reconocido como el marino Alfredo Astiz, infiltrado en el grupo de Madres y responsable de su desaparición.
10 de diciembre de 1977– Un comando de las fuerzas de seguridad secuestra a la hermana Leonie Duquet.
11 de diciembre de 1977– Alicia Dellepiane denuncia el secuestro de 8 personas en la Iglesia de la Santa Cruz. Entre ellas reconoce a “Ester Cariaga, María Ponde de Bianco, Patricia Oviedo, José Fondovila, Horacio Anibal Elbert, Eduardo Gabriel Horane, Raquel Bulit y la hermana Alicia, una religiosa misionera del Movimiento Ecuménico.” La Prensa 11/12/77
13 de diciembre de 1977– El General Videla, afirma que la desaparición es una consecuencia de toda acción contra el terrorismo y declara que el gobierno desconoce el paradero de los desaparecidos a raíz de cuatro causas:
“*Paso clandestino a las filas de la subversión;
*Abandono del país con cambio de nombre, luego de militar en las filas extremistas;
*Imposibilidad de reconocimiento de cuerpos mutilados por explosiones, el fuego o los proyectiles, a raíz de enfrentamientos bélicos entre fuerzas legales y elementos terroristas
*Un exceso en la represión” La Opinión 13/12/77
13 de diciembre de 1977– Robert Cox en su editorial del Diario Buenos Aires Herald concluye que los secuestros de quienes estaban trabajando en la elaboración de la solicitada fueron llevados a cabo por “gente que hubiera preferido que esa petición nunca viera la luz del día” . Su texto afirma que los autores tienen que haber pertenecido a las fuerzas de seguridad (dando por tierra con la explicación oficial sobre la responsabilidad de Montoneros). Cox se pregunta:
“Todo esto ¿se relacionaba con la política oficial? ¿O acaso es que quiénes superan cierto nivel pueden crear su propia política, aún en temas sensitivos que afectan la imagen internacional del país? Si los ocupantes de los coches sin identificación no eran integrantes de los cuerpos de seguridad: ¿cómo es posible que hayan podido operar tan desembozadamente en una de las metrópolis más férreamente vigiladas del mundo? Detrás de estas preguntas hay otra que, por supuesto, es mucho más importante ¿quién es el que puede beneficiarse con la prolongación de un clima de incertidumbre que ya debiera ser cosa del pasado” Buenos Aires Herald 13/12/77
14 de diciembre de 1977 – Un vocero de la Cancillería Argentina informa que las autoridades francesas se han “interesado” por el caso de las monjas desaparecidas aunque no han realizado ninguna presentación formal. La Opinión 14/12/77
15 de diciembre de 1977– La Madre Superiora de la orden a la que pertenecen Alice y Leonie, declara en Francia que “se hallan vivas y con buena salud”. Afirma que esta información “le ha llegado por conducto de la Nunciatura”. La Nación 15/12/77
15 de diciembre de 1977– El embajador de Francia en Buenos Aires, Francois de la Gosse, dirige una carta al Ministro de Relaciones Exteriores, recordando que la Convención de Viena, firmada por Argentina, obliga a informar a la respectiva embajada cuando ciudadanos extranjeros son detenidos dentro de las fronteras argentinas. Buenos Aires Herald 15/12/77
15 de diciembre de 1977– El diario La Nación reproduce la versión del diario francés France Soir, que “adelanta hipótesis -por cuenta de observadores extranjeros- de una provocación montada para molestar al gobierno militar que, a pocos meses de la realización del Campeonato Mundial de Fútbol, se muestra deseoso de ofrecer una mejor imagen de la Argentina […] y aporta agua al molino de quienes estiman que el mejor medio para provocar la caída del régimen militar es, precisamente, el de impedir que la copa del mundo se desarrolle en buenas condiciones.” La Nación 15/12/77
17 de diciembre de 1977 – El Comando de Zona 1 del Ejército afirma por medio de un comunicado que las monjas francesas fueron secuestradas por la organización Montoneros. Según esta información, el objetivo del secuestro es conseguir declaraciones de repudio a la Junta militar por parte del Gobierno Francés y la Iglesia, una declaración del Gobierno Argentino para difundir en la opinión pública internacional la situación de los detenidos desaparecidos y la liberación de 21 presos políticos. El mismo día, el Gobierno Nacional lamenta los secuestros de las monjas y expresa su “vivo y categórico repudio a todo intento perturbador de la paz y tranquilidad de los argentinos”. La Nación 18/12/77
19 de diciembre de 1977 – El Comité Permanente del Episcopado se reúne para tratar el tema del secuestro de las religiosas. Sin embargo, de esta reunión -de la que participaron los Monseñores Aramburu, Primatesta y Zaspe, quienes frecuentemente almorzaban con Videla- no surgió ninguna presión dirigida a esclarecer el hecho. Buenos Aires Herald, 19/12/77
19 de diciembre de 1977 – La U.S Catholic Conference, National Council of Churches y la Anti-Defamation League of B´Nai -B´rith, presentan al embajador argentino en Estados Unidos Jorge Aja Espil una carta en la requieren la inmediata liberación de los prisioneros de conciencia detenidos por el gobierno. Buenos Aires Herald 21/12/77
19 de Diciembre de 1977 – Madres de Plaza de Mayo
Memorando de Conversación del Oficial de Seguridad Regional (RSO) James Kelly al Embajador Castro
Sólo diez días después de la desaparición de las Madres, el funcionario de seguridad de la Embajada recibe información de una fuente implicando a la Armada en el crimen. “[El] RSO se encontró recientemente con un miembro mayor de las Fuerzas de Seguridad Argentina que ha estado involucrado en el programa de lucha contra la subversión por aproximadamente 5 años. La fuente ha probado ser confiable en el pasado y tener conocimiento con respecto a las operaciones del Servicio de Seguridad Federal en la región del Gran Buenos Aires. La fuente afirmó que el Servicio de Seguridad Federal y, hasta donde él sabía, el Ejército, no estaban involucrados en el secuestro de las Madres de Plaza de Mayo o de las dos monjas francesas. O bien fueron tomadas en custodia por la Armada o fueron secuestradas por fuerzas de los Montoneros. La explicación más probable es que son víctimas de las ambiciones políticas del Almirante [de la Armada] Massera, quien ha estado buscando formas de socavar la influencia del Presidente Videla. El secuestro de las Madres y las Monjas justo antes de las celebraciones de Navidad perjudicaría la posición de “Paz para Navidad” de Videla y lo haría objeto del ridículo internacional. También, debilitaría su posición como Presidente y líder del Gobierno en Argentina.
20 de Diciembre de 1977 – Desaparición de “Simpatizantes” del Grupo de Madres: últimas novedades
Telegrama del Embajador Castro al Departamento de Estado
El Primer Cuerpo del Ejército, comandado por el conocido violador de los derechos humanos General Carlos Guillermo Suárez Mason, había anunciado que poseían una carta en la que Montoneros insurgentes reconocían su responsabilidad por el secuestro de dos de las colaboradoras de las Madres. Un grupo de familiares de las madres desaparecidas visitó la Embajada el 19 de Diciembre, “para urgir al gobierno de los Estados Unidos a continuar su presión contra el gobierno de Argentina para que libere a sus familiares. Ellos clamaron que la presión internacional de Estados Unidos y Francia era la única esperanza para la liberación de sus familiares. Ellos caracterizaron al documento de Montoneros como un invento. Los familiares argumentaron que todos los eventos tienen el claro sello de una operación de las fuerzas de seguridad… Los familiares están preocupados también porque en el documento “Montonero” sólo fueron mencionadas las dos monjas francesas sin discusión de los otros que fueron llevados. Hemos desplegado los recursos de la embajada lo mejor que pudimos para tratar de llegar al fondo de este oscuro asunto. No es sorprendente que aún nuestros contactos dentro del gobierno desacrediten en privado la “trama Montonera”.
21 de diciembre de 1977– La Comisión Permanente del Episcopado Nacional, difunde el anuncio del Papa Pablo VI, con el lema que regirá a la Iglesia durante 1978: “Esta es nuestra consigna: ¡No a la violencia, sí a la paz! ¡Sí a Dios!” El texto del Papa está fechado 8 de diciembre (el mismo día en que las fuerzas de seguridad secuestraban a Alice Domon) y afirma que “Nuestro “sí” a la paz, se extiende a un “sí” a la vida” La Opinión 21/12/77
21 de diciembre de 1977– El Presidente del Congreso de Francia, declara a la prensa que según sus informantes en Argentina, las monjas francesas fueron secuestradas por fuerzas de seguridad del gobierno, imputando la versión de la responsabilidad de la organización Montoneros a una maniobra de la junta militar. Le Monde 23/12/77
24 de diciembre de 1977 – James Neilson, periodista del Buenos Aires Herald afirma que en Francia “todos están rezando por las monjas” y se pregunta si “aquí en Argentina estarán todos rezando por los desaparecidos” Buenos Aires Herald 24/12/77
24 de diciembre de 1977 – En un mensaje emitido en nochebuena, el presidente francés Valery Giscard D´Estaing, solicita a Videla que de manera urgente haga lo necesario para la liberación de las dos monjas francesas. El mensaje había sido telegrafiado el día anterior. La Opinión 27/12/77
27 de diciembre de 1977 – Aja Espil responde a los religiosos norteamericanos, negando la existencia de presos políticos y de conciencia en argentina: “me sorprende la errónea información contenida en vuestra carta”. “La esperanza expresada por el presidente Videla de una Navidad en Paz sigue en pie a pesar de que la Argentina continua siendo desafiada por los terroristas…” La Opinión 27/12/77
Fines de diciembre de 1977– A casi un mes de los secuestros de las monjas francesas y los familiares de desaparecidos, el hecho desaparece del interés de la opinión pública. El editorial del Buenos Aires Herald afirma que “este asombroso incidente parece ya haber sido excluido de la mente nacional. Poco es el interés que los medios de comunicación demuestran. Es casi como si jamás hubiese ocurrido”. Buenos Aires Herald 12/77
Aproximadamente, Enero de 1978 – Lista de Miembros del Grupo de Madres Que Desaparecieron el 8 y 10 de Diciembre, [1977]
Las víctimas listadas en este documento son:
María Ponce de Bianco
Esther Cariaga
Eduardo Gabriel Orane
Patricia Cristina Oviedo
Raquel Bulit, Angela Aguada
José Julio Fondabila
Gustavo Nino
Remo Berardo
Azucena de Vicenti
Alicia Domon (Sister Alicia)
Renee Duquet (Sister Leonie)
Años más tarde, investigadores argentinos identificaron a Gustavo Niño como el Teniente de navío Alfredo Astiz, quien se había infiltrado en el grupo de Madres. De acuerdo con el informe de 1984 de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, “[e]ntre los meses de octubre y noviembre de 1977, Astiz comenzó a ir a las misas, actos públicos y encuentros llevados a cabo entonces por los familiares de los desaparecidos, usando la identidad de Gustavo Niño”.
El informe concluyó que “[l]as doce personas finalmente secuestradas fueron mantenidas en la “capucha” [de la Escuela de Mecánica de la Armada] por unos pocos días; luego fueron trasladadas. Durante ese tiempo, fueron llevadas al sótano donde fueron interrogadas y torturadas por el Capitán de la [Armada] Acosta, Antonio Pernía, Coronel Mayor del [Ejército], Tte. Schelling o Scheller (alias) ´Pingüino` y el Subprefecto (alias) ´Selva` (Silvia Labayru – Legajo N° 6838).”
16 de Enero de 1978 – Información Concerniente a la Desaparición de Dos Monjas Católicas Francesas
Memorando de Conversación entre el Cónsul General Americano y el Presidente de Coca Cola
El Presidente de Coca Cola informó al Cónsul Americano que “dos oficiales de inteligencia del Ejército Argentino son empleados part time por Coca Cola como asesores de seguridad de planta… Como ellos han sido informantes completamente confiables en el pasado, el Sr. Ornstein se inclina a creer lo que le dijeron con respecto a las monjas. El dijo que uno de estos oficiales ´trabaja en casos de gente detenida bajo el Poder Ejecutivo Nacional´, y que cuando discutió el asunto de las monjas con los oficiales él preguntó, ´¿Por qué ser tan estúpidos como para culpar a los Montoneros por llevarse a las dos en custodia?´ Ellos le respondieron que sus colegas se llevaron a las monjas en custodia porque estaban enojados ante la moderación del gobierno y querían que se tomaran medidas más firmes. Ellos aseguraron que sus colegas consideran a la orden a la que pertenecen las monjas como izquierdista… De acuerdo con los dos oficiales con los que habló el Sr. Ornstein, las monjas están siendo retenidas en una de las unidades de detención de la SIDE [Secretaría de Inteligencia del Estado]… El Sr. Ornstein continuó diciendo que luego cenó con el General Jofre, Subsecretario de la Presidencia, y le preguntó, bromeando, qué era lo que iba a hacer con las monjas. Jofre respondió, ´¿No es esto un desastre?´. De acuerdo con el Sr. Ornstein, Jofre dejó entrever que la Presidencia está desesperada porque les han dado demasiada laxitud a los oficiales de inteligencia y ahora el gobierno no sabe cómo pararlos. El dilema es cómo liberar a las monjas cuando el comandante del regimiento en Buenos Aires anunció que las monjas estaban en las manos de los Montoneros”
20 de Enero de 1978 – Desaparición de las Monjas Francesas y Simpatizantes del Grupo de Madres
Telegrama del Embajador Raúl Castro al Departamento de Estado
El embajador indica que la Embajada no sabe el nivel de responsabilidad por la desaparición. El también afirma que personas influyentes estiman que el grupo de Madres ha sido asesinado, que el Gobierno Argentino considera el caso cerrado, y que las protestas diplomáticas no serán de ayuda.
“Resumen: “Hemos tratado intensamente de clarificar las circunstancias que rodean la desaparición de dos monjas francesas y cerca de 11 otros ciudadanos argentinos en una serie de secuestros entre el 8 y 10 de diciembre. Nuestros descubrimientos son contradictorios e incompletos, y persiste el hecho de que al momento de escribir estas líneas no tenemos ningún conocimiento seguro respecto de los secuestradores de las monjas o de su -paradero actual- nuestras fuentes en general coinciden en que la operación fue llevada a cabo por algún arma de las fuerzas de seguridad, pero qué grupo específico y el nivel de responsabilidad no está claro. La supuesta nota de los Montoneros clamando responsabilidad por el secuestro ha sido en general descartada y el fracaso del gobierno para seguir o usar públicamente esa pista indica que ni siquiera el Gobierno Argentino está seriamente convencido de la participación de los Montoneros. Fin del Resumen”.
“[A] pesar de una ´búsqueda exhaustiva´ el Gobierno Argentino no tiene información sobre lo que les ocurrió a las monjas. [Una fuente] cree que el Ministro del Interior Harguindeguy está sugiriendo que el caso debería ser considerado cerrado.”
“La embajadas de Francia y del Vaticano parecen haber caído en la resignación y la duda de que cualquier tipo de acción más fuerte tendrá algún efecto positivo. Funcionarios de ambas embajadas han especulado privadamente con oficiales de la Embajada que temen que las monjas están muertas. Tampoco hay ningún indicio de que los franceses estén inclinados a tomar ninguna acción dramática que pudiera perjudicar otros intereses bilaterales, incluyendo importantes lazos comerciales. A esta altura parece haber muy poco más que cualquier protesta diplomática pueda producir, excepto probablemente mayor frustración para el gobierno en su incapacidad para determinar qué pasó en este caso — o, más seguramente, reticencia si éste está reteniendo deliberadamente información que sería demasiado perjudicial revelar.

26 de Enero de 1978 – Esfuerzos Diplomáticos en nombre de los Trece Argentinos y Dos Monjas Francesas que Desaparecieron en Diciembre
Memorando del Secretario Asistente de Asuntos Inter-Americanos en funciones John A. Bushnell al Delegado del Secretario de Estado Warren Christopher
El Departamento de Estado estaba preparando su decisión sobre cómo votarían los Estados Unidos en el encuentro de primavera del Banco Mundial próximo a realizarse. Este memorando, basado en el reporte de la Embajada de Estados Unidos, informó al Delegado del Secretario de Estado Warren Christopher que “[l]a cuestión de quién ideó los secuestros permanece totalmente sin resolver. Nuestra Embajada ha buscado constantemente encontrar información confiable, pero no hay ninguna disponible. Algunos culpan a la Armada, algunos culpan al Ejército y algunos culpan a la Policía Federal. Nadie duda de que elementos del Gobierno Argentino están implicados en este asunto, pero los hechos concretos no aparecen. Continuaremos nuestra presión para conseguir información y para hacer presentaciones en nombre de aquellos que desaparecieron”
Pero el Delegado del Secretario no estaba recibiendo toda la información desde la Embajada. Tal como el Oficial Político Tex Harris se quejara a la Secretaria Asistente por los Derechos Humanos Patt Derian unos pocos meses después:
“Nos pidieron justo antes del voto en el Comité Christopher sobre los organismos multilaterales de crédito (1) que enviáramos un balance de las actividades de derechos humanos. Yo presenté una descripción detallada de lo que (les) había pasado. Esto fue vetado por el equipo del país como una mera especulación y la Embajada una vez más afirmó que continuábamos confundidos frente a la desaparición de las monjas…”
Lo que Harris afirmaba era que aunque no estaba claro qué unidad había secuestrado a las Madres, el modus operandi apuntaba claramente a una sanción oficial Argentina del mismo. “Aunque el equipo en el país esté confundido respecto a la desaparición de las monjas, basándose en los hechos presentados queda claro por [en blanco] la evidencia circunstancial de que esta no es una operación fuera de control” [Ver 31 de Mayo de 1978, Informe sobre Derechos Humanos, debajo]
(1) Una de las herramientas que utilizó el Departamento de Estado para ejercer presión sobre la Junta Militar Argentina en el mejoramiento de su accionar en cuanto a los derechos humanos fue el voto de los Estados Unidos sobre préstamos de los organismos multilaterales de crédito. El voto en estas instituciones era decidido por un Comité del Departamento de Estado liderado por el Delegado del Secretario de Estado Warren Christopher, quien generalmente hacía de árbitro entre la Secretaria Asistente por los Derechos Humanos Patt Derian y el Secretario Asistente de Asuntos Inter-Americanos Terence A. Todman.
22 de febrero de 1978 – Posición de Estados Unidos sobre los Préstamos para Argentina del IBRD (Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento)
Guía de Prensa
Estados Unidos se abstuvo de votar por $120 millones que prestaría el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (IBRD) dependiente del Banco Mundial. Considerando los votos pasados de Estados Unidos en contra de fondos para la Junta Militar Argentina, la abstención era un claro reconocimiento hacia la Junta Militar.
(fragmento de conferencia de prensa)
P (periodista): ¿Qué posición tomó Estados unidos con respecto a los dos préstamos que el IBRD aprobó ayer para la Argentina?
R (respuesta): Los representantes de Estados Unidos se abstuvieron respecto de estos préstamos. Nuestra posición refleja nuestra continuada preocupación por la situación de los derechos humanos en la Argentina, particularmente cuando los reportes sobre desapariciones siguen llegando.
P: ¿Pero la abstención no representa un cambio? ¿Acaso los Estados Unidos no habían estado votando “No” previamente?
R: La decisión de Estados Unidos de abstenerse fue tomada en vista de indicios de que el Gobierno Argentino puede estar recientemente tomando medidas para corregir sus prácticas en cuanto a derechos humanos.
P: ¿A qué indicios recientes se refiere?
R: Las acciones recientes del Gobierno de Argentina incluyen la publicación de listas de prisioneros, acciones para acelerar el pedido de opción por el cual los prisioneros políticos pueden optar por el exilio voluntario, y liberaciones recientes de prisioneros.”

28 de marzo de 1978 – El problema de aquellos que desaparecieron
Telegrama del Embajador Raúl Castro al Departamento de Estado
El embajador Castro había pasado meses en conversaciones con funcionarios del Gobierno Argentino sobre publicar una lista de todos los detenidos, estableciendo el derecho de los disidentes al exilio, y trabajando para restituir el estado de derecho. En este cable, el Embajador analiza las opciones de Estados Unidos en el momento en el que la Junta Militar Argentina estaba por publicar una lista final de los detenidos que no necesariamente daría cuenta de muchas de las personas desaparecidas.
“6. El problema del Gobierno Argentino:
Aquellos que han estado manteniendo la esperanza de que sus parientes desaparecidos podrían aparecer sentirán un intenso sentimiento de pérdida. Los grupos específicos, como las Madres de Plaza de Mayo, clamarán para que el gobierno haga una rendición de cuentas por los desaparecidos. El asunto será reportado internacionalmente en forma creciente y dramática. De todos modos, dudamos de que asuma proporciones significativas en la política local … ”
“Las publicaciones de las listas de los detenidos, sin embargo, junto con la implementación del programa de derecho de opción (exilio voluntario) ha preparado el escenario para futuras modificaciones de las prácticas anti-terroristas del Gobierno Argentino. Estas maniobras, por mínimas que sean, crean alguna importancia en la dirección de un retorno al debido proceso y la normalidad. Ya vemos -como en la carta de la Iglesia al gobierno- crecientes presiones para presentar cargos o liberar a aquellos retenidos bajo la autoridad del ejecutivo y para cesar con las prácticas irregulares de detención (secuestros) utilizadas regularmente por las fuerzas de seguridad.”
“8. El problema para el Gobierno de los Estados Unidos:
Cuando los eventos requieran que haya público reconocimiento de muchos miles de presuntos muertos en Argentina, el Gobierno de Estados Unidos tendrá que comentar sobre la situación al tratar con el congreso y organismos internacionales, grupos de derechos humanos y particularmente amigos y parientes de los desaparecidos. La embajada recomienda que Estados Unidos evite apoyar demandas para que el Gobierno Argentino deba dar cuenta sobre los desaparecidos. Creemos que esto sería infructuoso y podría desviarnos de la oportunidad que subyace en la presente situación…. La Embajada recomienda que en la correspondencia y declaraciones públicas acerca del problema de los desaparecidos en la Argentina, el Gobierno de Estados Unidos evite un lenguaje que pueda estigmatizar este gobierno y en cambio focalizar la atención en la perspectiva de mejorar la observancia de los derechos humanos en la Argentina.”
El Embajador Castro propone que este es el momento adecuado para una presentación que “[P]odría ser útil para instaurar algunas reformas específicas que permitirían al Gobierno de los Estados Unidos abstenerse en próximos votos del IFI para préstamos argentinos. Deberíamos concentrarnos en los procedimientos de arresto en esta etapa, pues ellos son el mecanismo de los peores abusos. Deberíamos evitar presionar por liberaciones individuales -una táctica que el Gobierno Argentino utilizó exitosamente para entorpecer la fuerza de las presiones del Gobierno de Estados Unidos- y deberíamos evitar pedir rendición de cuentas por los desaparecidos, ya que esto no hace directamente nada para eliminar mayores abusos.”

30 de Marzo de 1978 – Informe sobre la muerte de las Monjas
Telegrama del Embajador Castro al Departamento de Estado
Una fuente informa a la Embajada “que las monjas fueron secuestradas por agentes de seguridad argentinos y en algún momento trasladadas a una prisión ubicada en la localidad de Junín, que está aproximadamente 150 millas al Oeste de Buenos Aires.
4. La embajada también tiene información confidencial obtenida a través de una fuente del Gobierno Argentino (protegida) de que siete cuerpos fueron descubiertos algunas semanas atrás en la costa del Atlántico cerca de Mar del Plata. De acuerdo con esta fuente, los cuerpos pertenecían a las dos monjas y las cinco madres que habían desaparecido entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977. Nuestra fuente confirmó que estos individuos fueron originariamente secuestrados por miembros de las fuerzas de seguridad que actuaban bajo su amplio mandato de combatir a terroristas y subversivos. La fuente detalló que pocos individuos en el Gobierno Argentino estaban al tanto de esta información.
5. Esta fuente ha probado ser confiable en el pasado y tenemos razones para creer que tiene conocimiento con respecto a cuestiones de desapariciones. La Embajada solicita que su reporte sea protegido con el objeto de evitar comprometer a una fuente que ha probado ser de ayuda reportando información concerniente a individuos desaparecidos. Castro”

7 de Abril de 1978 – Reporte de la muerte de las Monjas
Telegrama del Secretario de Estado Cyrus Vance al Embajador Castro
Al enterarse de la horrenda desaparición de las madres, el Departamento de Estado instruyó a la Embajada a realizar una presentación al Presidente Videla.
“El Departamento cree que debemos actuar fuertemente ahora para hacer que el Gobierno Argentino tome conciencia de nuestra indignación frente a semejantes actos… El embajador deberá continuar la presentación sugiriendo que el Gobierno Argentino considere acciones que puedan ser tomadas contra la gente que cometió este crimen. Ellos deberían ser llevados a juicio y si alguien en posición de poder fue cómplice de este crimen, aquellos involucrados deberían ser sancionados”.
10 de Abril de 1978 – Conversación con el Presidente Videla sobre la muerte de las monjas
Telegrama del Embajador Castro al Departamento de Estado
El Embajador Castro hizo una presentación ante el Presidente Videla. “Yo dije que los informes sobre las muertes de las dos monjas habían asestado un duro golpe en la visión de los Estados Unidos con respecto al progreso argentino en cuanto a la observancia de los derechos humanos. Era nuestra opinión que es crucial para el Gobierno Argentino establecer responsabilidad por la muerte de las monjas y castigar a aquellos responsables”.
“En una discusión con el embajador francés el 7 de Abril, él me dijo que el Gobierno de Francia había llegado a la conclusión de que era infructuoso presionar más al Gobierno Argentino sobre el paradero de las monjas – las relaciones bilaterales se habían vuelto ahora severamente tensas. El Gobierno de Francia había decidido actuar de forma parecida a la de la Iglesia Argentina; presionando por un mejor tratamiento de los prisioneros, juicio o liberación de los detenidos del ejecutivo, y regularización de los procedimientos de arresto. Continuaremos reportando sobre cualquier información plausible que recibamos acerca de las monjas y sus compañeros. Castro.”
Posteriormente, los Estados Unidos siguieron el camino de Francia y la Iglesia Católica, así como las sugerencias del Embajador Castro de no presionar para una rendición de cuentas por los desaparecidos. El tema de encontrar y castigar a aquellos responsables del asesinato de las madres y las monjas fue quitado de la presentación hecha en Washington al día siguiente, y de los temas tratados por el Subsecretario de Estado en Asuntos Políticos Newsom en su visita de mediados de año a la Argentina.
10 de Abril de 1978 – [Carta implicando a la Armada Argentina en la Desaparición de las Madres de Plaza de Mayo]
Carta del prisionero escapado de la Armada, Horacio Domingo Maggio, a Associated Press
El 17 de Marzo de 1978 Maggio se escapó de la Escuela de Mecánica de la Armada. En esta carta describe cómo tuvo oportunidad de hablar con la monja francesa Hermana Alicia Domon el día después de que fuera secuestrada. “[E]lla me dijo que había sido secuestrada y que las habían obligado, bajo tortura, a escribir una carta manuscrita en francés, dirigida a la Superiora de su Orden, y que les habían tomado fotografías en lo que les pareció era el sótano del edificio previamente mencionado. También me dijo que 11 personas más habían sido secuestradas con ellas. Ellas permanecieron en la Escuela de Mecánica de la Armada por aproximadamente diez días y luego fueron “trasladadas” junto con otras once personas a un lugar desconocido”.
La Embajada de Estados Unidos dudó de la veracidad de las afirmaciones de Maggio. No fue sino hasta Enero de 1979 que la Embajada creyó en los contenidos de la carta y la envió al Departamento de Estado. Maggio fue recapturado y desaparecido en agosto de 1978.
26 de Abril de 1978 – [Derechos Humanos]
Carta del Oficial Político de la Embajada de Estados Unidos Tex Harris a los funcionarios del Departamento de Estado Michelle y Jim
“Recibimos una carta fabulosa hoy – un informe detallado de las instalaciones de detención y tortura en la Escuela de Mecánica (de la Armada Argentina). El remitente afirma haber visto a las Monjas. El agente $$$$ aquí cree que es una operación negra de inteligencia del Ejército…”
“Uno de los descubrimientos de jerga que hicimos recientemente tiene que ver con los DAMS – Personas bajo disposición autoridad militar. Este es el argot para los desaparecidos vivos no reconocidos como prisioneros. En una conversación informal la semana pasada con un contacto militar, yo pregunté cuándo aquellos DAMS serían reconocidos y me contestaron que el PON (es decir el SOP) era que los nombres de los prisioneros DAMS eran secretos. Estoy tratando de armar un informe listando todos los lugares posibles donde los DAMS podrían estar alojados. La mayoría de los lugares de los que sabemos son pequeños, con una excepción – una prisión militar en las afueras de Junín, Prov. B. A. recientemente construida. Nos han dicho que esta nueva instalación no ha sido puesta en funciones. Los agregados han hecho un informe de inteligencia sobre el lugar y estiman que llegaría a albergar a alrededor de 1000 personas con algo de hacinamiento. Espero poder averiguar algo que sea significativo. El problema es que hay muy pocas personas que sean liberadas de centros de detención ilegales.
“Han empezado a acosar al grupo de madres en la Plaza de Mayo otra vez. Evidentemente, el número de madres que se reúne allí los jueves ha empezado a crecer. Descendió abruptamente luego de que las líderes fueron desaparecidas a principios de diciembre. Recientemente, de acuerdo con las madres, ha habido cerca de 200 madres presentes. El jueves pasado, los policías entraron y vaciaron la plaza entera. No hubo violencia; las madres se están volviendo expertas en la desobediencia civil de que sólo te arrestan cuando quieres ser arrestado. Terminaré con mis saludos y un “bon mot” – Argentina es el único país en el mundo donde estás seguro en las calles, pero no en tu hogar”.
27 de Abril de 1978 – Carta acusando a la Armada Argentina de Violacioes a los Derechos Humanos — Posible Provocación
Telegrama del Embajador Castro al Departamento de Estado
“1. El 20 de abril la Embajada recibió una carta registrada de 20 páginas y tres páginas de adjuntos supuestamente escrita por un Montonero que había escapado recientemente de 13 meses de reclusión en la Escuela de Mecánica de la Armada en Buenos Aires. La carta cita números de casos de argentinos prominentes que han desaparecido durante el año pasado que fueron detenidos y torturados en la Escuela de Mecánica. Afirma que las dos Monjas Francesas que desaparecieron en diciembre de 1977 también estuvieron detenidas allí…”
“2. Un análisis de la carta supuestamente firmada por Horacio Domingo Maggio despertó sospechas en nuestras mentes de que podría ser algún tipo de provocación. Parece demasiado conveniente que muchas de las más destacadas atrocidades del año pasado hayan sido el trabajo de una unidad naval… Estamos tratando de confirmar si existen otras copias de la carta. La embajada está buscando activamente opinión informada en Argentina sobre esta carta y reportará prontamente apenas haya recibido suficiente información”.
15 de Mayo de 1978 – Dibujo de la Escuela de Mecánica de la Armada
Nota del Oficial Político de la Embajada de Estados Unidos Tex Harris a los funcionarios del Departamento de Estado Jim y Michelle
“Estos son los dibujos de la escuela de mecánica de la armada provistos por nuestra misteriosa fuente”
Casino de Oficiales
Entrada al Casino de Oficiales
Tercer Piso
Sótano (cámara de torturas)
31 de Mayo de 1978 – [Reseña de Derechos Humanos]
Transcripción de un reporte en cassette de audio del Oficial Político Tex Harris a la Secretaria Asistente de Estado Patt Derian
En un detallado y amplio informe, Harris describió el estado de situación de los derechos humanos en Argentina, la campaña de contrainsurgencia llevada a cabo por las fuerzas de seguridad, incluyendo aquellas que el Presidente Videla consideró culpables de “malos pensamientos”, y las opiniones disidentes del personal de la embajada con respecto a los reportes de la embajada sobre los derechos humanos.
“Reportando
La Embajada envió un informe sobre las (desaparición de las Madres y las) monjas (francesas) durante mi ausencia; terminó diciendo que estábamos confundidos. Nos pidieron justo antes del voto en el Comité Christopher del IFI que enviáramos un balance de las actividades de derechos humanos. Yo presenté una descripción detallada de lo que (les) había pasado. Esto fue vetado por el equipo del país como una mera especulación y la Embajada una vez más afirmó que continuábamos confundidos frente a la desaparición de las monjas…”
“Aunque el equipo en el país está confundido con respecto a la desaparición de las monjas, basado en los hechos presentados queda claro por [blanco] la evidencia circunstancial de que esta no es una operación fuera de control… Desafortunadamente la posición oficial de la Embajada es que la desaparición de las monjas aún es inexplicable. La razón por la que es inexplicable es porque se trata de otra manifestación concreta de que el gobierno ha cambiado su blanco. La primera fase de los blancos de la represión en el país fue por supuesto la línea dura de Montoneros y (indescifrable) terroristas, ellos han sido virtualmente eliminados. La segunda fase que comenzó hace aproximadamente seis meses y sobre la cual la Embajada no ha reportado aún fue focalizar sus operaciones represivas de medianoche en los intelectuales Marxistas subversivos, personas que en la definición de Videla son culpables de “malos pensamientos”. Nuestros archivos se están abultando con líderes estudiantiles, psicólogos, psiquiatras, miembros de grupos de discusión socialistas, etc. que han desaparecido…” “Yo he hecho un número de cables que unían eventos reportados a la determinación del blanco por parte de las fuerzas de seguridad argentinas sobre individuos por subversión intelectual. Esto ha sido suprimido de todos los mensajes salientes. Esta misma semana uno de nuestros agregados militares recibió uno de sus reportes devuelto por la oficina local, en el que uno de sus contactos militares en la Fuerza Aérea Argentina describía los esfuerzos del gobierno por erradicar Marxistas y subversivos…”
“La historia del cementerio de la Chacarita que ustedes escucharon de (indescifrable) también ha circulado por la embajada francesa. Los franceses están convencidos de que dentro de ese grupo estaban las monjas. Un sargento de la policía que evidentemente se encontró de golpe con el camión que traía los cadáveres a… (un) campo fuera de, en las afueras del Gran Buenos Aires. La gente de la zona no sabía que existían hasta que un helicóptero armado aterrizó y les tomaron las huellas digitales. Otra historia es entre 36 y 40 mujeres que fueron arrastradas por la marea hacia las costas de Amandayaho (sic) que queda cerca de un área balnearia a 200 millas de Buenos Aires bajando por el río.
“Esta reciente aparición con la información que revelamos, pero que otra vez (fuimos) incapaces de reportar, del oficial de la policía que alardeó frente a uno de nuestros oficiales de la Embajada sobre el método argentino para deshacerse de los cuerpos. Esto ha sido ahora de acuerdo con la fuente centralizado en una operación para todas las acciones que ocurren dentro del Primer Cuerpo. Las personas luego de que han sido interrogadas o se estima que ya no son de ninguna utilidad y se ha tomado una decisión a nivel mayor deberán ser ejecutadas. Entonces se les dice que están siendo trasladadas a la Provincia de Corrientes y que deben recibir una inyección antes de ir por razones de salud. Las personas dócilmente se someten a la inyección que contiene curia, que es un derivado del veneno utilizado por los nativos del Amazonas en sus cerbatanas. Evidentemente tiene el efecto de contraer los músculos. Al recibir la dosis la gente muere muy poco después y uno de los efectos del veneno es contraerles los pulmones. Entonces son introducidos en aviones que despegan del aeropuerto de Campo de Mayo y son arrojados en la boca del río donde se hunden y son rápidamente devorados por los peces…”

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La Ronda en la mirada de Lucía Prieto

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Sexta entrega del registro colaborativo de la ronda de las Madres de Plaza de Mayo, realizada por la fotógrafa Lucía Prieto. Toda la producción será entregada a ambas organizaciones de Madres y al Archivo Histórico Nacional. Invitamos a quienes tengan registros de las rondas realizadas estos 40 años a que los envíen por mail a [email protected] para sumarlos a estos archivos. Esta iniciativa es totalmente autogestiva.

Cuando Alejandra López y Claudia Acuña me propusieron hacer este registro pensé  en el concepto de ronda, en la perfección del circulo, en lo mandálico de la continuidad, que no se distingue dónde termina y dónde comienza otra vez. Pensé en los jueves a lo largo de los años, en lo infinito, en la necesidad de lo grupal para que su movimiento sea fluido, en la potencia de lo colectivo. Las madres convirtieron la orden de circular en una astuta rebeldía infinita, que como todo lo que conlleva movimiento, es también transformadora. 

Fue, entonces, la idea de continuidad y de legado la que me hizo construir mi relato en el diálogo entre la juventud y las madres.

Entre esxs jóvenes están NIETES que así ,en inclusivo, se definen cómo la tercera generación en lucha: “Somos nietes de los 70 e hijes de la lucha de los 90“. Nacieron desde la necesidad de mantener viva la memoria y como las madres, entendieron que la fuerza de la resistencia reside en lo colectivo.

La Ronda en la mirada de Lucía Prieto

Sobre Lucía Prieto

Nací en 1984 en la ciudad de Buenos Aires, pero crecí y me crié en el Oeste del conurbano

bonaerense. Desde 2004 resido y trabajo en CABA. Me dedico a la fotografía hace más de 12

años y, aunque mi formación fue primariamente autodidacta, tuve la suerte de encontrarme con muchxs  maestrxs en el camino. Mis ejes de trabajo y mis intereses se centran en los feminismos, los derechos humanos y las problemáticas socioambientales.

La Ronda en la mirada de Lucía Prieto
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Memoria, verdad, justicia y Norita

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Partidaria de los besos y los abrazos, reivindica la sonrisa como principal bandera de lucha. Cumplió 94 años este 22 de marzo y hace siempre que puede la ronda de Madres de Plaza de Mayo, hoy ya en silla de ruedas. Vida, obra y endorfinas de una mujer que ha acompañado a fábricas recuperadas, pueblos originarios, comunidades afectadas por el extractivismo, jóvenes y mujeres en situaciones de violencia, todo como una continuidad en la defensa de los derechos humanos. El clítoris, el cannabis y las autodefiniciones. Esperando el 24 de marzo, compartimos esta nota y retrato, publicada originalmente en la revista MU 138 (2019, todavía tiempos macristas). El movimiento, la calle, y lo que ella piensa (y hace) frente a la historia y los futuros posibles.

Texto: Sergio Ciancaglini

Nora revisa su cartera en la que lleva el pañuelo blanco, el verde, crema de cannabis medicinal, una lata de sardinas y la agenda en la que anota sus hiperactividades cotidianas, entre otros secretos. Está también su DNI: 0.019.538. Ríe: “Fui de las primeras en la cola para sacarlo. El otro día, por un trámite, los empleados de un banco me dijeron que la máquina no podía interpretar un número tan bajo”.
Estamos en la sede de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora. Envolvemos las masitas que no alcanzamos a engullir y que se incorporan a la cartera de Nora para llevárselas a una amiga. Luego guarda un par de carpetas, limpia la mesa de papelitos y me pide que cierre las persianas y puertas del balcón que da sobre Piedras al 100, Buenos Aires. Ya tiene el llavero en la mano esta señora que no puede ser interpretada por las máquinas. Chequea que esté todo ordenado. Empieza a apagar las luces que iluminan salones, oficinas y paredes atiborradas de recuerdos de las Madres, homenajes, reconocimientos, diplomas y tres imágenes: Azucena De Vincenti, Mary Bianco y Esther Careaga: sus apellidos de casadas pero sobre todo, el de sus hijos e hijas. Fueron las madres secuestradas en diciembre de 1977 en un operativo organizado por la ESMA, que culminó con 12 desapariciones incluyendo a dos religiosas francesas.

Memoria, verdad, justicia y Norita

El saludo de Nora en una de las marchas actuales, con la foto de su hijo, la bandera de los 30.000 detenidos-desaparecidos, y el acompañamiento de una nueva generación.


Nora se pone el ponchito de barracán, agarra la cartera, el bastón, y cumple con el rito según el cual el último –la última- apaga la luz. Y cierra la puerta con llave.
La escena podría parecer un tanto melancólica, pero es al revés.
Al cerrar esa puerta, da media vuelta y abre un mundo.
Nora se transforma en Norita, que en lugar de ser un diminutivo resulta un aumentativo, una clave, un código de acción.
Sale Nora de Madres y entra Norita a la calle, las plazas, las ciudades, los pueblos, las rutas, las fábricas, la naturaleza, los conflictos.
Entra a sus verdaderos lugares de acción: lo público, los espacios donde ocurren las cosas, o donde las cosas se manifiestan escapando de los encierros y del silencio.
Lo mismo sucede cada vez que sale de su casa en Castelar, llena de muñecas, libros, plantas y recuerdos, se toma un micro hasta la estación (evita los taxis y es ajena a las aplicaciones uberísticas), luego el tren Sarmiento, luego el subte A o lo que haya que abordar para ir a donde quiere ir.
Su estrategia consiste en intentar estar donde haya injusticias, violencias, crímenes, abusos, discriminaciones, psicopatías estatales o privadas y otras desventuras nacionales que son del orden de lo clásico: nunca pasan de moda.
Logra materializar ese acompañamiento con una eficiencia casi incomprensible. Ana María Careaga (desaparecida a los 16 años estando embarazada e hija de aquella madre secuestrada en la iglesia) cuenta que una vez le dijeron al sacerdote pasionista Carlos Sarracini que Nora parece Dios, porque está en todas partes. El cura no se mosqueó con la comparación y subió la apuesta: “Sí, pero a Nora se la ve”.
“Cuando dicen esas cosas me estremecen –corcovea Nora–, me da un poco de vergüenza. Siento que son como abrazos para darme fuerza, pero no me generan soberbia ni nada. Lo que digo es sencillo. Si no es para pelear contra la injusticia, los organismos de derechos humanos, ¿para qué estamos?”.

Memoria, verdad, justicia y Norita

Sobre la magia y el clítoris

Plaza de Mayo, jueves, 15.30.
Las Madres están partidas desde 1986, pero allí están. Girando siempre en sentido inverso al de las agujas del reloj, como para recuperar el tiempo perdido por tanta muerte, cada uno de los dos grupos (Asociación y Línea Fundadora) en el extremo opuesto de ese círculo alrededor de la Pirámide de Mayo que culmina con una estatua que representa a la Libertad. La libertad está inmóvil, mientras la memoria, la verdad y la justicia rondan alrededor.
Bajo una placa descansan las cenizas de Azucena Villaflor de De Vincenti, quien junto a las otras dos madres desaparecidas fue arrojada viva por los militares desde un avión al mar. La marea luego devolvió los cuerpos a la costa de Santa Teresita en enero de 1978.
En Línea Fundadora la única madre que ronda hoy -y sin bastón- es Nora, acompañada por unas 80 personas. El grupo crece de golpe porque se agregan como un borbotón unos 40 guardapolvos blancos de chicas y chicos de una primaria de Lugano que la rodean y marchan junto a ella con la bandera en la que se lee “30.000 detenidos desaparecidos. ¡Presentes!”.
Llora y ríe Norita porque al ver a los chicos se le agitaron la emoción y la alegría, lloran también las maestras y varios que disimulan. Los chicos la miran asombrados. Tres vueltas más tarde, ella se acerca a un micrófono con parlante. Este jueves habla de:
La impunidad estatal y judicial alrededor del atentado a la AMIA.
El proyecto de “servicio cívico voluntario” de Gendarmería para niños (editorializa diciendo: “Qué bestias”).
Recuerda junto a Beverly Keene, de Diálogo 2000, que la solitaria Madre de Ledesma (Jujuy) Olga Arédez, denunció en 2001 la creación de una policía infantil (niños uniformados que eran instruidos con armas de juguete). Y que en 2012 el gobierno de Cristina Kirchner ordenó cerrar 74 cuerpos de Gendarmes Infantiles en 17 provincias, que reunían a más de 6.879 niños.
De paso mencionan que Olga –que reclamó toda la vida por las desapariciones ocurridas durante el apagón en Libertador General San Martín- murió en 2005 por la contaminación de bagazo producida por Ingenio Ledesma. “Para abaratar costos no ponían los filtros en las chimeneas, y eso la intoxicó”, explica Nora.

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Denuncia cómo le prohibieron a su compañera de Madres LF, Vera Jarach, quien además es sobreviviente del Holocausto, dar una charla en el Colegio Nacional de San Isidro (“a lo mejor prefieren que vayan los de Gendarmería a dar clases de derechos humanos”).
Habla sobre una de sus obsesiones, el Hospital Posadas y la situación de sus trabajadores y pacientes (“el Estado achica y achica, es lo único que hace: hay que ir a acompañarlos”).
Informa que trabajadores de la textil Sport Tech, que estuvieron en la ronda y ocuparon durante dos años la fábrica quebrada en defensa de sus puestos de trabajo fueron autorizados como cooperativa, por el juez Horacio Robledo, a hacerse cargo de la empresa.
Presenta a gremialistas de Fabricaciones Militares (“no les tengan miedo, nada que ver con los milicos, son divinos”) movilizados contra los despidos y el achicamiento.
Recibe a Sergio Martínez, uno de los fundadores de El Algarrobo, asamblea de Andalgalá que con su movilización logró frenar la instalación del proyecto megaminero a cielo abierto Agua Rica. Sergio cuenta: “Hace poco cumplimos 500 marchas, cada sábado, reivindicando los derechos humanos, territoriales, a la salud y a la vida”.
Anticipa Norita el lanzamiento de una campaña para denunciar la deuda externa (y eterna) “porque hay gente que se queja en la verdulería, pero no entiende que lo que le pasa es consecuencia de que se están llevando los dólares y las riquezas, y cada dólar se paga con hambre en nuestro país”.

Memoria, verdad, justicia y Norita


Repudia por enésima vez la ilegal detención de Milagro Sala desde enero de 2016 (“no le encuentran nada y la someten a tortura psicológica las 24 horas del día”).
El tono de Nora es tan serio como lo sugieren los temas de los que está hablando; dice que el gobierno es “negacionista, inmoral y ladrón”, y oscila entre esas definiciones y el relato de lo que está sintiendo. “Hoy no hay buenas noticias para dar”, le dice a la gente que la escucha. “La buena noticia fueron esos chiquitos que vinieron de Lugano”.
Agrega: “No nos volvamos locos. Cada día me acuesto pensando ¿qué mal van a hacernos mañana? Es como que con cada acción, con cada decisión, quieren humillar. No lo logran, porque nos tienen que resbalar las cosas que dicen y hacen”.
La mujer y la gente se miran. “Siento que esta Plaza es mágica. Me siento feliz aquí. Me da pudor decirlo, con tantos desastres que pasan, pero es lo que siento viendo que tantas personas vienen, se encuentran, se abrazan, se reconocen”.
En ese momento repite tres veces: “30.000 detenidos desaparecidos y desaparecidas” y todos contestan “¡Presente!”. Y luego: “Ahora y siempre”. Nora, separando bien las sílabas, pronuncia tres veces la siguiente palabra: “Ven-ce-re-mos”.
Caminando hacia su bar favorito sobre Avenida de Mayo, para tomar un café que es parte del ritual de los jueves, quiere decirme algo sobre la magia, pero la detiene un grupo de chicas para saludarla y un joven, uniendo las palmas de las manos, pronuncia: “Gracias por existir”. Dice ella que jamás la cuestionaron ni la increparon por la calle. “Una sola vez, en una marcha por Cromañón, había un tipo muy borracho que me dijo de todo. Pero me había confundido con Estela de Carlotto. Que nos confundiera ya te muestra lo borracho que estaba”.
Otro grupo la reconoce, la saluda y le pide fotos. En los últimos tiempos cuando está en confianza Nora propone sonreír a la cámara diciendo “clítoris” en lugar de “whisky”.
Sigue la caminata y ella no pierde el hilo de lo que quería contar: “La magia no nace porque sí. La tenés que crear con tu espíritu. El espíritu de ver el lado bueno de la vida. Si no hacés magia con lo que te pasa, es imposible sentir que lo que hacés está bien, que te genera alegría. Sentir que no estás entre los mafiosos”.

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Comerse un pasaje

La primera vez de las Madres en Plaza de Mayo fue el sábado 30 de abril de 1977. El 15 había desaparecido Gustavo Cortiñas, el hijo mayor de Nora, secuestrado en la estación Castelar cuando iba a tomar el tren a las 8.45 rumbo a su trabajo en la Comisión de Valores. Militaba en la Juventud Peronista. Flaco, sonriente, bigote setentista, pelo largo.
En la casa de Nora hay una foto en la que se lo ve mirando a los chicos de la Villa 31, en la que militó con el padre Carlos Mugica. “Tiene un gesto que me parece dolorido y comprometido con lo que está viendo. Pero fijate los chiquitos, son iguales a los que ves hoy en las villas”. Se queda pensando: “Nuestros hijos luchaban por la justicia social. Pero hoy la brecha entre ricos y pobres es todavía mayor que cuando se tomó esta foto”.
Para esa mujer que había tenido que amoldarse al rol de ama de casa y profesora de alta costura, la desaparición del hijo representó el fin de muchas cosas. “Fue dejar la casa y salir a buscarlo. Y fue para todas igual. Mujeres comunes que no éramos de la academia, ni de los grupos de pensamiento. Pero hoy entiendo que ahí ya fuimos feministas. Ahí empezamos a romper”.
Aquel sábado inicial había pocos paseantes en Plaza de Mayo. Y 14 mujeres. Azucena propuso entonces ir los viernes. Nora, mientras tanto, buscaba en comisarías, en juzgados, hasta que empezó a ver a otras mujeres haciendo lo mismo, marcadas por la misma desesperación, que le contaron de las reuniones en la Plaza. Nora se sumó a la tercera. “Una madre muy católica y muy supersticiosa dijo que el viernes era mala suerte, día de brujas. Otra dijo que los lunes era día de lavar y limpiar. Quedó el jueves”. Acordaron las 15.30, salida de los bancos, el mayor tránsito de público en la zona. Las Madres nacieron para no ser parte de otros organismos ni partidos políticos. No tenían oficina: la crearon en la Plaza, sin techo ni puertas ni ventanas, para verse, intercambiar información, y hacerse ver. La policía dijo “circulen”, y jamás dejaron de hacerlo. En octubre de ese 1977 nacerían los pañuelos blancos, como modo de reconocerse entre la multitud durante una marcha a Luján: en realidad eran los pañales de tela (no existían los descartables) que guardaban para sus nietos, convertidos en un símbolo histórico de los derechos humanos.
Relata Nora que los varones y esposos no intervenían porque el horario era de trabajo. “Pasaba otra cosa. Al ver a los milicos algunos padres decían ‘yo le dije a mi hijo que no se metiera’ y cosas así. Entonces eso no servía. Las madres no hacíamos esas cosas”. Confrontaban. El lugar común indica que el dolor enceguece, pero Nora es de las que piensan distinto: “El dolor nos hizo ver. Nos fortaleció, y nos ayudó a ser claras”.
Empezó a entender algunas charlas que había tenido con su hijo: “Una vez me dijo: ‘¿Sabés que te pasa, mamá? Te falta calle’. Aprendí, ahora me pasé de calle” reconoce. “Más que en los libros, la concientización está en la calle. Esto significa moverse siempre. Y no pensar dos veces”.
Recuerda que fue varias veces presa con las Madres. “Una vez, los policías pararon un micro, bajaron a toda la gente y nos llevaron. En la comisaría teníamos dos variantes: pagar 30 centavos, o pasar 5 días de cárcel por escándalo en la vía pública. Había madres que decían “métanme presa, así me llevan con mi hijo”. Pero los tipos querían que pagásemos. Cuando me tocó, le di 60 centavos. ‘No señora, le dije 30’ me dijo, y le contesté: cóbrese lo de la semana que viene”.
Otra de esas detenciones ocurrió un día antes de un viaje que Nora debía hacer a Brasil con la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, María Isabel Chicha Mariani. “Esa vez nos llevaban en patrulleros. Abrí la puerta y me quise tirar, pero el policía me agarró. Si no, me mataba; era la desesperación por escaparme. De golpe me di cuenta de que tenía el pasaje a Brasil. Yo creía que era algo clandestino, que si descubrían eso no sé qué iba a pasar y entonces lo agarré, lo fui rompiendo en pedacitos, y me lo comí”. El viaje finalmente se hizo, en plena digestión del pasaje, con Nora y Chicha intentando denunciar lo que se vivía y se moría en el país.
Moverse, salir, romper, confrontar, escandalizar, chocaba con la noción de familia tradicional y hogareña, y con su marido Carlos. “Los viajes, las marchas, las búsquedas. Y él tenía una cosa de celos. Hubo algunas veces que pensamos separarnos. Murió en 1994. Creo que no hubiera soportado todo lo que hago ahora. Pero bueno: la desaparición de Gustavo había sido un cambio total. Me largué a hacer lo que tenía que hacer. Y eso fue no volver atrás nunca más”.

Del Mundial al cannabis

Nora recuerda que usaban la parte del Café Tortoni que da a Rivadavia, durante el Mundial 78, para encontrarse con jugadores (“creo que eran holandeses, no recuerdo los nombres”) y periodistas extranjeros. O lo que vivió su querida Mirta Baravalle: “El marido estaba muy mal con la desaparición de la hija (Ana) y no podía creer que parecía que no pasaba nada mientras en el país había desaparecidos. El día de la final que ganó Argentina, después del partido se puso peor y se murió de un infarto mientras todo el mundo seguía festejando”.
Las Madres son un símbolo de muchas cosas, empezando por la valentía. Resulta casi de ficción imaginarlas plantadas en la Plaza frente a la Casa Rosada tomada por Videla & afines, infiltradas por Astiz y la ESMA, ignoradas y silenciadas, o en el mejor de los casos tratadas como “madres locas” por los diarios que se atrevían a mencionarlas. Nora agregó algo a su currículum disruptivo: en 1978 fue hasta la Mansión Seré, centro clandestino de detención y torturas, simulando ser una interesada en comprar el lugar para instalar un hogar de ancianos.
“No era que buscaba a mi hijo ahí, pero sabía que había gente. Entré al predio y hablaba en voz alta. No sé qué quería: hacer ruido. Que si había alguien supiera que había gente afuera. Un milico dijo ‘despachen a la señora’ pero yo seguía diciendo que me mandaban de la Municipalidad o cualquier cosa, y vi una canilla con manguera al lado de una ventanita que se ve que daba a un sótano, donde estaban los desaparecidos. Cuando se recuperó como Centro de Memoria, contaron que me habían escuchado, sin saber quién era”.
El alegre caos que es cada conversación con Nora, ahora en su casa, cambia de rumbo porque va a preparar café. Desde que cumplió 82 años le divierte decir que es mínima, vital y móvil.
Mínima: nunca escondió la edad, pero se niega a revelar cuánto mide. “Ni a mis nietos se los digo”. En el jardín hay una pequeña piscina de dos metros de largo y uno de profundidad. Nora guiña un ojo: “Me meto con salvavidas”.
Vital: parece inagotable, aunque no lo es. Sufrió hace dos años un ínfimo ACV. “Hablé dos horas después de eso en un acto, y parada. Ni yo lo puedo creer. Pero es un compromiso con nuestros hijos y nuestras hijas. No es un sacrificio para nada. Cada día es estar donde hay una injusticia”.
Móvil: sus idas y vueltas a Castelar en micros, trenes y subtes son una especie de gesta cotidiana en la cual la casi nonagenaria dama va a veces arrastrada por la multitud. “El otro día bajaba del tren. En el medio del gentío un chico que iba a subir me vio, tenía un chocolate, me dijo ‘gracias por todo lo que hacés’, me lo dio y subió. Me quedé en el andén con el chocolate llorando de emoción. Ni sé el nombre. Solo sé que era un chico del oeste”.
Hace dos años un golpe en el empeine le repercutió en un fuerte dolor de rodilla, y los médicos le dijeron algo fantasmal: tenía que dejar de marchar. Problema de meniscos. “Te imaginás, yo lo que tengo son menisquitos”. Por eso fue al debate en el Senado sobre el aborto seguro legal y gratuito en silla de ruedas. La actual vicepresidenta Gabriela Michetti la saludó educadamente al verla, y más tarde ordenó que le prohibieran el ingreso al recinto, por lo que Nora vio el debate por televisión en el despacho de Pino Solanas.
“El año pasado me regalaron la crema de cannabis y me la empecé a poner en la pierna. De a poquito, te diría que en un mes o dos, dejó de dolerme totalmente, y pude volver a caminar con bastón primero, y cada vez mejor”. Del pronóstico de inmovilidad Nora pasó a abandonar la silla de ruedas, el bastón parece cada vez más un adorno, y no deja de estar en todas partes. “Ahora en vez de bombones me regalan cannabis”. En el jardín, además de la santa rita, las azaleas y los potus, crecen dos robustas plantas de marihuana.

Feminismo, grieta y hambre

Tiene docenas de muñecas que le han regalado, varias son Noritas con pañuelo blanco y hay una con pañuelo verde. Muestra una remera con una frase que ha hecho célebre: “Ser feminista es una cosa bárbara”. El lema forma parte del Norita Fútbol Club (Las Noritas) equipo femenino que participa en la Liga Nosotras Jugamos. En la delantera de Las Noritas juega su nieta Lucía. “Y yo pedí que me den la 10”, explica la abuela, que además está asombrada porque ha sido llamada a dar una charla por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
¿Qué es lo peor que vivió, además de la desaparición de Gustavo? “La desaparición de las tres madres. Veías que los militares no se saciaban ni con los miles que se habían llevado”.
¿Lo mejor? “La resistencia de la gente, de los pueblos. Si no fuera por la resistencia pacífica y prudente que tiene este pueblo ya estaríamos con las patas de los norteamericanos acá adentro. Hay espacios que parecen pequeños pero que van frenando, sin saberlo, los avances de la derecha”.
Reconoce que fue un dolor también la separación de Madres, en 1986. “Algunas nunca dejamos de sentir que no tendría que haber ocurrido. Pero había mucha diferencia sobre las metodologías y nosotras, en Línea Fundadora, queríamos ser horizontales e independientes”. No quiere hablar demasiado sobre las diferencias en la propia Línea Fundadora. “Lo que reivindico es esa independencia, la mirada crítica. En el anterior gobierno creían que la crítica era mala leche, y eso no es cierto. Yo reconozco que lo que se hizo con el tema de derechos humanos fue histórico. No pensábamos que íbamos a ver a los genocidas juzgados. Pero eso no quiere decir que una se calle cuando hay cosas como el apoyo al modelo extractivo, o poner a (César) Milani al frente del Ejército”, explica, críticas que hizo extensivas a la Ley Antiterrorista, el pago de deuda externa, la tragedia de Once, el INDEC, el Proyecto X, y toda área atacada por políticas oficiales, el modelo científico con Lino Barañao al frente, el modelo sojero, la minería a cielo abierto, la violencia institucional, la discriminación a los pueblos originarios, entre muchos etcéteras que hicieron que no fuera ella de las participantes en los actos emitidos por cadena nacional. “Nuestra función es otra desde siempre: es ser independientes de los partidos y del Estado”.
Cuenta que su nieto Damián, el hijo de Gustavo, fue siempre partidario de la gestión kirchnerista. “Pero yo decidí que no voy a perder amigos, familiares ni ideales por la política partidista. Entonces hablábamos de cualquier otra cosa. Pero desde que está este gobierno sí que volvimos a hablar de política”, dice riéndose.
Sobre lo electoral: “Estoy mirando. No decidí qué hacer”. Una pista: en una de las últimas elecciones Nora fue con un marcador. Tomó una boleta y escribió: 30.000 detenidos desaparecidos. No al extractivismo. No a la persecución a las comunidades indígenas. No a la deuda externa impagable, inmoral y odiosa. “Lo puse en el sobre y voté. Me lo habrán anulado. No importa, saben que estuve ahí”, cuenta. “Y digo sí a la justicia, a la verdad, a la memoria, a la resistencia, a los juicios hasta que se condene al último genocida y a la recuperación de la identidad de todos los jóvenes que fueron niños apropiados por el terrorismo de Estado”.
En el área de derechos humanos cree que la gran cuenta pendiente es que se conozcan los archivos militares. “Es una burla que no los entreguen. Registraban todo, hay pruebas, y eso permitiría saber qué ocurrió con cada persona desaparecida. Pero es una decisión política que ningún gobierno quiso tomar”.
¿Cuál es su principal preocupación hoy? “El hambre. Estamos cada vez peor. Más hambre, pobreza, desocupación. Es una época de destrucción. Pero no tenemos que dejar que nos llegue el odio. Hay que resistir, pero no tenemos que perder la sonrisa, que nos hace fuertes: es lo mejor que podemos tener”.
Está perpleja Norita porque su biznieta Camila, 9 años, le dijo que los besos y los abrazos contagian gérmenes. “Pero el abrazo y las caricias estimulan las endorfinas que son lo que dan ganas de vivir. Cuando alguien está enfermo, lo acariciás, le das la mano y eso es terapéutico por las endorfinas. Así que en eso sí que tengo partido: soy partidaria de los besos y los abrazos”.

La ley

Las Madres son cada vez menos. “El año pasado murieron cuatro. Las sentimos mucho”. ¿Cómo imaginar las cosas cuando ya no queden Madres? “Yo no me imagino nada. Nunca digo que esto va a ser así o asá Lo que creo es que siempre hubo etapas con determinadas personas que vivieron y luego murieron. Es la ley de la historia, y de la vida. Ojalá nunca más tenga que haber Madres porque hay genocidios y represiones. Pero en nuestro caso, de algún modo estaremos en la Plaza. Y entonces habrá que ver qué es lo que nace” dice sin miedo y sin nostalgia, haciendo bailar esa sonrisa alimentada en la calle con abrazos y resistencia, besos y valentía, magia y endorfinas.

Memoria, verdad, justicia y Norita
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La Ronda, en la mirada de Nora Lezano

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Sexta entrega del registro colaborativo de la ronda de las Madres de Plaza de Mayo. Esta cobertura, realizada por Nora Lezano, corresponde al ritual del jueves 14 de marzo.

La Ronda es una iniciativa autogestiva coordinada por la editora Claudia Acuña y la fotógrafa Alejandra López. Todas las semanas, unx fotografx registra la ceremonia de circular alrededor de la Pirámide de Mayo, que se sostiene hace más de 40 años.

Todo el material colaborativo será entregado a ambas organizaciones de Madres y al Archivo Histórico Nacional. Invitamos a quienes tengan registros de las rondas realizadas a que los envíen por mail a [email protected] para sumarlos a estos archivos.

“Nunca había estado en una Ronda.

Le pedí a una amiga que me acompañara. Sentí que se jugaba por un lado algo emotivo inmenso y por el otro el miedo a lo incontrolable. Jamás hago fotos en la calle justamente porque adentro de un estudio puedo controlar todo. Antes de salir para la Plaza dejé en mi casa un llanto espeso. El día estaba nublado. Ese llanto tenía la exigencia de haberme comprometido a resolver algo desde un lugar del que no estoy acostumbrada pero también el nerviosismo de saber que iba a vivir una experiencia de la que iba a salir profundamente atravesada”.

“Y así fue que me hice parte de esa ceremonia, fluyendo en círculos con mi cámara, acompañando esa fuerza indestructible del sostener. Donde nada importaba más que SER esa RONDA”.

Sobre Nora Lezano

Fotógrafa y artista visual.

Comienza a desarrollar su trabajo en la década de los 90. Sus retratos de músicos constituyen una parte representativa de su obra.

De 1992 a 2008 trabajó como fotógrafa institucional del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En los años 2000 y 2001 la Secretaría de Cultura y Comunicación de la Nación le encargó las coberturas de los ciclos “Argentina en vivo 1 y 2”, el “Festival Internacional de Jazz”,  la “1era. Semana Argentina en Madrid”, “La historia en su lugar” y “Música clásica en los caminos del vino”.

Trabajó como fotógrafa, directora, iluminadora y videasta para proyectos performáticos, de artes visuales y cinematográficos.

Publicó en forma independiente el libro Sin sueño se duerme también y Communitas (Planeta) -en coautoría con E. García Wehbi-.

FAN, la retrospectiva de sus años en el rock, se presentó desde el 2015 a la actualidad, en la Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta, el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario, el Museo de Arte Contemporáneo de Mar del Plata, el Museo Boggio de Chivilcoy, la Biblioteca del Congreso Nacional, la Casa de la Cultura de Entre Ríos; el Centro Cultural San José, de Olavarría,  el Museo de Bellas Artes de La Plata, el Espacio Contemporáneo de Arte Eliana Molinelli de Mendoza, la Planta Alta de la Estación Belgrano, en Santa Fe y en la Universidad Nacional de Quilmes.

Junto a las fotógrafas Andy Cherniavsky e Hilda Lizarazu, en el Palais de Glace, presentó la muestra LOS ÁNGELES DE CHARLY, una celebración a la obra de Charly García.

INVENTARIO, que incluyó una serie de objetos, fotografías y material fílmico y sonoro del archivo personal de la artista, además de una performance, se presentó en la Bienal de Performance 2019.

Desde 1996 sus fotos ilustran el suplemento RADAR del diario Página/12 y desde el año 2015 realiza las fotos de los calendarios de la Fundación Viva la Vida por el Bienestar Animal.

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